Hoy me levante con ganas de cambiar mi vida, no puede ser que una mujer tan atractiva como yo viva así, soy perfectamente hermosa la envidia de muchas, mi color de piel trigueña, combina con mis ojos color café claro, mi cabello largo y ondulado que rosa mi cintura, mis labios carnosos y rojos con los que con un solo movimiento puedo conseguir todo, son la combinación perfecta para lograr todo lo que quiero, yo tengo que tener la vida que me merezco llena de lujos y comodidades.
Hay esta mi mamá mirándome de esa manera llena de amor, mi mamá trabajó muy duro para sacarme adelante y darme lo que quiero, pero yo le demostraré que con mi belleza conseguiré todo lo que anhelo y de paso le daré a ella lo que ella quiera se lo merece ha sido una mujer trabajadora, aunque no haya tomado las mejores decisiones cuando se involucró con mi papá un hombre alcohólico y mujeriego sin futuro y sobre todo sin dinero, ella debió sacar provecho de su belleza para tener un hombre adinerado que con el pasar del tiempo tal vez lo lograba amar, igualmente con dinero para que sirve el amor, si con el dinero hay joyas, ropa, maquillaje y muchos lujos más, cosa que mi mamá no vio ella como siempre guiándose de lo que dice su corazón sin ser inteligente y pensar en lo que le conviene, bueno por el momento voy a tomar el desayuno.
-Hija, buenos días sigue siéntate toma el desayuno te hice unos hot cakes con fruta picada bien pequeña cómo a ti te gusta y salsa de chocolate tu preferida acompañada de un café. -Sonríe.
-Buenos días mamá gracias, pero ¿No te quedaste sin dinero?, me habías dicho que no tenías mucho -le susurro en voz baja.
-Tu no te preocupes por el dinero mi amor, mejor preocúpate por alimentarte muy bien, eres una futura contadora y tienes que estar muy fuerte para dar un buen rendimiento en la universidad así que mejor comete todo que te lo hize con mucho amor y no preguntes tanto, hoy es tu primer día en la universidad y yo estoy muy nerviosa, siempre supe que tú Sara, ibas a triunfar me siento muy orgullosa de ti y espero seguir sintiéndome así porque tienes que dar el mejor rendimiento mi amor, come hija.
-Que linda mamá gracias, tú siempre eres muy especial conmigo -le digo eso con una sonrisa en mi rostro de satisfacción.
-Come mejor, se te va hacer tarde. -Ella me mira con mucha atención y luego inclina su cabeza desviando la mirada.
Tocan la puerta fuerte .
-Están tocando de una manera muy agobiada, no vayas a abrir mejor mamá no sabemos quién pueda ser -le hablo mientras mi voz se quiebra.
-Sara, voy a abrir mejor acuérdate que tu papá aún no ha llegado de trabajar le debió haber tocado muy pesado en su trabajo debe llegar rendido del cansancio que tiene, -Ella sale de la cocina y camina hacia la puerta.
-¿Rendido? pero será de la borrachera que debe tener bebiendo solo Whisky y tequila para quedar bien con sus amigos adinerados y no aportando nada para la casa, mamá él es un alcohólico, tu lo sabes aunque te empeñes en negarlo para defenderlo debiste haber pensado muy bien las cosas para meterte con él ya que no tiene ni un centavo pudiste haber tenido otra vida si hubieras pensado mejor -le digo eso mientras la miro fijamente a los ojos y levanto mi ceja derecha.
-¡Sara te exijo respeto! tu no eres absolutamente nadie para juzgar mis decisiones además yo te he sacado adelante humilde y honestamente merezco respeto, de la misma manera tu padre. -Mi mamá me mira fijamente mientras de sus ojos bajan lágrimas.
-Ya mamá ten serenidad, no es para tanto perdoname, no te quise herir yo solo quería que entendieras que con tu belleza podías conseguir lo que quisieras sin necesidad de esfuerzo, aunque aún puedes, mamá eres muy hermosa y aún eres joven -le expresó mis palabras con la cabeza en alto, mirándola fijamente y con mucha seguridad para que se sienta bella.
-Yo quiero que tu entiendas que todo en la vida no es el dinero Sara, hay cosas más significativas e importantes y muy valiosas -ella me refleja sus sentimientos.
-Todo tiene un precio mamá, un carro se compra con dinero, las joyas también, no encuentro ni un poco de lógica en tus palabras mamá -le habló de una manera prepotente.
-Aun eres muy pequeña para saber qué es lo que quieres en la vida. -Agachó la mirada.
