- Papa, ¿querías hablar con mi hermano y conmigo? - preguntó Kevin, el hijo mayor de Mason Miller, cuando abrió la puerta del despacho de su padre
- Sí hijos, pasar los dos y por favor sentaros,--- dijo Mason que estaba sentando en su gran sillón detrás de la mesa de su despacho
- ¿De qué quieres hablarnos? tengo una cita con una preciosa mujer y ya llego tarde - dijo Liam el hijo pequeño
- De eso mismo Liam de mujeres, voy a delegar la dirección de la empresa a uno de vosotros dos, aunque teneis la mayoria de mis acciones, solo uno de los dos tendrá la dirección - les comentó su padre
- Yo creo que deberías delegar por el mayor y el subdirector que soy yo, ¿no te parece padre? - dijo Kevin
- No Kevin, no por eso te lo debo dar a ti, ya que hay una condición para que os ceda la presidencia y ninguno de los dos la cumplis, para sustituirme a mí, uno de los dos debe de tener por lo menos un heredero que biológicamente sea suyo, solo asi podreis estar al frente de la empresa y no os queda mucho tiempo ya que sabéis lo que el médico me ha dicho, tenéis menos de un año, es el tiempo que yo tengo para retirarme - dijo Mason, el padre de Kevin y Liam
- No estoy de acuerdo con eso padre, yo estoy muy bien con la vida que tengo y deberías ser tú el que decidiera quién de los dos debería ser director y dirigir la empresa - dijo Liam
- ¿Tú qué dices Kevin? ¿piensas lo mismo que tu hermano? por que si es asi, dejare la direccion al hijo de Moore, es un buen muchacho, está casado y tiene unos preciosos mellizos - dijo Mason
- Yo tampoco estoy de acuerdo, sabes que me he desvivido por la empresa y no dejare que un imbécil como Willian Moore, se haga cargo de la dirección de una empresa que es nuestra - dijo Kevin
- Bueno hijos, decidir quien de los dos quiere dirigir la empresa familiar, teneis un año para tener un hijo que siga nuestra saga, es todo lo que queria deciros, mañana tengo una reunion con los socios y les dire que dentro de un año dejare la presidencia, pensarlo , ya os podeis marchar hijos tengo mucho trabajo todavia retrasado - dijo Mason
- De acuerdo papá, no trabajes mucho entonces - le dijo Lam
- ¿Qué quería tu viejo? - me pregunto mi amigo Billi
- Quiere que mi hermano o yo tengamos un hijo para poder coger la presidencia de la empresa cuando se jubile, nos ha dado un ultimátum de un año - le comento Kevin
- Que mal ¿no?, y ya has pensado en ¿traerlo con alguna de tus conquistas? - preguntó mi amigo
- No, esas solo buscan sexo y mi dinero, no creo que sea ninguna buena para ser madre de mi heredero, vamonos al club anda, necesito una copa para pensar - contesto Kevin, subiendo su amigo y el al coche de ultima gama que tenia
Al día siguiente en la empresa Corporations hijos y asociados de Mason Miller, cuando entró en lo que durante años era su despacho, llamó a su secretaria para que convocara una reunión con sus socios.
