Emma Respiré hondo antes de llamar a la puerta de mi jefe. No estaba seguro de qué humor estaría hoy. -¿Quien es? - me replicó, dándome mi respuesta en cuanto a su estado de ánimo. "Emma", respondí. - Lo siento, entra. - Él suspiró. Lentamente abro la puerta de su ofcina, él está de espaldas a mí, mirando la ciudad por la ventana de vidrio . Me acerqué a su escritorio, mis talones golpearon el suelo, lo que provocó que girara su silla hacia mí. Parece que tuvo una noche difícil, probablemente de festa hasta tarde en la noche, como lo hace con bastante frecuencia últimamente.
Él no siempre fue así. Su esposa lo dejó por otro hombre hace unos seis meses, un hombre que ni siquiera conocía, desde entonces no ha sido el mismo. -¿Cómo estás hoy? ¿Puedo ayudar con algo? -Yo pregunté. -Ya sabes, la misma mierda de siempre en otro día. El café y los analgésicos serían un buen comienzo. -El dice. -Por supuesto señor. -Sonreí. Estaba a punto de salir de su ofcina para conseguir lo que había pedido, pero antes de irme me llamó. - Emma. ¿Alguna vez te han roto el corazón ? -Le preguntó. Lentamente me giré para enfrentarlo . Parecía un hombre destrozado, triste y avergonzado. Era una persona alegre y llena de sí mismo, solía ser feliz. Lleno de vida, lleno de amor... ahora usa a las mujeres solo por placer. Tiene una oscuridad que hace que parezca que ha perdido toda esperanza. -Sí, he dicho. -¿Como lo superaste? -Preguntó . -Creo que nunca lo superé. Solo aprendes a tratar. Espero que algún día encuentres a alguien que haga que este dolor desaparezca. -Yo dije. -Owhn, eso no se ve muy bien. Suspiró, pasando una mano por su cabello oscuro. -Lamentablemente, eso es parte de la vida, señor. -Yo respondi. -Creo que si. De todos modos, eso es todo. Te puedes ir ahora. No tenía ninguna emoción en su voz. Asentí, saliendo de su ofcina para conseguir lo que ordenó. Yo estaba en la sala de profesores preparándole café, algunas de las otras chicas que trabajaban aquí hablaban del Sr. Simmons riendo -¿Era bueno? ¿Escuché que es un gran amante? -Carmen sonrió. -Él es excelente de hecho. Macie se rió.
Rodé los ojos. Realmente necesita ver lo que está haciendo. Tiene que dejar de arruinar su propia empresa antes de meterse en problemas. Creo que fui el único que nunca lo miró de esa manera, para mí él era mi jefe y yo era su asistente ejecutiva. Sí, era un hombre guapo y extremadamente sexy, eso nadie lo puede negar, pero para mí estaría mal. Salir de la sala de profesores, ignorando a todos como siempre lo hacía. Realmente nunca hablé con él y estaba en cualquier otra relación que no fuera profesional. Después de todo, la mayor parte de mi tiempo lo pasé con el Sr. Simmons y haciendo lo que necesitaba. Regresé a su ofcina, golpeé suavemente la puerta, esperé hasta que me dijo que pasara . Estaba hablando por teléfono cuando llegué. Puse sus cosas sobre la mesa, dirigiéndome a la puerta para dejarlo solo, pero me tendió la mano, haciéndome esperar un momento. -Está bien, mamá, allí estaré. Suspiró, rodando los ojos antes de colgar el teléfono. -¿Puedes sentarte un momento, Emma? Necesito hablar contigo sobre algo. -Dijo en un tono serio. Asentí, sentándome frente a él. Se recostó en su asiento, mirándome con una mirada intensa. -¿Hice algo mal? -pregunte preocupada -No. Necesito pedirte un favor. ¿Ha trabajado conmigo durante dos años? -Le preguntó. Asenti. -Nos llevamos bien, ¿no? - Agregó, y yo asentí de nuevo. -Confamos el uno en el otro, ¿no? -Dijo, terminando. -Sí señor. -Dije, no muy seguro de a dónde iba con esto. -¿Necesito pedirte un gran favor? -Dijo, sus palabras salieron un poco temblorosas, parecía nervioso por lo que me iba a preguntar. -¿Un favor? ¿Qué tipo de favor? -le pregunté. -Necesito que seas mi cita el sábado para la gala a la que debo asistir. -El dice. ¿Par? ¿Quiere que yo sea su cita? que ? -¿Tu fecha? ¿Porque yo? Hay muchas otras