Género Ranking
Instalar APP HOT
Inicio > Romance > Viviendo sin Ellos
Viviendo sin Ellos

Viviendo sin Ellos

Autor: : Hannia Michelle
Género: Romance
Segunda parte de "Viviendo con Ellos" Maddie no tomó una decisión pero tiene un año por delante para averiguar qué camino escogerá: ¿Nate? ¿Dylan? ¿Ninguno? Ella pensó que cuando se fueran a la universidad le sería fácil aclarar su mente y vivir su vida de una manera tranquila. La verdad es que vivir sin ellos no facilitó nada...

Capítulo 1 UNO

Abro mis ojos, veo el sol asomándose por la ventana, sonrío de emoción ante mi primer día de escuela de mi último año de preparatoria.

La alarma de mi celular suena, la apago y me levanto, volteo a ver mi habitación y sonrío al ver toda la decoración y una cama vacía que he convertido en un lugar para leer, suspiro con algo de nostalgia pero me enfoco de nuevo en mi aseo para bajar al desayuno.

-Buenos días, E.

-Buenos días, M.

Emma y yo nos damos un pequeño abrazo de saludo antes de continuar con nuestro proceso del desayuno, yo preparo los cafés y saco los ingredientes para preparar el desayuno. Hemos estado viviendo juntas durante dos meses ya, y es como si toda nuestra vida hemos vivido juntas, aunque prácticamente así es, porque yo estaba en su casa y ella en la mía, conocía cada rincón y ella igual.

Y ahora empezamos nuestro último año de preparatoria, se siente algo irreal después de todo lo que vivimos durante el año pasado, nuestra amistad sólo se ha fortalecido y sin duda tenemos grandes expectativas para este año, estando las dos solas.

-Estoy muy emocionada, ¿y tú?

-También lo estoy- sonrío antes de beber de mi café.

-¿No has pensado en...?

-No- respondí de manera inmediata -. No lo he hecho y no lo haré.

-Maddie, ya pasaron dos meses, debes responderles.

-¿Por qué? Los dos decían claramente que no esperaban respuesta alguna, entonces no veo mi obligación de hacerlo.

-Tú, yo, y ellos sabemos perfectamente que esperan una respuesta. Aunque sea una carita feliz o triste, o una grosería, pero una respuesta.

Me levanto del comedor con mis platos para llevarlos a la cocina.

-No necesitan una respuesta escrita, porque la no escrita ya dijo todo lo que debía decir.

-No seas de esa manera, Mads- replicó -. ¿Qué es lo que pasa? Guardé mis pensamientos durante dos meses porque merecías ese tiempo para ti y no para pensar en esos dos, pero ya es momento de regresar a la realidad. Tú y ellos merecen una respuesta.

-Em, ¿qué respuesta necesitan? No pienso contestarles. Les dejé claro que no iba a hablar con ellos, necesito mi espacio y eso no se limita a dos meses.

-Mads, no estoy del lado de ellos, que eso quede claro- suspiré bajando mis brazos de mi pecho -. Pero estoy preocupada por ti, debes tomar una decisión, les digas a ellos o no, pero tú debes tener eso en claro. No quiero que el día de mañana ellos se presenten y tú no sepas qué hacer, porque tanto tú como yo sabemos que eso puede ocurrir cuando menos te lo esperes, porque ellos siguen en esta carrera y no saben cuándo detenerse.

Tomo un respiro profundo, pero no tan profundo como las palabras de Emma.

-Bien, tienes razón, no he tomado una decisión y me duele la cabeza sólo pensarlo así que lo único que he hecho es reprimir esos pensamientos y también cada uno de los recuerdos, pero también he sentido la realidad y me está frustrando.

-Lo sabía, ven aquí- Emma me jala hacia ella para un abrazo. De inmediato siento que puedo respirar de nuevo -. Te lo digo porque te quiero, y quiero que estés bien. Y cualquier decisión que hagas, yo estaré ahí para apoyarte. Porque, uff, no hay mala decisión.

Empiezo a reír.

-Teniendo a esos dos chicos detrás de ti, amiga, yo ya les hubiera contestado a los dos al mismo tiempo.

Reímos mientras niego con mi cabeza.

-Sólo piensas en eso.

-¿Cómo no pensar? Mads, los dos están guapísimos, y se ve que sudan amor por ti y-

-Oh no, eso fue para nada romántico- exploté en carcajadas.

-No, no, sabes a lo que me refiero. Todo en ellos gritan amor por ti, no sé cómo sigues aquí parada, yo ya-

El sonido de su celular la interrumpió.

-Oh, qué tenemos aquí- empiezo a hacerle burla cuando veo su semblante cambiar por completo.

-¿Hola? Hola- sonrió de oreja a oreja con rubor esparciéndose en sus mejillas -. Sí, acabo de desayunar, ¿y tú?

Hago una mueca de asco y ella me pega en la cara para que deje de hacerlo, se voltea y camina de regreso a su habitación.

-¡Hola hermanito!- grité para molestarlos. Emma sube su dedo de en medio dirigido hacia mí mientras subía las escaleras, sólo reí y regresé a mi actividad en la cocina.

Enseguida pude terminar de arreglar la cocina y me apresuré para terminar de prepararme para irnos a la escuela, salí de mi habitación al mismo tiempo que Emma y fue entonces que pudimos salir a su auto para ir a la escuela.

Recibo mensajes de Matt deseándome un buen día, sonrío porque mi papá también me mandó un mensaje al mismo tiempo, los dos hombres de mi vida y los únicos.

-Mira quiénes llegaron- Emma sonríe de lado apagando su auto. Levanté mi mirada y vi a los H llegando en su nuevo auto.

Comparto una mirada con Emma y con una sonrisa en nuestro rostro bajamos del auto, ajusto mi mochila en mi hombro y retiro el cabello de mi rostro, hago contacto visual con Hank y él sonríe ampliamente.

Caminamos hacia ellos, y viceversa.

-Wow, esa pelirroja la conozco- Hank me saluda con un abrazo efusivo -, ¿cómo estás, linda?

-Muy bien, gracias. ¿Y ustedes?

Me dirijo a saludar a los H restantes. Abrazo primero a Harry, el chico ha crecido, también Hank, pero Hamilton sigue siendo el más alto de los tres.

