Género Ranking
Instalar APP HOT
Inicio > Romance > Slave Game (Libro 2)
Slave Game (Libro 2)

Slave Game (Libro 2)

Autor: : Tamy Machado
Género: Romance
Kai y Lizzy inician una nueva etapa, donde se destapan secretos, caen muros y la relación se fortalece.

Capítulo 1 Me está matando.

Kai Metzler.

Cierro de un portazo y me quedo allí de pie asimilando lo que acaba de pasar, lo que acabamos de hacer, mierda esto está tornándose demasiado para mí, no puedo quedarme aquí si de verdad va a continuar con esto, pero tampoco puedo simplemente irme y no saberlo. Respiro profundo pasando mis manos por mi cabello despeinándolo. Pego la cabeza a la madera de la puerta conteniendo las ganas de entrar una vez más y llevármela de aquí.

Pero eso sería estúpido, imprudente y una completa locura con todo el mundo aquí, además no puedo obligarla a estar conmigo. Resignado, frustrado y con la ira una vez recorriendo cada parte de mi sistema hecho andar para regresar a la jodida boda. Cuando alcanzo el jardín la expresión de cabreo en Leyna es épica.

- ¿Dónde estabas?

- No es asunto tuyo...- paso junto a ella ignorándola reconociendo que fue una terrible idea haber venido con ella y además haber buscado a Lizzy.

- ¿Qué pasa? - pregunta Volker al ver mi expresión cuando me uno a ellos.

- Nada - respondo parco fijando mis ojos al frente.

En ese momento entre murmullos aparece el novio, al verlo cada poro de mi cuerpo grita que lo muela a golpes, pero ¿qué sentido tendría hacerlo? Pasa a junto a nosotros sonriendo ampliamente y por un instante le envidio, pero luego el sentimiento desaparece al recordar que Elizabeth no siente nada por él y que por alguna razón que desconozco está haciendo esta locura.

- Volker...- llamo a mi mejor amigo que se gira serio para verme - investiga que paso...- su ceño se frunce sin comprenderme y respiro profundo alejándome un poco de todos con el siguiendo mis pasos - quiero que investigues porque demonios Elizabeth está haciendo esto...- su cuerpo se tensa de inmediato y lo veo perspicaz - ¿Qué sabes? - pregunto de inmediato haciendo que respire profundo.

- No es el momento para hablar de esto...- me mira un instante y luego suspira mirando sobre mi hombro - creo que tienes cosas de las que ocuparte antes.

Me giro y encuentro a Leyna mirándome con reproche, Volker se aleja dejándonos solos y luego de unos segundos pasa junto a mí pero la detengo.

- Leyna...

- No es el momento o mi problema ¿no? - suelta dolida y suspiro atrayéndola hacia mí.

- Escucha odio que mi padre este aquí, necesitaba entender

- ¿Qué cosa, que en eso tampoco me equivoque y la mosquita muerta de la periodista trabaja también para Luther? - sus palabras son filosas y aunque odie admitirlo a veces Leyna sabe dónde darme para duela.

- Ley la verdad es que...

- Esta bien Kai, entiendo que cada vez las cosas en tu vida estén más complicadas - su voz se suaviza y me mira con dulzura, logrando que me sienta culpable por lo que acaba de pasar con Elizabeth, después de todo dormí con ella y la periodista esta por casarse no debí acercarme a ella.

>> Pero no tienes el derecho de tratarme de esa forma porque estoy aquí contigo porque aquí me quieres, porque me amas y lo demostraste anoche así que deja de ser tan cerrada conmigo y háblame...- me pide con dulzura y suspiro, rodeando su cintura y pegándola a mí para abrazarla.

- Lo siento hermosa...- susurro besando su frente.

- Solo no me hagas a un lado, estoy aquí para apoyarte ¿entiendes? - asiento y entrelazando nuestras manos camino hacia donde están los demás.

Volker me mira mal y Ajax sonríe de lado negando con la cabeza al ver nuestras manos entrelazadas. Entablamos una agradable conversación en la que poco intervengo, después de haber estado con la periodista menos puedo concentrarme en algo que no sea en lo que está por ocurrir. En ese momento una mujer elegantemente vestida se acerca a nosotros.

- buenas tardes, podrían pasar a sus puestos, ¿son invitados de James o Elizabeth? - nos pregunta con amabilidad.

