Observo a Rachel hablando con algunos
representantes de una empresa japonesa.
Llevamos dos años negociando la compra de este.
empresa, pero solo quieren la fusión y no la
compra. Rachel pacientemente explica por qué
milésima vez será mejor la compra y no la
Fusión.
Quiero ser el único propietario y la fusión me obligaría a
compartir la presidencia.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
¡Odio compartir! Es mío o no lo es.
Hacen muchas preguntas y estoy perdiendo
la paciencia.
- Señores, defnitivamente no queremos
fusión por las razones que ya hemos explicado. Que no
por la compra, no hay negocio.
Los japoneses miran a Raquel y luego me miran a mí.
- La respuesta es no.
La ira surge a través de mi cuerpo.
- ¿¡¿¡¿No?!?!?
Grito casi golpeando la mesa.
- De la misma manera que no están dispuestos a cambiar
de mente, tampoco vamos a cambiar.
- Pero tu idea no es viable. La empresa
mucho más rendirá en mi mano.
Los japoneses se levantan.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- No todo es dinero, Sr. Lacerda. Está
la empresa es familiar y lleva años en el mercado
Japón, no sé cómo es aquí en su país, pero allí
valoramos las raíces y la herencia de nuestro
antepasados
Miro a Raquel muy cabreada y me tira una
mira rogándome que me calme.
- Démosle un poco más de tiempo, señores, y
Nos encontraremos de nuevo en una semana. Lo haremos
tranquilízate y piensa en posibilidades de suplir
ambos lados.
Lo dice suave y elegantemente.
- Está bien para nosotros.
Contestan y se despiden, saliendo
de la sala de reuniones.
Golpeo la mesa, muy enojado por el fnal de esta reunión.
Han sido dos años tirados a la mierda.
Puedo escuchar los tacones de Raquel.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- Téo tienes que estar más tranquilo.
- ¿¡¿¡¿Mas tranquilo?!?!?
Resoplé, levantándome de mi silla.
- Estábamos en la misma reunión?
- Sí...
Dice mirándome.
- Y como siempre lo dañas todo. quiero ese
empresa y no colabora mucho para ganar la
Japonés.
- No los estaré lamiendo Raquel.
- No es lamer, es comprender y aceptar. Ellos tienen
una cultura y hay que aceptarla.
- No voy a escuchar esta mierda.
Salgo de la sala de reuniones.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
-Teo...
La oigo llamarme, pero la ignoro.
Cuando entro al pasillo, sintiéndome como mi habitación,
Andrea me mira asustada.
- ¿Que pasó?
Pregunto con impaciencia.
- SRA. Laila está en su habitación.
Dejo de caminar y cierro los ojos. que dia de
mierda hoy
Doy media vuelta y me dirijo al ascensor.
- Sr. Téo, ¿adónde va?
- Dar una vuelta.
- ¿Qué hago con la Sra. ¿Laila?
- Haz lo que quieras, pero sácala de mi habitación.
Volveré en una hora.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
Entro en el ascensor y presiono el botón de la planta baja.
Cuando las puertas se cierran puedo ver el pánico
en la cara de Andrea.
Salgo del ascensor y Diego, mi seguridad
particular, ya viene hacia mí.
- ¿Adónde vamos señor?
- Tú te quedarás y yo lo haré.
- ¿Adónde va señor?
- Dar un paseo hasta que limpien mi cuarto.
Él sonríe, porque si yo conozco bien a Diego, él sabe
quien esta en mi cuarto
Una chica loca que se cree mía
Novia.
- Tan pronto como tu habitación esté limpia, te lo haré saber.
- ¡Gracias Diego!
digo sonriendo, porque es de los pocos que
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
merecen mi sonrisa y respeto.
Paso la puerta de la empresa y sigo la acera.
La tarde en São Paulo es calurosa. Ha sido un tiempo
Camino por la acera así, sin nada que hacer ni
un lugar a donde ir.
Me afojo un poco la corbata, porque el calor es
sofocante.
Me detengo frente a una cafetería. Un café ahora sería
Bien.
Entro en la cafetería y veo a algunas personas sentadas
leyendo.
Miro mi reloj y me resulta extraño, tanta gente sin
hacer cualquier cosa durante el horario comercial.
