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The prince's rebellion| Ambrose

The prince's rebellion| Ambrose

Autor: : Paulette Etneup
Género: Romance
Cuando un joven príncipe se escapa de su palacio conoce a una chica que lo cautiva al instante, su interés por ella se vuelve cada día mas intenso y no parara hasta tenerla, aunque esto incluya mentirle de vez en cuando. ¿Qué pasara si ella se entera de la verdad? ¿Qué pasara si la rebeldía del príncipe se convierte en algo permanente y definitivo? ¿Podrá el príncipe mantener esta mentira? ¡Ven a descubrirlo!

Capítulo 1 Prólogo

A veces lo inesperado puede convertirse en el anhelo...

Cuando menos lo esperas, cuando ni siquiera lo imaginas,

puede llegar alguien a tu vida y darle un giro de 180 grados a toda tu existencia,

lo que pensaste que tenías controlado se empieza a deteriorar.

Sentimientos...

-Paulette etneup-

Durante mi niñez, imagine a los príncipes, como hombres caballerosos, honestos, respetuosos y, sobre todo siguiendo las letras al pie de la letra. Algo cliché, lo sé, pero desde muy pequeña conozco las historias de la realeza, y nunca se mencionó a un chico rebelde, se hablaba de un caballero que iría a salvar a su doncella...

Bueno.. de eso trataba la misión.

Pero las cosas tienen que cambiar, los niños tienen que crecer, las historias pueden ser todo lo contrario a como fueron contadas en un principio, y la única diferencia entre un fuck boy y un príncipe, es el palacio.

-¿Ya terminaste?

Ah si, casi lo olvido.

-¡¿Podrías dejarme continuar la historia?!

-De acuerdo.

¿Lo ven?

No todo en la vida es como nos lo imaginamos, no cuando conoces a un arrogante, engreído y a veces egocéntrico, chico.

-¿Podrías dejar de hablar tan mal de mi en mi propia historia?

-¡¿Podrías cállate?!

Desde su punto de vista, puedo asegurar que piensan igual que yo, ¿no? Es un imbécil, la viva imagen de que no todo es color de rosa.

Para su información la persona que me acaba de interrumpir es nada más y nada menos que su alteza Ambrose Iken Crusoe I.

Así es, un príncipe, pero uno muy maleducado.

-¡Oye!

-¡¿Me dejas terminar?!

-Para tu información, soy el más educado, y la criatura más bella de este reino, pobre los que no alcanzaron mi nivel de belleza.

¿Intenta ser egocéntrico, o lo es? Apuesto a que se estarán haciendo esa pregunta.

En todo caso, yo puedo contestarla.

Ambrose es un príncipe egocéntrico y arrogante, se cree el centro del mundo, le encanta llamar la atención, y por lo que veo no me dejara terminar de contarles esta los acontecimientos.

Porque es un maleducado.

-De acuerdo, te dejare terminar para que no seas tan dramática.

Bueno, esta no es la típica historia del príncipe y la doncella, esta es la historia de como una estudiante de secundaria se tropezó con un príncipe arrogante y egocéntrico, cuando menos se lo esperaba.

¿Quién dijo que algo así no era posible?

Pues yo.

Lo pensé muchas veces hasta que lo conocí, todo es posible, hasta el ser más inesperado puede llegar a tu vida cuando menos te lo esperas, es solo cuestión de tiempo, o quizás del destino.

Puede que para los dos involucrados haya sido pura casualidad, pues eso parecía ser, pero hasta los sueños que parecen ser inalcanzables, pueden llegar a ser posibles, cuando menos te lo esperas, de hecho, puede que ni siquiera estes soñando con eso y el destino lo guie hacia ti, solo porque cree que es correcto.

Aun con todo lo que pensé, con todo lo que creí ignorar, me pude percatar de que había algo en el que lo hacía distinto a los demás... era simplemente único.

-¡Lo sabía! Incluso tú has llegado a reconocer lo que soy en verdad.

-Dijiste que no me molestarías más.

-De acuerdo, lo siento madeimoselle.

Aquel príncipe, era todo aquello que ni siquiera podría pasarte por la cabeza a la hora de pensar en alguien de la realeza. El... tenía apariencia de ser alguien... ¿normal? ¿ordinario? No lo sé...

Nunca pensé en si algún día llegaría a tener una historia con alguien en especial.

