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Torrenders - Amor Arcano

Torrenders - Amor Arcano

Autor: : Sar Dranel
Género: Ciencia Ficción
Sumérgete en el mundo post-apocalíptico donde encontraras una novela llena de aventuras, acción y amor. Donde sus protagonistas poseen poderes más allá de tu imaginación, Abigaíl y Ciro te harán reír y emocionar. Prologo. Érase una vez en la era dorada del Mundo Próspero donde lo imposible se hace posible, hasta que un desastre convirtió en caos el futuro de la humanidad. La avaricia desmedida de tres científicos y otros ambiciosos, anhelaban controlar los elementos naturales; ser Dioses, un poder tan inmenso como mover montañas, partir océanos, manipular el cielo y respirar hasta la mismísima lava. Existió un pequeño frasco conteniendo el líquido espeso de extraña apariencia que combinó los elementos del agua, aire, tierra y fuego. Brillando de todos los colores dio la impresión que cambiaba de aspecto a cada segundo; un sorbo de aquel líquido le proporcionaría a cualquier ser viviente dichas habilidades elementales, el frasco fue visto como el trofeo más poderoso y deseado de la vida, resguardado en un laboratorio subterráneo. Dicho laboratorio está ubicado en la ciudad de Torren en país de Finare, conocido también como El Reino de la Piedra. Sin recursos naturales valiosos, aun así, habitado con una vida tecnológica moderada, es un lugar lejano de ciudades avanzadas. Pocos sabían la existencia del laboratorio secreto, solo unos cuántos financiaron el proyecto Armagedón. Un plan que consistió en dominar al Mundo Próspero con un poder inigualable. Hace tres años, uno de los tres científicos logró manipular el elemento agua, se utilizó como su propio sujeto de pruebas. Con el tiempo hizo flotar múltiples gotas de agua, trasladar el líquido veloz o lentamente, darle forma y levantar objetos como sostener un vaso invertido de agua. No movía más de un litro, aun así, se maravilló de su proeza. Al transcurrir tres años, el científico en alianza de dos colegas, más dos políticos y un representante del COE (Central de Operaciones Especiales). Los seis unieron fuerzas para hacer realidad sus ambiciones; el proyecto Armagedón estuvo casi completo, la última fase fue dar inicio a Los Seis Poderosos. ¿Qué tan realista era el último paso? ¿Quién de los involucrados sería el primero en convertirse? En ese instante de la historia el pequeño frasco brillante, colorido y deseado fue un objeto en disputa. El laboratorio subterráneo muy bien vigilado por cámaras, capturó la breve celebración de los tres científicos; sin embargo, el representante del COE y los dos políticos enterados de todo, en cuestión de minutos abordaron un Jet privado, desde sus respectivos países viajaron al laboratorio. "La carrera por el poder comenzó". Quince minutos más tarde... Un pitido repentino aturdió a todos en el laboratorio y la ciudad completa, desencadenando múltiples temblores menores; desde el subterráneo secreto, nació una inmensa luz blanca tragándose la ciudad en segundos. Muchos residentes aterrados fueron cegados por la luz despidiéndose de sus vidas. Segundos después... La luz se disipó quedando la ciudad intacta, los residentes aún más confundidos se preguntaban. "¿Qué acaba de ocurrir?". Las autoridades locales investigaron de inmediato. Luego de cuatro días de intenso trabajo, hallaron un misterioso laboratorio en extrañas condiciones: descubrir lo que pasó no fue posible, era un rompecabezas incompleto. Dos meses más tarde del suceso de La Luz No Mortal. "Así le llamaron los residentes". Se reportaron varias noticias extraordinarias. Los ojos del Mundo Próspero puestos en Torren, en aquella ciudad lejana. El Reino de Piedra que no tuvo ningún atractivo en recursos minerales, acabó por obtener uno fascinante: el poder de los elementos naturales, los habitantes desarrollaron poderes con el tiempo. "Por suerte, no a niveles destructivos. La misteriosa luz hizo algo más que aturdir y brillar". Ciento cinco años después, en la actualidad. La mayoría de los residentes de Torren desarrollaron alteraciones genéticas más evidentes en los nietos, por ende, un color distintivo en los ojos que al nacer representa un elemento natural. Tienen un aspecto de satinado brillante; el color azul simboliza el Agua, verde el elemento Aire, marrón representa la Tierra y rojo es el Fuego. Aquellos seres son nombrados como Torrenders conocidos así en el Mundo Próspero. El nombre es la combinación de palabras: 'Top' en la evolución selectiva, originarios de 'Torren' y seres vivos con 'Poder'. Poseen alteraciones físicas de agilidad superior y resistencia al clima. Al crecer reciben entrenamiento desde pequeños y se gradúan al cumplir la mayoría de edad en la escuela para Torrenders. Sin embargo, emergió el terror hace poco después de tantos años sin mostrar la cara se hicieron notar. Se les puede confundir con rocas, con poder sin igual, una oscuridad que tiene nombre, se hacen llamar Los Roc Darks: son humanoides de apariencia rústica, dos metros de altura, potentados de fuerza bruta, es una nueva especie de origen desconocido.

Capítulo 1 - Inesperado

26 de agosto de 2221.

Lugar; País de Trararus.

Hora; 8:46 am.

Zumbando el sonido de las hélices, el helicóptero viaja al País Central para una reunión importante en el Edificio Principal del COE (Central de Operaciones Especiales), en estos momentos vuela sobre el país vecino llamado Trararus.