¿Esta gente no trabaja? ¿Viven de los libros?
Camino a la cola para hacer mi pedido.
Observo a algunas personas relajadas, hablando y
sonriendo como si no tuvieran problemas.
La línea se mueve rápido y pronto estoy haciendo mi
pedido.
Pido un café para llevar. pago y voy a la cola
de retiro
Me detengo junto a una mujer que está de espaldas.
Me llama la atención su porte.
Es alto, no más alto que yo, y delgado. Tiene uno
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
hermoso cabello largo y rojo. creo que no lo se
ninguna mujer pelirroja. puedo ver lo que es
extremadamente blanca, para sus brazos expuestos.
Surge un agradable olor a manzana cuando estoy
empujó más cerca de ella.
- ¡Lo siento!
Un hombre un poco extraño dice torpemente.
- Todo bien.
Vuelvo a mirar a la intrigante mujer que tengo delante.
Ella toma su vaso y cuando se da la vuelta se sorprende.
conmigo.
Tu bebida salpica mi corbata favorita.
Miro la corbata sucia.
- ¡Mierda!
digo irritado. dia de mierda
- ¡Oh, mierda! ¡Disculpame!
El suave sonido de su voz me hace mirar hacia arriba.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- Te juro que no fue intencional.
Estoy paralizado mirando a los hermosos ojos azules.
Bajo los ojos y veo tu nariz aflada y tu
boca carnosa
Ella es hermosa. Increiblemente bonito. tus pecas a
hazlo aún más único.
Toma un pañuelo de papel de la bolsa y suavemente comienza a
tratar de limpiar mi corbata.
- Que no quiere irse.
dice nerviosa y por fn vuelvo a la normalidad
y di algo.
- Me debes una bonita corbata.
Sonrío y me doy cuenta de que estoy sonriendo con ella.
- Tienes suerte de que tenga buen gusto.
Guiñame un ojo y deja de limpiarme.
- Soy Camila.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- Teo.
La chica del mostrador me llama para entregar mi
café.
- ¿Cómo te doy la corbata nueva?
Saco mi billetera de mi bolsillo y saco una
tarjeta.
- Encuéntrame aquí.
Toma la tarjeta y sonríe.
- Eres el joven y poderoso Téo Lacerda.
- Es lo que dicen.
Ella rueda los ojos.
- Fue irónico.
No me gusta la ironía conmigo.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- Solo necesitaré este como modelo.
Su mano llega a mi garganta y la deshace
mio no. Tu dedo roza la piel de mi cuello y
Siento un escalofrío. aprovecho para mirar de nuevo
Tu hermosa cara.
- ¡Listo!
Se tira de la corbata, sonriendo.
- Necesito ir.
Mantenga su corbata en su bolso.
- Pronto me verá Sr. Lacerda.
Guiñame otra vez y sal hermosa con tu
vestir.
El resto de mi día fue aún peor.
Lo único bueno de este día de mierda fue encontrar
Señorita Camila.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
Espero que no se demore con mi corbata.
Para que pueda revisar y saber más sobre eso.
mujer encantadora.
Tocan a mi puerta y los dejo entrar.
Diego me mira nervioso.
- ¿Que pasó?
- SRA. Laila.
- ¿Qué hizo ella esta vez?
- Está rayando todo su auto, señor.
- ¡Jodida mujer! Acabo de comprar este coche.
Salgo corriendo de mi habitación, dispuesto a matarla.
Entro en el ascensor sintiendo que el odio me domina y el
Las puertas de mierda tardan demasiado en cerrarse.
Las puertas del ascensor se abren y salgo.
p y g
empresa.
La ira de todo el día se acumula en mi cuerpo.
Me detengo en la acera y miro al otro lado de la calle, Laila.
locamente con un cuchillo arañando todo mi
carro.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- Laila...
Grito su nombre y ella me mira sonriendo.
Su sonrisa solo hace que la ira explote. Mis piernas
me llevan a ella.
- ¡Señor Lacerda!
Oigo gritar a Diego, pero es demasiado tarde.
Veo que estoy en medio de la calle y entra un carro
mi dirección.
- Mierda!!!!
Todo se apaga y no siento dolor. La verdad no
sentir nada.