- Elizabeth - responde Volker por todos y ella sonríe cálida

- bien pueden sentarse del lado derecho, las primeras sillas siguen desocupadas - comenta y asentimos mientras se aleja abordando a otros grupos.

Nos acomodamos en la segunda fila delante del altar donde el imbécil del abogado ya está esperando por Elizabeth, mi corazón late con rapidez a la expectativa de saber si seguirá con esto o no, me remuevo ansioso junto a Leyna que me observa constantemente como tratando de leer mis expresiones o mis pensamientos. Cuando me giro una vez más para ver que ocurre a nuestras espaldas, la veo en la distancia y todo en mi mundo se derrumba, la ira me invade al igual que los celos.

¿En serio va hacerlo?

La música nupcial inicia dando paso a ella y a un hombre de cabello canoso que la acompaña su expresión seria y perdida es una clara señal que no quiere hacer esto, miro a mi alrededor en busca de alguien que note lo que yo veo, mis ojos se encuentran con los ojos de mi progenitor y siento como el rencor burbujea en mi pecho, la expresión satisfecha, orgullosa y de satisfacción en su rostro son tan descaradas con la puta sonrisa que se dibuja en sus labios cuando me hace un gesto con la cabeza en dirección al inicio de las sillas.

Cuando observo una vez más en esa dirección, Elizabeth está caminando hacia nosotros, nuestras miradas se encuentran y se detiene, al hacerlo también lo hace mi corazón esperando, juro que si se detiene la saco de aquí sin importarme una mierda el resto del mundo. Permanecemos sumergidos en esa conexión que se genera desde el momento en que nos vimos pero todo se ve arruinado cuando el hombre que la acompaña -y que no tengo idea de quién es, aunque asumo que es el padre de James porque tienen cierto parecido- le habla ella parpadea y luego asiente terminando con la esperanza que había resurgido en mi pecho.

La veo andar por el camino deseando que fuera hacia mí a donde se dirige, pero la determinación que veo en su andar me dice que no cambio de opinión y que sin importarle lo que dijimos, lo que sentimos y lo que hicimos seguirá con esta ridícula idea. La ceremonia inicia y con ella las ganas de largarme de aquí y de verdad voy hacerlo pero Elizabeth gira su rostro una vez más y nuestras miradas vuelven a encontrarse.

Sus ojos se anegan de lágrimas, su rostro luce más pálido y la expresión de pánico comienza a asomar en sus facciones, de pronto una alarma se activa en mi cabeza cuando comienza a negar con la cabeza, algo no está bien y verla así me está matando, joder. En ese momento nuestras miradas se ven interrumpidas porque gira su rostro en dirección opuesta a donde estoy ubicado y entonces noto la expresión furiosa de mi padre y comprendo que hay algo que he estado perdiéndome.

Elizabeth niega en su dirección y mi padre se tensa, saca su teléfono y lo veo teclear algunas cosas en el antes de poner sus ojos en mí, yo vuelvo a mirar a la periodista que conversa en susurros con James, de pronto comienza a extenderse un murmullo entre los presentes.

- ¿Qué está haciendo? - pregunta Leyna en tono alarmado, pero la ignoro porque se exactamente que está haciendo.

- Mierda esto terminara mal...- escucho a Volker comentar junto a mí pero también lo ignoro.

Elizabeth eleva sus ojos y los posa un instante en mi antes de echar a correr y dejar al idiota de abogado de pie con la mano extendida frente a él. No pierdo mi tiempo en verlo cuando empiezo a caminar en la misma dirección que tomo Elizabeth.

- ¿Kai a dónde vas? - escucho la voz de Leyna pero no le hago caso.

Cuando hecho a correr detrás de la periodista me percato que Winter la sigue llamándola, corro un poco más deprisa y la llamo al ver que no se detiene cuando Winter lo hace.

- Elizabeth...- sus pasos se detienen y acelero la carrera.

La periodista se gira y justo en ese momento siento que todo en mi vida comienza a encausarse nuevamente, el magnetismo, la electricidad y toda la mierda que me hace sentir Elizabeth con solo mirarme se hace presente, mi corazón late desbocado no solo por la carrera sino por verla a ella correr en mi dirección y lanzarse sobre mí.

