Era una noche especialmente cálida en la Ciudad Ye.
Malcolm Quan condujo por el vecindario, pasando por todos los árboles y casas que acostumbraba ver hasta que finalmente llegó a su departamento. Bajando del auto, él se acercó a la entrada y presionó su dedo sobre el escáner. La puerta se abrió con un leve sonido, pero para su decepción, el gran salón estaba vacío. "¿Poppi?", gritó el hombre.
Sin embargo, no hubo respuesta alguna. '¿A dónde fuiste?', se preguntó confundido.
Después de cerrar la puerta, Malcolm puso los documentos que tenía en la mano en el sofá y subió a la habitación.
"¿Poppi?", gritó una vez más. "¿Dónde estás?", al llegar a la alcoba, el hombre vio que había ropa de mujer esparcida sobre la cama y escuchó el sonido del agua corriendo en el baño.
¡Splash! ¡Splash!
Justo entonces, Malcolm oyó débilmente la voz de una mujer por la puerta del baño y un minuto después, la llave del agua estaba cerrada. El hombre miró hacia esa dirección cautelosamente, y aunque la puerta sólo se abrió unos cuantos centímetros, él pudo reconocer con facilidad la perfecta y curvilínea figura que estaba en el interior de la ducha.
"Maldición...", Malcolm maldijo en voz baja mientras se aflojaba la corbata. Pero justo cuando había puesto su mano en la manija, la puerta se abrió de repente: "¡Poppi Qiu...!".
"La la la... ¡Dios mío!", Poppi Qiu estaba tarareando una canción cuando salió del baño con una toalla envuelta alrededor de su cuerpo. Cuando vio que Malcolm estaba allí parado, ella se sorprendió y saltó hacia atrás, su melodioso canto se convirtió en un grito y se llevó las manos instintivamente a la cara para protegerse, pensando que la persona en el dormitorio era un intruso.
"¡Cállate!", Malcolm exclamó pero poco después se sintió culpable por haberla asustado.
"M-ma... ¿Malcolm? ¿Eres tú?", al escuchar su voz, Poppi abrió los ojos aunque aún había un miedo persistente que le recorría la espalda. Ella parpadeó incrédula de que efectivamente fuera Malcolm y se ajustó la toalla al cuerpo: "¿Cuándo...? ¿Cuándo llegaste aquí? ¡Casi me matas del susto! ¿Primero podrías avisarme cuándo vas a venir? ¡Por un momento pensé que eras un asesino en serie o algo así!".
"¿Asesino en serie?", Malcolm no pudo evitar mirarla de arriba a abajo. Las piernas de Poppi eran largas, delgadas y tenía una piel suave y blanca, además de que había un hermoso rubor rosado en su delicado rostro y sus ojos eran grandes y encantadores.
Inmediatamente, Malcolm decidió voltear hacia otro lado y murmuró: "No todo el mundo está enamorado de ti ni quiere robarte, ¿eh?".
"¿Qué quieres decir con eso?", Poppi preguntó cruzando los brazos sobre el pecho. "¿Entonces por qué irrumpiste en mi casa?", ella añadió levantando la barbilla.
"¿Tu casa? En caso de que lo hayas olvidado, ¡esta es mi casa!", Malcom exclamó con indiferencia.
"¡Ja!", entonces, Poppi parpadeó y miró al hombre con una chispa de astucia en sus ojos. "¿Qué haces en casa, cariño?", ella preguntó con una voz repentinamente seductora.
"¿Cariño?", Malcolm estaba confundido.
"¿Qué sucede? ¿Legalmente somos una pareja, no?", una sonrisa triunfante apareció en los delgados labios de Poppi.
"De forma legal sí, pero no en la práctica", Malcolm se burló, se dio la vuelta y caminó hacia la puerta. "Vamos abajo", él espetó mirando a la mujer, "Necesito decirte algo".
"Primero tengo que arreglarme", Poppi respondió con una sonrisa desvergonzada.
"Será mejor que te apures", Malcolm dijo mientras desaparecía por el pasillo.
