Si aquél día tan oscuro en que yo me levanté hastiada de mi propia vida colmada de lujos me hubiesen dicho que lo conocería no le habría creído ni a una pitonisa certera.
Sin duda fue el día más complejo de mi existencia y no porque pasará nada en realidad que hiciera especial o diferente ese día de otros,sino que fue el simple hecho de ver mi vida pasar a una velocidad preocupante y saber hacia dónde me estaba llevando, cuál pez en un furioso rápido, lo que lo hizo distinto y trascendental.
Se sentía casi sobrehumano el hecho de no poder parar mi final. De saber que iba cuesta abajo y sin frenos hacia un destino del que había escapado milagrosamente, y al que me resistía a volver.
Pero al darme cuenta de que siempre tenemos en nuestras propias manos la escapatoria a nuestros mayores miedos,decidí emprender el camino hacia lo desconocido para mí...
Y eso me llevó hasta él.
Si lo hubiera sabido entonces, habría salido antes de aquella prisión invisible para algunos y de máxima seguridad para otros, en la que vivía y se hacia llamar " palacio". Si hubiera sido consciente de lo que me esperaba me habría ido mucho antes. Lo habría perseguido yo a él. Aquello que lo precedió a él, no era vida para mí. Nunca lo fue.
Y aunque yo estaba en ella no por decisión propia,había algunas pocas personas que sabían que aquello no era vida y estaban tan atados de manos como yo a la hora de ayudarme.
Justo por eso, había tomado la decisión de cambiar todo y crecerme. Luchar por mí.
Yo no iba a dejar de encontrar la salida a mi calvario quedándome para aceptar mi destino. Ya no...
Tenían que existir más colores por el mundo como para permitirme vivir en mi constante gris.
Me fui de allí como si mi vida dependiera de ello. Aunque si lo analizamos bien ,así era.
Mi futura vida dependía de ello. De esa huida.
Y todo lo que vendría después, dependería de él a pesar de que eso yo en ese momento no lo sabía.
¿Les ha pasado alguna vez que sienten que todo va demasiado rápido? ¿Que los cumpleaños no paran?
¿Que la vida está apresurada y el tiempo es insuficiente?...
Pues a mí me pasa todo el tiempo.
Pero solo basta estar con él y hasta el minuto más veloz parece eterno,porque a su lado no importa si vamos rápido o lento, solo importa ir...siempre que sea con él.
Para mi fue sencillo,solo tuve que observar bien para darme cuenta cuando me cambió la vida de color, y entonces nunca jamás quise soltar su mano.
Porque solo a su lado era yo por completo.
Solo a su lado era capaz de ver esos colores que son tan vitales para mi como lo es él.
Porque ya sin él no existiría nada de mí.
Esta es la historia de mi vida,esa que solo fue vida,cuando la coloreo él....
Tuve que respirar profundo para no darle dos gritos bien dados al hombre que tenía delante rebuznando en mi cara con monumental enojo, casi tanto pero no mayor al mio. A veces me podía mi educación en la realeza y eso, no se suprimía de la noche a la mañana.
Había escapado de mi casa, de mi condición de condesa, solo porque estaba huyendo de un príncipe despiadado que me había comprado para ser su esposa en algún momento de mi vida, y eso era algo que no pensaba permitir y por esa razón, entre otra mala fortuna, estaba en la situación más desafortunada de mi noche.
Salirme de todas mis comodidades y mi educación de clase alta, para vivir de un salario básico en un empleo de gama muy baja, no era algo que hubiese elegido para mi vida, pero si era aquello que suponía mi único sustento y de lo que no podía prescindir.
Al escapar del palacio y de mi destino impuesto por arcaicas costumbres familiares, no me quedaba más remedio que soportar como mejor pudiera situaciones así.
Por eso, el estar en este evento, trabajando como camarera para unos empresarios pijos, era una condición complicada para mi pero aún así, no podía ponerla en riesgo por mucho que me apeteciera lanzarle una regañina a este hombre que tropezó conmigo, me hice derramar las bebidas que llevaba al suelo y parte de su ropa y encima, me ha pegado dos gritos para que entienda que está al mando en la situación. Que llevo claramente las de perder.
-Yo soy el dueño de este hotel y soy el que le contrató -su dedo está delante de mi cara y su mentón cuadrado se alza con superioridad haciéndome rodar mis ojos verdes con molestia tratando de no nadar en los suyos azules -así como también soy el hombre que está mojado hasta los huevos por su puta culpa -vuelve a vociferar -voy a informar a su superior. Y sinceramente espero un desagravio por su parte.
