POV JULIANA
El dolor por el que atravieso no me deja ser feliz, no puedo parar de pensar en las palabras de esa maldita víbora que hace unos días apareció en mi casa,
Flash back...
-Tú no eres la mujer para él, siempre a tu lado ha sido infeliz, le has causado problemas, ahora que tienes a tus hijos juntos aprovecha y vete a la mierda, déjalo que rehaga su vida a mi lado, por tu culpa casi muere dos veces, ¿Qué esperas, que a la tercera si lo maten? No te negare que te ama, que esa noche se acostó conmigo mencionando tu nombre, pero eres un peligro en su vida, mira a tu alrededor, les toca andar con guardaespaldas con miedo a morir, esa no es vida para la persona que amas, si lo amas déjalo en paz, yo puedo ofrecerle una vida sin tanto peligro una vida tranquila y feliz, no con tanto llanto y dolor como la que tú le ofreces -expresa Selena.
-El amor que siento por él jamás podrás entenderlo, porque tu solo estas encaprichada con un hombre que ama a otra, que ni al tener sexo contigo pudo dejar de pensar en mí, vete a la mierda y no vuelvas a mi casa, no quiero verte, eres la peor basura del mundo, no tienes dignidad, te toca mendigar el amor de un hombre prohibido, de un hombre que jamás te amara como a mí, pueda que se acostó contigo, pero ten en cuenta que esa noche a la mujer que besaba, a la que tenía en sus brazos no eras tú, siempre fui yo -escupo todo mi veneno con odio, sáquenla de mi casa, esta mujer tiene prohibida la entrada...
Fin de flash back...
Esas palabras resuenan en mi mente, sé que fui la culpable de las veces que ha estado en peligro de muerte, no puedo hacerle más daño, además su error me lastima, a Selena le dije todas esas palabras para herirla, para que no pensara que ella gano, pero no puedo con el dolor, ya mañana sale de la clínica y no he sido capaz de visitarlo más, Renata escucho mi discusión con Selena, me toco decirle la verdad, ella me apoya y dice que no quiere ver a su hijo por ahora porque lo golpearía y lo mandaría de nuevo al hospital.
Mis hijos han sido lo mejor, en ellos encuentro esa paz que en las noches pierdo al ver el vacío de mi cama, Julián adora a su hermana y ella a él, ese lazo que tenían en el vientre lo recuperaron nuevamente, mis amigos viene a mi casa y están felices de conocer a mi hijo, todos disfrutamos de su presencia, de su carisma, es un niño muy inteligente que te sorprende día a día, estar con mis hijos es el regalo más grande y creo que Alexander también merece disfrutar esos momentos, pero cuando salga del hospital se llevara muchas sorpresas y tendremos una larga conversación de nuestra nueva realidad, cuando pienso en él creo que todo en mí se rompe, pero también tengo que agradecerle que me haya devuelto la felicidad con rescatar y salvar a nuestro hijo.
Llega el día que tanto temía, él está entrando en este momento, lo veo y se ve muy bien, mi esposo es un hombre muy atractivo y ese cabello largo y alborotado lo hace ver aún mejor. Contengo mis ganas de saltarle encima y decirle cuanto lo amo, cuanto lo he extrañado todo este tiempo, pero sé que no está bien, que Selena tiene razón en que por mi culpa lo han herido ya dos veces, y no quiero que haya una tercera, además el dolor no desaparece por más que ya lo perdone, ese dolor de su traición sigue latente en mí, cada día me duele más, a mi mente llegan imágenes de él y ella, aunque no los vi, puedo imaginarlo y eso es una maldita tortura.
-Me alegra que estés mejor -digo tratando de ser lo más indiferente posible, porque me muero por besarlo, por estar en sus brazos.
-Te lo agradezco -expresa con la mirada perdida.
-Los niños y Tifany no están en casa, se fueron con tu madre y no vendrán hasta mañana, creo que este tema que tu yo tenemos que hablar es muy delicado y no quiero que estén presentes, siéntate por favor -expongo de manera tranquila, no quiero ser la villana en esta historia.
-Amor yo...-dice y lo freno en seco, escucharlo llamarme amor me quema, sus palabras me hacen sentir un maldito nudo en la garganta que me siento ahogada, que siento quedarme sin respiración.
