Género Ranking
Instalar APP HOT
Inicio > Romance > Un noviazgo por un contrato
Un noviazgo por un contrato

Un noviazgo por un contrato

Autor: : Blondegirl
Género: Romance
La vida de Paola cambia de la noche a la mañana cuando una compañera de su facultad le propone fingir ser la pareja de un millonario dueño de unas de las corporaciones más famosas del país, ella se ve obligada a aceptar dicha oferta a partir de un asalto a su padre en el que dicho millonario estuvo relacionado. Las ansias de investigar más sobre ello, la llevarán, sin darse cuenta, a que sus sentimientos por él salgan a flote. Una simple chica estudiante se convertirá en alguien conocida por todos de la noche a la mañana debido a una farsa. ¿Podrá con todo eso? ¿Será capaz de dejar los sentimientos a un lado? ¿Será este millonario el responsable de que su padre haya sido perseguido y disparado?

Capítulo 1 En la cama

Él era un millonario que lo mismo que tenía de atractivo, lo tenía de despiadado, sobre todo en circunstancias desesperadas. Eso me convirtió a mí en la solución perfecta para todos sus problemas. El juego era simple y las reglas estaban claramente establecidas y, aun así, terminé siendo una tonta y equivocándome cuando no lo debía hacer.

Cada vez que miro mi barriga, los remordimientos comienzan a atacarme sin piedad ¿Por qué me entregué a alguien a quien no le importaba en lo más mínimo? ¿Por qué pasé mis noches con alguien que se iría sin pensar en mí en lo absoluto? Y ... ¿por qué demonios permití quedarme embarazada de él?

El sonido del timbre en la puerta me sorprende y me saca de mis pensamientos. Por más que no quiero atender a nadie, no soy capaz de hacerlo y la voz sale de mi garganta antes de darme cuenta de ello.

- Espere, ya voy –digo para la persona que está llamando a la puerta sepa que no demoro en abrirla

Cuando abro la puerta y veo de quién se trata me quedo estupefacta. No tengo las palabras necesarias para explicar cómo me siento en estos momentos...

Dos meses antes:

- Entonces ¿estás saliendo con alguien por el momento? –pregunta Hugo

- No, en estos momentos me estoy enfocando en la empresa, creo que es lo mejor. Lo que más quiero es que superemos a Casper Enterprises, ser el segundo no me gusta, nunca me ha gustado. Si quieres hacer algo en la vida, tienes que asegurarte de que vas a ser el mejor en ello

- ¿Y qué pasó con Olivia?

- Eso quedó todo en el pasado

- ¿Y Melissa o Isabella?

Mi padre no cede, no se da cuenta que no me interesa hablar de mujeres con él

- Papá, tienes que parar de presionarme de una vez

- Dejaré de hacerlo cuando tú comiences a pensar en tu propio futuro. Este imperio lo construí yo solo con la idea de pasarlo de generación en generación, pero, por el paso que llevas, todo terminará contigo

- ¿De qué estás hablando papá?

- ¿Acaso no es algo obvio? Si no tienes un hijo al menos, no tendrás a nadie que herede la compañía después de ti

- Siempre podemos cederle la empresa a Adonis –le digo con una sonrisa dibujada en mi rostro- él es como un hijo para ti ¿no?

Evidentemente se dio cuenta de mi malestar. Por mucho que he tratado, nunca he sido capaz de poder ocultar mis expresiones faciales y, la mayoría de las veces, lo que no digo con palabras, lo digo con mi cara y eso no es bueno.

- ¿Qué te pasa?

- Nada, no puedo casarme por un capricho tuyo solamente. Ahora no tengo en mente casarme con nadie, no es una de mis prioridades ahora mismo, además, ¿por qué lo haría? La mayoría de las chicas se fascinan demasiado rápido por mi cartera, no están interesadas en conocerme. Lo último que necesito es casarme con una de ellas. Todos los hombres que conozco son divorciados, eso me hace no creer en el amor, las relaciones se desmoronan muy fácilmente

En verdad nunca he entendido el por qué las personas buscan con ansias casarse todo el tiempo. El matrimonio es una cárcel ¿para qué casarse cuando se puede disfrutar de la relación siendo totalmente libres?

- Pues yo mismo encontré la felicidad completa al lado de tu madre

No hay forma de que él entienda que no estoy interesada en eso ahora, sigue con esa idea fija en su cabeza.