mujeres que trabajan para usted que estarían felices de ir con usted. -Dije confundido. -¡Exactamente! No me deseas como las otras mujeres que trabajan para mí. Es por eso que necesito a alguien que pueda tomar y que sepa que no intentará seducirme, alguien que sepa que no terminará en la cama al fnal de la noche. Es solo por una noche. Pretende ser mi novia, solo para quitarme a mi mamá de encima. Además , Darcy estará allí con él y no quiero volver a aparecer solo. Sé lo que todos piensan, yo Sé lo que todos dicen a mis espaldas. -El dice. -Sabes que me odia, ¿verdad? ¿Darcy, quiero decir? -Yo dije. Era verdad; ella me odió desde el día que me conoció. Ella trató de conseguir que el Sr. Simmons me despidió y, hasta el día de hoy, no sé por qué. Nunca hice nada por ella. Yo era el único que nunca lo quiso. -Lo sé, otra razón por la que quiero que vengas, para molestarla. -El dice. -Nunca entendí porque me odiaba tanto? - Estaba celosa de ti. Estaba convencida de que tú eras el único que podía alejarme de ella, hacer que empezara a tener una aventura. - dijo.
- ¿Por qué pensaría eso? Todos podían ver que la amabas con todo tu corazón. Todo el mundo podía ver que ella era la indicada para ti, la trataste como a una reina, así que ¿por qué iba a pensar que empezarías a tener una aventura con la única mujer que no babea por ti? - Yo pregunté. - Porque eres más hermosa y elegante que las demás. Además , pasamos mucho tiempo juntas, tú me veías tanto como ella. - El dice. Su voz se quebró cuando habló de ella. Nunca pude entender por qué ella le hizo esto. Él le dio todo. Él la cuidó, la amó y luego ella lo dejó por un tipo que , sin comparación, para ser este, no tengo nada en contra, pero Brandon es increíble. No me refero solo en el departamento de apariencia, sino en todos los sentidos. -De cualquier forma. Acerca de esta Gala, ¿puedes venir conmigo, por favor? preguntó, con una mirada de esperanza en sus ojos. -Señor Simmons, no sé si es una buena idea. -¿Por favor, Emma? Eres el único en quien confío en esta maldita empresa. ¿Una noche, sólo una noche? -Preguntó . Quería decirle que no, pero la mirada desesperada en sus ojos me difcultaba hacerlo . -Está bien, una noche. -Yo dije. -Gracias. Te debo una Emma. - Dijo, con una leve sonrisa en los labios. -Sí lo es. - Dijo con una pequeña sonrisa. -¿Que tal cena? -Le preguntó. Le fruncí el ceño, sin saber qué hacer con su sugerencia. -Como agradecimiento, nada más... Lo prometo. -Él se rió. -Si claro. Avisame cuando y donde. -Sonreí. -¿Qué tal esta noche, alrededor de las ocho? - preguntó - ¿En el pequeño restaurante italiano, Franco's? -añadió. -Por supuesto, eso está bien para mí. Bueno, mejor vuelvo al trabajo. Llame si necesita algo más, señor. -sonreí levantándome. -Lo haré, gracias de nuevo, Emma. -Él sonrió. Le di un rápido asentimiento antes de regresar a mi mesa. Tenía mucho trabajo que hacer. si el Sr. Simmons y yo somos vistos juntos fuera de la ofcina dos veces en una semana, la gente comienza a hablar. Espero que estar de acuerdo con esto no me difculte las cosas aquí en el trabajo. Capítulo 2 Cena con la Jefa Emma Me miré en el espejo antes de salir en mi auto para encontrar a Brandon. Me puse un par de jeans, mi blusa roja favorita y un par de tacones altos . Mi cabello está bellamente atado en una cola de caballo. No quería vestirme demasiado elegante, no quería dar la impresión equivocada, pero tampoco me veía demasiado informal. No tardó en llegar. Acordamos que nos encontraríamos en el restaurante, aunque él quería recogerme . Le dije que no, porque entonces se sentiría más como una cita que como una cena amistosa, y eso no lo podemos permitir . -Hola, señora, ¿necesita una mesa? -Preguntó la recepcionista del restaurante con una sonrisa. -Ya hay alguien esperándome. Señor. Simmons? -Sonreí. -Oh si, dijo que te estaba esperando . Por favor sígame. -Ella sonrió.
