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SE CONTRATA PROMETIDA

SE CONTRATA PROMETIDA

Autor: : YorickoP
Género: Romance
Aiden Paxton es el CEO más importante de la industria armamentista mundial y necesitaba urgentemente una novia para presentársela a su ambicioso e inescrupuloso tío Oswald, quien aspira desplazarlo poniéndolo en aprietos al pedirle que le presente a su prometida en una importante reunión que se efectuará en 3 semanas. El mejor amigo y protector de Aiden, Marck, tuvo la idea de convertirlo en un falso Sugar Daddy para que consiguiera novia rápidamente. Lo interesante es que la chica que aceptó ese trato resultó ser única, auténtica, real y seguramente la mujer que podría cambiar todos los parámetros de vida del poderosísimo magnate.

Capítulo 1 Cita para un Sugar Daddy

Arwen Simones:

Me acosté a jugar solitario en mi teléfono y llegó una notificación de la aplicación, había sido seleccionada y tenía una cita con (un número) a las seis de la tarde en el Piccola Italia.

Me habían dicho que cuando te citaban era porque ya habían visto tu foto, tu perfil con tus peticiones y aceptaban todo, abrí para ver la foto y encontré un rostro aún muy hermoso a pesar de su madurez, el cabello tan gris como sus ojos, me quedé como ida observando esos ojos de mirada tan profunda, tenía que hacer clic en un corazón en señal de confirmación, lo hice y saqué del closet el atuendo que tenía preparado para la ocasión.

Me vestí lo mejor que pude con la escasa ropa que me quedaba porque ya no tenía muchas opciones, una falda tubo color marrón que destacaba mis amplias caderas, un sweater beige cuello alto, pero ajustado a mi busto que siempre ha sido voluptuoso, botines marrones y bolso a juego, no podía hacer más, prácticamente era lo único elegante que tenía.

Maquillé mis ojos con delineador y máscara para pestañas, brillo coral en mis labios y me dejé el cabello suelto luego de hacerle algunas suaves ondas en las puntas, me vi al espejo y salí del apartamento rumbo a lo que puede ser mi salvación o el peor error de mi vida.

Llegué diez minutos antes, soy puntual y no tengo paciencia para esperar, me parece irrespetuoso que te dejen esperando más de diez minutos, en ese momento si no hubo un grave accidente que justifique el retraso, me retiro.

Era un bar restaurante muy elegante, me ubicaron en una mesa un poco apartada y realmente espero que mi cita aparezca porque en este lugar no creo que pueda pagar ni un café. Le digo al mesonero que espero a alguien, pero que llegué un poco temprano, ojalá no me acose insistiendo en que pida algo mientras aguardo.

INICIO DE FLASHBACK

Días atrás mi amiga Laura me habló sobre una aplicación para conseguir un Sugar Daddy que podría encargarse de mis gastos a cambio de un encuentro que podía durar desde horas hasta meses, al principio me pareció imposible que yo me prestara a algo así, pero al ver mi casa casi vacía por las acciones de mi madre, decidí que era mi única opción.

Tengo 21 años y soy una nerd de la tecnología, pero mi progreso está estancado porque mi madre es una drogadicta insaciable a quien no puedo dejar sola, ya que a fin de satisfacer su adicción ha vendido casi todos los muebles de nuestra vivienda, buena parte de mis equipos electrónicos e incluso mi ropa y accesorios.

He investigado mucho y existen tratamientos con los que pueden eliminar su problema para lo cual es necesario ingresarla en un centro especializado, el asunto es que ese centro es muy exclusivo lo que se traduce en impagable para mí.

Desde muy pequeña esa ha sido mi constante, porque mi padre también fue un adicto, hace cuatro años no sobrevivió de una sobredosis, mi mamá colapsó y supongo que por la depresión se hundió más en la dependencia, su aspecto es lastimoso, aparenta veinte años más de los que tiene realmente.

Me ha tocado armarme con bates o cuchillos para espantar de aquí a los compañeros de droga que vienen con ella como depredadores a acabar con los alimentos y a saquear cualquier cosa que puedan canjear por su droga.