- Mamá es diferente. Si por una casualidad muy grande de esta vida, yo lograra encontrar a una chica como ella, lo más probable sea que yo no le guste. Eso me tocó aprenderlo por las malas cuando era más joven

- Esas son puras tonterías, no puedes sacar conclusiones por un caso específico que te sucedió hace años, no voy a tolerarlo. Obviamente, necesitas un pequeño empujón que te lleve en la dirección correcta, te propongo un trato. Si no te comprometes en las próximas tres semanas, yo mismo me encargaré de llevar esta compañía a la quiebra y con esto me refiero a una bancarrota en su totalidad

- Tú nunca harías eso, esta es tu propia compañía, tú mismo lo acabaste de decir, la construiste con tus manos, eso sería absurdo, además, ¿cómo exactamente harías eso?

- Eso no lo tengo claro, pero haré todo lo que esté a mi alcance. Es mi compañía, pero de nada me sirve si no tengo a nadie de la familia que pueda quedarse frente a ella cuando ya tú no puedas hacerlo. De que la gobierne un extraño de la calle, prefiero acabarla como mismo la construí

Mi padre se ha vuelto completamente loco. No es posible que esté hablando de verdad. Nada de lo que está diciendo tiene sentido, es un absurdo. Simplemente me ha soltado esto porque es la primera cosa que se le ocurrió para hacerme cambiar de idea.

- Evidentemente me estás engañando papá, vas de farol

- Cree lo que quieras, ya tú mismo lo comprobarás

- No podrías hacerlo ni aunque lo intentaras

- Me estás subestimando Harry. Quizás haya jugado limpio en estos años, pero también puedo jugar sucio. Dijiste que detestas ser el segundo ¿no? ¿Te gustaría heredar la peor compañía del mercado? Créeme, no tengo temor alguno a renunciar a esta compañía, ya te lo dije y si esta es la única vía para hacerte ver las cosas con claridad, lo haré. Ahora, si no me equivoco, tenemos una reunión a la que asistir

No pienso contestarle más nada, mientras más le lleve la contraria, más se esforzará por seguir molestándome con el mismo tema. Lo mejor es dejarlo por incorregible.

- Sí, es cierto, tenemos que irnos si no queremos llegar tarde

Le rodeé sus hombros con mi mano derecha y con una sonrisa lo empujé suavemente para indicarle que caminara junto conmigo.

Mi padre es una de las mejores personas que he conocido, pero también, una de las más testarudas. Siempre ha querido que las cosas se hagan a su manera. No se da cuenta que ya soy mayor de edad, soy un hombre y no puede decirme lo que debo o no hacer y menos por un capricho de él.

Ya me encargaré yo de quitarle esa idea de la cabeza porque no dudo que en serio sea capaz de cumplir sus palabras con tal de probarme su punto de vista.

Capítulo 2 Choques

Entro a la biblioteca con la esperanza de que todos los manuales e información que necesito estén disponibles. Me dirijo a la recepción y me recibe José con su sonrisa amable de siempre.

- Hola, Paola

José y yo no es que seamos muy cercanos, pero tomamos varias clases juntos, tampoco es el estudiante más listo, pero gracias a sus habilidades con el balón, logró obtener una beca para jugar al fútbol.

Es guapo, eso sí tengo que reconocerlo, se pelo es rubio oscuro y sus ojos color amarillosos, hacen una combinación perfecta, pero, por alguna razón, no es mi tipo.

- ¿Estás aquí para recoger lo necesario? –le pregunto

- ¿Lo necesario para qué? –me dice extrañado

- José, mañana tenemos prueba

- ¿En serio? –dice llevando las manos a su cabeza expresando claramente su alarma- yo que solo había venido para recoger a mi hermana

- Pues conmigo no está. No suelo relacionarme mucho con su círculo social, no es mi estilo realmente

- Paola, la verdad es que tú no te relacionas con ningún círculo social ¿Qué te parece si te ayudo con eso? –me dice acercándose demasiado a mi cuerpo y hablando en tono bajo con evidente picardía en su voz- deja los libros, siempre tienes las narices metida en ellos. Déjame llevarte a comer algo

La verdad, me lo pienso un poco. Relajarme antes de el examen no es una idea muy descabellada que digamos y, también es cierto lo que él dice, yo nunca me relaciono con nadie, ni salgo, ni me distraigo.

