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Un Bebé Para Mi Ex: El Contrato Con El CEO

Un Bebé Para Mi Ex: El Contrato Con El CEO

Autor: : Yosebeth Kaori 💚
Género: Romance
« Ya no me casaré contigo. Me casaré con otra pero te amo solo a ti, así que sé mi amante o de lo contrario... Arruinaré tu vida. » ¡¡Isabella no caerá tan bajo para ser la otra mujer y termina su compromiso con su jefe!! Días después, su reencuentro con su ex de la universidad, le cambiará la miserable vida que estaba llevando por culpa de su ex prometido. Jameson Howard el primer amor de Isabella, volvió del extranjero, como un poderoso CEO de nada menos que una compañía global y rival del ex de ella. « Sé mi nueva esposa por un año y ten a mi heredero, a cambio limpiaré tu imagen, te ayudaré con tu venganza y te haré una mujer inmensamente rica. » Un trato muy tentador como para ser rechazado ahora que Isabella tiene muchas deudas. Solo hay un problemita... Isabella no pensó que se volvería a enamorar de Jameson, pero él... Ya tiene a otra en su corazón. ¿Será capaz Isabella de recuperar el amor del padre de su bebé?

Capítulo 1 Capitulo 01

CAPÍTULO 01:

Miami, USA.

Apenas el ascensor se detuvo, la hermosa mujer pelirroja caminó de prisa por ese elegante pasillo.

Luciendo un vestido plateado brillante y volado hasta el largo de sus rodillas.

En su mano izquierda el anillo de compromiso, simple, pero de un oro rosa hermoso, cuyo pequeño diamante en forma de corazón le daba un toque bello.

Una sonrisa radiante curvando sus labios color cereza, en el interior del glamuroso edificio frente a la playa, ella se detuvo frente a la puerta de ese penthouse y digitó la clave que ya se sabía de memoria.

Eran cientos de veces las que había estado ahí a lo largo de 4 años.

En su mano derecha llevaba su bolso del cual sobresalía un obsequio.

Apenas la puerta se abrió, Isabella Williams ingresó emocionada al lujoso Penthouse de su prometido...

-¡Cariño, ya estoy aquí! -exclamó ella emocionada.

La mesa frente al balcón que mostraba una vista magnífica y nocturna de la playa había sido preparada como un romántico escenario para una cena de pareja.

El atractivo CEO Franklin Robinson, salió de la cocina sosteniendo en su mano una copa con champagne que dió a su prometida.

-Feliz aniversario~ -susurró él inclinándose y besando esos suaves y carnosos labios color cereza de esa belleza de mujer.

Isabella correspondió el beso de Franklin, pero cuando él comenzó a intensificar sus movimientos, ella se distanció.

-¡ESPERA! -exclamó ella-, dejémoslo mejor para después~ -le guiñó Isabella un ojo dándole a entender que sería una muy apasionada noche.

Al menos, eso pensaba ella... Que bajo su vestido llevaba una muy sensual lencería negra que compró para esa ocasión especial.

.....

Ambos se dirigieron a la mesa, donde tomaron sus asientos Isabella vió sorprendida los deliciosos platillos coloridos que abrieron de inmediato su apetito.

-¿Tú preparaste esto?

-¡Claro! -sonrió ese millonario, de cabello oscuro rizado.

Los ojos verdes esmeraldas de Isabella lo veían fijamente con total incredulidad.

-Está bien~ no lo hice yo~ -admitió Franklin, mostrando esa sonrisa juguetona que a Isabella tanto le gustaba.

-Lo sabía~ mentiroso~ -dijo ella mimada haciendo un puchero dispuesta a probar bocado cuando él la interrumpió.

-Isa. Hay algo que tengo que hablar contigo... No puede esperar. No puedo ocultarlo... No más -admitió él y ella confundida lo observó.

Ese hombre de bellos ojos grises claros, la veía inquieto, nervioso...

Tenían 4 años de noviazgo y 1 desde que se comprometieron.

Ella lo conocía muy bien, después de todo había sido su secretaria por 7 años...

Manteniendo todo ese tiempo su relación en secreto por petición de Franklin, Isabella solo podía lucir su anillo de compromiso en ocasiones especiales y privadas con él.

