Narrador omnisciente.
28 de diciembre del 2020.
Italia, Roma.
Para algunos la familia es lo más importante, pero, para otros no es así.
La familia Santoro Ricci es reconocida por sus grandes empresas, inventos y logros además se le conoce por el tan apoyo que dan a fundaciones de bajos recursos.
La familia Ricci cuenta con un gran capital así catalogándose como una de las más poderosas e influyentes.
La envidiable pareja conformada por sus tres hijas siempre evitan estar en envueltos en polémicas. Para Louise lo más importante es cuidar la reputación e imagen de su familia y de ella misma.
Pero bien dicen que para todo existe una primera vez...
La hija mayor desde que cumplió la mayoría de edad, la prensa al principio la idolatraba, pero conforme la joven ayudaba hacia las fundaciones del feminismo y su actitud se volvía rebelde, desafiante y egocéntrica dio mucho de que hablar.
Los Ricci nunca han estado en contra de las decisiones de Amelia, su padre desde siempre la apoya y por ello dejo que acudiría a esa conferencia.
"La hija perfecta... no tan perfecta. En el siguiente video podemos apreciar la actitud tan déspota de la señorita ricci".
"- ¡Tengo una pregunta señorita ricci! - uno de los periodistas.
- Sí, dígame.
- Es una jovencita que sale a fiestas y cada noche de fin de semana se le ve puede ver con alguien distinto ¿Cómo puede defender los derechos de la mujer cuando usted misma no se respeta?.
- Disculpe, pero eso no tiene nada que ver. - interrumpe su asistente.
- ¿Cómo se atreve hablarme así? - el enojo en su voz es notorio.
- Solo digo la verdad, debería darle vergüenza venir a hablar sobre los derechos cuando usted misma, no se respeta y se acuesta con todo roma. - todos sueltan un grito de sorpresa.
- ¡Eres un bastardo! - explota - No tienes el derecho de poner mi apellido en tu asquerosa boca, estoy cansada de que siempre vean el lado malo de mis actos.
- Que vocabulario tan corriente.
- ¡Yo si disfruto de mi vida sexual, no soy una hipócrita como ustedes! - exclama - Es mi maldita vagina la que se follan, no las de ustedes.
Con aquel video y noticia habían despertado la familia Ricci, el padre con una llamada logró quitarlo de internet, algunas notas de revistas y periódicos mientras que la madre echaba fuego por los ojos
(xxx)
Narrador omnisciente
7 de enero del 2021.
Washington, Seattle.
Seattle se había convertido en la ciudad favorita de él, ahí tenía todo lo que siempre había anhelado.
Mientras él pensaba en sus futuros proyectos, en la empresa Davilson inc. tenían esas reuniones típicas, donde se hablaba de mercancía y temas importantes.
- ¿Media tonelada de coca? - pregunta uno de los 10 hombres que se encuentran sentados en la mesa redonda.
- Es como un obsequio. - explica la mano derecha de Brian - Gracias a ti tenemos a los mejores compradores de México.
Brian Davilson se encuentra en una esquina ignorando la tediosa reunión, fuma tranquilamente su cigarrillo. Según su mejor amigo estas juntas son obligatorias para llevar un control de ambos negocios.
- Brian... - le habla su mejor amigo Greggory - hace unos días me llegó un reporte de las estadísticas de la empresa de roma, según marcan la compañía esta a nada de quebrar.
En esa sala se encuentra desde empresarios hasta mafiosos, ambos tienen que estar presentes al ser socios de las empresas Davilson Inc. Una fachada para el tráfico de drogas y lavado de dinero.
- ¡Que! - exclama un ruso - la empresa de Roma es importante, no podemos dejarla simplemente tirada.
El pelinegro de la esquina se tensa al pensar en la pérdida de millones de dólares. Tira su cigarrillo y con su aura intimidante se dirige hacia ellos.
- ¿cuál es la solución? - su voz sale gruesa y ronca. A todos les asusta presenciar su actitud dominante y codiciosa, solo piensas que lo sano es alejarte de esa toxicidad.
- Desde un inicio te dije que esa empresa iba a ser un fracaso...