- Está bien –le digo sin pensármelo más o cambiaría de opinión

- ¿De verdad? –me pregunta más asombrado que hace unos minutos cuando le dije que mañana teníamos examen

- Claro que sí ¿no hablabas en serio?

Ya el colmo es que me haya estado haciendo una broma de mal gusto y haya caído en ella como una tonta.

- Sí, estaba hablando en serio, pero no pensé que me fueras a aceptar la invitación

Bueno, esto sí que me hace sentir un poco incómoda. Tenía que haberlo rechazado, es lo propio de mí, es lo que todos hubiesen esperado de mí, pero ya es tarde, ahora solo queda aceptarlo.

- Bueno, vámonos de una vez por todas

No tuvimos que caminar mucho hasta llegar a la cafetería que acostumbramos a frecuentar los estudiantes y una de mis favoritas, a decir verdad.

- ¿Has ido a verme a alguno de mis partidos?

¿En serio me está preguntando esto? ¿A dónde le llega el ego de este chico? ¿Qué le hace pensar que, en caso que yo asistiera a algún partido, fuera para verlo a él específicamente?

- No, normalmente estoy demasiado ocupada como para asistir a un juego. No me está yendo muy bien en las clases este semestre

- ¿Qué haces cuando no estás estudiando entonces? Porque es imposible que todo el tiempo estés entre los libros

No pareció afectarle mi respuesta en lo absoluto y se está mostrando genuinamente interesado en conocer más de mí ¿Estará interesado en verdad?

- No hago mucho la verdad. Antes tenía algunos trabajos de medio tiempo, pero, por ahora, solo estoy estudiando

- Quizás esa es la razón principal por la que no eres muy popular

- ¿Perdón?

- No lo digo por nada malo, me refiero a que esa es la razón por la que no socializas mucho, deberías invertir más tiempo en salir y relacionarte con las personas

Creo que se ha pasado un poco, yo no le he pedido su opinión sobre el tema, pero supongo que tiene la razón. No se lo puedo negar, pero no voy a pasar por alto el hecho de que se ha pasado de la raya.

- Soy completamente consciente de eso –le dije en un tono un poco molesto- pero también es cierto que una vez que te quedas fuera, es muy difícil encajar

- Claro, te entiendo perfectamente, se lo que quieres decir. Para serte sincero, los demás piensan que eres aburrida, por lo menos eso es lo que se comenta en el campus. Es porque pareces ir deambulando por los pasillos sin prestarle atención a nada y a nadie

Ya está, ahora sí se pasó completamente de la raya, ha cruzado una línea perfectamente bien marcada ¿Cómo pretende que me puede decir eso? ¿Acaso no se da cuenta de que evidentemente me voy a molestar?

- Puedes explicarme entonces para qué me invitaste a salir si soy tan aburrida

- No lo sé, por probar quizás

¿En serio me está diciendo eso? ¿Qué edad tiene este chico? Definitivamente aceptarle la salida fue un grave error de mi parte y mucho más pensar que iba a poder entablar una conversación seria e interesante con él.

- Gracias por la invitación, pero seamos sinceros, ninguno de los dos la está pasando bien aquí, creo que es mejor que me vaya

- Espera un momento, no quise hacerte sentir mal. Solo te estaba explicando lo que se comenta sobre ti, yo en lo particular creo que eres interesante, solo me cuesta hablar contigo

- Quizás eso se deba a que no tenemos mucho en común más allá que las clases que cursamos juntos

- Bueno ¿entonces qué te parece si hablamos de eso?

- ¿En serio?

- Bueno, es un poco aburrido para mí, pero bueno...

- Yo podría decir lo mismo sobre tus tontos temas de conversación

- Perfecto, tomo nota, pero eso no tiene por qué ser un problema, tal vez es mejor si no hablamos de nada

¡No puede ser! Este chico me exaspera y no precisamente de buena manera, no en la forma en la que podría llegar a gustarme ¿A quién se le ocurre invitar a salir a alguien si no tiene el mínimo interés en conversar o conocerlo? Es todo un absurdo.

- Perfecto, por mí no hay problemas, puedo darme cuenta perfectamente bien cuando no se me quiere

Di media vuelta y comencé a caminar, pero su voz me detuvo

- ¡Espera, no quise...!

