Una noche de sábado. La reconocida y respetada familia Meller prepara una cena especial, ya que por la destreza y trabajo arduo su hijo mayor "Óscar Meller" es nombrado CEO de "Ocean Life" (Una empresa de yates y viajes turísticos. Extensión de las cadenas hoteleras Miller Resort)
-Aquí está mi brillante hermano. –se acerca Daniel hermano de Óscar.
-Estoy ansioso que todo esto termine, deseo ir a la disco a ver chicas lindas ¿Me acompañas?
-Óscar, prometiste madurar... Acabas de iniciar tu sueño y no te veo serio.
-¡Madurar! Cuando me convierta en una fruta. Mientras tanto deseo seguir explorando las cosas buenas que tiene la vida.
-Entonces deseo hacer una apuesta y ni pienses que me vas a engañar como la última vez.
-Acepto. En cuanto termine esta aburrida cena, iniciaremos nuestra aventura.
Óscar y Daniel. Son hermanos y muy buenos amigos. Óscar es alto, ojos azules, cabello castaño, le encanta ser independiente y responsable, solo que siente que a sus 32 años aún es joven y desea seguir viviendo.
Daniel es más pequeño que su hermano, pero todo un galán: Ojos claros, cabellos oscuros y un porte que roba por completo las miradas de las chicas.
-¡Felicidades hijo! Aquí vemos realizada tu gran idea.
-Gracias a ti por confiar en mí en todo momento. Esto es posible, gracias a tu apoyo incondicional.
Ellos continúan disfrutando de la cena y Massimiliano aprovecha para presentar su hijo a todos los personajes importantes que estaban presentes en ese lugar, mientras Óscar solo piensa en que todo acabe para ir a la disco a celebrar a su manera.
Mientras April Williams y su hermana Sabrina. Celebran su graduación y están muy felices por lograr sus sueños tan anhelados y esperados. Sabrina es coqueta, sexy y atrevida, con sus ahorros se colocó implantes de glúteos y senos, así que fue su hermana April quién pagó todo lo referente a la graduación. April es muy linda y natural: cabellera negra, estatura alta, delgada, ojos oscuros y tés palida. Ella no es artificial, ni atrevida, pero posee una inteligencia que la hace única.
-Esta noche terminamos de celebrar en el Night Club Blue.
-Esa disco es muy prestigiosa, hasta no tener mi nuevo empleo y generar dinero, no podemos darnos esos lujos.
-Tú tranquila, allí me regalaron una champagne, y ambas iremos a tomarla. ¡No puede ser posible que no encontremos un millonario que nos brinde el siguiente champagne! -ella termina guiñando un ojo a su hermana.
-Estoy algo cansada y me aprietan los zapatos, además, sabes muy bien que no puedes tomar.
-Hoy es nuestra graduación y si podemos, así que vamos.
April era 3 años mayor que Sabrina y desde que sus padres las abandonaron y ella se enteró de la enfermedad de Sabrina se ha quedado a su cuidado. Así que ella como siempre la convence y la lleva al night club, donde muy pronto inicia a coquetear con los hermanos Meller.
-Creo que ha llegado la hora de la apuesta. -expresa Daniel con su mirada fija en las piernas de Sabrina.
Óscar está algo distraído en el celular y no es hasta que su hermano le habla, que él sube la mirada y observa el gran escote de Sabrina. -¡Interesante!
-Ahora escogeremos cuál de la chica será para cada uno.
-No inventes, la chica de escote delicioso es para mi.
-Su amiga no está nada mal.
-No está mal, pero hoy es mi día y ya he escogido.
-Jugando a piedra, papel o tijera, vamos a escoger la mujer que será nuestra esposa por 6 meses.
-No.
-Sí.
-Yo no me pienso casar, estoy en la flor de mi juventud y deseo hacer muchas cosas aún.
-Tú ya estás nombrado CEO y estás realizado. En cambio yo, debo casarme para poder obtener mi parte. Ya has escuchado a mi madre.
-Yo no tengo ese compromiso. -dice Óscar tratando de salir del momento.