- ¿Pedí tu opinión? Cierra tu estúpida boca y dame tus soluciones ¡Ahora!
- Conmigo esa actitud no. - le advierte Greggory - No solamente son las estadísticas, es todo en general. Deberías mudarte a roma por tiempo indefinido y reconstruir todo.
- ¿Está loco cierto? - pregunto uno de los que están ahí.
Brian no solamente es una cara bonita para el negocio familiar, también tiene su manera de torturar y detectar a la gente y que nunca le jueguen sucio
- Él no se puede ir. El negocio no será lo mismo... - vuelve a insistir el mafioso ruso.
- Claro que puedo, ¿A caso te olvidas con quién hablas? - el egocentrismo de Brian se había tardado en salir.
- Todos te tienen miedo Davis, no cualquiera logra cubrir tu lugar.
Brian es respetado, aunque algunos sean mafiosos no logra que ellos puedan cubrirlo en el negocio.
- Fiódor, tú serás el encargado de ambos negocios por tiempo indefinido - ordena Brian - y si tratas de jugarme sucio, ya sabes lo que sucederá.
El ruso asiente con algo de miedo, pero no lo demuestra. Los que se encuentran presentes no ponen ninguna objeción excepto uno...
- ¡Yo llevo más años en esto! Deberías ponerme a mí al frente. - reprocha Adrián un francés que desde que Brian inició con ambos negocios fue el primero en apoyarlo.
Él solamente exhala al saber que ese idiota le cuestiona sus órdenes, toma asiento en una de las sillas de en medio ignorando.
- ¡Emilia! - llama a su asistente
- ¿Ella está aquí todavía? - susurra uno
La asistente torpemente abre la puerta y entra caminando temblorosa, Emilia solo conoce el lado «bueno» del negocio mientras que el otro no.
Algunos ríen al verla tan torpe y nerviosa, menos Greggory que sabe perfectamente que esta así porque le gusta su jefe Brian.
Total cliché ¿no?
- ¿Si, señor?
El pelinegro examina sin perder ni un solo detalle las estadísticas que le ofrece Greggory.
- Quiero que canceles todo lo de esta semana, y avise al piloto del jet que partimos mañana a primera hora a Roma, Italia.
- ¿Por cuántos días? - pregunta anotando en su tableta.
- No te interesa, solamente dile que será un viaje de ida.
- Iré contigo. - decide Greggory - no puedes ir tú solo, como mano derecha y contador de la empresa es mi deber ir.
- Tú ya estabas incluido.
- ¿Se mudará? - cuestiona con asombro la asistente y eso hace que la atención de Brian se pose en ella.
- ¿Te incumbe? - algunos ríen - Como eres mi asistente tu deber también es mudarte, pero no me importa si decides quedarte.
Las palabras hacen a la chica feliz, pero a la vez triste el saber que no le importa tanto a él.
Emilia piensa que por ser asistente es indispensable para él, pero tal parece que no...
- Iré señor. - decide Emilia.
- Mañana a las diez de la mañana, partimos.
AMELIA RICCI
Estúpida y mil veces estúpida.
Desde niña me enseñaron que una mujer debe ser educada, amable y respetada.
Con el paso del tiempo tuve algunas maestras para enseñarme «modales», desde mi adolescencia aquellas maestras me repetían que no cayera en las provocaciones de la prensa...
Ellos saben como arruinar a las personas pero lamentablemente... Fallé.
El orgullo y felicidad se esfumó por completo, yo misma dejé que arruinará mi trabajo. Estaba tan orgullosa de poder dar una conferencia sobre el feminismo y el porqué las mujeres son tan importantes...
Cuando el video se volvió viral, los dueños de las fundaciones decidieron que dejara de ser su embajadora, algunas mujeres que les di mi apoyo ya no quieren saber de mí... Y las feministas le dieron la razón a ese periodista.
Soy una estúpida.
A pesar de que mi padre ordenó que se eliminara el video, las copias siguen en todo internet y los medios de comunicación desprestigian a mi familia.
Mi madre está furiosa conmigo lo único que me repite desde hace una semana es «Arruinaste tu imagen» y todos los días me pide una estrategia para ganarme el perdón, mientras que mi padre me pide que no dé por vencida y que con el tiempo se olvidará.