Muchas veces pienso en salir y caminar alejándome de aquí hasta que los pies no me soporten más, pero otras veo los ojos de mi madre y siempre quiero creer que en el fondo de ellos encuentro un destello de esperanza que me dice que aun puedo rescatarla, a eso me aferro y por eso decidí hacer lo que espero sea beneficioso para ambas.

Hace una semana, mi madre estaba en una de sus desapariciones (solía irse de casa por varios días y a mí me tocaba ir a buscarla a casas de drogas o cualquier otro fumadero). En fin, mientras la buscaba, me senté, por un momento, en la cafetería donde se reunían algunas de mis amigas.

Llegué con ojeras y abatida, me sentía cansada de caminar tanto buscando a mi madre, Olivia, al verme, me ofreció un café, le contaba de mi plan para esa noche cuando llegó Laura, bien vestida, bellamente maquillada, cabello radiante y luciendo unos senos de silicona espectaculares.

Hacía meses que no la veíamos, tomó asiento en nuestra mesa colocando sobre esta un teléfono de última generación que parecía una Tablet de lo grande que era, enseguida Olivia le dijo:

–¿Te ganaste la lotería?

Soltó una carcajada y respondió:

–Encontré la solución a todos mis problemas de dinero.

–¿Cómo? –Dijimos Olivia y yo al unísono súper interesadas.

–Les diré porque son mis mejores amigas, pero no divulguen, ¿prometido?

–Prometido –dije yo.

–También lo prometo, habla ya. –La apresuró Olivia.

–Existe una aplicación donde te registras describiendo tus encantos, subes cinco fotos para demostrar parte de esos atributos e indicas tus aspiraciones, de allí te conectan con otra aplicación donde hay usuarios dispuestos a cumplir tus aspiraciones a cambio de compañía y cariño.

–¿Cómo es eso de tus aspiraciones? –Quiso saber Olivia.

–Tú explicas algo como: "Quiero terminar mis estudios", o "tengo una gran deuda", o "un familiar requiere una costosa operación".

–¿Eres una prepago? –interrogué a mi amiga.

–No realmente, en esa aplicación consigues a alguien con posibilidades de ayudarte, son personas con dinero suficiente para regalar y piden a cambio tu atención por días, semanas o meses.

–Eres una prepago –confirmé.

–Está bien, lo soy, pero es alguien fijo y por un tiempo determinado, no es cada noche con varios tipos por centavos.

–¿Qué edad tienen?, son viejos, ¿verdad? –preguntó Olivia.

–Sí, no consigues a ninguno menor a 60 años, son viudos o divorciados.

–¿Es seguro? –quise averiguar.

–Te ofrecen privacidad y sanidad.

–¿Cómo averiguo más de esa aplicación? –indagué ansiosa.

–¿Lo considerarías? –me preguntó Laura.

–La situación con mi madre me supera, vendió mis computadoras y ahora estoy frita, porque no he podido recuperarlas, así no puedo trabajar.

–¿Y el dinero que obtuvo? –preguntó Laura.

–Cualquier cantidad que le hayan dado, la debe tener en sus venas o en sus pulmones –respondí con tristeza.

–Realmente lo lamento amiga, la mía me da la lata, pero cuando le pongo un fajo de billetes en la mano me regala una gran sonrisa y termina el regaño –comentó Laura.

–La mía haría exactamente lo mismo –señaló riendo Olivia.

–Yo usaría el dinero para equiparme y poder trabajar, aunque lo primero sería internar a mi madre en un centro especializado.

–¿Crees que puedan curarla? –preguntó Olivia.

–Quiero creer que sí –contesté con pesar, poniéndome de pie y despidiéndome para continuar mi búsqueda de esa noche.

***

Un par de días después de esa conversación, contacté a la aplicación, leí todo sobre la misma en un día y su noche, aun así, tardé una semana en decidirme, prácticamente obligada por el hambre, ya que, en mi alacena, solo quedaba una lata de frijoles que abriría cuando mamá apareciera, porque se había ido de nuevo y, esta vez, antes de irse, se llevó mis últimas herramientas de trabajo.

Por ello, tomé el coraje necesario y me registré, cruzando los dedos esperando obtener una respuesta pronto.