-No, pero has aceptado una apuesta y nos casaremos en "Las Vegas" mi abogado tiene todo preparado. ¡Ah! No aceptaré, un por no, por respuesta.
Óscar lo mira atravesado y no le queda otra opción que cruzar los dedos para que al menos le toque aquella hermosa mujer. Ellos inician a jugar y es cuando más llaman la atención de todos los presentes.
-¡Tan bellos y tan bobos! -expresa April sin ningún interés aparente y colocando en blanco sus ojos.
-Siento que el menos alto me está mirando.
-¡No creo! ¿No sabes quiénes son?
-¿Los conoces? -pregunta interesada.
-Si no veo mal, son los caprichosos hermanos Meller.
-Si es así, nos hemos sacado la lotería, ahora debes arreglarte, ellos vienen hacia nosotras.
April incrédula se mantiene sentada en la silla y solo se mueve cuando ambos las saludan y la invitan a bailar. April se colocó de pié y sintió cómo su corazón saltó cuando Óscar es quien se dirige a ella. Él estaba molesto porque perdió la apuesta, pero le había dado su palabra a Daniel y le tocaba cumplir... Los cuatro bailaron durante toda la noche y enseguida Daniel y Sabrina estaban envueltos en besos. Óscar se estaba acercando cuando en seguida April lo detuvo.
-¿De qué trata todo esto? ¿Qué desean?
-Eres muy inteligente, eso me gusta. -responde Óscar e ignorando su desprecio se acerca a su boca y le roba un beso. -¡Nos vamos!
Daniel ya estaba al tanto de lo que seguía, así que toma a Sabrina de la mano y juntos salen de la disco.
-No pienso dar un paso más, si no me dicen a donde vamos. -de inmediato April reacciona.
-Tranquila. Tenemos un trato para ustedes, donde tienen toda la oportunidad de ganar. ¡Ah! Y no piensen que haremos algo que ustedes no deseen, nosotros sabemos respetar a una mujer.
-Eso espero, pues no me importa que sean millonarios y distinguidos. Yo aprendí a defenderme muy bien. -expresa April con mirada decidida.
Óscar odia las mujeres autoritarias y esa mujer desde el inicio solo hace provocarlo. Ellos se marchan al lujoso apartamento de Óscar, donde Sabrina queda deslumbrada por tan hermoso y extravagante lugar.
-Pueden tomar asiento.
-Daniel me dijo que tenían algo muy importante para proponernos. ¿De qué trata? -sin intención a perder más tiempo Sabrina pregunta.
-Se trata de lo siguiente. Él y yo necesitamos una esposa por contrato y ustedes fueron las elegidas.
-¡Qué honor! -responde April con sarcasmo evidente.
-¿Qué obtendrán las elegidas? -pregunta Sabrina mientras aún coquetea.
-¡Buena pregunta! Ganarán ser nuestras esposas y al final del contrato 250 mil dólares para cada una.
-¡Aceptamos! -Sabrina sin pensar nada, acepta de inmediato.
-¿¡Qué dijiste!? -April no puede creer lo que escucha.
-Nos pueden dejar solas para poder coordinar.
Sabrina les pide un espacio, y ellos de inmediato aceptan y les dan tiempo para ponerse de acuerdo.
-¿Estás loca?
-Si quieres no aceptes tú, pero este sería mi sueño realizado. Con ese dinero obtendré mi tratamiento, tampoco pienso divorciarme, lo pienso enamorar y me lo quedaré para mí.
-¡No lo sé!
-Si tú también aceptas, serían medio millón de dólares. Tú sabes muy bien que necesitamos ese dinero, y solo serán seis meses.
Ellos entran a interrumpirlas y Daniel viene con el documento en las manos.
-¿Están acostumbrados a este tipo de juegos? -pregunta April mientras mira a Daniel muy atento.
-Ya dije, lo que necesitamos, y les expliqué que lo ganarían. Está en sus manos aceptar o despreciar la oportunidad.
-¡Yo acepto! -de inmediato Sabrina da a sentir su interés.