-No por favor, déjame hablar a mí y luego tú dices lo que quieras -le indico seriamente.
Le digo lo que pienso, lo que planee para lograr que se aleje de mí, me siento débil y me acerco al ver que está llorando, limpio sus lágrimas porque mi corazón está en agonía al verlo tan vulnerable, toma mis manos entre las suyas y deja un cálido beso en ellas, un beso que desearía diera en mis labios, porque besarlo es tocar el cielo.
-Yo te juro que te amo, que no sé qué paso, no me acuerdo de nada, solo que tú estabas ahí, perdóname, perdóname mi amor -explica con dolor, sé que es cierto, pero no puedo aceptarte en mi vida nuevamente para que te hagan daño por mi culpa -pienso angustiada.
-Yo... yo también te amo, pero esto me duele mucho, siento que me quema el alma, que me arrancaste el corazón, yo te entregue todo de mí, luche contra el dolor de la supuesta muerte de mi hijo por amor a ti, por amor a Alexa, cada parte de mi grita, de dolor con esto...-expreso sincera y dejando que esta vez hable mi corazón y no mi mente.
Toma mi rostro con sus manos y ambos lloramos observándonos, puedo ver el dolor en su mirada, puedo sentir que está muy mal, que esto lo destruye tanto como a mí, pero si lo acepto lo pondría en riesgo y no puedo ser tan egoísta y permitir que termine muerto por mi culpa
-Eres mi todo, yo sin ti...-dice.
Lo interrumpo y dejo que mi corazón desahogue lo que siente por su traición, le explico mi punto de vista y sin poder más corro a la que era nuestra habitación, porque después de que se valla yo tampoco seré capaz de vivir en ella.
Él grita y mi nombre me llama desesperado, pero no me detengo, en cuanto entra a la habitación tomo fuerzas y ...
-Llévatelas, y vete, porque si no lo haces tú, lo hare yo -expongo firme, sé que él no permitirá que me valla de la casa por seguridad, pero no veo otra opción para presionarlo a que se ponga a salvo.
-Perdón, mil veces perdón, hare lo que este a mi alcance para recuperarlos, Juliana, cometí un maldito error, pero mis sentimientos por ti no han cambiado, y no cambiaran jamás, sin ti nada tiene sentido, sin ti mi vida es un infierno, un infierno que me atrapa y me lleva a un abismo constante. Puedo entenderte, porque eso sentí cuando me entere de lo de leonardo, y yo mismo te dije que eso no te lo perdonaría...
Corta sus palabras, al parecer ahora entiende mi dolor, pero él no sabe que mi amor por él es tan grande que ya le perdoné, que ahora lo único que quiero es ponerlo a salvo.
Para no alargar más esta situación tan difícil para ambos decido decir lo último.
-Puedes estar con los niños cuando quieras, pero avísame para no estar presente, no soportaría verte -expreso con sinceridad, porque verlo constantemente me lastimaría más de lo que ya lo estoy.
-Tranquila lo hare, te dije que lucharía por tu perdón y por recuperarte, pero entiendo que esto acabo, porque yo te lo dije cuando te ibas con Leonardo, no te molestare, es verdad, te falle y no tengo excusas, olvida lo que te dije, te dejare en paz, no te atormentare más con mi presencia, pero jamás olvides que te amo, que estoy para ti cuando lo necesites -dice saliendo con sus maletas, mi corazón no aguanta esto, no soy tan fuerte para dejarlo ir de esa manera.
-Alexander, mucha suerte, te deseo lo mejor y me alegra que estés bien, cuídate mucho, esto es un adiós -digo con tanto dolor en mi pecho jamás había experimentado esto que estoy pasando ahora, lo tomo del cuello y lo beso, en ese beso lo entrego todo, le dejo en claro que es el amor de mi vida, que jamás existirá otro hombre para mí que no sea él. Me toma de la cintura con fuerza, ninguno de los dos quiere dar por terminado el beso, porque eso significaría un Adiós, y sé que no estoy lista para eso, la falta de aire hace que nos separemos, nuestras miradas se cruzan y ambos derramamos lágrimas, pero esta vez sé que son de sangre, por el dolor del Adiós.
-Tu siempre serás el amor de mi vida, jamás podré olvidarte JULIANA -señala y se marcha.