-¿Cuánto falta? -pregunta Ciro Taniko desde el asiento del copiloto. Un joven de veinticinco años, tez blanco de un metro ochenta y dos, un corte de cabello algo corto, ojos de color azul satinado brillante. Viste una camisa manga corta de líneas azules y blancas en diagonal, pantalón blue jean, zapatos deportivos blancos, lleva puesto una capa azul y lentes de sol. Tiende a ser despreocupado, es el hijo menor de siete hermanos. La familia Taniko es prestigiosa y acaudalada.

-Pocos minutos, Señor Taniko -responde ZN41F con voz robótica, es un androide con extremidades de color grisáceo. El serial ZN41F la primera letra indica que son androides de última generación, son costosos; entre sus habilidades puede manejar helicópteros.

-Perfecto -contesta Ciro.

Diez minutos después...

Lugar; País Central, distrito Ken, Edificio Principal del COE.

Se organizó una reunión a último momento con los Líderes políticos del Mundo Próspero, en el piso veinte del edificio.

En la Sala de conferencias están sentados alrededor de la mesa redonda los ocho Líderes, más el Director General del COE, y el Teniente del COE presencia la reunión privada de pie.

-Esto es inaudito -dijo Mateo Reyes algo nervioso. Es presidente de Finare, tez blanco, cabello corto con canas, ojos negros, cumplió cincuenta años hace poco. Ha estado como presidente por muchos años, este es su segundo mandato.

-Los planes no siempre van al pie de la letra, que podemos hacer -comenta Matías Sarit aparentando calma. Presidente recién electo del País Central, un joven de veintiséis años, tez blanco, ojos negros, cabello de color castaño; semi largo de peinado descuidado.

-Y pensar que todo fue hecho con antelación -aclaró Enzo Roll. Director General del COE, cuarenta y dos años, moreno claro, cabello corto semi canoso, ojos negros. Es algo frío, inexpresivo.

-Veinte años perdidos -dijo Mateo Reyes afligido-. ¿Cómo se nos escapó de las manos?

-Los Roc Darks son tipos de temer -afirma Axel Persah. Presidente actual de Saiso, rubio, cabello corto, treinta y tres años, ojos marrones. Sobreviviente de la invasión de Los Roc Darks hace tiempo.

-Te habló la voz de la experiencia, Mateo Reyes -responde Bahir Mahem. Presidente de Trararus, moreno, cabello rizado corto, treinta y cinco años, ojos verdes. Trararus es país vecino de Saiso y él conoce varios detalles de la invasión.

-Solo fui presidente por siete meses -mencionó Axel Persah en voz baja-. Y resto de mi mandato lo vivo asilado en Trararus-. Lo dice con ironía.

-Sí, desde hace tres años. Es lamentable que haya caído el Reino de Oro a manos de Los Roc Darks -dice Mateo Reyes con voz sombría-. Ahora también cayó el Reino de Piedra.

-¿Y por qué ahora? ¿Secuestrar Torrenders? -pregunta Matías Sarit-. ¿Para qué esperar tres años? -. Se desconcierta.

-¿Quieres entender a las rocas parlantes? -expresó Hernán Soles, sarcástico. Es Teniente del COE-. ¡Jeh!, es como hablarle a una pared-. Él es blanco, alto, pelirrojo de cabello corto, treinta y un años en excelente condición física; musculoso con un parche derecho de color negro, su único ojo es de color marrón claro.

-Tranquilo saco de músculos, no estamos para chistes -contesta Azumi Sazekic. Presidenta de Zasorial, tez blanca, cabello largo liso de color negro, veintiocho años y ojos de color azul satinado brillante. Es una Torrender con el poder del Agua, entró al mundo de la política hace seis años.

-Jaja, solo decía la verdad -dijo Hernán Soles.

-El asunto aquí es que estamos desprotegidos -puntualiza Everatt Saen. Presidenta de Reans, morena clara, cabello largo ondulado de color negro, treinta y nueve años, ojos negros. En Reans existen varios volcanes, no es fácil vivir allá.

-¿Saldremos de esta? -se preguntó Sasha Vera en tono triste. Presidenta de Avirde, tez blanca, con el cabello recogido es largo liso de color negro, treinta y un años, ojos verdes. Normalmente es más animada.

El País central es la unión cultural de los siete Reinos. Los Reinos se distinguen por los recursos minerales que aporta el subsuelo y no existen en ningún otro reino, excepto la piedra que es común.

Los siete Reinos;

Reino de Piedra - País de Finare (Hogar de Los Torrenders).

Reino de Oro - País de Saiso (Territorio de Los Roc Darks).

Reino de Cuarzo - País de Trararus.

Reino de Diamante - País del Zasorial.

Reino de Obsidiana - País de Reans.

Reino de Esmeralda - País de Avirde.

Reino de Hierro - País de Nanún.

Hace muchos años cuenta la leyenda que alguna vez existieron continentes como África, América, Antártida, Asia, Europa y Oceanía. Hasta que un día desaparecieron en una catástrofe quedando un mundo de agua, los únicos restos de tierra firme y de civilización humana es el Mundo Próspero conformado por los siete Reinos. Y actualmente es amenazado por Los Roc Darks.

Continuando con la reunión de emergencia...

-No desesperen, tenemos un plan -dice Enzo Roll en tono seguro.

-¿Eh?, ¿y cuál es el plan?, aparte de tener nuestros dobles en la oficina presidencial -dijo Matías Sarit.

-Bueno, la idea de no ser secuestrados también es un buen plan -comenta Azumi Sazekic.

-Aún tenemos a una Torrender con nosotros -argumenta Andrea Khond. Presidenta de Nanún, tez blanca, pelirroja de cabello corto y liso, treinta y cuatro años, ojos negros. En Nanún es el único país donde cae nieve.

-¡¡¿Qué?!!, no pretenderán que vaya yo sola a la guarida de ¡Los Roc Darks! -exclama Azumi Sazekic.

