Cuando conocí a Bryony pensé que el acuerdo entre nuestras familias no estaba tan mal, ella realmente hermosa, era esbelta, de cabello rubio claro largo hasta la cintura, su piel era fina, blanca y tersa , y sus ojos de un color verde esmeralda. Parecía un ser delicado y elegante, dispuesta a que nuestro vínculo empresarial, porque eso era lo que era aquel pacto matrimonial, a pesar de que lo llamasen compromiso amoroso, saliera completamente bien.
A mi como todo hombre italiano, me gustaban mucho las mujeres y desde un primer momento me sentí bastante atraído por ella, y pensé que encariñarme de aquella preciosa mujer y llegar a amarla me tomaría un tiempo, pero que incluso seria posible en un futuro gracias a su belleza, que ayudaría en ello. Yo siempre había conseguido mujeres hermosas, supongo que era una combinación entre mi atractivo y el dinero que poseía mi familia y que toda la ciudad de Nápoles conocía.
Nunca imaginé que terminaría comprometiéndome con una extrangera, pero la familia de Bryony llevaba años haciendo negocios junto a la mía, ambas se respetaban y por eso mis padres pensaron que su única preciosa hija, estudiante de último año de la carrera universitaria de empresariales, sería una perfecta opción para mí para que pudiese por fin mi sentar mi cabeza alocada y estabilizarme. Lo único que me pidió mi padre fue que no la tocase de ninguna de las maneras, podía estar con cualquier otra antes de la boda, de todas formas, Bryony y yo, no nos conocíamos de nada, aquella era la realidad. Y bueno, después de nuestra boda, podía continuar haciendo lo mismo siempre que mantuviese mi libertad sexual de una manera discreta, para que ella no sufriese, haciéndola sentir que ella era mi única dueña y por lo tanto la mujer de mi vida. Y sinceramente aquello no parecía para nada un mal plan... En pocos meses mi vida despreocupada que solamente se centraba en ir a la universidad y conocer a mujeres exuberantes y muy atractivas cambiaría a una llena vida de responsabilidades, debería hacerme cargo junto con mis dos hermanos mayores Giovanni y Francesco, de las empresas familiares, porque mi padre ya era demasiado mayor y quería delegar su parte en mí, puesto que yo era su ojito derecho, extrañamente el hijo en quien más confiaba.
Prácticamente me hablaron de una prometida virginal, inocente y pura, un ser perfecto en todos los sentidos que estaría a mi lado y del que debía obligatoriamente enamorarme, y yo pensé que sería fácil. Pensaba que una cara bonita y un buen trasero sería suficiente, y como mi padre me dijo nunca la toqué, más bien fue ella la que no pudo resistirse a mí.
Fué en una de las primeras visitas, la familia de mi prometida era bastante tradicional, aun más que la mía. Eran ortodoxos y no concebían el contacto íntimo antes del matrimonio, y yo de verdad estaba dispuesto a respetar aquello , de todas formas seguía teniendo demasiadas amigas guapas. - La fiesta de la pedida de mano se celebrará en Nápoles el próximo mes, en una gran villa enfrente del mar, mi mujer y yo nos haremos cargo de todo - dijo Victorio, el padre de Bryony, él era de descendencia italiana, y como yo iba a hacer, su familia se relacionó con los griegos por negocios, juntando sus sangres y riquezas hacía décadas atrás.
-Lo agradecemos, y llevaremos obsequios para dar las gracias - dijo rápidamente mi madre- estamos buscando aún una casa grande para los novios, en Napoles centro, en alguna zona exclusiva con buenas vistas. Que le guste a Bryony por supuesto ...
- El lavabo está....- dije cortando la conversación, y ambos padres me miraron algo extraños. -Hace demasiado calor, necesito mojarme la cara - dije con sinceridad, era incomodo para mi, estar sentando delante de alguien a quien a penas conocía y que sería mi esposa en menos de un mes. -Bryony te acompañara a uno de los lavabos - dijo su madre mostrando una sonrisa. Ella se levantó, lllevaba un vestido corto elegante rosa claro y unos tacones a juego , su melena rubia llevaba unas ondas bonitas que bailaban con cada paso que daba, no podía negar que si no fuese a ser mi esposa no me hubiese obligado a respetarla como si fuese un ángel del cielo .