Abro la boca con asombro por lo grosero de su comentario y parece darse cuenta de mi intención porque prosigue a excusarse...
-Perdóneme la grosería, señorita -cierra los ojos respirando profundo y sus ojos inmensamente azules me devoran con intensidad y doy un par de pasos hacia atrás casi huyendo, no puedo permitir que se acerque demasiado, nunca sé donde puede haber alguien que me reconozca, a fin que soy una fugitiva -es que la verdad no me apetece mucho ser correcto, ni darle explicaciones -dice retractandose y anulando su disculpa alzando el mentón con superioridad y me provoca golpearlo. Aunque me contengo a pesar de lo que dice a continuación...
-No creo que tenga que dárselas ahora mismo -sacude una mano proyectando obviedad en su ademán y conecta ese mismo gesto para hacer venir a James << mi supervisor >>, al que espero cabizbaja -bueno ni luego tampoco -continúa y me señala de arriba a abajo -es todo su culpa -sentencia cruzando los brazos.
El tiempo que aquel hombre pasa hablando apartado de mí, con mi jefe, yo lo uso para buscar en mi mente alguna explicación lógica para que la vida se enzañe tanto conmigo.
Solo estaba haciendo mi trabajo. Fue un maldito accidente en el que la verdad, no tengo la culpa de que todo me haya salido tan mal y aquel espécimen engreído se haya cruzado en mi camino.
James se acerca a mí y veo al hombre al que mojé con aquellas bebidas salir por la puerta dando un tirón a la misma y respiro profundo sabiendo lo que sigue...
-¿Tienes alguna idea de lo importante que es este cliente, Bella ? -la pregunta es en retórica y tanto es así que ni siquiera espera que responda antes de dar un manotazo en la isla de la cocina gigante en la que estamos y prosigue -trato de ayudarte siempre que puedo, pero joder... es que me lo pones muy difícil a veces. Te lo advertí antes de venir esta noche. Ese tío es un enorme cliente al que no quería fallarle en nada y vienes tú y estropeas todo. ¡Maldita sea!
-Ha sido un accidente James, y es que fue él quien se interpuso y tropezó conmigo. Yo...
Cuando iba a seguir hablando, tratando de hacer entender a mi jefe que la situación no fue provocada por mal trabajo mío, veo llegar al imponente caballero, que por mucho que me repatee reconocerlo, es guapo y con cierto punto de altivez que lo hace ver tanto intimidante como poderoso a un nivel hasta seductor.
Me toma desprevenida su intensidad al mirarme y algo en sus ojos azules cambia. Me observa de arriba a abajo y me hace sentir desnuda ante su escrutinio, para luego oírlo decir con voz grave y aspecto impoluto después de haberse cambiado el traje...
-Déjame solo con la señorita, es a mi a quien debe explicaciones.
Mi jefe me mira con súplica en la mirada y yo sé que no puedo exponer todo mi carácter dada mi precaria situación, pero todo se tuerce nuevamente cuando James asiente y se va y el señor ojos azules se convierte en una especie de tiburón rondando a su presa.
Me puede el orgullo y simplemente entro a trapo mientras lo veo caminar a mi alrededor observando mi cuerpo con soltura. Como si tuviera todo el derecho a mirarme desde su altura y yo tuviese que soportarlo.
-No porque sea mi jefe aquí y ahora -le espeto alzando la nariz y noto cierto asombro en su mirada sobre mí -porque dicho sea de paso es lo único que es -puntualizo perdida en el hoyuelo que se dibuja en su mejilla -se crea con el derecho de menospreciarme y tratarme como una imbécil...cuando ha dejado más que claro quién es el imbécil aquí -le digo con una sonrisita soberbia y casi podría pagar por volver a ver la actitud de ira mal contenida que conseguí sacarle con esa simple frase.
Lejos de controlar los daños, me he venido arriba al verlo darme la vuelta en círculos como si yo fuera algo de ínfimo valor que esta analizando, y eso, mezclado al episodio de antes cuando ha entrado en brote de histeria porque le estropeé su ropa, me ha colmado.
-Pero bueno, ¿ es que ademas de torpe es ciega ? -dice él rascando su frente y acercándose un poco a mí -¿ acaso no ve como estoy?¿ Cómo me dejó antes de cambiarme?