Desde hace tres años la prensa me odia y eso me da igual, pero después de aquel video la prensa involucró a mi familia... Y no me gusta que mis problemas los arruinen. Mi familia es lo más importante y sagrado
La pantalla de mí iPhone se enciende y sin importancia abro el mensaje.
"Amor de mi vida, deja de hundirte en esa depresión y únete con las chicas y yo esta noche. Estaremos en la discoteca de Francis."
- Julisse Becker.
Muerdo mi labio inferior tirando el teléfono en la cama y recostándome. Es sábado y llevo una semana aislada de todo hasta de ella... Antes de responderle le envió un mensaje rápido a mi asistente.
"¿Quieres ganarte una semana de descanso y más un aumento? Crea varias estrategias para ganarme el perdón de la gente y vuelvan a amarme, tienes tres días".
– AmeliaRicci.
(xxx)
Conocí a Julisse en la universidad de Oxford, fuimos compañeras de habitación y con el tiempo se formó una amistad muy linda. En la universidad nunca pude salir de fiesta, tenía claro un objetivo y era «Mantener un promedio perfecto»y al final me gradué con honores junto con ella.
No existe un solo fin de semana donde nosotras estemos de fiestas, entre semana me dedico a las fundaciones y algunas cosas de la empresa de papá. Los consejos de Julisse son como «Folla a ambos géneros» «Vive la vida que no sabes cuando te mueres».
Nuestro grupo de amigas está conformado por 5 chicas: 3 trillizas, Jullie y yo. Somos íntimas amigas sin embargo nos reservamos algunas cosas, uno de nuestros sitios icónicos para salir es la discoteca de Francis, un tipo que se folla a una de las trillizas.
Es sábado y necesito un buen sexo, alcohol y drogas. Por ello, me encuentro en mi lugar favorito queriéndome olvidar de todo lo malo...
Por la ventana de mi Mazda veo el edificio de tres pisos y la gran fila para poder ingresar. Antes de salir retoco el labial rojo y acomodó mi cabello.
Uno de los encargos del servicio me abre la puerta del coche y le entrego las llaves de mi Mazda MX-5. Puedo sentir las miradas puestas en mí y agrandó la sonrisa al saber el poder que tengo en los hombres.
Cuando entre a la adolescencia y mis atributos crecieron, decidí cuidarme y mantener una rutina de ejercicio.
Me encanta que los hombres y mujeres me recuerden lo hermosa y sensual que soy. Esta noche decidí ponerme un vestido blanco que resalta cada curva de mi cuerpo.
Las palabras de Julise se repiten en mi mente.
«Tus ojos verdes te hacen ver como una mujer misteriosa, atractiva y seductora».
Ella siempre me recuerda la gran belleza que tengo y eso aumenta mi ego. Cuando llevo hacia el guardia muevo con coquetería mi cabello castaño rubio hacia un lado.
- Ya te iba a poner falta... - río dándole un beso en la mejilla.
El guardia me conoce desde hace 2 años, como lo mencioné este sitio es un lugar icónico. Al acceder escucho como protesto los de la fila y Óscar lo calla.
La música latina inunda en todo el primer piso y está vez no hago el mismo recorrido que siempre, decido quedarme a disfrutar de lo latino.
Me dirigí hacia la barra la cual está llena y en lo que espero envió un mensaje al grupo de las chicas avisando que estoy aquí.
- ¿Qué desea ordenar señorita?
- Un mai tai, por favor.
Él se marcha y en cuestión de minutos tengo mi cóctel, pero antes de que se marche miro su uniforme y me apoyo en la barra acercándome a él.
- Soy amiga de Francis... ¿Tienes un poco de hierba? - le susurro y este me sonríe de lado.
- Solo me queda un poco, la demanda esta alta.
Reímos y sin que nadie nos mire me entrega 3 churros.
- Siempre andas por la vida ¿preguntando eso? - me cuestiona y niego. - No sé si lo sepas, pero tu uniforme tiene una «palomita», eso es símbolo de que la vendes.
- ¿En serio? - suelta, incrédulo y asiento riendo.