- Está nervioso por la boda ...
Escuché que le decía mi madre a la madre de ella , y era cierto , me sentía oprimido de pensar que en un mes acabaría la vida libre que tenía y pasaría a ser un adulto y a tener que formar una familia con alguien con quien no había hablado más de cinco minutos.
-Es por aquí, sígueme... - dijo con una voz suave, sentía tanto opresión en el pecho que ni siquiera miré el final de su vestido ni me fije en sus piernas largas y perfectamente definidas. Subimos unas escaleras anchas de mármol que llevaban a un enorme segundo piso y después atrevemos en silencio un pasillo largo lleno de puertas, pronto Bryony abrió una de ellas y un inmenso lavabo blanco con un espejo enorme y una gran ventana con vistas al jardín apareció ante mí. Yo entré y me dirigí a una de las pilas para refrescarme y extrañamente ella me siguió, y cerró la puerta detrás de ella , quedando de pie justo enfrente de mí observándome fijamente.
Yo la observé extrañado, levanté una ceja no entendió que pretendía y ella sonrió dejando de mostrar aquella habitual apariciencia inocente que mostraba ante sus padres y tambien delante de todo su entorno influyente y superficial.
- ¿ Ocurre algo ? - le pregunté confundido , y fue entonces cuando ella caminó segura y despacio hasta mi, colocando su cuerpo a pocos milímetros del mío.
-No... no ocurre nada Marco.
Dijo con una expresión seductora y mordió justo en aquel instante su labio inferior mientras me sostenía fijamente la mirada.
-Creo que no es buena idea que hayas venido aquí Bryony. Nuestras familiares podrían pensar algo equivocado si nos encontrasen aquí a los dos solos.
Mi padre sostenía su vaso con líquido blanco y me observaba bastante serio . Yo sabía exactamente lo que iba a decir, había estado durante años preparándome para aquel momento.
- Yo tengo que retirarme ya, he cumplido con mis negocios y os he dado una gran vida a todos. Le prometí a tu madre que delegaria todo en vosotros una vez nuestro último hijo acabase la universidad y se casara con una mujer de buena familia. Y eso está a punto de llegar Marco .
- No tienes de que preocuparte, podrás retirarte y yo me encargaré siempre de todo.
- Eso espero hijo, pienso que eres el único de los tres que tiene cerebro... - dijo con un aire pesimo y de decepcion.
Era cierto que mis dos hermanos no brillaban por su voluntad, trabajo duro ni inteligencia, mi padre se había pasado años sobornando a decanos de la universidad que prácticamente les habían regalado los títulos, ellos solo se interesaban por desfasar en grandes fiestas de ricos y acostarse con modelos preciosas, operadas, superficiales e interesadas que solo querían cazarlos para sacarles el maximo dinero posible. Y que alfinal , terminaban llendo detrás de ellos , muertas por un poco de atención que solo les daban en la cama.
Si algo tenían mis dos hermanos era lo mismo que yo, un físico envidiable y algo que parecía atraer a las féminas, la verdad es que nunca se nos hacía nada difícil conseguir lo que pretendíamos. Al contrario, era muy facil atraer a mi red de arana a cualquier mujer que desease poseer. Debo admitir que estaba acostumbrado a seducir, a ser intenso y dejar un recuerdo de inolvidable, gustar me encantaba, me hacía sentirme importante, aún más de lo que me hacía sentir el mundo de lujo y éxito en el que vivía.
Mi padre tenía numerosas propiedades por toda Italia que rentaba por altas cantidades, y a parte tenía dos enormes empresas, una dedicada a la construcción de villas de lujo y otra dedicada a su alquiler y venta. Yo sabía perfectamente que mi familia también se metía en asuntos sucio con tal de obtener el máximo beneficio, si tenían que sobornar, amenazar o lastimar a alguien con tal de obtener una propiedad o un cobro lo harían. A parte, utilizaban sus contactos y su dinero e influencia para sobonar a altos cargos si necesitan algún papel fiscal, administrativo o de cualquier tipo que les interesase.