Lo amaba.

Soportar eso no significaba nada para esa mujer enamorada.

-¿Qué pasó? -preguntó ella expectante.

-No me casaré contigo... -susurró él con sus ojos en dirección del anillo de Isabella.

-¿Qué...? -preguntó Isabella sin poder creerlo.

-Me casaré con otra. Mi familia lo ha organizado, es importante para la empresa, yo... No me casaré contigo por ese motivo -confesó él viéndola seriamente.

Los ojos de Isabella comenzaron a humedecerse casi de inmediato.

-¿Tienes... Tienes idea de qué... Qué fecha es hoy...? -preguntó ella con su voz temblorosa, mientras esperaba que él sonriera y le dijera "es una broma mi amor".

Sin embargo, esas palabras no llegaron nunca... Franklin guardó silencio.

-¡¡¡ES NUESTRO ANIVERSARIO, DESGRACIADO HOMBRE SIN CORAZÓN!!! -gritó ella levantándose de la silla con molestia.

-¡Sé que es nuestro aniversario, Isabella! -exclamó Franklin también poniéndose de pie-. Pero no hay nada que pueda hacer, estoy "con las manos atadas", si no acepto el puesto de CEO será para mi hermano menor y él no sabe ni un carajo, es solo un vividor, ¡nos llevará a la ruina!

-¡JA! ¡¿Así que por tu ambición yo soy la que quedará valiendo nada?! -decía ella apuntando con su dedo en el pecho de ese CEO elegantemente vestido.

-¡No será así! ¡Te amo Isabella y no pienso dejarte!, así que sé mi amante... Quédate conmigo y demuestra que me amas sin importar un papel que diga que estamos casados y-

¡¡PLAF!!

¡Isabella abofeteó a Franklin en ese momento!

-¡¡NO SERÉ LA OTRA!! ¿Amor es quedarme tras bambalinas mientras tú vas a casarte y exponer al mundo a otra mujer? -preguntó ella entre lágrimas-. ¡¿Cuando tu familia exija un hijo, qué?, ¿veré también cómo ella está embarazada y su vientre crece y te va a visitar a la oficina mientras yo como tu secretaría... Yo estaré callada en una esquina?

Isabella con su corazón roto y su mirada llena de dolor y decepción se dirigió a la salida tomando su bolso de mano.

Ella lo agarró tan rápido que la caja del obsequio que llevaba cayó al piso, la hermosa mujer se agachó y lo hizo lanzado hacia Franklin.

-¡Tómalo como un obsequio de despedida! -exclamó ella cuando él lo tomó en el aire antes de que cayera al piso-, cásate con quién se te dé la gana. Solo... Jamás me hubieras pedido matrimonio si tú intención nunca fue llevarme al altar a mí... -decía ella con su rostro bañado en lágrimas.

Isabella continuó caminando y Franklin arrojó al piso el obsequio y siguió rápidamente a su ex prometida, sosteniendo de la muñeca de ella con fuerza, la jaló hacia él.

-¡AH! -exclamó ella cuando su espalda pegó contra la pared.

-¡DIJE QUE TE AMO, MALDICIÓN! ¡¿NO LO ESCUCHASTE?! ¡No te dejaré ir Isabella! ¡Eres mía! ¡Mi mujer, mi secretaria, mi confidente! ¡No estoy dispuesto a perderte! ¡Así que sé mi amante o arruinaré tu vida!

-¡NO SOY TUYA! ¡TÚ MISMO ELEGISTE ESTO! -gritó ella soltando un golpe a la entrepierna de Franklin.

-¡AAAY! ¡MALDICIÓN!-gritó él adolorido y ella salió corriendo del penthouse- ¡Si cruzas esa puerta estás despedida! ¡Haré de tu vida un infierno y tendrás que besarme lo pies y de rodillas suplicar una oportunidad, Isabella!

Isabella volvió a ver hacia atrás y dedicó una triste sonrisita forzada, con sus hermosos ojos verdes esmeraldas rojizos ante sus lágrimas.

Clac~

Finalmente... Ella se marchó.