Fumar marihuana en la discoteca está permitido.
- Si, pero no todos lo saben.
- Pensé que era una especie de verificación. - me río dándole una calada al porro.
- Ni que fueras Instagram.
El mesero al no tener más gente empieza a platicar conmigo, sobre los trucos de la discoteca. Mi teléfono se ilumina y es un mensaje.
"No podremos ir, lo sentimos Amelia.". - Trillizas Johnson.
"Mi padre está de visita, regresa mañana a Alemania. Lo siento corazón". -Julisse Becker.
Les aviso que no tengo ningún problema y que gracias a ellas podré disfrutar esta noche.
- ¿Estarás sola o acompañada?
- Sola.
Las horas pasan tan rápido que ni siquiera las notó hasta que él me avisa que es mi quinto mai tai y que me terminé la hierba.
Normalmente solo fumo uno o dos porros...
- Iré a bailar - le aviso al mesero y este se ríe.
Le doy fondo a mi bebida y me acerco a la pista la cual se encuentra muy llena. Me hago un espacio en medio cuando la música latina cambia para una bachata...
Muevo mis caderas al compás de la música de Romeo Santos, intento bailar bachata al ritmo de la canción "el malo" pero es un total fracaso.
Me río y sigo bailando, pero las luces del antro me encandilan y cierro los ojos así disfrutando del ambiente.
El alcohol y la marihuana hacen efecto muy pronto en mí, tengo demasiada adrenalina que ni siquiera me importa estar amontonada en la pista y tarareo la canción.
«Él no entiende el procedimiento, cuándo y cómo darte un beso»
«Yo en cambio encuentro el punto débil que te eleva hasta el exceso»
«Ni siquiera se imagina de ese pacto misterioso, con tu alma y tu cerebro»
Siento como alguien pega mi cuerpo al suyo, así sacándome de mis pensamientos. Sonrió al sentir sus manos apretar mi cadera y con más razón las muevo sensual.
Giro mi cabeza para poder verlo y el pelirrojo solo me sonríe restregándome en su notoria erección.
¿Tan rápido se le paró?
"¡Amelia!"
- llevo rato observándote, y no me pude resistir al ver a semejante mujer - sonrió ante sus palabras y me volteo quedando cara a cara.
Soy una mujer con una vida sexual activa, los prejuicios en mí no me molestan. He estado en tríos, orgías y hasta con lesbianas
Como lo dije, amo disfrutar de mi vida sexual y mi cuerpo.
No pierdo tiempo y lo beso, las personas a nuestro alrededor nos empujan, pero él me sostiene para no perder el equilibrio
- Vamos al baño - susurro separándome de él sin antes darle una mordida a su labio inferior.
- Vamos a mi auto mejor.
¿Y si es un violador?
No esta feo y tendría mi consentimiento para erco, así que él me jala para poder salir de la pista llevándome hacia una de las primeras mesas que están cerca.
Al llegar observó que en el sofá se encuentran 2 pelirrojos más.. ¡Espera! ¿Me he vuelto loca?
- ¿es el efecto de la droga o porque veo a tres iguales? - cuestiono mirando a mi acompañante para volver a ver a los otros dos.
- somos trillizos linda. - explica uno de lo que está sentado y ¡dios mío!
Juro que puedo tener un orgasmo con su voz
- Dios mío son como unos dioses griegos - ellos se ríen ante mis palabras
- quiero que sepas que somos trillizos y la regla es hacer todo juntos... - me dice mi acompañante y río al captar la indirecta.
¿Esto sería un trío o cuarteto?
- ¿eres Amelia Ricci cierto? - dice de pronto uno de los trillizos y ruedo los ojos ante el estúpido apellido.
- No.
Estúpida. Mi rostro está pegado por todas las revistas y medios
- Pésima mentirosa pero no importa.
- ¿Es la del video? - me hago la que no escucha - Como me excitan las mujeres con carácter dominante...
- ¿Nos vamos? - pregunta mi acompañante y asiento, pero alzo las cejas con sorpresa al ver que si va en en serio sobre el trío.
- ¿Ellos también? - susurro al pelirrojo y este asiente.
- ¿No te molesta cierto?