Estaba muy preocupada por tener sexo con un desconocido y al principio no sabía cómo plantear lo de mi virginidad, así que en las aspiraciones coloqué algo sutil a ver si era lo suficientemente inteligente para captarlo y tal vez obtener un poco más de dinero por ello.

Sé que esa condición puede resultar valiosa para algunos hombres, aunque muy en el fondo aspiraba a que me seleccionara un señor que no quisiera intimar, ojalá fuera alguien que solo necesite una acompañante para fiestas o cenas.

Mientras esperaba respuesta, puse un tono especial en mi teléfono para saber de inmediato si eran ellos.

FIN DE FLASHBACK

Capítulo 2 Primer encuentro

Arwen Simones:

Veo a un hombre con un traje a su medida, alto y muy elegante, está aproximándose y yo lo recorro de pies a cabeza, cuando llego a su rostro tengo que desviar la mirada avergonzada porque me capturó comiéndomelo con la vista, sigue avanzando y viene hacia mí, esos ojos, ¿qué pasa aquí?, ¿acaso el viejo mandó a su hijo? Ay Dios, ya está aquí.

–Buenas tardes.

Alcé la vista extrañada, pero igual respondí.

–Buenas tardes.

–¿Puedo sentarme?

–Estoy esperando a alguien.

–Lo sé.

–¿Eres su hijo?

El hombre hizo un amago de sonrisa y negando con un gesto, respondió:

–Tu cita es conmigo.

¿Qué es esto?, claro que no me molesta el cambio, pero ¿y si es un maniático psicópata que usa este truco de la aplicación?, me tenso de pies a cabeza y lo miro con muchas interrogantes en mi cabeza.

–¿Me permites explicarte?

–Adelante.

–Soy Aiden Paxton... y por tu expresión entiendo que conoces ese nombre, leí en tu perfil que trabajas en tecnología, entonces sabes a qué me dedico –asentí perpleja–. Soy muy particular, dedicado a mí trabajo, tengo mucho que manejar y controlar, así que no tengo tiempo para relaciones. Necesito una novia para el viernes, debo presentársela a mi tío Oswald Paxton y en tres semanas asistiré a una reunión en Los Emiratos Árabes donde la llevaré como mi prometida demostrando que estamos muy enamorados. Al regreso, todo acaba, cada quien a lo suyo. No quiero vínculos personales, todo será fingido, no quiero intimar solo actuar, si me ayudas me haré cargo del tratamiento de tu madre hasta que se recupere totalmente y necesitaré una lista de todos los equipos que requieres. Tendremos un contrato con todas las condiciones, si aceptas y firmas, te vas conmigo desde hoy a un Pent House de la ciudad donde comenzarás tu entrenamiento para poder desenvolverte como mi novia.

Lo escuché atentamente, sé exactamente quién es, aunque nunca había visto su rostro, en la universidad todos pensaban que al graduarme buscaría trabajo en su empresa porque tenía el promedio más alto, además de varios reconocimientos por excelencia, ni siquiera lo intenté debido a que la situación con mi madre no me permitía cumplir un horario de oficina.

Era un hombre muy enigmático, frío y torpe para expresar sus exigencias en su afán de dejar claro que no quiere involucrarse con nadie, su forma de recalcar que todo será fingido en realidad me tranquiliza, tonteé un poco mientras estudiaba, pero no pasé de un beso, en realidad ninguno me parecía lo suficientemente inteligente para mí.

Soy una nerd sin lentes, me gustan las conversaciones profundas, puedo pasar horas hablando de avances tecnológicos...; bueno creo que ya expuso su punto y me está viendo como esperando respuesta, mejor le hablo.

–Entiendo tu punto y apoyo totalmente que todo sea fingido, pondré todo mi empeño para que logres tus objetivos, ¿dónde está el contrato?

***

Narrador:

El día anterior Aiden Paxton había descendido de su helicóptero en el helipuerto del edificio de oficinas que poseía en el centro empresarial de la ciudad, estaba rodeado de sus dos asistentes, su jefe de seguridad y sus tres escoltas, él dirigía la más grande empresa tecnológica con nexos en todo el mundo.

Monarcas, presidentes, gobernantes, generales, todos le profesaban su respeto, admiración y temor, porque era frío, despiadado y mucho más poderoso que cualquiera de ellos.