-Las vacaciones les sentaron bien, se ven muy lindas- comentó Harry con dulzura, nosotras sonreímos por su cumplido.

-Lo mismo podemos decir de ustedes, ese viaje por el Caribe los dejó más guapos.

-No sabía que se podía aumentar lo atractivo, pero gracias Maddie.

Todos rodamos los ojos ante el comentario de Hank.

-Vamos a empezar esto- Hank abre paso para caminar hacia la entrada de la escuela.

Nos acomodamos en una fila y caminamos, en orden, de izquierda a derecha: Hank, yo, Hamilton, Emma, y Harry.

Me sentí en cámara lenta por unos segundos, cuando vi las miradas de los adolescentes llegando en sus autos o bicicletas, y por un momento recordé esa sensación cuando por primera vez llegué con los chicos, fue algo extraño, y ahora no están.

-¿Cómo estás?

-Bien, sigo trabajando y mi papá pudo venir algunas semanas para pasarla conmigo, al igual que los papás de Emma.

-Oh eso es genial, me alegro por ustedes- sonrió -. Saben que pueden ir a casa, son bienvenidas. Al parecer Rosa las quiere más que a nosotros.

-Eso es una tontería- río -. No hay mujer que los ame más que ella... aún.

Guiñé un ojo y él rió.

-Bueno, tú has visto de cerca nuestros intentos fallidos- su mirada se dirige hacia Emma, me volteo y la veo riendo por algo que Harry dijo, ella se ve feliz y radiante, y no me había puesto a pensar cuánto le dolió a Hank saber que a ella le gustaba alguien más, y no sólo eso, saber que ahora son una pareja.

-Lo siento, Hank, nunca me detuve a pensar y-

-Hey, hey- me interrumpió pasando su brazo por mis hombros -. Los dos estamos solteros, es momento de divertirse, qué flojera estar en una relación durante tu etapa más divertida, ¿no crees?

-Sí, me gusta estar soltera- confesé.

-Así se habla, nos vamos a divertir mucho.

-Eso espero- reímos y caminamos por la entrada.

Había rostros nuevos y observadores, algunas personas ya las había visto, supongo que son de segundo y tercer año, pero hay otros que no, y sin duda se siente como un año nuevo, y tomando la palabra de Hank... que empiece la diversión.

Afortunadamente, tengo mi primera clase con Emma y Hank, puede sonar en manera sarcástica debido a la clara incomodidad entre ellos, pero siento que lo podemos resolver, los tres éramos amigos antes y prácticamente vivimos juntos por poco tiempo, pero el suficiente para conocernos mejor y practicar la cordialidad.

-¿Están seguras de querer entrar a la clase? Es arte, podemos simplemente pasarla con dibujos que parecen profundos.

-No seas tonto, yo sí quiero aprender a dibujar, el año pasado no tuve un buen maestro- se quejó Emma, yo asentí a su comentario mientras tomaba asiento en medio de aquellos dos.

La profesora llegó de inmediato, es claro que su materia a ejercer es arte, su vestimenta era colorida y sus manos tenían algo de pintura fresca, supongo que el deber nunca descansa y menos si es lo que te apasiona; sonreí al notar ese detalle.

-Buenos días, chicos. Antes de empezar con cualquier presentación, necesito que saquen sus libros, empezaremos con una actividad de recreación, y nos podremos conocer- sonrió.

Se escucharon algunos suspiros, lo entiendo, es temprano y la mayoría ya hemos visto nuestros rostros durante el año pasado, no necesitamos introducción alguna.

Coloqué mi libro en mi banca, subí mi mirada y veo a una chica rubia entrar al salón, la profesora se aproximó a ella y la chica le entregó un papel, nunca la había visto antes, y por su mirada baja puedo suponer que es nueva en la escuela.

-Mhm, chicos, les presento a su nueva compañera, Grace Ross.

Un sonido fuerte hizo eco en todo el salón, fue de parte de mi compañero del lado izquierdo sobando su cabeza, Hank se golpeó la cabeza con la banca al querer subirla; algunas risas se hicieron presentes, la mayoría por parte de Emma.

-Joven Gray, ¿está bien?

-Sí, sí- hizo un ademán con su mano sin subir su mirada.

Con una sonrisa de diversión en mi rostro volteo a ver a la chica nueva, ella tiene un ligero sonrojo de vergüenza, su mirada iba de Hank hacia otro lugar, en cinco segundos detuvo su mirada en él como tres veces, y no la culpo, es el chico que mejor se ve en el salón.

-Señorita Ross, puede tomar asiento en esta banca disponible.

-Sí, gracias- respondió tímidamente.

Algunos murmullos se hicieron notar, siendo una chica nueva en el último año, resultaba ser lo más interesante que pasaría el primer día, y siendo honestos, era la motivación del primer día de clases, el encontrar nuevos compañeros.

-Su blusa es linda- susurro Emma cerca de mí, a lo que yo asiento.

La blusa de la chica Ross era azul con pequeñas flores blancas en ella, era una blusa con tirantes gruesos y con un escote lindo, su cabello rubio caía en pequeñas ondas por debajo de sus hombros, podía verla porque se sentó en la primera fila de asientos, ya que todos los demás ya estaban ocupados.

La clase empieza y ante cualquier situación merecedora de un comentario sarcástico de Hank yo giraba mi rostro para verlo, pero él no se inmutó en ningún momento, de hecho, parecía robot, todo lo que hacía era en automático, no volteó a verme durante toda la clase, ni un monosílabo se le escuchó durante esos cuarenta minutos, un comportamiento muy extraño.

-Nos vemos en el almuerzo- me despido de Emma y me encamino hacia mi siguiente y última clase antes del almuerzo.

Hago una parada en mi casillero para tomar mi libro de álgebra, es el más pesado y no quería terminar el día con un moretón en mi hombro, escucho algunos murmullos en el pasillo, no presto atención y continúo con mi deber.

-Oh por Dios, se está acercando- escuché a una chica a mi izquierda comentarle a su amiga.

Cierro mi casillero y me doy la vuelta con mi vista en mi mochila, no veo a la persona acercarse y termino chocando con el individuo.

-Lo siento, Mads- es Harry -. Escuché que también tienes álgebra y decidí acercarme para ir juntos.

