Cuando amas algo, sabes que te hace feliz, pero cuando lo odias no lo quieres ni ver ni en tus sueños y así fue como empecé a odiar el color rojo, fue un color que odiaba hasta la muerte.
Amo todo menos el rojo, adoro a mi familia, mis amigos y en especial mi trabajo el cual me ha dado muchas oportunidades y a la vez la peor vergüenza de todas. ME QUIERO MORIR
Las vergüenzas que he tenido a lo largo de mi vida no han sido tan exageradas como la de aquella vez en la oficina, aunque eso fue algo que supere rápidamente con ayuda de mis amigos los cuales han estado siempre conmigo además de la vida misma que con cada acción ha hecho que sea divertida por cada ocurrencia y tontería realizada.
Los momentos divertidos de la vida están compartidos por mis cuatro amigos Martin es el chico increíblemente mujeriego del mundo no respeta que seas hombre o mujer, solo a sus amigos, Camilo un chico de buenos sentimientos, aunque no tenga voz como el cantante y actualmente novio de Nadia, otra integrante del grupo Nadia es una chica muy estudiosa y tímida al principio, pero solo dale confianza y pierdes, Luca que es un chico que ama los deportes más que a nada y aunque es algo inexpresivo, con sus amigos es una cara risueña y yo obviamente la luz de luna que alumbra el grupo.
El grupo de cinco amigos siempre andaba junto, se habían conocido en la universidad una tarde del sábado en un seminario para los de primer año.
Les contare un poco como fue que conocí a esos cuatro chicos que junto a mi llenamos los días de locura y gracia.
. . . . . . . . . . . . . . .
Ya era la hora de almuerzo cuando luego de comprar algo para llenar mi estomago ya que nos habían dado dos horas, el comedor estaba repleto de estudiantes y ni que decir de los alrededores.
Con mi bolso en la espalda y mi bolsa de papel con mis compras caminaba buscando donde sentarme hasta que note una zona verde detrás de las canchas de deporte de la universidad y mientras buscaba donde sentarme y en un momento de distracción choque con una chica, las cosas de ambas terminaron regadas.
Después de unas disculpas excesivas por parte de ambas, nos saludamos y luego de unas breves presentaciones buscamos donde sentarnos hasta que luego un chico algo coqueto levanto la mano y llamo a mi nueva amiga.
- Hermosa belleza, ven siéntate con nosotros, trae a tu amiga(grito el chico)
- Ignorémoslo, es un coqueto ten cuidado
- ¿Lo conoces de algun lado?
- Si desgraciadamente, estamos juntos en clases
- Ohhh, pero creo que será difícil viene hacia nosotras
- ¡¡¡Demonios!!!
Luego que el chico se nos acercara y nos llevara entre jalones discretos hasta donde él estaba sentado con su amigo, nos saludamos con presentaciones simples.
- Hola preciosas me llamo Martin y él es mi amigo Luca
- Uffff eres un . . . . en fin, yo soy Nadia
- Hola, soy Luna, un gusto conocerlos
- Veo que ustedes recién se conocen (Martín)
- Si bueno tuvimos un choque de comidas (Luna)
- Jajajaja esa estuvo buena, aunque si, ambas estábamos distraídas (Nadia)
Y mientras la conversación iba tomando forma y contexto con cosas triviales, los cuatro notaron aun chico de lentes buscando un lugar con una pequeña bandeja en las manos y Martin como buen anfitrión lo llamo a que se uniera.
- Te robaste la bandeja del comedor (Martín)
- No claro que no, jamás lo haría solo que no había espacio y claro que la devolveré(nuevo chico)
- Eres un aburrido, buenos te los presento ellos son Luca, Nadia, Luna y yo Martin un gusto nuevo integrante (Martín)
- Un gusto chicos, soy Camilo (nuevo chico)
- Te llamas como el cantante (Nadia)
El grupo de cinco que ahora éramos seguimos en la conversación muy casual y divertida no podía decir nada más pues recién nos estábamos conociendo y hasta el momento me agradaban.