En otro helicóptero arribaron sus dos hermanos menores, jamás compartían el mismo medio de transporte que él y contaban con dos jefes de seguridad cada uno, también en la empresa sus oficinas estaban a varios pisos de distancia, medidas tomadas por Aiden para proteger a sus hermanos, en muy pocas ocasiones estaban juntos en público.

Solamente se reunían al estar bajo la seguridad de las fortalezas que había construido en varios países para disfrutar de la vida familiar, en esas ocasiones que no eran muy frecuentes, él y sus hermanos gemelos disfrutaban juntos de una buena comida, jugaban en enormes pantallas y bromeaban sobre unos y otros permitiéndose reír despreocupadamente.

Al salir de allí volvía la mirada de acero que gracias al gris de sus ojos era literal, el ceño fruncido y los labios en un rictus definitivamente serio. Hablaba solo para impartir órdenes e instrucciones, todo su equipo conocía lo estricto que era y lo implacable que solía reaccionar ante los errores.

Pero no estaba solo, porque sí había alguien más poderoso que él, o al menos así se consideraba a sí mismo, quien en vista de su extraordinario éxito y a las excelentes referencias que circulaban sobre Aiden en el mundo, decidió poner un obstáculo en su camino, algo tan común y ordinario que sabía le resultaría totalmente imposible de cumplir.

Por eso se tomó la molestia de llamarlo él mismo y así ser testigo del desequilibrio que provocaría en su perfecta y controlada vida, Oswald Paxton quería presionarlo, hacerlo flaquear y colocarlo en un segundo plano para él tomar el mando del imperio que había construido su sobrino.

Aiden tomó la videollamada de su tío Oswald y sin ninguna expresión en su rostro escuchó atentamente al hombre que le estaba haciendo el anuncio más absurdo y ridículo que se le pudo haber ocurrido.

***

Aiden Paxton:

Estaba muy ocupado ultimando detalles de mi último acuerdo cuando el tío Oswald me llamó para decirme:

–El viernes te haré una visita y espero conocer a tu novia, porque en tres semanas habrá una reunión muy importante en Los Emiratos Árabes con los principales dirigentes y si no vas acompañado, solicitaré tu destitución definitivamente, yo seré tu sustituto.

–¿Desde cuándo mi situación sentimental se convirtió en requisito para presidir el grupo?

–Desde que eres el único soltero.

–Tú eres soltero también –le repliqué.

–Yo soy viudo y honro la memoria de mi esposa fallecida a quien amé como jamás volveré a hacerlo –me respondió con una sarcástica sonrisa.

–No voy a casarme en tres semanas tío.

–En tres semanas, debes demostrar en la reunión que tienes a alguien que te ama y está comprometida contigo. Tengo que dejarte para atender algo, hasta el viernes –concluyó Oswald Paxton cortando la llamada.

Me quedé viendo la pantalla, sentía tanto rencor hacia él como lo sentía hacia mis padres, el tío Oswald les regaló un yate incitándolos a disfrutar de una segunda luna de miel y a ellos les pareció fascinante la idea de irse a navegar dejándome a mí de ocho años con mis hermanos gemelos de cinco años, todos a cargo del servicio de la mansión donde vivíamos.

Nunca más regresaron, debido a que murieron en un incomprensible accidente en alta mar.

Vi mi Rolex, comprobé que es martes, así que tengo tres días para encontrar a una mujer que pueda presentar como mi novia al tío Oswald y que además se mantenga a mi lado por al menos tres semanas y actúe como mi prometida.

Solo había una persona en quien confiaba para contarle la conversación con mi tío, tomé mi teléfono y pulsé un solo dígito, en segundos abrieron la puerta de la oficina y entró un hombre alto, en excelente forma y no mucho mayor que yo, quien viéndome interrogante preguntó:

–¿Qué pasa?

–Mi tío Oswald vendrá el viernes para que le presente a mi novia, caso contrario solicitará al grupo mi sustitución indefinida en la reunión que se efectuará en tres semanas y a la cual tendré que asistir acompañado de la chica que les demostrará que está enamorada de mí.

–¿Qué barbaridad es esa? Debiste dejar que matara a ese desgraciado cuando el atentado, jamás me hubieran descubierto.