-Oh eso es un alivio- sonrió -. Vamos.

Harry pasó su brazo por mis hombros y empezamos a caminar directo al salón de álgebra, noté a las chicas susurrar entre ellas y señalar a Harry, fue entonces que entendí que se referían a él, entonces empecé a notar más miradas hacia nosotros.

-¿Cómo está tu primer día?

-Mejor de lo que esperaba- confesé -. ¿Y el tuyo?

-Tengo el mismo pensamiento, he estado tranquilo y estoy emocionado por las nuevas materias a cursar.

-Sólo tú estarías emocionado por eso.

-La verdad es que sí- terminó riendo.

Iba a mencionar el comportamiento extraño de su hermano, pero ¿qué le diría? No tengo ninguna idea de qué decirle o qué esperar, supongo que no tiene nada que ver con Emma y que Hank está bien, entonces lo olvido.

La clase comienza y Harry ya estaba preparado en cualquier tema que el profesor mencionaba, al principio estaba sorprendida, pero después recordé que él es muy inteligente, es muy bueno con las matemáticas, y lo mejor es que está sentado a mi lado y me puede explicar cualquier duda que tuviera.

-¿Alguna otra duda?- susurró.

-Umm no, creo que ya entendí- asentí lentamente mientras observaba con detenimiento mis apuntes.

-Bien, entonces cuando termines, comparamos los resultados.

Asiento y continúo con el ejercicio, pero el rugir de mi estómago me distrae, ya tengo hambre. Subo mi mirada hacia el reloj de la pared, faltan quince minutos para salir al almuerzo, suspiro y continúo con el interminable procedimiento.

-¿Vas a ir al baile de bienvenida?

-¿Qué? ¿Qué baile?- susurré de vuelta.

Harry señaló con sus ojos el cartel pegado a un lado de la puerta, es el baile de bienvenida, la fecha es este viernes, oh, vaya.

-No sabía que había un baile.

-El año pasado llegaste semanas después, prácticamente tú eras la única bienvenida.

-Oh, cierto- asentí recordando la amarga noticia de mudarme cuando ya había empezado el año escolar.

-¿Tú quieres ir?

-Sí, sería bueno que los cinco vayamos, ya sabes, como si nada incómodo sucediera con tu amiga y mi hermano.

-Oh- sonreí con algo de nervios -. Sí, sería algo bueno para nosotros, si ellos no quieren, nosotros vamos.

-Ya dijiste- guiña un ojo y regresa su mirada al frente.

Sonrío y espero por los últimos minutos de clase, salimos conversando acerca de los nuevos temas, no es algo entretenido de hablar, pero con Harry todo parece emocionante.

-¿Vamos directo a la cafetería?

-Sí, puedo arreglar los libros después, estoy hambrienta- me quejo y él ríe.

-Dame tu mochila, la cargaré- se detiene en medio del pasillo.

-¿Qué?

-Vamos, ese libro pesa más de lo que tu debilucho brazo puede aguantar.

Abro mi boca con indignación.

-Cada vez te pareces más a Hank- dije quitando la mochila de mis hombros para dársela.

-Y tú a Emma, mira que compararme con Hank- niega con su cabeza en manera de desaprobación y reímos.

Seguimos caminando hasta llegar a la cafetería, donde ya se encontraban los H restantes y Emma, ella hablaba con Hamilton mientras que Hank comía en silencio con su mirada en un punto fijo, estaba perdido en sus pensamientos.

-Hola chicos- saludé tomando asiento a lado de Hank para despertarlo.

-Hola- sonrió Emma emocionada, conozco esa sonrisa -. ¿Ya vieron lo del baile de bienvenida? Maddie y yo nos lo perdimos el año pasado, pero no hay duda que asistiremos. Mads, ayúdame a convencer a Hamilton, que está siendo un Grinch acerca del baile.

-No puedo ser Grinch, porque eso es sólo para Navidad- replicó el Grinch de Hamilton.

-¿Lo ves?- Emma se queja en voz alta. Harry ríe.

Volteo discretamente para ver a Hank, pero él sigue sumido en sus pensamientos, eso me preocupa, porque se ve como un Hank completamente diferente.

Escucho a los tres conversando, los chicos y Emma se levantan para ir por el almuerzo, ella me dice que me traerá el mío, Harry me dijo que me quedara con Hank, así sin decirme otra cosa, ellos saben del comportamiento extraño de Hank.

-H, ¿estás bien?- toqué su hombro y él reaccionó.

-¿Qué? Uh, sí. Todo bien, sólo pensaba en todas las tareas que se avecinan, mi siguiente clase es álgebra, y oh Dios, no creo soportar a ese profesor.

-Es algo viejo, pero sí explica bien, no te preocupes- respondí extrañada por su repentina preocupación por la escuela.

-¿Tienes hambre? Escuché tu estómago rogar por comida- soltó una risita y yo me avergoncé.

-¿Se escuchó?

-Tengo una barra de granola, ¿la quieres mientras esperamos?

-Sí, por favor.

Él siguió riendo hasta que le di la primera mordida a la barra, era como degustar lo mejor en la vida, cualquier comida con hambre, hace la diferencia al gusto.

-¿Sabes a qué me recuerda esto?- nos señala.

-¿Qué?- hablé con un bocado en mi boca.

-La primera vez que hablamos, y te di mi baguette.

-¡Oh por Dios! Es cierto, también ese día estaba rogando por algo de comida, y nunca te lo agradecí apropiadamente, porque ese baguette ha sido el más delicioso.

-Me alegro que te haya gustado, son la especialidad de Rosa.

-Oh, yo amo a Rosa, cuando vaya a tu casa me aseguraré de besarle los pies.

Hank soltó una carcajada estruendosa, todos alrededor voltearon a ver el origen de aquella carcajada explosiva. Mis mejillas enrojecieron un poco, pero la vergüenza se fue al ver a Hank rojo de la risa, aunque no entiendo qué fue lo gracioso, he dicho cosas mejores; mi vista en Hank se desenfoca y veo que detrás de él se encuentra aquella chica rubia nueva en la clase.

-¿Qué fue tan gracioso?- cuestiona Hamilton llegando a la mesa.

