ISABELLA MONROE
-¡Isa, te has olvidado de la chaqueta! - Celeste, mi jefa, me llamó antes de que saliera corriendo del vestuario.
-¡Oh, sí! -, dije, girando mi cuerpo para coger mi chaqueta vaquera que dejé accidentalmente en la silla.
-No olvides que la semana que viene tienes una agenda muy apretada-, me recordó.
-Siempre hay una agenda ocupada, ¡Gracias de todos modos! -. Gimoteé antes de coger mi chaqueta de su mano. Miro la hora en la pantalla de mi celular que tiene de fondo a mi novio. Y vaya... si no me doy de prisa llegaré tarde.
-Vale, Isa, cuídate-. Celeste sonríe mientras me mira.
-Tú también-, salí corriendo del vestuario, corriendo por el pasillo hacia el vestíbulo donde se suponía que me recogería el coche.
Espero no quedarme atrapada en medio de un embotellamiento porque primero, lo odio y segundo, realmente no quiero llegar tarde. Bueno... sé que técnicamente ya llegaré tarde, pero al menos, en mi predicción, si no hay embotellamiento, podré verlo jugar durante la mitad del partido. Estoy saliendo con un famoso jugador de fútbol, Austin Harley. Llevamos saliendo tres años y le encanta que vaya a su partido.
Llegué al final del pasillo que es el vestíbulo, allí encontré a mi guardaespaldas Tom. Ya me está esperando. Siempre tengo a mi guardaespaldas cerca cuando tengo que salir en público. Tom tuvo que ayudarme a entrar en mi coche porque había mucha gente de los medios de comunicación y fans esperando fuera, todos me llamaban por mi nombre pidiéndome fotos y cosas así. Lo siento por ellos, pero no podía perderme el partido de mi novio, así que me metí en el coche y salí del edificio enseguida. Realmente espero llegar a tiempo.
Cuando llegué al estadio, me puse la tarjeta VIP para entrar en el backstage y encontrarme con Austin; estoy deseando darle una sorpresa. El día anterior le dije que no podía ir, pero lo único que quería era darle una sorpresa. Espero que le guste mi sorpresita.
Escaneo mi DNI en el escáner y entro. Recorro el largo pasillo blanco y me dirijo directamente a los vestuarios. En ese momento supe que el partido había terminado y que su equipo había ganado, me enteré por Twitter y odio el hecho de habérmelo perdido. Tres años saliendo con él, significa que deben estar planeando celebrar su éxito en un bar juntos, así que ya he preparado algo de ropa para entrar en el bar con él. Sé que esta noche nos vamos de fiesta, está claro que va a ser una buena noche para los dos. Él ha ganado el partido, yo he terminado mi trabajo, nada puede salir mal.
-¡Hola, Isa! - Jackson, uno de sus compañeros de equipo, me saluda de repente.
-Hola, Jack. Felicidades-, le felicité.
-¡Gracias! - contestó con una sonrisa en la cara, se nota que está exultante.
-¿Vienes a celebrarlo? - me preguntó.
-¡Sí, por supuesto! Pero antes, tengo una sorpresa para Austin-, le dije.
-Oh, sí, por supuesto-, se rió nerviosamente, -él está ..., Um, en el vestuario, - Comenzó a pasar la mano por su pelo rubio. Por alguna razón, parecía nervioso. Y también supe que ocultaba algo.
-Vale...- Dije, todavía suspicaz, -¿Están todos allí también?
-No... Ya sabes que siempre es el último en ducharse y eso le convertía automáticamente en el último en salir de la habitación... Y como él es el último en ducharse, probablemente significa que todavía está allí, haciendo cosas... Como ducharse... ¿Sabes? -, despotricó, haciéndome sospechar más sobre su comportamiento nervioso. Espera, ¿Está intentando ocultar algo...?
-Vale, gracias Jackson, nos vemos. - Dije antes de empezar a caminar hacia los vestuarios.
Caminé por el pasillo hasta que finalmente llegué a los vestuarios, la puerta se abrió y al igual que Jackson dijo que todo el mundo se había ido. Lentamente, di unos pasos hacia la puerta, preparándome para sorprenderle, pero en vez de eso, la sorprendida fui yo.