April sin estar de acuerdo acepta y ambas firman el contrato. A la mañana siguiente viajan a Las Vegas y en una capilla se casan y hacen montones de fotos de toda la celebración, lo que April más disfrutó fue la alegría de su hermana, es que no le hizo falta el medicamento, la alegría que sentía la mantenía sana y llena de ánimo.
-En el contrato que firmaron ayer había algunas cláusulas escritas, espero que la hayan leído. -aclara Óscar mientras reta a April con la mirada.
-Yo las leí. -responde ella de inmediato.
-¡Ah sí!
-Sí. Cláusula 1: sólo seis meses de contrato. 2: No enamorarse. 3: Bienes separados y solo le corresponde lo pautado en el contrato. 4: No reuniones familiares, ni presumir en redes sociales. 5: Viviremos en su apartamento durante los 6 meses y este matrimonio será algo discreto...
-¡Wow! Eso fue genial. Me has demostrado que eres inteligente y que las cosas se pueden llevar muy tranquilas.
-No sabía nada de las cláusulas, pero al menos no escuché que no tendría una noche de boda. -seguida se expresa Sabrina mientras coquetea con Daniel.
-Esa sería mi cláusula. -expresa April provocando enojo inmediato en Óscar.
-Acepto, pero no pidas mi presencia. -se pronuncia a manera de reto.
-¡Ok!
Aunque desde un principio se sintió atraída por Óscar, no quería mostrar ningún interés, pues como estaba claro que sería un matrimonio de mentiras, ella no tenía ninguna obligación de actuar como si fuera verdadero. Los que sí iniciaron la luna de miel de inmediato, fueron Sabrina y Daniel. Ellos se dedicaron a disfrutar al máximo que estaban juntos y casados.
-¿De qué dijiste que te graduaste? -pregunta Óscar tratando de seguir molestando, una vez ella se instaló en su apartamento.
-Soy administradora y contable. Tengo amplio conocimiento en marketing digital e ingeniería en sistemas.
-Eso suena super bien. Ya que no estaré en el país por unos meses, eres tú quien llevará la empresa.
-Eso no estaba en el contrato.
-No tocarte tampoco estaba, y aquí estoy cumpliendo como un idiota.
Él se acerca, le da un beso y luego se marchó silbando. Ella jura que la quiere enloquecer, pero no está dispuesta a perder ante él, así que sigue luchando.
-Solo serán 6 meses, el tiempo pasa muy rápido. -se repetía a sí misma mientras buscaba fuerzas para seguir adelante.
-Es lo mismo que pienso y puedes estar tranquila, la mayoría del tiempo la pasaré viajando.
Ella se asusta cuando de repente escucha su voz, así que no dice nada más.
-En está carpetas está todo el acceso a la contaduría y administración de la empresa. A partir de mañana deberás tomar tu puesto e intentar llevarlo hasta mi regreso. ¡Ah! Claro que tendrás tu sueldo, puedo ser todo lo que piensas, pero no soy un abusador.
Él la deja con las carpetas, una laptop, algunas llaves, contraseña en pequeñas notas y se marcha sin mirar atrás. Ella siente reprensión, pues él no le ha faltado el respeto y en todo momento se ha portado muy gentil.
April no había comido nada durante la mañana, ya que estaba cambiando sus cosas al apartamento, así que entra a la cocina y se prepara un sándwich. Luego se encuentra con Óscar en la sala, donde la espera para darle algunas instrucciones.
-Mientras esté compartiendo el apartamento contigo usarás la habitación que está al fondo, allí no podré tocarte -le dice con ironía y sarcasmo.
-Entiendo ¿Puedo acomodar mis cosas hasta allá?
-Por supuesto, como bien sabes, vamos a compartir este apartamento por los próximos seis meses, pero no te preocupes, voy a intentar estar fuera la mayor parte del tiempo, así que te tocará soportar mi presencia por muy pocas horas.
Ella no le presta mucha atención y le da la espalda, mientras él aún estaba hablando con ella, cosa que siempre le ha molestado, pero él no piensa entrar en su juego, así que sube las escaleras, va por su maleta, mientras llama a sus abogados para salir del país y viajar a España. Ella no había terminado con su sándwich cuando lo ve bajar con las maletas, camina directo a la puerta y se marcha sin ni siquiera despedirse.