-Ella... dijo que- no puede hablar debido a la risa atacándole.

-Gracias- le digo a Harry una vez que me da mi bandeja -. Oigan, ¿ustedes conocieron a la nueva chica?

La risa cesó de manera inmediata y los chicos me veían confundidos.

-No, no ha llegado a nuestra clases, ¿quién es?

-¿Cómo se llama?

-¿Es linda? Vamos Hank, tienes que decir si es linda- lo presionó Harry.

-Está a unas mesas de distancia, pero antes de que la busquen de manera obvia, les digo que sí es linda, es rubia y con ojos azules, se ve que es una chica linda- expliqué -. Se llama Grace Ross.

-¡¿Qué!?- exclamaron al unísono.

-¿Qué? ¿Qué dije?- pregunté confundida viendo a Emma en el mismo estado que yo.

Harry y Hamilton se levantan de inmediato y empiezan a buscar con la mirada, pero Hank sigue sentado y con su mirada en sus manos; nunca había estado tan confundida... olvídenlo, sí que he estado muy confundida en ocasiones anteriores.

-¿Pueden decirme qué pasa?

-Hank, ¿por qué no nos dijiste?- reclamó Hamilton con molestia.

-¡Ahí está! ¡Grace!

Los dos corren hacia la mesa donde sólo ella estaba sentada, la chica abre sus ojos con sorpresa y es cuestión de segundos que Harry la levanta en un abrazo, Hamilton se une a ese abrazo y... no puedo hacer zoom en mis ojos, pero parecen ser lágrimas en los ojos de Hamilton.

-¿La conoces?- pregunta Emma. La primera vez que se dirige a Hank.

-Sí, pero no soy su amigo- se limitó a responder con su mirada baja.

Compartí una mirada con Emma, no sabemos qué está sucediendo.

-Chicas, les presento a Grace, ella es Madison.

-Maddie- sonrío estrechando su mano -. Mucho gusto.

-Y ella es Emma.

-Hola- saludó también con una sonrisa.

-Y bueno, a Hank ya lo conoces.

Todos volteamos hacia el mencionado, él se levanta con su mochila y peina su cabello.

-Creo que es muy tarde para cambiarme de escuela- musitó Hank con la mirada fija hacia Grace, ella ni se inmutó, su mirada permaneció retándolo.

Hank salió de escena caminando fuera de la cafetería, todos nos quedamos en silencio.

-Vaya escena, ¿huh?- habló Grace soltando un pequeño suspiro.

-Lo siento, no sé qué le sucede- se disculpó Harry.

-Claro que lo sabes- ella le dio una mirada que claramente decía más que mil palabras.

-Hay que comer antes de que se termine el receso- interrumpió Hamilton tomando a Grace por los hombros para que se sentara junto a él.

-¿Son amigos?

-Sí, nos conocimos de pequeños, éramos vecinos, fuimos inseparables hasta hace unos años que llegamos aquí- explicó Harry viendo con nostalgia a Grace, ella sonríe tímidamente.

-¿De dónde te mudaste?- cuestioné debido al acento de ella.

-De Australia- sonríe -. Ahí viví toda mi corta vida, apenas unos meses nos mudamos por trabajo de mi padre.

-Tenemos que ver a Charles y a Lily- menciona Hamilton con una sonrisa de emoción.

-Sí, ellos los han extrañado mucho.

-¿Por qué no nos llamaste?

-Perdí mi celular, y mi cuaderno de contactos se perdió en la mudanza y fue cuando maldije no haberme tatuado sus nuevos números.

Todos en la mesa reímos, me agrada esta chica, es muy linda y tiene un aire de frescura que hacía falta a nuestro alrededor.

-Entonces... ¿ustedes también son australianos?- les preguntó Emma.

-No, nacimos en Londres, y después nos mudamos a Australia, por eso nuestro acento está mezclado, como se habrán podido dar cuenta- explicó Hamilton.

Emma y yo compartimos una mirada y entendemos todo, ya habíamos notado sus acentos particulares, pero nunca quisimos preguntar, pensábamos que el tema de su origen no era un tema muy agradable para ellos, o bien, que nosotras luciremos como metiches.

-Su acento es lindo, pero sí se nota la diferencia con el de Grace, es más puro- hace mención Emma.

-Sólo su acento- ríe Harry. Grace abre su boca sorprendida y le avienta un par de papas fritas.

-Es bueno conocerte, ya hacía falta una chica, porque después de sólo escuchar a los H...

Grace ríe y asiente con su cabeza.

-Puedo imaginar lo cansado que pudo haber sido.

-¡Hey!- Hamilton la codea y ella sonríe -. Lo dices como si no hubieras pasado años dentro de nuestra casa.

-Sólo iba por sus juegos.

Hamilton sonríe ampliamente, es de hecho, la primera vez que lo veo sonreír de esa manera, algo extraño, pero con Grace aquí, supongo que tendré que acostumbrarme.

-¿Por dónde está tu casa?

-Es un departamento, está en un edificio cerca de aquí, olvidé su nombre y aún no soy buena con los nombres de las avenidas- confiesa.

-¿Cómo regresarás a casa?

-Mi mamá vendrá por mí, así veo el recorrido y ella también, para poder irme yo sola.

-¿Veremos a Lily? Nosotros podemos llevarlas, podemos pasar por ti y llevarte a casa, sabes que no es problema para nosotros- menciona Harry rápidamente con brillo en sus ojos.

¿A Harry le gusta Grace?

Basta Madison, llevas cinco minutos de conocer a la chica, no puedes saber eso, debes esperar para pensar en esa posibilidad.

-Oh no sé si sea conveniente, ¿Joe estará bien con eso?

-Nosotros traemos nuestro auto, y obviamente hay espacio para ti, ¿qué dices? También podemos darte un tour por la ciudad.

-Yo me apunto a ese tour, podemos mostrarte los puntos importantes para una chica, no para los chicos que quieren tiendas de videojuegos.

-Lo creas o no, esta chica es una máster en los videojuegos- Hamilton la codea y ella niega con su cabeza.

-Vamos a ser mejores amigas, porque no hay nadie que me pueda derrotar en "Mario Kart".

-¡No es cierto!- respondió animada.

-Pero yo soy mejor en los de peleas- mencioné incluyéndome en la conversación.