**************
Abro los ojos y me encuentro en una habitación.
Extrañamente estoy solo y todo en la habitación está
Blanco.
-Teo Lacerda.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
Me doy la vuelta y veo a un caballero detrás de mí.
- ¿Quién eres tú?
Él sonríe y se acerca.
- No creo que sea importante en este momento.
Sabes quien soy.
- ¿Dónde estoy entonces?
Su sonrisa se ensancha y me molesta.
- En la sala de espera.
- ¿Sala de espera?
- Sí.
- ¿Que estoy esperando?
Señala la pared que simplemente
desaparece, mostrándome lo que hay detrás.
Puedo verme en una cama, llena de electrodomésticos
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
pegado a mi cuerpo. ¿Cómo puedo estar allí?
una cama si estoy en esta habitación?
- Tu hora de morir.
Lo miro sin entender nada.
- Tuviste un accidente.
- Sí, lo recuerdo.
- Y está en coma esperando su momento.
- No puedo morir.
- ¿No puede?
- No.
- ¿Por qué?
- Soy joven, aún me queda mucho por conquistar y
crecer en vida.
- Entonces no puedes morir a causa de tu riqueza y
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
tu juventud?
- Sí.
Amplía su sonrisa.
- No hay razones para dejarte vivir.
- ¿Y tú eres Dios por casualidad?
Su risa hace eco y congela todo mi cuerpo.
- ¿Tú eres Dios?
- Te dije que no importa quién soy.
- No me dejes morir.
- No tienes por qué seguir con vida, Téo.
No ames a tu familia, no tengas amigos, no tengas uno
gran amor. Tu vida está vacía.
Tiene razón, pero puedo cambiar todo eso.
- Dame una segunda oportunidad. puedo cambiar todo
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
eso. Puedo ser alguien mejor. No quiero morir.
Sus ojos me analizan.
- ¿Quién garantiza que intentará cambiar? Segundo
La oportunidad se da a quien la merece.
- ¡¡¡Por favor!!! Yo necesito.
Ven caminando a donde estoy y temo tu
acercarse, pero no retroceder.
- Una semana.
Lo miro sin entender.
- Una semana para encontrar una razón para continuar
viva.
- ¿Qué pasa si no tengo una buena razón?
¿permanecer vivo?
- Tu destino se cumplirá. Ahora va.
Lo miro un poco perdido.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- No estoy seguro de cómo ir.
Sostén mi brazo y mírame profundamente a los ojos.
- Solo tendremos una regla.
- ¿Cual?
- No usar su riqueza o las personas que usted
trabajo para ti. Tu viaje tiene que ser
cumplida por ti. Pero...
Sonreí extrañamente.
- Si alguien en tu viaje lo quiere de buen corazón
se permite ayudar.
- Así que prácticamente tengo que hacerlo en este
semana buscar mi motivo solo?
Asiente con la cabeza.
- Solo puedo obtener ayuda si es de alguien que me quiere
ayuda sin interes?
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- Exactamente.
- ¿Algo más?
- No.
Quita su mano de mi brazo y la pone sobre la mía.
cofre.
Comienza un dolor insoportable y siento el aliento en mi
mi pulmón
- ¡Buena suerte, Teo!
Susurro antes de que el dolor me consuma y todo se desmorone
apagar.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
SEGUNDA OPORTUNIDAD
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
Abro los ojos con calma.
Miro a mi alrededor y veo que estoy en una habitación
de hospitales
Veo los dispositivos pitando a mi alrededor.
Siento mucho dolor en el brazo derecho y el pecho
fuerte. Miro mi brazo vendado.
¿Fue un sueño?
Trato de encontrar algo en mí o alrededor que me diga
que no estoy loco y fue real, pero no creo nada.
Recuerdo el accidente, pero eso es todo.
La puerta del dormitorio se abre y un viejo doctor
entra avanzado.
- Señor Lacerda?!?!?
Sus ojos en mí están asustados.
- Sí...
Camina hacia mi cama mirándome mucho y eso
ya me irrita.
- ¿Por qué me miras así?
Deténgase y observe los monitores.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- ¿Sabes que estás en un hospital verdad?
- Sí. Recuerdo que me atropelló un coche.