- Sácame de aquí Kai por favor, sácame de aquí...- me pide en un sollozo abrazándome con fuerza mientras giro con ella sintiéndome extrañamente en calma después de todos estos días de ansiedad.

Comienzo a besar su mejilla agradeciéndole a ella y a dios porque haya decidido frenar esta locura, pronto sus labios se unen a los míos y la misma desesperación, la misma necesidad que siento cada que la beso se hace lugar entre ambos y le como la boca como si llevara siglos sin hacerlo y no quizás una hora.

- Sabía que no lo harías...- murmuro y ella sonríe.

- ¿Lizzy? - Winter interrumpe el momento con voz asombrada y preocupada - ¿estás loca, que estás haciendo? - la dejo en el suelo una vez más, mirando a su mejor amiga con curiosidad, hasta donde recuerdo ella no soporta a James.

- Lo correcto...- responde la periodista, corroborando que algo sucede y que esta decisión de la boda no ha sido más que alguna especie de engaño - vamos sácame de aquí - me insiste y por el momento me centro en eso y no en pensar en que rayos paso.

- Por supuesto - respondo tomándola de la mano.

- Eh perdón, que lo interrumpa pero... - vuelve Winter haciéndome sentir impaciente por su nueva interrupción - ¿Cómo pretendes sacarla de aquí? - al escucharla preguntar eso la veo confuso sobre mi hombro.

¿Qué acaso es tonta?

- En mi auto...- respondo mirándola con desdén.

Mientras alcanzamos el camino que da al área del estacionamiento, una extraña sensación de desconfianza se apodera de mí, no por Winter o Elizabeth, sino por toda la situación, la boda, mi padre y ella mirándose.

- Ya valí mierda...- murmura Winter cuando entramos directamente al estacionamiento.

No entiendo de qué va hasta que alcanzo a ver mi auto.

- ¿Pero qué mierda? - suelto sin poder creerme lo que veo.

Mi auto está completamente hecho mierda, o al menos en su gran mayoría, tiene los vidrios partidos, las llantas están pinchadas y tiene rayones en toda la carrocería, no soy capaz de reaccionar porque justo ahora no sé qué pensar o qué coño decir, este puto auto es uno de mis favoritos. En ese momento me doy cuenta que el auto de Ajax que esta inmediatamente junto al mío está en peores condiciones que el mío y digo peores porque el ataque se la ha hecho a su Porche se ve realmente con saña.

El vidrio del parabrisas está completamente partido, el capo esta hundido en el medio como si le hubiesen dejado caer algo sumamente pesado por no hablar de la forma en que está abierta una de las llantas, joder ¿quién coño le hace esto a un Porche y a un Bugatti?

- ¿QUÉ MIERDA LE PASO A MI AUTO? - escucho gritar a Ajax y cierro los ojos esto se pondrá feo.

Winter comienza a reír al escucharlo y me giro para ver como sus ojos brillan con malicia, ¿está loca hija de puta nos jodio los autos apropósito? Ajax se gira enfurecido hacia ella y la asesina con la mirada mientras esta lo observa con una genuina expresión divertida. Esta mujer está loca.

- ¿Fuiste tú? - pregunta incrédulo y cabreado a partes iguales.

- No - responde Winter divertida - ¿te parece que tengo cara de hacer este tipo de vandalismos? - la descarada pone sus ojos en blanco sin dejar de sonreír.

Ajax da un paso en su dirección con intensión de iniciar una discusión pero Elizabeth nos interrumpe.

Capítulo 2 me esta matando

- Ok no hay tiempo para esto - cuando pongo mis ojos en la dirección en la que mira comprendo su urgencia.

La mujer de traje elegante que resulto ser la madre de James camina con prisas en nuestra dirección y mucho más atrás mi padre, su expresión furiosa y su teléfono al oído no son una buena señal y conociéndolo como lo conozco esto será un puto desastre si nos alcanza.

- Kai tienes que sacarme de aquí rápido... - me urge y sé que tengo que hacerlo pero la jodida loca que tiene como mejor amiga acaba de complicarme eso.

- Colega...- me llama Volker con una media sonrisa cómplice lanza las llaves de su auto en mi dirección las cuales atrapo en el aire - nosotros nos ocupamos de todo aquí, váyanse - Ajax me ven y asiente y vuelve a fijarse en Winter que no ha dejado de sonreír en su dirección.