- Señor Mason, todos los socios ya están en la sala de juntas como me dijo - le dijo su secretaria
Mason se levantó de su gran sillón, dirigiéndose hacia la sala de juntas, viendo a todos sus socios, sentados alrededor de la mesa, hablando hasta que lo vieron entrar, callándose los hombres mirando a Mason Miller, con cierta extrañeza, cuando entro el director se acerco a la mesa sentandose en el sillon mirando fijamente a cada uno de los hombres que allí se encontraban
-- Señores les he reunido para decirles que por causas de mi enfermedad, tengo que delegar mi presidencia a uno de mis dos hijos, ellos serán los que a partir de que me retire, estarán al mando de Corporations hijos y asociados. - les dijo Mason
- No podemos admitirlo Mason, sabes muy bien que si pones a uno de tus hijos al frente de la empresa, hay una condición para que tome la presidencia de esta empresa y es que tiene que ser responsable, estar casado y tener un heredero por lo menos antes de que te retires, ¿y tus hijos no cumplen las condiciones, verdad? - dijo uno de los socios
- Mason, ninguno de tus hijos querrá esa responsabilidad, son dos playboys y todo el mundo lo sabe - dijo uno de los socios
- No os preocupeis, ya hable anoche con ellos dos y aunque no les guste, les hice entender que el jefe soy yo, si no se deciden, entonces seré yo quien decida el que debe dirigir mi empresa y tu hijo Moore, para mi es el más indicado, era todo lo que tenía que comentaros, si no teneis mas preguntas creo que señores la reunión se terminó, hasta nuevo aviso - dijo Mason
- Esta bien Mason, sabemos que estás cansado, pero piensalo bien, si ninguno de tus hijos tienen un heredero cuando te vayas a retirar, habrá que hacer una votación cuando delegues tu cargo, para elegir el nuevo director de Corporations hijos y socios - comentó uno de los socios
- Ya lo se, por eso os he reunido, ahora si me perdonáis, sabéis que mi enfermedad no me deja tiempo para seguir discutiendo con vosotros, lo único que quiero que tengáis claro, es que estoy de acuerdo con vosotros, y ahora sí, lo siento pero tengo que retirarme - dijo Mason terminando la reunión con sus socios, quedandose solo y pensativo en la sala de juntas, ya que sabía que sus socios tenían razón, ya que sus dos hijos eran dos playboys que solo les interesaba, el dinero y poder llevarse a la cama a las mujeres que se acercaban a ellos en los clubs donde iban
EN UN CLUB
- Hola chicas ¿estais solas? - dijo un hombre cuando se acercó él y sus amigos a un grupo de tres chicas que estaban sentadas tomándose una bebida y hablando de sus cosas
- Hola, si estamos solas, - dijo la chica siendo amables con los desconocidos
- ¿Nos podemos sentar con vosotras? Yo me llamo Kevin, y mis amigos Billi y Mario, - dijo Kevin intentando ser simpático con las tres chicas
- Solo, si nos invitáis a una ronda,--- dijo una de las chicas
- Eso está hecho, ¿que estabais tomando? pero decirnos como os llamais, ya que mi amigo os ha dicho nuestros nombres - dijo Billi
- Yo me llamo Lorena, y mis amigas se llaman Melody y Bianca, por cierto estábamos tomando mis amigas y yo unos Cosmopolitan - dijo Lorena, riendo las tres chicas
- ¿Qué os parece si en vez de cosmopolitan, pedimos champagne? - dijo Mario
- Vale, si pagais vosotros - respondió Bianca.
La noche prometía divertida, los seis bebieron no dos sino tres botellas del mejor champagne que había en el club,
- Bailamos, la pista está animada - le dijo Kevin a Lorena, levantandose los dos de sus asientos para dirigirse a la pista de baile
Kevin rodeo la cintura de Lorena con sus brazos apretando hacia su cuerpo todo lo que pudo, mientras ella le rodeaba a él su cuello con sus brazos, besando Kevin y mordisqueando desde el lóbulo de la oreja de ella hasta donde pudo, haciendo que sintiera ella su ya duro miembro en el vientre de Lorena, erizando la piel y haciéndola sentir sus cálidos y carnosos labios labios, sintiendo como su cuerpo respondía a las caricias de Kevin.
- ¿Nos vamos de aquí? me gustaría estar a solas contigo - le dijo Kevin, aceptando ella sin poner impedimentos.