- ¡Eso! Usted fue admitido en este hospital sin
vida. Te revivimos, pero tu foto era
demasiado serio. Tenía una lesión cerebral grave y su
la costilla se hundió, perforando algunos órganos.
Sigue mirándome como si fuera algo
surrealista.
- Estuviste en coma profundo hasta las 10
hace minutos.
dice nervioso.
- Pensamos que nunca despertarías.
- ¿Cuánto tiempo estuve en coma?
- Un mes.
Lo miro asustado.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- ¡¿¡¿Un mes?!?!
- ¡Sí!
Comience y examine mis ojos.
- ¿Sientes algo?
- Un dolor en el brazo y el pecho.
- ¿Sólo eso?
- Sí.
- Esto es un milagro.
Sigue mirándome y empiezo a pensar que
no fue un sueño Realmente tuve un segundo
oportunidad.
- Durante el tiempo que estuve aquí.
Me mira mientras hablo.
- ¿Alguien ha venido a visitarme?
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
Espero que alguien en mi familia
vino a quedarse conmigo.
En realidad mi madre. Podría en este
semana para llevarme bien con ella y esta es la razón de
quedarse vivo. Mi madre.
- Una mujer. Durante un mes ella vino aquí toda
los días y te cuidó.
- ¿Me cuidaste?
- Sí.
Sólo puede ser mi madre. Tal vez el miedo de mí
perder ha hecho que no me odie tanto por
abandonarla.
- Pronto estará aquí. Siempre viene después del almuerzo.
y se queda hasta el anochecer.
- ¿Todos los días?
- Sí. Ordenaré algunas pruebas. si todo es
bueno, en tres días te daremos de alta. Aún
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
No sé cómo explicar este milagro, pero realmente
Estás bien.
- No puedo quedarme aquí por tres días. Debo ir
ahora.
- Señor Lacerda, creo que no entendió la gravedad.
de tus heridas. Te tocaba vegetar hasta
tus órganos se detienen. Era un caso perdido.
No puedo faltar tres días.
Necesito salir de aquí hoy y arreglar mi vida. No
Tengo tiempo que perder.
Decido no discutir y esperar a que salga de la habitación.
para irme
- ¡Correcto!
digo con una sonrisa torcida.
- Enseguida vendrá la enfermera a buscarte para realizar la
exámenes
Sale de la habitación y salta de la cama en busca de ropa.
No encuentro ninguna maleta, nada que cambiar por esta
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
horrible suéter.
Abro los armarios y no encuentro nada. ni el
Mi maldito celular está aquí.
No puedo llamar a Diego y pedir ayuda.
¿Podría pedir ayuda con esto o estaría
rompiendo una regla?
Necesito pensar en la razón para seguir con vida y
trabajar en ello.
Mi familia sería complicada.
Un amor en una semana imposible.
Quién encuentra a la persona adecuada y en una semana y si
¿enamorarse?
La puerta del dormitorio se abre de nuevo y me vuelvo hacia
ver quién es.
Miro a la joven frente a mí y recuerdo
ella, pero no recuerdo dónde.
- ¡¡¡Oh Dios mio!!!
Ella corre hacia mí y me abraza.
Su abrazo es fuerte y no puedo reaccionar.
¿Quién es ella?
Un dulce aroma a manzana llena mi nariz. sé
Ese olor me suena familiar.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
La niña me suelta y me mira con los ojos
lloroso
Cuando mis ojos se encuentran con ojos azules,
La recuerdo.
- La chica de la cafetería.
Una pequeña sonrisa aparece en sus labios.
- No puedo creer que te hayas despertado.
Me vuelve a abrazar, solo que esta vez entierra su rostro
q
en mi pecho llorando.
Sin saber que hacer, solo enderezo tu largo
pelirrojo.
- Estoy un poco perdido aquí.
Susurro y ella se aleja.
- No fue mi culpa. ¡¡¡Interesar!!!
- ¿Qué no fue tu culpa?
Suspira y se seca las lágrimas.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- Te metiste frente a mi carro y yo no tenia
hora de frenar.
- ¿Me atropellaste?
- Sí, pero dije que no fue mi culpa. Ustedes
Apareció de la nada.
