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Serás Mia, Aunque te resistas

Serás Mia, Aunque te resistas

Autor: : Kary07
Género: Romance
Ella es Kendra, una joven encantadora, dulce y muy atractiva, es la elegida del futuro Alfa para ser la luna de la manada legión del norte. Ella comenzó a tener sueños extraños con un joven apuesto, atractivo y muy sexy que la hace vibrar, estremecer de placer, lo siente tan real que cada mañana se despierta confundida, con ganas de más, con un dulce sabor en sus labios y el placer del tacto suave en su piel, siente que se enamoro, que lo ama, más que a su propio novio. En sueños la transporta a otra dimensión, con su pasión y lujuria le da los mejores órganos y el placer que jamás se imaginó que pudieran existir.

Capítulo 1 Kendra te amo

Kendra te amo

Rowan, se encuentra enfrente de la casa de Kendra, observa alrededor y al notar que nadie lo ve, cruza la calle, estaciona su auto, apaga las luces, sale de él, sin dudarlo, salta la reja, trepa al árbol y en dos segundas se encuentra frente al balcón y de un impulso cae sobre él.

Con dos movimientos firmes, abre la ventana, corre la cortina y al ingresar en la habitación se encuentra a Kendra durmiendo plácidamente, sonríe feliz, estar junto a ella lo emociona, lo relaja y lo excita.

Se acerca y suavemente le acaricia su mejilla, ella como si ya lo sintiera respira exaltada, su pecho lo siente y un suave gemido sale de su boca, Rowan no lo duda y la besa, un beso desesperado, muy apasionado, que se convierte en un beso salvaje, lujurioso que lo desarma y lo excita a tal punto que su entrepierna late con fuerza, reclamando atención.

Rowan se incorpora y comienza a desvestirse. En cada acción, su miembro va tomando firmeza, dureza y su respiración se entrecorta y su corazón se acelera.

La observa y ya no puede contener las ganas de estar dentro de Kendra y sentirla, tenerla en sus brazos.

Suavemente, se introduce dentro de la cama y entre besos y caricias lentamente quita su ropa, ya nada le impide que la pueda tener bajo su cuerpo.

Comienza a besarla y acariciar cada parte de su cuerpo, le queman las manos al tacto de su piel, la toca como si quisiera grabar su cuerpo en su mente, le acaricia la mejilla mientras otra de sus manos la braza por la cintura y la acomoda, la pegada a su cuerpo, Kendra pone sus manos en ese pecho que la enloquece, que ama acariciar, besar, lamer y morder durante el clímax.

Él baja su mano hasta su centro y comienza a estimularla, ella se retuerce del placer que siente, él deja un camino de besos por su cuello, sus pechos y en su vientre.

Ella gime del placer, Rowan sonríe con picardía, sabe que ella se entrega a él con amor, con placer y eso le encanta, lo disfruta tanto.

Suavemente, abre sus piernas y comienza a disfrutar de su sabor hasta que siente las manos de ella en sus cabellos, levanta la vista y ahí se encuentra con esa belleza, con esa sonrisa encantadora y esa mirada tan tierna que lo desarma.

Él sigue con las embestidas de su lengua, entrando y saliendo de ella, intercalando con los besos en su centro, ella suavemente se mueve para sentirlo.

- Así quiero que te corras, mirándome a los ojos, princesa - Kendra sonríe y se aferra a su cabello, sin lastimarlo y mueve sus caderas para sentirlo más profundo, hasta que un orgasmo la desarma, tiembla y convulsiona en sus manos.

- Si seguí nos pares mi amor, quiero más, te quiero dentro mío - esas palabras fueron la chispa suficiente para que Rowan se encendiera, mirándola lleva sus dedos a su boca para saborearlos y disfrutar de esa dulce esencia, su sabor.

Ella se muerde el labio inferior y lo provoca, Rowan sonríe y sin dudar se introduce lentamente en ella haciéndola estremecer del placer, sus movimientos son lentos hasta sentirla acomodarse a su miembro y luego las embestidas son más rápidas, más salvajes y profundas.

- Acá estoy princesa, ¿te gusta? - le susurra en el oído, su voz ronca, sexy le provoca un corriente en su cuerpo.