-Si, lo se obviamente mamá, yo voy a tener todo lo que he soñado y lo que me merezco. -Miró con superioridad.
-No hija, cuando tú conozcas el amor de tu vida esa persona por la cual vas a querer dar todo, incluso vas a llegar a hacer muchos sacrificios por amor, hay te vas a dar cuenta que el amor es más importante que el dinero. -Sus ojos tienen un resplandor especial.
-Si lo voy a encontrar, pero va hacer un hombre exitoso, obviamente no me voy a fijar en alguien que no tenga nada en el bolsillo, necesito a alguien que me tenga como una reina, y a ti también mamá tu te lo mereces.
-Sara, preocúpate mejor por estudiar -me habla con un tono de voz fuerte.
-Mejor hay que abrir la puerta mamá, puede ser papá «aunque estoy segura que es él» - le habló a ella con cara de decepción.
-Mira mamá es papá ayúdame a alzarlo, está muy pesado hay que llevarlo a acostar para que duerma, lo debe necesitar mucho con esa borrachera que debe tener no se debe acordar ni de su nombre alguien lo debió de haber traído mamá, aunque sus amiguitos lo dejaron al parecer ahí tirado, claro que se iban hacer cargo de un borracho y aparte de eso un baño le haría muy bien ¡Huele asqueroso! ayúdame mamá hay que acostarlo -miro a mi papá y comienzo a hablarle, descansa papá espero algún día cambies y dejes esa vida que llevas de desorden, nunca es tarde, yo sé que me oyes así estés así de borracho - bueno vamos mamá.
-Sara mejor vete a la universidad, es tu primer día tienes que mostrar mucha responsabilidad. -Ella sonríe.
-Si mamá, me puedes dar dinero para el taxi -le hablo con insensibilidad.
-Sara en taxi no se puede, sabes que no tenemos mucho dinero, toma esto y toma una buseta. -Volteo mis ojos.
-Pero, mamá todos van a llevar sus carros y yo así no más. -Rebuzno.
-Entonces trabaja Sara, hazlo como lo hacen las personas que quieren salir adelante y les toca luchar solas, además ya tienes veinte años eres una persona adulta que perfectamente se puede mantener sola. -Mi mamá cruza sus brazos.
-No te preocupes, yo tomaré una buseta mamá -digo eso frunciendo el hombro derecho y expresando con mi mirada el desacuerdo que siento.
Voy saliendo de la casa, y caminando hasta el paradero de los buses, hay viene uno, me subo al bus y está muy lleno la gente empuja, se nota que no tienen ni un poquito de modales, pero que se puede esperar de esta clase de gente, pero algún día voy a lograr todos mis propósitos y está será solo una pesadilla y un mal recuerdo. -Expreso con mi mirada inconformidad.
-Señor no empuje no ve que no hay espacio.
-Entonces muévase. -Algunos de los pasajeros se ríen.
-Que gente tan grosera y desagradable, se nota que no tienen ni un poco de decencia.
-Señorita siga siéntese aquí. -Con una sonrisa en su rostro, un hombre me cede su silla .
-Gracias, parece que usted es la única persona con decencia que hay aquí.
-La mayoría de las personas van cansadas hay que entender por eso actúan así -utiliza un tono de voz dulce.
-Bueno supongo que deben tener muchos problemas y sabes si hay que entender a las demás personas -digo eso sonriendo y sonrojándose mis mejillas.
-Si que bueno que sea una persona comprensiva.
-Si claro, ya me tengo que bajar, muchas gracias por la silla, que tenga un buen día.
-Igualmente a usted señorita, espero volverla a ver.
Por fin me baje, dos cuadras antes, no quiero que nadie me vea, ahora a caminar, aunque es un camino largo es mejor andar a que me vean bajando de un bus eso sí no, y cuando salga que voy a hacer y decir no, tengo que mostrar otras cosas, así sea con mentiras de igual manera muy pronto voy a tener todo lo que me merezco cueste lo que me cueste. ¡Qué cansancio!, por fin llegué, pero tarde, me voy corriendo e ingreso a la universidad, camino muy rápido por el pasillo hasta llegar al salón que me habían asignado el salón 304, ojalá no me devuelvan y me dejen entrar, arreglo mi ropa, bueno ya estoy lista, tocó dos veces la puerta y esperó.
-Siga. -Frunce los hombros.
-Buenas días señorita, la hora de entrada al aula de clases era a las 8 y son 8:15.
-Profesor por favor déjeme entrar. -Lo miro con los ojos llenos de lágrimas y cara de preocupación.
-Está bien siga señorita pero esto no puede volver a suceder, por favor pase al frente preséntese y diga porque quiere estudiar contabilidad.