Los presidentes se sintieron exaltados.

-No, no linda tú no, me refería una Torrender aparte de ti -contesta Andrea Khond.

-Es una locura -expresó Axel Persah inquieto.

-Es una Torrender talentosa que ha estado entrenando rigurosamente -aclara Enzo Roll.

-Es un disparate, cómo va a funcionar un plan como ese -responde Bahir Mahem algo alterado-. Axel apenas salió vivo de Saiso con la ayuda de varios Torrenders, y le di asilo en mi país-. Da un leve suspiro-. No imaginan los horrores que vio.

-En realidad no irá sola y esperamos que sea así -menciona Enzo Roll.

-Su primera misión será encontrar al Héroe Perdido -interrumpe Hernán Soles.

-¿Dracír?, pero nadie lo ha visto en años, ¿y cómo saben que está vivo? -preguntó Sasha Vera.

-Vive en el país que gobierno, pero no sé dónde estará alguien tan fuerte como él, aún andará en lo suyo -menciona Azumi Sazekic-. Dracír se retiró y los años no le afectarán, eso estimo, pero ¿qué lo hará regresar?

-Pensamos que si Dracír se entera sobre la caída de Finare volverá -dijo Andrea Khond.

-El País del Zasorial es grande, ¿cómo encuentras a alguien así? -preguntó Azumi Sazekic.

-Los Torrenders puede sentir a otros Torrenders con empatía -contesta Andrea Khond.

-Sí, lo sé -dice Azumi Sazekic-. Pero sé bien que podría tardar una eternidad, si diera un paseo por Zasorial.

-Encontrará a Dracír en menos tiempo, en eso confiamos -dijo Enzo Roll sereno. Los demás se hacían preguntas en la cabeza de cómo lo logrará.

De repente se oye tocar la puerta. ¡Toc! ¡Toc! ¡Toc!

-¡Estamos en una reunión privada, vuelva más tarde! -exclama Enzo Roll.

La puerta se abre sin previo aviso.

-Me temo que no puedo volver más tarde, acabo de llegar -contesta Ciro dando unos pasos hacia delante, observa a todos.

-Como se atreve a entrar, ¿quién es usted? -pregunta Enzo Roll expectante.

-Él es mi primo -interrumpe Azumi Sazekic.

-Cuanto tiempo Azumi, siento llegar tarde -dice Ciro.

-Ignoraba que vendrías -expresa Azumi Sazekic.

-No estoy entendiendo, ¿quién es él? -pregunta Enzo Roll.

-Yo soy el enviado que buscó a Dracír -responde Ciro.

-Entonces estabas con vida, Torrender -dijo Hernán Soles.

-Hay otro Torrender que no fue secuestrado... -comenta Matías Sarit. No supo si sentir alivio, al menos hay más de ellos-. No me di cuenta por los lentes de sol que trae.

-Si Dracír no está aquí, significa que ¿no lo has encontrado o no quiso venir? -pregunta Enzo Roll con interés.

-Por suerte no lo encontré -contesta Ciro.

-¿Por suerte? -exclama Hernán Soles.

-Sí, lo peor sería que no quisiera venir -responde Ciro-. ¿Y cuál es el plan? Siempre hay uno.

-¡Que Descarado! Fracasas en la misión y pides ser parte -reclama Hernán Soles.

-No he fracasado, vine de inmediato al enterarme de la caída de Finare -menciona Ciro-. Aún me queda por explorar Nanún, Reans y Avirde, él estará en algún lado.

-Si no lo sabes, al parecer está en Zasorial -dice Hernán Soles.

Una sensación de amargura y esperanza recorre el cuerpo del Torrender, después de tanto tiempo al fin tiene una pista. "¿Zasorial?, pero si viví una temporada allá" pensó.

-¿Cómo sabes lo ocurrido en Finare? La información no es pública, primo -cuestiona Azumi Sazekic.

-Tengo mis contactos -responde Ciro.

-Lo cierto, es que si tenemos un plan -afirmó Enzo Roll-. Es buscar a Dracír, esta vez con la ayuda de una Torrender.

-¿Una Torrender? -pregunta Ciro.

Años 2207, hace catorce años.

Abigaíl Arihn desde pequeña era una niña animada. Ella es blanca, cabello largo y liso de color rubio cobrizo, ojos de color verde satinado brillante. Cuando cumplió ocho años entró en la Escuela de Torrenders, por lo tanto, fue descubriendo cada vez más su desarrollado poder, nació con un potencial que no podía controlar; causando de en vez en cuando desastres, accidentes o explosiones de energía alborotada. Aunque nada que lamentar, solo pequeños rasguños que tuvo sus compañeros, siendo azotados en el suelo más de una vez por fuertes ráfagas de viento. En los genes de Los Torrenders pueden resistir hasta explosiones, que un humano común no podría.

Cuando tuvo diecisiete años, Abigaíl conoce a su futuro maestro llamado Sebastián Zendri. Es moreno claro, algo robusto, un metro ochenta, cabello corto de color negro, ojos marrones satinado brillante, para el momento tenía cuarenta y ocho años. Como nuevo maestro de la escuela donde estudiaba Abigaíl; dio clases a muchos alumnos, ya tenía experiencia en el campo, pero nada lo que vio una tarde cerca de las vacaciones de verano.

En el examen Final de graduación, donde consiste en crear Energía Control con los ojos vendados, transportar objetos de un lugar a otro hacia un destino La Caja; es un examen al aire libre y la mayor parte del terreno de la escuela hay césped, lo cual es agradable estar allí.