-No me siga ofendiendo -de cierta manera mi expresión se lee irritada y decido calmarme para acabar con esto de una vez -le pido sinceras disculpas señor..., ¿ le gusta más así?
La doble interpretación que tenían mis palabras no pasaron desapercibidas a aquel hombre, que deteniéndose detrás de mí, soltó un soplo de aire contra mi mejilla y deslizó un dedo por mi codo, subiendo por mi brazo hasta doblar en la curva de mi cuello y tornar toda la situación, en algo confusamente sensual entre los dos. Teniendo en cuenta mi reacción a sus repentinas caricias.
-Nena, está claro que no sabes como me gusta -susurra soplando la piel de mi nuca.
La atrevida manera de soltar sus palabras me motiva y decido seguirle el juego. En algún momento de nuestro extraño comportamiento, volvimos aquella discusión algo un poco más íntimo y supe que ahí sí que me había encontrado de tanto que me había buscado. Iba a aprovechar su repentino cambio de actitud para darle una pequeña lección de la que no podría quedarse, porque había sido el autor intelectual de aquella nueva situación.
-¿Nena...? -ronroneo seductoramente siguiéndole el juego encorvando el cuello -ah,ya nos vamos a entender mejor, bombón... -le digo confundiéndolo un poco y me alegra verlo arrugar la frente mientras me giro y me acerco sutilmente.
-Uhm ,¿bombón? .¿Así que te apetezco ? -ironiza divertido y yo estoy que lo mato. Es tan básico que me lo pone fácil - no sabía que te había gustado tanto como para compararme con un rico bombón, lo has disimulado bastante bien -muerde su labio y concluye con un... -¡nena!
Lo dice para picarme , pero no me va a detener con sus palabritas de playboy entrenado. Ya se me ha acercado demasiado y juro que me embriaga su olor a colonia megacara.
Decido ser yo quien se acerca hasta él lentamente pero con movimientos sensuales cerrando todo el espacio entre ambos , y noto que traga duro. El ambiente se caldea y algo dentro de mí estalla poniéndome la piel de gallina por el juego subido de tono del momento, al que no sé ni cómo he llegado. Pero continúo...
Paso mis manos de manera muy suave por su torso embutido en un caro traje bien negro y bien mojado por el accidente que nos trajo a esta situación ,y parándome en puntillas debido a su gran altura me acerco a su oído, muerdo el lóbulo y, sintiendo sus manos sellando mi estrecha cintura le deslizo los dientes de la oreja alcanzando a la vez la jarra de agua con hielo que antes ví justo detrás de él.
Al mismo tiempo que escucho un gemido producto de la exitación, le vacío el contenido al completo encima salpicándome en el acto, pero no importa , ha valido la pena solo por verlo tan cabreado.
Me sostiene la mirada unos segundos y lo siguiente que hace me toma por sorpresa porque sus ojos azules me han hipnotizado.
Su mirada se vuelve atemorizante para mí y siento que carga una enorme ira en mi contra.
*Hoy no cobro *
-¡¿ Pero que demonios... ?! - grita él tomándome de los brazos con fuerza y me mira tan cerca que creo ver mi reflejo en esos ojos y madre mía que ojos.
-¿ Cómo te has atrevido? -continúa reclamando a gritos -¿Es que acaso estás loca? ¿Sufres algún tipo de demencia? -la cocina debe estar insonorizada asumo, dados los gritos que está pegando el tío.
-Suéltame por favor -reacciono removiendome entre sus poderosos brazos -me haces daño -ya nos tuteamos dado el giro de los acontecimientos.
Él aprieta aún más y se le nota el estar hiperventilando.
-¿ Ahora me pides un favor? -se burla - esto es el colmo ya - y entonces afloja su agarre diciendo -primero, me ridiculizas delante de todos -enumera con los dedos de una de sus manos que planta delante de mí -luego intentas seducirme ,me calientas y me enfrias enseguida con agua helada y ..., ¿ Encima me pides un favor? ¿ De que vas?.
-¡No! ,¿de que vas tú?-lo empujo y me suelta -Yo solo hago mi trabajo , si tú te has cruzado en mi camino huyendo de Dios sabe qué, no es mi culpa -alzando las manos digo -y a lo demás solo puedo decir que reaccioné en consecuencia a tu trato conmigo.
Se me acerca y yo retroceso, pareciera que estamos bailando un tango.
-A ver nena que te pierdes - me dice dándome un sexy guiño. Y esa manera de tratarme tan descarada y seductora me hace bajar la guardia.