-¡Qué he hecho! -se lamenta de inmediato.
A partir del siguiente día, inicia a trabajar en la empresa, él dejó todo preparado para que ella ingresara y desde ese día tomó las riendas. Pasaban el tiempo y no volvió a saber de él durante tres largos meses, ella no podía negar que se sentía enojada, pues la dejó en su casa y se marchó, nunca llamó y tampoco tenía comunicación fluida con Sabrina, ya que también se la pasaba de viaje junto a Daniel.
-¡Buenos días, señora Williams! -se presenta la secretaría María, a su oficina.
-¡Buenos días!
-El señor Meller ha llamado para informar que mañana vendrá a la empresa a ponerse al día, pero solo lo hará por una semana y luego se volverá a marchar.
¡Eso sí fue un golpe inesperado! Él había iniciado a jugar rudo. Ella, después de un leve suspiro, le responde a María. -¡Muy bien, gracias por la información!
Continúa con su labor y por fin recibe una llamada de Sabrina. -Pensé que ya te habías olvidado de mí por completo.
-He estado junto a Daniel en todo momento, en dos meses recibirá una herencia por parte de su padre.
-¿Te ha llevado con su familia? -pregunta recordando muy bien aquella cláusula del contrato.
-¡Así es! De hecho, el sábado por la noche cenamos juntos en familia, Óscar también nos acompañó. ¿Por qué no estuviste aquí con nosotros?
-Porque yo, sí llevo un matrimonio de contrato, así que me alegro por ti si la estás pasando bien con tu esposo. Yo solo ruego que llegue rápido el día del divorcio.
-Siento algo de incomodidad en tus palabras y te pido disculpas por eso, ya que lo hiciste siguiendo mis pasos.
-¡Da igual! Ya estamos a medio camino y no podemos retroceder.
-¡Te extraño!
-También te extraño mucho...
Terminó la tarde y ella se va a casa, donde se encuentra con Óscar en la cocina. Él estaba preparando algo de comer, así que con el enojo que ella tenía por sentirse abandonada, hizo como si no estuviera enterada de su regreso y fue directo a su habitación. Para su sorpresa él tampoco la buscó, sintió cuando cerró su habitación y no lo volvió a escuchar durante algunas horas. Aunque lo único que quería era quedarse allí adentro sin salir, para no mirarlo a la cara. Ella sentía mucha hambre, así que pidió un Delivery y cuando tocaron la puerta ambos se encontraron en la sala.
-¿Qué has pedido? También tengo hambre. -le pregunta estando aún en una llamada.
-He pedido una pizza, si gustas, puedo compartir. -él asiente.
Ella se dirige a la cocina, le sirve algunos pedazos en un plato, y luego da la espalda con intención de volver a su habitación.
-¿Tanto te molesta compartir un espacio conmigo? ¿Así de molesto e insoportable soy?
-Solo no quiero incomodarte con mi presencia, eso es todo.
-Aunque sea por un molesto contrato, estamos casados, por lo menos llevemos la fiesta en paz. Te informo que es incómodo para mí andar de viaje solo para que te sientas a gusto.
-¿Ahora dirás que te fuiste porque no me sentía a gusto con tu presencia?
-"Una tregua" Es lo único que por favor te pido.
Ella lo intenta y se sienta a cenar con él. Él se interesa en saber más sobre ella y entre unas preguntas y otras ya había cometido el error de hablar sobre la enfermedad de Sabrina, cosa que él no sabía. Ella, al notar el cambio evidente en su rostro, rápidamente se dio cuenta de su gran error.
-Qué extraño que nunca le dijera nada a mi hermano referente a esto.
-Ha de ser porque ya se siente mejor.
