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Una CEO Tras las Rejas

Una CEO Tras las Rejas

Autor: : AmandaEscribe
Género: Romance
Emma crece en el seno de una familia adinerada, con todos los lujos que podría poseer, pero en el mundo las cosas nunca son tan sencillas. En cuanto cumple la mayoría de edad es entregada a las manos de los mejores postores, hasta que la vida la arroja a unas indecorosas manos, quien la inculpa de un crimen que no cometió, ahora ya en prisión, deberá limpiar su nombre y vengarse del hombre que le destruyó la vida.

Capítulo 1 La Traición

Me encontraba en unas vacaciones hermosas por Italia disfrutando de una reconciliación con mi ahora exesposo después de que por culpa de una mujer casi termináramos nuestra relación, ahora él se muestra cariñoso y amable, es obvio, estuvo a punto de perderme. Bueno de hecho lo hizo, decidió un día pedirme la separación para irse detrás de ella.

Reflexionando poco tiempo después y regresando a mi lado con el corazón roto, aunado a sus ínfulas de superioridad por los suelos, lo acepte de nuevo, todos cometemos errores y él se dejó llevar por esos ojos grises, mirada rojiza que llegó a trabajar en mi empresa para desestabilizar todo mi mundo, uno que ya se encontraba un poco inestable, a causa de los contratos y la falta de comunicación, creyendo que con su silueta y sonrisa ocuparía mi lugar.

Pobre ilusa a la que saque de mi compañía un día a la fuerza, amenazándola que si volvía acabaría con su existencia haciéndole un favor a la humanidad. Ahora reposando en nuestro yate tomando cocteles y riendo su recuerdo se va volviendo tan efímero como la espuma del mar, disolviéndose contra las rocas.

El ensueño termino pronto, las obligaciones nos esperaban en nuestra natal Alemania, es difícil ser la jefa de una compañía tan grande como la que forzaron mis predecesores. Siempre un enorme peso sobre la espalda, pero con ganancias desde todos los ángulos donde se mire. Nos fuimos en avión y al llegar al aeropuerto fuimos interceptados por la policía, estos se mostraban enojados y capaces de asesinarnos si nos negábamos a ir con ellos.

-¿Qué es lo que quieren hablar con nosotros? -Pregunté con altivez necesitando explicaciones ante todo ese espectáculo, incluso los chismosos se detenían a mirarnos.

-Queremos interrogarlos por la desaparición de Anna Meyer -Confirmó uno de ellos con una orden en su mano.

Al escuchar su nombre mi piel se erizo, la mujer con la que aún tenía pesadillas en las noches, aquella por la cual a mi esposo no le importó abandonar a sus pequeños siguiendo un capricho, aun desaparecida continuaba haciéndome difícil la existencia.

-Nosotros no tenemos nada que ver con eso, venimos de unas vacaciones y hace mucho que ya no le vemos -Informé yo sin ganas de entrar en detalles escabrosos.

-Tienen que acompañarnos sino lo hacen por la buenas tendremos que esposarlos -Amenazó otro oficial sacando un par de estas.

-No hay necesidad ¡Vamos cariño! -Dijo mi amado tomándome del brazo.

Ingresamos en la patrulla policial y ni una sola palabra salió de nuestras bocas, la consternación unida por la vergüenza nos impedía asimilar todo lo que estaba ocurriendo en tan poco tiempo. Al llegar al lugar fuimos llevados a salas distintas desde donde nos observaban a través de los vidrios, sus miradas eran punzantes e incomodas.

-¿Dónde se encontraba el jueves doce de septiembre a partir de las nueve pm? -Inicio un investigador con mi interrogatorio.

-En mi oficina -Contesté sin dudarlo, esa noche me quedé allí para completar la totalidad del informe que debía presentar en la junta antes de irme de viaje.

-¿Tiene testigos que consoliden su coartada? -Consultó este tomando asiento frente a mi persona.

-Todos en la oficina trabajan hasta las seis, casi siempre me quedo más tiempo para terminar tareas pendientes, pero a esa hora ya no había nadie allí -Dije sin pensar en la importancia de esa excusa.