Finalmente dejo todo en sus manos y tomo la de la periodista una vez más, para guiarla hasta el auto de Volker, quito el seguro y entramos, una vez en la seguridad del auto antes de irnos sonrió y la tomo de las mejillas y la beso con necesidad.

- Te quiero...- murmuro mirándola con intensidad, vuelvo a dejar un beso rápido y vuelvo a tomar el volante para irnos.

Antes de hacerlo observo como la madre del idiota del abogado comienza a discutir con Winter mientras mi padre se detiene en la acera y me asesina con la mirada, sonrió de lado y arranco sin volver a mirar atrás. Me concentro en alejarnos lo más rápido posible de allí, hago un cambio de velocidades y acelero el auto, una vez fuera del área residencial de las villas, le dedico una mirada a Elizabeth que luce preocupada.

- ¿Estas bien? - pregunto tomando su mano y sobresaltándola.

Sus manos están heladas, con una ligera capa de sudor en ellas y tiemblan ligeramente.

- Hey...- la llamo preocupado ella fija sus ojos en mí y veo angustia en ellos, de inmediato sé que las cosas están mucho más complicadas de lo que imagine.

En ese momento mi teléfono comienza a sonar y respiro profundo deseando que no sean más problemas, pero venga estamos en mitad de una jodida tormenta los problemas serán cosa de cada minutos. Respondo sin mirar si quiera de quien se trata.

- Alo

- ¿puedes decirme a donde rayos fuiste? - la voz de Leyna me hace respirar profundo y recordar que la he dejado allá.

- Ajax o Volker te llevaran a casa tu

- ¿EN SERIO TE FUISTE CON ELLA? - Grita sorprendiéndome y haciendo que Elizabeth se gire para verme con el ceño fruncido - ME DEJASTE AQUÍ SOLA, ¿POR ESA ZORRA APROVECHADA SABIENDO QUE ESTA LIADA CON LUTHER? - los ojos de la periodista se abren como platos

- Leyna no tengo tiempo para esto...- finalizo la llamada antes que pueda decir algo y de inmediato apago el teléfono.

Dejo el aparato sobre el tablero sintiendo como la tensión se abre paso entre nosotros, la emoción inicial del momento ha pasado y estamos justo en ese instante en que la realidad parece tragarnos.

- ¿se atrevió a llamarme zorra? - pregunta incrédula con rabia mirándome y cierro mis ojos por un instante.

- Tú también lo hiciste

- ¿Y LA DEFIENDES? - me grita, haciendo que mi paciencia comience a peligrar.

- No la estoy defendiendo solo acoto que hiciste exactamente lo mismo que ella acaba de hacer - ella bufa exasperada y se cruza de brazos quedándose en silencio

- ¿A dónde me llevas? - pregunta después de unos segundos y la observo con el ceño fruncido.

- A la mansión...- ella niega con su cabeza y suspira

- Debo ir a otro lugar que no sea tu casa o la mía...

- ¿Por qué no? - pregunto sin comprender

- Necesito calmarme pensar qué coño voy hacer y tratar de buscar una solución a lo que está por pasar... mi casa será el primer lugar donde todo el mundo ira a buscar explicaciones y no estoy para darlas justo ahora - explica tensa y comprendo que eso me incluye a mí.

Comprendo en parte lo que ocurre, acaba de dejar en el altar a James sin ninguna explicación y esto será una locura, asiento y decido llevarla a uno de los departamentos que tengo en la ciudad. El resto del camino lo hacemos en un tenso silencio, Elizabeth no ha vuelto pronunciar ni una sola palabras y justo ahora esta con los ojos cerrados, luce más tranquila y no puedo evitar sonreír. Cuando llego al lugar donde está el departamento suspiro aparco el auto y la observo unos minutos.

En realidad se durmió en algún punto del trayecto lo que me hace saber que no ha podido dormir últimamente lo mismo que me ha pasado a mí.

- Nena...- la llamo tocando su hombro, se remueve un poco y abre sus ojos somnolienta - llegamos...

- ¿Dónde estamos? - sonrió

- En un lugar tranquilo donde podrás descansar...- le aseguro ella asiente e intenta bajar del auto pero los seguros no ceden.

- ¿puedes abrir la puerta? - me pregunta en tono plano

- Mírame...- le pido pero evita hacerlo y suspiro - Elizabeth tenemos que hablar

- Kai en este instante lo único que quiero hacer es quitarme este vestido, darme una ducha y llamar a Winter...- respiro profundo y asiento quitando el seguro.