Mi corazón grita de dolor, grita que se quede, que no lo deje ir, pero mi mente me prohíbe hacerlo, esta lucha interna es muy grande, porque estoy dejando ir el amor por esa puerta.
Mis piernas sienten desvanecer y termino tirada en el suelo llorando sin consuelo, llorando por el amor que estoy dejando ir, mi vida está a punto de terminar, porque, sin Alexander para mi nada tiene sentido, sin sus besos, sin sus caricias, sin verlo cada mañana al despertar, sin sentir su aliento cerca.
Corrí desesperada, bajo las escaleras a toda prisa, está a punto de salir por la puerta.
-Alexander, amor -grito y él se detiene.
-Me dijiste amor, me llamaste amor -expresa con una sonrisa.
-Mira, yo te amo más que a nada, pero también me duele todo esto, por favor no te vallas, pero dame tiempo, dame tiempo para sanar, no quiero perderte -digo sincera.
El me abraza con fuerza y me levanta por los aires dando vueltas conmigo.
-Como tú quieras amor, pero déjame demostrarte que te amo, que puedes volver a confiar en mí, me ganare tu confianza te lo juro -dice y me abraza nuevamente.
Verlo tan feliz me hace sentir bien, aunque no esté a mi lado como quiero, estará en casa y poder verlo todos los días, podre estar a su lado, aunque no como quisiera, pero también tiene que aprender que sus actos tienen consecuencias, que todo lo que hizo también me lastimo demasiado.
-Mira, te quedaras aquí con nosotros, pero estaremos en habitaciones separadas hasta que esté lista, hasta que sane, te prometo que intentare no volver a recordarte lo ocurrido y quiero que tú también lo hagas, intentemos olvidar, pero hay una condición que es muy importante -digo seria.
-Lo entiendo amor, sé que esto está muy resiente, y hare lo que tú me pidas, dime cual es la condición.
-Que no vuelvas a ver a Selena, ella estuvo aquí y me dijo muchas cosas que me tienen un poco confundida, no quiero que la vuelvas a ver jamás -exijo.
-Claro amor, tenía pensado hacerle el reclamo por venir a molestarte, a decirte cosas que no tiene por qué hablar, pero si tu no quieres que la vea, lo hare como quieras -indica. Pero hay algo que quiero y deseo hacer, al menos como bienvenida -dice y se acerca a besarme, correspondo gustosa al beso, me Moría por que lo hiciera, pero no se lo iba a demostrar, mi pelvis grita por atención, el acaricia mis piernas por debajo del vestido.
Me separo de él antes que termine rendida ante el deseo y sus encantos.
-Dijimos que sanaría primero, dame tiempo -digo y voy a mi habitación, dejándolo con la respiración acelerada por la pasión que nos invadía a ambos, porque me muero por estar en sus brazos, pero tengo que darle una pequeña lección y abstenerme de ser tan fácil, de perdonarlo tan rápido sin darle antes una lección.
POV JULIANA
La tarde pasa, estoy en mi habitación hablando con mi mejor amiga Andrea, le digo todo lo que ha pasado, ella me apoya en todo, es una excelente amiga, dice que pasara por mí para tomar algo, tengo que aprovechar que los niños están con Renata y no los trae hasta mañana.
Me pongo un pantalón negro ajustado de cuerina, una blusa top cuello tortuga, hago una coleta alta y tejo una trenza en ella, pongo maquillaje y pinto mis labios de un rojo fuerte.
Pongo unos botines de tacón negros y me miro al espejo, aplico perfume.
-Creo que estoy lista, y me agrada lo linda que quede -pienso.
Salgo de la habitación y bajo las escaleras, en la entrada me tropiezo con Alexander, quien sonríe al chocarnos.
-Hay algunas cosas que no cambian -dice y me observa de arriba abajo. Estas muy hermosa, y hueles también como la primera vez -expone tomándome en sus brazos, mi mirada queda fija en sus ojos, esos ojos que me llevan a la locura, él acerca sus labios peligrosamente, pero me alejo en cuanto escucho el sonido del auto de mi amiga.
-Te veo luego -digo zafándome de su agarre.
-Adiós, que la pases bien -dice y deja un beso en mi mejilla.
Salgo de prisa para irme con mi amiga, no quiero devolverme y besarlo, porque estoy a punto de hacerlo.