-Buenas tardes compañeros, mi nombre es Sara Gonzales tengo 20 años, me gusta la contabilidad, siempre se me ha facilitado todo lo que tiene que ver con dinero -hablo de una manera muy nerviosa diciendo lo primero que se me pasa por la mente.
Se escuchan burlas y comentarios de los demás.
Me voy a sentar en mi puesto caminando rápidamente, no puedo creer que todos estén riéndose de mí, me siento y volteo a mirar hacia el lado y veo que el que está sentado al lado mío el chico que venía en el bus conmigo, me voltea a mirar y me sonríe, no me puede estar pasando esto a mi, ahora le va ha contar a todos, tengo que buscar la manera de conseguir que él no le diga a nadie dónde me vio.
-Hola, mucho gusto, mi nombre es Sebastián Martinez, ya nos habíamos visto no se si lo recuerdas. -Sube una ceja -no entiendo porque te bajaste antes del bus si venías para acá, te dejo muy lejos el bus.
-Tenía cosas por hacer, pero por favor no le vayas a decir a nadie dónde me viste-le hablo con un tono de voz temblorosa, lo observó fijamente y me doy cuenta que es muy apuesto, es alto, acuerpado, su tono de cabello es oscuro y algo rizado, sus ojos claros tienen un brillo que expresan mucha nobleza y su tono de piel blanca y pálida es muy linda, es muy guapo.
La clase se torna muy larga y aburrida, no me interesa para nada lo que están diciendo, solo espero que el tiempo pase para poder salir corriendo, siento desesperación.
-Sara, te invito a tomar algo en la cafetería, vamos más tarde.
-No tengo hambre, muchas gracias.
-Yo invito y no acepto un no por respuesta.
-Está bien aceptado con el mayor de los gusto. -Levantó mi ceja derecha y le sonrió.
-¿Tomas café Sara?, cuéntame si tu trabajas o solo te dedicas a adquirir conocimientos, con todo respeto -Lo analizó mientras me hablaba -¿Sara estás segura que lo tuyo es la contabilidad?
-Solo estudio Sebastián aún no estoy preparada para trabajar, además tendría que encontrar algo que llegue a mi nivel, y sobre estudiar contabilidad es lo que mi mamá quiere, pero lo mio es el modelaje, las pasarelas y sobre todo resaltar mi belleza.
-En eso tienes mucha razón Sara eres muy bella en todo el sentido de la palabra, y entonces porque no estudias en una academia de modelaje si es lo que te gusta. -Él sonríe mientras me mira.
-Eso lo voy a hacer más adelante, no tengo mucha prisa, todo a su tiempo, además estudiando aquí puedo lograr muy buenos contactos que me servirán de mucha ayuda para lograr mis planes y tener una buena vida con lujos y dinero sin tener que pasar ningún tipo de necesidad, no nací para eso al contrario soy una mujer que puede lograr todo lo que quiere.
-Tienes razón eres muy bella, con tanta belleza podrías conseguir lo que quieras todo lo tendrías a tus pies y a tu disposición y si tendrías la vida que quieres cualquier hombre estaría dispuesto a cualquier cosa con tal de tener una mujer como tú a su lado, eres muy completá la mujer soñada tienes todo eres hermosa, inteligente y muy sensual.
-Que bueno saber qué obtuve un buen amigo como tú, yo sé que tú vas a ser un amigo muy fiel y leal, sobretodo me vas a entender mucho en las cosas que hago por conseguir lo que quiero, desde este momento vamos a empezar una buena amistad Sebastián, tú puedes contar conmigo para lo que quieras y espero que yo también pueda contar contigo gracias por escucharme y entenderme todo lo que te he contado, mis propósitos a realizar.
-Sara tú cuentas conmigo y desde este momento cuentas con un amigo incondicional.
-Solamente te quiero pedir algo Sebastian, por favor no le cuentes a nadie lo que te dije tampoco vayas a platicar con nadie, qué me viste en el bus ya sabes es mejor qué piensen que no tengo ninguna necesidad y tú me tienes que ayudar a guardar el secreto confío mucho en ti -con voz dulce digo cada palabra.
-Confía en mi Sara. -Él sonríe y tiene un brillo particular en sus ojos.