••••••••••

3 mes más tarde:

••••••••••

Esa noche en especial, en el lujoso hotel "Perlas del océano" frente a la playa.

Se celebraba en el salón de eventos la lujosa fiesta de la renombrada familia Howard, dueños de una de las mejores agencias de turismo global, Imperial World Travel.

El CEO Jameson Howard que había vuelto de Europa recientemente, recibía una fiesta de bienvenida por parte de sus familiares y amistades.

-¿Ya te aburriste de saludar a medio mundo? -sonrió Adrián Howard, primo de Jameson-. Vamos a la playa un rato~ salgamos de aquí, hay algo que tengo que hablar contigo.

-¿Esperas que vaya vestido así y ensucie mi traje? -preguntó Jameson alzando una ceja.

Adrián sonrió con total despreocupación.

-Vamos hermano, no seas amargado~ no charlamos en años~ solo nos quitamos los sacos y corbatas, eso es todo~

Jameson exhaló cepillando su cabellera castaña con su mano y salió junto a su primo.

......

Minutos más tarde.

Ambos hombres caminaban por esa playa mientras llevaban en su mano una cerveza.

-Escuché que el divorcio fue algo mutuo... Pero me sorprendió ver que aún llevas puesto el anillo -dijo Adrián con más seriedad mientras llevaba la botella de cerveza a su boca tomando un trago.

-¿Esto? -preguntó Jameson posando sus ojos azules en tal anillo matrimonial de su dedo anular izquierdo-. No tiene importancia la verdad -dijo queriendo minimizar el asunto.

-No mientas. Está bien si la amas, ¿hace cuánto se divorciaron? -preguntó Adrián.

Jameson detuvo sus pasos, posando sus ojos al mar esa noche de Abril.

Seguidamente tomó un trago de su cerveza y volvió a ver en dirección a su primo.

Justo atrás de Adrián, se veía a una mujer pelirroja caminando a solas.

La mujer de cuerpo esbelto, alta y un cabello pelirrojo ondulado, usaba un sensual bikini blanco que la hacía resaltar esa noche mientras caminaba a la orilla de la playa.

Un tatuaje en la parte baja de su espalda se notó cuando el viento meció su largo cabello... Un tatuaje que Jameson reconoció.

Él no respondió la pregunta de su primo y le pasó de lado, la curiosidad fue más...

Él se dirigió hacia ella.

Ella se le hacía familiar, pero... No estaba seguro.

-¿Isabella...? -preguntó cuando estaba a solo dos metros de distancia y logró ver en detalle su tatuaje.

La fecha 5 de noviembre y bajo ella, la frase en cursiva: "No importa dónde".

La mujer detuvo sus pasos, volvió a ver hacia atrás y levantando su mirada posando sus ojos verdes esmeraldas en ese apuesto CEO.

-¿Quién es usted?

Capítulo 2 Capitulo 02

CAPÍTULO 02:

••••••••••

Media hora atrás:

••••••••••

-¡Esto es el colmo! ¡Es un desgraciado! -exclamó Evelyn Miller, la mejor amiga de Isabella-. Está bien, Franklin terminó el compromiso y te despidió, puedes aceptar eso, ¡Pero no te ha dejado en paz por tres malditos meses y eso no es justo!

-¡Es un canalla! -exclamó Isabella que caminaba alterada por la habitación de ese hotel a donde había sido invitada por su amiga para un fin de semana de playa-. Canceló las cuentas que me obsequió, por causa de él no he podido encontrar trabajo.

-¿Estás sobreviviendo con tus ahorros?, pensé que los querías para recuperar la casa que te dejaron tus padres y que vendiste para pagar los estudios.

Isabella asintió decaída, esforzándose por no quebrarse y terminar llorando a mares.

"Tengo que recuperar la propiedad que me dejaron mis papás al morir... Solo tenía 18 y necesitaba mucho dinero para mis estudios... No tuve opción"

Pensó ella.

Seguidamente la hermosa mujer pelirroja se sentó sobre una de las camas en esa habitación sencilla de hospedaje, una donde estaba acostada y profundamente dormida la hija de 5 años de Evelyn que las acompañó en el viaje.