-¡Oh!- exclamaron al unísono.

Reímos para después continuar con nuestra conversación del tour por Nueva York y algunos de los videojuegos que conocemos, es divertido conversar de otras cosas que no sean dramas de adolescentes.

Se termina el almuerzo y camino junto con Emma hacia los casilleros, Harry y Grace nos acompañaron, él cargaba mi mochila y conversaba con Grace.

-¿Qué piensas ponerte para el baile?

-Oh, aún no lo sé, no pienso comprar un nuevo vestido, tengo algunos que no he usado.

-Mads, tenemos que ir a comprar, no me puedes dejar sola en esto- hace un puchero y recarga su cabeza en mi brazo.

-¿Dejar sola en qué?

-Oh, el baile- le respondió a Harry, su mirada cae en Grace -. ¡Por Dios! Grace, tú tienes que asistir al baile, te divertirás demasiado con nosotras, ¡tenemos que ir a comprar vestidos!

-Em, déjala respirar, ni siquiera ha dicho que quiere ir.

-¿Un baile?

-Sí, Grace ven conmigo, por favor- Harry toma de sus manos y ella sonríe. Poco a poco mi teoría tiene razón.

-Está bien, ¿cuándo es?

-Es el viernes de esta semana, ¿quieres ir de compras con nosotras?

-Sí, claro- sonrió y Emma saltó a ella con un abrazo.

-Prepárate para tener la mejor tarde de tu vida.

-¿Hoy?- hace una mueca y la sonrisa de Emma se desvanece -. Hoy le prometí a mi madre ayudar a desempacar, es que apenas ayer otro camión de mudanza llegó.

-Oh entiendo, entonces podemos ir para ayudarte y después no vamos de compras.

-Em, podemos salir mañana, también tenemos que limpiar la casa- la codeo y ella asiente.

-De acuerdo, salimos mañana.

-¿Los chicos somos invitados?

-No- responde tajante -. Es un momento de chicas, y no se discute H.

Harry asintió sonriendo y nosotras seguimos caminando hasta llegar a los casilleros, afortunadamente, el casillero de Grace está en el mismo pasillo pero enfrente del de nosotras.

-¿Crees que a Harry le guste su amiga de la infancia?

-Eso mismo estaba pensando- respondí acomodando los libros en el casillero -. Pero sí que sé a quién no le gusta... Hank.

-Ugh, ni me hagas empezar, ¿quién se cree tratándola así? Sólo confirmó mis dudas de no querer salir con él.

-Tampoco seas tan dura con él, no podemos juzgar sin saber qué pasó entre ellos, y no puedes tener quejas de él hacia contigo, sólo ha sido de lo más lindo.

-¿Eres del equipo de Hank en vez del de tu propio hermano?

-No pongas palabras en mi boca, Em- rodé mis ojos -. Sólo estoy diciendo que no puedes hablar sin saber la historia completa.

-Lo sé, pero no importa lo que haya pasado, porque no me importa, entre más lejos esté Hank, todos estamos mejor.

Cierro mi casillero de un golpe y vuelvo a verla con mi ceño fruncido.

-¿Qué fue lo que te hizo para que hables así?

-Es un inmaduro, no podemos estar en el mismo salón porque él convierte todo en incomodidad. Ve a Harry, él nunca hizo eso con Chloe, y vaya que le gustaba.

-Pero Chloe nunca lo besó- repliqué y un sonrojo empezó a esparcirse por su mejillas.

-¿De qué lado estás?

-De ninguno, de los dos- confieso -. Obviamente Hank está incómodo, ¿nunca pensaste qué pasaría si de repente le dejaras de hablar y al siguiente día ya tuvieras novio? ¿No creíste que lo lastimaría?

-¿Lastimarlo? Él a eso se dedica, a besar chicas y bromear. ¿Tú crees que me hubiera pedido estar en una relación? Porque yo no lo creo, y tampoco es como si lo quisiera, porque amo a Matthew.

Pasó caminando a mi lado y salió del pasillo, furiosa.

-Hey, ¿qué pasó?- se acercaron Harry y Grace.

Tomé un respiro profundo antes de contestar: -Nada, ahora vamos a clase.

Todas las clases restantes estuve pensando en qué dije para que se molestara tanto, no entiendo su molestia, no era como si le dijera que dejara a mi hermano para ir con él, y tampoco estaba defendiendo a Hank, era un poco de sentido común.

Que Emma sea mi mejor amiga, no quita que yo no note lo que decide hacer o no hacer; y siendo Hank también mi amigo, me hace ver las cosas desde otra perspectiva, porque lo estuve conociendo y vi cómo se comportaba con ella, pero eso no me detuvo de enfocar mi atención a mi hermano y a ella, dejando a un lado a Hank y las esperanzas que tenía.

Pero ahora lo complicado está en que vivimos juntas y si no me voy en su auto, tendré que tomar el metro, eso haré, porque es mejor darle su espacio cuando está molesta.

Capítulo 2 DOS

Antes de salir de mi última clase, le mando un mensaje a Emma diciéndole que no me espere, que me iré en metro y pasaré a comprar cosas para hacer la comida, una excusa perfecta para tener nuestro espacio libre de la otra y también para comprar otras cosas que no sean verdes y sin sabor.

Coloco mis audífonos mientras estoy en el metro, bajo con mi mochila ligera y camino hasta llegar a una tienda donde puedo comprar especias e ingredientes especiales para hacer pastas o ensaladas, la verdad se puede comprar de todo. Obtengo todo lo que necesito y salgo de ahí, caminé algunas cuadras para llegar a la esquina y poder pedir un taxi hacia mi casa, pero una figura llama mi atención, es Hank caminando solo en la acera de la siguiente calle.

-¡Hank!- grité y levanté mi brazo para que pudiera localizarme. Él subió su rostro y me hace una seña con sus dedos de que espere por él, va a cruzar la calle.

-Hey linda, ¿qué haces aquí? Pensé que ya estabas en casa.

-Te podría decir lo mismo- suelto una risita porque en efecto, eso era lo que iba a decir, excepto por lo de "linda".

-Bueno, la verdad no soy fan de la comida india, por eso pensé en salir a comer, ¿y tú?