Saludo a Andrea, y subo a su auto, dos guardaespaldas salen tras nosotras, cosa que me molesta, pero ya me estoy acostumbrando a eso, sé que es por mi bien y de los que nos rodean.
Llegamos a un club, Santiago y Mateo están esperando en el lugar.
- ¿Qué hacen ellos aquí? Pensé que era un plan de chicas, esto no está bien, sabes que soy casada y los problemas que Santiago tiene con Alexander, esto no es correcto.
-Tranquila, es plan de amigos, nada más, ya le advertí que te deje en paz, que solo estaremos todos en parche de amigos, que no te joda la vida -explica Andrea.
-Aun así, no me siento cómoda con esto.
Los chicos nos alzan las manos para que los veamos, nos sentamos en la mesa, pedimos unos tragos, y entablamos una conversación amena, hasta ahora todo va bien.
Mateo me invita a bailar, una salsa, lo acompaño y Santiago hace lo mismo con mi Andrea, la verdad me he divertido mucho, hace tiempo que no lo hacía, le pido a mi amiga que me acompañe, al baño, vamos y retocamos nuestro maquillaje, ya me siento algo mareada por la bebida.
-Amiga, le diré a mis guardaespaldas que me lleven a casa, ya estoy muy tomada y no es correcto, tengo deberes, mis hijos vuelven mañana temprano -me excuso y ella entiende.
-pero ven y despídete de los chicos -señala.
Acepto y nos dirigimos a la mesa, un hombre muy ebrio me toma de la cintura e intenta besarme, lo evito con todas mis fuerzas hasta que siento que alguien lo aparta con fuerza y lo golpea.
- ¿Mi amor estas bien? -indaga Alexander abrazándome, le devuelvo el abrazo ya que tengo miedo por lo que quería hacer ese idiota.
- ¿Estas bien Juli? -indaga Santiago apareciendo de la nada.
-Si está bien, pero no gracias a ti -dice Alexander furioso, ven amor, yo te llevo a casa -expone y me toma la mano.
Me voy del lugar sin despedirme de nadie, la verdad siento miedo, ese hombre me hizo recordar a Leonardo, cuando trataba de abusar de mí, pensé que ya había superado esas sombras del pasado, pero aún están aquí atormentado mi vida, ese episodio fue algo que quisiera borrar de mi mente para siempre, pero es imposible.
Llegamos a casa, Alexander me toma de la mano, estoy un poco mareada y aterrada. Subimos las escaleras y el me conduce a mi habitación.
-Juli, trata de descansar, sé que eso te afecto, puedo notarlo -indica y se dispone a retirarse.
-Espera, no quiero quedarme sola, tengo miedo, estoy muy aterrada, quédate conmigo esta noche por favor -digo suplicante.
-Mi amor, sabes que puedes contar conmigo para lo que sea, pero no me pidas esto, será muy difícil, para mi dormir a tu lado sin poder abrazarte, sin poder tocarte, mejor me quedo en la habitación de enseguida y si necesitas algo gritas que estaré aquí corriendo -expresa.
-Quédate, quédate conmigo.
Después de tanto insistir lo convenzo, me pongo un pijama de pantalón corto y una blusa de mangas, es de vacas. Salgo del baño y él ya está con ropa cómoda. Al verme se ríe y yo me miro sin entender.
- ¿Qué ocurre, pasa algo? -pregunto.
-La primera vez que te vi en pijama traías una como esa, con una vaca y me dijiste que te encantaban las vacas, no lo recuerdas, esa noche paso algo extraño en mi corazón, al tenerte cerca, empecé a sentir latir mi corazón con más fuerza cada vez que te tenia a mi lado, tal como ahora -dice tomando mi mano y poniéndola en su pecho, su corazón esta acelerado -esto provocas en mí, solo tú puedes hacer esto, y pasan los años y me siento como un adolescente enamorado -expresa con tanta dulzura que me es inevitable sentirme más enamorada.
él toma mi cara en sus manos y sella el momento con un dulce beso, lo tomo del cabello y juego con él, puedo sentir mi cuerpo estremecerse como la primera vez, cada partícula de mi grita él es el amor de tu vida.