Acompañamos a Camilo hasta la cafetería para dejar la bandeja que se llevó y regresamos al auditorio para el seminario, nos sentamos juntos, a la salida que era algo tarde nos despedimos, pero no sin antes compartirnos nuestros contactos para escribirnos y encontrarnos mañana que era otro día de seminario.
Por segundo día consecutivo de seminario, luego de escribirnos unos mensajes por el grupo que creo Martin llamado los quintillizos, nos encontramos en la entrada de la universidad y luego nos dirigimos al auditorio. Para el almuerzo nos fuimos nuevamente al jardín detrás del campo de deportes, aquel almuerzo estuvo lleno de risas por las ocurrencias de Martin y ni que decir de las cosas que sucedían.
Con el tiempo me pude dar cuenta que el grupo de cinco que habíamos formado tenía mucho futuro y no solo como amigos, nos llevábamos de maravilla además de tener caracteres diferentes nos complementaban de manera sinigual haciéndonos perfectos a nuestra manera.
Acontecimientos importantes durante todo este tiempo es que ya hace dos años que nos graduamos de la universidad quien lo diría, ya a mis 23 años y con un carrera terminada me encontraba en el desempleo por cerca de cinco meses, lo consideraba fatal pues yo era la única vaga de mi grupo de amigos y de solo imaginar que mis ahorros estaban al borde la extinción me dolía horrores la cabeza.
Como todos los fines de semana nos juntábamos a pasar tiempo entre amigos, era como un protocolo de amistad, por mi parte no me había atrevido a reunirme con excusas tontas por motivos de economía QUE TRÁGICO.
Al no tener más excusas bobas y ser fin de semana me aliste como toda un vida casual para ver a mis amigos los extrañaba, pero también tenía que pensar en mí, es algo egoísta pues podría pedir una ayudita, eso de ser independiente es un caos.
Mientras iba en camino hacia aquel local de comida miraba que mi ropa no se arrugara, podría estar al borde de vender un riñón, pero jamás mal vestida, ay, señor, antes de ingresar al local de comida, acomode mi falda azul relativamente ajustada y mi cinturón que ayudaba a que el suéter algo suelto de cuello en V no se moviera mucho y obvio no podía faltar mis botines.
- Hola muchachos (Luna)
- Miren quien está ahí, la chica más guapa del grupo (Martín)
- Aunque la halagues no te hará caso jajajaja (Nadia)
- Jajajaja la única que cayó en mis encantos fue Nadia
- Son de los peor ustedes dos (Martín)
- bueno, bueno, muchachos hace un mes que no vemos a Luna y ustedes empiezan con sus pleitos. (Luca)
- Jajajaja ya los extrañaba un montón (Luna)
Luego de llenar a todos de muchos abrazos y pedir la comida pude detallar a cada uno y como la vida fue cambiando para todos empezando por Martin, aunque siempre recalque que es un mujeriego hasta los huesos es un excelente amigo y arquitecto, incluso creo el diseño del edificio del centro de un hotel de lujo.
Martin es un chico de un metro ochenta, ojos café, cabellos castaño con una barba bien rasurada y cuidada y un cuerpo atlético pues así atrae a sus víctimas femeninas y siempre anda de traje, aunque su manera casual es muy distinta pues parece vago.
Mientras la conversación seguía tomando su curso entre alitas y cerveza, detallaba a la parejita del momento Nadia y Camilo.
Aunque cuando nos enteramos de su relación como buenos amigo no apostábamos mucho por ellos es que eran tan diferentes pero esas diferencias los complementan tan bien.
Nadia es una chica alta promedio un metro setenta, estudio publicidad y trabaja para una editorial muy conocida y adicionando su porte elegante ya que gracias a su cabello negro y ondeado y sus ojos oscuros con sus lentes de montura que combinaban con los de Camilo el cual también usaba lentes de montura y los combinaba con los de Nadia siempre en color, él era de piel canela y a veces Martín lo molestaba diciéndole la oveja negra del grupo así de odioso se ponía, de ojos achinados y con un peinado de lado.
Camilo al ser un abogado muy inteligente había conseguido trabajo en una firma de abogados, aunque la vida de abogado no era como en los dramas coreanos donde vez conspiraciones solo llenos de papeleos.
Mis pensamientos detallando a mis amigos me despistaron un poco y lo noto Martin quien sin esperar un segundo más interrumpió mis pensamientos.