- Nos vemos en las clases José

Esta vez no le iba a dar más oportunidad para hacerme sentir mal. Cedí al juego, pero hasta un punto, no voy a permitirle a nadie que se ría de mí de ninguna manera. Que digan lo que quieran de mí, que piensen lo que sea, no me importa. Si tengo que dejar que me humillen para encajar, prefiero mantenerme fuera del círculo, así voy a estar más tranquila.

Me dirigí directo a casa, tenía muchas cosas que estudiar, mucho con lo que ponerme al día. No sé qué me ha pasado últimamente, pero mis notan han caído un poco y no puedo permitirme que eso suceda.

Estuve estudiando toda la tarde, cada vez que cojo un libro me pierdo en él, solo cuando miré hacia fuera me percaté que ya había oscurecido y el ruido en mi estómago me indicó que ya era hora de cenar, me estoy muriendo del hambre pero ya es muy tarde para ponerme a cocinar, no tiene sentido hacerlo, mejor me caliento algo y miro la tele.

Dejé el primer canal que salió, era un show de chismes, esta vez de hombres millonarios. Normalmente no acostumbro a ver este tipo de canales, pero el hambre es demasiada como para perder tiempo cambiando de canales, así que lo dejo.

- Hoy estaremos hablando acerca de Harry Gilbert, el jefe de la Corporación Gilbert. Nuestra fuente nos contó todo sobre él, en especial sus habilidades amorosas, nos confesó que él nunca duerme con la misma chica más de una vez, es esa la razón por la que ha estado soltero toda su vida, pero por supuesto que esta noche él mismo nos lo contará

No suelo hacerlo, pero esta vez me llamó la atención el programa, sobre todo porque esa familia son unos de los mayores patrocinadores de mi universidad, pero evidentemente, el centro de este programa no son sus actividades filantrópicas.

Lo último que necesito ahora es llenarme la cabeza con esta prensa rosa justamente la noche antes del examen, además, escuchar tanto ese apellido me ha dado mareos.

¿Por qué le interesaría a alguien la vida privada de una persona que ni siquiera conocen? ¡Millonarios! Ellos lo tienen todo resuelto, solo tienen que pedir lo que desean y lo tienen, mientras la mayoría, como yo se encuentra endeudados hasta más no poder y luchando para poder llegar a fin de mes. Ya quisiera yo poder pagar mi préstamo estudiantil de forma más rápida, eso sería de gran ayuda para mí.

Ya está, no voy a llenarme la cabeza con estos pensamientos, necesito descansar para ir fresca mañana al examen.

A la mañana siguiente fui directo a la facultad desde bien temprano, tenía que asegurarme de llegar a tiempo. Para mi sorpresa, José no me quitaba los ojos de encima y justo en medio de la prueba me llamó.

- Psss

Me llama mientras me estira con su brazo una nota. Teniendo mucho cuidado para que el profesor no me viera la abro y por supuesto que era para que le diera la respuesta de una de las preguntas ¿Qué esperaba? ¿Unas disculpas o un halago? Que tonta soy.

A pesar de todo, decidí ayudarlo, pero justo cuando empiezo a murmurar, la voz del profesor me sobresalta:

- ¿Qué está pasando ahí?

- Nada profesor, solo estaba pensando en voz alta

- Pues no lo haga más o me veré en la obligación de sacarla del aula

- No es necesario, ya casi termino

Recojo todas mis cosas y me levanto para entregarle mi prueba y al pasar por al lado de José le tiro el papel a su lado en el suelo con la respuesta que necesitaba. Entrego mi examen y salgo solo para encontrarme con una escena familiar.

Ahí fuera están Carolina, Candy y Miriam, las "populares". Siempre están murmurando por los pasillos y caminando como si fueran las reinas del lugar. El tono de su voz era tan alto que no pude evitar escuchar parte de la conversación. Todas le estaban reclamando a Charlotte por no haberles contado sobre su nuevo puesto de internado.

- No es nada, solo un internado

- ¿Me estás tomando el pelo? Es un puesto en la Corporación Gilbert, todos quisieran un lugar ahí –le contesta Miriam

Sin más ellas siguen caminando y ya no pude escuchar más. Miriam tiene la razón, trabajar ahí sería lo mejor. Un internado en un lugar como ese puede abrir muchas puertas a oportunidades profesionales.

Tomo mi teléfono para revisar la hora y me doy cuenta que voy atrasada para mi próxima clase, así que acelero el paso mientras guardo el móvil en mi bolsa. Un segundo después ¡BAM! Choco de bruces contra el pecho de alguien.