-¡Oh, cariño! ¡Enhorabuena por esa impresionante victoria! -, Escuché una voz femenina dulcemente enfermiza.
Y en ese momento supe, lo último que no hubiera imaginado que pasaría delante de mis ojos.
Todas las señales coincidían. Su comportamiento distante, el no responder a mis mensajes, y el comportamiento nervioso de Jack. Ese imbécil me está engañando. Ahora tenía que decidir, si iba a ser la dulce niña con el corazón roto, o la zorra malvada.
Miro dentro y encuentro lo que esperaba, Austin. Sentado con una chica morena en su regazo, la mira a los ojos mientras la mano de la chica le acaricia el pelo. Sus ojos brillan y sus labios se curvan en una sonrisa, la chica está cómodamente sentada en su regazo mientras habla con él como si estuvieran enamorados.
La forma en que ese estúpido la mira es claramente igual que la forma en que solía mirarme a mí, llena de amor. Me duele justo en el pecho, siento como si mi corazón se hubiera roto en pedazos. Intento ver quién es la chica, pero lo único que veo es su espalda.
-Felicidades, bebé-, dijo la chica una vez más, y luego pegó sus labios a los de mi exnovio como una sanguijuela.
Me tiemblan las piernas y me empieza a salir sudor de la frente, todo me parece falaz. Mis manos también tiemblan, pero tengo que mantenerme fuerte, debo ser una luchadora, no una perdedora.
-Gracias-, dijo Austin, separándose de aquel beso apasionante.
-¿Quieres algún regalo? - Preguntó la chica en tono coqueto.
-¡Por supuesto! -, exclamó él.
-Lástima que no haya traído ninguno-, rió la chica en tono coqueto.
Por la forma de reír de la chica, su voz me resulta tan familiar como si la hubiera oído antes.
-Pero me puedes recompensar de otra manera...-, dijo, obviamente refiriéndose a ella. Mi visión se volvió borrosa de inmediato, sabiendo que una lágrima caliente está a punto de caer de mis ojos, rápidamente la detuve de caer. No puede ser que mi maquillaje se arruine por culpa de ese bastardo. Y, además, necesito verme bien para mi gran entrada.
-¡Aquí no, es un lugar público! -, se exasperó.
-Aquí no hay nadie-, dijo descaradamente.
Cogí mi teléfono y empecé a llamar a su número, puedo oír que su teléfono está sonando, pero sorprendentemente lo rechazó.
-¿Es ella? - Preguntó la chica molesta. Oh, ¡Así que esta zorra lo sabía!
-No, no es nadie- dijo.
Me doy la vuelta antes de empezar a huir del vestuario. No puedo creer que me haya traicionado, no puedo creer que mi novio de tanto tiempo me esté engañando. Intento secarme las lágrimas, que ahora me caen por la cara. Supongo que mis planes de hacer esa entrada de zorra se arruinaron, ¿eh?
*
Son las siete de la mañana, y sigo mirando la pared de cristal al lado de mi cama con los ojos pesados. Es bastante temprano y no me siento bien, pensé que sería una resaca normal, pero resulta que es aún peor. Tengo la nariz tapada, los ojos hinchados de llorar, el cuerpo como si me hubiera atropellado un autobús y no quiero ni mirarme al espejo porque sé que parezco un zombi.
No le he enviado ningún mensaje desde esa noche porque tengo el corazón demasiado roto para hacerlo. Pero él tampoco me ha mandado mensajes. Ni siquiera he mirado en mi teléfono desde la noche anterior, me gustaría que todo fuera solo un sueño, pero no lo era.
Empiezo a mirar en mi teléfono y hay fotos, y noticias de él saliendo de un club con otra mujer. Inundan mis redes sociales. La imagen no es tan clara para nadie, pero para mí es cristalina. La misma chica morena que vi en el vestuario con él, no es otra que una de mis mejores amigas.
Me desplazo por la línea de tiempo mientras las lágrimas siguen cayendo de mis ojos, enciendo la televisión en mi dormitorio solo para que mi condominio no suene tan vacío.