No estoy en mis cinco sentidos como para que el miedo responda por mi
- Claro que no, será una nueva experiencia que contar.
Y claro que lo será...
Ellos ríen mientras que uno de ellos me agarra de la cintura, así quedando con dos pelirrojos a los lados y uno va hacia adelante.
Nos dirigimos hacia la salida y muerdo mi labio inferior al sentir un par de labios húmedos por mi cuello, mientras que otro toca mis glúteos
Al salir río al ver la cara de asustado que pone Óscar en cuanto me ve.
- Amelia... - me llama, pero uno de mis acompañantes lo calla
- No te metas.
Un pelirrojo me da una nalgada seguida de un apretón y antes que pueda soltar un gemido, una enorme luz blanca me ciega por completo.
- ¡Amelia Ricci! - me grita uno de los cinco paparazzi.
¡Mierda!.
El alcohol y todo lo que tenía en mi sistema desaparece y solo puedo correr y gritar al mismo tiempo.
- ¡huye!.
AMELIA RICCI
¿Nuevamente soy una estúpida?.
Talvez.
El universo se encarga de conspirar por enésima vez en mi contra, talvez es una señal de que debí haber aceptado la oferta de hace unos meses...
En estos momentos sería una estupenda modelo. Pero no, soy tan sentimental que decidí estar con mi familia.
Nuevamente soy tendencia en redes sociales, la fotografía de los sexys trillizos conmigo en medio está circulando por todo internet y revistas de chismes.
Muerdo mi labio al recordarlos, tristemente no pude follármelos. Quiero decir, hace unos minutos lamentaba ser una estúpida, pero de tan solo recordar como me hicieron sentir me hacen pensar que soy una estúpida, pero lista.
Los paparazzi armaron todo un espectáculo, logrando que se me bajara todo lo que traía encima y saliera corriendo hacia mi auto, sin saber más sobre ellos.
Al llegar a la mansión, entre directo a mi habitación sin hacer ruido y me quedé dormida esperando todo este escándalo.
Son las diez de la mañana y la maldita resaca no me deja razonar...
- Tú nunca piensas en mí. - me reprocha mi madre - ¡soy una diseñadora Amelia!. Debo proteger mi imagen y la de mi familia
Exhalo al oír nuevamente ese reclamo.
La rubia de ojos grises y muy demandante es mi madre, una excelente y famosa diseñadora que logró alcanzar su familia por los icónicos diseños de sus bolsos.
Louise Santoro es muy codiciosa y siempre vive con el miedo del «Que dirán los demás».
- Lo lamento... Solamente quería divertirme.
Cuando baje almorzar fui emboscada con esta reunión, el gran comedor de madera con 10 sillas siempre suele encontrarse vacío y
- Eres tan distraída - se ríe papá.
El ambiente tenso y la resaca me hacen perder el apetito así tomando solo el jugo de naranja. Mamá solamente le dedica una mirada y las gemelas no tardan en hablar.
- Todos son unos machistas, ella solo quería diversión. - opina Grecia.
Miro a las gemelas y les sonrió de lado. Son tan diferentes a mí, ellas tienen el cabello castaño y ojos verdes, desde que nacieron me hice cargo de ambas al ver que mamá las rechazó.
Sé perfecto que ellas están de mi lado porque me consideran su figura materna.
- Ustedes no pueden opinar. - exclama mamá enojada - y tus disculpas no me funcionan Amelia, eso no quita el hecho de la mala reputación que nos estás dando.
Me quedo en silencio. Para mamá la reputación es lo primero, la empresa familiar está siendo cada día más poderosa, pero eso no le importa...
- Es hora que te comportes como la mujer madura que dices ser Amelia - dice mamá
- Y lo soy. - ella niega.
- No lo eres. Tu asistente me comentó una propuesta para ganarte el perdón - se ríe - ¿un video pidiendo disculpas? Con estas fotos solo se confirma lo que medio Roma piensa de ti.
Me molesta que se meta en mis asuntos.
- No tengo idea de que hacer madre.
- La única solución es contraer matrimonio.
¿Qué?
Papá la mira como si estuviera loca negando de inmediato.
- Eso no es una opción Louise, ni que estuviéramos en los siglos pasados para hacerlo.