-Le explicaré como van las cosas, esa mujer fue la amante de su marido, de hecho, se divorció gracias a que este se fue tras ella, usted en más de una ocasión la amenazo públicamente con matarla, ahora ustedes se encuentran juntos de nuevo y ella desaparecida ¿No le parece mucha coincidencia? -Argumentó este con una lógica indudable.

-Parece sospechoso es verdad, pero esas palabras vinieron de mi ira momentánea, yo sería incapaz de hacerle daño a alguien, además fue ella la que dejó a mi marido, al menos eso fue lo que me dijo, por lo que no tendría motivos para hacerlo -Expuse en un tonto intento de librarme de los focos que me apuntaban.

-Eso sería correcto si tratásemos con otro tipo de persona, pero usted tiene unas ínfulas de grandeza superiores a la media, nació en un hogar de ricos y antes de cumplir los veinte años ya era la jefa de la compañía de su familia, esto la hace pensar que el resto son inferiores a usted y sin derecho a que se entrometan en su vida ¿No es así? -Indicó este inclinando su silla para observarme más de cerca.

Este hombre se tomó la molestia de investigarme, analizar mis conductas, movimientos y trastornos. Justo en ese momento comprendí que estaba perdida, cualquier cosa que dijera iba a perjudicarme, por ello apliqué la única carta que tenía a mi favor.

-No hablaré más hasta que llegué mi abogado -Declaré mirándolo con seguridad, este simplemente se levantó y salió de la sala con frustración.

Tuvieron que dejarme ir, no existía ni un cuerpo ni el arma homicida por lo que a nivel legal aún no corría nada que sustentara nuestra aprensión, tomaron registros de nuestro ADN huellas dactilares y rastros de pólvora en nuestras manos, nuestro hobby aparte de viajar era practicar tiro, registraron nuestras cosas y regresamos a casa. Continuamos con nuestra vida justo donde la dejamos, antes de irnos a esa segunda luna de miel, sin darle mucha importancia a ese encontronazo con la policía, en nuestras mentes estábamos confiados de que éramos inocentes y eso bastaba.

Pasaron varios meses en normalidad, hasta que una noche viendo las noticias estaban transmitiendo en directo como rescataron en cuerpo de una chica de una excavación en unos terrenos que eran propiedad de la empresa. En ese momento mi corazón se detuvo y lo supe, se trataba de esa molesta chica, alguien estaba jugándome una broma muy pesada. Cuando iba a levantar el teléfono para llamar a mi abogado este me estaba llamando a mí, su voz de preocupación me dio la confirmación que necesitaba.

-¿Estás viendo las noticias? -Preguntó el hombre sin saludar siquiera.

-Si -Contesté yo anonadada.

-¿Es verdad lo que me dijiste que no sabes nada de esto? -Volvió a preguntar con mucha seriedad -Recuerda que soy tu abogado y tengo que saber la verdad para partir de ese hecho -Añadió intentando crear confianza en mí.

-Lo que te he dicho es todo lo que se de esa joven, como desapareció o si es ella ese cuerpo encontrado no lo sé -Dije con lágrimas en los ojos, el miedo se apoderaba de mí.

Capítulo 2 Una Señal del Desastre

No hace falta aclarar que esa semana que tardaron en identificar el cuerpo de esa joven no dormí en lo absoluto, las pesadillas me atacaban sin parar una en la que venían a buscarme en la oficina y me sacaban esposada de la misma, mientras el resto se quedaba mirando y murmurando sobre la escena.

Después sin hacerme siquiera el interrogatorio pertinente me lanzaba al interior de un calabozo, diciéndome con desprecio que allí permanecería por el resto de mi vida, quedándome sentada en un rincón sin fuerzas para luchar, la tristeza me invadía como a esas aves que después que fueron libres y disfrutaron de la sombra de un gran árbol, de planear con el viento, se las encierra en una estrecha jaula, dando gritos de auxilio sin que nadie les entienda.

Después de ese horror me levantaba empapada en sudor y con los nervios agitados, me iba a la cocina y tomaba un poco de agua mineral, la hora, las dos de la mañana, si continuo de esta manera voy a terminar volviéndome loca, siempre pensaba, buscando los documentos del trabajo para empezar a revisarlos intentando tener mi mente alejada de toda esa película que pasaba por ella.