Esta es la historia de como lo conocí, de como una chica normal, sin esperarlo, conoció a su príncipe, uno distinto entre los demás, perfecto ante los de ella, alguien con el que vivió un sin número de aventuras.

Porque, aunque este pareciese un amor imposible, realmente podría llegar a ser algo más.

Somos de mundos distintos, pero ¿Qué pasaría si estos mundos se unificaran y convirtiesen en uno solo?

Se convirtió en una adicción para mí, algo totalmente nuevo que capturo mi atención al instante, y aunque trate de evitarlo, las puertas de su palacio se abrieron y me absorbieron como si no les costara nada.

Capítulo 2 CAPITULO 1. [AMBROSE]

AMBROSE CRUSOE:

Hace 19 años en la tierra de Zeravla nació un príncipe cuyo nombre fue denominado "Ambrose Iken Crusoe", mejor conocido como "el eterno". Hijo del rey Harald II y la reina Odín.

Durante muchos años la familia Crusoe se ha distinguido por su linaje, lleno de hombres fuertes, de los cuales han ascendido al trono los primogénitos mientras a sus hermanos se les asigna un lugar en específico para gobernar.

Dentro de la familia del príncipe, él era el único varón, aun así, no quedo ileso en tener hermanos, pero por causa del destino todos nacieron del sexo opuesto, el príncipe tuvo tres hermanas, Atenea, Odette y Antoinette.

La mayor, Atenea, era una joven castaña de piel clara y ojos verdes aceituna, con una personalidad un tanto agradable desde ciertos aspectos, aunque la mayor parte del tiempo aparentaba ser una chica soberbia. Esa no es una muy buena combinación.

Odette y Antoinette eran gemelas, pelirrojas, un tanto difíciles de distinguir ya que eran idénticas físicamente, pero algo las diferenciaba. Odette era de estas chicas a las cuales les gusta destacar entre sus amistades, aunque también en general, la joven era muy sociable, amena y comunicativa.

En cambio, Antoinette por su parte, era de estas chicas a las que les gusta mantenerse al margen, es de pocos amigos y lo suficientemente callada como para agradarle a cualquiera. Puede que sean idénticas físicamente, pero su personalidad las hace distintas.

En cuanto al príncipe...

Él era distinto entre los demás.

Tenía un espíritu aventurero, pero también rebelde.

Desde muy pequeño, Ambrose fue todo un rebelde, nunca le agrado la idea de seguir las reglas, y estaba harto de recibir órdenes de su padre, mientras que su madre se mantenía perseverando su educación, y buscando la forma de que el joven príncipe no ocasionara problemas.

Odín siempre velo por la seguridad y formación de su hijo.

Aquel joven que creció dentro de las paredes del gran palacio, se convirtió en un hombre apuesto e inteligente, amante de la música, la poesía y en algunos casos la fotografía, pero, sobre todo se convirtió en un amante a las mujeres, eso sin dudar.

Sus aventuras son la prueba de esto.

Era codiciado por todas las mujeres del pueblo tanto de la alta como de la baja sociedad, aunque algunas no lo conocían del todo. Duquesas se morían por casarse con él y convertirse en la próxima reina del pueblo de Zeravla, como no, si el príncipe era toda una belleza.

Para ser más específicos, el príncipe del que hablo soy yo.

El 17 de mayo de 2018, era el cumpleaños de las gemelas, harían una gran celebración por el cumpleaños número 16 de aquellas jóvenes, el reino estaba de fiesta, pues sus princesas lo estarían también.

Por más que parezca simple la vida de un príncipe no lo es. Ser hijo de los líderes de un pueblo te cohíbe de muchas cosas, por ejemplo, salir o mejor dicho, la libertad, cosa que no tengo.

Para poder salir de estas grandes paredes necesito hacerlo con guardias y para tener una mujer debo desposarla.

Lo que quiero decir es, que si mantengo una relación con una mujer, y esta se hace pública, estaré próximo al compromiso sin dudarlo, cosa que no quiero, pero debo que hacer, ya que estoy próximo a ser rey.

Pues al cumplir los 21 años el primogénito debe tomar el trono, convirtiéndose en el próximo rey. No es un decreto, pero mi padre ya quiere jubilarse y dejarme su trabajo a mí.

Mi vida como príncipe tiene reglas, las cuales debo seguir, aunque no quiera.

Como dije anteriormente, es el cumpleaños de las gemelas.