Abre la puerta y la imito cuando la alcanza tiene el ceño fruncido mirando a su alrededor los viejos edificios del área antigua de ginebra.

- ¿Qué hacemos aquí?

- Tengo un departamento aquí...- señalo a mi espalda y ella asiente tomando en un puño parte de su vestido y levantándolo para no ensuciarlo.

Por la hora no esta tan concurrido, pero llamamos la atención de varios transeúntes, la guio por el patio interno del edificio hasta la puerta, ella mira alrededor con curiosidad, una vez dentro la guía hasta el apartamento que está en el piso superior de una mansión.

- Espera aquí, debo pedir la llave por allí...- le comento echando a andar hacia un costado donde suele esta la mujer que cuida ambos lugares.

Al verme entrar a la pequeña sala la mujer sonríe y se pone en pie, para darme la bienvenida.

- Kai que sorpresa...- se acerca a mí y deja un par de besos en mis mejillas

- ¿Cómo estas Kriss? - la saludo y ella asiente con una sonrisa calida

- Muy bien, ¿Qué te trae por aquí, subirás? - Pregunta con curiosidad y asiento - déjame buscar la llave, tienes todo lo que necesitas y te gusta como siempre - sonríe y le devuelvo el gesto. Ella echa andar hacia una habitación junto a esta y regresa con un llavero

- Ten, si necesitas algo avísame ¿de acuerdo?

- Gracias Kriss, solo te pido lo de siempre, discreción y que nadie sepa que estoy aquí...- ella asiente y sonríe guiñándome uno de sus ojos verde.

Salgo de allí y camino de regreso hasta donde se encuentra la periodista que al verme respira profundo.

- ¿Esta mansión también es tuya? - rio y niego con la cabeza

- No, es de Ajax el departamento de arriba si es mío...- le explico y ella me ve con curiosidad

- ¿Por qué no tener todo para él?

- Porque el departamento fue mío mucho antes que el comprara la mansión...- le explico con una sonrisa y ella asiente.

Cuando abro la puerta y enciendo las luces entro, ella me sigue de cerca, me giro para verla curiosear a su alrededor, sus labios se separan un poco para decir algo pero no lo hace. Cuando entramos su boca se abre ligeramente y me ve sorprendida.

- Esto luce muy distinto a la mansión - sonrió y asiento

Este departamento fue uno de los primero que adquirí cuando fundamos el Lux y siempre agrado la forma cálida en que estaba decorado por lo que simplemente lo deje así y solo agregue pequeños detalles que le dieran mi toque personal.

- Pasa, la habitación principal está allí, puedes usarla...- le indico y ella asiente echando a andar hacia allí pero se detiene.

- ¿tienes algo que pueda ponerme? - asiento y me giro para entrar con ella a la habitación.

La guio hasta el vestier y abro las puertas, ella ríe y niega con la cabeza.

- Esto es más tu...- comenta al ver el interior del mismo, es una copia del de la mansión solo que mucho más pequeño.

- Puedes usar lo que quieras... - comento ignorando su comentario - iré a preparar algo de comer - ella asiente y salgo dejándola sola.

La tensión que se formó entre ambos después de la llamada de Leyna permanece y sé que tarde o temprano terminaremos discutiendo al respecto, pero quiero mantener la calma y tratar de ayudarla en lo que pueda. Me quito el saco, el moño y deshago los primeros tres botones de la camisa, subo las mangas hasta mis antebrazos y comienzo a revisar que hay en la nevera.

Kriss tiene todo en perfecto orden aquí y como aseguro hay exactamente las cosas que más me gustan. Tomo una bandeja de carne, vegetales y me decanto por arroz. Mientras comienzo a preparar lo que será nuestra cena escucho el agua caer y la tentación de ir a la ducha con ella se hace cada vez más grande, pero me resisto, primero debemos hablar.

Después de casi una hora, Elizabeth sale de la habitación principal usando uno de mis jogger y una de mis franelas, lleva el cabello húmedo y no lleva una pisca de maquillaje. Al verme se sobresalta.

- ya puedes usar el baño...- murmura caminando hacia la mesa que está en medio de la estancia.

- cuando termine con los vegetales lo hare...- me giro y continuo cortando los vegetales para la ensalada.