-No me llames nena -lo señalo con un dedo que trata de atrapar y yo retiro rápido. He ganado algún pequeño destello de cordura que pronto vuelvo a perder.
-¿ Prefieres idiota? -pregunta el muy imbécil.
-¿ Ya estamos otra vez?- le digo agotada y pegando un golpe a mis caderas con mis dos manos.
Se pone serio y dejando escapar el aire en un suspiro fuerte dice...
-Mira ya esto me está hartando ,casi prefiero que te largues y seguir con mi evento de una vez -espeta haciendo ademán de irse claramente molesto. Cosa que empiezo a agradecerle.
Y cuando creo que ya hemos superado este episodio ,vuelve a por más y de la nada, tomándome por sorpresa pues ya estaba encaminandose a la salida , me agarra el rostro con ambas manos y me besa con una pasión que jamás había soñado siquiera sentir.
Al principio me resisto ,pero claudico enseguida,¿quién se resiste a algo así? No creo que alguien pueda.
Es un beso con fuerza al principio,respirando en mi boca,con un hambre atroz ,pero cuando nota que me relajo en sus manos que me acunan con deseo y delicadeza a pesar del ardor del momento y él siente como le sigo el ardor ,suelta un suspiro sonoro y se torna delicado.
Me acaricia el rostro con sus manos y su cuerpo me va empujando hasta tropezar con la enorme puerta de la cocina haciéndome su presa, dejándome solo un segundo para respirar,volviendo con más deseo a mis labios. Nunca había sentido algo así y desde luego jamás pensé que lo haría.
Ni siquiera puedo reclamar porque estoy tan desosa de él que da vergüenza ,me carga con sus poderosos brazos y me dejo hacer sintiéndome completamente a su merced.
Enrollo mis piernas a su alrededor y siento sus manos entrar bajo mi húmeda ropa interior esquivando antes mi uniforme de falda ajustada , y es que besa tan bien que no me resisto nada , es completamente bochornoso pero no puede importarme menos y es cuando suelto un gemido audible completamente entregada, que me deja caer bruscamente y casi llego al suelo acompañando a mi dignidad al oírlo decir...
-Creo que ahora los mojados somos dos -su tono de burla me hace querer matarlo - puede considerarse un empate.Mañana la espero en mi oficina a las ocho de la mañana. Tienes mi tarjeta en tu sostén -sonríe triunfante y se separa completamente de mí.
-Espera,¿ que? -suelto desorientada - ¿ cómo has sido capaz? -pregunto tratando de encontrar la respuesta en mi mente, pero no lo consigo.
-Mañana te explico - contesta de la nada y sin dar importancia a lo que ha pasado.
-¿ Qué cosa?- pregunto ida. Lela. Idiotizada.
-Veo que te he dejado bien trastornada, que ahora tampoco oyes - dice el egocéntrico este -que mañana te explico como he sido capaz .¿No era eso lo que querías saber?
Y dejándome allí, muda y con la boca abierta sale ni sé a dónde , con todo el traje mojado dejándome a mí , sin atinar a nada y más húmeda de lo que lo había dejado a él.
Creo que aquí, hubo un claro ganador.
Una semana antes
Me levanto temprano como siempre, salgo de mi habitación y el corto pasillo me lleva hasta la cocina, pasando por la puerta del baño y acto seguido encontrando a mi querida amiga en la cocina con el café recién hecho. No es un gran apartamento pero es lo suficientemente económico para mí y mi nuevo estatus social. Ya no soy rica. Ahora vivo en austeridad, pero libre y feliz.
El precio de no ser la condesa me parece poco al lado de las antiguas obligaciones que vienen con mi titulo, además de la promesa de un despiadado príncipe para hacerme su mujer.
Ignoro la historia de mi vida, para observar los saltitos divertidos que da mi amiga, mientras me termina de servir el café y me apremia a sentarme a la mesa.
-Buenos días, nena. ¿Cómo has amanecido? -me espeta sin dejarme hablar.
-Debo decir que te he conseguido un trabajo. Aunque en realidad es una oferta aún -argumenta.
-Buenos días a ti también -le devuelvo el saludo y me lanza un beso mientras termina de acomodar las cosas de su destino junto a las mías. Es una rutina que tenemos.
-Me tengo que ir a trabajar Bella, pero ahí te dejé los datos del hotel al que debes ir por el empleo -señala algo sobre la encimera -es para servicios de lavandería del hotel Holtz.
Abriendo la boca de la sorpresa pregunto tapando con mi mano la vista a los restos dentro de mi boca...