***

Aiden lo observó, Marck era mucho más que su jefe de seguridad personal, recordó que cuando sus padres murieron su tío lo contrató para que los llevara a él y a los gemelos al colegio.

En poco tiempo se ganó el aprecio de los niños sobre todo de él a quien le preguntaba cada día por las clases y lo instaba a prestar atención y a aprender más de lo que enseñaban, lo hacía leer temas adicionales para complementar las clases, haciéndolo más listo que los demás.

También se convirtió en su protector porque Aiden nació con facciones perfectas y los chicos mayores lo molestaban diciéndole "cara bonita", en varias ocasiones lo golpearon en un afán de destruir la belleza de su rostro, aún hoy en día tiene pequeñas cicatrices imperceptibles en sus cejas, pómulo izquierdo y en la mandíbula producto de los golpes de sus compañeros.

Marck comenzó a entrenarlo por las tardes en defensa personal, fue muy exigente con él para que perdiera el miedo y se pudiera enfrentar a cualquiera sin importar su tamaño.

Por lo que, en la primera oportunidad que tuvo se defendió furiosamente y aunque lo llevaron a la oficina del director, continuó golpeando a los abusadores hasta que dejaron de molestarlo, tampoco lo volvieron a llamar con el director porque en la primera citación Marck fue a representarlo y cuando el director comenzó a hablar de abuso y uso de violencia por parte del niño, él lo detuvo y le señaló:

–Aiden Paxton en varias ocasiones ha sido atendido médicamente por las palizas que le daban sus compañeros aquí y quiero ver las sanciones que recibieron ellos, el chico se cansó y ahora se defiende, así que espero que dejen de molestarlo o seguirá usando los puños hasta que lo dejen en paz y usted no vuelva a citarme porque estoy ocupado aprendiendo a disparar y puedo venir aquí a practicar. Además, posiblemente le pida al señor Oswald Paxton que retire la subvención extremadamente generosa que reciben de él mensualmente y que solo lo hace por la excelente educación que, supuestamente, les imparten aquí a sus sobrinos con el plus adicional de su protección personal, la cual ha fallado mucho. El director quedó de una pieza mientras él salía de su oficina de la mano de su amigo y defensor, tenía en ese entonces diez años.

Capítulo 3 La selección

Narrador:

El atentado al que se refería Marck había ocurrido hacía ya doce años:

INICIO FLASHBACK

Para la fiesta de graduación en preparatoria de Aiden, su tío Oswald contrató un servicio de limusina para que lo llevaran a la fiesta, Marck acudiría también y lo acompañaría como guardia personal y decidió llevar refuerzos sobre todo porque, tal vez, con el licor que beberían a escondidas de los maestros y profesores, se pudieran exaltar los ánimos.

Ya Aiden había partido unas cuantas narices en el transcurso de su vida de estudiante, era el chico malo por excelencia, pero con el mejor promedio académico, campeón en cualquier competencia y el más popular.

La fiesta resultó excelente, Aiden rechazó el ser "Rey de la Preparatoria", pero bailó todo el rato con cada una de las chicas más bellas de la fiesta, gracias a Marck también porque estuvo casi un año enseñándolo a bailar.

Ya iban de regreso a la casa cuando fueron rodeados y los atacaron con armas de fuego por más de media hora, la limusina fue destrozada, pero Aiden no estaba en ella, ya que se embriagó de más y Marck usó su propio vehículo blindado para trasladarlo, por lo que había pasado por el sitio de la emboscada, varios minutos antes que la caravana, allí fallecieron varios de los hombres de su equipo de seguridad.

Resulta que Marck y Aiden salían algunas veces sin escolta, por lo que él decidió blindar su vehículo para mayor seguridad del chico a quien veía como su hermano menor. Como en el hecho murieron hombres de ambos grupos, Marck se enteró de que los otros tenían una marca prácticamente invisible detrás de la oreja derecha, era una "O" y él sabía muy bien a quien culpar por ese ataque, estaba que escupía fuego.

En ese entonces fue el jovencito quien le hizo ver que sería imposible probar la participación de su tío y que, si lo atrapaban por su asesinato, él quedaría solo con sus hermanos nuevamente.