- Sabes algo siempre me pareciste una chica muy guapa (Martin)
- ¿Que? (Luna)
- Y todos hemos notado que aparte que nos ha ignorado por un mes, estas algo despistada (Martin)
- Exacto, Luna ¿estas bien? (Camilo)
- Si ya no sales de compras o comer helado como antes conmigo (Nadia)
- Lo siento, es que bueno algunas complicaciones, pero nada de qué preocuparse (Luna)
- Bueno ya que no haz comido mucho creo que pediremos otra ronda más de comida y cerveza (Camilo)
- Si chicos a comer (Nadia)
El ambiente estaba agradable, aunque por dentro me sentía algo incomoda con la situacion y no es que no tenga confianza con ellos, bueno ya son siete años de amistad, pero igual, así decidí dejarme llevar, tanto así que se pasaron un poco las copas y el problema vino cuando toco para pagar la cuenta ya que como siempre nos repartíamos la cuenta.
Mientras rebuscaba en mi cartera para juntar mis misios billetes y monedas ya que mi tarjeta estaba sin fondos QUE VERGÜENZA, estaba contando billete tras billete y sentí la mirada de Luca ese chico tenía una mirada hipnótica por alguna razón, obviemos eso de la historia por ahora, su mirada me dejo perpleja por unos minutos y luego se ofreció a pagar todo por esa noche.
- Estamos tan sorprendidos que Luna se le ha metido una mosca por estar con la boca abierta. (Martin)
- Siempre hay una primera vez para todo o no chicos (Luca)
- Claro para la próxima invito yo, pero yo escojo el restaurante (Nadia)
- Yo los invito a un bar con chicas (Martin)
- Ya empezó el pervertido (Camilo)
- ¡Gracias! (Luna)
Después de conversar un poco más y despedirnos Luca se ofreció a llevarme a casa y aunque me negué al principio, fui convencida por el cuarteto de amigos, su auto siempre me pareció hermoso especialmente porque era un mercedes, sé que tiene un buen trabajo además de hacer que todos sus proyectos sean aceptados, según chismes de Martin ya que Luca es muy reservado.
En el auto había un silencio no tan incomodo, solo música de fondo de una radio que coloco, la música no era mala y justo era de los ochenta "footloose" ya que mis pies tenían vida propia se movían al ritmo de la música y ni que decir que le contagie el ánimo que Luca empezó a tararear hasta que llegamos a mi humilde apartamento.
- Gracias, aunque no era necesario, igualmente gracias (Luna)
- Somos amigos, no (Luca)
- Si claro que lo somos (Luna)
- Recuerda también que los amigos están en las buenas y en las malas (Luca)
- Lo sé no te preocupes (Luna)
- Ok, igual si tienes dificultades, escribe a quien tengas más confianza (Luca)
Al bajar del auto solo le di una sonrisa e ingrese a mi edificio, Luca siempre era de los chicos inexpresivos y aunque era atento jamás lo había sido conmigo a tal forma de hablar directamente.
Aunque todos éramos amigos, consideraba que su mejor amigo era Martin pues se conocían de la escuela y con Nadia se llevaban de maravilla por eso tuvimos algunos nuestras dudas cuando supimos que salía con Camilo, pero solo eran buenos amigos compatibles, en mi caso siempre hubo como que una barrera entre ambos que no nos permitía ser más cercanos solo amigos de lejitos.
Ni bien vi mi adorada cama me tire sin pensar en nada más, desperté adolorida pues estaba doblada como la chica el exorcista, ni modo, me prepare un café muy cargado y empecé como cada semana mi búsqueda intensiva de trabajo.
Los días seguían pasando sin esperanzas de encontrar algo, ya había enviado varias postulaciones sin respuesta alguna, incluso postulo a trabajos básico que no tenían nada que ver con su carrera.
Ya se acercaba otro fin de semana y no quería quedar mal con sus amigos por lo que estaba por declinar por mensaje en el chat y sus amigos estaban por empezar con el bombardeo, pero una idea de última hora hizo que muchos les agradara la idea y decidieron juntarse en su casa y desde el almuerzo se juntarían como cuando estaban en la universidad.