Después de reconocer su error, intenta no hablar demasiado, así que mientras él está en el apartamento trata de evitar reunirse con él inventando trabajo pendiente o alguna otra cosa. Dos semanas después, él vuelve a salir de viaje, solo que en esta ocasión se mantuvo en comunicación para darle algunas indicaciones y no regresó hasta faltar solo un día para cumplirse el contrato y firmar el divorcio. Ella llevaba ese día muy pendiente, así que ordenó su oficina, se encargó de sacar su información personal y todo lo que ella había invadido con su presencia. Una vez terminado, ordenó el folder que en un principio él le entregó, lo dejó tal como lo había recibido y después de dejar todo organizado se dirigió al apartamento, imaginando que lo encontraría allí, pero no fue así. Ignorando todo, sube a su habitación y empieza a organizar sus cosas y hacer maleta para regresar a su antigua casa. Igual sabía que extrañaría ese lugar, pues los lujos y comodidades son algunas de las cosas a las que más rápido las personas se pueden acostumbrar.
-¡Buenas noches! -Llega ebrio Óscar y sube directo a su habitación.
-¡Buenas noches!
-Debes estar feliz porque mañana volverás a ser libre.
-Tan feliz como tú, que ya te fuiste a celebrar. -él responde mirándola directo a los ojos.
-En mi habitación tengo el papel de divorcio, no tienes que hacer mucho. Como el matrimonio es por contrato, con unas firmas todo está arreglado. También dejé un sobre con el dinero acordado y un obsequio por tu buen trabajo en la empresa.
Él se marcha de inmediato y ella siente algo de pesar, pues aunque le había prohibido siquiera mirarla, fue algo que le salió tan espontáneo, que actuó como si nunca ella estuvo ahí. No podía negar sentirse herida en ese momento, pero todo acabó y volverá a su vida normal.
-¡Ya todo acabó!
Después de tomar un baño se queda en toalla mientras saca sus pertenencias de aquel lugar. Ella se estaba asegurando de dejar todo limpio y no dejar ni siquiera un cabello a su salida y fue en ese momento cuando siente la puerta de su habitación abrirse.
-Solo una pregunta.
-¡Sí!
-¿Por qué soy tan despreciable para ti? -él se acerca y la toma por el brazo provocando que la toalla cayera al piso.
-Yo...
Él observa su desnudez y queda deslumbrado ante su belleza, quizás en ese momento ambos sentían lo mismo. Él la mira los ojos y sus miradas se entrelazan haciendo un contacto tan profundo que atrae a sus labios y lo une en un beso, un beso que cada segundo se hacía más profundo y los llevó al éxtasis del placer.
-¡Detente! ¡Por favor, detente! -expresa April sin separarse del beso.
-¿De verdad quieres eso? -pregunta él sin ninguna intención de hacerlo.
-¡No!
Con solo un beso ella perdió ante él, esa noche, una noche antes de su divorcio, le entrega su virginidad, y es donde él sin duda sintió que puede ser diferente. Ella lo enloqueció con la sutileza de sus caricias y sus gemidos al oído... Él disfrutó aquella noche y no quería salir de su interior. Ella no pensó entregarse a él justo en ese día, pero ya no había retroceso. Él terminó exhausto y se quedó dormido de inmediato, y ella quedó confundida al ver a un hombre tan bello a su lado. No quería seguir provocando más desorden en su cabeza, así que firma el divorcio, toma sus cosas y sale por un taxi para dirigirse hasta su pequeño y húmedo apartamento, donde a su llegada se sorprende bastante, ya que encuentra a su hermana llorando en el mueble junto a sus maletas.
-¿Qué te sucede, estás bien?
-¡Él me dejó! Dijo que soy una mentirosa y que lo quería utilizar. Repetía que era una mujer enferma y que no merecía estar a su lado.
Escuchar sus palabras muy pronto la regresan aquella noche en que compartió una pizza con Óscar y le contó sobre su hermana. Allí entendió y estaba segura de que él había salido de viaje para contarle a Daniel sobre la enfermedad de Sabrina. Ella se sentía muy mal, por su culpa su hermana en ese momento estaba sufriendo.
-Vámonos lejos, en este lugar nos abandonaron nuestro padre y han pasado muchas cosas feas.
-Conocí Milán en España y me encantó ese lugar, también había investigado una clínica para tratar mi enfermedad.