En el turno de Abigaíl al frente de tres profesores y sus compañeros de clases, con la venda puesta se sentía algo nerviosa. Está parada desde un punto central en el campo de césped, en medio de los diez objetos pequeños como vasos, borradores, etc. Levanta sus brazos hacia los lados y se concentra con lo que hay alrededor; poco a poco extiende su poder del elemento Aire, es como sostener servilletas de 'seda' en la punta de los dedos; percibiendo uno a uno los objetos, siente como se dobla la 'seda'. El siguiente paso es levitar los diez objetos al mismo tiempo y resguardarlos en La Caja que estaba al frente de ella. Respira hondo, comienza a usar más poder apretando las manos, los diez objetos levitan al mismo tiempo rodeados de aire en forma esférica. "¡¡¡Lo logré!!!", pensó. Abigaíl con emoción su corazón empezó acelerar a mil, "¡¡Ahora el paso final, a juntar todo!!".

Sin darse cuenta, Abigaíl aumentó la forma esférica de las pelotas de aire a unas playeras; los profesores sin chance de advertir que se detenga, las diez pelotas playeras se fusionaron, creando un mini huracán sobre la escuela que revolcó a todos en el suelo. Después que se disipó el aire Abigaíl se disculpó con todos, explicando qué se había emocionado mucho. Y nadie lo podía negar, tiene un gran potencial que a la final se graduó, con la única condición de seguir entrenando con un maestro en particular.

Sebastián Zendri se ofreció a entrenarla, su poder es del elemento Tierra. Si Abigaíl quería dominar un gran poder: necesitará una fuerte voluntad comparable al poder de la Tierra.

Capítulo 2 - Incertidumbre

El maestro de Abigaíl, la llevó a varios lugares de Finare poco concurridos y en espacios abiertos como praderas, para que nadie salga revolcado por Abigaíl en caso de hacer prácticas más complicadas. Eran entrenamientos para llevarla al límite de sí misma hasta donde pueda conocer bien su potencial, también hubo rato de relax para descansar o repensar lo que no hizo bien; la curiosidad de la Torrender de querer hacer más o experimentar algo asombroso, entre pequeños desvelos lo imaginaba e incluso en sus sueños entrenaba, a veces no descanso por completo.

En septiembre del año 2220.

La Abigaíl de veintiún años de un metro setenta y uno, acompañada de su maestro Sebastián de cincuenta y dos años con algo de canas, se van a entrenar a Las Montañas Heladas de Nanún con Solicitud de permiso. Fue aprobado por la mismísima presidenta de Nanún, Andrea Khond quien tuvo interés en conocer a Abigaíl.

Continuando con la reunión privaba, en la actualidad...

-La joven Torrender ha estado entrenando en Las Montañas Heladas de Nanún, junto a su Maestro casi un año -comentó Andrea Khond.

-¿Quién es ella? -pregunta Azumi Sazekic con asombro. Su primo se sorprende "¡Casi un año en ese congelador! ¿Qué intentan hacer?", pensó.

-Ella es Abigaíl Arihn, la Torrender más talentosa que yo haya visto en persona -explicó Andrea Khond sonriendo.

-Entonces el primo, Abigaíl Arihn, el maestro y el Héroe Perdido, son nuestra única esperanza -dijo Matías Sarit.

-Cuanto podamos contar con la ayuda de Dracír -comenta Enzo Roll-. Podemos estar seguros de que rescataremos al resto de Los Torrenders.

-Está bien, está bien, ¿Pero cuánto tiempo tenemos? -pregunta Mateo Reyes con algo de prisa y tono nervioso-. ¿Cuánto estima en que regresarán a por nosotros Los Roc Darks?

-Me temo que, en meses o semanas. Y actúen esas rocas parlantes... -dijo Hernán Soles en tono serio-. La posible caída de los cinco Reinos restantes.

Cada uno en la sala de conferencias al escuchar esas palabras imaginó el fin a esa escala. Ya cayeron dos reinos con facilidad, cinco reinos más no sería problema para Los Roc Darks.

-¡Yo me voy! -exclamó Ciro dando media vuelta hacia la puerta-. No pienso ir a Nanún, para luego ir a Zasorial.

-Espera... -dijo Azumi Sazekic levantándose del asiento. Pero el Torrender se marchó, cerrando la puerta detrás de sí.

-Déjalo que se marche, es mejor buscar por separado -explica Hernán Soles.

-Que le vaya bien... -susurra Azumi Sazekic preocupada, se sienta de nuevo.

-¿Damos por terminada la reunión? -preguntó Andrea Khond.

-Sí, pero recomiendo que sean discretos -menciona Enzo Roll-. Finare cayó en condiciones extrañas y podría cundir el pánico.

-¡¿Extrañas condiciones?! -pregunta Matías Sarit intrigado.

-¿Algo más extraño que un Roc Dark o qué? -preguntó Axel Persah confuso.

-En Saiso hubo conflicto y sobrevivientes... -explicó Mateo Reyes-. En Finare secuestrados, solo así, sin pelear.

Casi a todos les tomó por sorpresa lo que dijo.

-¡Imposible! -exclamó Alex Persah, se sintió abrumado. Se creó una tensión en la Sala de conferencias.

-Es lo único que podemos deducir de nuestros satélites -dijo Enzo Roll-. Según el registro de los sensores de calor-. Titubea-. Pues...

-Los habitantes de Torren fueron los primeros secuestrados -menciona Andrea Khond-. Y el resto de Finare, bueno... No quedó nadie-. Un hilo de nerviosismo le atravesó el cuerpo.

-Esto es... -dijo Axel Persah sin encontrar las palabras.

-¡Es triste!... -expresó Azumi Sazekic afligida. Tiene buenos recuerdos de su hogar de nacimiento.

-¡Oigan, oigan!... Aún tenemos un plan, por más difícil que parezca -dice Andrea Khond esperanzada. Intenta no sentirse indefensa y creer en una pequeña salida.