Mi respiración se acelera y las caricias no se hacen esperar, me subo como un mono, él me sujeta del trasero para no dejarme caer y me lleva a la cama para acostarme con suavidad, acaricia mis piernas mientras que con sus labios recorre mi cuello, me dejo llevar por la sensación de placer que esto me produce, baja las tiras de mi blusa, acariciando delicadamente, le ayudo a quitar su buzo y puedo ver la cicatriz de la bala de su abdomen, aun se ve muy resiente.
Toco con suavidad.
-Tranquila amor, estoy bien, y más ahora teniéndote en mis brazos, dice para quitar mi blusa del todo, mis senos quedan totalmente expuestos ya que no traía sostén, su mirada es de deseo, los acaricia con sus manos mientras me mira, sus labios atacan a mis senos como si fueran dos deliciosos caramelos, a los que lame y muerde con suavidad, mis jadeos y gemidos hacen eco por toda la habitación, cada beso y caricia es estar en la gloria.
Nos deshacemos de la poca ropa que nos quedaba, sus labios recorren todo mi cuerpo.
me subo a horcadas en él tomando el control total, su amigo entra en mi de una sola estocada, ya no resistía no tenerlo dentro de mí nuestros cuerpos se dejan llevar por la pasión, por el amor que nos une, somos dos locos enamorados, hacemos cosas que jamás habíamos hecho, todo esto es una locura, pero una deliciosa locura de pasión, amor y deseo.
-Amor, jamás me canso de ti, dice mientras entra con más fuerza.
-Yo quiero mucho mas de ti, -digo en medio de jadeos, aceleramos el ritmo, hasta que ambos nos fundimos en un orgasmo intenso y delicioso.
Su cuerpo sudoroso termina encima del mío, ambos con la respiración acelerada, se acomoda a un lado y me acuna en sus brazos, acaricia mi cabello con delicadeza, hasta que ambos nos quedamos dormidos.
Despierto al sentir los rayos del sol en mi cara, veo que Alexander está dormido abrazándome, me volteo y acaricio su rostro y acomodo un mechón de pelo que tenía en su cara.
-No sé qué paso ayer, porque termine aquí contigo, pero no me arrepiento porque te amo, a pesar de todo te amo y sé que te amare siempre -digo despacio mientras dejo un pequeño beso en su nariz.
Me intento levantar de la cama, pero él me detiene.
-Lo que paso ayer, fue que nuestro amor es más fuerte que nada, vas más allá de las malicias del mundo, más allá del destino, y yo también te amare siempre mi princesa -expresa devolviéndome el beso en la nariz.
-Te estabas haciendo el dormido, eres un idiota -digo haciéndome la enojada.
-Claro que soy un idiota, soy un idiota enamorado de su esposa, de la mejor mujer del mundo, la más bella, la más hermosa, la más sexy -expresa acariciando mis piernas.
-Quédate quieto que me voy a bañar, los niños llegaran en cualquier momento y no creo que quieras que nos vean desnudos -señalo.
-Tienes razón, pero yo me bañare contigo.
-Claro que no, sé que pretendes y si nos bañamos juntos no saldremos de ese baño, así que espera aquí, yo voy primero.
-Te prometo que me portare bien -dice levantando las manos.
Acedo a que se bañe conmigo, el estrega mi cuerpo con una esponja mientras hago lo mismo con el suyo, es inevitable no rendirse ante un hombre tan apuesto como lo es él, terminamos haciendo el amor, una vez más, pero esta vez lo hicimos más rápido pues Renata y los niños ya están por llegar, nos vestimos y bajamos a desayunar, en medio de risas y platicas, le conté como nuestros hijos han hecho de las suyas estos días, sé que se muere por verlos y abrazarlos como yo.
Llegan los niños, Renata y mi hermana.
-Papi, papi -grita Alexa en cuanto lo ve, Julián se acerca corriendo a mis brazos.
Lo levanto y Alexander hace los mismo con Alexa, me acerco a ellos para que él sepa que su padre es bueno y que lo ama tanto como yo, mi hermana saca su celular y toma una foto de los cuatro juntos.
-Las mejores fotos son las naturales -dice Tifany, ambos sonreímos y cambiamos de niños, Julián estaba un poco tímido, pero termina abrazando a su padre.
-Ven veo la foto -indico y es una foto hermosa, Alexa y su padre se miran con amor y yo hago lo mismo con Julián, lagrimas salen de mis ojos, por ser la primera foto de los cuatro y es muy hermosa. -por favor mándamela a mi celular, hare que hagan un gran cuadro de ella, es lo más hermoso que mis ojos han visto -dice Renata, observando la foto.