-Debes de subir ese ánimo. Sabías que todo esto era un juego de una noche de disco, debías estar preparada para que a los 6 meses sucediera esto.
-Todo fue tan de repente, fue como despertar de un sueño. Siento que mi enfermedad es lo más feo que puede tener una persona.
April no quería llorar, pero quería explotar lo que sentía dentro. Si solo hubiese guardado silencio, ¡Por qué demonios le contó! Su corazón se oscureció y desde ese momento solo sentía odio hacia Óscar.
-Vámonos lejos, no quiero volver a verlo. No imaginas todas las cosas horribles que me dijo frente a todo a su familia.
-Hoy el cielo está nublado, pero te prometo que muy pronto saldrá el sol. -April con estas palabras consuela a su hermana.
Sin sacar nada de sus maletas terminaron de recoger sus cosas valiosas y dos días después viajaron a España, donde tenían más que decidido establecer sus vidas y empezar desde cero, olvidando todas las cosas malas que alguna vez les sucedió en sus vidas, limpiando sus corazones y sus almas de todo lo que tiene que ver con el pasado. April Aún se arrepiente de haberle entregado su cuerpo a una persona con tan poca moral. Esa noche marcó su número desde una llamada privada, quería reclamar por dañar la felicidad de su hermana, pero una vez él contestó solo cerró la llamada. Tenía sentimientos encontrados, era como si lo odiaba, pero también lo extrañaba. Esa noche rompió aquel celular para no volver hacer lo que acababa de hacer y puso un fin, para intentar comenzar y construir un inicio.
Pasaron 2 años desde la última vez que April estuvo con Óscar. Él la buscaba por todas partes, pero sin ningún éxito, y todo indicaba que había desaparecido. Desde su partida era un hombre nuevo, aprendió a dejar la inmadurez y tomar las riendas de su vida. Su empresa fue un éxito, y gracias al trabajo inicial que April realizó, logró un gran lanzamiento en sus inicios. -¿A dónde fuiste? -Él estaba sumergido en sus pensamientos cuando el sonido de la puerta lo interrumpió.
-¿Sabes lo que acabo de recordar? Se acerca tu cumpleaños número 35 ¿Que tienes planeado hacer? -pregunta Daniel al entrar a la oficina de su hermano con gran algarabía.
-Tengo mucho trabajo pendiente y pocos deseos de salir. Aún no encuentro la persona que llevará el control en la administración de la empresa y esto roba mi tranquilidad.
-¡Qué tenemos aquí! Todo indica que te has convertido en una fruta, después de negarte a hacerlo y has madurado. ¿No me dirás que Paula es quien te trae tan tranquilo y juicioso? -Óscar, coloca en blanco sus ojos.
-¿Sabes algo de las hermanas Williams?
-Eres muy extraño, primero deseabas terminar el matrimonio y ahora preguntas por ellas.
-Es muy extraño, solo desaparecieron. Pensé que después del divorcio volverían a intentar acercarse, pero no fue así. Yo tampoco volví a tener contacto con Sabrina.
Óscar se queda pensando en aquella noche. Por más que intenta olvidar el olor de su piel, no lo ha logrado. -¿Les habrá sucedido algo?
-¡Obvió! Se sacaron la lotería, pues estuvieron casadas con los solteros más codiciados, bellos y poderosos de todo Miami, y para cerrar con broche de oro, se llevaron medio millón de dólares. ¿Te parece poco?
Óscar reconoce que a Daniel no le importó su relación con Sabrina para nada, pero para él sí era importante volver a encontrar a April. -Pienso que también fuimos afortunados. Pues las mujeres de hoy en día son ambiciosas y vanidosas, en cambio, estas fueron diferentes.
-Hablas con propiedad, puesto que Paula es todo lo antes mencionado.
-Sabes que Paula es mi novia por petición de mi madre. Odió las mujeres caprichosas y posesivas.
-Te lo repetí mil veces en aquella ocasión, te dije que debías presentar a April como tu esposa. Ella te ha impuesto a Paula, ya que nunca te ha conocido una novia.