Poppi se encogió de hombros y se sentó frente a su tocador, allí se aplicó suavemente una crema hidratante en el cuello y los brazos mientras cantaba una canción.
Después de vestirse, ella bajó las escaleras y vio a Malcolm sentado en el sofá con el ceño ligeramente fruncido, la forma en que la luz de la sala brillaba en su rostro anguloso lo hacía ver especialmente guapo.
"Adelante, ¿qué es lo que tienes que decirme?", Poppi preguntó mientras se sentaba frente a Malcolm. El brillante y lujoso candelabro iluminaba la habitación con una luz dorada que complementaba la mesa de mármol negro, juntos hacían una combinación fresca pero elegante. Sin embargo, la frialdad de la mesa no podía compararse con la indiferente mirada que la hermosa mujer y el atractivo hombre tenían en sus ojos en ese momento.
"Esta es la extensión del contrato", inclinándose hacia delante, Malcolm empujó con cautela el grueso documento sobre la mesa, "Ve si hay algo más que te gustaría agregar u omitir".
Poppi no pudo evitar sonreír al mismo tiempo que leía el papel, pero entonces, algo llamó su atención: "Este es el acuerdo postnupcial, sin embargo, mi abogado no está aquí presente, ¿esto es legal?".
"El Sr. Shen ya lo leyó y lo aprobó", respondió Malcolm.
"Bueno, entonces está bien", Poppi sonrió ligeramente y revisó las siguientes dos hojas. "Mmm...", ella murmuró mientras leía, "¿Renovaremos el contrato por dos años?".
"Sí", Malcolm se sentó rígidamente en su asiento con los puños apretados y una expresión seria.
"¿Por qué ahora son dos años? Pensaba que sólo habíamos acordado que sería uno...", comentó Poppi.
"Bueno, has hecho un buen trabajo en los últimos tres años, no veo por qué no hacerlo un año más", Malcolm explicó severamente, "Además, esta vez, puedes estar segura de que será el último".
"¿Por qué? Estás a punto de terminar tu plan de adquisición, ¿cómo puedes estar tan seguro de que podrás hacerlo dentro de dos años?", preguntó Poppi.
"Sólo confía en mí", Malcolm entrecerró los ojos sin dejar de mirar a la mujer. Sin embargo, cuanto más lo hacía, más asombrado se sentía, parecía que había pasado mucho tiempo desde la última vez que había observado la cara de Poppi de esta manera. Malcolm sabía lo hermosa que era Poppi, pero no podía evitar sentirse aturdido por la forma en que su ojos brillaban y sus labios se curvaban en una sonrisa encantadora... '¡Detesto ese gesto tan molesto!', él pensó de repente. Si había algo que Malcolm odiaba de Poppi era su sonrisa, ¡parecía que siempre se estaba burlando de él!
"Pero toda mi juventud se desperdiciaría en ti, ¿dos años adicionales además de los tres anteriores? ¿No crees que es mucho tiempo?", Poppi protestó mientras la sonrisa maliciosa que Malcolm tanto alucinaba aparecía en sus labios, "¿No piensas que yo soy quien sale perdiendo en este acuerdo? No estoy segura de poder firmar esto...".
"Duplicaré tus gastos mensuales", Malcolm respondió un poco disgustado, luego suspiró profundamente y continuó: "Además, tienes permitido tener citas y hasta un novio, siempre y cuando cumplas con tu parte del acuerdo y mantengas nuestro matrimonio en secreto como de costumbre, ¿eso es lo suficientemente justo para ti?".
"¿Qué? ¿Acaso escuché mal? ¿Puedo tener novio?", Poppi sonrió de oreja a oreja y fingió estar sorprendida, "¡Eso es genial! ¡Debiste haberlo dicho antes! ¡Ya no tengo que leer todos estos papeles! ¡Cuenta conmigo!".
"Deja de balbucear y sólo firma", Malcolm espetó irritado.
Poppi hizo una mueca en silencio y pasó las páginas hasta donde tenía que firmar. Al final del documento, ella notó que Malcolm ya había puesto su nombre en la línea punteada, entonces estiró la mano y buscó a tientas un bolígrafo alrededor de la mesa. Encogiéndose de hombros, la mujer estaba a punto de ponerse de pie: "Sólo voy por un...".