Las cosas estaban saliendo bien de acuerdo con la reunión, luego de arreglar el apartamento y preparar algo de comida la cual era lasaña, decidí alistarse, me puse un vestido floreado de mangas cortas ajustado en la parte del busto y luego suelto hasta la altura de las rodillas, me hice un maquillaje super natural para aparentar estar solo cara lavada, me puse un listón en el cabello dejando las puntas en ondas y unas zapatillas amarillas para el outfit.
La espera de hizo algo larga así que decidí continuar viendo mi serie, unos minutos después llegaron Nadia y Camilo trayendo vino y bocadillos, nos quedamos viendo la serie hasta que llego Martin con dos packs de cerveza, estofado de verduras y un pastel de chocolate, lo cual complementaba la comida, miramos la serie un poco más con los comentarios sarcásticos de Martin hasta que llego Luca con varias bolsas.
- Asu amigo hubieras avisado qué harías el mercado (Martín)
- Déjame te ayudo (Luna)
- Solo compre algunas cosas que pensaba hacer más tarde (Luca)
- Eso me gusta, por fin nos deleitaras con tus dotes de chef (Nadia)
- Jajaja no exageres (Luca)
Mientras lo ayudaba a guardar las compras note que había muchas cosas que posiblemente no necesitara, en verdad era bastante alimentos, como dijo Martin trajo todo el mercado, pasaron muchas ideas por mi cabeza acerca de mi situacion, pero no quise darlo a notar.
Sin querer queriendo la tarde se pasó volando y ya era de noche, ya no quedaba ni cervezas, ni pizza que Luca había preparado, ni bocaditos, eran cerca de las once cuando los chicos empezaron a despedirse y decidimos repetirlo el próximo fin de semana, pero en la casa de Camilo y Nadia.
Me despedí de los chicos, pero me percate que Luca aún seguía en el apartamento, no quería ser grosera y decirle adiós, le ofrecí una bebida la cual acepto gustoso y tuvimos una conversación super casual y al verme empezar con la limpieza se ofreció a ayudarme y algo avergonzada le di las gracias.
Sin darme cuenta verlo lavar los platos me causo cierta rareza pues no sabía que era diestro en labores del hogar además que era buen cocinero, Nadia no dejaba de halagarlo recordando la vez que fueron de campamento en el voluntariado que se inscribieron.
Parecía una boba observándolo según yo limpiando la mesa, jamás me había parecido atractivo, pero viéndolo lavar los platos era otra posición, Luca era alto cerca de un metro ochenta tres, cabello color chocolate natural, aparte de una mirada seria pero seductora con ojos color caramelo y una barba muy cuidaba pero corta y ni que decir de los músculos que adornaban su cuerpo que aunque no los haya visto se podían notar por la tela de su ropa, creo que lo estaba detallando demasiado pues baje la mirada rápidamente al sentir que se voltio a mirarme.
Luca había estudiado administración y aunque era muy reservado con su trabajo solo sabíamos que la paga no era mala y que era muy estricto además de inexpresivo a morir solo con nosotros era una persona normal podría decirse.
Les agradecí que se quedara a ayudarme y además que cuando intente que se llevara sus cosas que sobraban solo sonrió y me toco la cabeza con su mano como si fuera una niña pequeña.
Como dicen la canción de Vicentico - Los camino de la vida todo era inesperado para mí ya estaba por tirar la toalla y llamar a mis padres para pedir ayuda, mis ahorros estaban pidiendo a gritos ayuda y con lo poco que me quedaba pague el alquiler por adelantado.
Los caminos de la vida
No son lo que yo pensaba
No son lo que yo creía
No son lo que imaginaba
Los caminos de la vida
Son muy difícil de andarlos
Difícil de caminarlos
Y no encuentro la salida
Yo pensaba que la vida era distinta
Cuando era chiquitito yo creía
Que las cosas eran fáciles como ayer
Mientras cantaba con un voz triste la canción, la música se detuvo por una llamada entrante y la verdad pensaba rechazarla, pero al acercarme note que no tenía guardado aquel número así que conteste llevándome una sorpresa, tenía una entrevista, luego de saltar emocionada me percate que tenía solo unas tres horas para alistarme y salir corriendo para llegar a la entrevista.