Mi familia era muy extensa y no se privaba de nada en absoluto, el despilfarre económico, los gastos diarios en lujo y el ser genorosos con terceros en los negocios para obtener lo que pretendíamos era algo del día a día. El sexo, el dinero y el poder era algo con lo que había crecido y concebir otra realidad me costaba. Pero lo único que no había vivido nunca era el amor, en mi familia había una tradición basada en intereses económicos, y los matrimonios eran por conveniencia , mis hermanos también habían aceptado eso, y dentro de mi superficialidad pensé que no era difícil aceptar a una mujer hermosa y sumisa de familia privilegiada. Habia intimado con muchísimas mujeres pero nunca había sentido algo intenso que me conectase fuertemente con la otra persona, es más después del placer que me regalaba el sexo solía sentirme bastante vacío por varios minutos, como si mi corazón fuera frío y llegué a pensar que era una especie de maldición familiar , un precio que decíamos pagar por estar en lo alto de las clases sociales modernas.
-Aprenderas a amar a tu esposa, con el tiempo ...
- ¿ Eso os sucedió a mamá y a ti ?
-Claro, el amor es una cuestión de tiempo, nada más, lo demás son solo mentiras . - dijo mi padre mientras pegaba un trago a su whisky caro . - además no creo que te cueste mucho enamorarte de la hija de los Dimou.
- Mackenzie Dimou era un socio de mi padre, habían hecho negocios juntos y ambos habían construido en Italia y Grecia . - es toda una joya, mejor que una miss, alta, rubia, y bellísima. Nunca antes ha tenido novio, será roda tuya. En mi familia daban calor a que las mujeres se vasaran vírgenes, era vergonzoso pero teníamos valores machistas, en los que el hombre podía hacer lo que gustase y la mujer por el contrario ser un ser casto y puro . Incluso yo llegué a creer que aquello era lo correcto, y cuando me acostaba con mujeres, cuando más fácil me lo ponian antes me aburría incluso aunque guesen modelos increíbles que hubiesen cientos de hombres detrás.
- Con el matrimonio nuestras familias se unirán, y nuestra sangre se fusionara con la de los griegos. Mi futura esposa era griega, proveniente de una de las familias más influyentes de Mikonos, y según mi padre estaba ansiosa de casarse conmigo , igual que su padre, que veía en nuestra unión también lazos de protección y riqueza económica como el mio .
- Solo te pido que no la toques.
- ¿Cómo?
- Hasta la boda, intenta tener la brraueta cerrada.
- Claro.
Ni siquiera la conocía, cumplir aquello no me importaba, si iba a casarme con una mujer que no había visto en mi vida, eso era lo mínimo en lo que estaba pensando .Mañana vendrán a Napoles y tendréis vuestro primer encuentro . Conocerás a sus padres, intenta parecer serio , responsable ,... - Si papá no tienes de que preocuparte.
- Hijo, en un mes y medio nuestras familias estarán unidas, solo intenta disimular cara a la ciudad, la gente nos conoce.
- Ya se que nos conocen.
- Ya se que nos conocen.
- Se que te ves mucho con esa chica tan guapa de tu universidad, esa que el padre tiene un pequeño negocio de vinos.
- Luciana...
- Sí....
No es que le guardara exclusividad, pero si pasaba bastante tiempo con ella, era divertida y guapa, delgada, con pelo castaño largo y ojos claros, y tanto tiempo en la biblioteca nos termino uniendo, principalmente en la cama, como era habitual en mí.
- Por favor librate de ella, acaba con cualquier relación que tengáis.
- ¿ Relación ? - dije irónico.
-Eres un maldito cretino - me dijo Luciana en medio de la biblioteca, al menos habían cien personas y un silencio sepulcral se instaló en el lugar . - ¿ Has roto conmigo por WhatsApp? ¿En serio Marco ?
Yo miré alrededor algo avergonzado , aunque fuese frío las miradas ajenas si que las sentía por todas partes.
- ¿ Qué esperabas de mi? - le dije con sinceridad .
- Llevábamos un año juntos.