El nombre de Celeste apareció de repente en la pantalla de mi teléfono y supe al instante que debía de haberse enterado de la noticia.
-¿Oye? - Dije con un tono bajo y deprimido.
-Estoy fuera de tu apartamento, Isa-, dijo entonces me levanté lentamente y caminé hacia la puerta blanca principal.
Abro la puerta y la encontré allí de pie con un abrigo de color crema mientras sostenía dos frappuccino de Starbucks. Ella me mira con el ceño fruncido antes de tirar de mí en un abrazo. Debía de parecer una mierda.
Ella entró y yo me tiré en el sofá de la sala de estar, me siento tan lejos de estar bien, a pesar de que no he hablado con él todavía.
-Sé que no quieres hablar de ello, pero este rumor llamó mucho la atención de todo el mundo-, dijo antes de entrar en la sala de estar.
-No es solo un rumor, Celeste- le dije en voz baja mientras seguía mirando la pantalla negra de pisos que tenía delante. -Todo es verdad. Los vi comerse los labios el uno al otro con mis propios ojos.
-¿Así que han roto? - Me levantó una ceja.
-No he hablado con él desde el incidente-, dije antes de agarrar un pañuelo de la mesa que tenía delante. -Pero tengo que hablar con él hoy, no puedo vivir así. No te preocupes, lo superaré-. Le dije.
-¿Y cuál es tu plan? - Me preguntó.
-¿Romper con él? - Adiviné.
-No puede verte así de campante, los celos son la mejor venganza- Me dijo y yo asentí.
Ella tiene razón, tengo que encontrar una manera de darle celos. No quiero que me vea así de rota, tengo que ser fuerte y creo que se va a arrepentir de haberme engañado.
-Recuerda que tienes que volar a París esta semana-, desvió el tema.
-Sí...- Dije lentamente.
-Entonces levanta el trasero, eres una chica dulce, inteligente, independiente y guapa. Y todos los chicos del mundo se mueren por salir contigo.
-¡Austin es solo un pequeño y microscópico pedazo de mierda! ¡Que se vaya a la mierda él y su Barbie y muéstrale al mundo lo que tienes! - Exclamó esparciendo una pequeña sonrisa en mi cara.
-Gracias, Celeste-, dije. - No sé qué haría sin una amiga como tú.
ISABELLA MONROE
Volví a mi mesa de maquillaje donde pude ver a Celeste que estaba sentada al lado de mi silla con los ojos fijos en la pantalla de su teléfono.
Finalmente, volví después de cerrar el espectáculo, fue fantástico y el vestido era tan hermoso. Sentía que no quería quitármelo, porque era así de bonito.
Había pasado un mes desde que rompí con Austin, él parecía estar bien con eso. Me dijo que estaba aburrido de mí, que no podía tener un tiempo para él, así que me engañó, ¿cómo pudo hacer eso? ¿Por qué no me dijo simplemente que necesitaba mi tiempo? Por qué tenía que echarme la culpa a mí cuando era claramente culpa suya. El hecho de que no lo sintiera me seguía doliendo, en especial, verlo con otra chica en las redes sociales.
-Por cierto, hay que darnos prisa, señorita Monroe, tenemos una reunión de emergencia con su agencia de modelos después de esto- dijo Celeste y finalmente me miró a mí que llevaba una bata.
-¿De qué trata la reunión? - Le pregunté.
-Hay un proyecto muy interesante para ti- dijo ella.
-¿Proyecto de qué? - le pregunté.
-Ya lo sabrás-, me dijo.
*
Entramos en el edificio principal de la agencia donde todo el mundo estaba siendo muy amable conmigo, cada persona que pasaba sonreía y algunos me saludaban.
Entré a la sala con Celeste detrás de mí y pude ver que Melanie estaba sentada en su silla actual y pude ver una sonrisa en su rostro, esperaba que fuera una buena señal para la reunión de ese día.
-Buenas noches, ¿cómo estás? - Melanie me saludo y yo sonreí.