Tome un baño rápido ya que comúnmente suelo demorarme y tome un vestido negro con cuello tipo saco con cinturón dorado en la cintura de manga larga las cuales doble hasta medio brazo y una pulsera, me coloque un maquillaje de labios y pestañas nada exagerado y una coleta alta, super profesional.
Durante el camino obvio que en bus porque no alcanzaba para el taxi ni me percate para que puesto había postulado, en fin, a nada necesitaba el trabajo, aunque sentía que estaba algo elegante.
Aun me quedaba una hora para llegar a la entrevista, pero como la suerte siempre está de parte de los necesitados me encontraba atorada en un tráfico fatal y según estaba a unas cuadra porque lo que me baje del auto y camine lo que faltaba llegue unos quince minutos antes y luego de dar mis datos, camine hasta los ascensores, pero por distraída choque con alguien y lo hice botar los papeles que tenía y al ayudarlo a recoger sucedió lo inesperado.
- ¿Luna?
- Omg, Luca, ¿trabajas aquí?
- Mmm si y tú ¿qué haces por aquí?
- Asuntos laborales
La entrevista a mi parecer resulto perfecta solo me quedaba recibir la llamada ganadora y seria feliz si lo obtenía, resultaba que el puesto era para el área de mercadotecnia, era una agencia de publicidad y solo quedaba que estuviera acorde con ello.
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Extra, extra, actualización de ultimas noticias, las más esperadas del momento y que yo también anhelaba.
Conseguí el trabajo, me sentía feliz de la vida, aunque no podría decir lo mismo del trabajo pues había mucho por hacer el área de mercadotecnia donde me desempeñaría, ya tenía una semana trabajando en el área y ni que decir que de mis compañeros de trabajo estaba ni más ni menos Luca conocido como el chico serio del trabajo.
Mi primera semana de aprendizaje aparentemente estuvo llena de arreglar carpetas y terminar de ordenar el papeleo regado en cajas, derecho de piso, hay que tomarlo como algo productivo, por suerte la ropa de trabajo no era tan formal pero tampoco tan casual como para venir en pijama.
Ya se terminaba la segunda semana en donde tuve que hacer horas extras para poder terminar aquellos archivos y luego armar artos reportes, la verdad no me incomodaba ver la psicología desde otra perspectiva como ahora lo veía.
La hora de salida era a las cinco de la tarde, pero me había quedado hasta las siete de la noche con todo el equipo al igual que otras áreas pues había bastante trabajo, luego de alistar todo puse mi bolso en mi hombro y me despedí de algunos de los que quedaban.
Había quedado con Nadia juntarnos y para que no esperar afuera, me esperaba en el café del frente y mientras cruzaba la calle pude notar a una Nadia muy concentrada en sus galletas y café caliente.
- Nadia, espero no hayas esperado mucho
- Tranquila, amiga, pero dime algo. . . .
- Ok, ok
- Trabajas en la misma empresa que Luca
- Sipi, pero como sabes que él trabaja aquí
- Porque yo antes hice mis practicas aquí y lo jale y él si se quedo
- Ohhhhh, ahora entiendo
Nuestro viernes de chicas después de pasear, comprar cosas innecesarias y comer comida chatarra resulto en pijamada en el apartamento de Nadia en compañía de Camilo, riéndonos como unos locos, usando mascarilla facial y viendo una película de terror.
Me levante cerca de las nueve de la mañana y encontré a Camilo preparando café, compartimos una tasa y luego me despedí con destino hacia mi apartamento, al llegar me puse algo cómodo y empecé con mis actividades de toda mañana limpieza luego de ello tome una siesta, cuando desperté eran era cerca de la una y no había preparado nada y tenía que alistarme.
Nos reuniríamos esta vez en casa de Martin, luego de arreglarme y tomar el transporte pues aún tenía algo de tiempo, por suerte quedaba cerca al super así que compre algunas cosas y estaba por tomar helado cuando mis manos chocaron con las de un chico que iba a tomar el mismo helado OH SUPRISE.