-Viajé en metro para comprar algunos ingredientes para la comida- levanto mi bolsa pequeña en mi mano -. Ahora voy directo a casa.

-Oh, ¿y qué pasa con tu mejor amiga?

-¿Y qué pasa con tu vieja amiga?

-Touché- respondió -. ¿Quieres que te acompañe a casa?

-No, gracias, estoy bien. Pero no estoy tan segura de que tú estés bien.

-Estoy bien, es sólo que mi relación con Grace no es exactamente cordial, y mis hermanos obviamente la prefieren, así que mientras más lejos, mejor para mí.

-Hank, son tus hermanos, no puedes simplemente estar lejos de ellos, estoy segura de que ellos tampoco quieren eso, no es que prefieran a Grace, ella es su amiga.

-Sí, como sea- pasó su mano por su cabello de manera agresiva -. ¿Quieres que te acompañe?

-Hank, no quiero ser entrometida, pero ¿qué pasó con Grace que es tan grave?

-No quieres ser entrometida, pero haces todo lo opuesto- respondió molesto.

No dije nada y bajé mi mirada totalmente apenada.

-No, espera, lo siento ¿ok?- tocó mi hombro.

-No, entiendo, lamento si hice preguntas imprudentes.

-No es eso, de hecho no hay historia, nos conocimos de pequeños y no nos soportamos, eso es todo, no hay ciencia.

-¿Estás seguro de eso? Porque ella parecía soportarte, mientras tú estuviste un poco fuera de tono.

-¿Ahora me vas a regañar?- sube sus cejas y deja enseñar un pequeña sonrisa ladina.

-Fuiste algo grosero.

-Me sorprendí al verla, ¿ok? Cuando nos mudamos mi "despedida" no fue nada grata, ella y yo estuvimos de acuerdo por primera vez, ninguno de los dos estaba triste, sólo queríamos estar lejos del otro. Así que, sí, el que esté aquí me ha sorprendido y créeme que no quiero estar cerca de ella, es una repelencia mutua.

-Vaya- solté un suspiro. No pensé que fuera algo tan serio, pero sin historia detrás de todo eso -. ¿Qué piensas hacer?

-Ahora, sólo quiero comer, no quiero pensar en nada más.

Entendí entre líneas que era mi momento de dejar el interrogatorio, no habría manera de persuadirlo a que arregle cualquier asunto, por su bien y el de ella.

-Muy bien, entonces nos vemos mañana, adiós.

Me acerco a él para darle un pequeño abrazo de despedida, terminando el abrazo me acompaña hasta que subo a un taxi y me pierdo en el camino, suspiro con el pensamiento de disculparme con Emma, ahora veo la claridad de los problemas entre amigos, es una cuestión complicada, pero lo que menos quisiera sería seguir en una tonta discusión.

-¡Ya llegué!

-¡Estoy en la cocina!

Tomo un respiro en mi camino a la cocina.

-¡Lo siento mucho!- exclamamos al unísono. Nos quedamos en silencio por segundos para después reír juntas.

-En serio, E- bajo mi mochila y dejo la bolsa en la barra -. Lamento si mis palabras te ofendieron, esa no era mi intención.

-No te disculpes, M- muestra una pequeña sonrisa de tristeza -. Lo que me dijiste me hizo reflexionar en que yo era la que se estaba comportando de manera injusta con él, muy inmaduro de mi parte y sé que eso no beneficia para nada al grupo. Entonces lamento haber reaccionado de esa manera, yo sé que era tu mejor intención.

-Está todo bien, perdonadas las dos- me acerco a un abrazo.

-Ahora hay que preparar lo que sea, porque ya tengo hambre.

-Manos a la obra.

*

Terminé de conversar con papá, apagué mi celular y lo dejé en mi mesita de noche, me es inevitable pasar mi mirada al frente, el espacio que era de Nate. Hay noches en las que su aroma entra por mi nariz y me hace pensar que él sigue aquí, fueron pocas noches en las que abrí mis ojos desorientada pensando que lo encontraría al otro lado de la habitación.

Durante el día me es fácil hacer diversas cosas y concentrarme sin problema, pero en la noche, cuando estoy mirando al techo con la simple luz de la luna entrando por la ventana, mis pensamientos reprimidos salen a la luz, uno tras otro, rostros y recuerdos bailan por toda mi mente.

No puedo negar que extraño a esos chicos, extraño cómo era mi vida antes de cualquier drama entre nosotros, pero al mismo tiempo no extraño ese tiempo, porque siempre tenía dudas, ahora todo está más claro, obvio aún tengo dudas de muchos temas, pero mi mente está más clara que hace meses y por ello estoy tranquila.

Pero el rostro de Dylan se hace presente, junto con el de Nate y mi mente se vuelve a desordenar, me rehuso a pensar que estoy dentro de un triángulo amoroso, porque la situación está muy clara con respecto a Nate, pero no puedo decir lo mismo de Dylan.

Todo es nuevo con él, y todo pasó muy rápido como para poder procesarlo, no puedo decir que me arrepiento de algo, porque sería mentirme a mí misma, tampoco deseo que hubiera pasado de diferente manera porque sucedió justo como tuvo que hacerlo, y claro que ahora me deja en resultado noches en vela.

Esa noche... cualquier pensamiento inicial termina en esa noche, bajo la lluvia bailando con aquella canción, las mil sensaciones desconocidas para mí fueron una explosión interna de la que aún no me puedo recuperar, lo cual me hace pensar, pensar, y de nuevo pensar...

Lo extraño, extraño a Dylan, mi mejor amigo, ese chico que me escucharía no importara la hora, el tema o el lugar, siempre ha estado para mí y ahora recuerdo las veces en que hablaba de Nate o él sabía la situación sin yo decirle, y él se mantuvo ahí, no me imagino la fuerza de voluntad para quedarse y aconsejarme, es algo extraño.

Y pensar que todo ese tiempo estaba enamorado de mí, me hace conectar las piezas perdidas y no dejo de pensar en todas las veces que estuvimos solos, todo pudo haber sucedido: una confesión, un beso robado, una indirecta, un roce de manos, un abrazo... Pero puede que todo haya pasado, es más, todo pasó, cada una de las cosas en aquella lista interminable.