"Aquí tienes", Malcolm dijo con el ceño fruncido mientras sacaba rápidamente un bolígrafo de su bolsillo.
"Gracias", Poppi murmuró y volvió a sentarse, después tomó el bolígrafo y suspiró ligeramente. Ella firmó con elegancia y una sonrisa complaciente para luego devolverle el documento al hombre: "Gracias por hacerte cargo de mí durante los próximos dos años".
No obstante, Malcolm se levantó y declaró: "Incluso puede que sea menos tiempo...".
"¿Qué dijiste?", Poppi estaba desconcertada.
"Si terminamos el plan de adquisición antes de lo programado, nuestro matrimonio también se acabará, está escrito allí, será mejor que lo leas atentamente", Malcolm explicó mientras le entregaba una copia de los documentos a la mujer.
"Eso suena genial, quizás estaremos separados antes de lo planeado y sí, lo leeré detenidamente", Poppi también se levantó y lo miró con una sonrisa radiante.
Malcolm le echó un rápido vistazo y resopló: "Gracias, entonces". Luego tomó los documentos y se giró para irse.
"¡Espera!", Poppi lo llamó con una expresión seria.
"¿Qué pasa?", Malcolm se detuvo en seco, girando la cabeza ligeramente hacia atrás.
"Hoy es nuestro tercer aniversario, ¿no tienes nada que decir?", Poppi lo miró con ojos expectantes.
"Transferiré el dinero a tu cuenta más tarde", Malcolm respondió con desdén, parecía que él ya no quería hablar con ella y estaba listo para irse.
"No quiero el dinero", espetó Poppi.
"¿Perdón? ¿Entonces qué quieres?", Malcolm no pudo evitar fruncir el ceño.
Después de pensarlo un poco, Malcolm se dio la vuelta y la miró fijamente.
"Y-yo...", Poppi empezó a tartamudear pues no esperaba que él se girara, pero al ver la expresión confundida en su rostro, ella explicó lo más rápido que pudo, "Vi una colección limitada de joyas, bolsos y zapatos de una marca muy importante, ¡los quiero todos!".
"Puedes comprarlos con el dinero que te estoy dando", Malcolm se burló mientras la miraba con los ojos entrecerrados y luego se dio la vuelta para poder retirarse.
"¡Oye!", Poppi gritó apresuradamente, "¡Hay una cosa más que quiero preguntarte!".
"Sí, claro", el hombre se mofó de nuevo y continuó con su camino.
Entonces, ella comenzó a seguirlo con una expresión de ansiedad: "¡Escúchame! ¿Cuándo puedo ver a Celine? ¡O déjame llamar a su médico por lo menos!".
Esto hizo que Malcolm se detuviera abruptamente. "Celine...", él pronunció con una risa entre dientes. "Si fuera posible, me aseguraría de que nunca la volvieras a ver", las palabras que salieron de su boca eran tan espesas como el veneno de una serpiente.
"¡Pero ella es mi hermana! ¡La única familia que me queda en este mundo! ¡No puedes hacerme esto!", Poppi protestó mientras agarraba con fuerza la manga de la camisa del hombre, "Por favor... déjame verla...".
"Tu padre sigue en cama, ¿no? Aunque dudo que vuelva a despertarse, al menos no está muerto. Así que técnicamente hablando, Celine no es la única familia que te queda, no exageres las cosas", Malcolm apartó la mano de la mujer como si le tuviera asco y agregó con una sonrisa burlona, "Además, ella está muy bien sin tenerte cerca".
Poppi retrocedió unos pasos, su corazón se sentía tan pesado en ese momento que lo único que quería era que Malcolm se fuera. Sin mirar atrás, el hombre cerró la puerta de un fuerte golpe, haciendo que el candelabro de la sala se moviera, él no podía evitar enojarse cada vez que Poppi le mencionaba a su hermana.
De pronto, el apartamento se llenó de un inquietante silencio donde
sólo se podía escuchar la respiración de Poppi y las agujas del reloj. Tic toc... tic toc...