-Por más que busqué trabajo en empresas de turismo me rechazaron y comencé a buscar cualquier trabajo en otras, pero a los días decían que encontraron a alguien más, ¡SÉ que es su culpa! -exclamó Isabella entristecida-. ¡Él dijo que me arruinaría la vida y me haría volver suplicando!

-¡Está loco! ¡No le des el gusto! -exclamó Evelyn frunciendo el ceño y digiriendo sus ojos celestes a su amiga-. El desgraciado ya tenía su fiesta de compromiso esperando por él la misma noche que te dejó. ¿recuerdas que llegaste llorando a mi apartamento?, él no te merece, Isa.

-Tomaré el automóvil, iré un rato a la playa, no quiero pensar en el maldito de Franklin... -decía Isabella poniéndose de pie, cuando en ese momento el teléfono celular de ella timbró.

La mujer pelirroja le desbloqueó y vió la pantalla. Tenía un correo electrónico, el cual abrió de inmediato.

¡Isabella cayó de rodillas en ese mismo instante!

No pudo contener más sus lágrimas, las cuales comenzaron a deslizarse por sus mejillas casi al instante mientras con su mano libre ella cubría su boca.

Evelyn preocupada corrió hacia su amiga y se inclinó hacia ella, tomando el celular vió que había un recibo de retiro del dinero del banco.

TODOS sus ahorros fueron retirados de esa cuenta.

-¡¿CÓMO DEMONIOS LO HIZO?! ¡¿A QUIÉN SOBORNÓ ESE MALDITO?! -gritó Evelyn furiosa- ¡Hay que ir a la policía Isabella!

-¿Y hacer qué?, él es un multimillonario y yo soy cualquier persona, si quisiera me hunde o se inventa algo y me manda a prisión a mí... -lloraba ella cubriendo su rostro con sus manos.

Evelyn suspiró sin saber qué más hacer.

-Te recuperarás de esta amiga. Verás que sí... Conozco al dueño de una cafetería, siempre voy ahí luego de un día agotado dando lecciones en la primaria. Hablaré con él.

-Quizá solo debería buscar a Franklin y ser su aman-

-¡NI LO DIGAS! -la interrumpió Evelyn.

-¿Mamá que pasa? -preguntó la pequeña niña que dormía y despertó ante el escándalo.

-Oh, no es nada cariño~ -le sonrió Evelyn a su hija.

Isabella se levantó limpiando rápido sus lágrimas para no asustar a la pequeña Rose.

-Iré a la playa, necesito estar sola un rato... -dijo Isabella caminando a la salida.

-¡No te dejaré ir sola así! ¡Iré contigo! -exclamó Evelyn.

Poco después de que llegaron a uno de los estacionamientos cercanos a la playa. Rose lloraba pidiendo un helado a su madre.

-Lleva a la niña por un helado, yo caminaré un rato por la playa, estaré bien~ -sonrió Isabella fingiendo tranquilidad, mientras se quitaba sus ropas quedando en bikini.

-Bueno, también te compraré uno a ti y te alcanzamos luego~

Isabella asintió viendo como su amiga se alejaba llevando de la manito a Rose.

••••••••••

Solo unos minutos después de que Isabella comenzara a caminar a solas, escuchó que alguien la llamó.

Una grave voz masculina.

La mujer de bellos ojos verdes esmeraldas, volvió a ver atrás de inmediato.

"Wow... ¡Que Hombre!... Es bastante apuesto..."

Tuvo ella un pensamiento fugaz.

-¿Quién es usted? -le preguntó Isabella, que desconoció por completo al alto hombre castaño frente a ella.

-¿No me recuerdas?, yo sí te reconocí de inmediato~ -dijo ese hombre mostrando una sonrisita que dejó ver sus bellos hoyuelos.

Isabella se quedó viendo fijamente el rostro de ese hombre... Para solo segundos después reaccionar con nerviosismo.

-¿Jameson...? ¿Eres... Jameson Howard?

El hombre asintió de inmediato.

-Ha pasado mucho tiempo, Isabella, ¿por qué no me acompañas y vamos al bar por unos tragos?

-¿Eh?, no, no puedo... Vine con una amiga y-

-Yo también estoy con un amigo -interrumpió Jameson a Isabella-, pero son adultos, no les pasará nada si se quedan un rato solos~

"Yo... ¿Debería ir?, después de todo vine aquí a disfrutar y distraerme..."