- ve, ya me ocupo yo de eso...- se ofrece caminando hasta mí.

Me giro para verla serio y suspiro, esta mujer me enloquece de muchas maneras.

- no importa Elizabeth, ve a recostarte o llamar Winter que era lo que querias hacer y acabas de salir de la ducha, hazlo...- una de sus cejas se eleva y asiente dando media vuelta, alejándose de mí.

La veo dar algunos pasos y luego se detiene, se gira y me ve seria.

- Mi teléfono quedo en la villa...

Ni siquiera la dejo terminar meto mi mano en el bolsillo de mi pantalón y le tiendo mi teléfono para luego girarme y seguir cortando los vegetales. Ella respira profundamente y se va a la habitación principal. Por mi parte termino de preparar lo que resta para tener lista la cena y cuando lo he hecho voy hasta el estudio que está en el piso de arriba y tomo el teléfono para llamar a Ajax.

- Alo...- contesta después de dos tonos

- ¿cuéntame que ha pasado? - lo escucho respirar profundo y luego de unos segundos en silencio e inicia

- Fue una locura...- murmura - la mama de James estaba como loca hasta que vio los autos y de alguna forma creyó que alguien del conjunto residencial lo había hecho por lo que dejo el drama - sonrió al recordar que fue la loca de Winter quien jodio los autos - pero eso es lo que menos preocupa en realidad...- vuelve hacer una pausa y mi cuerpo se tensa - Luther nos advirtió que pagaríamos caro esta ofensa empezando por Lizzy - esas palabras me alarman y de inmediato busco mi teléfono en el interior del pantalón y recuerdo que se lo he dado a Elizabeth.

Capítulo 3 Me está matando.

- ¿Ha dicho algo más?

- No, pero tenemos que hablar Kai las cosas están más complejas de lo que imaginamos - mi ceño se frunce y respiro profundo

- Ahora no Ajax, Elizabeth y yo necesitamos hablar y resolver ciertas cosas

- como quieras colega yo estoy exhausto y necesito unas putas vacaciones de todo esto...- comenta con voz cansada - Winter está volviéndome loco...- murmura y esta vez comienzo a reír sin poder evitarlo - si es divertido lo se...- comenta con voz amarga y luego suspira

- Caíste con la mujer con más cojones que conocemos...- ríe - ¿Qué paso con los autos? - respira profundo

- asegura que no fue ella, pero la cara de satisfacción que tenía era épica eso la delato, aunque insiste en decir que no fue ella - rio una vez más y recuerdo a Leyna.

- ¿Quién llevo a Leyna a su casa? - una pausa demasiado larga se extiende entre nosotros y sé que las cosas no salieron como espere - ¿Qué paso?

- Leyna no fue a su casa, fue la mansión Camaleón...- mi cuerpo se tensa y respiro profundo - La llevo un taxi porque tampoco quiso que yo o Volker lo hiciéramos.

- ¿ósea que está en la mansión en este momento? - el suspira

- Si y colega estaba como loca...- advierte - nunca había visto a Ley actuar de esa manera, ¿Qué rayos paso entre ustedes? - es mi turno de suspirar

- Ese es el problema Ajax, no lo recuerdo...

- Mierda...- suelta sorprendido

- Hablamos luego llamare a Isabella para saber cómo están las cosas en la mansión - finalizo la llamada y me giro cuando lo hago me quedo estático al ver a Elizabeth de pie en la puerta.

- Hola...- me saluda entrando y tendiéndome el teléfono - en cuanto deje de hablar con Winter no ha parado de sonar...- en ese momento el teléfono hace exactamente lo que ha dicho.

La pantalla esta iluminada y la foto de Leyna está en ella, mis ojos se desvían hacia la periodista que suspira y duda un instante antes de darse media vuelta y salir del estudio. Respiro profundo antes de contestarle.

- Alo...

- ¿Dónde estás? - pregunta en cuanto respondo

- ¿Qué pasa Leyna?

- ¿Cómo que, que pasa? te das cuenta que me dejaste en esa boda y te fuiste con la... - hace una pausa y suspira - te fuiste con ella, ¿tienes idea de lo que se está diciendo de ti? Incluso escuche al mismo James asegurar que algo pasaba entre tú y la periodista, ¿vas a arruinar tu reputación por esa mujer? - tallo mis ojos y respiro profundo.