Un rato después, la mujer suspiró en silencio y regresó a la sala de estar con un semblante de derrota, después recogió los documentos de la mesa y subió lentamente las escaleras.
El tiempo pasaba tan rápido que Poppi y Malcolm ya habían cumplido tres años de casados. A pesar de que tenían un matrimonio legítimo, sólo podían encontrarse en secreto. Cada que él iba al departamento tenía que irse tan rápido como pudiera y ella lo veía todos los días en los titulares de los periódicos con diferentes mujeres.
No había nada que Poppi pudiera hacer más que quedarse callada, el matrimonio entre ellos era demasiado complicado y ninguno de los dos deseaba que su relación fuera publicitada.
Al llegar a la habitación, Poppi se tumbó en la cama y cerró los ojos, pronto se durmió y comenzó a soñar con el no tan lejano pasado...
"¡Poppi, Celine! ¡Hijas, vengan conmigo! ¡Tenemos que darnos prisa!", gritó su padre.
"¿A dónde vamos? ¿Qué sucede?", preguntaron ellas.
"¡No hay tiempo para explicaciones! Necesitamos salir de la Ciudad Ye. ¡Tenemos que ir a cualquier parte! ¡Cuanto más lejos, mejor! ¡Sólo vámonos!", el hombre respondió en voz alta.
Poppi se sacudía violentamente en su cama, había comenzado a llover y los truenos que iluminaban la noche parecían entrelazarse con la escena de la pesadilla que estaba teniendo.
"¡Corran! ¡Apresúrense! ¡Ya vienen por nosotros!", en su pesadilla, Poppi podía ver la imagen de su padre cada vez más clara hasta que pudo notar una luz brillante proveniente del final de la calle. Se trataba de un automóvil que se les acercaba a toda velocidad, por lo que ella levantó la mano para cubrir sus ojos de los faros cegadores. Entonces, los tres se agarraron de la mano y corrieron por el camino como si no tuviera fin. En algún momento, Poppi estaba tan cansada y sin aliento que sentía que estaba a punto de desmayarse pero el auto seguía persiguiéndolos, por lo que su padre, en un momento de desesperación, decidió aventarla con fuerza a un lado de la carretera.
¡Crash!
¡Zas! ¡Plaf!
Poppi se estrelló contra la hierba mojada y escuchó el ruido sordo y el chirrido de los frenos del automóvil, estaba tan aturdida que trató de sostenerse con los brazos y comprender lo que acababa de suceder. Lo primero que ella notó fue la sangre que se mezclaba con la lluvia en el pavimento, entonces giró la cabeza y vio a su padre y a su hermana tendidos en el suelo.
"¡Papá! ¡Celine!", Poppi gritaba y luchaba por ponerse de pie, sin embargo, no podía hacer nada más que tambalearse y caerse mientras veía impotente que el auto se alejaba rápidamente.
De pronto, un fuerte trueno resonó en el cielo oscuro.
"¡Papá! ¡Celine! ¡Celine!", Poppi se despertó por el estruendo mientras lloraba por su familia, había sudor frío por todo su cuerpo y trataba desesperadamente de recuperar el aliento.
Entonces, la habitación se iluminó por un fuerte rayo y ella saltó de la cama.
'Relájate... solamente fue una pesadilla, sólo eso y nada más...', con una respiración profunda, Poppi se limpió la cara con la mano y volvió a acurrucarse en la cama. Habían pasado casi cuatro años desde que sucedió ese incidente, no obstante, ella seguía reviviéndolo cada noche y se preguntaba por qué su padre había decidido salvar su vida sobre la de él y la de Celine.
Un escalofrío le recorrió el cuerpo, Poppi se metió debajo de manta y temblaba como una niña asustada. Nunca hubo un día que ella no pensara en su padre, literalmente le debía la vida y por eso estaba incondicionalmente agradecida. Para seguir respirando, el hombre había tenido que recibir innumerables tratamientos médicos que sin duda eran muy caros, y aunque alguna vez un doctor le había dicho que sería un milagro que su padre despertara, no había forma de que ella se diera por vencida.