-
Se acercaron a la mesa donde estaban sentados para que Lorena cogiera su bolso, marchandose ella y Kevin cogidos de la mano hacia la calle, acercándose seguidamente a un mercedes de último modelo, abriendo la puerta él para que Lorena se sentará como todo un caballero. cuando llegaron a la casa donde vivia Kevin, nada mas entrar el la empotro a ella contra la pared, sus cuerpos se fundieron en uno, sus bocas se comieron a besos, Lorena no sabia si era por le alcohol que tenia su cuerpo o por la satisfaccion que el calor de Kevin despredia de su cuerpo, volviendola loca a ella de placer, Kevin le desabrocho la cremallera de su vestido dejandolo caer al suelo, seguido del sujetador, La boca de Kevin, beso y lamio desde sus labios bajando por sus pechos, quedandose unos segundos en sus duros pezones, haciendo que Lorena, gritara y gimiera del placer que el le estaba dando, siguio bajando por el cuerpo de ella, haciendola sentir su caliente boca hasta que llego a su sexo, quitandole el tanga a ella, volviendo a subir sus ardientes labios por todo el cuerpo de Lorena. Kevin le puso las manos en las nalgas de ella, cogiéndola mientras ella rodeaba las caderas de él con sus piernas, marchándose hacia el dormitorio de Kevin, besándose como dos adolescentes,dejándola encima de la cama, mientras ella veía como Kevin se iba desnudando despacio. gracias a la luz de la luna que esa noche brillaba como nunca, siendo testigo de lo que a continuación iba a suceder en ese dormitorio. Cuando ella sintio el miembro duro de él en la entrada de su sexo, Lorena se estremecio deseando que la hiciera suya, pero el la beso en el cuello, sus hombros, bajando esos calidos labios por todo el cuerpo de ella, hasta que lo sintio en su sexo, volviendola loca de placer con la lengua y los dedos de el, haciendole tener el mas hermoso orgasmo que jamas tuvo ella.Cuando el subio por el cuerpo de ella, mordisqueando, besando y lamiendo cada centimetro de la piel de Lorena, ella lo tumbo, dandole el mismo placer a el, poniendose seguidamente encima de el cuerpo de Kevin, montandolo como si de un potrillo que estaba por domar se tratara. A media noche me desperté viendo dormido a Kevin a mi lado, me levanté despacio de la cama, marchandome de aquel bonito dormitorio, hasta la entrada de la casa donde estaba en el suelo toda mi ropa, me vesti, cogi mi bolso, abri la puerta de aquel precioso apartamento y salí a la calle, mientras llamaba a un taxi. Cuando llegue a mi casa, le pagué al conductor, baje del vehículo entrando seguidamente en mi casa sin hacer ningún ruido ya que mi marido dormía plácidamente, entre en el cuarto de baño, me quite toda la ropa metiendome en la ducha, ya que necesitaba una buena ducha después de la noche loca que pase con Kevin. Después de ducharme y secar mi cuerpo con la toalla, entré en mi dormitorio acostándome en la cama intentando no despertar a mi marido Erik.
Al día siguiente me desperté casi al mediodía quedándome un buen rato más en la cama, recordando la noche anterior que estuve con Kevin, sintiendo todavía sus manos y su boca en mi cuerpo haciendo que me estremeciera. Al dia siguiente me levanté de la cama, me puse una bata por encima, entre en el cuarto de baño para asearme un poco ya que me duche cuando la noche anterior llegué a mi casa, limpie un poco y ordene mi casa, preparándome algo de comer, ya que tenía que estar en el hospital a las tres de la tarde, ya que yo era enfermera del hospital Saint Jemen igual que mis amigas, Bianca y Madelein.
KEVIN
Cuando me desperté al tocar la alarma de mi despertador, acaricie las sabanas donde se quedó dormida Lorena sorprendiéndome al ver que estaba completamente solo en la cama, ya que todas las mujeres que me he llevado a la cama las he tenido que echar de mi casa, pero cortésmente claro, me considero todo un caballero, pero con Lorena me sentía distinto, era la mujer perfecta para que engendrara un hijo mio. Me levanté de la cama, me puse unos pantalones de chándal, y me fui a buscarla creyendo que estaba en la cocina, pero no, yo estaba solo en mi casa, así que me duche, me vesti, me prepare un café y cuando ya me lo tome, cogi las llaves de mi casa y de mi coche marchandome de mi casa hacia mi empresa.
- Buenos días señor Miller - me dijo mi secretaria cuando iba a entrar en mi despacho
- Buenos días Catalina, dígale a Mario que necesito verlo urgente - le respondí
Abri mi ordenador, saque de los cajones los documentos que tenía que revisar, viendo a mi amigo Mario entrar por la puerta de mi despacho muy sonriente
- Buenos días Kevin, ¿qué tal la noche con Lorena? por tu cara veo que fue sensacional - me dijo Mario
- Es la mujer perfecta para que me de un hijo Mario, atenta, simpática, educada ¿sabes por casualidad donde vive o donde trabaja? - le pregunté
- No lo sé seguro, pero si quieres le puedo preguntar a su amiga Bianca, anoche conectamos muy bien ella y yo, aunque yo como tu, no nos imagino casados - dijo Mario riendo los dos
- Yo no quiero casarme ya lo sabes, no es lo mio, pero esa mujer siento que es especial y sería perfecta para mi propósito, que me de un heredero para ser el próximo presidente de esta empresa - le dije a Mario
- Eso si tu hermano Liam no se te adelanta, ya sabes lo conquistador que es - me contestó
Después de comer, me vestí, cogi mi bolso y las llaves de mi coche, marchandome de mi casa hacia el hospital, encontrándome cuando ya aparqué mi vehículo en el parking e iba a entrar en el hospital con mis dos amigas, Bianca y Melody.