- ¿estás en la mansión? - ignoro por completo lo que ha dicho

- Si, ¿dónde más quieres que este?, sé muy bien que en cuanto esa idiota termina de joderte regresaras aquí...- Leyna está siendo un verdadero dolor en el culo.

- No te quiero allí, tengo mucho con lo que lidiar justo ahora y no estoy para esto Leyna, lo que sea que paso anoche fue a causa del alcohol ¿lo entiendes? - termino cediendo a la poca paciencia que genera esta clase de escenas a las cuales no estoy acostumbrado ni me gustan.

El silencio que sigue a mis palabras es grande.

- ¿Leyna?

- ¿Lo vas a volver hacer? Patearme como si fuera un objeto después de haberme usado...- cierro los ojos y respiro profundo

- No Leyna no eres un objeto solo necesito resolver algunas cosas

- ¿Qué cosas saber si la periodista volverá abrirse de piernas contigo? - suelta cabreada y es el límite de mi paciencia

- Leyna olvídalo, solo no te quiero en mi casa adiós - finalizo la llamada y salgo del estudio con la intensión de encontrarme con la periodista.

Desciendo las escaleras y la busco, pero no logro dar con ella, mi ceño se frunce y camino de regreso a la cocina donde consigo una nota sobre la encimera.

"Salí a tomar aire, vuelvo pronto"

Respiro profundo porque quizás ha sido una buena jugada y así no terminamos matándonos, aprovecho que no está para tomar una larga ducha que se extiende varios minutos de los planeados, cuando salgo ha pasado una hora y aun la periodista no ha regresado, respiro frustrado consciente que no puedo dar con ella porque esta sin teléfono así que me dedico a esperarla. Cerca de dos horas después la puerta del departamento vuelve abrirse y Elizabeth entra, al verme sonríe con picardía y mi ceño se frunce.

- Sigues despierto...- comenta con voz sensual

- ¿Dónde estabas, me tenías preocupado? - ríe y se acerca a mi quitándose el enorme suéter que trae puesto.

- Salí a dar una vuelta...- deja caer el suéter en el suelo y se quita los zapatos sin dejar de verme.

Sus ojos me ven con deseo y de pronto no comprendo su cambio de actitud, camina hasta mí y en cuanto se acerca el olor a alcohol llega a mis fosas nasales.

- ¿Estas ebria? - pregunto sorprendido y ella ríe

- No, solo me tome un par de tragos - sus manos rosan mi pecho y como si fuera una puta máquina que reacciona solo con su rose me tenso.

- ¿En serio saliste a beber en un momento como este? 1 pregunto sin poder creerlo y ella ríe colocándose en punta de pies.

- Agradece que lo hice sino estaríamos matándonos en este momento...- responde en español haciendo que mi ceño se frunce.

Pero no alcanzo a quejarme porque sus labios tocan los míos y comienzan a moverse con necesidad, respondo de inmediato, rodeando su cintura con mis brazos y pegándola a mi cuerpo. Sus besos saben a licor pero es lo que menos me importa en este instante, sus manos rodean mi cuello y su lengua invade mi boca con avidez desatando el deseo contenido a lo largo de días en que desee tenerla y la imagine en brazos de otro.

El pensar en ello hace que los celos resurjan quemando con intensidad, llevo una de mis manos a su cabello y lo enredo en él, para separar nuestras bocas, necesito saberlo, aunque sé muy bien que en cuanto confirme o desmienta lo que creo puedo terminar aun peor de lo que ya estoy. Pero Elizabeth tiene otros planes y unos que sencillamente me desconectan momentáneamente. Una de sus manos se posa sobre mí ya muy endurecida polla y comienza a masajearme por encima de la tela del pantalón de chándal que llevo puesto cierro mis ojos y gruño de satisfacción.

- Me encanta escucharlo gruñir señor Metzler...- susurra seductora mientras esconde su rosto en mi cuello y comienza a besarlo.

Joder, esta mujer sabe exactamente como tocarme para hacerme perder el norte, desvió mis manos a su culo y la levanto haciendo que grite y ría divertida.

- A mi me encanta usted cuando toma la iniciativa - murmuro caminando hacia la cocina, donde la dejo sobre la encimera y ataco su boca con hambre.