Con todo lo que sucedía, Poppi se sentía acorralada y fue entonces cuando decidió casarse a propósito con Malcolm. Con la ayuda de su abogado, los dos hicieron un trato económico para que ella no tuviera que preocuparse por las facturas médicas y al mismo tiempo estuviera protegida de las personas que la perseguían.
Esa noche era el comienzo de la temporada de lluvias en la Ciudad Ye, por lo que los truenos y rayos retumbaron durante toda la madrugada. No fue hasta la mañana siguiente que la lluvia paró y entonces Poppi se levantó para tomar una ducha. Después se vistió, agarró su bolso y se dirigió al metro, ella no tenía más remedio que hacer esto ya que había desechado su viejo automóvil.
"¡Qué bueno que llegas!", Wendy Yu gritó en cuanto Poppi entró en la oficina, se acercó a ella rápidamente y la arrastró a un lado.
"¿Qué pasa?", Poppi frunció el ceño ya que se sentía pegajosa por haber sudado durante el trayecto hacia su trabajo.
"¡Malas noticias!", Wendy comenzó a explicar con una mirada asustada, "Tina Ai, del departamento de publicidad, va a causar problemas nuevamente, ¡acaba de retirar de la revista el manuscrito que hiciste!".
Poppi levantó las cejas y suspiró aliviada, fue a su escritorio y dejó su elegante bolso de diseñador. "No pasa nada, Tina puede quitar mi trabajo si no le agrada, simplemente pensaba que la bonificación hubiera sido buena", ella comentó con un tono ligeramente disgustado.
"¡Guau, eres tan sensata!", Wendy la miró boquiabierta. "¡Incluso la gente de nuestro departamento siente pena por ti! Quiero decir, esta no es la primera vez que Tina te intimida así y elimina tus borradores de la revista. ¿No estás ni un poco enojada? ¡Si yo fuera tú, la sangre me herviría de coraje!", ella añadió asombrada.
Con una sonrisa, Poppi tomó su bolso y lo sostuvo para que Wendy lo viera: "¿Sabes lo que es esto?".
"¡Un bolso muy bonito, por supuesto!", Wendy sólo suspiró profundamente pues incluso si ahorrara durante dos años, no habría forma de que pudiera comprarse algo así.
"Así es", Poppi dijo mientras lo volvía a colocar sobre la mesa. "Te voy a contar un secreto, para evitar ponerme de mal humor, simplemente compro las cosas bonitas que quiero. Deberías intentarlo, te prometo que eso te hará sentir mucho mejor, además, no es bueno para tu salud enojarte por tonterías", ella añadió mientras le guiñaba el ojo juguetonamente.
"¿Entonces se supone que comprar un bolso que está fuera de mis posibilidades lo mejorará todo?", Wendy frunció el ceño y se quedó pensativa durante unos segundos, "¡Oye, no te burles de mí!".
"¡Jajaja! Querida, ¿cómo crees que voy a hacer eso? ¡Sólo te estoy diciendo la verdad!", Poppi sonrió y le dio un ligero pellizco en la mejilla. Ella no pudo evitar recordar a Celine en ese momento pues solían bromear de la misma forma.
En ese instante, Tina salió de su oficina y vio a las chicas riéndose, entonces rodó los ojos y se acercó a Poppi con el manuscrito en sus manos: "Bueno, señorita Poppi, ¡ya veo que le estás presumiendo a todos tu nuevo accesorio!".
Al escuchar sus sarcásticas palabras, Poppi se dio la vuelta y le dirigió a Tina una sonrisa brillante, después tomó su bolso y se lo mostró: "¡Mira! ¡Lo compré en el extranjero! ¿Es hermoso, no? ¡Ay, perdón! ¡Recuerdo que me has dicho que te gustaba! ¿Por qué no te compras uno también? ¡Hasta podríamos vestirnos igual un día!".
Al ver esto, Tina entrecerró los ojos y lanzó el borrador del artículo que Poppi había escrito sobre el escritorio. "Esto no es suficiente, consideraré publicarlo sólo si lo vuelves a hacer, además, tienes que enviarme una copia a mi correo", dicho esto, ella se dio la vuelta y se fue.
