Género Ranking
Instalar APP HOT
Inicio > Romance > Renacer.En busca de tu amor
Renacer.En busca de tu amor

Renacer.En busca de tu amor

Autor: : Annabella M P.
Género: Romance
Segundo libro de la saga cielo eterno RENACER . En busca de tu amor. Luego de ser despreciada por el hombre que ama. Y señalada como la peor de las mujeres .Kiara Rossi. Sumergida en la depresion, resurge como un ave fenix siendo una mujer empoderada empresaria como Kiara De la Rosa.. Él, después de años de busqueda, tendrá que reconquistar el amor de la mujer que desprecio y ganar el corazón de su hijo. Kiara y Donatello tendrán que superar todos los obstáculos para poder lograr su felicidad

Capítulo 1 SEGUNDA OPORTUNIDAD

KIARA

¡Mujer! allá fuera hay vida, ya llevas semanas que no das señales de vida ¿Que te pasa? Estás tan demacrada, mírate esas ojeras.

- No supero el accidente de Aless

- ¡Lo sé! Es una tragedia. Donatello está triste por ello, son cosas que pasan, toca seguir, despedimos a nuestros amigos y seres queridos, pero debemos prepararnos para recibir lo que llegan..

- Pierina, no me siento bien, creo que tengo algo viral, te puedo contagiar por favor déjame sola.

- ¡Aborta!

- Estaba conmigo Pierina! siempre estuvo conmigo, por que estoy esperando un hijo suyo.

- ¡Alo!

- ¿Aún sigues mal? Voy de camino a tu departamento, te cuidaré, no puedo dejarte sola amiga.

- ¿!Qué!? ¡No! no vengas, no estoy, salí de viaje, emergencia de última hora. Mi tía ¿la recuerdas?

- Si, claro, saluda de mi parte.

- Claro, lo haré, cuídate .

- ¿Estarás aquí para la fecha, verdad?

- Por su puesto que si..

- Siempre te amé en silencio, te miré coquetear con otros, te amo Kiara, jamás amé a Pierina.

El joven magnate, y heredero del imperio Berlusconi, muere en un terrible accidente aéreo...

"Si tan solo tuviera una mínima oportunidad."

"¡No! no puedo hacerlo, ellos se aman."

- ¡Perdóname amiga! perdóname..

- ¡Pierina!......

Despertar con el rostro lleno de sudor y el corazón agitado, queriéndose salir por la boca. Era cosa de casi todas las mañanas la manera de despertar de Kiara.

Sus noches de sueños no eran tranquilas, las pesadillas, o quizás la conciencia recordándole lo que hizo la atormentaba cada día.

- !Hija! Te escuché gritar - Rómulo acudió a su puerta tocando para ver a su hija.

- Estoy bien papá. No te preocupes - Respondió Kiara levantándose y caminando al baño a tomar una ducha.

Deslizó su camisón por la espalda y abrió la regadera se metió en ella y se dejó deslizar sobre la pared hasta llegar al suelo, sus lágrimas se mezclaban con la lluvia artificial.

Y es que en dos años que tenía de haber desaparecido de la vida de Donatello Rinaldi, y de los D'Alessio; Kiara no dejaba de tener pesadillas.

¿Era su conciencia?

Pues claro, era la conciencia que siempre le recordaba lo mal que había hecho.

Luego de una hora tratando de que el agua se llevara su arrepentimiento, salió se vistió y bajó al comedor donde esperaban Rómulo y el pequeño Salvatore.

Rómulo dejó su tierra natal a causa de las trágicas muertes de su esposa e hija, Italia le dió una nueva familia, una hija y un nieto.

- Abuelo ¿me llevas hoy a la granja? - Pregunta el pequeño Salvatore mientras se lleva un pedazo de fruta a su boca.

- Claro que te llevo mi nieto, tienes que aprender para cuando crezca te hagas cargo de los negocios. Respondió muy animado Rómulo al ver que ese pequeño le devolvió las ganas de luchar para darle una vida llena de comodidades y sobretodo amor.

- ¿Quien se va a la granja hoy? - Cuestionó Kiara con una sonrisa que nunca llegaba a sus ojos, bajando las grandes escalera de la mansión De la Rosa.