La periodista solo necesita de un par de roses o toques para volverme loco, de hecho solo tengo que verla para querer estar encima de ella comiéndole la boca como un poseso. Amo la boca de esta mujer, la forma en que se acopla a mis labios, incluso amo la jodida forma que tiene de responderme a todo lo que le digo incluso cuando lo que sea que dice me cabrea.

Con desespero meto mis manos debajo de la franela que lleva puesta -la mía y que por cierto se ve jodidamente sexy con ella- y encuentro sus pechos libre de sujetador lo que me pone aún más.

- ¿Saliste sin sujetador? - entonces ríe divertida y deja mis labios para verme con morbo

- y sin braga porque un cavernícola me las hizo trizas hace un rato...- el saber que andaba en la calle sin ropa interior aunque me pone también me cabrea.

- ¿estás loca? - le pregunto frunciendo el ceño y ella asiente coqueta batiendo sus pestañas - obvio que estas demente - murmuro volviendo a tomar su boca.

Ella lleva sus manos al borde de mi franela y tira de ella tratando de sacarla por lo que una vez más tengo que abandonar sus labios y ayudarla, cuando me deshago de ella vuelvo a besarla mientras mis dedos se deleitan con los picos erectos de sus pechos, jadea cada que los pellizco y masajeo con fuerza.

- Dios como te eche menos...- murmuro alcanzando su cuello donde reparto un montón de besos húmedos.

- No tienes idea de cuánto desee que todo esto fuera una pesadilla...- murmura abrazándome de pronto con fuerza.

Haciendo que pare de tocarla, cuando voy a buscar su rostro para verla gime y se remueve entre mis manos.

- No pares no quiero pensar en eso... necesito sentirte - me pide y esas dos últimas palabras hacen que me olvide de todo lo que paso, porque yo también necesito sentirla.

Saco mi franela sobre su cabeza y ataco sus pechos de inmediato, saboreándolos, jugueteo con mi lengua sobre ellos, tranzando círculos sobre sus pezones mientras sostengo el pecho con mi mano al completo. Ella gime y jadea arqueando su espalda. De pronto el pensamiento que ha estado torturándome todo este tiempo invade mi cerebro haciendo que me detenga y la vea. Sus ojos me ven sin comprender porque me he detenido, abre sus labios para preguntar algo pero me adelanto.

- ¿dormiste con él? - pregunto en un susurro sin dejar de verla a los ojos.

Sus manos aflojan su agarre en mi cabello y se deslizan sobre mi cuello, hasta alcanzar mis hombros, su expresión de placer pronto es reemplazada por una de cabreo

- ¿Me preguntas si dormí con James? - sisea mirándome con furia yo me limito a asentir ligeramente.

Me observa sin ninguna expresión en el rostro hasta que sonríe de esa jodida forma arrogante, que tanto patea mis cojones y que es exactamente la misma que uso el día de la rueda de prensa, se acerca a mi boca y deja un beso rápido antes de responder.

- No lo recuerdo...- murmura sobre mis labios, haciendo que frunza el ceño luego de eso me da un empujón y separa nuestros cuerpos.

- ¿Qué?

- No lo sé, no lo recuerdo, no quiero decírtelo o quizás solo me da igual... - murmura, bajando de un salto de la encimera.

Echa andar para tomar unas zapatillas deportivas que no sé dónde ha sacado pero de seguro son nuevas y el suéter que se quitó al entrar, mi cuerpo se tensa por su jodida actitud y siento como la ira comienza hacerse presente además de los putos celos.

- piensa lo que te dé la gana, no te debo ningún tipo de explicaciones - cuando se gira y pasa junto a mí para ir a la habitación la muy bastarda ni siquiera me mira, pero la detengo del brazo

- No me jodas Elizabeth - ella sonríe de lado como si supiera algo que yo no y posa sus hermosos ojos altivos en mí.

- No debiste haberme jodido a mi...- mi ceño se frunce sin comprender, ella se inclina sobre mi acercando más su cuerpo al mío, haciendo que este se estremezca por la necesidad que siento de tocarla, de sentirla - debiste haber escuchado a las otras dos puntas del maravilloso triangulo de súper amigos que tienes, no haberles hecho caso, no debiste haberla llevado - se libera de mi agarre y echa andar hacia la habitación sin mirar atrás al llegar cierra de un portazo y yo me quedo estático sin comprender qué coño acaba de pasar.

Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022