Marck se juró cuidarlos mientras viviera, así que eso fue lo que lo convenció, sin embargo, hizo que Aiden le prometiera dedicarse en cuerpo y alma a prepararse para lograr una posición que superara a su tío y afortunadamente lo había logrado.

FIN DE FLASHBACK

***

En el proceso, Aiden se convirtió en un ser frío y calculador, sin nervios y sin miedo, no se permitía ni un momento de debilidad fuera de sus casas, solo que igualmente y siendo un zorro astuto, el tío Oswald había conquistado ciertas lealtades que podía usar a su favor y en cualquier momento que decidiera fastidiar a su sobrino.

Por eso él sabía que exigirle una novia era crearle un inconveniente, era desestabilizarlo porque Aiden no establecía relación con las mujeres que conocía, no le interesaba ni su nombre, ni volver a verlas, solo las pedía voluptuosas porque él estaba bien dotado y no toleraba a ninguna mujer chillando porque no lo aguantaba ya que él no era sutil en el acto, sus embestidas eran duras y fuertes.

Uno de sus asistentes se encargaba de esa parte y de darles las instrucciones, las cuales eran muy específicas, a las chicas que le contrataba, a quienes les dictaba:

a) Nada de decirle "papi" o adjetivos similares.

b) Ni se te ocurra besarlo, ni intentarlo siquiera.

c) Usarás ropa interior de encaje en color rojo.

d) Tienes que estar totalmente depilada.

e) Nada de fingir orgasmos ni emitir falsos gemidos, porque no le importa si llegas o no, te paga para su placer, no el tuyo.

Era insensible en extremo y lamentablemente si conocía a alguna chica normal en sus continuos viajes o reuniones, no hacía ningún esfuerzo por crear contacto o iniciar una conversación, aunque recibía muchas sonrisas y miradas insinuantes en cualquier lugar que fuera. Estaba convencido de que su estilo de vida y su trabajo eran para solitarios.

Se bloqueó a enamorarse porque ninguna mujer soportaría la presión de vivir con él con todo lo que lo rodeaba, ya que tenía sobre sus hombros la responsabilidad de poder acabar con medio mundo, si quería, utilizando solamente un teclado, eso lo convertía en el hombre más peligroso, pero también en el blanco más grande de cualquiera que anhelara su poder.

Aiden Paxton:

Pasó una hora antes de que Marck volviera a mi oficina, por su sonrisa supuse que traía una solución y así fue:

–Lo tengo.

–Habla.

–Hay una aplicación para hombres mayores, es decir, del doble de tu edad –déjame hablar, pidió al ver mi expresión–, allí puedes contratar una acompañante por el tiempo que necesites, cumplen tus condiciones bajo contrato y tú le solventas la situación económica que planteen, unas quieren cirugía estética; otras una intervención quirúrgica urgente para un familiar y las más comunes necesitan pagar una deuda, una hipoteca o sus estudios.

–No me dejaste hablar, pero al inicio dijiste que son hombres de sesenta años más o menos, ¿me estás viendo?, –pregunté apuntándome con mi dedo índice–, ¿no te parece un impedimento?

–Y, ¿por qué?, si eres un as en sistemas puedes solucionarlo, de hecho, ya existe la forma. Me explicó: te tomas una foto, la envejeces y te registras en la aplicación, te enviarán un catálogo virtual de donde podrás seleccionar a "tu novia", preparamos un contrato y después de la reunión del grupo listo, cuento acabado

–Cuando me vea, ¿cómo le explico?

–¿Crees que cuando te vea a ti en lugar de un viejo de sesenta años va a quejarse?

–¿Son prostitutas?

–No necesariamente, algunos de estos hombres no quieren sexo, solo una acompañante bonita para algún evento.

–Pero si les piden sexo lo hacen.

–Supongo que sí –me respondió encogiéndose de hombros.

–Son prostitutas Marck. ¿Quieres que contrate a una puta para que finja ser mi novia y se la presente a mi tío?, ¿dejaste el cerebro en el estacionamiento? –expresé alterado.

–Estas son jóvenes especializadas en hombres mayores, se les llama Sugar Daddy a estos tipos.

–¡Ay no!

–¡Ay sí!, tómate la foto y manos a la obra.