Gran día, ¿no?

Me encontraba durmiendo plácidamente en mi cama, con una bella dama a mi lado, luego de una gran noche, y digo "gran", pues por lo que había sucedido en el transcurso de ella, de lo cual no recordaba ni la mitad, al parecer, me pase de tragos.

–Su alteza.- dijo alguien tocándome seguidamente, interrumpiendo mi sueño.

No respondí.

–Alteza, de pie por favor, su padre está casi aquí dentro.- dijo en susurro Dimas.

Y como si esas fueran las únicas palabras que pudieran espabilarme, me desperté y levanté rápidamente, tanto, que me mareé por unos segundos y tuve que sujetarme del cabecero de la cama.

–Alteza, ¿está bien?- preguntó Dimas.

Dimas es mi consejero, ya debe estar por los 50 o a finales de los 40. Ha trabajado aquí durante muchos años, podría decirse que es mi padre, me ha criado y querido como a un hijo, es un señor bastante amigable, un tanto bajo, como de 1.60, sin olvidar algunas de las canas que cubren su cabellera negra, aún así no se ve tan viejo.

–Si, todo bien Dimas.- me limité a responder.

–Ambrose, ¿Qué haremos con la chica?- preguntó refiriéndose a Kira, la chica con la que había pasado la noche.

Cuando Dimas cambia las formalidades para referirse a mí por mi nombre es porque se trata de algo serio, a parte es normal, él es alguien de confianza, es como alguien de la familia, como el abuelo, mi difunto abuelo, el rey Arthur III.

–Eh Kira, vamos levántate.- dije en un susurro tocándola seguidamente para que se levantara y poder sacarla de mi alcoba antes que llegase mi padre.

–5 Minutos más.- rogó la condenada acomodándose en mi cama.

–¡Kira!- exclamé en un susurro.- De pie, ¡Ahora!- volví a exclamar.

Abrió los ojos y se levantó, estaba en ropa interior por lo tanto le di una sábana rápidamente para que se cubriera.

Toc Toc

¿Han visto esas películas de terror donde el asesino dice esas palabras cuando va tras sus víctimas?

Bueno, así me sentí cuando escuché a mi padre tocar.

–Ambrose, ¿Estás ahí?- preguntó.

Yo estaba desesperado, buscaba la manera de esconder a Kira.

–Kira, debajo de la cama.- dije, ella me miró con cara de "¿En serio?".

Al final, terminó por meterse debajo de la cama con todo y mis sábanas.

–Ambrose, ¿Estás o no?- preguntó.

Rápidamente tomé mi bata de satén de seda y me la coloqué cubriendo mi torso que se encontraba desnudo mientras tenía mi pantalón de pijama.

–Aquí estoy padre, un minuto por favor.- alcancé a decir.

–Voy a pasar.- dijo con voz firme.

Todos nos acomodamos, Dimas tomó asiento en uno de los sillones y tomó un libro como si estuviese leyendo, yo me paré frente a la puerta con mis brazos detrás de la espalda esperando la entrada de mi padre, el cual lo hizo en un santiamén.

–Ambrose.- dijo de una forma acusadora.

–¿Sí, su majestad?- pregunté algo nervioso.

–Sabes que hoy es el cumpleaños de las gemelas, ¿Por qué no estás listo?- preguntó estudiando la habitación.

–Mis disculpas padre, me ha cogido el sueño, en la noche no he dormido muy bien.- mentí.

–De acuerdo, bueno, debo ir a visitar a Atenea, la necesito para la próxima visita del rey Philip.- me dijo dándose la vuelta, parecía marcharse.

El rey Philip, proviene de un pueblo lejano y un tanto pequeño, es el padre del príncipe Caliban, príncipe que se ha enamorado perdidamente de Atenea y quiere desposarla, eso nos ayudaría bastante, aunque lo vean como un simple matrimonio, no lo es, esto suelen utilizarlo como medio político para hacer alianzas entre los reinos.

Aunque entre la pareja haya o no, amor, si los reyes deciden desposarlos es por medios políticos, pero en este caso, el rey Philip, busca complacer a su hijo Caliban. Y Atenea no parece estar en desacuerdo, bueno, al principio estaba en total desacuerdo, pero eso ha cambiado desde hace unos pocos meses, aunque la boda será prolongada, pues Atenea, aún tiene 17 años, por lo tanto, simplemente será visitada por el príncipe para que estos se conozcan, y así poder asegurar nuestra alianza con el reino de Calix.