Recuerdo escuchar a Diego gritarme cuando
Crucé para evitar que Laila terminara mi
carro.
- ¡Todo bien! Recuerdo cruzar la calle sin
mirar.
- Me sentí terrible cuando me dijeron que no.
despertaría del coma, que estaría vegetando.
Empieza a llorar de nuevo.
- ¡Calma! ¡Estoy bien!
Limpio tus lágrimas.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- Muy bien.
- ¿Los médicos saben que te despertaste?
- Sí...
- ¿Qué haces fuera de la cama?
Me mira enojada y trato de no reírme.
- No tengo ropa ni celular.
- Vino un hombre y se lo llevó todo. dije que no lo haría
necesidad desde...
No termina de hablar y solo se encoge de hombros.
- ¿Cómo era este hombre?
- Alto, de piel oscura y pelo rapado. manera de
militar.
fue diego Una pequeña decepción se lleva mi
cofre.
Confé en él y pensé que teníamos una buena
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
relación.
Me dejó aquí para morir.
- Sabes mucho sobre este tiempo que he estado en
con el.
La niña se pone roja y trato de recordar el nombre
ella.
- Estuve contigo todos estos días.
Su voz es avergonzada.
Así que ella es la mujer que mencionó el doctor.
Se sintió tan culpable por atropellarme que no lo hizo.
dejado aquí.
- ¡¡¡Bien!!! Ahora que estoy bien, no tienes que hacerlo
sacrifcio quedarse aquí.
Se cruza de brazos mirándome.
- No me sacrifqué. Fueron días interesantes.
- Puedes irte ahora.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- Estás más fresco durmiendo.
Me río y la miro.
- ¡Lo siento!
Intento no reírme tampoco.
- ¿Por qué quieres tu ropa?
- Debo ir.
- Pero acabas de despertar. No puede ir así.
Puedes tener algo.
- Tengo algo importante que hacer.
Entonces recuerdo su nombre.
Camila!!!
- Y todavía me debes una corbata.
Mete la mano en el bolsillo y saca mi corbata que ella
tomó y otro.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- Te compraste uno nuevo.
- Sí...
Me lo da y veo que es tan hermosa como la otra.
- Es linda.
Se pone rojo y te empiezo a encontrar encantador
timidez expresada en el pequeño rubor de su
rostro.
- Ahora realmente necesito irme.
- No puedo dejarte ir.
- Necesito ir. Necesito hacer algo importante.
- ¿Qué?
- Perdón por la mala educación, pero no es asunto tuyo.
- Casi te mato. Gracias a dios esta bien entonces
No dejaré que salgas y arriesgues tu vida, aún
recuperación.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- Camila, aquí nadie me va a retener,
principalmente tú.
- ¿Te vas a arriesgar a salir sin saber si estás bien? Puede tener
algo por ahí.
- Ve por mí, no moriré. no en uno
semana.
Me mira sin entender.
- Realmente necesito salir de aquí y resolver una parte.
importante en mi vida.
- Te dejaré salir con una condición.
- ¿Me dejarás salir? ¿Desde cuándo necesito
déjame hacer algo
- Sr. Lacerda ¿puedo llamar a la seguridad, al
doctores y dicen que usted está huyendo.
- ¿No lo harías?
Levanta una ceja y sonríe.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- ¿Quiere ver?
Resoplido enojado.
- ¿Cuál es la condición?
- Voy con usted.
- No.
Camino hacia la cama y ella me sigue.
- Es posible que necesite ayuda.
- No. Voy a viajar muy lejos y debes tener cosas.
para hacer.
- No tengo nada para hacer. estoy de vacaciones de mi
trabajo.
- No. Mi viaje es solo.
Siento un toque en mi brazo. me dirijo a ella
me mira
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
Tus ojos son realmente hermosos.
- ¡Por favor!
- No tienes que hacerlo. Ya te dije que no era tuyo
culpar al accidente.
- No es mi culpa.
Toma mi mano y siento un shock.
- Con todo mi corazón, quiero ayudarte.
Recuerdo las palabras de ese hombre.
"Si alguien en tu viaje quiere voluntariamente
ayudar está permitido".
- ¡Correcto! Puedes venir conmigo.
Abre una gran sonrisa.
- Pero...
Él resopla y rueda los ojos.