Tengo que buscar la manera de conseguir lo que quiero de una manera más fácil tal vez esa manera no puede ser estudiando, y si busco en las redes hay siempre aparece todo, siempre solucionan todos los problemas y me podrían ayudar a conseguir un empleo algo que esté a mi nivel y por supuesto que gane dinero ya que mi mamá no me dará lo suficiente ¡Ay sí, por fin! hay empleos para modelos, está puede ser mi oportunidad, mejor le daré aplicar antes de que alguien se me adelante, tengo que dirigirme a esa dirección así que ya mismo me voy a ir para allá; tengo que asegurar el trabajo aunque esper
o que no tenga mucho esfuerzo, es algo cerca de la casa, me puedo ir caminando hasta allá y así no gastar el dinero que tengo, que por cierto no es mucho, ya voy saliendo de la casa estoy muy animada espero me valla bien, voy llegando a la agencia de modelaje, aunque por fuera se ve muy extraña no sé ve para nada agradable todo lo contrario se ve muy desagradable, es una casa vieja se nota que ha pasado mucho tiempo y ni la pintan espero esa apariencia solo sea por fuera y que por dentro de la de la agencia luzca muy bien, mejor tocó la puerta de una vez.
-Buenas tardes vengo para la oferta de trabajo de modelo, «que desagradable es este lugar por dentro».
-Siga por favor, suba las escaleras y diríjase hasta el segundo piso, espere por favor sentada en las sillas qué se encuentran allí hasta que sea llamada por la dueña, para que pase a la entrevista de trabajo.
-Sí señor gracias permiso. -Subo mi ceja y sigo.
Este lugar está muy feo, está sucio y viejo esto no parece una agencia de modelaje y si mejor me voy aunque no tengo que ser valiente además para conseguir lo que quiero tengo que hacer sacrificios, este no es el sitio más presentado pero obviamente sería para tener experiencia así que mejor espero igual lo que necesito es dinero sea como sea tengo que conseguirlo.
-Siga señorita cierre la puerta y siéntese -me habla con una voz fuerte e imponente.
«Esta señora parece qué hubiera salido de un circo qué manera de maquillarse tan repugnante, se nota qué no tiene ni un poco de estilo no puedo creer que sea la dueña de una agencia de modelaje, lo mejor será que me vaya, no tengo nada que hacer acá estoy en el lugar equivocado obviamente un sitio como estos no es un lugar para mí».
-Permiso señora, yo mejor me voy está oferta no es para mí, mejor me retiro -le habló de una manera muy nerviosa y con mucho miedo.
-Sara espere, no le he dicho de qué trata el empleo quiero decirle o más bien quiero preguntarle ¿A usted le gusta el dinero?, porque por su apariencia puedo deducir qué le gusta por eso lleva una vida de apariencia, se le nota Sara, viste muy bien, estoy segura que este trabajo le va a interesar porque va a ganar mucho dinero y a las mujeres como usted y yo lo que nos importa es el dinero así tengamos que hacer cualquier cosa contal de conseguir lo que quiere queremos.
-Está bien, le voy a escuchar la propuesta de trabajo porque usted tiene razón en todo lo que dice, hay que hacer sacrificios para conseguir lo que quiero -le hablo a ella mirándola fijamente a sus ojos y diciendo cada palabra con mucha precisión y claramente.
-Qué bueno escuchar eso Sara estoy segura que usted aceptará, cómo usted se ha dado cuenta esta no es una agencia de modelaje se ve que es usted una mujer muy inteligente, no creo que sea tan ingenua para no haberse dado cuenta, me presento no he sido para nada amable con usted Sara, mi nombre es Débora Gutiérrez la dueña de esta agencia que aunque no sea de modelaje tiene mujeres muy hermosas qué presumen de su belleza y ganan dinero por hacer distintas tareas que son basadas en satisfacer muy bien a nuestros clientes, además es un trabajo muy fácil yo sé que le gustará Sara.
-Usted me está queriendo decir Débora, que esto es un prostíbulo y que tengo que vender mi cuerpo para ganar dinero -le habló con una voz de enojo.
-Qué bueno Sara aparte de ser muy bella también es inteligente, además no hay que llamarle prostíbulo le podríamos llamar de una manera más sofisticada dama de compañía, lo único que tienes que hacer es satisfacer los deseos de un hombre y nada más, y sabes qué es lo bueno de todo esto qué vas a ganar mucho dinero yo te puedo ayudar como tú nueva amiga, dinero el cual ni trabajando día y noche vas a ganar y mucho menos estudiando y siendo profesional ganarías, es una manera muy fácil de hacerlo y entonces qué dices aceptas puedes comenzar hoy mismo.
-Está bien acepto pero con una condición Débora -le hablo fuerte, firme y bruscamente.
-Claro que sí Sara dime cuál es la condición, todos los deseos de la princesa serán cumplidos y por supuesto concedidos -me habla con sarcasmo.