-Mami, no puedo dormir -Interrumpió una dulce vocecita mis análisis.

-Peter, mi niño ¿Qué pasa? -Dije con dulzura tomándolo en mis brazos, era mi niño más pequeño y el consentido de mamá.

-Tengo pesadillas donde un gran monstruo viene a comerme -Expresó este dramatizando con sus manos como la enorme amenaza deseaba atraparle.

-No hay nada feo en esa casa mi niño, ven vamos a dormir -Mandé con suavidad, alzándolo y llevándolo a su cuarto.

-Si es así ¿Por qué tu tampoco puedes dormir? -Preguntó con su gran inteligencia.

-Mañana hablamos de eso, por ahora a dormir -Concluí acostándolo en su cama, colocando la frazada y dándole un beso de buenas noches.

-Te amo mami -Musitó este mientras volvía a dormirse.

-Y yo a ti -Respondí con cariño, cerrando la puerta.

No había terminado de pasar por el pasillo cuando la puerta sonó estruendosamente, alguien del lado de afuera estaba tocando incesantemente, por la hora y el método estaba segura de quien se trataba, la vivienda contaba con un timbre y un comunicador por el que las pocas visitas que teníamos nos informaban de su presencia.

-¡Abra la puerta! ¡Policía! -Gritaron del otro lado de esta, haciéndome recordar las series de televisión en las que tumbaban las entradas si no escuchaban respuestas afirmativas en poco tiempo, por ello corrí hacia la misma y la entre abrí, lo menos que deseaba era un escándalo que pudiese despertar a mis hijos.

-Si diga -Contesté con un nudo en la garganta, conociendo la respuesta

-Señora Emma Schmedt, queda usted detenida por el presunto asesinato de Anna Meyer, todo lo que diga... -Espeto uno de ellos con un documento en la mano mientras otro colocaba las esposas con fuerzas.

Deje de escucharlo a los pocos segundos, lo que pasaba por mi mente es que esas pesadillas me estaban alertando lo que ocurriría a continuación con mi existencia, después de todo si vendrían a culparme de un crimen que no cometí.

-Mis hijos se encuentran en el interior, voy a llamar a... -No me permitieron continuar, ya estaba siendo llevada a la patrulla a escasos metros de allí.

-Nosotros nos encargaremos de eso -Afirmó uno ingresándome en el vehículo.

Justo antes de subir observe el rostro de mis vecinos anonadados, saliendo de sus casas para poder observar el espectáculo, hablando entre sí, riendo y señalándome.

-¿No puedo siquiera despedirme de mis pequeños? -Consulte con indignación por el trato que me estaban dando.

Se suponía que era inocente hasta que se demostraba lo contrario, sin embargo, estos agentes me estaban tratando como si ya tuvieran la certeza de que era culpable, en sus mentes el juicio se había realizado ya tenían la sentencia dictada.

-No, tenemos ordenes de llevarla bajo custodia lo antes posible -Mencionó el conductor de mala gana.

-¿Y mi esposo? Él se encontraba en la oficina haciendo unos tramites -Volví a consultar haciendo el papel que mejor me queda, el de estúpida.

-A él y a su nueva amante los tenemos ya bajo custodia -Rio este como con satisfacción de la atrocidad que me estaba expresando.

¿Cómo que otra amante? Mi psiquis se desplomó en ese momento, ese hombre amable, cariñoso y arrepentido con el que regresé hace escasos meses, se encuentra en este momento con otra dama. No, eso tenía que ser una mentira, para que pierda la cordura y lo peor era que lo estaban logrando.

Cerré los ojos, respiré hondo intentando hallar el equilibrio de la mente y el cuerpo como dice mi instructor de yoga, pero me encontraba tan perdida que me fue incapaz lograr dicha conexión, por lo que simplemente empecé a llorar de forma desgarradora. La cara de mis niños cuando se levanten y una persona desconocida les diga que sus padres están presos, en este crimen estaban buscando incriminarnos, con el objetivo de afirmar que ellos son los mejores resolviendo casos sin importarles la verdad.

