ALAN
Estoy en la inauguración de un nuevo antro, desde aquí arriba puedo verlo todo, me siento como un dios empoderado que puede tener todo a sus pies, es tan lujoso y perfecto y al parecer todo está saliendo bien, poco a poco comienza a llenarse, la música está sonando y ya hay muchas chicas hermosas por aquí bailando y coqueteando, creo que algunas ya notaron mi presencia en el lugar, pues siento las miradas coquetas y a los envidiosos observando.
- ¡Mira! Hermano, ese bombón no te quita la mirada de encima - comenta Manuel, mi mejor amigo, indicándome hacia un grupito de chicas hermosas que se encuentra en la planta baja, donde se ubican todos los clientes bailando y bebiendo y al cual accedo a prestar mi atención.
- Está cómo quiere - respondo admirando la belleza natural de la chica
- Haz lo tuyo, papá - sugiere
Me dirijo hacia ella y sus amigas, sin quitarle la vista a esa linda chica, Manuel intenta seguirme, pero lo veo quedarse un poco atrás distraído con alguna belleza.
- Buenas noches, señoritas, ¿Puedo ofrecerles una bebida?
- Claro, guapo
- Mesero, por favor, lo que ellas pidan, la casa invita
- ¿Así que tú eres el propietario de este gran lugar?
- ¡Yo quisiera! Pero sólo soy el gerente, de igual manera me pongo a sus órdenes
- Estábamos ansiosas por conocer al dueño, dicen que es todo un galán incapaz de enamorarse y vinimos porque queríamos comprobarlo
- ¿Guapo, además de millonario? ¡Por supuesto! El señor Ibarra es algo especial
- Sus bebidas, señoritas - interrumpe el mesero
- ¿Señor Ibarra? - cuestiona una de ellas
- Sí, claro, es un señor ya mayor, lleno de canas y con un carácter que hasta el mismísimo diablo quisiera tener
- Vaya, todo lo contrario a lo que hemos escuchado sobre él
- No hagan caso de chismes, chicas, me tengo que retirar, pero espero que sigan disfrutando de esta grandiosa noche
- Muchas gracias por todo, emm, ¿Cómo dices que te llamas? - la chica coquetea
- Aaaaay, perdón, - finjo que suena mi celular - es el patrón, debo contestar esta llamada.
Me alejo lo más que puedo, mientras que Manuel me intercepta.
- ¿Otra vez espantaste a las muchachas? ¡A este paso nos quedaremos para monjes!
- No tienes porqué quedarte conmigo si no quieres
- Yo soy tú único y mejor amigo en todo el mundo, ¿Qué harías sin mí?
- Te agradezco, pero sabes que encontrar a una mujer que valga la pena en éstos tiempos es taaan imposible
- Lo sé, pero no está nada mal disfrutar un poco alguna vez, no digo que seamos gigolós, sólo hacer el intento de conocer a alguien por un día y una noche completa, no sólo por cinco minutos como lo haces siempre.
- Bien, creo que tienes un poco de razón, ¿Sabes?, quizá estoy siendo muy superficial
- ¿Un poco? En fin, ¿Qué te parece si la próxima chica que llame tu atención o la mía, nos lanzamos a la conquista sin prejuicios?
- Va - cerramos el trato chocando nuestros puños y justo en ese momento veo entrar a una joven hermosa y sensual que porta una mini falda que ufffff, deja ver sus piernas tan bien torneadas, me muerdo el labio y ansío conocerla.
- ¡Vas! - incita Manuel
- ¿Qué?
- Cumple tu palabra - me presiona
- Ni siquiera creo que me voltee a ver
- Por supuesto que lo hará, además yo quiero conocer a su amiga, hazme el paro, ¿Sí? Creo que ella es la chica de mis sueños.
Aunque me sonó más a pretexto que a cualquier otra cosa, me apiado de él y nos dirigimos a esas chicas bellas.
- Buenas noches, señoritas, ¿Podemos ofrecerles algo de beber? - repito la técnica de conquista que usé anteriormente.
La chica sensual que señalé me barre con la mirada haciendo notar su indiferencia.
- No, gracias
El mesero se acerca, pero ella me ignora por completo.
- Tráeme un tequila doble, por fa, y un whisky para mi amiga.
- Por favor, tráeles lo que pidan y ponlo en mi cuenta - intervengo
- ¡De ninguna manera! - ella saca un billete y le paga con anticipación
- Sólo trataba de ser amable - me disculpo
- Te agradezco, pero no me interesa, es más, hasta me molesta.