-Que si no quiero trabajar más no me vas a obligar y sí llegó a aceptar yo misma organizo mis horarios para trabajar cuando yo quiera, de acuerdo Débora -impongo mis propias reglas.
-Está bien, acepto pero estoy segura que te va gustar porque eres de las mujeres ambiciosas qué se quieren llenar de poder y a mí eso me gusta, pero como tú tienes tus condiciones y yo las acepto con el mayor de los gustos, tienes que aceptar las mías no son muchas por el momento te voy a dar la primera y más que una condición es una orden, porque desde este momento soy tu jefe -Ella exige.
-Entonces habla de una vez Débora, no le des tanta vuelta a algo que solamente son palabras. -Volteo mis ojos en señal de desagrado.
-Tienes que comenzar desde hoy mismo, bienvenida, Sara en el cuarto 505 te espera el primer cliente no lo vayas a decepcionar, él es un hombre adinerado muy importante por cierto uno de nuestros clientes consentidos espero no me decepciones, Sara ve ya mismo. -Ella se impone con sus órdenes.
Me voy caminando hasta llegar al cuarto 505, no sé si estoy haciendo las cosas bien pero lo que sí sé es que necesito mucho dinero tal vez uno de estos sacrificios valga la pena y me encuentre con un hombre adinerado que me cambie mi vida por completo, bueno es hora de entrar solamente tengo que pensar que son sacrificios que van a valer la pena y este momento pasará, solamente será eso un muy mal momento acabo de entrar al cuarto y veo un hombre acostado sobre la cama mirándome con deseo y cara de pervertido, trato de pensar en otra cosa para no escuchar las cochinadas que me dice.
-Hola hermosa, eres nueva que bueno que esta vez me haya tocado con una mujer tan sensual no te vas arrepentir porque yo soy todo lo que tu cuerpo está pidiendo te lo aseguro. -Él me observa y me hace sentir mucho asco.
«Sara, son sacrificios qué hay que hacer, pero es asqueroso esa manera tan repugnante y con el morbo que me mira me hace sentir más asco ojalá esto valga la pena».
-Te vas a quedar ahí mirándome, ven a cumplir con tus deberes, para eso te voy a pagar mucho dinero así que comienza. -Él me mira de una manera que me hace sentir miedo.
Nunca había sentido tanto asco al sentir las manos de un hombre sobre mi cuerpo, escuchar esas palabras qué me decía él, me hacían sentir una mujer insignificante y sucia, la manera en que me miraba y me trataba cómo una mujer sin amor propio, como si yo no valiera nada y únicamente fuera un objeto, diciéndome qué tengo que ganarme el dinero satisfaciendo todos sus más bajos deseos. -Siento que estoy haciendo algo muy desvergonzado e indecente.
Me voy dirigiendo a la oficina de Débora, espero tener el dinero en mis manos, eso me hará sentir mejor y estoy segura. -Camino con incertidumbre.
-Hola Débora, vine a reclamar mi dinero -le hablo con un tono de voz fuerte, me encuentro muy molesta conmigo misma por lo que acabo de hacer.
-Hola Sara, pero no me tienes que hablar así bájale el tono además, somos buenas amigas desde este momento lo seremos, mira ese es el dinero qué te corresponde por el duro trabajo que hiciste, el cliente quedó muy satisfecho por tus servicios hasta dejó más dinero de lo que siempre deja, hiciste un buen trabajo, Sara yo quiero que te des cuenta qué vas a ganar mucho dinero y créeme ya te acostumbrarás a todo lo que tienes que hacer todo vale la pena. -Ella se burla.
-¡Todo eso es mío!, Débora no lo puedo creer. -Miro todo ese dinero con cara de asombro y una sonrisa en mi rostro.
-Esto es una parte de todo lo que puedes ganar, es tu decisión sí continuas, aunque para ser sincera estoy segura qué vas a volver porque las mujeres como tú no pueden vivir sin dinero -me habla con ironía.
-Mejor me voy, Débora permiso. -Me asombro al ver tanto dinero en mis manos.
Me voy caminando de regreso al apartamento feliz por todo el dinero que tengo en mis manos, jamás había tenido tanto dinero tengo que comprarle algunas cosas a mi mamá, un vestido, unos zapatos algo que la haga sentir bella y por supuesto llevarle algo de cenar. Luego de comprar todo, es hora de llevarle todo a mi mamá, estoy muy cansada , estoy entrando a la casa y comienzo a gritar, ¡mamá estás aquí, contéstame te necesito es urgente!