-¡¿Un plan de cuatro Torrenders?! -preguntó Axel Persah incrédulo.

-Por eso la discreción de esta reunión, Los Roc Darks no deben saber lo que planeamos -responde Enzo Roll.

-El factor sorpresa determina la infiltración exitosa al territorio de Los Roc Dark -menciona Hernán Soles.

-Exacto, y será mejor que nos vayamos a descansar... -dijo Enzo Roll con voz firme-. La reunión terminó, y teniente supervisa los preparativos del Plan.

-¡Sí señor! -responde Hernán Soles.

-¡Pasen un feliz día!, presidentes -exclamó Enzo Roll concluyente.

Todos los presentes se levantaron de sus asientos con pocas esperanzas, pendiendo de un hilo, aferrados a la única idea que el Héroe Perdido y compañía los salve a todos.

Mientras tanto en Las Montañas Heladas de Nanún.

Una ligera tormenta de nieve asecha en estos momentos. Sin comunicación con el resto del mundo.

Los Torrenders con cierta resistencia al clima, no necesitan de mucho abrigo. Abigaíl viste de franela, un mono y zapatos deportivos, todo el conjunto es de color blanco. Su maestro lleva el mismo conjunto que ella, con algunas diferencias como líneas marrones largas y cortas, con marcas desde los zapatos deportivos hasta el mono y la franela, tiene líneas artísticas de color marrón claro, aparte lleva puesto una capa con capucha marrón.

Cada país se representa por color en las capas con capucha, es como un pasaporte cuando viajas al extranjero indicando de dónde provienes, y también existen tipo térmicas. En caso de Finare se representa por el color marrón.

Abigaíl y su maestro viven en lo más alto de la montaña, a nueve mil metros de altura, cerca de otra cima, hay un precipicio interno oscuro y un precipicio externo como para bajar esquiando a nivel extremo.

Para vivir en la montaña helada, Sebastián creó con su poder del elemento Tierra una superficie plana con forma de disco grueso hecha de roca, adherido en el lado interno de la montaña.

El gran disco de roca cuenta con el espacio suficiente para construir una Casita de roca y emplear intensos entrenamientos. A la orilla de la superficie hay doce rocas alargadas de dos metros de alto, colocadas alrededor para indicar el límite y no caer al precipicio. La poca visibilidad es un problema en una tormenta de nieve.

En uno de los entrenamientos diarios de Abigaíl está parada de manos, sobre una roca alargada y plana que resalta en la superficie nevada, cerca del precipicio. Intenta mantener el equilibrio entre las frías ráfagas de viento.

Su maestro sale de la Casita cruzando el marco sin puerta y la capa marrón ondea por la brisa. Mira con curiosidad a Abigaíl.

-¿Qué haces Abigaíl? -pregunta Sebastián.

-Intento mantener el equilibrio con mi elemento Aire -responde y respira otra bocanada de aire-. Para no caer por las ráfagas.

-Ya lo sospechaba -afirma colocando una mano a la barbilla-. Lo que no sé, ¿por qué tu mundo está de cabeza? -. Pregunta con sarcasmo.

-Pensé que sería mejor, de controlar mi elemento -respira otra bocanada de aire y sigue respondiendo-. Por las impredecibles ráfagas.

-Está bien -responde-. Supongo que ya dominas El Súperviento Arrollador del Dolor.

-No, aún no -contesta mientras se pone de pie y le mira-. Practiqué temprano, pero aún siento que le falta más poder-. Observando sus manos, suspira-. Y pueda ser digna del nombre de mi técnica.

-Ummmm eso lo quisiera ver algún día, también sugiero que le cambies el nombre a esa técnica tuya -comenta.

-¡¿Por qué?! -responde a prisa.

-Es como sí sintiera dolor cada vez que lo menciono -sonrió divertido.

-Maestro no se burle, a mí me gusta el nombre.

-Está bien ponle como quieras, el nombre solo facilita recordar las técnicas mientras aprendes el control -comenta fijándose en el reloj que trae en la muñeca-. Y ya es hora de comer... Haré el almuerzo, te daré chance para que entrenes más.

Sebastián da vuelta hacia la Casita. Esta pequeña vivienda es alargada con dos camas a un lado, alejado de la entrada: son losas de roca, en algunas partes hundidas para que el cuerpo se acople, las rocas más cómodas que pueda haber.

Hay una trampilla en medio de la Casita que da acceso a las provisiones como la comida, el agua y la ropa. Y cerca de la entrada está la cocina de combustible y solar. El tipo solar es difícil de recargar durante largas tormentas.

Seis horas más tarde, la tormenta de nieve cesó.

Abigaíl sentada en la misma roca alargada de entrenamiento, está cruzada de piernas con los ojos cerrados, mantiene una concentración interior ininterrumpida. Sin embargo, a lo lejos se escucha un helicóptero sacándola de trance, abre los ojos viendo un helicóptero de color negro en dirección a ellos. "¿Nos trajeron provisiones tan pronto?".

Su maestro qué en este momento tomaba una siesta, oyó el helicóptero también. El sonido de las hélices se hace más fuerte, a decir verdad, Sebastián no tenía mucho que hacer; lleva cuatro años enseñando a Abigaíl, entre lo poco que le falta es dominar su mejor técnica.

Cuando el sonido de las hélices se escucha cerca, Sebastián se levanta de la casi cómoda cama y sale de la Casita. El helicóptero con vidrio ahumado se posiciona para descender sobre la pista de aterrizaje estilo roca, una pista hecha por el mismo.