Me he quedado sin palabras, pues normalmente no me pasa ésto, se supone que las chicas caen rendidas a mis pies, pero en esta ocasión no es así, me siento ofendido, frustrado y mi amigo y yo nos vamos tan de prisa como podemos para evitar pasar más vergüenza. Llevo toda la noche observándola, hombre que se le acerca, hombre que batea, así que sé que no soy yo el problema, creo que he encontrado a la horma de mi zapato.
- Galán, creo que al fin encontraste a la chica que buscabas, es una lástima que no quiera saber nada de tí
- ¿Así me demuestras tu solidaridad, burlándote de mi?
- ¡De ninguna manera, yo nunca haría eso!
- Entendí perfectamente bien tu sarcasmo, Manuel - se sonríe
- Te traeré un trago, amigo, quizá eso te ayude a procesar mejor tu derrota.
Ella es tan linda y sensual, baila en medio de la pista luciéndose ante todos, es imposible que pase desapercibida entre la multitud y los buitres la acechan, me siento impotente al no poder hacer uso de mis artimañas para acercarme e intentar conquistarla, me muero por probar esos labios como de cereza.
VALERIA
¿Qué le pasa al cretino ese?, ¿Porqué piensa que me interesa su amabilidad? Es un idiota como todos, pero no permitiré que ésto arruine la noche, hacía tanto tiempo que no salía, ya ni siquiera recordaba cómo se sentía, nunca debí dejar de salir a hacer ésto, ¡es tan genial! ¡Me siento como toda una diva! Con todas las chicas mirándonme tan celosas de mi belleza y los chicos tras de mí aunque no me interesan en lo absoluto, aunque debo confesar que el cretino no es nada feo...
MANUEL
Mientras Alan sufre por el desprecio de la bella dama, yo insistiré para conocer a su amiga, al parecer ya se cansó de bailar, pues hace un momento la ví sentarse y pedir algo al mesero, parece una chica muy sencilla, además de que es preciosa, tiene un porte diferente de todas las demás y sus ojos son tan expresivos.
- Buenas noches, ¿Está bien si te acompaño por un momento?
- Buenas noches, sí, está bien
- Soy Manuel
- Y yo Fabi, bueno, Fabiola, pero me dicen Fabi
- Fabi suena bonito
- Gracias
- Mi amigo está embobado con tu amiga, es una lástima que no le aceptara ni el saludo
- En realidad, ella no es muy sociable
- ¿En serio? No me lo parece
- Es la primera vez que la hago salir después de seis años
- ¡No te lo creo!
- De verdad que sí
- ¿Sabes? No vine para hablar de ella, a mí me gustaría conocerte a tí, ya mi amigo que se las ingenie para conocerla a ella
- Yo no tengo mucho que decir sobre mí
- Te ayudaré un poco, yo soy Manuel y tengo 25 años, soy ingeniero y para serte sincero, hace poco tiempo que llegué a esta ciudad
- ¿De verdad?
- Sí
- Cuando gustes puedo servirte de guía de turista, aunque tendrá que ser por las tardes porque yo aún voy a la universidad
- Qué bien, ¿Y qué estudias?...
Ella y yo mantenemos una conversación muy espontánea, lo cual me agrada bastante.
VALERIA
He bailado como hacía tanto tiempo no lo hacía, mi cuerpo pide más, pero creo que que ya me excedí, pues mi cabeza comenzó a dolerme, voy al baño, iba a invitar a Fabi, pero creo que está muy ocupada, se ve muy a gusto con su nuevo acompañante, será mejor que vaya sola. Noté cómo unos tipos me siguieron hasta aquí, sólo espero que al salir ya se hayan ido, me asomo y no logro verlos, creo que son mis nervios que empiezan a jugarme chueco, será mejor que regrese a casa, pues el dolor de cabeza continúa. Salgo del baño y esos tipos me siguen, tengo miedo.
ALAN
Ví a la chica desaparecer entre la gente, sé que fue al baño, porque yo estaba cerca cuando la ví entrar allí, pero después de que salió no sé qué pasó, Manuel me está llamando.
- ¡Pillín! Ya te ví ligándote a la amiga de mi chica, ¿Eh? - contesto
- Sólo llamé porque Fabi está preocupada por Valeria, su amiga, la perdió de vista y no sabemos a dónde fue, ya la buscó en el baño y nada
- No le digas ésto, pero yo la ví salir del l baño, de pronto desapareció entre la gente, veré si se salió
- Mientras, nosotros seguiremos buscando por aquí
- Nos llamamos si la encontramos
Me dirijo a la salida, pregunto a uno de los guardias si acaso la vió salir y me da una respuesta afirmativa, aunque no está seguro, pues hay demasiadas chicas lindas y pudo haberse confundido. Aún así, camino por el estacionamiento buscándola con la mirada, pero no la veo, camino entre algunos autos dirigiéndome al mío, pues creo que quizá ya se fue y debería asegurarme dr que esté bien. De pronto escucho un grito y corro hacia donde creo que hay alguien solicitando mi ayuda.