- Espera, espera ¿ Juntos? ¿Desde cuando le hemos puesto nombre a lo nuestro? ... tú y yo solo nos hemos divertido, hemos sido amigos , nada más,... vamos Luciana yo nunca dije que quisiese algo serio...
- Eres un idiota , yo te quería... te quiero - dijo con lágrimas en los ojos. - He aguantado un año tus estupideces y que no definieras lo que teníamos porque creía que cambiarías y terminarías madurando .
¿Me quería? Por un momento sentí pena por ella, pero al mismo tiempo sentí extrañamente envidia, de que ella pudiese sentir aquello , y me molestaba no poder sentirlo yo también ¿ Qué clase de persona sin sentimientos era? ¿ A ella le había sido fácil enamorarse de mi ? Y yo en cambio, había pasado por tantas camas desde los dieciséis años que no recordaba la gran mayoría de nombres.
- ¿De verdad vas a dejarme?
- Luciana, me he comprometido, voy a casarme en un mes.
-¿Pero qué estás diciendo?
En sus ojos pude ver el odio más intenso que había visto nunca. Acompañado de una tristeza profunda.
- Lo siento. Pero de todas formas podemos seguir quedando... de manera discreta claro... - dije con un tono más bajo. Ella se quedó callada durante varios segundos junto antes de comenzar a llorar .
- Eres un miserable Marco de Luca, no vuelvas a hablarme nunca más - dijo justo antes de irse llena de rabia, sus palabras estaban llenas de resentimiento y se largó sin más dejándome solo ante un público que miraba impactado el rastro dramático que se había creado en aquella biblioteca amplia universitaria.
No pretendía herirla, no siquiera sabía que Luciana había sentido algo fuerte por mí, solamente me divertía con ella, si lo hubiese sabido hubiese acabado con aquello antes. Yo no era una mala persona, simplemente nunca había sentido más que deseo por una mujer... ¿ Me hacía eso de verdad un miserable?
Pasaron pocos días hasta que el show de Luciana se expandió por toda la universidad en forma de rumores. Ella quedó como una víctima y yo como el chico irrestible y rico que dejaba de estar en el mercado, aunque las proposiciones diarias que obtenía de compañeras en el centro no dejaron de llegar a mí.
Aquel mismo viernes, mi padre me dijo que cogeríamos un vuelo a Grecia al día siguiente y aquel sería mi segundo encuentro con Bryony. La primera vez fue en Nápoles, y ella fue fría y distante, aunque debo admitir que si quedé impactado por su belleza . Era hermosa y para ser sincero era lo único que le pedí a mis padres para contraer matrimonio, porque era superficial y solo pretendía que una mujer me incitase a poseerla , a hacerla mía, que me atrayasé.
Después de que nuestros padres hablasen durante horas sobre nuestra boda en la sala principal de nuestra casa familiar, mi padre sugirió que la llevase a cenar, para que hablásemos y nos conociesemos mejor. Su padre estuvo conforme y la llevé en mi coche rojo caro a un restaurante justo enfrente del mar.
-¿ Y qué estudias Bryony?
Si iba a ser mi esposa debía conocer todo de ella ¿ No era eso lo correcto ?
-Administración de empresas ... - dijo seria.
-¿ Te gusta?
- Mo está mal... es lo que mis padres querían que estudiase .
-Mmm ... - dije algo cortado.
Yo nunca me planteé que me gustaba estudiar, mis hermanos estudiaron lo mismo que yo, era lo que esperaba mi familia para gestionar bien las empresas.
- ¿ Y qué te gusta hacer en tu tiempo libre? - le pregunté directamente.
- ¿Y a ti?- me preguntó ella mirándome con algo de curiosidad.
No podía decirle que me gustaba acostarme con mujeres e ir a fiestas, no sería un buen punto para que se enamorase de mí y era eso lo que mis padres deseaban que consiguiese.
- ¿ Vas a la iglesia?
- Claro... - dije rápido, punto positivo para mí, y enseguida pensé que sería difícil llevármela a la cama incluso estando casado con ella.