Gracias. - respondí, sonriéndole . La recepcionista me condujo a través del restaurante, por la parte de atrás, donde estaban las cabinas. Era una especie de zona VIP. Debería haber sabido que Brandon estaría allí. Llegué y lo vi sentado allí bebiendo whisky y revisando su teléfono, probablemente correos electrónicos o algo así. -Buenas noches. Sonreí, haciendo que él mirara hacia arriba. Cuando lo hizo, sus ojos me recorrieron de pies a cabeza. Su lengua corría por su labio inferior, no creo que se diera cuenta de que lo estaba haciendo.
Cuando sus ojos fnalmente encontraron los míos, sonrió. -Buenas noches señorita. Emma, te ves hermosa. -El dice. Sentí mi cara sonrojarse ante sus palabras antes de asentir y darle las gracias. Estaba muy guapo, como siempre. Estaba acostumbrado a verlo de traje. Era extraño verlo en jeans y una camisa. Le di las gracias a la recepcionista antes de entrar en la cabina y mirarlo de frente. -¿Quisiera una bebida? -Preguntó . -Solo agua, estoy conduciendo, así que no bebo. -Sonreí. "Elige sabiamente", se rió entre dientes. Alguien se acercó, tomó nuestros pedidos de bebidas, luego regresó con los pedidos antes de dejarnos solos a Brandon ya mí. Me sentía un poco raro. Yo no mentiré. Sí, él y nosotros hemos estado solos mil veces. Pero esta situación era diferente. Esto fue fuera de la ofcina, nada que ver con el trabajo. Brandon tomó un sorbo de su whisky antes de mirarme. -¿Tienes un vestido de gala? - preguntó. -Tengo vestidos, pero ninguno que sea adecuado para este tipo de evento. Pero conseguiré uno. -Sonreí. -Tonterías, elegiré uno y te lo daré. -Él sonrió. -No sabes, el tamaño o mi gusto. -Me reí. - Talla 38. - Le dio un guiño satisfecho. ¿Cómo él sabe esto? -¿Cómo sabes mi talla? - pregunté curiosa. -Puedo decirlo con solo mirarte . -Le guiñó un ojo juguetonamente. -Las hermosas curvas de tus caderas y tu trasero también me lo dicen. -añadió sonriendo. Me reí, sacudiendo la cabeza un poco avergonzada. Debió estudiar mi cuerpo detenidamente en algún momento para saber mi tamaño. No sé qué pensar al respecto, especialmente si sus ojos han estado en mi trasero. -Estabas mirando mi culo? Le dije frunciéndole el ceño, tratando de no sonreír. -Sí. Vamos, Ema. Puede que sea tu jefe, pero soy un hombre al fnal del día. Percibo a las mujeres hermosas y sus cuerpos como lo haría cualquier otro hombre. Sin embargo, solo en los últimos dos meses, después de que Darcy se fue. -añadió. Negué con la cabeza, mordisqueándome el labio inferior con nerviosismo. Sus ojos me miraban de una forma que no suelen hacer. Rápidamente se pasó la lengua por el labio inferior antes de apartar la mirada de mí. Respiré hondo, no estaba acostumbrada a que él estuviera tan cerca de mí. Estaba coqueteando y no bromeando como suele hacerlo, en realidad estaba coqueteando y no sé cómo responder a eso. -¿Preferes rojo o negro? Y hasta la mitad del muslo o hasta la rodilla? preguntó, girando la conversación hacia el vestido. -No te preocupes, me