-Bien, ¿y tú? - le pregunté.
-Bien, hola Celeste- dijo ella.
-¿Qué pasa? - le pregunté tras sentarme frente a ella mientras Celeste tomaba asiento en el sofá junto a la mesa de Melanie.
-Tenemos un socio especial este mes y además es un proyecto poco común para la agencia.
-Hablamos de este proyecto con los demás y pensamos que tú eras la indicada para este proyecto- Melanie sonrió y eso me hizo sonreír de alguna manera.
-¿De qué se trata? - le pregunté.
-Celeste no te lo ha dicho, ¿verdad? - preguntó Melanie.
Fruncí el ceño al saber que Celeste me estaba ocultando algo, ¿por qué no quería decírmelo si ya lo sabía?
-Solo dímelo- le dije.
-El proyecto no es de una marca famosa, ni de un diseñador famoso, sino que es nada menos que, de uno de los imperios más populares de Estados Unidos- me explicó Melanie.
-La empresa nos pide que elijamos a una de las modelos más capaces que pueda salir con el hijo que le sigue en la línea, Brendan Adams- explicó Melanie y yo jadeé.
¡Celeste, cómo no me habías hablado de esto!
Le lancé una mirada fulminante a Celeste antes de volver a mirar a Melanie, que seguía explicándome cómo funcionaba antes de enseñarme el documento del Adams Empire.
He oído hablar de Brendan Adams antes, pero he oído hablar de su mala reputación como un tipo que no podía mantener sus manos fuera de una mujer diferente cada semana. He oído que tenía un montón de amigos famosos también, lo que le hizo bastante popular en la revista. No lo he visto en una vida real, pero las noticias dijeron que no era realmente un buen tipo.
-Disculpe, ¿Brendan Adams? - Le pregunté una vez más para asegurarme de que no me equivocaba.
-Sí, es un hombre de 25 años y necesita limpiar su reputación para que pueda obtener la posición de su padre como el próximo CEO del Adams Empire. - Ella explicó y empecé a abrir los documentos delante de mí.
Mis manos abrieron el papel y mis ojos empezaron a leer el contrato, lo que tenía que hacer y lo que no. Pero algo me atrapó, era más como un guion para un casting de cine.
-¿Es un contrato de citas o una promoción? - me reí. -¿Por qué yo? - le pregunté.
-Porque eres la más capaz, tienes el corazón de todos, eres hermosa, eres una chica dulce, todo el mundo te conoce como una buena chica- dijo, entonces miré al suelo. -Y Celeste está de acuerdo- dijo.
-¡¿Qué?!- Dije, eso hizo que Celeste finalmente abriera sus ojos para mirarme.
-Sí, quiero decir, es un proyecto raro, ¿no? - Celeste le preguntó a Melanie.
Melanie soltó un suspiro y luego me miró con una sonrisa.
-No hay necesidad de preocuparse, ustedes dos pueden hablar mientras voy a hacer una taza de café- dijo antes de salir de su oficina.
-¿Celeste? ¿En serio? - le pregunté.
-Sí, tiene muchos beneficios que te posicionará mejor. Primero tu nombre, la atención de la gente. Cuando tienes mucha atención vas a tener muchos proyectos y trabajos. Es bueno para tu carrera.
-Yo lo entiendo, pero no quiero caer tan bajo con un tipo mujeriego y con esa mala fama- dije. -¿Y has oído hablar de Brendan Adams antes? ¡Es un jugador! Todo el mundo va a estar tan apenado por mí- dije.
-Vamos Isa, ¿hasta cuando vas a estar en una línea formal? Esto es algo nuevo. Solo debes darte una oportunidad de probar cosas diferentes. Además, puedes hacer que Austin se arrepienta de todo lo que te hizo dejando a la guapísima Isabella Monroe- dijo, pero no estaba ayudando.
-Pero...
-Nada de peros...
Vi que Melanie iba de camino a su oficina y ese fue el momento en el que debería tomar una decisión en un minuto. Celeste giró la cabeza y se dio cuenta de que Melanie estaba volviendo a la habitación, y probablemente estaba esperando la respuesta.