Aunque mi hermana haya aceptado conociendo las condiciones, pues no aseguro que ella no sienta nada por dicho príncipe, ya la he escuchado decir "Es agradable, y alguien apuesto" cabe recalcar, fueron sus palabras.

Justo cuando mi padre iba saliendo de la habitación se escuchó un pequeño chirrido proveniente de mi cama y a alguien exclamar en un susurro la palabra "Joder".

–¿Qué fue eso?- preguntó el rey.

–Nada.- dije desviando mi mirada.

–Ambrose.- otra vez el tono acusador.

–Ha de ser proveniente del gran salón padre, recuerda que están arreglando todo para la gran celebración.- dije.

–Ambrose...

–De acuerdo, me descubriste, ha sido Kira, es una perra que he adoptado en el refugio.

–¿Kira? ¿Cómo haz adoptado a un animal y no me has contado?- preguntó con algo de confusión.

Kira debe estar a punto de explotar de la ira, pues indirectamente la he llamado canina, por decirlo de una forma ¿educada?

–Pensaba contarte padre, es sólo que no había encontrado la oportunidad, has estado ocupado últimamente.

–En ese caso, quiero ver a Kira, ¿Dónde está?

–¿En el baño?

–¿Me lo dices? O ¿Me lo preguntas?

–E...

No me dejó terminar.

–¡Revisen la habitación del príncipe!- ordenó a los guardias.

–Pero padre... Ya te lo he dicho.

–¡Ambrose Iken Crusoe I!- exclamó.

Realmente se parece a mi madre al llamarme así, y hablando de ella, no la he visto desde que mi padre llegó.

–¿Sí, su majestad?

Los guardias no se habían detenido, así que no tardaron mucho en encontrar a Kira, no a la perra que había dicho que estaba metida en mi habitación, sino a la chica delgada de piel clara y pelo negro que estaba bajo mi cama y habían tomado del brazo obligándola a salir de donde se encontraba oculta.

–¿Me puedes explicar esto?- preguntó mi padre señalando a Kira.- Cúbranla con algo por favor.- dijo en un tono lleno de molestia, rápidamente un guardia le pasó la sábana con la que se estaba cubriendo anteriormente pero al parecer está se le había caído cuando estaba saliendo de allí abajo.

–Puedo explicarlo su majestad.- dije en un tono calmado.

Había perdido los nervios, pues ya me había rendido, sólo me tocaba inventar algo para excusar mi comportamiento inapropiado, así lo llamaría mi madre si estuviese presenciando esta escena.

–¿Sabes qué? No digas nada, te quiero en total silencio, ve a la ducha, vístete y ve al gran salón.- me ordenó.- Mientras tanto ustedes.- dirigió su mirada hacia los guardias.- Denle algo de ropa a la chica.

Fue lo último que dijo antes de marcharse de la alcoba, pude ver en los ojos de Kira que estaba enojada, pues como no, le llamé canina.

Justo cuando mi padre cruzó el marco de la puerta y los guardias se llevaron a Kira para buscarle ropa, escuché a Dimas reír.

–¿En serio?- pregunté escuchando mi puerta cerrarse.

–¿Cómo has podido decir que era una perra? Pobre chica.- dijo entre risas.

–Oh vamos viejo, no sabía que responder.- dije con voz cansada.

–De acuerdo, ahora ve a darte una ducha, yo debo irme, voy a recibir a los invitados, incluyendo a Elijah y Nicholas.- terminó por levantarse de su asiento y dirigirse hacia el marco de la puerta.

Elijah y Nicholas, mis primos y también mis mejores amigos, ellos también estuvieron presentes anoche, pues es normal que nos escapemos, los 3 odiamos seguir las órdenes de este reino, soy un príncipe próximo a ser rey, y ellos son los hijos del hermano de mi padre.

Como dije anteriormente, a los hermanos del primogénito se les envía a gobernar otra provincia, no expliqué cómo sucedía, pero ahora lo haré.

Los hermanos se casan con princesas de otros reinos.

Ya les había contado... medios políticos.

Así es como funcionan la mayoría de los matrimonios aquí.

Aunque algunas parejas terminen por enamorarse, otras no lo hacen, pero aún así deben casarse para mantener la alianza. En el caso de mi tío Arturo, él y su esposa la reina Leah terminaron por enamorarse, y de ahí surgieron mis primos, príncipes.