-¡Tenemos visitantes! -exclama Sebastián-. Es hora de destapar los escalones-. Levanta el brazo derecho con la mano extendida, apuntando hacia la pendiente. Están hechas de rocas aplanadas que en estos momentos están cubiertas de nieve, la pista de aterrizaje queda más abajo de la Casita.

-Maestro, yo lo hago -Interrumpe Abigaíl poniéndose de pie-. Veinte escalones no son nada para mí.

-Ok, hazlo tú.

Abigaíl de un paso, bajó de la roca de entrenamiento y camina más a la orilla del precipicio. Enfoca la mirada pretendiendo adivinar los escalones en la pendiente, con las manos abiertas

apunta en dirección: en las palmas se forma rápido unas pelotas concentradas de Aire, disparándolas de cada mano crea más esferas al instante.

Las pelotas chocan contra la pendiente, las ondas expansivas salpican la nieve hacia los lados descubriendo los escalones.

El helicóptero en descenso a la pista, los tripulantes observan el espectáculo.

-¡Listo! -dice Abigaíl contenta.

-Así que fueron veintidós esferas -contó Sebastián.

-¿Entonces te distes cuenta? -pregunta dando la vuelta, dirigiéndole la mirada.

-Digamos que tengo mucho tiempo libre y sigo siendo tu maestro.

-¡Qué quisquilloso! -exclamó-. Solo fallé dos veces, había nieve allá -. Dijo con mala cara.

-Bueno, lo admito, hiciste un buen trabajo -dice Sebastián, y Abigaíl sonrío.

Del helicóptero baja una tripulante, los Torrenders ven a lo lejos a una mujer de vestimenta ejecutiva de color blanco, encima trae una capa negra con la capucha puesta. Hay dos acompañantes que no bajan, visten de túnicas azul oscuro con capas bicolores entre blanco y negro.

-Así que tenemos visita de Nanún -comenta Sebastián acercándose a la orilla.

La mujer subiendo los escalones. Abigaíl la reconoce apenas a medio camino, su pelirrojo cabello sobresale un poco de la capucha. Cuando ella llega hasta a ellos, se acerca la Torrender.

-¡Andrea! -exclamó Abigaíl dando un abrazo.

-Abigaíl cómo estás -responde Andrea recibiendo el abrazo.

-¡La mismísima presidenta de Nanún nos visita! -exclamó Sebastián-. ¡Cuánto tiempo!, a que se debe el honor.

-¡Hola Sebastián!, cuánto tiempo ¿Verdad? -comenta Andrea-. Hace meses que no los veía y no recordaba el frío de acá.

-Y eso que traes puesta la capa térmica -mencionó Abigaíl.

-¿Llegaste sola? ¿El piloto nos tiene miedo? -pregunta Sebastián irónico.

-No exactamente, vine con dos acompañantes. Son androides del País Central -comenta Andrea.

-Entonces llegas de lejos -dice Sebastián.

-Pero no traigo buenas noticias -expresó Andrea incómoda.

-¿Qué pasó? -Abigaíl se preocupa.

-Pues... Verás... -Andrea respira hondo-. Finare cayó a manos de Los Roc Darks.

Cuando escucharon esas palabras Abigaíl y Sebastián, un frío inquietante les recorrió el cuerpo. Finare es el lugar donde crecieron y vivieron toda su vida, en el país hay una ciudad llena de Torrenders, es una noticia que no esperaban escuchar.

-¿Esto está ocurriendo? -Sebastián cayendo sentado hizo una pregunta al aire. Recordando la última vez que vio a su esposa y a su hijo.

-No sé cómo ocurrió, y quisiera saberlo -dijo Andrea triste.

Abigaíl no sabe cómo reaccionar, está inmóvil. Sus padres murieron hace años de una extraña enfermedad y ha estado sola desde entonces, excepto por la compañía de su maestro.

Capítulo 3 - El Ojo del Destino

Hace tres años.

En un día como cualquier otro, Los Rock Darks invadieron el país de Saiso en un abrir y cerrar de ojos, conocido también como el Reino de Oro. Cientos de residentes originarios fueron protegidos por Los Torrenders, pero la mayoría no logró sobrevivir.

Mucho pronosticaron el principio del caos, el fin entre finales, y no llegó a ocurrir nada. En los meses siguientes, hubo una aparente calma; la aparición de Los Roc Darks fue relacionado con el Evento de Torren donde nacieron los Torrenders, sin embargo, hay dudas al respecto. Desde el país de Finare a Saiso hay una gran distancia, está de por medio el mar y tres países, es muy poco probable que una horda de rocas vivientes deambulara entre naciones sin ser vistos.

Las Montañas Heladas de Nanún, actualidad.

-Todos fueron secuestrados -explica Andrea-. Pero aún podemos traerlos de vuelta a casa.

-¿Están en Saiso cierto? -preguntó Sebastián incómodo.

-Sí, todas las naves gigantes se dirigieron a Saiso -dice Andrea.

-Entonces nos vamos -Abigaíl se animó hablar-. Llévanos allá.

-También vengo a contar un plan, uno que incluye al Héroe Perdido -comenta Andrea.

-¿El Héroe Perdido?, ese es el plan -dice Sebastián.

-Dicen que se retiró porque ya es viejo -menciona Abigaíl.

-¿Cómo que viejo? Dracír es más joven que yo -contesta Sebastián.

-A Los Torrenders no se le nota mucho la edad -dijo Andrea-. Jamás supe cuántos años tenía.

-Dracír tendrá sus treinta y siete o sus treinta y ocho -menciona Sebastián.

-¿Lo conociste Maestro? -pregunta Abigaíl.

-No literal, estudiamos en la misma escuela -aclaró Sebastián-. La primera vez que lo vi, Dracír era un niño y yo era maestro de esa escuela.