¿Es broma cierto? Ni loca me casaría...
Mamá saca un par de revistas de su bolso y las pone sobre el centro de la mesa. Observo discretamente las revistas y paso saliva al ver al castaño.
- Leonel D'Ángelo, un famoso hotelero que todo Roma le tiene cariño por ser huérfano. Hace unos meses perdió a sus padres, y la prensa lo llama «la adoración». - explica y alzo una ceja - Un excelente partido Amelia.
Me da miedo lo planeado que salió esto.
- ¡soy muy joven para amargarme la vida! - les digo frustrada.
- ¡tu nombre está en boca de todos! Por tu falta de irresponsabilidad y madurez estás metida en este problema. - me recuerda.
- ¡ya cierra la boca Louise, el que debería estar enojado soy yo!, ¡por mí es que tienes este imperio! - explota Papá.
Frank Ricci; un famoso empresario y muy temido por su temperamento. Algunas veces papá puede ser amable y divertido, pero cuando lo hacen enojar... parece otro.
Las gemelas miran asustadas la relación de papá y antes que puedan decir algo más las mandó para su habitación. Ellas no pueden estar escuchando todo este circo.
- Leonel Smith es tu salvación. - me recuerda mi madre ignorando lo que papá le advirtió.
- ya basta... - advierte nuevamente papá.
- Es la consecuencia de ensuciar nuestro apellido Frank - dice mamá - Amelia debe recuperar su reputación y que la vuelvan a idolatrar como solían hacerlo. Si ella se acerca a Leonel la volverán a querer porque está ayudando al italiano huérfano.
- les dije que fue un descuido...
- Oh. Claro querido no pasa nada. Ahora todo Roma no te baja de una cualquiera ¡una prostituta! - ahogó un grito ante su tono
Nunca creí que ella me hablaría así, aprieto la mandíbula con fuerza conteniendo las ganas de mandarla a la mierda y papá no se queda callado.
- ¡cállate Louise! Es la primera y última vez que le faltas el respeto de esta manera a mi hija - remarca las últimas palabras y la mencionada se sorprende.
- ¡también es mi hija y quiero lo mejor para ella!
- ¡no parece!
No es la primera vez que ellos pelean así. Desde hace unos meses mamá había hablado sobre temas de «Casamiento» conmigo, la ignoraba por el trabajo que tenía, pero ya veo que no era broma...
Las peleas entre papá y mamá crecieron cada vez más, hasta el grado de dormir en cuartos separados y por ello no quiero ser una razón más para que se termine separando.
Me levanto poniendo ambas manos en la mesa.
- ¡basta! Ya no soy esa chiquilla de diez años a la que tenían que elegir por ella. Soy una persona madura, con veinticuatro años y he decidido conocer a Leonel.
Soy consciente que más tarde me arrepentiré de esto.
///♣️♣️♣️♣️///
- ¿Por qué quieres un departamento? - me cuestiona Julie.
Han pasado solo cuatro horas después de lo sucedido. Cuando terminó aquella pelea me tome una aspirina para el dolor de cabeza, sin embargo aún sigo teniendo resaca.
Mi asistente me llamó diciendo que tenía que acudir a la empresa a revisar, firmar unos datos y documentos. Aunque tenga mal genio tenía que venir, ya que soy la directora de finanzas y responsable de operativos.
Miro a la alemana que da vueltas en la silla giratoria y suelto un suspiro.
- Quiero ser independiente...
Independientemente ya soy, tengo un apartamento en Seattle. Pero no quiero dejar roma...
Ella ríe y me recargo en el escritorio.
- Estás mintiendo. - dice - ¿Sucedió algo? ¿Tiene que ver con ese par de trillizos? Por que no me has contado
Aún no le he dicho sobre la idea de mamá. Quiero mantener esto en secreto, ella sabe perfecto que la palabra «casarse» no entra en mi vocabulario, solamente quiero que mi familia esté enterada.
- No, solamente fue ese reclamo de mi madre y ya - explico con la vista en la computadora - Y los trillizos fue de un momento a otro, estaba bailando cuando se me acercó uno y lo demás sucedió.