De igual manera, no siempre los hermanos del primogénito terminaron por casarse con princesas, algunos se enamoraron de duquesas y las desposaron, mientras, su padre, el rey, lo permitía. Pues esto también podría usarse para medios políticos.

–De acuerdo.- respondí viendo cómo este se marchaba.

Como de costumbre, Dimas siendo mi ayuda, espero y cuando me convierta en el líder de este puebloꟷ algo inevitable, definitivamenteꟷ el sea quien me guie y siempre este conmigo, no sé qué haría sin ese anciano, es el único que ha sabido controlar a este rebelde, quizás sea porque nunca me ha quitado el derecho a la libertad, cosa que siempre he deseado.

Gracias a Dimas, aun me mantengo cuerdo dentro de estas grandes paredes, vivir encerrado o bajo ordenes no es una de las mejores opciones para llevar una vida tranquila. Me gusta la privacidad, pero no que quieran controlarme todo el tiempo.

Por eso quiero una vida oculta, una fuera de todo esto, y planeo crearla en cualquier momento. Quiero algo que me permita ser libre y no estar sometido a reglas, no quiero algo que me recuerde todo el tiempo que soy un príncipe y que no puedo hacer ciertas cosas porque eso va en contra de lo que es ser alguien de la realeza.

Aprovechare cualquier momento que me guie a la paz y a la libertad, lejos de esta monarquía.

Aquí es donde empieza todo.

Capítulo 3 Deméter

DEMETER AICRAG:

Zeravla, un reino de muy buenos recursos, o como muchos dirían " Un Pueblo". Es liderado por una familia fantasma, desconocida para una parte del pueblo, "las personas de bajos recursos", ya que solo las personas de la Alta sociedad llegan a conocerlos.

La familia de la que hablo es la familia real, El rey Harald II, la reina Odín y sus hijos, Atenea, Odette, Antoinette y Ambrose Crusoe. Es que apenas sabemos sus nombres, bueno, estoy hablando en plural pero realmente me refiero a mí, ya que yo no los conozco, pero supuestamente a veces visitan el pueblo por medios políticos. Claro, los reyes, sus hijos parecen no existir, especialmente Ambrose.

Se dice que los reyes son bastante agradables, y cuando vienen al pueblo socializan con los residentes del mismo. Por lo que se son buenas personas, hacen donaciones a los orfanatos, visitan los refugios de animales y se encargan de que estos sean adoptados.

La familia real... No es tan mala después de todo, o eso quiero creer ya que, la verdad; no lo sé.

Durante todos estos años el reino se ha modernizado, tanto que no tiene pinta de un reino medieval, sino que es distinto y parece un país sumamente actualizado. Es algo justo, los años han pasado y era lógico.

En pocas palabras el palacio real, es como una clase de mansión sumamente grande, lo suficiente como para decirles que está separado del pueblo, aunque no tanto, se puede llegar caminando, bueno, si eres de esos a los que les gusta ejercitarse.

Cosa que no es de extrañar, pues es normal un palacio separado de su ciudad, o eso creo.

Bueno, hoy es domingo, domingo 17 de mayo, es el cumpleaños de las princesas gemelas, supuestamente cumplen 16, por lo tanto, el pueblo está de fiesta. A todos les alegra que la familia real perdure durante muchos años, como dije anteriormente, el rey y la reina, no son malas personas.

Y yo no tengo nada en contra de ellos, tampoco.

A pesar de que sea domingo, mi madre está en el trabajo, ella es enfermera, y hoy según me ha avisado le tocará hasta tarde, en mi caso, me ha tocado estudiar, pues es mi último año en el instituto y debo obtener buenas calificaciones para mi beca en la universidad de Chicago.

Es una universidad privada a la que quiero entrar.

A pesar de no ser alguien de la realeza o pertenecer a la alta sociedad, vivo cómodamente en una casa de dos pisos la cual es propia, en pocas palabras es la herencia que dejó mi padre antes de morir, gracias a él tenemos nuestra casa y no hay necesidad de pagar alquiler.

En cuanto a mi madre, ella siempre ha trabajado para darme lo mejor, es algo por lo que siempre le estaré agradecida.