compraré mi propio vestido. No tienes que hacer eso - dije, sonriendo. -No seas terca, Emma. Me haces esto como un favor , comprarte un vestido es lo menos que puedo hacer. Ahora, por favor responde a mi pregunta? -Dijo, con su tono más severo en la última parte. Sabía que no tenía sentido pelear con él por eso. Lo conozco lo sufciente como para saber que si está decidido, no sirve de nada tratar de cambiarlo. Le puse los ojos en blanco, haciendo un puchero, lo que lo hizo reír. -Estoy esperando, señorita. emma. -Él sonrió. -Todo bien. Prefero rojo a mitad del muslo. -Yo dije. -Y gracias. -Yo agregue. -No hay necesidad de agradecerme. Esta es mi forma de agradecerte por hacerme este favor. Él sonrió. -¿Listo para pedir algo de comer? Asentí, eligiendo un menú para navegar. Brandon y yo hicimos nuestros pedidos con el camarero antes de volver a nuestra conversación. -A ver si pregunta Darcy, dile que nos vemos casualmente desde hace unas semanas, ¿vale? -dijo . ¿ Verse durante unas semanas? Pensé que esto era solo para enojarla por una noche. -¿Por qué? -le cuestioné -¿Y a qué te referes con vernos causalmente? -Porque si le decimos que solo eres mi cita esta noche, se enterará por qué te llevo . Con eso me refero a salir y tener sexo casual. -El dice. ¿Mas mentiras? -¿Grave? ¿Qué tengo que decir si ella pregunta? Sí, ¿Brandon y yo estamos follando? -dije pronto arrepintiéndome de mi elección de palabras, pude sentir mis mejillas calentarse. "Exactamente." Guiñó un ojo con una sonrisa astuta. -Quién diría que tenía una boca tan sucia, señorita. ¿Ema? -Habla de manera burlona y maliciosa. -Cállate, pero está bien, lo haré . -Me reí, sacudiendo la cabeza -Gracias. - Dijo, dándome una amplia sonrisa. Brandon me contó todo lo que necesitaba saber sobre esta gala durante el fn de semana, asegurándose de que supiera qué esperar de ella. Parecía que iba a ser una gran noche sin mentir. Estaba nervioso al mismo tiempo porque no estaba acostumbrado a ir a eventos como este, no como invitado. He estado en eventos como este con su ayuda, lo que signifcó trabajar la mayor parte de la noche. Sería extraño que me cuidaran también y relájate, sabía que algunas personas estarían hablando porque sabrán exactamente quién soy. Que cliché. El jefe y el asistente. Tal vez estar de acuerdo con eso no fue una buena idea después de todo. Demasiado tarde ahora, no sería muy bueno si cambiara de opinión Capítulo 3 Llevar al jefe borracho a casa Emma Creo que necesito irme a casa. bebí demasiado - Brandon se rió. Después de la cena, terminamos en un bar al fnal de la calle. Brandon estaba bebiendo mucho whisky y cerveza mientras yo estaba estancada con agua y cócteles sin alcohol. -Sí, creo que podrías tener razón. -Me reí. -Vamos, te llevaré a casa. -Oh, eso será interesante. -Dijo con una mirada descarada en su rostro. -Eso no es lo que quise decir. -Me reí. Me puso los ojos en blanco, se puso de pie y tropezó un poco, lo agarré, sosteniéndolo. Logré llevarlo a mi