-¡Te odio, Celeste! - puse los ojos en blanco.
-Me lo agradecerás más tarde- sonrió y giré mi silla hacia la mesa de Melanie.
Melanie entró con dos tazas de café helado mezclado y una botella de agua. Me envió una sonrisa antes de entregar a Celeste una taza de un café helado y luego me dio una botella de agua porque sabía que no me gustaba el café. En realidad, no podía beberlo porque mi estómago es sensible, también es sensible con comida picante.
-¿Qué tal, Señorita Monroe? - Melanie me preguntó después de tomar asiento en su silla.
Respiré hondo y luego miré a Celeste que estaba tan tranquila y parecía tan segura con esos arreglos.
-De acuerdo, estoy dentro- dije.
-Bien, la señora Adams la espera en el edificio del Adams Empire esta noche a las siete- dijo. -La oficina probablemente cerrará a las 6 de la tarde, así que no tienes que preocuparte, deben ser solo algunos de los empleados que siguen trabajando hasta tarde, pero espero que no haya mucha gente en la oficina-, Explicó.
-No hay problema, tengo a Celeste- le dije.
-Lo siento, olvidé que hoy es el cumpleaños de mi marido, así que no puedo-, me sonrió y supe que sabía lo mucho que me había enfadado con ella ese día.
-Vale, entonces me las arreglaré sola- le dije.
-Bueno, me parece perfecto- Sonrió- acá está el contrato- me dio una carpeta de color amarillo- ahí está todo detallado, te lo puedes llevar a casa, lo lees bien y luego lo llevas al edificio Adams Empire- Ella dijo antes de despedirse -Recuerda... Edificio Adams Empire, siete de la noche, Piso 21- fue lo último que dijo.
ISABELLA MONROE
-Ok piso 21- dije antes de salir del coche esperando que nadie me viera, o que ningún paparazzi viera que estaba entrando en el edificio.
Entré en el edificio y fui directamente a la planta 21, y al igual que Melanie me dijo que todo el mundo se había ido, el edificio estaba bastante vacío y mi corazón latía rápido mientras mis ojos miraban el número que se acercaba a la planta 21.
Una vez que el timbre sonó, la puerta se abrió, no sabía por qué, pero mi corazón latía tan rápido una vez que reveló el suelo de mármol negro delante de mí. La oficina ya estaba vacía, solo algunos de ellos que todavía estaba allí, salí y fui recibida por una mujer con un pelo castaño oscuro de longitud media.
-Buenas noches, señorita Monroe, la señora Adams ya la está esperando en su despacho- sonrió.
-Hola, gracias- le dije con una sonrisa educada, y esperaba que Brendan Adams fuera tan educado como su empleada.
-Ah, y su abrigo, por favor-, sonrió y me quité el abrigo.
Lentamente, caminé detrás de la mujer directo a la puerta negra principal al final del largo pasillo, ella entró primero, luego le dije que estaba ahí, estaba tan nerviosa y no esperaba nada de él.
Entré y me recibió una hermosa dama que llevaba un vestido negro y un collar de diamantes, ella me envió una sonrisa antes de darme la bienvenida con una cálida sonrisa.
-Usted debe ser Isabella- me dio la bienvenida con una sonrisa.
-Si, es un placer conocerla señora, Adams- le dije.
-Por favor, llámame Julieta- me dijo antes de decirme que entrara y me sentara en el sofá del centro de la habitación.
-Siéntese-, sonrió.
-Gracias- le dije.
-Brendan, ven- me dijo.
Pude ver a un hombre de pelo castaño oscuro y serios ojos marrones que estaba escribiendo en su escritorio de cristal. Sus ojos miraban directamente al papel hasta que sus ojos finalmente miraron a los míos, nuestros ojos se encontraron y mi cuerpo temblaba debido a su fuerte mirada.
Apretó la mandíbula antes de dejar el bolígrafo, levantó la vista y finalmente se levantó de su asiento, me di cuenta de que era muy alto y yo estaba segura de que era más alto que yo.