- Así más fuerte te quiero dentro de mí, así más y más amor no te detengas - Rowan la siente temblar, convulsionar nuevamente del placer que le hace sentir, ella se corre nuevamente para él.

- Kendra amo tenerte entre mis brazos y sentirte como te corres para mí cuando estoy dentro tuyo, me vuelves loco mi amor - Rowan ya no aguanta, no se pueden contener más y se corre dentro de ella, mientras se besan apasionadamente y él deja su semilla en su interior, se quedan un abrazados, juntos, Rowan no quiere salir de ella, se siente tan feliz dentro de ella, ambos se quedan escuchando el latido salvaje de sus corazones, mientras recuperan el aliento.

- Ven, vamos a la ducha - Rowan la toma en brazos y se van a dar un baño, el abre el grifo y cuando nota que el agua está ideal para ella, la baja y se introducen bajo la ducha.

El calor del agua golpea sus cuerpos, Rowan con mucha delicadeza la enjabona y va acariciando su cuerpo, ella se gira y comienza a besarlo, esos besos bajan a su cuello, a su pecho, su vientre y con las manos comienza a masajear su miembro, el cual no duda en reaccionar al instante, ella lo toma entre sus manos y se agacha para introducirlo en sus labios, lamiendo suavemente desde la punta hasta introducirlo todo en su boca, Rowan tiembla con cada envestida de ella y cuando Kendra nota su excitación, se mueve más salvajemente y le provoca el mejor orgasmo de su vida, Rowan termina en su boca, mirándola fijamente y en sus miradas solo había lujuria, deseo y pasión.

Kendra se incorpora sonriendo y saboreando su esencia y él la besa apasionadamente, luego la alza en brazos, ella sube sus piernas alrededor de su cadera para no caerse, pegada a la pared él introduce su miembro sin dudar y comienza a embestirla con rudeza hasta volver a sentirla estremecer en sus brazos - Así muñeca mírame que me encanta verte como te corres para mí - luego Rowan se tensa y comienza a correrse dentro de Kendra.

Terminan y Rowan la ayuda a bañarse, luego dulcemente la seca y la recuesta en la cama, se queda pegado a su cuerpo hasta que la observa dormir plácidamente, se duermen, pero antes del amanecer Rowan se viste sin ganas y debe dejar la habitación, molesto se retira, ya no quiere separarse de ella, la necesita junto a él, se retira por donde ingreso, se sube a su auto y se va como si tuviera una emergencia, por la carretera como un demonio.

A las siete de la mañana suena su alarma, Kendra la apaga, quiere seguir durmiendo, el cansancio de la noche lo siente en su cuerpo al despertar.

- Kendra, cariño, vamos levántate que llegas tarde a la universidad, ya te preparé el desayuno - su madre, con su dulzura, la llama ignorando la noche que pasó Kendra en Brazos de Rowan.

Ella se incorpora sin ganas, se da una ducha rápida para poder despertar y mientras está bajo el agua, sus recuerdos llegan a su mente y es tanta la excitación que siente al recordarlo, que se debe tocar para apagar el fuego de su interior que Rowan enciende.

Capítulo 2 La confusión de Kendra

La confusión de Kendra

Kendra, se termina de duchar, se cambia, hoy lleva puesta una camisa ceñida al cuerpo y un jean negro, baja apresurada la escalera.

- Mi amor, ¿estás bien? - su madre se acerca y apoya sus labios en su frente - Estás muy pálida, ojerosa, seguro te encuentras bien; tal vez deberías ir a ver a la doctora, no estarás anémica de nuevo, comes muy poco Kendra.

- Mamá, ahora estoy con mis exámenes en cuanto terminan, ya me repongo, comeré más lo prometo - ella saluda a su madre con un beso, le da el último sorbo al café, toma un panecillo y sale de su casa apresurada, se sube al auto, enciende su música y se va porque ya está llegando tarde a la Universidad.

Estaciona el auto y corre por el pasillo para llegar puntual a la clase.

Su profesor viene detrás de ella, no hizo más que acomodarse en su banco y él entra al aula.

-Buenos días alumnos - saluda observando a todos -Y buenas tardes a los que recién llegan - dice mirando a Kendra.

Any que esta junto a ella, se contiene para no reír y Kendra se enfurece por la mirada de burla de su profesor. El comienza la clase, mientras escribe en el pizarrón.