automóvil, fue un trabajo duro, pero logré llevarlo allí sin lesiones. Primero lo ayudé a subir al auto y me subí, sentándome en el asiento del conductor. -¿Donde vive usted? -Yo pregunté. Nunca antes había estado en su casa , así que nunca supe dónde vivía. Estaba en silencio, su dedo índice golpeando su barbilla, sumido en sus pensamientos. Me reí de la forma en que trató de recordar su propia dirección. fue divertido Le tomó unos minutos, pero fnalmente logró recordar su dirección. Lo sentirá mañana. Puse su dirección en mi GPS, siguiendo nuestro camino. Nunca fue tan largo un viaje en silencio, cuando llegamos, me quedé asombrado con el lugar, era una casa impresionante. El lugar era enorme. Demasiado grande para una sola persona, en mi opinión. Conduje hasta su garaje, estacioné mi auto y salí, dando la vuelta al auto para ayudarlo. -Emma, ¿qué haces? Se rió , tocando mi nariz. - Llevar tu trasero borracho a casa. -Me reí. -Oh. está bien. Tienes que conseguir mis llaves, allí. Dijo, señalando el bolsillo de sus jeans. Dudé, no queriendo acercarme tanto a su intimidad. Pero no tuve elección, él estaba demasiado borracho para tomarlos él mismo. Suspiré, deslizando mi mano en su bolsillo, buscando sus llaves. Sentí el metal de las llaves contra mi mano. -Está un poco más a la izquierda. - Dijo, sonriéndome de manera traviesa y maliciosa. Sabía muy bien que no estaba hablando de sus llaves. Rápidamente tomé las llaves, sacando mi mano del bolsillo de mis jeans. Se dio la vuelta, haciéndome un puchero. -No eres divertido en absoluto. -Dijo cruzando los brazos sobre el pecho. -Llévate tu trasero borracho a la casa, Brandon. -Me reí. - Deja de ser un pervertido. -Soy su jefe, lo recuerda , ¿verdad señorita Emma? -Dijo , mirándome tratando de ser serio, pero la estúpida sonrisa en su rostro lo delataba.Muévete ahora. -Me reí, señalando la puerta principal. Brandon me sacó la lengua antes de tratar de irse como un niño que acaba de aprender a caminar, estaba tropezando con sus propios pies, estaba luchando por caminar derecho. Nunca pensé que fuera un tipo de borracho divertido, pero me estaba divirtiendo. Lo seguí , luego me deslicé frente a él y abrí la puerta principal. -Buen culo. -Murmuró en voz baja. Lo ignoro, porque sé que solo actúa así porque está borracho. Abrí la puerta, ayudándolo a entrar y buscando una luz. Finalmente lo encontré , y mis ojos se abrieron cuando vi la escena frente a mí. Wow...
Tiene buen gusto, el lugar era hermoso, y era solo el pasillo y la sala que había visto. Miré a mi alrededor y vi que todavía tenía algunas fotos de él y Darcy, incluidas las fotos de su boda. Eran impresionantes. Feliz, sentí que se me rompía el corazón por él. Claramente no está listo para dejar ir esa parte de su vida, lo cual es comprensible. Probablemente pensó que ella era con quien pasaría el resto de su vida , con quien debería estar. -Necesito una bebida. -Dijo , alejándose de mí, decidí seguirlo de cerca, temeroso de que se cayera.