-No soy un niño y soy quien va a elegir con quién voy a casarme, mañana me reuniré con mi madre para hablar sobre esto.
-Eso lo dices cuándo no la tienes desnuda y solo para ti en tu apartamento.
-Las dos cosas no pueden relacionarse. Tener sexo es diferente a tener una relación.
-Yo no quiero saber de compromisos ni de molestas mujeres caprichosas, y mi cuñadita es todo lo ya mencionado.
No termina de hablar y ve a Paula entrar en la oficina toda glamurosa como siempre. -¡Amor mío! -se dirige a besar a Óscar después de saludar.
Daniel coloca los ojos en blanco y susurra. -A esto me refiero, es como tener a alguien que controle tu vida en todo momento.
-¡Hola Paula! -responde seco y cortante.
-Quiero ir de shopping con mis amigas y comprar tu regalo de cumpleaños.
-¡Genial!
-¿Qué haremos para celebrar?
Daniel aclara su garganta para interrumpirla. -Ya hicimos planes para ese día, así que lo siento.
Ella no le responde, ya que sabe que no puede ganar contra su hermano, así que ya de mal humor, se despide.
-Tú sí que sabes cómo hacer para que se retire y no insista.
-Solo habla de shopping y sus amigas ¿Cómo la soportas? Ha de ser excelente en la cama. -él lo mira cortante haciendo que cierre la boca y se retire.
Óscar sigue perturbado con el trabajo y su próximo viaje. Todo está muy cerca y aún no cubre el espacio de administración.
-Señor, ¿Qué deseas? -se presenta María.
-¿Ya tenemos el área de administración cubierta?
-Aún no encontramos el perfil que usted está exigiendo.
-¡No puede ser! María, necesito terminar con esto.
-Sí, señor, el próximo lunes vamos a recibir nuevas solicitudes. Espero encontrar esa persona.
Pasan los días y ni cuenta se dio que había llegado su cumpleaños.
-¿¡Dónde está el festejado?!
Daniel, cómo siempre, se presenta con su hermano y hace planes para compartir su día especial. Óscar se niega, pero Daniel no recibe una respuesta negativa.
Mientras, April acaba de regresar de España. Viajó con una amiga porque le interesaba comprar su apartamento y regresar a Miami. El esposo de su amiga le había regalado un apartamento y ellas estaban decorando y conociendo el lugar.
-¿Qué te parece? -le pregunta Sarah, presumiendo lo prestigioso del lugar.
-Digno para alguien como tú, pues cumple todas tus exigencias.
-Por eso eres mi amiga y compañera, April, me conoces como nadie lo hace.
-Pensé que nos tomaría más tiempo terminar de comprar las cosas y decorar el apartamento.
-Como puedes ver no es así, y ahora vamos a celebrar. -ella va por una botella de Champaña y la destapa con gran algarabía.
-¿Estás segura de que él no vendrá? -pregunta April algo angustiada, pues conoce que el Sr. John tiene un temperamento fuerte.
-Ya te dije que él no vendrá hasta mañana. Ahora quiero que me digas si vendrás de regreso o te regresas a España.
-Te dije que no me fue tan bien con el idioma que hablan, también tienen una manera diferente de llevar la contabilidad y no es conveniente para mí.
-Siendo así, te regaló el que fue mi apartamento.
-¿De verdad haría eso por mí? Ya estaba dispuesta a comprarlo.
-Ya te lo había dicho antes, mañana iremos a ver lo que le hace falta y me aseguró de que te sientas cómoda.
-¿Mañana?
-Sí. Ahora nos arreglaremos y saldremos a robar besos.
-¡Noo!
-Tú fuiste quien me enseñó.
-A mi edad no tengo novio y tampoco lo deseó ¿Qué mejor que robar besos? Ja, ja, ja. En cambio, tú, te acabas de casar y esto no es apropiado.
-Inapropiado, sería no disfrutar de esta noche.
Ellas se arreglan y van a la disco. Sarah está disfrutando su último día sin ser controlada, y April después de tanto tiempo, está aprendiendo a vivir la vida. Están tomando y bailando sin parar. Cuando de repente Sarah visualiza el objetivo de la noche.