- ¡Auxilio! - se intensifica el grito
- ¡Apártense de ella, malnacidos!
Ella intenta llegar a mí y yo a ella, y sí, se trata de la hermosa chica que logró cautivarme y ahora está en peligro y debo salvarla de esos rufianes.
- ¿Tú y cuántos más, niño bonito?
Tomo mi radio y llamo a seguridad, pero sé que la ayuda llegará tarde así que me preparo para el combate.
- Conmigo basta, pero no les recomiendo quedarse porque en poco tiempo llegará la policía
- No nos asustas
Un tipo rudo lanza el primer golpe logrando herirme el labio, duele, me veo la sangre y mi cuerpo comienza a arder de coraje, en muy poco tiempo ya estoy envuelto en un gran lío y no sé cómo, pero Manuel ya está aquí ayudándome a pelear contra ellos, seguridad al fin llega y logran detenerlos, pero cuando logro recuperar el aliento, ella ya no está por aquí.
- ¿A dónde se fue Valeria? - pregunta su amiga, olvidé cómo dijo Manuel que se llama
- ¡Estaba aquí! ¡Hace un momento estaba aquí!
- Quizá se asustó y se fue, debo encontrarla - supone ella
- No creo que se haya ido caminando, ¿O sí? - cuestiono
- No vivimos muy lejos y pues, yo traigo las llaves del auto en mi bolsa, así que sí debe haberse ido caminando, ¡Tengo que encontrarla! - explica
- Cálmate, te ayudaremos, ustedes vayan por allá - digo indicando hacia el lado derecho - y yo iré por acá
- Vivimos a unas quince calles por aquí derecho, así que es probable que haya ido en esa dirección, - aclara - mejor, nosotros nos vamos derecho y usted vaya por la otra calle, total, si no es por un lado, será por el otro, pero sé que llegará
- Bien... emm - ella se percata que no sé su nombre
- Fabi, soy Fabi
- Alan, mucho gusto
- Y mi amiga se llama Valeria
- Nos llamaremos entonces
Ha comenzado a llover muy fuerte y no logro ver nada, encendí las luces intermitentes y estoy conduciendo muy lento, aunque con ésto no lograré encontrarla, quizá se esté mojando, sola, por la calle y tan asustada que se veía, espero que los demás tengan noticias. Tomo mi celular y llamo a Manuel para ver si hay novedades.
- ¿La encontraste? - pregunta
- No, creí que tal vez ustedes...
- No, con esta lluvia no podemos ver nada
De pronto veo la silueta de una mujer frente a mí, ¡Es ella!
- ¡La encontré! Te llamo luego
Cuelgo el celular y me dirijo a ella.
- ¿Valeria?
Ella baja la mirada y trata de huir de mí, bajo del auto y voy tras ella.
- No me haga daño - me dice lastimosamente...
VALERIA
¿Este tipo me siguió? Ay, no qué miedo, tengo que seguir mi camino, sólo le responderé y continuaré caminando, ojalá que se vaya rápido.
ALAN
Parece temerosa, como si esperara a que yo le hiciera algo malo, pero de verdad, esa no es mi intención, sólo quiero ayudarla.
- No, no te haré daño, - respondo amigable y en tono moderado - Fabi te ésta buscando, está muy preocupada por tí y yo le prometí ayudarla, así que te llevaré a tu casa, si estás de acuerdo - explico
- Preferiría caminar
- ¿Bajo esta tormenta? - ella mueve su cabeza diciendo sí - No deberías, además ya le avisé a Fabi que vas conmigo, no puedo dejarte aquí, ella y mi amigo necesitan un poco de tiempo a solas, quizá podríamos ayudarlos un poco, ¿No crees? - intento persuadirla para que se suba al auto , pues este no parece un lugar seguro.
VALERIA
El tipo es insistente, pero tiene razón, está lloviendo a cántaros y Fabi debe estar preocupada en lugar de disfrutar de la compañía de su nuevo amigo, no puedo ser tan egoísta con ella, ella no se lo merece, me esforzaré entonces, además los truenos me siguen asustando como cuando era niña y no tengo otra opción más que aceptar su ofrecimiento.