Fue a una habitación que había sido convertida en un bar. Fue directo a por él, pero antes de que tuviera la oportunidad de alcanzar cualquier bebida, lo agarré del brazo y lo detuve. -Lo que necesitas es café y agua. Tienes que trabajar por la mañana. - le espeté . Lentamente se volvió hacia mí, con una mirada desagradable en su rostro. -Si madre. - Dijo sarcásticamente. -¿Donde esta la cocina? -Yo pregunté. -De ese modo. -Dijo, señalando la puerta por la que entramos hace unos momentos. ¿Fue eso útil? Tendría que encontrarlo yo mismo. Deslicé mi brazo a través de su brazo, asegurándome de que estuviera cerca para poder vigilarlo y mantenerlo alejado del alcohol. Finalmente logré encontrar esta maldita cocina después de mirar alrededor de esta enorme casa durante unos diez minutos. - Siéntate antes de que te caigas, Brandon, ¿por favor? -dije mirándolo. -OK. - susurró, sentándose en la barra del desayuno. Rebusqué, fnalmente encontré la máquina de café, hice un café muy fuerte para él y otro para mí también. Me dirigí hacia donde estaba él, sentándome frente a él. Estaba mirando sus dedos, una expresión triste en su rostro. -Brandon, ¿estás bien? -pregunte preocupada -No, no estoy muy bien. Odio esta casa, es demasiado grande y solitaria. Necesito moverme.- dijo, su voz muy triste y desanimada.- ¿Por qué no puedo seguir adelante como ella, Emma? Ella siguió adelante incluso antes de que nos separáramos, ¿por qué yo no puedo? Han pasado seis malditos meses, y aquí sigo siendo un desastre patético, todavía sintiéndome como una pobre excusa para el hombre que era. Gruñó , la ira y la decepción en su voz. Me dolía el corazón por él. La tristeza que vi en sus ojos fue algo que me rompió, no se lo deseo ni a mi peor enemigo. Me estiré sobre la mesa, colocando mi mano sobre la suya. -Porque la amabas profundamente. Todavía la amas Brandon, por eso todavía duele tanto. Mejorarás, pero necesitas tiempo. Eso no te hace patético, Brandon. Te hace humano. Estarás bien, con el tiempo... lo prometo. Dije, dándole una pequeña sonrisa. Suspiró, pasándose las manos por el cabello oscuro. -Espero que tengas razón, Emma. -Dijo, tomando un sorbo de su café. Un silencio cayó entre nosotros mientras él se perdía en sus pensamientos. Sabía que él estaba pensando en ella sobre su matrimonio roto. Lo dejé solo. Terminó su café. -Probablemente debería irme a la cama. -Dijo levantándose, pero como antes, se tambaleó un poco. -Vamos, te voy a dar una mano. Apúntame en la dirección de tu habitación. -Yo dije. -Gracias por cuidar mi culo borracho Emma. ¿Podrías pasar a buscarme antes de ir a trabajar mañana? No quiero llamar a mi conductor porque me va a atacar por beber otra vez. Aparentemente, bebo demasiado. - Dijo. -Por supuesto. -Respondí. Fuimos a su habitación. Tan pronto como llegamos, se quitó la ropa interior y se sentó en el borde de la cama. Hice lo mejor que pude para no mirar, fallando terriblemente, me sorprendí mirándolo, y tan pronto como me di cuenta me di la vuelta rápidamente porque se sentía mal. -Emma y si nadie más me quiere? ¿Y si nunca me vuelvo a enamorar ? -Preguntó mirándome, parecía un cachorro perdido . Caminé hacia él, sentándome a su lado, medio frente a él. -Estoy seguro de que ese no será el caso, Brandon. Te volverás a enamorar cuando estés listo. Y estoy seguro de que la persona adecuada está ahí fuera. -Sonreí. -Espero. No puedo creer que tenga treinta y dos años y ya me esté divorciando. Ese no era el plan cuando nos casamos hace siete años. A estas alturas se suponía que íbamos a tener hijos, y ahora estoy aquí sola. No tengo nada, Emma. El trabajo es todo lo que tengo. - Dijo, viéndose como un hombre roto una vez más Me acerqué, poniendo mi mano en su rodilla. -Tendrás una familia algún día, Brandon, cuando encuentres a la mujer adecuada. Darcy no era la mujer indicada para ti, porque si lo fuera, aún estaríais juntos – dije. -Puede ser. -Se encogió de hombros antes de acostarse en la cama ¿Necesitas algo Brandon? -Yo pregunté. -¿Tú serás? Le preguntó. Tu pregunta me sorprendió. Eso era lo último