- Luna, también de compras
- Si, bueno se me paso la hora para preparar algo así que pensé usar tu técnica de compras
- Ya me di cuenta y también veo que estamos comprando las mismas cosas
- Mmmm jaja que divertido, entonces tengo una idea
- ¿Cual?
- Nos quedamos con una compra solo agregamos más cosas y compartimos el gasto, claro si no te incomoda
- No me parece mala idea entonces que tenías pensado cocinar
- Algo con arroz y mariscos ¿tu?
- Arroz verde con pollo y algo para acompañar
- Ohhh ya sé que puede ser de acompañamiento, vamos ya sé que agregare.
Nuestro paseo por el super fue de locos, buscando que más agregar a la canasta para las cosas que prepararíamos al llegar y luego nos dirigimos al apartamento de Martin, ningunos de los tres conocía el apartamento solo Luca, así que tenía algo de ansiedad por saber cómo seria.
Fuimos los primeros en llegar y al abrirnos la puerta Martin solo tenía una toalla atada en la cintura y el torso desnudo, ese hombre no cambiada y la mirada de Luca era de preocupación.
- Que pena pensé que venias sola (Martín)
- No vengo acompañada (Luna)
- Que tristeza haz roto mi corazón (Martín)
- Jajaja bobo, toma las bolsas que pesan, apura(Luna)
- Deberías de recibir a tus invitados con ropa, ten un poco de vergüenza (Luca)
- Te estas volviendo muy amargado. (Martín)
Guardamos las compras un momento en la refri y luego cocinar, la casa de Martín tenía un orden perfecto lo cual me sorprendía de sobre manera y me quede chismoseando, aunque tenía un estilo muy colorido me gustaba, se notaba que el lado arquitecto de Martin lo había acondicionado, ese apartamento era un flat, me gustaba mucho la estructura de su hogar.
- Parece que te gusta mucho
- Si, es muy bonito a comparación de mi miniapartamento, pero no me quejo
- Quien sabe en algun futuro tendrás uno igual
- Quien sabes, aunque prefiero una casa y quien sabe un mercedes jajajaja
- Muy chistosa, Srta. Luna
Nos pusimos a cocinar mientras Martin decidía hacer su gran aparición, yo ya tenía listo lo que iba a servir como acompañamiento y solo esperábamos que llegaran los demás y cuando lo hicieron fue todo un caos de risas.
El almuerzo estuvo delicioso y no faltaron los mini halagos además de compartir tiempo aparte de las responsabilidades y la vida cotidiana que nos agobiaba estar juntos nos relajaba, la tarde paso lleno de algunos recuerdos hasta que Nadia tuvo la idea de hacer karaoke lo cual no fue una mala idea.
Los cantos, gallos y demás no faltaron e incluso las fotos y videos bochornosos y ni que decir nuestros pasos de baile míos y de Nadie que según nosotras éramos bailarinas y la noche acabo cantando una canción de Hannah Montana- Let's get crazy, ambas nos sentíamos todas unas divas.
Y así sin querer queriendo mis días de oficina se volvieron aparentemente monotonía, pero fui engañada ya que trabajar aquí era vivir la adrenalina no solo de clientes sino todo basado en los clientes y el correteo del día a día y soportar a mi adorado jefe.
Aquel jefe que era por así decirlo un viejo rabo verde, pero eso es algo que les contare más adelante.
Situaciones inesperadas, horas laborales explotadas, durante este primer año laboral he aprendido lo que es trabajar a presión pues necesitan todo para ayer pero no me quejó porqué lo aprendido es experiencia y eso es lo que vale.
Mis ratos entre amigos siguen igual, aunque por motivos familiares de todos no nos hemos reunido tan seguido en estos últimos tres meses razones Nadia y Camilo se van a casar y están con el loquero de los preparativos, la presión familiar y bueno todo ese estrés y aunque su boda será en dos meses, se vive la presión.
Por mi parte hasta el momento no tengo nada para hacer más que pasar mis fines de semana en casa, viendo Netflix y siendo feliz, pronto mi tía vendrá de visita ya que no he ido yo a visitarla, me dijo con palabras exactas que era una ingrata, pero no es que lo sea solo que estar en aquel lugar me trae recuerdos tristes.