- !Mamita! El abuelo y yo iremos a la granja. ¿Verdad que si, abuelo?.

- Por supuesto que sí - Respondió levantándose y llegando al encuentro de su hija.

- ¿Todo bien hija?. Preguntó mirando sus ojos tristes.

- Si papá, solo. - Sus palabras fueron interrumpidos por la voz llena de ternura de Rómulo.

- Ya lo sé hija, tranquilita. - Dio un beso en la frente y se dirigieron a la mesa.

El desayuno pasó entre planes para el día, mientras Kiara se preparaba para salir a la empresa.

Era la CEO del gran imperio de crianza de cerdos ibéricos para elaboración, producción y exportación del jamón más fino de toda Europa. JAMIBE. CORP. así como también la más grande corporación de producción del caviar más caro del mundo. CAVEST.CORP.

En esos dos años Rómulo retomó el control de sus empresas y enseñar a Kiara para que lo suceda en su lugar.

Kiara se despidió del pequeño Salvatore y de su padre, tomó sus pertenencias y salió del gran salón. En un Bugatti chiron super sport, su chófer Chemo, la esperaba con la puerta del auto abierta.

- !Buenos dias! Señorita Kiara. - Saludó muy atentamente.

- Chemo, buenos días. - Responde subiéndose a la parte trasera del auto.

El recorrido al trabajo fue en un silencio sepulcral, metida en sus pensamientos y recordando aquel día que aceptó desparecer con su hijo junto a Rómulo De la Rosa.

Capítulo 2 SEGUNDA OPORTUNIDAD 2

Flash back.

- ¿Adónde te llevo niña?

- No lo sé, no tengo donde ir.

- Niña ¿no tienes a dónde ir, nadie te espera? Yo no tengo familia, mi esposa murió hace dos años, mi hija murió dando a luz a mi nieto, no tengo a nadie.

Fueron las palabras de un solitario Rómulo, que sentía en ese momento que el destino, o quizás Dios le estaba devolviendo parte de una familia, esa mujer y ese bebé solos por las circunstancias de la vida.

- ¿Quieres ser mi hija? ¿Me darías el honor de ser el abuelo de tu pequeño Salvatore?.

La propuesta hecha por Rómulo, a Kiara la tomó por sorpresa, abrió los ojos, no podía creer lo que escuchaba. La vida le estaba dando a elegir, de regresar con el atormentado Donatello y soportar humillaciones o salir de ese pozo donde ella misma lo había cavado y caído arrastrando todo a su paso

"Dios una nueva oportunidad para empezar de cero"

Pensó Kiara y no solo la oportunidad de empezar de cero era para ella, si no, para su salvador, su pequeño salvatore, por qué fue él quien con su existencia logro mantenerla a flote.

¿Entonces por qué decir no?

- Lo acepto Rómulo, acepto que vea a mi hijo cómo su nieto.

- ¿Y a ti como mi hija? - Interrogó sintiendo su pecho estallar de la emoción, tendría una familia nuevamente.

- No soy digna de ser llamada tu hija Rómulo, cuando sepas lo que hice no querrás tenerme cerca de ti. - Expresó con la tristeza más grande que una persona pueda cargar.

- No digas eso mi niña, todos en este mundo cometemos errores, uno más graves que otros y si hoy, llevas a tu hijo en brazos dispuesta a enfrentar el mundo sola con él, eso significa que no eres una mala persona.

Las palabras del hombre eran calmante para su alma abatida.

- Gracias Rómulo, eres la única persona que cree en mi sin conocerme, los que me conocen, me aborrecen.

- Serás mi hija y de ahora en adelante nadie, escúchame bien, pequeña mía, nadie se atrevería a decirte alguna cosa ofensiva.

Dijo tomando sus manos y dejando un beso en ellas, limpió las lágrimas que rodaban por sus mejillas.

- No llores hija, deja todo el pasado atrás y juntos los tres empezaremos de nuevo una vida juntos.

Salió de su taxi para hacer unas llamadas, mientras Kiara miraba a su pequeño dormir muy plácidamente en sus brazos.

¿Será que cuando crezca y sepa la verdad, seguirá sintiéndose seguro en mis brazos? Se cuestionaba mentalmente.