- ¡Lo siento! Balbuceo sin mirar quién era

- No te preocupes –la voz espectacular de un hombre me responde- hace falta más fuerza que esa para sorprenderme o, una belleza como la tuya

¡Por Dios! Es él, es Harry Gilbert.

Capítulo 3 La pregunta

¡No puedo creer que sea él! Y me acaba de decir bella ¿o son ideas mías? Mi cerebro como que ha dejado de funcionar, es más guapo de lo que parece en la televisión y alto.

- Yo... emmm... -vamos, habla de una vez, pareces una tonta

- ¿Me estabas persiguiendo? Porque paso por aquí cada vez que vengo. El decano me dijo que ir por los pasillos era la mejor forma de escabullirme

- Y tiene la razón. Yo misma cojo por aquí porque es un atajo para llegar a mi clase, solo eso

Tampoco tiene por qué creerse que lo estaba persiguiendo, ni siquiera sabía que estaba aquí hoy.

- Solo eso ¿no? Pues es una verdadera lástima, mi nombre es Harry

- Lo sé –primero me parece un poco desesperado haberle respondido así, pero al fin y al cabo él es alguien reconocido

- Cierto, normalmente todo el mundo lo sabe, pero quería presentarme formalmente, ser educado

- Yo soy Paola, tengo que decirte que la tele no te hace justicia, si no fueras empresario, probablemente serías modelo

Las palabras se me escapan de la boca, como si estuviera conectada directamente a mi cerebro y no tuviera tiempo a detenerlas, pero, para mi suerte, a él parece que le ha gustado mi comentario porque en su rostro se dibuja una sonrisa.

- Eso no tiene sentido –me responde- si no salgo bien en cámara, no sería buen modelo

- No, solo tendrías que conseguir a un mejor camarógrafo

- Quizás te haga caso y busque uno. Por muy encantadora que esta conversación me está resultando, debo interrumpirla, voy tarde a una reunión, además, las chicas inocentes como tú pueden terminar siendo gravemente lastimadas por chicos como yo

- Emmm...

¿En serio? ¿Después que mi cerebro hizo lo que quiso con mis palabras ahora me deja sin ellas? Justamente ahora ¿Acabo de hacer el ridículo? ¿A qué se refiere con eso que acaba de decirme?

- Puede que me olvide de tu nombre, pero sin dudas me acordaré de tus labios

- ¿Cómo? ¿Qué? –ahí, bien por ti Paola, continúa balbuceando palabras sin sentido

- No nos besamos

- Precisamente –le respondo porque no veo su punto

- Precisamente, ahora estaré pensando en ellos hasta que pueda besarlos

Y dejándome con la boca abierta de par en par, me guiñó un ojo y salió corriendo. Fui a clases, pero mi mente estaba en ese encuentro, no pude dejar de pensar en eso en toda la tarde. Fue, por mucho, lo más emocionante que había experimentado. Ahora no podía dejar de sentirme como si todo hubiese sido sacado de un guion de novela.

Solo José fue capaz de llevarme de esos pensamientos a una pesadilla.

- Hola nerd –si en algún momento me había parecido atractivo, ahora me arrepiento de haberlo pensado, eso fue porque todavía no lo había escuchado hablar

- ¿Perdón?

- Gracias por haberme ayudado en el examen

- No hay de qué, pero por favor, que no se repita, me pude haber buscado un lío grande, me pudieron haber expulsado

- ¡Bah! No seas tan cobarde, eso lo hace todo el mundo ¿No puedes relajarte un poco solo por una vez?

- No, no todo el mundo prefiere tirar su futuro por la borda por pasarla bien un tiempo

- Pero es divertido. Deberías hacerlo de vez en cuando

Si escucho un poco más sus palabras, voy a enloquecer. A mi solamente se me ocurre haber aceptado salir con él, definitivamente tanto estudio me nubló la cabeza.

- Eso no es asunto tuyo José. Lo que yo haga con mi vida es mi problema y de nadie más

- ¿Me acabas de poner los ojos en blanco? –me pregunta alzando una de sus cejas

- Es que no entiendo por qué estás siendo tan idiota

- ¿Idiota yo? Es un chiste ¿cierto? Yo soy un chico amable, si no eres capaz de verlo, ese es tu problema, cualesquiera de mis amigos te podrían confirmar esa idea, pero ¿y a ti? ¿qué amigo podría respaldarte? Ah, es cierto, ninguno, porque no tienes, no le caes bien a nadie

No puedo creer que él es quien ha estado atacándome y solo por un gesto de mi cara él se ha molestado de esta manera. Si cuando yo lo digo, es un absurdo esto, necesito terminar con esta conversación.