-Te lo dije, le gustas, siempre dice algo en la clase para poder mirarte fijamente - dice sonriendo al notar que al profesor le gusta su amiga Kendra.

-Deja que se entere Eliot y verás cómo queda el pobre, hecho un rompecabezas de mil piezas -Ellas sonríen mientras él se gira y comienza con su clase, que es casi una lección personal para Kendra.

Toca el timbre y se van a almorzar; ellas comparten sus viandas mientras conversan, sentadas al pie de uno de los árboles.

- Any sabes que otra vez soñé con ese joven tan atractivo y sexy que me lleva al cielo y al infierno a la vez, me hace sentir cosas maravillosas que nunca antes sentí. - mientras le relata, se ve en sus ojos una expresión de amor, se le ilumina el rostro. - Ay amiga, creo que me estoy enamorando - comenta feliz, alegre.

- Qué suerte, ¡Kendra! a ti te sobran amores, tienes a Eliot, al profesor Stuart y ahora al joven de tus sueños, y yo amo a.... - Any se sorprende; se da cuenta de que hablo de más.

- ¿Estas enamorada y no me lo habías dicho? - Kendra se acerca a su rostro - ¿Desde cuándo tienes secretos conmigo? - la mira entrecerrando los ojos, con desconfianza, porque antes nunca entre ellas había secretos.

- Es que no sé si me gusta o no, solo lo vi una vez y me pareció lindo, nada más. -Any hace silencio y levanta los hombros, no puede confesarle a su mejor amiga que se enamoró de Eliot, sabiendo que es su novio.

- ¿Quién es?, muéstramelo, quiero conocerlo. - Kendra comienza a ponerse ansiosa por descubrir al amor de Any; qué dirá cuando descubra quién es en realidad.

-Bueno luego cuando lo veo te lo señalo, porque no sé ni su nombre, pero dejemos de hablar de mí y cuéntame de tu amor nocturno. -ellas sonríen cómplices.

-Es lo de siempre, él llega y me despierta a besos, siempre en lugares diferentes, me acaricia y sus manos son tan suaves, sus besos son tan dulces que logra que me moje por él, me hace sentir amada, deseada y lujuriosa, muy lujuriosa, ¿sabes?, tengo los mejores orgasmos con él y pensando en él -le susurra Kendra.

- ¿Te acostaste con él? - dice Any sin notar que Eliot está llegando donde están ellas.

- Hola chicas, buenos días - ellas se giran sorprendidas; no se esperaban a Eliot en ese momento junto a ellas. Él sonríe con esa sonrisa que enloquece a las chicas y hace que Any se incomode.

- ¿De qué hablan, que me miran como si vieran a un fantasma? - Eliot sonriendo se burla de ellas.

-De ropa -dice Any rápidamente, para ocultar su comentario.

-De la clase - responde Kendra.

Eliot levanta una ceja sorprendido y las mira a ambas. - ¿Me están ocultando algo?

- Yo me voy, mejor los dejo solos. - Any nerviosa, toma sus cosas y sale huyendo del lugar para no ocasionar más problemas.

Eliot se sienta junto a Kendra, le toma la mano y le da un suave beso. - ¿Que sucede, mi amor? - dice mientras analiza la respuesta de ella y su expresión -¿Acaso hablaban de chicos? -y mira fijo.

-Eso no puedo responderlo, porque si mi amiga me cuenta que le gusta un chico, yo no te lo puedo contar -Kendra no puede traicionar a su amiga si le confiesa algo y se lo hace saber.

- ¿A Any le gusta un chico? Qué raro, es tan tímida, que creí que ni los miraba. - Eliot sonríe, no puede creerlo, si supiera que Any lo ama en silencio.

A lo lejos, Rowan observa a Kendra, cómo se recuesta en el pecho de Eliot, y siente ganas de correr a arrancarla de sus brazos, pero aún no puede.

- Rowan, ¿cuándo piensas enfrentarla y contarle toda la verdad?

- Velkran, amigo, aún no puedo, no es fácil toda la situación, no sé cómo manejarlo todavía, solo sé que la amo con toda mi alma y que ella es la indicada y es mi pareja.