-Te paso algo estás bien, contesta Sara te pasó algo dime contéstame, ¿por qué gritas de esa manera?, me tienes muy preocupada mira la hora que es y hasta ahora apareces dónde estabas metida, te he dicho muchas veces que me avises por favor yo sé que tú ya eres una adulta cómo vives diciendo para que no te diga nada, pero yo soy tu mama y me preocupo por ti, porque te quiero, dónde estabas dime la verdad por favor no me vayas a mentir, te escucho Sara. -Ella mueve su pie de una forma rápida.
-Mamá conseguí un trabajo, qué lástima que tú no confías en mí... Te compré estas cosas porque me hicieron un adelanto de mi pago y no es un trabajo cómo tú te imaginas, siempre desconfías muchísimo de mí. -La miró fijamente haciéndole una expresión de tristeza para convencerla.
-Entonces dime de qué se trata el trabajo. -Mi mamá cruza sus brazos mientras me mira fijamente.
-Es un trabajo en la universidad, como ayudante en psicología, tú sabes que a mí siempre me ha gustado ayudar a los demás. -La miró y sonrió.
-Qué bueno hija, lo que más me importa es tu bienestar, me alegro mucho qué te estés dando cuenta qué las cosas se ganan con mucho esfuerzo y no es fácil, siéntate y te sirvo la comida.
-Gracias mamá pero no tengo hambre me voy a acostar mejor estoy muy cansada. -Me dirijo hacia mi cuarto nerviosa.
Entró a mi cuarto y me desvisto completamente hasta quedar desnuda, observo mi cuerpo y me doy cuenta qué tengo morados en mi espalda, no puedo evitar ver las lágrimas bajando sobre mis mejillas, no paro de llorar me voy hacia el baño y me ducho una y otra vez me siento sucia, salgo de la ducha y me comenzó a secar con la toalla todo mi cuerpo, empiezo a pensar todo esto está valiendo la pena, porque así voy a conseguir todo lo que siempre he soñado el dolor no se puede apoderar de mí, porque en mi vida lo más importante siempre debe ser el dinero, así me toque hacer lo que sea no me importa lo que tenga que hacer para conseguir mis metas de ahora en adelante voy a ser una nueva Sara, la cual tiene que despegarse de todo tipo de sentimientos qué no sirven para nada, si no traen un beneficio porque el amor y el dinero nunca van de la mano, tienen que desprenderse porque yo por mi parte tengo que ser muy inteligente para no dejarme afectar por cosas insignificantes.
Es mi segundo día de clases en la universidad espero me vaya muy bien, voy con la mejor actitud, hay está sentado afuera Sebastián, la verdad es que es muy guapo y se nota que inteligente lástima sea pobre, lo miró con una sonrisa en mi rostro.
-Sebastian, ¿Hola cómo estás? que alegría me da verte. -Me siento al lado de él y cruzó mi pierna despacio y sensual.
-Hola Sara, estoy bien, a mí también me alegra mucho verte. -Él me sonríe y se le sonrojan sus mejillas.
-Te encuentras bien, pareces preocupado, sabes que me puedes contar cualquier cosa yo te comprenderé y si está en mis manos te ayudaré-Lo abrazo fuerte para brindarle mi apoyo.
-Si, la verdad si estoy muy mal estoy peleando con mi novia, eso me tiene así -su tono de voz transmite nostalgia.
-No me habías dicho que tenías novia, pensé que eras soltero, pero bueno no importa ¿Qué fue lo que pasó? -Siento rabia al saber que él sale con alguien, me comienzo a irritar.
-Ella tiene unas conversaciones muy extrañas con otros chicos, le reclamé por ello, yo preferí acabar con todo lo que hemos construido por años, Sara no sabes cuánto me duele ella lo es todo para mí, teníamos muchos planes y ahora todo se acabó por mi culpa - él me mira con sus ojos llenos de lágrimas y murmura suavemente.
-No es tu culpa, ella no te merece, además es probable que saliera con esos chicos -lo abrazo fuerte y le digo mi opinión.
-Sara yo la quiero -él me expresa lo que siente hacia ella, pero no parece una relación resistente y eso me gusta.
-Oye, no creo que hoy se haga algo importante en clase, debe ser seguir presentándose y la verdad eso me aburre, que tal si faltamos y vamos a tomar una o unas cervezas para ahogar las penas que dices. -Le hago gestos de coquetería para que el acepte.
-Difícil decir no con esa mirada tan encantadora, vamos. -Él me mira con un brillo excepcional en su ojos.
--Sebas tú estás enamorado de ella -lo cuestiono para escuchar una respuesta.