- Tus amigos son todos unos falsos. Dime ¿cuánto dinero has tenido que gastar para obtener esos amigos?

- ¿Estás diciendo que soborno a las personas para que pasen el rato conmigo?

- No, estoy diciendo que solamente salen contigo por la posición económica de tus padres, de lo contrario ¿quién se molestaría en salir con un bully como tú? –si él ha escogido atacarme pues yo no pienso quedarme atrás, va a tener de su propia medicina

- Yo solamente estoy destacando lo obvio, acéptalo de una vez por todas, eres invisible. Estoy seguro que tu único seguidor de las redes sociales debe ser tu mamá

- En realidad, mi madre falleció

Ahora sí que hirió mis sentimientos, ni siquiera ganas de discutir por lo que me ha dicho tengo.

- Pues, tú entendiste mi punto, alguna razón debe haber por la que eres invisible, a lo mejor no eres buena persona

¡No ya, este es el colmo! ¿Después de lo despiadado que ha sido, tengo yo que escuchar esto? La mala soy yo. Por suerte, después de este último comentario, él solo se da la vuelta y se aleja.

Miro a ambos lados del pasillo esperando que nadie haya presenciado nuestra discusión, pero, por supuesto que mi suerte no me acompaña, Carolina estaba mirando sin ningún disimulo y comienza a caminar hacia mí.

- Hola –me dice cuando ya está lo suficientemente cerca

- Hola

- ¿Cómo te llamas?

- Paola

- Lo siento mucho, pero pude ver lo que pasó aquí, no fue mi intención escuchar. Solo vine porque me gustaría disculparme por mi hermano José

¿En serio ellos son hermanos? No lo parecen en lo absoluto, no tienen nada que ver el uno con el otro. Carolina tiene demasiada clase y José, bueno, él solo acaba de demostrar mi punto.

- Tranquila, no es tu culpa que tu hermano sea un completo idiota

- Lo sé, pero me siento mal por lo que te dijo

Contrario a lo que yo había pensado de ella, es muy amable y para nada pretenciosa, en realidad no tenía que haber venido a disculparse y lo hizo, por eso nunca se debe juzgar a un libro por su portada.

- Muchas gracias por preocuparte

- De todas formas, espero que no hayas tomado sus palabras en serio

- No lo hice, no pienso permitir que me afecte

- Genial. Eso significa que puedes ir conmigo a una fiesta esta noche ¿verdad?

- Espera ¿una fiesta?

- Mis amigas están preparando una fiesta para hoy en la noche y estás invitada

- Pero yo no soy miembro de tu hermandad –de hecho, no estaba en ninguna

- Eso no importa

- Si me estás invitando por lástima, no tienes que hacerlo, lo último que quiero es darle la razón a tu hermano

- Claro que no, no tiene nada que ver, me pareces una chica estupenda, así que no hay ninguna razón por la que no debas estar en la fiesta

Creo que esta puede ser mi oportunidad perfecta para socializar con los demás, darme una oportunidad de conocer a las personas, acabo de darme cuenta que no todos tiene que ser malas.

- Está bien, ahí estaré

- Dame tu número, así puedo avisarte si hay algún cambio

Así lo hice y nos despedimos hasta la noche. Estuve todo el tiempo demasiado nerviosa y rebusqué en mi closet como una loca para encontrar qué ponerme. Ninguna de mis prendas parecía ser la adecuada, hasta que, al final, encontré una falda de cuero que me había regalado mi madre.

Me la probé y en verdad me lucía genial, era negra y llegaba hasta la mitad de mis muslos, la acompañé con un tope rojo vino y unos zapatos no muy altos a juego para poder sentirme cómoda.

Cuando terminé de arreglarme, no me reconocía en el espejo. No era para nada el estilo al que estaba acostumbrada a usar, pero me veía estupenda, me gustó demasiado. No sé qué tipo de fiestas hará la hermandad de Charlotte, pero estoy segura que con esta ropa estaré acorde.