Froto mi rostro de manera desesperada, necesito dormir y mi cabeza sigue dando vueltas, se repite la misma historia de cada noche, revivo una y otra vez las emociones, las lágrimas amenazaban por salir, pero en realidad no hay ninguna, no hay manera de que pueda dejar salir todo esto más que gritando, pero lo único que me ayudaría podría ser una señal divina.

¿Qué se supone que haga?

¿Tengo que escribir una carta a cada uno?

¿Qué haré cuando los vea?

¿Qué hago mientras no los veo?

¿Qué es lo que mi corazón dicta? ¿Estoy escuchando o sólo quiero ignorarlo?

Con frustración paso mis manos por mi cabello y me siento en la cama, retiro las cobijas y me levanto, me siento en la silla de mi escritorio, enciendo la lámpara y bajo la intensidad de ésta para que no me cegue. Abro mi cuaderno de escritura y dejo fluir los pensamientos que empezaron a llegar para mi próxima obra, cuando mi mente comienza a pensar y aquellos pensamientos se intensifican, es buen momento de drenar mi mente.

Pasaron sesenta minutos que parecieron sólo cinco, revisé la hora en mi celular y me sorprendí, pero entendí que ya me estaba relajando y mis ojos se sentían pesados, dejo mi lápiz en el cuaderno, apago la lámpara y me levanto sin hacer ruido hasta llegar a mi cama; suspiro relajada, veo el techo por última vez antes de que mis ojos se cierren solos.

*

-Buenos días, hoy he preparado un omelette, espero que te guste.

-Buenos días, E- respondí con sorpresa de verla tan animada en una mañana de escuela -. ¿Se puede saber por qué estás tan feliz?

-Sólo lo estoy- sonríe ampliamente con dos vasos de jugo en sus manos -. Ayer me di cuenta de la maravillosa vida que tengo en este momento, y no quiero que el día de mañana volteé y vea que no lo aproveché como debía.

-Oh wow, también amaneciste filosófica.

-Estúpida- puso sus ojos en blanco y llegó a sentarse a la mesa.

-Hoy vamos a ir de compras, ¿cierto?

-Totalmente cierto, Grace ya me dijo que se irá con nosotras después de la escuela.

-¿Ya hablaste con Grace?

-Sí, tuvimos una clase juntas y aproveché para pedirle su número, es una chica agradable.

-Sí, lo es. También a Chloe le agradaría- sonrío con nostalgia.

-Estoy segura de eso, las dos rubias del grupo.

Sonreímos y continuamos con el desayuno.

-Mads, estuve pensando y hablaré con Hank.

El bocado se pasa rápido por mi garganta.

-¿En serio? ¿Qué piensas decirle?

-Sólo hablaré con él y dejaré las cosas claras, que mi intención nunca fue lastimarlo y que quiero ser su amiga, estamos en el mismo grupo de amigos, no puede ser incómodo todo el tiempo.

-Vaya...- mostré una amplia sonrisa.

-¿Qué?- dirige su vista de manera cansada, ya sabe lo que diré.

-Me enorgullece que vayas a hacer eso, vas a ver que todo se arreglará.

-Eso espero- desvió su mirada mientras bebía jugo.

Terminamos nuestro desayuno y salimos hacia la escuela, algo bueno de vivir juntas es que siendo las dos chicas, cada una sabe el tiempo de la otra, las dos nos movemos en sintonía y todo se resuelve justo a tiempo; que es lo contrario con los chicos, yo tenía que hacerme a un lado y esperar, había veces en las que no desayunaba, pero no me quejo, fue divertido.

-Es ella, la pelirroja.

Escuché ese murmullo aparte de otros en camino hacia los casilleros.

-¿Qué pasa? ¿Tengo un moco pegado en mi cara o qué?

-Creo que se debe a esto- Emma me da su celular y veo una publicación con fotos mías y de los H, con la descripción: "Parece que Madison no se detuvo una vez que sus antiguos amigos se fueron a la universidad, ahora también está compartiendo cariño con sus nuevos amigos. ¿Quién es su favorito?"

-¿Qué? ¿Qué es esto?

-Es la misma página que subió el audio filtrado por Madelyn. Sólo se encarga de publicar los chismes de la escuela, no hagas caso.

-No entiendo por qué dicen esas cosas de mí, y piensan que estoy saliendo con los H- bufé cerrando mi casillero con fuerza.

-¿Qué tiene de malo, linda?- Hank llegó en el mejor momento, pasando su brazo por mis hombros; enseguida todas las miradas se hicieron presentes.

-No seas estúpido, nadie va a querer salir contigo porque piensan que sales conmigo- me retiré de su agarre y él rió.

-Sólo me estás ayudando, eres la chica más linda de la generación, sin ofender, Em- le guiñó un ojo y ella rodó sus ojos.

-Es claro que ella ayuda a tu reputación, pero tú no a ella, de eso se trata- atacó Emma.

-Ow, ¿a eso se debe que hayas ido con el jugador del equipo, en vez de quedarte conmigo? ¿Es todo acerca de la reputación?

Esta conversación se acaba de convertir en otro tema. Mis ojos van de Hank hacia mi mejor amiga en problemas, pero ella se mantiene tranquila.

-No voy a discutir eso aquí, todos están viendo.

Hank da una mirada rápida al pasillo al igual que yo, es cierto, todos están atentos, y nunca nadie supo lo de Hank y Emma, así que no creo que sea buen momento de que se sepa.

-Hey, Maddie- Harry llegó con nosotros mostrando una sonrisa de oreja a oreja -. Ya vi que estamos saliendo, eso es increíble.

-Lo sé, no sabes la felicidad que me dio saber que estoy saliendo con los H.

Harry rió, mientras Hank y Emma mantenían una guerra de miradas.

-Hola.

-¡Oh perfecto! Ha llegado mi tercer novio- exclamé con sarcasmo al ver a Hamilton -. Ahora todo el mundo puede ver lo felices que somos.

-¿Me perdí de algo?

-Ahora eres novio de Madison, suertudo- Emma soltó con burla y Hamilton sólo respondió frunciendo su ceño.

-Hoy celebramos nuestro primer aniversario, la cena es a las ocho.

Me abrí paso entre ellos y salí caminando por el pasillo hacia mi clase mientras pensaba en lo que esa publicación decía, ¿eso parecía? ¿Estar jugando con los chicos con los que vivía?