- Es raro, viniendo de tu madre. ¿Y eso fue todo? quiero detalles..
Me recargo en la silla cerrando los ojos.
- ¿qué haremos hoy? - le cuestionó cambiando el tema.
- las trillizas nos invitaron a una inauguración de un nuevo bar ¿Quieres ir? Porque tengo otro plan... - niego riendo.
- Ya supérame Julie.
- ¡Eres una diosa! No puedo.
Ambas reímos.
Hace dos años decidí experimentar con Julie, ambas disfrutamos y quisimos repetir varias veces. Ella siempre tuvo claro que no soy bisexual o lesbiana, solamente fue curiosidad, pero lamentablemente ella se enamoró de mí.
Al final se tuvo que alejar un par de meses, diciendo que siempre supo que era su mejor amiga y que lamentaba lo ocurrido. Después de varios meses nuestra amistad volvió a la normalidad.
- Oye - me aclaro la garganta - ¿conoces o sabes de Leonel D'Ángelo?
Miro como empieza a peinar su cabello rojizo y me mira dudosa.
- Si pero no. Solamente sé que es un hotelero, se dedicaba a viajar por el mundo, pero con la muerte de sus padres se mudó a Roma.
Enciendo la computadora de escritorio y tecleo rápidamente en el navegador su nombre.
«Leonel D'Ángelo nos platica como enfrenta la muerte de sus padres».
«El gran hotelero Leonel D'Ángelo nos cuenta sobre su crecimiento».
«Entérate sobre el soltero más codiciado de Roma, Italia. ¡Leonel D'Ángelo!».
Entro a ver alguna foto de él, pero solo existen artículos y entrevistas que no me interesa verlas porque duran más de 30 minutos.
- ¿solo sabes eso? ¿Lo conoces? - le pregunto más pero Julisse niega.
- Es nuevo en la ciudad y no lo conozco, pero creo que sus padres fallecieron en un accidente aéreo.
- ¿En serio?
- Sí, hace unos días escuché hablar en las noticias sobre ello.
Asiento y antes que pueda preguntarle más unos toques en mi puerta me interrumpen.
- Adelante.
Mi asistente entra con un par de carpetas en sus manos.
- Señorita Ricci, aquí están algunas propuestas.
Me ofrece dos carpetas y otras dos a Julie. Abro la primera y no hay nada útil; donaciones, aceptar lo que dijo el periodista y disculpas.
Reviso la siguiente y llama mi atención una propuesta.
- Recuerda que trabajar para mi, no para mí madre. - le recuerdo - – ¿una entrevista?
Ella se pone nerviosa por su error y baja la mirada.
- Si, ahí podría explicar algunos proyectos nuevos de la empresa o hablar acerca del odio que recibe.
No suena tan mala idea.
- Me gusta, pero no creo que funcione.
Julie me interrumpe.
- Claro que funcionaría, solamente debes saber que temas hablar. - dice dejando la lima de uñas - hace unas semanas tu padre me dio autorización para hacer público un nuevo proyecto que en pocas palabras un reloj inteligente con su propio comando de voz.
- Por supuesto, eso podría desviar la atención de usted señorita - dice emocionada mi asistente y sonrió ante su seguridad.
Ricci incorporation, la gran empresa de papá se dedica a la tecnología, así haciéndole competencia hacia Apple, Samsung, etc. Papá es el CEO de la empresa sin embargo cuando me gradué de la universidad me nombró encargada de dos puestos muy importantes.
Pero no sabía nada sobre ese proyecto, solamente veía como mi padre estaba muy ocupado, pero pensaba que era por las peleas que tenía con mi madre.
- Confió en ustedes - digo mirando a la pelirroja y mi asistente. - Organiza la entrevista con la revista UDUCII y más tarde me recuerdas de tu aumento y vacaciones.
Confió en Julie, en la responsable del marketing de la empresa y es muy eficaz en su trabajo. La alemana a pesar de que sus padres nunca quisieron mudarse a roma, supo hacer su propia fortuna.
Sus padres se encuentran en Alemania y una vez al mes la visitan. Desde la universidad Julise está sola, sus padres fueron claros al no querer dejar nunca Alemania.