Wendy sacó la lengua en forma de burla y susurró: "Esa mujer sólo te tiene envidia y disfruta humillarte por el cargo que tiene, por eso cree que es alguien importante y que puede juzgar a quien se le dé la gana".
Poppi le echó un vistazo a su colega y dijo: "No te atrevas a decir algo así frente a Tina o te despedirá".
"Si ella me despide, ¡trabajaré por ti!", Wendy se aferró al brazo de Poppi y agregó, "Yo no soy envidiosa como Tina y realmente quiero trabajar contigo, ya que cada semana traes un bolso de edición limitada y eres buena conmigo... aunque sólo tengo una duda... ¿por qué tienes tanto dinero?".
"Cásate con un hombre rico y lo sabrás", Poppi respondió con una sonrisa traviesa.
"Sí, esa es una buena idea... pero tú...", Wendy reflexionó lo que acababa de escuchar y exclamó, "¡Oye, me engañaste de nuevo! ¡Tú no tienes esposo! ¿Por qué dices que encuentre a un hombre millonario?".
"¡Por supuesto que tengo un marido!", Poppi volvió a esbozar una sonrisa en sus delicados labios.
"¡Jum! ¡Qué mentirosa eres! ¡Ya no quiero hablar contigo!", después de esto, Wendy regresó a su escritorio con un puchero. Ella y Celine se parecían bastante, por lo que Poppi se sentía muy cómoda con su presencia.
Con un suspiro profundo, esta última también se sentó frente a su escritorio. Pensando en el tema sobre su "esposo", ella se dio cuenta de que nadie creería que estaba casada ya que había mantenido en secreto su matrimonio desde hace mucho tiempo.
Estirando sus brazos, Poppi estaba a punto de sacar un bolígrafo para modificar el borrador, pero al recordar lo que dijo Tina, decidió encender la computadora. A ella le gustaba escribir sus manuscritos a mano, aunque era un poco difícil, se había convertido en su hábito. Una costumbre como las visitas de Malcolm, que aunque le disgustaran en ocasiones, era algo que tenía que soportar.
Le tomó media mañana revisar el borrador y se les informó a todos que tendrían una reunión antes de su descanso, Poppi tomó su cuaderno y siguió a sus colegas a la sala de conferencias.
En el salón, sólo había una luz encendida en la pantalla grande y Poppi se sentó en una esquina oscura con los ojos casi cerrados, la noche anterior no había dormido bien debido a las pesadillas y a la fuerte lluvia, por lo que estaba cansada.
"Nuestra revista hará la entrevista anual de negocios y ya hemos confirmado algunos candidatos", de pie frente a la pantalla, Tina explicaba con una sonrisa segura en sus labios, "El primer candidato es Malcolm, el CEO de SG Group...".
¡Demonios!
De pronto, el bolígrafo cayó de la mano de Poppi, llamando la atención de las personas que la rodeaban. Tina le echó un vistazo mientras levantaba una ceja y luego miró hacia otro lado: "Si el Sr. Malcolm fue seleccionado para aparecer en la portada, eso significa que las ventas de nuestra revista se dispararán...".
Poppi hizo caso omiso a lo que la mujer estaba diciendo, pero no pudo apartar los ojos de la imagen de Malcolm en la pantalla. ¿Era en serio? ¿Una entrevista con él? ¡Vaya que iba a ser algo difícil!
"Si la entrevista será con ese hombre, ¡yo seré la primera en inscribirme!", una chica exclamó emocionada.
"¡Por supuesto que no! ¿Quién te crees que eres? ¡Yo seré quien lo entreviste!", comentó otra joven.
"El Sr. Malcolm es muy guapo, me pregunto cómo es él en persona", otra mujer dijo con un profundo suspiro.
A la hora del almuerzo, Poppi estaba almorzando con algunas colegas del departamento de edición y estaban conversando acerca de la reunión que habían tenido. Ella no pudo evitar sonreír y dijo: "Quizás en la vida real el Sr. Malcolm no es tan guapo, después de todo, las fotografías ya pueden editarse, ¿no? ¿Qué pasa si no es como lo sueñan?".