Pensó Isabella mostrando una sonrisa a ese hombre de su pasado.

-Sí~ vamos.

.......

Adrián, que tomaba de su cerveza unos metros detrás de ellos, se quedó viendo confundido a Jameson.

"Pensé que estaba con el corazón roto por su divorcio..."

"Y el desgraciado ya ligó con una mujer en minutos, aunque quién sabe, quizá es su forma de afrontar la separación"

Tras esos pensamientos, Adrián se marchó sin darle mayor atención a quién era esa mujer a la que Jameson se acercó.

•••••••••••

Una vez que llegaron a un bar cercano en esa playa.

-¿Hace cuánto volviste al país? -preguntó Isabella casualmente.

-Una semana atrás. He querido hablar contigo desde hace mucho.

-¿Si...? -preguntó Isabella sorprendida.

-Me fuí del país en malos términos contigo. Éramos tan jóvenes... pero lo que sucedió entre nosotros fue hace tiempo~ ya dejé el pasado atrás y espero tú también -habló él viendo fijamente a Isabella que se sintió nerviosa ante esos ojos azules.

-Si... Yo tambien... Para mí también es solo pasado... -sonrió ella que se sentía incómoda.

¿Cómo no estarlo?

Fue Isabella la que terminó la relación con ese hombre hace 10 años...

Ella lo veía vestido bastante formal, aunque él no llevaba su traje completo.

La mirada de Isabella comenzó a analizar a ese hombre, hasta que sus ojos se detuvieron en el anillo que Jameson llevaba en su mano izquierda.

"¿Casado?"

"¡Por supuesto que debería estarlo!, han pasado diez años..."

"Alguien como Jameson... Esa mujer... Ha de ser muy afortunada"

Pensó Isabella teniendo un incómodo sentimiento.

"Mi vida es un caos actual y como si fuera poco, me muestra lo feliz que es el hombre con el que una vez... Me rendí y huí"

-Es un bonito anillo de matrimonio~ felicidades Jameson~ -forzó Isabella una sonrisa.

Él hombre que tomaba de su bebida, dejó la misma sobre la barra de ese bar, él se quedó viendo el anillo en su dedo anular y simplemente lo cambió a otro dedo.

-No significa nada... -dijo él viendo seriamente a esa mujer.

Isabella guardó silencio.

"¿Nada? ¿Se está divorciando o acaso está separado?"

Pensó ella.

Sin embargo, sabía que ese gesto, dejaba claras las intenciones de ese hombre...

Después de todo ambos eran unos adultos que se conocían de antes.

-Mi Yate está bastante cerca. ¿Quieres ir a dar un paseo? -sonrió él levantándose de la silla.

Isabella sintió su corazón emocionarse. Sabía lo que Jameson le estaba insinuando.

¿Debería ir o no?

¿Y si estaba casado?

¿Y si no lo estaba?

Al menos podría distraer su mente.

Olvidar el infierno por el que Franklin la estaba haciendo pasar... Al menos unas horas.

Isabella se levantó de la silla.

-Vamos...

Capítulo 3 Capitulo 03

CAPÍTULO 03:

Isabella podía sentir la brisa del viento esa refrescante noche de Abril acariciando su rostro, mientras sus ojos verdes veían el magnífico paisaje nocturno.

Ella que se encontraba en la cubierta del lujoso Yate de Jameson, no tenía idea de qué la impulsó exactamente a tomar tan atrevida decisión.

¿Era la adrenalina de un encuentro pasional con su ex de la universidad?

¿Disfrutar de una loca noche para olvidar sus desgracias?

¿Un escape a su dolorido corazón que sufría el ser dejada por Franklin?

Ese ex que había sido su primer amor, se apareció en ese instante con dos finos cócteles, dándole una copa a Isabella.

Ella sonrió y tomó dos tragos, para seguidamente mostrar una sonrisita coqueta a Jameson.

-¿Me das un recorrido por el interior de tu Yate?, creo que ya disfruté mucho de la vista nocturna~

La clara insinuación de Isabella le hizo saber a Jameson que estaba bien mandar cualquier formalidad al carajo.