- ¡Listo!. - Expresó muy emocionado, subiendo al taxi y dirigiéndose a un destino desconocido para Kiara.

- ¿listo? - Preguntó muy intrigada al ver la emoción en el hombre no más de cincuenta y cinco años, que parecía un niño con juguete nuevo.

- Hoy empezaremos nuestra nueva aventura como familia, me voy a divertir mucho con mi nieto.

Sentía y transmitía su emoción, que logró sacar un dibujo de sonrisa en los labios de la ahora su hija.

- Primero iremos con mis abogados.

- ¿¡Abogados!?

Preguntó algo preocupada.

- Si hija, abogados, serás mi hija por la ley y mi nieto también y así empezarás con tu nueva vida, como una De la Rosa. Serás Kiara de la Rosa.

Kiara se vio dudosa y temerosa.

¿Y si ese hombre le quitaba a su hijo?

Pero sintió alivio al escucharlo decir que la decisión era únicamente de ella.

- Solamente si tu lo deseas, no te obligo, hija.

" Si quiero empezar de cero, tiene que ser de raíz, empezaré cambiando mi apellido"

Luego del recorrido llegaron a uno de los bufetes de abogados más prestigiosos de Roma, el edificio destellaba lujo por donde se lo viera, Consorcio DROSMART. Eran las letras grandes en color dorado.

Se adentraron al estacionamiento, el guardia de seguridad saludó muy atento haciendo una reverencia a Rómulo y guiándolo a las puertas del ascensor.

- Bienvenido señor. - Saludó el guardia.

Llegaron al piso veinticinco, las puertas se abrieron en un piso donde estaban las oficinas del presidente del Consorcio, la asistente de apresuró a saludar y seguir a Rómulo a la oficina.

Todo aquello era extraño ante los ojos de Kiara. ¿Como por que reciben a un simple chófer de taxi como si fuera el presidente?

"Todo esto me parece extraño"

Pensó Kiara.

Se abrieron las puertas y fue entonces que se fijó un enorme cuadro de dos mujeres colgados a la pared donde decía Shirley y Stella De la Rosa .

Madre e hija. Asombrada miró a Rómulo y el entendió el interrogante en sus ojos .

- Si hija ellas son mi esposa y mi hija, ambas fallecidas.

- Son muy hermosas Rómulo. Pero ahora siento que no debo ocupar su lugar, soy...

Sus palabras se interrumpieron por el cuestiona miento de Rómulo.

- Nadie ocupará su lugar Kiara, ellas siempre serán lo que siempre fueron, mi esposa y mi hija. Tú serás mi hija por elección.

Kiara bajó la mirada se sentía indigna, su conciencia no dejaba de reprocharle su mala acción. Rómulo miró la tristeza en sus ojos, se acercó a ella acunó su rostro ente sus manos .

- No se lo que hiciste, y no quiero saberlo hija, tú sabrás cuando decirme ese secreto que te tiene triste. Tómate tu tiempo, sana tus heridas del alma perdonate y perdona a todos aquellos que te lastimaron, solo así tendrás la tranquilidad en tu alma.

Se abrazó a él como si estuviera a punto de hundirse en el más profundo pozo de oscuridad, Rómulo respondió a ese abrazo hambriento de amor.

Los abogados llegaron con los documentos donde reconocía a Kiara como su legítima hija. Kiara y Salvatore De la rosa.

- Frida lleve a mi hija y mi nieto a donde le pedí que hiciera una cita.

Kiara y Salvatore fueron llevados por Frida a uno de los pisos donde la esperaban los mejores diseñadores y personal profesionales de estilista de toda Italia.

Kiara llegó envuelta en su capullo y el proceso de su metamorfosis física fue un proceso que les llevo su tiempo.

Los estilistas hicieron su trabajo. Los diseñadores al igual que los de pequeños Salvatore hicieron su trabajo.

Frente al espejo estaba una hermosa mujer con sus ojos café profundo y sus cabellos color caramelo, Kiara era la más hermosa y exótica mariposa del paraíso.

Caminó a paso seguro, llegó a la oficina donde la esperaba su padre.