"¿Qué?", Wendy entrecerró los ojos y frunció el ceño llena de indignación, "¿Es en serio? ¡Se dice que Malcolm es el soltero más codiciado de la Ciudad Ye! Incluso hay rumores de que tiene una relación con la hija del alcalde... ¡es obvio que debe ser muy guapo y agradable!".
"No creas todo lo que oyes", resopló Poppi. "Oye, ¿acaso tú conoces al Sr. Malcolm?", preguntó Aileen Tang.
"¿Yo?", tomando un sorbo de sopa, Poppi forzó una gran sonrisa y respondió con calma, "¡Claro que no!".
Entonces Aileen se acercó a sus compañeras y susurró: "Pero es difícil decir si el Sr. Malcolm en verdad está soltero...".
"¿Qué quieres decir? ¿A qué te refieres?", Jenny sentía curiosidad, "¿Acaso no es un hombre sin compromisos?".
"Escuché que el Sr. Malcolm lleva varios años de casado...", parecía que Aileen sabía un gran secreto.
"¿Casado? ¿Estás hablando en serio?", gritó Wendy.
"¡Ejem!", Poppi se atragantó con el arroz y su rostro se ruborizó.
"¿Estás bien?", Wendy se apresuró a ayudarla. Al ver esto, Poppi aprovechó la oportunidad para explicar y regañarla: "Todo es culpa tuya, ¡hablaste tan fuerte que casi me matas del susto! ¡Deberías tener más cuidado!".
Wendy hizo un puchero y exclamó: "¡Estaba demasiado sorprendida! ¡Perdón!".
"Sí, sin duda es una noticia impactante...", Jenny suspiró y no pudo evitar preguntar, "¿Y dónde te enteraste de eso?".
"Ya saben cómo somos las mujeres, ¡ni siquiera recuerdo donde lo escuché!", Aileen respondió encogiéndose de hombros.
Después de un silencio que duró un par de minutos, Wendy preguntó: "Si el Sr. Malcolm está casado... ¿por qué lo mantiene en secreto?".
"¿Acaso no lo sabes?", Aileen puso los ojos en blanco y explicó, "El actor que entrevistamos hace unos días también se casó y se dice que incluso hasta tiene un hijo, pero como quiere seguir teniendo la atención de su público, por eso mantiene oculta su vida privada".
"Ser su esposa debe ser una tortura", comentó Jenny. "La pobre mujer tiene que ocultar sus verdaderos sentimientos todo el tiempo y él es el hombre con el que muchas chicas de todo el mundo desean acostarse pero ella tiene que fingir que no pasa nada, ¡eso debe ser bastante molesto!", añadió Aileen.
Poppi asintió con la cabeza, pero luego de escuchar a su colega, se quedó muy pensativa ya que la pareja de la que estaba hablando era justo como ella y Malcolm.
Pero, ¿la gente tenía que enterarse de su matrimonio con Malcolm? Si alguien descubriera la verdad, el contrato se rompería y entonces Poppi ya no tendría dinero para gastar, ¡y no había nada más horrible para ella que quedarse sin efectivo!
"¡Pues yo creo que es bueno mantener el matrimonio en secreto!", comentó Poppi, "Si yo fuera su esposa, me darían mucha risa los chismes, mientras las demás mujeres se murieran por estar a su lado, ¡nosotros estaríamos compartiendo la misma cama!".
"¡Eres tan desvergonzada!", Aileen fingió estar enojada y se rio, "¡Sólo come y cállate!".
"Espera un momento, ¿el Sr. Malcolm sí está casado o no?", Wendy siguió cuestionando.
"Yo también quiero saberlo", intervino Poppi.
"Bueno, ¡yo tampoco lo sé con seguridad! ¡Quizás solamente sea un rumor! De todos modos, ¡ese no es asunto mío!", Aileen dijo mientras agitaba las manos.
Poppi nunca había escuchado nada acerca del matrimonio de Malcolm, por lo que supuso que alguien debía estar inventando tonterías en su tiempo libre.