-El amor es un sentimiento muy fuerte, debe sentirse muy bien, pero no yo la quiero mucho, Cristina ha estado conmigo en momentos muy difíciles de mi vida y eso lo valoro mucho -él me muestra una sonrisa cuando habla de ella.
Nos dirigimos hacia un bar cercano para hablar de todo lo que estaba pasando.
-Dos cervezas por favor, te puedo preguntar algo ¿La deseas como mujer aún, ella te atrae, te hace sentir cosas, te dan ganas de desnudarla y hacerla tuya, en tu mente pasan pensamientos obscenos con ella, o simplemente la quieres y ya? porque esas son cosas importantes. -Aprecio lo guapo que es.
-Creo que solo la quiero pero, como amiga -me responde bajando lentamente la mirada.
-Sara has tomado mucho, es mejor que nos vayamos ya, gracias por escucharme y ser tan comprensiva. -Me da un abrazo fuerte y me besa la frente.
-No me voy a ir Sebastián no seas aburrido la estamos pasando muy bien. -Me acerco lentamente y lo miró fijamente a los ojos alcanzó a sentir su respiración sobre mí, se siente algo nervioso, y la verdad yo también lo estoy, colocó mi mano sobre su mano que la sostiene su pierna y la empiezo acariciar de una manera muy tierna, agachó mi mirada, no sé qué me está pasando con Sebastián es algo diferente nunca había sentido esto, levantó nuevamente mi mirada y sin dudarlo dos veces, me acerco a su boca y junto sus labios con los míos dándole un beso apasionado y dulce a la vez hago un suspiro después de besarlo y siento su nerviosismo combinado con el mio.
-Sebastián me gustas mucho me haces sentir cosas que jamás había sentido es algo diferente no puedo expresar con palabras lo que estoy sintiendo, me haces creer en el amor. -Lo miró a los ojos y mis mejillas se me sonrojan.
-Sara eres una mujer muy hermosa perfecta, para cualquier hombre, la mujer que siempre tuve en mis sueños, tal vez estás confundida y pasada de tragos no sabes lo que haces, ni lo que dices es mejor esperar que descanses y estés sobria, porque tú sabes que yo no soy el tipo de hombre que a ti te gusta y no quiero que te arrepientas de nada, tú sabes Sara que yo siempre te voy a respetar, al igual que respetaré tus decisiones porque somos amigos -me habla con un tono de voz suave.
-Yo sé lo que digo, porque lo estoy sintiendo créeme estoy diciendo la verdad -le hablo con un tono de voz suave y dulce -Sebastián dime ¿sigues enamorado de Cristina?.
-No se estoy confundido, y estoy seguro que tu también lo estás, te llevaré ya mismo a tu apartamento y es mejor que descanses, después no te vas ni acordar de lo de hoy te lo aseguro. -Me sonríe mientras me mira a los ojos.
-Está bien como tú quieras, gracias por todo Sebastián. -Me acerco a él, le tocó su mejilla con mis manos suaves, lo observó fijamente y le doy un beso en su mejilla. -Eres el mejor amigo y hombre del mundo qué afortunada es Cristina y lo peor es que no te valora.
Me voy caminando hasta la puerta de mi apartamento muy triste, tomo mis llaves y entro a el caminando muy despacio y sin mirar hacia atrás, tomó la puerta y la cierro, no quiero ver la cara de Sebastián me siento tan humillada, nunca había sentido el desprecio de un hombre, todos obviamente dicen que sí a lo que yo digo, no se pueden resistir a mi belleza y a lo sensual que soy todos caen, qué le pasa a Sebastián no se da cuenta, pero de lo que estoy segura es que no me va a rechazar siempre, sé cómo seducirlo, él es un hombre con un corazón débil, hace todo lo que yo le digo eso me gusta así voy a lograr tenerlo a mis pies, lo primero que debo hacer es desenmascarar a esa estúpida tengo que hacerle creer a Sebastián que ella no es lo que parece, qué no es una Santa Paloma y que lo engaña. No creo qué esa idiota sea mejor que yo nadie lo es, ahora tengo que buscar una forma de contactarla inmediatamente, claro en las redes hay siempre aparece todo, reviso y ¡No puedo ser más afortunada con lo que me encontré!, sabía que no me iba a equivocar además más fácil no pudo haber sido, hasta la dirección la puso en su perfil, ahora a ir a colocar en su lugar a Cristina y de una vez por todas que deje a Sebastián, y me deje el camino libre porque aunque Sebastián no tenga dinero, é me sirve mucho, al menos para distraerme por momentos de igual manera nunca me enamoraría de una persona pobre.