Yo nunca me he considerado una santa, de hecho estoy muy lejos de serlo, una persona capaz de mantener a flote una compañía por tanto tiempo tiene que incurrir en algunos pecadillos, de lo contrario, la inflación, alguna guerra, un bajón de las criptomonedas o cualquier pequeño desbalance económico podría ser catastrófico, solo con artimañas aprendidas de antepasados puedes sobre llevar aquello, empleando las únicas verdaderas motivaciones del ser humano a mi favor, ellas son las mismas desde tiempos antiguos.

Relaciones y dinero, ambas abren las puertas para infinidad de posibilidades y logran ablandar hasta el inversor más complicado, un poco de esto en la formula y un jugoso contrato se encuentra al alcance de un roce, una mirada seductora, un masaje en la entrepierna o tu boca en sus partes. Soy una experta en esos negocios tengo que admitirlo. Pero de allí a asesinar con mis propias manos a alguien, no.

-Llegamos -Aseguró el conductor mientras otro uniformado me abría la puerta.

Me baje sin tener otro remedio dirigiéndome a la sala de interrogatorios una vez más, ahora sin humanidad, con cadenas como un animal salvaje, al entrar pase por la sala donde se encontraba mi esposo la puerta abierta permitió que nos diéramos una mirada furtiva, luego vi a una delgaducha mujer con el maquillaje corrido ¿Podría ser verdad que ese ser falto de clase sea el nuevo interés de mi marido?

Al sentarme me dejaron esperando un tiempo como la vez anterior, ese debe ser un mecanismo empleado para que uno se vuelva completamente loco y lo peor del mismo es que funciona, después de ver esas paredes completamente blancas y la ventana de vidrio ahumado comencé a sentir que los muros se estrechaban e iban a pisarme.

Capítulo 3 Interrogatorio

-Buenos días señora Emma ¿Cómo se encuentra? -Pregunto un investigador sin que tuviese muchas ganas de contestar -Mi nombre en Marcus Muller y voy a realizarle una serie de preguntas -Dijo rápidamente antes de que yo contestara algo.

Una simple cortesía eran sus palabras, la realidad es que le importaba poco si yo me encontraba o no de acuerdo, dejándomelo muy en claro al momento de emplear las esposas.

-¿Usted conocía a la ciudadana Anna Meyer? -Comenzó con una pregunta sencilla este.

-Sí, ella ingreso a trabajar en la empresa familiar hace aproximadamente un año -Indiqué, con la certeza de que pronto se pondría incómodo.

-¿Qué tipo de relación guardaba con ella? -Consultó este sin hacer ningún gesto con el rostro.

-Al principio netamente profesional, después ella comenzó a tener un amorío con mi ex esposo, cosa de la que no me enteré hasta que me sentó en la sala de la casa y me dijo que deseaba el divorcio -Expliqué sinceramente.

-¿Qué sintió en ese momento? -Mencionó el hombre como si le importaran mis emociones.

-Mucha rabia, la despedí de la oficina y la hice echar con los de seguridad -Aseguré reviviendo ese momento.

-¿La amenazo de muerte? -Subió el tono de este interrogatorio a partir de ese momento.

-Sí, pero fue en medio del furor del momento, no fue una sentencia de muerte -Aclaré con miedo de que se desviara la atención hacia amenazas que cualquiera puede decir cuando se siente herido.

-¿Sabe usted que ella se encontraba desaparecida y que el cuerpo que retiramos de un lote de terrenos que eran propiedad de la empresa era de ella? -Inquirió con interés.

-Claro que sabía de su desaparición, me buscaron en el aeropuerto para interrogarme, pero de allí a conocer sobre la existencia de un cadáver no. Esos terrenos fueron adquiridos hace menos de quince días y cualquiera tiene acceso a ellos -Argumenté sin que yo misma pudiera entender las coincidencias.

-Es bastante curioso que de tantas mujeres en esta región se encontrara fallecida ella, después de que fue amenazada públicamente y que de tantos lugares se encontrase en terrenos de su propiedad. En ambos casos el punto en común es usted -Afirmó este con su rostro impasible.

-Si es una coincidencia curiosa, pero la realidad es que yo no tengo nada que ver con eso -Concluí con fuerza.