que esperaba que me preguntara. Me miraba con ojos suplicantes. Sabía que estaba preguntando porque se sentía solo. Sé que debería decirle que no, pero no tuve el corazón para decírselo. -¿Por favor? Podría hacerte compañía. -Dijo -Hay algunas cosas en ese cajón que puedes usar para dormir más cómodamente. - Agregó. -Está bien- sonreí cariñosamente. -¿Dónde voy a dormir? -Yo agregue. Sonrió un poco, moviéndose al otro lado de la cama y palmeando el espacio a su lado. -Tomaré ese sofá. -Me reí, refriéndose al gran sofá de tu habitación. -Está bien, entonces lo recordaré. - Dijo haciéndome un puchero. Lo ignoro y en unos momentos está dormido. Me levanté de la cama, tirando del edredón sobre él, acariciando su rostro suavemente. -Estarás bien, Brandon. -Dije, esperando estar en lo correcto. Fui a la cocina a buscarle un poco de agua, la va a necesitar en la mañana. Miré a mi alrededor, encontrando una manta y algunas almohadas para el sofá. Encontré una camisa de dormir en un cajón . Probablemente no dormiría bien, nunca duermo cuando estoy en casa de otra persona. Todo lo que espero es que cuando se despierte mañana no se enoje porque estoy aquí, probablemente olvide que me lo pidió. Quédate ya que está muy borracho. Capítulo 4 Futura ex esposa Brandon Me desperté con el sonido de mi alarma, con la sensación de que alguien me golpeaba la cabeza con un martillo sin parar. Gemí de dolor con mi cabeza palpitando. No tengo idea de cuánto debo haber bebido anoche, o cómo llegué a casa. Después de cenar con Emma, el resto es un borrón. ¿Ema? Espero que haya vuelto bien a casa. Lentamente me senté en la cama, no queriendo tener prisa. No necesito sentir más dolor. Miré alrededor de mi habitación, viendo una fgura acostada en mi sofá ¿Quién diablos es este? Por favor, ¿no me digas que me junté con alguien y luego lo mandé al sofá? Espero que no. No soy tan idiota. Me levanté, caminando de puntillas hacia el sofá, tratando de averiguar quién era. Me tomó un momento darme cuenta de quién era. ¿Ema? Dios, por favor dime que no tuve sexo con ella anoche. Ella es la que me mantiene cuerdo. El único que no se queda atrás de mí. ¡Mierda! ¿Que hice? Empecé a caminar y repasar la noche anterior en mi cabeza. Tratando de recordar lo que pasó, pero todavía está borroso de la noche anterior. -¿Brandon? ¿Estás bien? ¿Por qué estás caminando ? -Preguntó cansada. -¿Tuvimos sexo anoche? -pregunté con pánico. Ella se rió, haciendo que la mirara sin entender, se rió aún más fuerte ante mi cara de pánico. -No, no tuvimos sexo anoche. No se equivoque, señor. Querías que me quedara, y me quedé.- dijo ella. Me sentí relajado después de que ella dijo eso -Una cosa menos de qué preocuparse. -¿Por qué estás en el sofá? -Yo pregunté. - Porque me pediste que durmiera aquí. Te ofreciste a unirte a mí en la cama, pero rechacé. -Ella rió. -¿Grave? Lo siento mucho. ¿Qué más hice que no debería haber hecho? -pregunte preocupada - Cualquier cosa. Eres muy divertido cuando estás borracho. tengo que admitirlo - Dijo ella con una sonrisa. Gracias a Dios nunca hice el ridículo como lo hice anoche. -Gracias a Dios por eso. Voy a darme una ducha rápida. ¿Hay otra ducha en el pasillo si quieres ducharte? -Yo dije. -Gracias. Necesito parar en casa antes de ir a la ofcina a buscar algo de ropa.-dijo Emma. -OK todo bien. ¿Necesitas una caja para guardar tus cosas? Sé que ustedes, chicas , no son como los chicos que usamos la misma ropa interior durante más de un día. -Me reí. Yo no hago eso, eso es asqueroso, pero sé que muchos chicos lo hacen. Emma se rió, sacudiendo la cabeza , agarré un par de toallas de mi cajón y se las pasé. Como estaba a cierta distancia, se quitó las sábanas y se levantó para buscar las toallas. Ella estaba usando mi camisa. No voy a mentir, se veía muy sexy con ella. Necesito dejar de tener estos pensamientos sobre ella. Está mal. -Gracias. -Ella sonrió. yo le di instrucciones para ella desde donde estaba el otro baño antes de entrar en el baño. Tendríamos que ser rápidos ya que todavía teníamos que parar en la casa de Emma. ......