-Hoy llevaremos a los niños al parque y quiero que pasemos un rato juntos, Tifany, tú también estas invitada -señala.
-No lo creo, ustedes merecen un momento solos, además tengo una invitación a comer -expone y se va.
- ¿De qué habla? -pregunta.
-Mi amor, déjala, es una adolescente y merece divertirse -interviene Renata.
Le damos un baño a los niños, Julián en tan poco tiempo ya le tomo confianza a Alexander, lo besa y abraza cuando Alexa lo hace, en este momento soy tan feliz que no hay nada que acabe con ella.
Salimos al parque y lo montamos a los niños en los columpios y el sube y baja, tomo muchas fotos de mi familia.
-Mi amor, ven, vamos a comer un helado -dice abrazándome.
-Gracias, Alexander, gracias por devolverme a mi hijo, gracias porque soy la mujer más feliz...
POV JULIANA
Un mes después...
Recuperar a mi familia, me hace feliz, saber que estoy viviendo ese cuento de hadas que siempre quise, ahora todo es perfecto, pues estamos los cuatro juntos, tenemos un hermoso hogar de Leonardo y Mariana no hemos sabido nada, pero la paz que respiramos en este momento es mágica, es especial.
-Amor, quería pedirte si me acompañas de compras al centro comercial, los niños necesitan algunas cosas, más Julian, que no le hemos comprado suficiente ropa, Alexa tiene tanta, que no repite ropa, pero Julian no, es mejor comprarle algunas prendas -digo.
-Claro mi amor, lo que mi reina diga -dice besándome. Pero tendrás que pasar a la empresa, hay unos papeles de la custodia de nuestro hijo que debes firmar -indica.
-Ok, pasare a recoger a mi esposo -expreso sonriente en sus brazos.
Los niños entran corriendo para que los carguemos, pipo ha crecido mucho y entra tras de ellos.
Los saludamos y besamos, vamos con ellos a la mesa a desayunar, Tifany está un poco perdida últimamente, ya es novia de su guardaespaldas, al principio le costó mucho trabajo lograr que Alexander entendiera, pero mi esposo es muy hermoso y al final entendió, aunque aún la cela mucho, pobre de Alexa cuando crezca.
Me despido de mi esposo en la entrada de la casa, deja muchos besos y se va, con la promesa de que iré más tarde a buscarlo a la oficina.
Sigo con mi día, le doy un baño a mis hijos, juego con ellos y pipo, estos niños tienen mucha energía, y jamás se cansan, pero soy feliz, de verlos jugar y de estar con ellos. Renata y Alejandro, no salen de aquí, vienen todos los días a jugar a consentir a sus nietos, les traen juguetes todos los días, el ultimo que trajo Renata para su caballerito como le dice a Julian, fue un auto como el de Alexa, ya que los niños tienen que tener todo por igual, dice ella para que no vayan a tener rivalidades después, Alejandro le mando a construir una casa en el Árbol hermosa, la decoro para un niño, todos ellos son tan cariñosos que soy afortunada de la familia que tengo, perdí a mis padres cuando me abandonaron, pero en la familia Roig encontré un verdadero hogar.
Llegan mis suegros y aprovecho para ir a darme un baño, he sudado mucho jugando con los niños, les pido que se queden con ellos hoy y aceptan encantados. Subo a mi habitación y me doy una ducha rápida, me pongo ropa muy llamativa, quiero verme esplendida para mi esposo y le daré la sorpresa, lo invitare a almorzar, él no sabe que iré tan temprano, se llevara una gran sorpresa.
Bajo las escaleras y me despido de todos, ellos me miran sonrientes y subo a mi auto, dos guardaespaldas viene conmigo, llego a la empresa. Subo directamente a la oficina de mi esposo, su secretaria me ve asustada.
-Hola -saludo cordial, no te molestes en anunciarme, quiero darle una sorpresa a mi esposo -digo y entro.
Me paralizo al ver a Selena en su oficina.
- ¿Qué haces aquí? -pregunto.
Antony me mira sorprendido.
-Mi amor, te esperaba más tarde -dice y se acerca a mí.
-Ya lo creo, te quería dar una sorpresa, pero ahora veo que la sorprendida fui yo, ¿qué hace esta mujer aquí Alexander? -indago seria.