-¿Lavanderia? ¿Y que pinto yo ahí?
Se ríe la muy perra llevándose la mano al pecho. Y yo arrugo los ojos no tan divertida como ella.
-Nada cariño tranquila, era una broma para hacerte rabiar pero me ha podido tu reacción -dice risueña.
-Que simpática estás hoy -comento sentándome en la banqueta de la pequeña isla de mi cocina. Cambié de puesto de pronto.
-Bueno a lo que iba, que me tengo que ir -farfulló acomodando la falda negra que llevaba -El caso es que vayas al edificio principal de la cadena y preguntes por Estela le dices que eres la amiga de la que le hablé y ella te llevará a tu entrevista para lo que tú sabes hacer, cariño.
-Muchas gracias Sami, sabes que necesito trabajar en todo lo que pueda para salir adelante nena, te quiero un montón por ayudarme y ser tan linda siempre conmigo - me levanto la abrazo y la beso con cariño. Adoro a esa mujer que me facilita tanto la vida y a la que de no haberme escapado de palacio, nunca habría tenido acceso.
-No seas pelota -me regaña y yo continúo desayunando cuando la oigo decir -lo dicho ,me voy.
-Nos vemos en la noche -le grito y siento como cierra la puerta.
Desde que me fui de mi casa no es que me vaya mal pero es que no encuentro el arcoiris que pretendía encontrar en el mundo cuando salí de la burbuja en que vivía.
Si bien es cierto que escapé de varias cosas, entre todo aquello simplemente mi mayor intensión era vivir mi vida bajo otros matices y probar a que sabe el mundo cuando te permiten explorarlo a gusto.
...En fin que salgo a la calle y ya en mi auto voy rezando para que todo salga bien en la dichosa entrevista.
Al fin trabajaré de lo que estudié si es que me aceptan.
Yo misma me reprendo mentalmente por mi negatividad.
Hoy no,
hoy vamos de verde.
Me recibe una recepcionista poco amable pero finalmente hace su trabajo y me pone en manos de la señora que me entrevistará para el empleo.
Una vez dentro del ascensor que me lleva al encuentro con la señora, veo que se llena de una manera que pareciera que venían todos en manada corriendo tras de mi.
Total que ya bien lleno nos ponemos en camino a las alturas y alguien pulsa el piso al que voy por lo que solo resta esperar,pero está tan lleno que siento que caigo sobre otra persona y me disculpo sin mirarlo. No es difícil adivinar que se trata de un hombre por la fuerza del cuerpo contra el que choqué
...Al llegar al piso me bajo y salgo a mi destino.
Hago mi entrevista sin contratiempos y la señora Memphis, que me ha aclarado de manera muy amable que la puedo tutear,me dice que me avisará si me han elegido .
Espero que así sea, en serio lo necesito.
Al final del día solo he hecho algunas compras y me preparo para ir a una cena de gente rica pero no como invitada sino como camarera. Ese es el trabajo a ratos que me paga las facturas.
Por suerte el apartamento está pagado, es un regalo de graduación de mis padres que nisiquiera saben que me hicieron y por supuesto no se lo vamos a decir. Simplemente he usado su dinero para pagarlo y al menos tener ese punto a mi favor.
-Hola cariño -le digo a Samira que viene llegando cuando yo voy saliendo.
-¿Que tal tu dia?, Creí poder quedarme a comer juntas pero me salió una cena,hablamos mañana ¿si? -me apuro a decirle ante su cara de enfado.Yo haré el café lo prometo.
-¡Nooo!- me dice rápido -mejor que no, tranquila que sabes que no me molesta y a ti te sale fatal. Al final termino haciendo otro yo y es una perdida de tiempo.Pero te agradezco el interés.
Y como te vas, te pierdes saber el tremendo espécimen de hombre que conocí hoy - escupe y entra dejándome fuera y sin saber nada,con la curiosidad que me caracteriza atacandome cruelmente.
...Llego al sitio que James me había indicado y me encuentro con las chicas que harán el turno conmigo.
Son dos cielos de niñas, más jóvenes que yo pues deben pagar sus respectivas universidades cosa que yo ya pase hace un año, cuando salí de la burbuja.
-Bella, hermosa -me dice Tracy -¿cómo estás? -hace días no coincidimos.
-Muy cierto, pero tenemos un evento el viernes en un hotel donde al menos cuatro horas coincidiremos y no para disfrutar del spa -se ríe la rubia.