Me voy caminando buscando la dirección, llegué aquí vive ella no está nada mal la casa, se nota que viene de una familia adinerada, entonces porque está con Sebastián sí él no tiene nada de dinero claro debe ser para distraerse y jugar con él, es hora de hablar con ella tocó la puerta.
-Sí, ¿a quién necesita?- «la señora del servicio será fácil engañarla».
-Buenas es que necesito a Cristina -le habló sonriendo muy cortez.
-¿Y quién la solicita? -ella pregunta y su rostro refleja estar aturdido.
-Soy una amiga de ella desde hace muchos años, ella no me recuerda por mi nombre pero yo le aseguro que si ella me ve se va acordar de mí inmediatamente déjame pasar por favor -hablo gentil.
-Está bien señorita la voy a dejar seguir porque la señorita Cristina necesita ver a personas que la quieran, ella tiene una depresión muy grande, no sé si usted se enteró pero terminó con su novio Sebastián y usted debe saber cómo amiga de ella qué él es el amor de su vida. -Ella muestra en su rostro tristeza.
-Sí señora, yo sé todo eso no tiene que decírmelo, obviamente lo sé ella y yo somos muy buenas amigas, entonces déjeme seguir por favor señora , ya mismo, pero ya señora no me entiende cómo se lo tengo que explicar además quién es usted, solamente un empleada, así que quítese de mi camino ya -subo mi ceja y muevo mi cabeza tratandole de decir que yo soy la que mandó muy imponente.
-Está bien señorita siga y disculpe, no sabía que usted era una persona muy importante para esta familia la señorita Cristina se encuentra sentada en la sala -ella habla intranquila.
Me voy caminando hasta llegar a la sala, es una casa muy hermosa y grande nunca había estado en un lugar tan lujoso se nota que todo lo que está aquí es carísimo esos cuadros bañados en oro, muy pronto mi vida va a cambiar yo voy a tener mucho más de todo lo que hay acá miro hacia todo lado y veo a Cristina, está sentada con esa carita de niña buena aunque es linda, en belleza no me supera, soy más sensual y seguramente más inteligente que está insignificante, yo me voy a encargar de que Sebastián la odie cada día más y caiga a mis pies él se va a enamorar de mí no se resistirá a mis encantos, me voltea a mirar Cristina.
-En qué le puedo ayudar, necesita algo quién la dejó entrar señorita. -Ella me analiza muy confundida.
-Cristina mucho gusto mi nombre es Sara, y vengo a dejarle unas cosas bien claras, deje en paz a Sebastián ahora es mío y estoy dispuesta a cualquier cosa para alejar a estúpidas como usted. -La miro a los ojos reflejando odio en mi mirada.
-Sara es su nombre verdad, no sé quién es usted y tampoco entiendo porque se está metiendo en la relación qué tengo con Sebastián, él y yo nos amamos y no nos vamos a separar por mujerzuelas como usted, por encima se le nota que únicamente le gusta el dinero seguro y jugar con las personas, Sebastián no tiene nada de dinero así que es mejor que mire para otro lado -ella me habla con mucha antipatía.
-No me haga reír Cristina. -La miró de pies a cabeza -no me importa que Sebastián no tenga nada de dinero, es el hombre que quiero tener a mi lado y le aseguro que así va a ser, además usted puede tener dinero, pero yo sé cómo atrapar un hombre.
-Váyase ya mismo o si no le llamo a seguridad -me habla con indignación.
-No se preocupe ya me voy y yo conozco perfectamente la salida -le respondo de una forma arrogante y con burla.
Voy saliendo llena de rabia, tengo que buscar la manera de que Sebastián se aleje de ella, esto ya se está convirtiendo en un reto para mí, aunque no puedo descuidar mi objetivo, hay un hombre saliendo de la casa de Cristina debe ser su papá, hasta aquí se alcanza a notar la clase que tiene, pero al parecer Cristina no heredó eso, el debe tener mucho dinero es obvio que es el dueño de la fortuna, pero debo buscar la manera de llamar su atención, pero como hago eso, está subiendo a su auto «ya se que voy hacer». Me lanzó encima de su auto y me tropiezo sobre el, estoy tirada sobre el suelo en la calle, él abre la puerta sale de su auto y me lleva sobre sus brazos, me sube al auto y me lleva hacia un hospital, me deja ahí, los médicos me realizan muchos exámenes pero todo sale bien, escucho cuando ellos hablan y dicen que yo estoy en perfectas condiciones, ¿Pero cuando vendrá él a visitarme?, miro a un lado, hay viene entrando, tengo que hacerme la adolorida.