- ¿Sabes que si él la marca, la pierdes para siempre?

- Si ya lo sé, pero esto es muy complicado.

En el reino Merkeland, el rey Lucien está furioso.

-Te puedes calmar, amor, no te hace bien estar en este estado -dice la Reina tratando de calmarlo.

-Katrina, ¿cómo me puedo calmar, si tu hijo, teniendo tantas jóvenes bellas, hermosas en el reino, se tuvo que enamorar de una loba? No lo entiendo -está desesperado, no quiere aceptar que su hijo se haya enamorado de Kendra.

-Maldigo el día en que se conocieron, quisiera volver el tiempo atrás y no enviarlo a ese campamento. -caminaba en el estudio como un león furioso, acorralado.

-Si no hubiera sido ese día, sería otro; cuando el destino los une, como lo ha hecho con Rowan y Kendra, sabes que esa unión no se puede separar.

-A no ser que ella lo rechace, y espero que cuando se entere quién es Rowan, no lo acepte.

- ¡Lucien! -grita Katrina molesta -Está hablando de la felicidad de tu hijo, no puedes desear eso, ¿acaso no recuerdas cuánto peleaste tú para que yo te aceptara o ya lo olvidaste?

-Eso era distinto -decía mientras recordaba su lucha por conquistar a Katrina.

- ¿Qué era lo diferente?

-Eres del Reino, eso hace la diferencia.

- ¡Lucien! En el amor no gobierna la mente, gobierna el corazón -dice mientras le sonríe con la dulzura, porque sabe que lo domina y que lo hace rendirse a sus pies.

Capítulo 3 Rowan pelea por su amor

Rowan pelea por su amor

Ver a Kendra en brazos de Eliot era insoportable, Rowan ya no lo resiste más; indignado, se está por acercar y Velkran lo toma del brazo. -Espera ¿dónde vas? -lo frena, impide que haga una locura.

-No vuelvas a tocarme. -se gira bruscamente y choca con una joven muy bella y atractiva que se queda deslumbrada con Rowan, pero él la ignora y se va.

Su beta corre detrás de él. -Espera, Rowan. -corre para alcanzarlo. Se suben al auto y se van rumbo a la discoteca.

Isabella se los queda mirando. - ¡Qué hombre tan atractivo! Hasta su nombre es bello - suspira fascinada

Al llegar, bajan y entre los trabajadores ingresan al lugar buscando al arquitecto y lo encuentran en el sector de la barra.

-Buenos días -saluda por cortesía, porque su humor es pésimo en estos momentos.

-Señor Merkeland, no lo esperaba hoy. -responde sorprendido el arquitecto. -Pero me alegra que esté aquí, así puede ver los progresos de la obra y también podemos terminar de arreglar los últimos detalles de la decoración.

- ¿Para cuándo cree que podemos inaugurar la discoteca? -Rowan, está desesperado, necesita el lugar urgente para conquistar a Kendra.

-Un mes creo yo que es el tiempo estimado, quizás un poco más diría, por las dudas si algo se complica -responde aun calculando el tiempo y mirando lo que falta por finalizar.

-Lo necesito en una semana -responde directo, firme, desesperado.

Sonríe el arquitecto, llevándose las manos al cabello. -Es imposible, estamos haciendo horas extras y aun así tampoco llegaremos.

-Bueno, busque más personal y por el dinero no se preocupe, pero yo necesito tenerlo todo listo para el próximo sábado y no quiero excusas.

-Es que...- el arquitecto se queda paralizado al ver a Rowan alejarse, dejándolo con la palabra en la boca.

-Bueno, necesito más personal y vamos a tener que trabajar al máximo, si no, no llegaremos para el sábado. -el observa el lugar y sabe que es muy complicado terminar todo para el sábado. -Haremos lo más importante, el resto se terminará la otra semana.

- ¿Cómo piensas hacer eso?

-Terminaremos lo que se ve y lo que no se ve quedará; un ejemplo, las barras: ¿quién verá el interior con todas las luces, quién verá las paredes, el techo?

¬¬¬-Buen punto. -el encargado de la obra asiente con la cabeza.

-Vamos a tener que turnarnos para trabajar las veinticuatro horas; si no, no podremos cumplir con el dueño, que es bastante exigente.