¡Los dos se tenían ganas!

¡Querían hacer de ellos un desastre!

Olvidar todo y dejarse llevar por las llamas de la lujuria...

Jameson se inclinó hacia Isabella y la besó...

Un beso que empezó lentamente donde él saboreaba esos carnosos labios rosa de esa hermosa mujer de su pasado.

CLANK~

La copa del cóctel de Isabella cayó al piso rompiéndose en pedazos al ella soltarla y apoyar sus antebrazos en los hombros de Jameson, intensificando los movimientos de ese beso.

Las manos de Isabella acariciaban el cabello castaño de ese hombre por la parte trasera y él dejando en la baranda del yate su copa, alzó a Isabella, quedando ella con una pierna a cada lado.

¿Amor?

No había ni una gota de amor en ellos...

No para ese entonces, pero las viejas chispas de la pasión volvieron a encenderse después de muchos años.

.....

Isabella había sido llevada a la habitación de ese millonario en el interior del yate.

Ella se quitó su bikini casi de inmediato, comenzando a ayudarle a él a desvestirse...

Jameson la apartó causando que ella quedé de espaldas sobre la cama y seguidamente él posó su mano en la espalda baja de Isabella acariciando ese tatuaje...

Ese tatuaje de pareja que ambos se habían hecho en su época universitaria.

Él se inclinó y mordió justo ahí a Isabella, causando que ella se altere recordando el pasado y volviendo a ver a ese CEO, por encima de su hombro.

-Ay~ oye ten cuidado~ -sonrió ella con su rostro colorado.

-Aun lo conservas... -susurró él hablando del tatuaje, mientras volvía a enderezarse.

-No he tenido dinero para quitarlo... -mintió ella, pues en más de una ocasión, Franklin pidió que se lo remueva.

-Mmm~ ¿Es así? -preguntó Jameson con incredulidad.

-¿Y tú, removiste con láser el tuyo? -preguntó Isabella curiosa.

Jameson que ya no tenía ninguna prenda puesta en su parte superior sonrió seductor.

-Dicen que removerlo es doloroso~

Isabella entendió que él no se lo quitó tampoco, algo que la tomó por sorpresa.

Ella se acercó a besar el cuello de ese hombre mientras sus traviesas manos soltaban el cinturón del pantalón de Jameson, haciéndolo sacado y lanzándolo fuera de la cama.

Isabella se asomó de reojo a la parte baja de la nuca de Jameson...

Justo ahí...

Seguía el tatuaje.

Fue todo... No pudo contenerse más.

Extrañamente eso causó un deseo implacable en ella y no hubo marcha atrás.

Se entregó a las llamas de la pasión y el placer mezclando su cuerpo con el de ese hombre de su pasado.

........

Más tarde esa noche.

Isabella tomaba vino de una copa mientras veía el paisaje nocturno por la pared de cristal que tenía esa habitación.

-Me prestas tu teléfono. Tengo que llamar a mi amiga -pidió Isabella preocupada.

Justo cuando ese hombre tomó el celular, comenzó a timbrar y vió que tenía una llamada desde la mansión.

Jameson la respondió de inmediato.

-Señor Howard -se escuchó la voz del mayordomo-. Lamento molestarlo a estas horas de la madrugada, pero su madre ha pedido que vaya a verla, es urgente. Ya envié el helicóptero por usted.

Jameson se levantó de la cama buscando de inmediato sus ropas.

"¿Podría ser que nuevamente abusó de los antidepresivos?, le he dicho que tenga cuidado, no son malditos dulces..."

"Ella no los ha podido dejar desde que mi padre... Murió..."

Pensaba él fríamente mientras terminaba de vestirse.

-¿Sucedió algo, Jay? -preguntó Isabella usando el apodo de ese hombre.

-No. Nada que sea de tu incumbencia -le respondió él fríamente luego de haber obtenido lo que quería de Isabella-. Te llevarán de regreso en breve -añadió para seguidamente irse de ahí.

Isabella se quedó sentada en esa cama, sin ni una prenda encima, nada más que las marcas en su cuerpo indicando lo mucho que disfrutó de ese encuentro sexual...