-¿Entonces le dio clases? -pregunta Abigaíl.

-No, solo lo conocí de vista en la escuela -dijo Sebastián-. Pero esos ojos, no parecen de un niño de ocho años, no puedes olvidar algo como eso.

-Entiendo -dice Abigaíl.

-Y el plan consiste en saber dónde está -puntualiza Andrea.

-Nos tomará demasiado tiempo -afirmó Abigaíl-. Buscar país por país en esta situación complicada, no lo imagino.

-Te puedo ahorrar los viajes diciéndote que está en Zasorial -menciona Andrea.

-El país más grande de todos, con razón nadie sabe dónde está -comenta Sebastián.

-Nos vamos para Zasorial entonces -dice Abigaíl dando media vuelta, para empacar sus cosas. Sebastián se levanta y hace lo mismo.

-Yo espero aquí mientras recogen sus pertenencias -dijo Andrea esperanzada.

Y así Abigaíl a punto de emprender un largo viaje a Zasorial, conocerá lo qué le depara el destino. Un plan complejo con la incertidumbre en el pecho.

Cuando Abigaíl y Sebastián salen de la Casita con las maletas hechas, y Andrea a la espera. Se acerca a ellos un androide que subió los escalones sin previo aviso.

-Hola, soy NF26Y -dice con voz robótica. De tamaño promedio, trae puesto una túnica azul oscuro y una capa bicolor de blanco y negro, sus extremidades son grisáceas-. Traigo un mensaje del País Central.

-¿Si?... ¿Cuál es el mensaje NF26Y? -pregunta Andrea intrigada.

-Torrenders esperen una hora más, antes de partir -dice NF26Y-. Viene para acá otro helicóptero con provisiones experimentales.

-¡¿Una hora?! Porque esperar más, tenemos prisa -comenta Abigaíl. Sebastián le mira como diciéndole que se calme.

-¿Experimentales, dices? -Sebastián preguntándole al androide.

-El paquete contiene bebida energizante y comida extra para un largo viaje -dice NF26Y-. Son los únicos Torrenders, los necesitamos vivos.

-Está bien esperaremos, somos dos por el momento -comentó Sebastián-. Los Roc Darks no son nada fáciles-. Dice con voz baja, no queriendo hablar de ello.

-Nunca insistí en preguntar maestro, porque hace tres años fue una tragedia -explica Abigaíl-. ¿Pero cómo son Los Roc Darks?

-Son grandes... Más de dos metros, como todo el mundo sabe -cuenta Sebastián-. Pero son más que eso-. Siente como le pesan los recuerdos.

-¿Más que eso? -Abigaíl siente curiosidad-. Sé que veré uno cara a cara en Saiso.

Andrea mira a Sebastián con curiosidad también, aunque no dice nada quiere saber sobre Los Roc Darks.

-Aunque sean pesados y grandes, no son lentos -aclara Sebastián-. Aparte son muy fuertes.

-Entonces tan rápidos como un Torrender -Abigaíl se preocupa.

-No como un Torrender -afirmó Sebastián-. Son mejores que un Torrender.

Sorprendidas Abigaíl y Andrea por lo que escuchan.

-Quée... eee... ¿Los Roc Darks? ¿Son tan poderosos? -Titubea Abigaíl.

-Por eso nunca te hablé de ellos Abigaíl -se explica Sebastián-. Su existencia es desmotivadora.

-Yo... -Abigaíl no encuentra las palabras, apenas lo asimila.

-Por ello quise venir a Las Montañas Heladas de Nanún -menciona Sebastián-. Para que domines tu poder y también desarrollar tu mejor técnica.

-El Súperviento... -Abigaíl no pronuncia el nombre completo y piensa en posibilidades. "¿Mi mejor técnica? ¿Cómo puedo acertar el golpe a algo tan rápido, aunque domine mi técnica? Apenas me dé cuenta estaré acabada".

-Sé lo que supones Abigaíl -responde Sebastián-. Y te entiendo, no es fácil.

-Es una locura -dice Andrea-. ¿Entonces el Héroe Perdido? Es una mentira, nunca luchó contra Los Roc Darks-. Se desanima.

-La verdad es que... - Sebastián toma una pausa antes de responder-. Dracír sí estuvo en Saiso, nosotros Los Torrenders a duras penas sobrevivimos, pero...

-¿Qué? -pregunta Abigaíl.

-No existe Torrender que derrote a Los Roc Darks -confiesa Sebastián.

Abigaíl y Andrea se les eriza la piel, una sensación más fría que el clima.

-A excepción de Dracír, él supera a Los Torrenders -Sigue contando Sebastián-. Aunque nosotros lo consideramos un Torrender, él es distinto.

-¿Él supera a los Torrenders...? -preguntó Abigaíl despacio, intentando asimilar el poder de Los Roc Darks y ahora escucha que Dracír es uno más de los poderosos. A ella le parece un mundo inalcanzable.

-No entiendo por qué se retiró -dice Sebastián-. La última vez que lo vi fue en Saiso y sus últimas palabras fueron, me retiro por el bien del futuro.

-¿Qué quiso decir Dracír? -pregunta Andrea confundida.

-Quizás para estimular a los demás, que luchen por sí mismos, no lo sé -dice Sebastián.

-¡Pero eso no fue peor! -exclama Abigaíl-. Él se fue, nadie protegió a Torren, ni a Finare, ni a nadie-. Casi se le salen las lágrimas.

-La caída de Finare me sorprendió, pero no imagino a Dracír abandonando a alguien -comenta Sebastián.

-Eso mismo piensa el Director General -interrumpe Andrea-. Me contactó, me explicó el plan-. Suspiró y luego dijo-. Un plan sobre ti Abigaíl y tu maestro, con la esperanza que encontrarán a Dracír.