-Velkran, ya quiero que comiences a seleccionar al personal y debes traer a quien va a dirigir el lugar; necesitamos gente de nuestra confianza, no podemos poner a cualquiera que dirija el negocio. -Rowan se queda pensando a quién poner.

-Cuando llegamos, pregunto en nuestro grupo a ver quiénes querrán venir a trabajar aquí. -Velkran duda un instante, se queda pensando; sabe que a los vampiros no les gusta estar en la manada y menos rodeados de lobos.

Antes convivían con naturalidad ambos reinos, pero por un enfrentamiento de los reyes de ambos bandos, se formó un odio entre ellos; ya no hay más uniones, ni relaciones entre ellos, el amor de Rowan con Kendra sería algo nuevo luego de miles de años.

Al llegar al Reino, Rowan se va a su alcoba; minutos después alguien golpea su puerta y molesto responde. - ¿Quién es?

-Soy yo, mi amor, ¿puedo pasar? -al ingresar, su madre nota el fastidio de él y lo molesto que se encuentra. -No puedes negar que eres el fiel retrato de tu padre, siempre tan molesto, tan de mal humor. ¿Qué te sucede, es por ella, verdad? -su madre, que lo conoce, ya intuye de dónde puede venir ese malestar.

-A ti no puedo mentirte, sí, madre, es por ella, no resiste verla en los brazos de él, no lo tolero, me molesta enormemente, quiero ir y arrancarla de su lado y gritarle que ella es mía y de nadie más. -su rostro se enfurece, su mandíbula se tensa y se nota en sus puños cerrados, el dolor que siente.

¬-Ven, siéntate aquí conmigo y cuéntame por qué aún no hablas con ella y le dices la verdad.

-Temo su rechazo, madre, no lo soportaría -mientras le cuenta su angustia crece dentro de su pecho y sus ojos se le llenan de lágrimas.

-Rowan, cariño, me sorprende tu inseguridad; siempre fuiste tan firme, seguro en tus decisiones, que no te comprendo en este momento. -Katrina se los queda mirando, analizando sus expresiones y su respuesta.

-Es que debo analizar bien el encuentro, las palabras que vaya a decir, no te olvides madre, que de ese reencuentro depende mi felicidad, ella puede aceptarme o rechazarme y no querer volver a verme. -él analiza cada una de esas palabras, siente el peso de ellas en su mente y la angustia en su pecho, comprende que el rechazo sería su fin.

-Debes confiar en tu instinto, si ese amor es tan grande el que sientes y en verdad dices que ella lo siente también, no debes dudar, sabes que te queda poco tiempo o la perderás para siempre, ¡piénsalo! -le besa suavemente la frente y sale de su habitación.

Rowan se va a duchar y se prepararse para estar con Kendra otra vez, termina y con muchos nervios sale de su habitación, con tanta mala suerte que se cruza a su padre.

-Padre -hace una reverencia como cualquier ciudadano que está frente al rey.

-Dejas esas cortesías para los otros, tú y yo debemos hablar y vienes posponiendo esa conversación siempre con alguna excusa. -Lucien lo mira fijamente a los ojos, esperando la respuesta de Rowan.

-Padre, justo ahora estoy de salida, cuando vuelvo hablamos. -hace otra reverencia y antes de que su padre diga algo más, se va casi huyendo de él.

Se encuentra en el club con sus amigos, saluda a todos y se sienta junto a su amigo. -Velkran, ¿les contaste? -Todos se giran y los observan.

-No, te dejé el privilegio a ti para que les digas las nuevas novedades -sonríe por lo bajo ante la mirada asesina de Rowan.

-Ya me las voy a cobrar -dice sonriendo, pero con el tono de voz firme, porque sabe que así será.

Rowan, comienza a contarles sobre la discoteca y que necesita personal de confianza para atender y cuidar del lugar.

Como era de esperarse, todos se negaron; nadie quiere estar entre los lobos.

-Disculpa Rowan, sabes que todos te debemos lealtad a ti, pero lo que nos pides puede ser nuestra propia muerte si nos descubren. -todos sus amigos se niegan a seguir su locura.

-Tendrán custodios todo el tiempo, de eso yo me encargo, nadie los molestara, el pago es millonario por el empleo. ¿Qué me responden?

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