ALAN
Parece pensativa, creo que está analizando la situación, luego me mira y responde.
- Pero que quede claro que sólo lo hago por ella.
Celebro internamente y le ayudo a subir al auto como el caballero que soy.
- Pero que quede claro que sólo lo hago por ella.
Le ayudo a subir al auto como el caballero que soy.
- Hace frío, toma mi saco
- Gracias, pero tú también te mojaste y fue por mi culpa, no debería...
- ¿De qué hablas? A mí me encanta la lluvia, me trae buenos recuerdos de mi infancia, de cuando mi madre solía regañarme por mojarme los zapatos saltando en los charcos. -Ella sonríe y su sonrisa es tan hermosa. - Soy Alan, mucho gusto
- Valeria, - responde - y gracias por defenderme, aunque ahora me preocupa que no estamos avanzando
- Oh, lo siento es que con la lluvia casi no veo, pero si me dices a dónde te llevo, con mucho gusto te llevaré - ella se sonroja
- Perdón, es cierto, no te he dicho a dónde ir, qué distraída
- No te preocupes, sirve que los tortolitos aprovechan el tiempo
- Sí, creo que a Fabi le gustó tu amigo y yo sólo quiero verla feliz
- Mi amigo quedó idiotizado con ella desde el primer momento. - aclaro - Al fin bajó un poco lluvia, al menos ya podré ver al manejar.
Enciendo el auto y tomo camino a pesar de que ella no me ha dado ninguna dirección, pues la conversación se torna divertida y no podemos parar de reír.
- ¿Te incomoda si llego a mi casa al baño? - duda un poco y luego responde
- Está bien, no puedo oponerme luego de que ni siquiera te dí una dirección
- Puedo ofrecerte una bebida caliente para que entres en calor
- Sí, está bien, aunque no quiero causar molestias
- Bienvenida a mi casa y claro que no eres una molestia
- Es muy linda
- Disculpa el desorden, hace poco que llegué y aún no tengo quien me ayude a limpiar y como he tenido infinidad de trabajo con la inauguración del antro, pues...
- Pierde cuidado
Luego de ir al baño, comencé a buscar ropa para cambiarme y para ofrecerle a ella algo que ponerse, pues hace frío y está tan empapada la pobre que me temo que se enferme pronto. Regreso a donde la dejé.
- Quizá puedas usar ésto, no es para nada tu tipo, pero al menos te quitará el frío y mientras tomamos algo, puedo poner tu ropa en la secadora
- Gracias
Apenada, toma la ropa y le indico dónde está el baño, mientras se cambia preparo un par de tés, luego ella regresa con mi ropa puesta y...
- Me queda bastante holgada, pero es muy calientita - dice refiriéndose a la ropa. - Aún así es tan sexy, pienso
- Ya está el té, tengo galletas, ¿Quieres?
- Claro, ¿Qué es un té sin galletas?
Pasamos un buen rato platicando, la ropa en la secadora y luego la lluvia regresa tan intensa como hace rato, la luz se va y yo busco en los cajones alguna vela sin tener éxito, tomo mi celular pero encender la lámpara, pero ni siquiera me había percatado de que ya no tenía batería, ¿Ahora qué haré? Entonces, trato de pensar en otra solución, pero sólo puedo disculparme.
VALERIA
Alan me gusta tanto que no quiero irme esta noche sin probar su esencia, es tan atractivo, su cuerpo parece ser atlético, lo cual me fascina, y sé que le gusto tanto como él a mi, no, no me iré sin saciar mi sed de él.
ALAN
Ella es tan dulce y sensual a la vez, no entiendo cómo lo hace, es como si fuera dos personas en una al mismo tiempo, me vuelve loco, aunque estoy muy apenado por la situación, la tormenta y sin luz, pensará que es una de mis artimañas de seducción, creo que me toca la sensatez y la responsabilidad..
- Lo siento, creo que estaremos a oscuras por un largo rato, ¿Quieres que te lleve a tu casa?
- No, creo que podríamos conocernos mejor.
Ella se acerca a mí y comienza a besarme, debo estar soñando porque sus besos me saben a cielo y poco a poco el calor del momento nos lleva a algo más, la ropa comienza a sobrar aunque adoré verla con mi ropa puesta, sus besos son tan pasionales y me encienden cada vez más, no puedo resistir el tenerla entre mis brazos y en mi cama, mi fuego sucumbe ante sus caricias y sus ganas de amar. Ella toca mi cuerpo con tantas ansias y eso me excita, yo quiero deborar cada centímetro de su piel y hacerla mía, sólo mía.