Marck era la única persona, aparte de mis hermanos, que podía tutearme, entrar a mi oficina, sentarse y hablar de cualquier cosa, él era mi lazo con la humanidad mientras trabajaba y también en mi entorno familiar porque muchas veces jugaba y comía conmigo junto a los gemelos, era posiblemente el único que me conocía en ambos ambientes.

Yo confío ciegamente en él y sé que Marck recibiría, sin pensarlo, una bala por mí, aunque la diferencia de edad entre nosotros es de nueve años solamente; así que hemos crecido juntos aprendiendo uno del otro y entregándonos mutuamente una confianza incondicional.

Cuando estuvo lista la foto, Marck se burlaba diciéndome:

–Serás un viejo galán, mírate.

Yo resoplaba oyéndolo, la paciencia era algo que perdía muy fácilmente.

–¿Y ahora? –le pregunté.

–Vamos a crear el perfil y los requisitos, a ver, tú quieres...

–Acompañante por un mes y disponibilidad para viajar fuera del país. No habrá sexo, sí estaré un mes con ella, pero no quiero relacionarme íntimamente, ni vínculos de ningún otro tipo.

–Pero tendrás que tratarla con mucha familiaridad, recuerda que será tu novia, manitos agarradas, un piquito, pasar tu brazo por sus hombros, decirle mi amor y halagar su presencia.

–¡NO!, que fastidio y tú deja ya de sonreír.

–Esta es la actuación de tu vida, tienes que convencer al imbécil de tu tío de que esa chica es tu novia.

–Lo haré, me conoces, no voy a arruinarlo, pero, ¿y la chica, podrá seguir el juego?

–A ti más te vale, te toca ser romántico y relajarte cuando estés con ella frente a tu tío, para que la hagas sentir cómoda y en confianza. Debemos apresurarnos a ver si hoy mismo conocemos a alguna que te llame la atención, así nos reunimos, ella firma el contrato y comenzamos a prepararla para el viernes. Por lo que en función de eso nos quedaremos en el Pent House para prepararla.

–Como digas –contesté de mala gana.

–Así, perfecto, ese es el entusiasmo que necesito.

–No te va el sarcasmo Marck –le dije seriamente.

Una vez registrado recibí un código de confirmación con el que me asignaron la contraseña de acceso, hasta ahora solo soy una foto y un número, junto a Marck comenzamos a ver fotos, hasta llegar a unos ojos grandes de color ámbar cuya expresión no supe definir de inmediato, se me da excelente leer a las personas con solo ver un gesto o sus ojos, con esa foto ella me parecía "¿triste?".

No mostraba fotos reveladoras, ninguna pose sexy, solo una en traje de baño y no era insinuante, no se ofrecía, ¿para qué estaba allí entonces?, seguí buscando y miré una gran cantidad de fotos, pero los ojos amarillos fueron los únicos que recordaba después de dos horas.

–Ya vi a una, ¿ahora qué? –le dije a Marck con aire cansado.

–Pinchas este corazoncito –me dijo Marck chistosamente– y te dan acceso a su información.

Pulsé donde me indicó Marck y se desplegó una pantalla:

a) Mi nombre es Arwen y tengo 21 años.

b) Quiero internar a mi madre en el mejor centro de rehabilitación del país, es adicta a todo lo que consiga para inhalar, tomar o inyectarse.

c) Soy experta en tecnología, trabajo FreeLancer, pero perdí mis equipos porque mi madre los vendió para drogarse, así que también necesito comprar equipos para continuar trabajando.

d) No tengo experiencia en esta aplicación, es la primera vez que la utilizo, por lo tanto, te pido que seas gentil conmigo.

–Creo que es virgen –concluí después de leer.

–¿Qué?

–¿Leíste lo mismo que yo?, ¿el punto d?

–Aaaaah.

–Estás perdiendo facultades –ahora fue mi turno de burlarme–, pero solo por eso me interesa porque no quiero sexo. Y si no ha estado con nadie, no se ha prostituido aún, así que su comportamiento será diferente. Es perfecta, ¿qué sigue?

–Elaboramos el contrato ahora mismo y concertamos una cita para conocerla, preferiblemente un lugar público, aunque discreto, yo me encargo.

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