-No lo sé amor, eso estaba por decirme en cuanto entraste.
-Entonces di a que viniste, porque no te quiero cerca de mi esposo -recalco la palabra esposo.
-Solo vine a entregarte esto -dice y extiende un sobre que parece de laboratorio a él.
- ¿Qué es esto? -indaga Alexander
Lo abre y se cae un pequeño papel, me agacho a recogerlo y mi corazón se detiene. Es una ecografía, es un fragmento de una ecografía.
-Alexander esta estático mirando el papel que tiene es sus manos, no hace falta ser adivino para saber de qué se trata.
-Tu...tu...estas embarazada -salen esas palabras de la boca de mi esposo, esas palabras que fueron alegría una vez para mí, ahora son las causantes de mi tormento.
-Esa es la primera foto de nuestro bebe, esa es la tuya, yo ya tengo la mía -dice con tono de triunfadora, me volteo y me alejo de ellos.
-No sé qué decirte, ¿Estás segura de que es mi hijo? -indaga.
- ¿Como te atreves a preguntarme algo así, que clase de mujer crees que soy? -dice indignada. Solo quería que lo supieras y te advierto, si quieres saber algo de tu hijo, tendrás que estar conmigo, de lo contrario jamás sabrás de él -expone y sale de la oficina.
Mi corazón quiere estallar de dolor, siento que en este momento mi mundo se derrumba, se hace trizas.
-Amor, yo...no sé qué decir...no entiendo...
-NO, NO ME DIGAS QUE NO ENTIENEDES, TU SABES LO QUE HICISTE -grito y salgo corriendo de su oficina, el sale de tras de mí.
-Juli, espera, no te vayas así -dice cuando llego al ascensor, Amor, no hagas esto, tenemos que hablarlo -expongo.
-No es necesario, tengo que ir a comprarle algunas cosas a mis hijos, no tengo tiempo para esto -digo y subo al ascensor.
Sus ojos tienen una expresión de dolor, sé que esta son las consecuencias de algo que le perdone, pero es muy difícil, es una maldita locura, además la muy imbécil lo amenaza con quitarle a su hijo, no sé qué pensar, mi mente en este momento es una total confusión, una total confusión.
Llamo a Andrea y le pido que me alcance en el centro comercial, a la media hora llega, la abrazo fuerte y lloro en sus brazos, mi corazón en este momento necesita sacar todo este dolor que lo invade.
- ¿Qué pasa? Pensé que vendría a comprar ropa para mis sobrinos, no a verte de esta manera -expone mi amiga triste.
-Solo abrázame por favor, solo abrázame -digo y ella llora conmigo.
Después de calmarme, le pido que entremos a la tienda, que me dé tiempo para hablar del tema, compramos muchas cosas, todo se le vera hermoso a mis hijos, porque me resulto inevitable no comprarle unos vestidos a Alexa.
Llegamos a la sección de bebes y mi alma se aflige, mi amiga lo nota.
-Necesitamos unos tragos, ven tengo un plan para que tus gorilas no nos persigan -señala.
Veo que habla con ellos y les pasa las bolsas para que las suban al auto, le quita las llaves del auto a uno de los tipos y nos vamos en el de ella, los hombres nos llaman, pero seguimos nuestro rumbo.
- ¿A dónde quieres ir? -indaga mi amiga.
-Llévame muy lejos, donde Alexander no me encuentre, necesito espacio para pensar, llamare a Renata y le pediré que cuide los niños por unos días, no puedo volver a casa de esta forma, tengo una idea, conduce a las afueras por favor -indico y ella lo hace.
Le pido que me lleve a la finca que Alexander compro para mí, es un lugar tranquilo y me servirá para reflexionar, entramos y mi amiga esta fascinada mirando todo, despacho a los empleados, quiero estar a solas con mi amiga, les ordeno que no le digan a nadie que estoy aquí, incluyendo a mi esposo.
Vamos a la sala de estar y sacamos unas botellas de vino y ponemos música, quiero tomar hasta que me deje de doler.
Le cuento todo lo que paso y ella llora conmigo, entiende a la perfección mi dolor, lloramos y cantamos baladas pop hasta la madrugada, nos quedamos dormidas en los muebles de la sala.