Desde que mi hermana se fue a la universidad, sólo estamos mi madre, Will y yo, la casa se hace demasiado grande debido al vacío, éramos 5, incluyendo a mi papá, pero ahora sólo somos 3, Will, mi madre y yo, mientras que Aurora está en la universidad.

Will es mi hermano menor por un año, aún así lo veo como un igual, pues a veces he llegado a pensar que es más maduro que yo, se ha convertido en el hombre de la casa desde que papá no está.

Larga historia...

Me encontraba escuchando música en mi habitación mientras estudiaba, es algo que hago siempre, desde mi perspectiva, el estudio se vuelve más divertido de esa manera, y lo puedo sobrellevar.

–Dem, ¿Estás? ¿Puedo pasar?- dijo Will desde afuera, pero no llegué a escucharlo, tenía mis audífonos puestos.

Justo en ese momento suena "Locked out of Heaven" de Bruno Mars canción que me gusta mucho e inmediatamente empecé a cantar.

–Never had much faith in love or miracles (oh!)

Never wanna put my heart on the line (oh!)

But swimming in your world is something spiritual (oh!)

I'm born again every time you spend the night (oh!).

Me emocioné tanto al cantar dicha canción que olvidé donde me encontraba y mientras mi teléfono reproducía aquella melodía empecé a moverme por la habitación con mis audífonos puestos y mi teléfono en la mano siguiendo la letra.

–Cause your sex takes me to paradise

Yeah, your sex takes me to paradise

And it shows, yeah, yeah, yeah.

Estaba perdida en el mundo de aquella canción, en el mundo de "Bruno" tanto que no me di cuenta cuando la puerta de mi habitación se abrió y Will cruzó el marco de la puerta, todo eso hasta que me tocó la espalda pegándome un susto de puta madre.

–¡Joder! ¡Will!- dije dando un brinco y quitándome los audífonos al mismo tiempo.

–Si que estás un tanto loca, ¿Cómo no te has dado cuenta de cuando he entrado?- preguntó.

–¿Qué no ves? Estaba escuchando música, y casi se me sale el corazón del pecho ¡imbécil!

–Bueno, ya cálmate hermanita, sólo vine a decir que Cler y Anthony están en la sala esperándote.- dijo cruzando los brazos.

¡Claro! ¿Cómo pude olvidar algo así? Se suponía que saldríamos a la celebración, pues habrá una feria, y los chicos han dicho que estaría bueno divertirse en ese lugar, aprovechando que es el cumpleaños de las gemelas.

Para su información, Cler y Anthony son mis dos mejores amigos, Cler es una chica de piel clara y cabello negro, perteneciente a la sociedad media, pero aún así es agradable, y está en la secundaria, la hace menos aburrida y hace que crea que en la alta sociedad posiblemente hayan personas humildes.

Anthony es su hermano mayor, y bueno, los tres hemos sido amigos desde pequeños, aunque Anthony es sólo mayor por un año, pero aún así, tiene complejo de padre, pero eso no elimina que es sumamente divertido; y que hace de nuestros días los mejores.

–De acuerdo, diles que bajo en un segundo.

Rápidamente me dirigí al closet buscando que ponerme, pues por suerte, hoy me duché más temprano de lo normal.

Eso no quiere decir que no me baño, que conste eh.

Will hizo lo que le había pedido y yo mientras tanto me vestí lo más rápido que pude, bajé las escaleras a toda velocidad, tanto que casi me caigo antes de llegar al tercer escalón de abajo hacia arriba.

Las caras de Cler y Anthony, no me sorprendieron pues eran algo así como "Siempre tan despistada" o "Sabía que habías olvidado lo que teníamos acordado para hoy" aún así no presté atención, y con una sonrisa algo nerviosa me paré en frente de ellos.

–Estoy lista.- dije.

–Se nota.- respondió Anthony con sarcasmo.

–Muy bonita la ropa pero arréglate el pelo Deméter.- fueron las palabras de Cler.

Parecía estar molesta, y bueno, tenía sus razones, había olvidado algo que habíamos acordado desde hace unos pocos días, se suponía que íbamos a descansar del instituto y a centrarnos en nuestra vida como adolescentes.

Hacer algo normal, fuera del instituto, olvidarnos de que vivimos en un reino y qué hay dos princesas de cumpleaños el día de hoy.

Mientras me arreglaba el pelo dirigí mi mirada hacia Will que estaba inclinado apoyando su espalda contra el marco de la puerta.

–¿Irás?- pregunté.