Con todos los documentos firmados, Rómulo entró por una puerta a una habitación que estaba dentro de su oficina, media hora después salió con un traje a medida color azul, Kiara lo miró muy sorprendida por el cambio tan drástico, lo vio entrar con una sudadera y pantalones de mezclilla y ahora frente a ella era otra persona un imponente hombre de negocios, lo vio tomar su teléfono y ordenó que prepararan su jet privado para viajar.

Rómulo miró a su hija, su pecho se hinchó de orgullo de verla tan hermosa y segura de si misma. Se acercó a ella dio un beso en la frente y un abrazo al que ella correspondió.

- Te ves hermosa mi hija. Dijo un padre orgulloso.

- Gracias Ro... Padre.

- ¿Lista para el viaje?

- ¿Viajar? - Cuestión algo confusa.

- Si hija, viajaremos a España, allá tengo otros negocios que requieren de mi presencia. ¿Vamos? - Preguntó extendiendo la mano en dirección a ella.

- Nos vamos a España. - Respondió con una sonrisa que no llegaba a sus tristes ojos.

Tomó su pequeño bolso que lo había puesto en un sillón y salieron, rumbo a su nuevo destino.

Capítulo 3 DESAPARECIDA

DONATELLO

Donatello Rinaldi, parado frente a las grandes ventanas de cristal con vista a toda la cuidad y en el piso número veinte, con las manos metidas en los bolsillos del pantalón y como cada día de su vida metido en sus pensamientos y haciendo se una y mil veces la misma pregunta.

"Dos años mañana, Kiara, dos años buscándote hasta por debajo de las piedras, ¿ Donde carajos te metiste?"

- Señor, ya están todos en la sala de juntas, solo falta usted.

Lara me saca de mis cavilaciones, diciéndome que todos esperan por mi. Hoy será la firma donde me convierte en el socio mayoritario en una de las empresas de alimentos líderes a nivel mundial.

Pasó la mañana entre firmas y papeleo, dos horas después todos los socios salen de la sala de juntas quedando solamente Alex Marco Salmone, hijo del segundo socio de esta empresa

- Para ser dueño de una de las empresas de alimentos liderando en esta línea empresarial, no pareces tan feliz. - Expresa Alex trata de de entender a su amigo sobre su comportamiento.

- No todo en la vida es dinero y éxito empresarial Alex, todos tenemos un vida, y la mía es la más miserable que tú puedas imaginar.

- Si no me cuentas, seguiré imaginando lo peor, como que mataste a alguien y escondites el cuerpo. - Dijo con sarcasmo tratando de animar a su amigo.

- Vamos te invito unos tragos. - invitando a Donatello que lo miró por un momento y sonrió al recordar a su gran amigo, hermano Alessandro. Suspiró tomó sus cosas y fue a su oficina.

- No puedo Alex te...

- No aceptó un no por respuesta amigo, vamos, anímate y vamos a festejar tus triunfos. - Le interrumpió Alex Marco.

- Tengo mucho trabajo Alex, otro día será.....

- Otro día saldremos por otra razón, pero ahora saldremos a brindar por este logro en tu vida hermano .

- Alex Marco Salmone, ¿Te han dicho lo impertinente que eres?

- No, pero no me interesa lo que le gente piensa. Yo solo pienso en divertirme. ¿ Vamos?

Donatello resignado dejo todo lo que trato un mano y se dispuso a salir del edificio.

Salieron cada quien en su auto. Donatello siguiendo a Alex Marco. Condujeron por un tiempo de treinta minutos, llegaron al club y se dispusieron a desfrutar de la noche.

De su mente jamás salían los recuerdos del pasado.

"Que locura fue todo aquello, como pudiste idear tan grande locura Kiara"

Perdido en sus pensamientos bebieron hasta el amanecer, hablar de pasado con Alex Marco, fue como una liberación para su alma, sintió que dejaba caer una carga muy pesada que cargo por mucho tiempo.

- ¿Tal vez no has buscado bien? - Dijo Alex Marco llevándose el vaso para beber el último trago.

- No lo sé Alex Marco, no se, los detectives no encuentran rastros de ella, es como si Kiara Rossi jamás allá existido.

- Tiene haber un lugar ¿ Su tía? .

Donatello negó con un movimiento de cabeza.

- Lo último que supo de ella fue, que le llamo para Decirle que nos mudaríamos está cuidad.