Despierto por el ruido de la aspiradora, le pido ayuda a la muchacha de la limpieza para llevar a mi amiga a una habitación, la dejo instalada.
Salgo a caminar por todo el lugar, veo la pequeña cabaña que solo Alexander y yo tenemos llaves, pero no soy capaz de entrar, no me siento con las fuerzas suficientes para entrar a ese lugar donde fui tan feliz a su lado, donde todos son hermosos recuerdos, no quiero mancharlos con unos de dolor si entro en estas circunstancias.
Camino y llego a un pequeño lago, me siento en el césped a mirar y contemplar la belleza del lugar, mis pensamientos están enfocados en Selena, en su bebe, yo no quiero que si ella va a tener un hijo, lo separe de Alex, pero tampoco permitiré que lo use como excusa para separarnos.
Me paso toda la tarde aquí, es un lindo lugar y me ayuda mucho, decido ir a la casa a ver a mi amiga y comer algo, además no me he bañado.
-Me tenías preocupada, tu celular y el mío no han parado de sonar, me toco apagarlos, Alexander lo va reventar de tantas llamadas -expone.
-Quería caminar un rato y pensar, ya he tomado una decisión, pero me quedaré una noche más, quiero estar segura de lo que haré, quiero quedarme sola, perdóname -digo apenada.
-Tranquila, puedo entender tu situación, pero que hago con tu esposo si me ve -pregunta.
-Dile que respete mi decisión, que mañana temprano estaré en casa -expreso muy segura.
Me despido de mi amiga, quien ha sido un gran apoyo en todo este proceso, sin ella estaría perdida, y sola, le pedí que no le contara a nadie lo ocurrido con Selena y mi esposo, aunque mas tarde que temprano todos sabrán, y seré la comidilla del mundo, esto es mas fuerte de lo que logro imaginar, ver crecer al hijo de mi esposo y saber que fue producto de una traición es doloroso y una maldita tortura, por más que intento razonar y encontrar una solución no la encuentro.
Me recuesto en la cama y paso foto de mis hijos y de Alexander en el celular, hace unos días era tan feliz, que jamás pensé que ahora estaría en una cama sin Alex y queriendo matarlo, mi única alternative es sepárame o aceptar lo que paso, pero, aunque lo ame, con mi vida, no puedo ceder a los chantajes de esa arpía, no creo que él tampoco lo haga, ella siempre buscara la manera de separarnos.
Me decido entrar a la cabaña, esta todo bien arreglado me siento y recuerdo cada lindo momento dentro de ella, pueda que este muy enojada con Alexander en este momento, pero recordar sus caricias, sus besos, su aroma tan fuerte y varonil, que cuando me hace el amor inunda todo su aroma en mi piel, la penetra y queda empernado en mí.
Escucho la puerta abrirse.
- ¿Qué haces aquí, no entiendes que no quiero verte, que estoy huyendo de ti? -interrogo furiosa.
-Amor, quiero que me perdones por hacerte pasar por todo esto, se que ese bebe no tiene la culpa de mi irresponsabilidad, pero no sedere a los chantajes de Selena, responderé por mi hijo, pero no te dejaré jamás, jamás -expone acercándose.
- ¿Y quien te dice que yo no te dejaré a ti, porque estas tan seguro de eso? -pregunto.
-Por que se que me amas, tanto como yo, por eso se que no me dejaras, que no te separaras de mi lado, porque donde quieras que vayas yo ahí estaré, por que no renunciare a tu amor jamás -expresa seguro.
-No te puedo negar que esto me duele, es que verte de padre de otro hijo qué no es mío, me lastima, el hecho de pensar que te acostaste con ella aún esta lastimándome, y mas ahora que trae una consecuencia tu error, esto es algo difícil de aceptar, ninguna mujer lo haría, ninguna estoy segura, pero soy tan estúpida que no puedo pensar en dejarte, pero si en que me des tiempo.
-No entiendo amor, explícame.
-Que quiero que cada uno ocupe una habitación diferente, por que no quiero dormir a tu lado, no por ahora, también no quiero darle el gusto a esa arpía de destruir mi matrimonio, pero necesitamos pensar en lo que ha pasado y que todas las malas acciones tienen una consecuencia, no me meteré en tus asuntos con tu hijo, incluso enseñare a mis hijos a amarlo, pero no me pidas más...