Su oficina era enorme y me di cuenta de que los muebles eran caros, podía ver la hermosa vista desde la pared de cristal justo detrás de él. Si yo fuera él, sería muy cómodo para mí quedarme allí durante mucho tiempo frente a una hermosa vista, especialmente por la noche como esta.
-Así que señorita Monroe, que agradable tenerla aquí, la agencia de modelos me llamó esta tarde y no podría sentirme más feliz- Ella dijo y yo sonreí, su madre era tan amable y humilde mientras él permanecía en silencio.
-¿Ya has firmado el contrato? - Me preguntó con una dulce sonrisa.
-En realidad no lo he firmado, pero hay muchas cosas que quiero discutir antes de firmarlo-, le dije educadamente.
-Oh, en realidad está bien, pero siento mucho tener que coger un vuelo, ¿está bien si los dejo a los dos para que puedan negociarlo juntos? -. Me preguntó.-¿Te parece, Brendan? - Le preguntó a su hijo y él respondió con un simple movimiento de cabeza.-Bueno, me tengo que ir ahora, ustedes dos pueden divertirse-, dijo antes de agarrar su bolso y dejarnos a los dos.
Una vez que la puerta se cerró era solo él y yo en el centro de la habitación grande, se estaba poniendo incómodo cuando él no dijo nada cuando su madre se fue.
-Bueno, ahora que hemos quedado solos, podemos discutir bien lo del contrato-, dije antes de sacar el archivo de mi bolso.
-Sabes, en realidad yo no planeé esto en absoluto, yo no quiero hacer esto, pero mi mamá me obligó-, dijo y me hirió un poco los sentimientos, se sentía como si yo fuera el que lo necesitaba, mientras que el hecho real era que él me necesitaba.
-Yo tampoco quería todo esto, pero perderé mi calificación si rechazo este raro proyecto de mi agencia, señor Adams-, le dije.
-Llámame Brendan- sonó como si se sintiera incómodo cuando lo llamé formalmente.
-Tienes que leerlo primero- le dije.
-Solo dime lo más importante, el punto principal, porque mi cerebro está demasiado cansado para leer esos estúpidos contratos- dijo antes de levantarse de su asiento.
Menudo imbécil.
-En primer lugar, este proyecto no puede perturbar mi trabajo profesional en mi carrera de modelo, incluye mi horario cuando sea o como sea que me necesites para asistir a algún evento- le dije mientras caminaba de regreso a su silla.
-En segundo lugar, todo tiene que ser por actuación, nadie se puede salir de su papel.
-Sin sentimientos.
-Como tercer lugar, no hay sexo- dije, él estaba apoyado en su silla de cuero negro cuando de repente sonrió de manera burlesca.
-Por supuesto que no, prefiero el profesionalismo, señorita Monroe. Por eso mi madre contactó con tu agencia de modelos porque sabemos que van a ser responsables- dijo mientras tecleaba en su portátil.
Él es tan arrogante y grosero, yo estaba allí solo por mi calificación y mi trabajo no para él. Parecía que era yo la que estaba desesperada por sus sentimientos.
-No tienes que ser tan grosero porque eres tú quien me necesita aquí- le dije.
-No quise salir con nadie, aunque todo fue por culpa de mi mamá que estaba muy preocupada por la posición de mi papá- murmuró mientras yo todavía podía escuchar todas las palabras que dijo.
-Entonces ¿qué quieres que haga ahora? - le pregunté porque no sabía que más hacer excepto discutir con él.
-Solo quiero que lo mantengas en secreto, nadie puede saberlo aparte de tu agencia y tu manager- dijo y sus ojos marrones avellana me miraron a los ojos.- No puedes decírselo a tus amigos y familia- dijo.
-¿Y a mi mejor amiga? - le pregunté.
-Eso es lo mismo- dijo.
-Primero tienes que firmarlo- le dije antes de poner el contrato sobre su mesa.
-Tú también-, dijo, y me senté frente a él para firmar el contrato.
Lo firmamos juntos y entonces supe que acababa de vender mi alma al diablo para los próximos 2 años, lo que significaba que iba a estar atrapada con el diablo durante los próximos 2 años de mi vida.