-Hoy sería mi primer intento siendo una ladrona de besos.
Ella acomoda su vestido y se acerca a un desconocido, después de darle una sonrisa, se acerca y le roba un beso. Él reacciona feliz e intenta agarrar su mano, pero ella no lo permite y se pierde entré las personas.
-¡Ehhh! -forman un alboroto -Sí, que eres muy buena alumna.
-Es tu turno y como eres la maestra debes ir hasta el VIP -ella con la mirada daba la vuelta en todas las direcciones y su mirada cae justo en aquel fino traje negro, donde hay algunos globos, y al parecer estaban festejando. Le llamó la atención que aquel personaje estaba solo. Así que de inmediato la mira y con la mirada le habla.
-¡Noo!
-"Si es el festejado, un beso probado es el mejor regalo" ¡Vamos ladrona de besos!
Ella toma un trago de tequila, se arregla su pantalón y se dirige a aquel hombre que estaba de espaldas. Sube con sensualidad cada peldaño y cuando se encuentra frente a él cierra los ojos, y le robó un beso, solo que al abrirlos se encontró con aquellos ojos que había dejado cerrado hacía ya 2 años.
-¡April!
Ella escucha su voz y en ese momento dejó de escuchar el sonido de la música fuerte y su mundo se detuvo, pues jamás pensó que volvería a probar el dulce de sus labios. En cuanto reacciona se suelta y sale casi corriendo hasta llegar hasta donde está su amiga que en la espera con una gran sonrisa.
-¡Debemos irnos de aquí ahora!
-¿Qué sucedió April? ¿Estás bien? -ella se exalta bastante, pues el rostro de April estaba pálido.
-Te cuento después, pero ahora debemos irnos.
Ella no miró hacia ningún lugar, simplemente corrió hacia la salida, le molestaban sus tacones, sentía sudor por su rostro y estaba muy nerviosa. Cuando ya estaba en la salida del lugar, siente aquellas grandes y fuertes manos que la sostienen.
-¡Por favor espera, tenemos que hablar!
-¿Quién eres tú y por qué estás agarrando a mi amiga? ¡Debes soltarla!
-Perdón, pero no soy un desconocido. Soy el exesposo de April, ella me conoce.
-¿Tu exesposo? ¿Y cuántos rayos estuviste casada? -Sarah se queda más que sorprendida.
-Estás incumpliendo tu estúpida cláusula, pues como puedes notar, ni siquiera mi mejor amiga conoce nada de esto, así que debes guardar silencio, no seas estúpido.
Él la sostiene por la cintura y la lleva hacia su rostro, rozando sus labios y chocando su mirada. -¿Soy un estúpido?
-¡Ya basta, Óscar, por favor!
-No te pienso dejar ir, necesito hablar contigo.
-Todos nos están viendo, esto es algo incómodo ¡Por favor déjame ir!
-Te he dicho que necesito hablar contigo, es algo muy urgente, no me importa que me estén mirando.
Ella se queda pensativa y siente cómo su cuerpo se estremece y sus manos están temblando, así que para no sentirse débil ante él, rápido se inventa una excusa. -Pues a mí sí me importa, porque le pueden ir con chisme a mi novio.
-¿Tienes novio?
-¿Por qué no lo tendría?
-Por favor necesito hablar contigo, no lo haga más difícil.
Ella ve que Daniel, viene acercándose y como no quiere mirarlo, toma su pintalabios, anota el número de Óscar y luego se marcha.
Todo fue tan deprisa que su amiga quedó totalmente sorprendida.
-Hasta ahora me doy cuenta de que siendo tu amiga me ocultas cosas.
-Esta historia no es muy larga, así que te la puedo contar. Si no lo hice antes, es solo por seguir cumpliendo por un bendito contrato y unas cláusulas que, por lo que acabo de ver, no sirvieron para nada.
Ellas se marchan y Óscar se quedó con deseos de seguir hablando.
-¿Qué haces aquí? ¿Estás bien?
-Estoy bien. -responde indeciso de contarle lo acabó de suceder.