- Buenos días Lorena, estamos deseando que nos cuentes que tal te fue con ese tal Kevin - me dijo Bianca
- Bueno fue una noche estupenda, pero recordar que estoy casada - les respondí
- Pero una canita al aire a nadie le va nada mal ¿verdad? - me dijo mi amiga Bianca, riéndonos las tres mientras íbamos a los vestuarios para cambiarnos de ropa
Después de quitarnos la ropa y ponernos los uniformes, nos marchamos hacia recepción buscando a la supervisora, para que nos diera nuestro plan de trabajo.
- Buenas tardes señoritas, Bianca tu iras a la planta tres, el doctor Meyers necesita ayuda, Lorena tu te quedaras en tu planta, hay pacientes que solo tu conoces y tu Melody, ves a urgencias, esto es todo niñas - nos dijo la jefa
Cada una nos marchamos a donde nos mando nuestra supervisora, quedando las tres en la cafetería para almorzar y contarnos cada una, como lo pasamos la noche anterior con los tres desconocidos que conocimos en aquel club. La tarde se me hizo muy corta por lo menos a mi, cuando me di cuenta de la hora que era, me marché hacia la cafetería ya que tenía mucha hambre viendo sentadas ya en las sillas que habían alrededor de una mesa a mis dos amigas, sentándome a lado de ellas.
- Bueno ¿qué tal? he deciros que yo con Mario congenie de maravilla, pero dinos Lorena ¿como es Kevin en la cama? cuenta anda - me dijo Bianca
- Mejor que con Erik, madre mia es una fiera, lastima que ya no vuelva a verlo, aunque tampoco quiero ya sabéis que soy muy feliz en mi matrimonio - les conteste
Estuvimos cenando la media hora que teniamos, contando nuestras historias, con esos hombres y riendo mientras cenábamos, marchandonos después a nuestros puestos de trabajo. A la hora de marcharnos, salimos las tres de los vestuarios donde nos cambiamos de ropa, ya en la entrada del hospital, salimos a la calle, despidiendonos las tres ya que Bianca y Melody se marchaban con el coche de una de ellas, mientras yo me acerque a mi coche, cuando ya había abierto la puerta de mi vehiculo, me quede inmovil al ver a mi lado al hombre que me volvió completamente loca de placer, la noche anterior
- Buenas noches Lorena, te fuistes esta mañana de mi casa sin despedirte de mí - me dijo Kevin
- Lo siento, no quería despertarte, pero oye ¿dime cómo me has encontrado? que yo me acuerde anoche no hablamos mucho tu y yo - le respondí
- No, la verdad es que no, creo que los dos estábamos bastante bebidos, pero siempre preguntando se llega a todas partes ¿no?, pues eso es lo que he hecho para encontrarte, preguntar - me dijo sonriendo con esa bonita sonrisa que tenía
- Bueno me tengo que marchar, me alegro de volver a verte - le dije
- ¿Te apetece que cenemos o tomemos una copa? - me preguntó
- No gracias, aunque te lo agradezco mucho, pero estoy muy cansada, adios Kevin - le dije subiendo a mi coche seguidamente
Cuando llegué a mi casa, con el mando del garaje abri la puerta metiendo mi coche dentro, entrando seguidamente a mi casa, viendo a Erik preparando la cena en la cocina, me acerqué a él dándonos un beso suave en los labios.
- Que bien huele, mientras acabas de hacer la cena, me voy a dar una ducha - le dije
- Vale cariño, pero date prisa que la cena ya casi está - me respondió
Entre en el cuarto de baño, me quite la ropa dejándola en el cesto, abri los grifos, metiendome en la ducha, sentí las manos de mi marido en mi cintura segundos después, pero quise rechazarlo, ya que Kevin dejó en mí su esencia y aun sentía sus manos recorriendo mi cuerpo
- ¿Qué te pasa? se que te gusta que te sorprenda cuando te estas duchando - me dijo mi marido
- Es que estoy muy cansada Erik - le dije poniéndome frente a él rodeando su cuello con mis manos, acercando mis labios a los de él