Mi tía Cristina es un amor de los dioses, conoce a mis amigos y siempre los ha invitado a que vayamos al viñedo que era de mis padres y ahora lo administra mi hermano, hubo un tiempo que la tía lo saco a flote luego de la tristeza que vivimos.
No quiero ponerlos sentimentales, porque a mí de solo recordar me trae mucha tristeza, pero les contare un poco mi hermano Robert y yo nos llevamos por cinco años y aunque siempre hemos sido bien unidos hasta el momento, aunque ahora ya nos escribimos tan seguido pues luego que se casó y rompió millones de corazones, administra el hotel, cuida a mis dos sobrinos y es todo un hombre ocupado.
Yo tenía seis y mi hermano once cuando una llamada nos cambió la vida, mis padres que iban por negocios a estados unidos tuvieron un accidente, mi padre era hijo único y mi tía Cristina hermana de mama fue quien nos crio, ella jamás quiso casarse pues dijo que el amor de su vida eligió a otra y bueno fue una excelente tía, nos dio el cariño que dos pequeños niños necesitaban y también nos castigaba, tenía carácter y daba miedo jajajaja.
Luego de unos años yo me fui a la universidad en nueva york mientras mi hermano ya regresaba para hacerse cargo del viñedo algo que él siempre le agrado y más cuando estaba mi tía de jefa había decidido agrandarlo y poner una casa hacienda para turistas.
Por mi parte solo los llamaba o iba de visita muy pocas veces en realidad dos pues me sentía triste además de los recuerdos, pero no era tan ingrata siempre los llamaba y la segunda vez que fui, era para la boda de mi hermano, se casó con su amor de la infancia aquella niña a la cual le jalaba las trenzas, se casaron dos años después que regreso a casa y ahora tiene dos niños y son muy felices.
Creo que soy una ingrata ya que no he ido a verlos casi hace cinco años, aunque mi tía dijo que se quedara una semana y luego me robara para fiestas.
Me agrada la idea de tener a mi tía conmigo por lo que había quedado en recogerla del aeropuerto cuando saliera del trabajo y como estaba tan apurada por acabar mis labores que olvide que tenía que entregar un informe importante y me quede unas dos horas más en la oficina me quería morir, aunque por suerte así quería creerlo Luca se ofreció a llevarme, sabía que no tenía auto y llegar en autobús iba a ser un caos.
El camino hasta el aeropuerto estuvo tranquilo, solo hablábamos de cosas de trabajo, informes por presentar y cosas aburridas hasta el aeropuerto, esperamos unos minutos en la sala, le propuse tomar un café, pero no acepto, mientras estuvimos esperando en el silencio, llego mi tía Cristina, corrí a abrazarla lo más fuerte que pude, luego de unos saludos muy eufóricos, Luca nos llevó a ambas a mi apartamento y nos ayudó con las maletas, mi tía Cristina en agradecimiento le regalo una caja de galletas.
Ya que por el trabajo no podía acompañar a mi tía en las mañana y tampoco quería que se quedara encerrada en el apartamento, como angel caído del cielo Nadia me ayudo con ello, estaba de permiso por lo de su boda y mi tía fue su ayuda perfecta la cual no se negó, ambas se llevaban de maravilla como amigas de toda la vida, hasta mejor que conmigo.
El fin de semana llego muy rápido y pasar tiempo con mi persona favorita y llenarlos de más recuerdos fueron agradables y duraderos, unos días después regreso a Napa y me hizo prometerle por enésima vez que iría a visitarla a fines de año por fiestas sino vendrías a levarme de los cabellos.
La vida laboral empezó con un sentimiento de amor-odio y más ahora que el jefe se había vuelto todo un cara dura y desvergonzado pero solo quedaron en chismes con evidencia pero nadie decía nada más que su opinión al respecto haciendo que el ambiente laboral se volviera algo tenso e incómodo y no solo por el trabajo que se había acumulado sino porque las ordenes de trabajo las pasaba a última hora, muchas veces trabajar hasta tarde hacer horas extra era lo que incomodaba pero nadie se podía quejar aunque muchas veces fui detenida por mis compañeros, además que Luca jamás se metía en esos asuntos y trabajaba en silencio.
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