Siempre hay un pero.
- Sin hacer preguntas sobre las cosas que
voy a hacer. Me acompañará porque soy
todavía debilitado, pero eso no quiere decir que me vaya
entrometerse en mis cosas.
- Te juro que cada minuto te prefero durmiendo.
- Entonces será mejor que te quedes aquí. soy lo que estas viendo
y no voy a cambiar.
Suspira y se muerde el labio inferior.
La forma en que muerde se mete con algunos antojos
dentro de mí, pero los ignoro.
Mi enfoque no es ella ni mi deseo sexual.
Necesito resolver mis problemas con mi
familia. Ella toca mi pecho con su dedo.
- Tienes suerte de que realmente quiera ayudarte a hacer lo
lo que quieres hacer sin siquiera saber lo que es.
Levanta una ceja.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- Y eso es raro, porque no te conozco y tu puedes
ser un asesino, un violador o incluso un
idiota. Incluso en riesgo, quiero ayudarte.
- ¿Así que aceptas la regla?
- Sí.
- Excelente. Necesito que me consigas algo de ropa para ir.
lejos de aqui.
- ¿Estás seguro de que estás bien para irte?
¿hospital?
- Sí.
- ¿No te vas a morir ahí fuera conmigo?
- Si prometes no volver a atropellarme, creo
Voy a vivir.
Ella comienza a reír.
- Tienes humor dentro de ese corazón negro.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- Yo tengo. Ahora vete pronto, antes de que mi estado de ánimo sea
engullido por mi ira.
- Estoy yendo.
Mira mi cuerpo.
- ¿Qué estás mirando?
- Necesito saber tu talla de ropa.
Abro mis brazos dándote libre acceso con mis ojos
sobre mi cuerpo
- Veré lo que pueda.
- ¡Sé rápido, por favor!
- ¡Sí señor!
Tan pronto como Camila se va, el doctor regresa con
algunas enfermeras.
- Sr. Lacerda, empecemos con algunas pruebas.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- No necesita.
Digo estirando mi brazo.
- ¿Puedes quitarme estas cosas?
- ¿Cómo te quitas estas cosas? y a qué te referes
¿Cómo no necesitas los exámenes?
- No voy a hacer ningún examen y necesito que lo hagas.
de mi parte irme.
- No puedes irte.
- Si puedo.
- Acabo de despertar de un coma. tu estado era
grave y necesitamos saber si realmente está bien.
- Estoy muy bien.
El médico y la enfermera me miran fjamente.
- No quiero ser grosero. Solo quiero irme. Se que
como medico le preocupa y necesita hacer estos
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
exámenes, pero no quiero.
Me paso la mano por la cara por tener que quedarme el tiempo
todo justifcando y explicando. Este soy yo
Molesto. Antes del accidente, acabo de pedir y ya está,
todos hicieron lo que yo quise.
- Firmaré lo que quiera y te reservaré de
responsabilidad sobre mi.
- No es solo eso. Realmente queremos saber si
esta todo bien. Usted señor es un milagro.
- Si no me dejas ir, este milagro ya no será
un milagro.
- ¿Como asi?
- ¡Por favor! Sólo quítate esa mierda y déjame ir.
Te lo ruego muy enojado.
- ¡Correcto!
Después de sacar todas las agujas de mi cuerpo,
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
Firmo varios documentos haciéndome responsable de
cualquier problema posterior.
Quiero reír, porque si no encuentro una razón
para vivir, voy a tener un gran problema.
- Se libera.
dice la enfermera.
- Todavia no. necesito ropa
La puerta se abre y aparece Camila con dos bolsas de
ropa.
- Me voy a cambiar y me voy.
La enfermera se va y me deja sola con Camila.
Me pasa las bolsas.
- ¿Necesita ayuda?
Pregunta y miro mi brazo inmovilizado.
- Creo que si.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- ¿Quieres que llame a un hombre para que te ayude?
- ¿Te parece bien que me ayudes?
- No.
Tu voz es casi un susurro y tu cara es
Rojo.
- ¡Entonces ayúdame, por favor!
Toma las bolsas de mi mano y quita la ropa de
adentro, colocándolos sobre la cama.
- Solo tenía ropa sencilla.