–¿Hay necesidad?- preguntó como respuesta.

Actúa de ese modo cuando está frente a Cler, de hecho, a veces he llegado a pensar que le gusta, pero es algo absurdo pues Cler cree mucho en eso de las diferencias de edades, aunque yo siempre le aclaro que para el amor no hay edad, aunque ella los prefiere mayores que ella.

–¿Irás o no?- pregunté lanzándole una mirada de suficiencia.

–¿Tú qué crees? Sólo esperamos por ti.- respondió haciéndose el interesante.

¿Y así cree que llamará su atención?

–Hubieses empezado por ahí.- rodé los ojos.

Justo cuando terminé de arreglarme el cabello todos salimos de casa y nos subimos al auto de Anthony para emprender nuestro corto viaje hasta donde se situaba la feria.

En el centro del pueblo.

No me preocupé por contarle a mamá a dónde iríamos, ya le había contado anteriormente y estaba de acuerdo, siempre y cuando llegase temprano, aún no cumplo la mayoría de edad, y pues, toca seguir reglas debido a eso, aunque creo que las reglas van a perdurar aunque tenga la mayoría de edad, sólo que... Puede que sean menos exigentes.

O eso quiero creer.

No pasó mucho desde que llegamos a la feria, realmente esta parte del reino se ve bastante bien, es un tanto colorido, y los juegos llaman mucho la atención, Cler, Will y yo, bajamos del auto frente a la feria, Anthony fue a buscar donde parquearlo.

Había toda clase de juegos, desde los puestos de Target, hasta los juegos que te hacen volar por los cielos o girar hasta que te marees, sin olvidar aquellos puestos de comida, por ejemplo palomitas o manzanas acarameladas.

Eso último me hace recordar a "Blancanieves"

–Bien, ¿Qué haremos?- preguntó Anthony al llegar.

–Tienes una variedad de juegos con los que divertirte hermano, sólo debes elegir.- dijo Clear sonriente haciendo un gesto con las manos.

Parece que ya se le ha pasado el enojo.

–Ella tiene razón.- agregó Will.

–En ese caso, ¡a divertirse amigos!- exclamó Anthony con emoción.

Y como si ha todos se nos hubiese ocurrido la misma idea al primer lugar que fuimos, fue nada más y nada menos que al puesto de Target, competimos entre los cuatro para conseguir el premio mayor, somos muy competitivos entre nosotros la verdad, el premio mayor era un gran Oso de peluche de color morado que me había llamado mucho la atención.

Esperaba conseguirlo, pero me cuesta recordar que no soy muy buena con los objetivos (Target), hice varios intentos, al igual que los demás y el que logró conseguirlo fue mi hermano, según él no le llamaba la atención el peluche para él, por lo tanto se lo regaló a Cler, quien aceptó con notoria emoción.

Bien hecho campeón.

Aún así, yo me rendí, no logré conseguir ningún tiro en los 3 primeros por lo tanto lo dejé, aún así no salí ilesa y también obtuve un peluche pero por medio de alguien más, Anthony, me regaló una Jirafa de tamaño mediano, me gustó mucho la verdad, era algo bonito y que quedaría grabado en nuestras memorias.

Recuerdos...

Luego de eso fuimos a la cabina de fotos y nos tomamos muchas fotos, y cuando digo muchas, créanme, fueron muchas.

Recuerdos.

Esa palabra estuvo en mi mente todo el día, pues aún no sabíamos si iríamos a la misma universidad, Cler, Anthony y yo, en cuanto a Will, ya sabemos que él se quedará, aún no termina la secundaria.

Aunque esas palabras estuvieron presentes, no me impidieron divertirme, pues los recuerdos son lo más preciado, aquellos que van a perdurar siempre en nuestra memoria, imágenes capturadas donde el tiempo se detiene, donde alguna vez fuimos felices.

Felicidad.

Puedo decir que conozco su significado, pues es lo que siento cuando estoy con ellos, felicidad pura, puedo reír alocadamente sin tener que cohibirme de nada, puedo ser libre, pero sobre todo, puedo ser yo misma sin tener que hacer alguna imitación.

Soy libre, sin tener que seguir las reglas, pues sólo porque en mi mundo, en nuestro mundo, no hay reglas, y esta felicidad que siento, es lo más preciado que ellos me pueden ofrecer.

Puedo ser distinta entre todo lo demás.

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