-Aunque no podemos hacer mucho -dijo Abigaíl afligida.

-Yo tampoco sabía que Dracír podría ser el único -comenta Andrea resignada-. El Director no me comentó nada.

-Hace tiempo le conté al Director sobre ti Abigaíl, tienes talento -menciona Sebastián-. Y ahora estamos acá con este plan, aunque no seamos como Dracír, podemos llegar a Saiso con su guía.

No sabe en qué pensar Abigaíl, jamás conoció a Dracír ni de vista.

-Es hora de irnos presidenta -dice NF26Y con su voz robótica-. El próximo helicóptero está en camino.

-Está bien, les deseo éxitos -comenta Andrea y abraza a Abigaíl-. Cuídate mucho, nos vemos pronto.

-Sí, tú también -dice Abigaíl.

-Hasta luego, presidenta -se despide Sebastián.

-Hasta luego, Sebastián, cuida a Abigaíl -dice Andrea despidiéndose.

-Siempre... -asiente Sebastián.

Se retira bajando los escalones y el androide siguiéndole el paso hasta llegar al helicóptero, se montan tomando sus asientos. Para luego el piloto encender las hélices, asciende, viaja al noroeste.

Abigaíl y Sebastián se sentaron en la nieve sin hablar, había mucho para reflexionar y a la vez no encontraban respuestas.

Luego de un rato a lo lejos se escucha unas hélices, esta vez viene un helicóptero de color blanco.

-¿Maestro?

-Dime.

-Ojalá que los energizantes nos sirvan de algo.

-Sí, yo espero eso también.

Cuando el sonido de las hélices se hizo más fuerte, el helicóptero está en posición para aterrizar. Ya en la pista, bajaron cinco tripulantes abrigados con suéteres gruesos de color blanco, pantalones negros y botas negras. Los cinco llevan capas bicolores con la capucha puesta, uno sube los escalones con una caja pequeña en brazos. Y los otros cuatro que son tres hombres y una mujer, se disponen a bajar las cajas.

Sebastián se levanta y Abigaíl hace lo mismo. El sujeto llega hasta ellos, no se le puede ver toda la cara, lleva una especie de casco integral de color negro como de motociclista, pero su diseño está descubierto a la altura de la boca. Él es de tez blanco.

-Hola Torrenders soy Jairo, les traigo el producto.

-Mucho gusto -dice Sebastián y Abigaíl.

-No tenemos mucho tiempo, les muestro rápido -comenta Jairo.

Pone la caja en el suelo, lo abre y se ve el contenido que son cuatro botellas de agua. Jairo le da una botella a Abigaíl, la etiqueta dice energizante.

-A ver -dice Abigaíl estirando un brazo y agita la botella fijándose si ve algo distinto.

-Dime una cosa Jairo -dice Sebastián-. ¿Por qué tantas cajas? -. Pregunta observando la pista de aterrizaje. A simple vista calcula unas quince cajas.

-Aaah, eso -responde Jairo-. Son las provisiones, pero no sé preocupe señor también trajimos un mini-transportador antigravedad, llevará las cajas por ustedes.

-Que detalle -opina Sebastián.

-Tome uno también -dice Jairo dándole una botella energizante que sostiene en la mano Sebastián.

-¿Y qué se supone que hace esto? -pregunta Abigaíl curiosa, destapa la botella y toma un trago.

-Muchas cosas, pero debería quitarles el cansancio -contesta Jairo-. Son Torrenders, se hizo el esfuerzo de crearles algo efectivo.

-¡Oye está bueno!, es de fresa -exclama Abigaíl.

-¿Sí? -dice Sebastián destapando el suyo y probando un sorbo-. Tienes razón Abigaíl.

-Sí, el sabor es bueno también -comenta Jairo mientras sonríe.

-Me estoy sintiendo mareada -dijo Abigaíl viendo como todo se mueve de un lado a otro.

-¡Cuidado te caes! -exclama Jairo.

-Yo también me siento mareado -dice Sebastián que intenta estar de pie. Todo alrededor gira y ve como cae Abigaíl en la nieve. Termina él cayendo sobre la nieve también, escucha al fondo la voz de Jairo que dice.

-No se preocupen, solo es un efecto secundario.

Queda inconsciente Sebastián. Minutos después, sin poder abrirlos los ojos escucha voces a lo lejos.

-Jefe, ya descargamos todas las cajas -voz masculina.

-Bien, dile al androide que suba -voz de Jairo.

-¡Si señor!

Sebastián vuelve a caer en el sueño profundo.

Diez minutos después...

Abigaíl sintiéndose incómoda y paralizada, reconoce la roca dónde está acostada, es donde siempre entrena, pero no sabe cómo llego hasta allí. Abre el ojo y ve los tripulantes alrededor. También está un androide de color blanco a su lado, es tipo cirujano.

"¡¿Un androide blanco?! ¿Qué hace aquí?", pensó Abigaíl.

-Hola Abigaíl, como te sientes... paralizada -comentó Jairo-. Androide muéstrame el frasco-. Capta la orden el androide.

En el pecho del androide se abre un compartimento, saca un pequeño frasco y lo muestra sobre su mano robótica.

-¿Reconoces esto Abigaíl? -pregunta Jairo.

Abigaíl dirige la mirada al frasco, contiene un líquido transparente y ve adentro un ojo de color verde satinado brillante flotando.

-¡Exacto Abigaíl, es tu ojo! -exclama Jairo con una sonrisa maléfica.

Abigaíl sorprendida, no se había dado cuenta qué ve un solo lado, era cierto, le faltaba el ojo izquierdo. El efecto de la parálisis recorriéndole el cuerpo y ella sin poder hacer nada.

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