- Entonces ella no quiere ser encontrada.

Sentenció llevando el vaso a sus labios.

Donatello la buscó hasta debajo de las piedras y no podía dar con ella y su hijo. Y era eso que lo atormentaba día a día.

Salieron del lugar y cada uno tomó rumbo diferente para ir a su lugar de residencia. Donatello tomó rumbo diferente, condujo imaginando a su hijo creciendo sin el, llegó aquel lugar que compartió con Kiara.

Recorrió cada rincón de esa pequeña habitación se sentó sobre la cama acarició su almohada y termino quitándose los zapatos y se quedó en la que era la habitación de Kiara.

Cerró los ojos y recordó la noche que volvió a casa decidido a pedirle que le dieran una segunda oportunidad a esas relación.

FlashBack.

Aquella noche Donatello salió de su trabajo, caminó por las calles donde habían tiendas de ropa no la que le gustaría comprarle a la madre de su hijo, pero era un detalle para la ocasión miró en la vitrina y lo vió, compro un hermoso vestido de color rosa pálido, luego miró en otra vitrina, y vió los zapatos de tacón bajo, claro, por su estado no podía usar tacones altos, estos eran en un tono más subido al color del vestido, y por último una cartera de mano pequeña a juego con los zapatos. Después paso por una joyería y buscó un anillo de fantasía, ya después lo cambiaría por uno de más valor y por último fue por un gran ramo de rosas blancas.

Estaba decidido a decirle a Kiara que se dieran una oportunidad más para poder tener y darle una familia a su hijo, hizo recervaciones en un restaurante que se permitía pagar según sus ganancias,

Tomó un servicio de Uber y llegó al pequeño departamento donde vivían, salió del taxi pagó y caminó con premura al interior de la casa, miró en la pequeña sala pero no la encontró caminó hacia la cocina, y tampoco estaba.

No había nadie, miró en la habitación de ella miró el lugar donde tenía su maleta por si se adelantaba el parto pero no la vio, miró en el pequeño closet y lo poco que tenía seguía ahí.

Salió a la sala y marcó el número de ella sin tener respuestas.

Salió tan rápido como pudo, fue al hospital más cercano dio los datos y nada.

Marcó su número sin tener respuestas.

- ¿Donde estas Kiara?

Se Preguntó, se reprochó, estaba frustrado no saber de ella ni de su hijo.

Tres días después de tanto buscar fue al hospital de dónde recibió la llamada.

- Buenos días, señorita. - Saludó cortésmente.

- Buenos días señor.

--- Recibí una llamada de aquí, por favor ¿me puede decir que sucedió?

Dio sus datos mientras la asistente buscaba en su ordenador.

- Me espera un momento por favor.

- Por supuesto. - Miró su reloj tenía menos de veinte minutos para llegar a su trabajo.

La asistente del hospital llegó con un sobre y las muestras para que volviera a realizar la prueba si lo deseaba

- Señor esto es lo que se lo tiene que entregar en el plazo dispuesto por la persona que dejo esta información.

- ¿Tiene la dirección de esta persona?

- No señor, está información llegó a través de un mensajero.

La sorpresa en el rostro de Donatello era tan evidente que la asistente no pudo sentir pesar.

Donatello recibió todo aquella información la colocó en un sobre y escribió la dirección de su padre.

- Señorita por favor reenvié está información a esta dirección.

Donatello entregó toda la información y la dirección de la casa de sus padres y salió del hospital subió en un Uber y fue directo a lugar de trabajo.

Pasó todo el día con los pensamientos puestos en su hijo y kiara, se maldecía internamente por no tener el dinero suficiente para pagar un detective.

Por qué carajos le pasaban todas esa cosas a él.

Sus padres le quitaron la posibilidad de ver crecer a su hijo, eso no lo perdonaría jamás.

Al llegar al pequeño departamento, fue a la habitación de Kiara se duchó preparo algo de comer y empezó a llamar a cada compañera del trabajo y de la universidad de kiara, todas con el mismo resultado

- No la vi en días -

Donatello tiro su celular sobre la cama y el también lo hizo, mirando al techo de aquel triste departamento.

No vio la hora en que se quedó dormido sin saber exactamente lo que tenía que hacer.

Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022