Estando ya en la parte de afuera, caí en una idea que me aterró, José podía estar en esta fiesta, la da su hermana, es lo más lógico. Calma Paola, no te dejes intimidar por eso. Nada va a lograr que me arrepienta de entrar, lo tengo más que decidido, si ya llegué hasta aquí, ya voy con todo.

Abrí la puerta y como mismo lo imaginé, la primera persona a la que me topé fue José.

- Vaya, vaya ¿no me digas que viniste a la fiesta? ¿Estás tratando de demostrarme que estoy equivocado? Bueno, como sea, me alegro de que estés aquí, yo sé que perteneces con nosotros

Solamente un tonto me podría preguntar eso viéndome en la fiesta, me parece que ha tomado de más porque está siendo muy amable teniendo en cuenta nuestra discusión de esta tarde.

- Deberíamos hablar –continuó diciéndome- tengo que explicarte por qué me comporté de esa manera hoy, es importante para mí y puede ser importante para ti también

Puede que esté siendo un poco más gentil, pero ¿en verdad quiero pasar más tiempo con él y escuchar lo que quiere decirme? Precisamente por esa razón llegamos a la discusión de hoy. No pienso morder el anzuelo por más que me quiera endulzar, probablemente me insultará de nuevo.

- Lo siento José, pero no estoy interesada

No le dije nada más y salí caminando hacia la otra dirección. Saco mi teléfono y comienzo a enviarle un mensaje a Carolina para avisarle que ya estaba aquí, unos pocos minutos después, ella me recibe con una amplia sonrisa.

- Paola, muchas gracias por venir. Ven conmigo, voy a mostrarte todo y a presentarte a unas cuantas personas

Me tomó del brazo sin darme tiempo a nada y comenzamos a caminar entre las personas. Las primeras en presentarme fueron sus amigas quienes no pararon de hacerme cumplidos sobre mi elección de la ropa.

Es evidente que nadie esperaba verme de esta forma, normalmente uso un par de jeans gastados y ropas holgadas, todo lo contrario a lo que estaba usando ahora.

Las chicas también resultaron ser genuinamente agradables y dulces, no comprendo por qué nunca antes me permití compartir con las demás personas. Siempre pensé que como ellas eran las "populares" de la uni serían altaneras y miraban a los demás por encima del hombro sintiéndose superiores, pero para nada es así.

En medio de la conversación, Miriam, no pudo contenerse y me soltó la pregunta:

- Carolina nos comentó que tu padre es dueño de un casino ¿eso es cierto?

Su pregunta me descolocó un poco y me hizo sentir demasiado incómoda, sobre todo porque eso no era para nada cierto, no entiendo cuál era el objetivo de preguntarme eso, pero supuse que cuando se conoce a alguien, lo más lógico es hacer preguntas para poder saber más sobre ella.

Enseguida, Carolina comenzó a tocarme mi codo como señal para que le siguiera el juego, pero no entiendo la razón, si tengo que pretender ser rica para encajar no pienso hacerlo

- ¿Qué? No, la verdad es que mi familia está en la quiebra

- No le hagan caso –me interrumpió Carolina de inmediato- a ella solo le da vergüenza admitirlo, le gusta mantener un perfil bajo

- No puedo creer que nunca antes lo supe –dice Miriam

- Bueno, ahora ya lo sabes

Y así continuó Carolina toda la noche, exceptuando esa mentira que no fui capaz de entender, fue una excelente anfitriona, me hizo sentir realmente bienvenida. Me pasé toda la noche con ella y con sus amigos platicando de todo.

No tenía mucho en común con ellos, pero en realidad, me resultó muy agradable sentirme aceptada por el grupo, solo por eso, me olvidé del detalle sobre mi familia del inicio, además, el alcohol también contribuyó a ello.

Luego de unas cuantas horas, la fiesta estaba llegando a su fin. Los invitados poco a poco fueron marchándose solos y cada vez la casa estaba más vacía. El agotamiento comenzó a avisarme de que este era mi turno para marcharme yo también.

- Muchas gracias por invitarme Carolina, me he sentido genial esta noche, ya me marcho

- Espera, no te vayas todavía, necesito hablar contigo

- Está bien

Me extrañó un poco, pero supuse que quería hablar sobre la mentira del inicio de la fiesta, debería haber sabido que tenía algún tipo de plan entre las manos ¿De qué se tratará todo?

- Tengo una pregunta que hacerte –continuó diciendo ella

- Bueno, dime

- ¿Te gustaría poder ser la novia de un millonario?

Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022