-"Eso" a lo que se refiere de forma despectiva se llama asesinato, ella fue llevada hasta ese lugar y después fue liquidada de un disparo en la cabeza -Especificó mostrándome las fotos de su cuerpo en descomposición -Luego la enterraron en ese lugar y fue descubierta por unos perros y vista por un hombre que cruzó el lugar -Añadió este colocando más presión sobre mis hombros.

-Lamento lo que le paso a esa chica, pero no tengo nada que ver -Confirmé en un punto sin retorno donde las lágrimas estaban a punto de salir.

-¿Por qué no se llevó a cabo el divorcio como tal? -Preguntó él hombre haciendo que retomara la compostura.

-Cuando él me pidió el divorcio, me dolió. Pero estoy acostumbrada al dolor yo simplemente acepte y él se fue a vivir con ella, en una reunión posterior con los abogados él se enteró de la existencia de un acuerdo prenupcial y que no tendría acceso a mi fortuna. Por el contrario, como yo me quedaría con la custodia de los niños tenía que pagar una pensión y me darían el cincuenta por ciento de los activos. Claro esto no le gusto, era el precio de traicionarme, la chica también lo supo de su boca y al darse cuenta de que ese hombre no era tan rico como pensaba simplemente le hecho de su casa. Él vivió solo un tiempo alejado mientras intentaba una reconciliación conmigo. Hace tres meses volvimos -Hablé con tristeza, cuando uno ve el panorama desde fuera nota todas las incongruencias y errores que ha cometido.

¿Cómo fui capaz de tener tan poca dignidad para aceptarlo de nuevo en mi vida? Si bien es cierto que tengo dos niños pequeños, sin ser eso algo que impidió mi desarrollo profesional o mi vida personal, simplemente lo hice para no sentirme sola, para no asumir que fracasé, por miedo al qué dirán. La imagen era lo más importante en ese momento.

-Comprendo, a mi parecer todos se estaban aprovechando de usted y su dinero ¿Supongo que eso le molesta? -Mencionó este de forma insistente.

-Yo no lo noté hasta ahora, me la he pasado tanto tiempo enfocada en lo que debo hacer que realmente solo en este momento me doy cuenta de los errores que estoy cometiendo -Dije con melancolía, vista con objetividad mi existencia es un verdadero desastre.

-Me imagino su ira. Por eso citó a la joven en ese terreno llevando un arma que no tenía registrada a su nombre, en medio de una discusión cuando esta le da la espalda la ejecuta por la espalda, con una pala entierra su cuerpo a poca profundidad y luego se va a unas idílicas vacaciones en Italia con ese hombre que cree suyo -Elaboró este una hipótesis increíble, dejándome en extremo sorprendida.

-Usted no puede asegurar nada de eso -Espeté con rabia ¿Cómo se atrevía a culparme de esa manera?

-De hecho, contamos con datos suficientes que respaldan los hechos, lo que me gustaría saber es si actuó sola o su esposo también se encuentra involucrado, dado que ambos la odiaban por razones distintas -Habló de eso con tanta naturalidad que sentí me encontraba en uno de esos sueños de los que siempre me despertaba.

Lamentablemente no se trataba de una pesadilla la realidad me estaba golpeando con fuerza el rostro sin que tuviera argumentos suficientes para defender, una trampa del destino para cobrarme todo lo malo que he hecho, esos fraudes bien planeados, esas cifras maquilladas, Explotación, trabajo forzado, mano de obra barata, si son muchas las trampas que deben hacerse para mantener el pie un coloso como Constructora Schmedt.

Pero ni en un millón de años pensé que el crimen que me llevaría a la cárcel seria asesinato ¿Yo? Que no soy capaz de matar ni una araña. Siempre pensé que descubrirían el lavado de dinero, proveniente de muchos inversores que obteniendo su capital de diversos actos no tan lícitos. Son los actos que más ganancia nos brindan, con un pequeño porcentaje invertimos en una que otra obra y sin hacer absolutamente nada, empleando dinero que no es directamente nuestro logramos jugosas ganancias. Esto no es nuevo, en la época de depresión luego de cada guerra acontecida en la historia había otro negocio ilícito que nos alejó de caer en bancarrota, las destiladoras de alcohol caseras, teníamos decenas de estas distribuidas por todo el país.

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