- No hay problema.
Arranca las etiquetas de la ropa y quítate esta.
suéter asqueroso.
- ¡¡¡¡Oh, mierda!!!!
Dice llevándose las manos a los ojos, viéndome desnuda.
Empiezo a reír.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- ¿¡¿¡¿Cual és?!?!? Es solo un palo.
- No me asustó tu pene, pero por ahora
estar desnudo sin previo aviso.
Ven caminando a donde estoy con mi ropa interior puesta
mano.
Camila no me mira y ni siquiera mira cierta parte mía
cuerpo.
Decidida a vestirse, se agacha y se pone la ropa interior.
por mis piernas
Ella trepa y ajusta mi cuerpo, alejándose hacia
toma los pantalones.
Es extraño encontrar una mujer que no se quede
mirándome con anhelo.
No soy el hombre más sexy del mundo, pero
mi 1.90m de altura, mi piel oscura, mi
barba bien cuidada y mis ojos de miel, hacen mucho
las mujeres se asustan.
Todo indica que no afecto a Camila.
Se pone los pantalones y se agacha para ponérselos.
un calcetín y una zapatilla de deporte en mí.
Se levanta y con la camiseta en las manos me mira
cofre.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- Será difícil ponerse la camiseta con el brazo
así.
- Intentaré estirarme lo máximo posible.
Estiro ambos brazos y dejo escapar un gemido, sintiendo el
brazo lesionado arde en dolor.
Sobresaltada por mi gemido, rápidamente pone el
camisa sobre mis brazos y luego sobre mi cabeza.
- ¡Calma!
Susurro bajando mi camisa por mi cuerpo.
- Pasará.
Su mano acaricia suavemente mi brazo, tratando de
calmarse.
Entonces ella hace algo intrigante. besa mi brazo
herido.
- ¿Porque hizo eso?
me mira incomodo.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- ¡Lo siento! es que mi mama siempre hacia eso
conmigo y actuó por impulso.
Se me hace raro un acto de cariño así sin
interesar.
- Ahora que estás vestido, ¿qué vamos a hacer?
- Ve a tu casa y empaca una maleta con algunos
ropa.
- ¿A dónde vamos?
- Te dije que no hicieras preguntas.
- Eres muy grosero. Necesito saber el lugar para
empaque el tipo apropiado de ropa.
Su expresión de enojo es sexy.
- Vamos a Florianópolis.
- ¡Correcto! Buscaré el tiempo allí.
- ¿Me dejas en mi empresa primero?
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- ¡Seguro!
Salimos del hospital hacia el estacionamiento. ¿Está por ahí?
se detiene frente a un auto muy viejo.
- ¿Este es tu coche?
- Sí.
- ¿Sigue caminando?
- Cállate y entra.
Me meto en el coche y me tiro inmediatamente del cinturón de segu
- ¿Conoce la dirección de la empresa?
- Sí.
Camila enciende el auto que hace un ruido absurdo.
Si no supiera que todavía me falta una semana
vida, me hubiera fipado con ese coche, pensando que
moriría en él. Después de un tiempo de estar
ahumado por el humo de su vieja lata,
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
llegamos a la empresa.
- Atrápame en dos horas.
- ¡Correcto!
- Separa tus documentos.
- ¡Correcto!
Abro la puerta del coche y salgo. antes de cerrar el
puerta, mírala.
- ¿Estás seguro de que vas conmigo?
- ¡Yo tengo!
- ¿No crees que es una locura viajar con alguien que ni siquiera
sabe?
Una sonrisa sincera aparece en sus labios.
- Todavía no me conoces, pero yo te conozco.
Hace un mes, Theo. He estado contigo durante 30 días.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- Estaba en coma.
- Todavía eras tú. cuidarte me hizo sentir
un enlace. Realmente no puedo dejarlo ir
por ahí sin cuidado.
- ¡Gracias!
digo torpemente.
- Es la primera vez desde que despertaste que no eres un
idiota.
Levanto una ceja.
- Vete antes de que responda con un
grosería.
- Vuelvo en dos horas.
Parpadea y cierro la puerta del coche.
Entro en mi empresa y veo a todos asustados.
Voy al ascensor y presiono el último botón.
piso, donde está mi habitación.