Después de cenar y decirme que a parte de estudiar , ir a misa los domingos y gastar el dinero de su padre en ropa y viajes con sus amigas de la facultad no hacía nada más, fuimos a pasear por al lado del mar. Juro que pensé en besarla, pero me detuve porque recordé lo estricta que parecía ser y que debía respetarla.
Cuando llegó aquel segundo encuentro no estaba tan nervioso como el primero, el vuelo fue rápido y luego un taxi enviado por la familia de Bryony nos llevó hasta su villa lujoso en una zona privada de Atenas, segura, bella y exótica.
Y entonces llegamos a aquel momento en el que ella me llevó hasta el baño, pasó conmigo y cerró con pestillo, acercando su cuerpo al mío sin previo aviso.
Bryony me miró a los ojos y pude ver mi reflejo en su color verde esmeralda.
-¿ Estás nervioso? ¿ Es verdad lo que dice tu madre ? - Su voz era calmada, segura, demasiado para la inocencia que sus padres decían que poseía.
- Supongo que sí.... - dije serio intentando controlar la situación y haciendo que se sonrojase, pero no provoqué eso en ella. Igual que no lo provocaba cuando tenía encuentros con mujeres mayores de treinta y cinco.
Beyony colocó ambas manos en mi cintura, sobre mi camisa blanca que apretaba mis músculos y me atrajo hasta ella, y fue como si pudiese sentir su piel helada a través de la ropa.
-Quizás deberías relajarte. Dijo insinuante y me di cuenta de que no era para nada tímida y casta como me había hecho ver mi familia e incluso ella.
- ¿ Qué haces Bryony?
- Darte lo que necesitas - dijo en un susurro y después apoyó su rostro en mi cuello, pude sentir su respiración caliente y luego sus labios suaves sobre mi piel ardiente, y algo se activó dentro de mí .
- Tus padres se preguntarán donde has estado , vas a meternos en problemas, bueno a mí solo ...
- No sospecharán nada, creen todo lo que les digo. Diré que fui a mi habitación porque estaba mareada por el calor.
No esperaba para nada aquello, pero debía admitir que me gustaba, me gustaba bastante ... Bryany bajó una de sus manos sobre mis abdominales hacia mi pantalón de traje negro y la dejó justo sobre la bragueta pudiendo sentir el gran bulto que había generado.
- Vaya, eres rápido...
Yo estaba bastante parado ante la situación que había generado solo ella, sin que yo hubiese hecho nada como no era habitual.
-Bryony... - dije en un susurro mientras miraba al techo blanco.
Ella se colocó de rodillas y abrió la cremallera , parecía saber bastante bien lo que hacía. Enseguida se metió mi miembro en su boca y sentí su lengua caliente y suave igual que su piel . No pude evitar gemir, lo hacía mejor que modelos con las que había estado y que tenían mucha experiencia.
- ¿ Te gusta ? - me preguntó bajito sabiendo la respuesta. - Para o tendré que follarte aquí mismo - le dije firme.
- Ya lo harás en nuestra pedida de mano - dijo riéndose.
Aceleró el ritmo y con mi mano derecha agarré su cabello rubio y la ayudé a mover su cabeza más rápido mientras yo intentaba aguantar lo máximo el placer que me estaba geberando su boca.
Me encantaba como lo hacía, hacia tiempo que no disfrutaba así, y por un momento olvidé que nuestros padres esperaban en la sala principal y lo recordé justo después de dejarme ir y explotar con un gélido ahogado sobre su preciosa boca.
- Habéis tardado mucho ¿Todo bien ? - dijo el padre de Bryony serio .
- Sí, me he mareado por el calor y Marco me ha abanicado - dijo con una actuación impecable.
- ¿Te encuentras bien hija ? - dijo su madre preocupada. - Es que está demasiado delgada, no come apenas nada.
- Por eso tiene esa figura tan perfecta - dijo mi madre introduciéndose en la conversación.
- Os enseñaremos la casa, está se la quedará Bryony cuando os caseis, así podréis veranear aquí, nosotros nos instalaremos en Mikonos.
- Sí, esta será nuestra casa en Grecia - añadió Bryony con una sonrisa dulce que escondía ante los suyos lo que realmente era.