-Bueno entremos y que empiece la accion -nos dice James, nuestro jefe.
Nada más de ver la hermosa casa me llegan recuerdos que archivo inmediatamente, porque este ya no es mi mundo y ahora prefiero los sitios menos ostentosos y más cálidos y felices.
Aunque no puedo evitar del todo la nostalgia de unas pocas cosas que si extraño de mi vida anterior, sobre todo la compañía de mi nana y los paseos al jardín majestuoso que me regaló tan hermosas tardes que hoy, se visten de horas de trabajo imprescindibles.
Cuando ya estamos todas orientadas en nuestras funciones empezamos la acción como le gusta decir a James.
Es una cena en familia, para gente elegante que requiere de un catering de alta calidad, por lo que todo debe salir perfecto. Con los meses trabajando en esto he aprendido mucho y sobre todo a trabajar en silencio.
Entro a la despensa a por unas copas para cóctel de mariscos, cuando escucho voces que me hacen detenerme dentro y pegar la oreja a la puerta para orientarme un poco de quien se trata, no me gustaría incordiar a nadie con mi aparición sorpresiva.
Y me alegro de haber hecho aquello, pues estando allí descubro al escuchar la conversación que tiene el hombre al otro lado de la puerta, que está en apuros...le oigo decir en voz alta y sin que nadie responda, lo que me indica que está hablando por el móvil.
-Hermano, va a venir y necesito que crea que estoy con otra persona y sacármela de encima, papá va a entrar en cólera conmigo si sabe que lo he vuelto a hacer.
Tras una pausa en la que yo sigo acumulando en mi bandeja las copas que requería, le escucho continuar...
-Que no, Ian. Que lo necesito ahora. Y no hay una bendita mujer que pueda fingir ser mi chica por unas horas. Solo eso. Sé, que bastará.
Arrugo la frente y comienzo a plantearme si salir o no de mi posición, porque mi trabajo se está atrasando por este chico que se escucha un tanto desesperado.
-Pero tío... -espeta dando vueltas por la estancia. Lo observo desde una esquina y empezando a salir de mi sitio confirmo que efectivamente habla por el móvil -¿Cómo voy a conseguir a nadie ahora mismo que se haga pasar por mi novia para quitarme de arriba a esa loca?... si, si, ya lo sé -gruñe y yo empiezo a salir despacio desde donde estoy, con la esperanza de que no me note para seguir con lo mío, cuando le escucho decir -no me valen tus reproches Ian, ya lo sé. Necesito resolver este caos, pero ya.
Y justo cuando había conseguido esquivarlo avanzando de espaldas a él, siento un empujón y se me caen las copas al suelo, causando un estruendo muy grande y dejándome en evidencia. Me asusta pensar que se pudo lastimar. No puedo permitirme el que me despidan
-Madre mía, perdón señor -me disculpo enseguida, aunque debía disculparse él y no yo, pero se ve a todas luces que es un invitado. Su aspecto de elegancia lo delata.
-Bueno pues te perdono si me ayudas - pide él mirándome de arriba a abajo sin ningún pudor.
Me analiza al mismo tiempo que cuelga su teléfono excusándose con la persona a la que le hablaba y medio sonríe mirando mi físico. Me pone un tanto nerviosa, no me gusta sentirme expuesta.
-¿A qué, exactamente?-pregunto
desorientada. Incómoda, también.
-¡Serás mi novia! -decreta él como si diera ya por hecho que iba a hacer tal cosa.
-¿Perdón?...
Y no es un perdón de disculpa, no, es un perdón de...,¿ estás loco o qué? Pienso para adentro esperando que él entienda a lo que me refiero.
-Escucha -apremia -no tenemos tiempo, necesito que seas mi novia esta noche por el amor de dios, solo fingir un poco. No es tan difícil -une sus manos como si se tratara de una plegaria -te pago lo que sea -termina por decir.
-Que no... Que no .¿ Que dice? -gesticulo con mis manos negándome -
Yo,¿por qué iba a hacer eso?En que clase de líos me va a meter ?
Y además mi jefe me necesita para esta cena.
-Cena que organiza mi madre y paga mi padre así que técnicamente trabajas para mí y tú trabajo ahora es ser mi novia.
Dice tan tranquilo como si no pasará nada y estuviera pidiendo un simple vaso de agua a una camarera.
En ese mismo instante, entra James y este chico tan guapo del que no se ni el nombre le dice a mi jefe señalandome...
-¡La chica está despedida!