Uno que dedujo de inmediato, jamás se volvería a repetir.

Eso había sido todo... Ambos se utilizaron mutuamente como un breve consuelo carnal.

••••••••••

Minutos más tarde, el helicóptero había llegado a la mansión de ese CEO, que de inmediato ingresó preocupado por la salud de su madre.

Clac~

Cuando la puerta de la sala principal se abrió y Jameson ingresó, de inmediato le habló.

-¿Sucedió algo, madre? ¿Estás bien?

Él vió a esa mujer madura de cabello castaño, usando una bata de seda roja, con una mascarilla de aguacate en su rostro y una copa de vino tinto en su mano derecha y en la izquierda una revista que hizo lanzada a Jameson.

Él tomó la revista en el aire antes de que cayera al piso.

-¡Mira eso Jameson! ¡La competencia está sacando mucha ventaja! ¿Matrimonio de Franklin Robinson y Christina Harris?, la hija de esa familia dueña de una cadena hotelera. Su agencia ha estado mejor que la nuestra últimamente, por eso te hemos pedido volver de Europa. Esto es un desastre... -se quejaba la señora haciendo una expresión de preocupación.

-Me alegra que a Franklin le esté yendo bien. Es uno de mis buenos amigos de la universidad, después de todo y-

-¡¿No lo entiendes Jameson?! -gritó exaltada doña Dayan Howard poniéndose de pie- ¡Tenemos que ser los mejores en todo! ¡No dejar que la competencia crezca mientras vamos en decadencia!, mientras los medios anuncian el matrimonio de los Robinson y Harris, en el artículo inferior habla de tu desastroso y misterioso divorcio... Rumorean que ella te fue infiel o que tú estás estéril.

Jameson se fijó en la revista, viendo que hasta mencionaban que él seguía usando ese anillo matrimonial.

-Que los Robinson estén teniendo éxito no quiere decir que yo deba competir. Me alegra por Franklin, no sabía nada de él desde que me fuí al extranjero -Jameson comenzó a dirigirse a la salida.

-¡JAMESON HOWARD! -gritó la señora- ¿Estás olvidando el trato que firmaste con tus abuelos maternos? ¡Un divorcio no es buena imágen! ¡Cásate y da un heredero y por Dios, ya quítate el maldito anillo!, si no lo haces mis padres dividirán la empresa y le darán a Adrián gran poder.

-Adrián es mi primo madre. La familia de mi tío no haría algo para perjudicarnos.

-A veces los mismos enemigos están entre la familia -decía la mujer tomando su tableta digital que tenía en una mesita de la sala y mostrando a Jameson evidencia de la relación cercana actual de Franklin y Adrián- Se les ha visto cerca últimamente. Sabes que mi hermano siempre ha querido vender la empresa de mis padres, por eso ellos te dieron el cargo bajo cláusulas a ti, no querían a mi hermano o Adrián de CEO.

-¿Insinúas que Adrián nos traiciona con la empresa de los Robinson?, eso es imposible... Pero... -susurró Jameson revisando la información- Voy a investigar esto madre. Si tienes razón. Haré algo al respecto, para que así estés más tranquila.

••••••••••

Un mes después:

••••••••••

Isabella se encontraba en el interior del baño de su departamento.

Entre lágrimas veía la prueba de embarazo en sus manos marcando un claro positivo.

En el exterior, se encontraba su mejor amiga Evelyn, quien esperaba a que Isabella saliera y le dijera qué indicó la prueba.

Sin embargo la demora era mucha.

Toc~ toc~

-¿Isabella, estás bien?, no me asustes amiga... -decía Evelyn después de haber tocado a la puerta.

Isabella abrió y salió con su rostro bañado en lágrimas mostrando la prueba a Evelyn.

-¡Oh mi Dios! ¡Estás embarazada, Isabella! ¡Te dije que esos síntomas que tenías no eran ninguna gastritis!

-¡No puedo tenerlo! -exclamó de inmediato Isabella secando sus lágrimas torpemente con sus manos- No tengo nada que darle, sigo siendo despedida de mis empleos y yo... No sé qué más hacer... ¡No quiero tener un bebé así!

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