Al final creo que sí parece un triángulo amoroso, aunque el amor sea diferente para cada uno y también de ellos hacia mí.

Oh Dios, no puedo dejar que los comentarios ajenos arruinen mis pensamientos bien planteados desde el principio.

O puede ser que nunca estuvieron bien planteados...

Ugh. Y yo pensaba que estar viviendo sin ellos era lo que necesitaba.

*

-Este vestido lucirá hermoso en ti, pruébalo.

-Ya vuelvo.

-Mads, no puedo creer que ya tan rápido hayas escogido un vestido.

-No todas necesitamos horas, Em- respondí sin levantar mi vista.

-Muy bien, Madison, es hora de decirme qué pasa.

-No me pasa nada.

-No me vengas con eso- retiró la revista que estaba fingiendo ver -. ¿Es todo eso de la publicación? Son unos tontos sin vida, sólo lo hacen por molestar, y ya habías pasado por esto.

-Em, ¿y si yo soy el problema? No he podido contestar a sus cartas, evadir cualquier pensamiento de ellos hasta que no puedo más, no puedo permanecer en casa porque todo me recuerda a ellos, pero, ¡no puedo pensar claramente!

-Wow- Emma toma de mi hombro y se queda en silencio por algunos segundos -. ¿Cuál es el problema, exactamente? ¿No sabes a quién contestarle? ¿Tienes miedo?

-Yo, yo soy el problema- cubro mi rostro con mis manos -. He estado yendo a terapia y te prometo que un tema nuevo sale cada semana, pero hay algo que me impide ver lo que está frente a mí, no sé las respuestas de las mil preguntas que me hago durante el día y la noche, y eso me está matando.

-Mads, ¿cuánto tiempo llevas así?

-Sólo cada noche después de las cartas... y antes- suspiré -. Cuando se fueron y no supe qué hacer con respecto a eso. Seguía obviamente molesta con Nathaniel, pero estaba confundida y también molesta con Dylan, pero aquella noche cambió y despertó en mí cosas que no tenía idea, y por ello terminé aún más confundida.

-Entiendo que es difícil, todo con Dylan pasó antes de que tú pudieras darle un punto final a Nate.

-Ya había terminado con él- volteo confundida.

-Pero el punto final no estaba escrito, ¿o sí?

Bajé mi mirada con frustración.

-Yo lo amaba- hablé entre dientes sintiendo el ardor dentro de mí.

-Maddie... ven aquí.

Me abrazó y al cerrar los ojos pude ver su rostro, entonces los abrí de inmediato y la imagen se esfumó, entonces no supe si estaba aliviada o no.

-Linda, ¿sí te quedó en esa talla?

Me separé de Emma, las dos compartimos una mirada, se nos había olvidado que Grace estaba probándose un vestido.

-Sí, gracias.

-¡Sal, queremos verlo!

Grace no tarda en salir en un vestido azul ajustado que llega hasta arriba de la rodilla, sus ojos resaltan y su cabello resplandece como Rapunzel, se ve muy linda, aparte de que el vestido se ajusta perfectamente a su cuerpo, como si hubiera sido mandado a hacer.

-¿Les gusta?

-Grace, luces preciosa, ese vestido es el ganador.

-Aún tengo otros dos- apuntó detrás de ella en el probador.

Vi unas chicas conversando y una apuntó al vestido, pero al verlas reír me di cuenta de que no se referían exactamente al vestido, después le preguntó a la chica de la tienda.

-Es única pieza, si ella no se lo lleva, con gusto se lo doy.

-Con ese trasero es seguro que no se podrá ni sentar- escuché a una de ellas comentar.

-No hay duda alguna de que será ese vestido- me levanté de inmediato y me acerqué a Grace -. Te ves preciosa, y créeme que está hecho a tu medida.

-Oh bien, entonces lo llevaré, me ha gustado- sonrió y regresó hacia el probador.

-Se llevará el vestido azul- me dirijo con la empleada.

-Oh perfecto, ya vuelvo.

Volteo a ver a las chicas y les muestro una sonrisa falsa, de mi amiga no van a estar hablando.

-Supongo que seguirán buscando- les doy una última mirada y me regreso hacia el asiento para tomar mi bolso y la bolsa con mi nuevo vestido.

-¿Qué pasó con esas chicas?- susurró Emma.

-Estaban criticando a Grace, no iba a permitirlo.

-Bien, porque fuiste más delicada de lo que yo pude haber sido.

Sonreí.

-Lo sé, yo quería seguir viniendo a comprar.

Emma negó con una sonrisa.

En minutos Grace salió con el vestido azul en sus manos.

-Lástima de vestido- murmuró una de las odiosas chicas, pero ahora Grace sí escuchó.

-¿No tienes algo mejor qué decir? Vamos, no tengo todo el día- respondió Grace.

La empleada junto con Emma y yo nos quedamos quietas sin decir nada, sólo viendo la reacción de aquellas chicas, cuya risa había cesado.

-Sólo pienso que ese vestido es muy lindo para que sea usado con alguien con ese trasero, se vuelve... umm- le da una mirada a Grace de arriba a abajo -, vulgar.

Abrí mi boca con sorpresa y molestia. Emma da un paso al frente pero extiendo mi brazo para detenerla.

-Claro, piensas que atacando el cuerpo de otros te hará sentir mejor con el tuyo. Lamento informarte que eso nunca te va a funcionar, te recomiendo ir con un terapeuta, así dejarás de soltar comentarios idiotas. Buen día.

Grace tomó la bolsa con el vestido y dejó el dinero enfrente de la empleada, quien seguía con la boca abierta, como todas. Grace salió y nosotras la seguimos de inmediato, claro, no antes de haber dejado una sonrisa de victoria hacia esas chicas.

-Oh por Dios.

-Grace, destrozaste a esa chica.

-Ni que lo mencionen, comentarios ofensivos han sido parte de mi desarrollo, así que en vez de ignorarlos, ahora contesto con la verdad.

-¿En serio te han molestado mucho? Lo lamento.

-No se preocupen, pero sí, desde que recuerdo había sido objetivo de los fastidiosos, niños o niñas. Eso se detuvo cuando estaba con los H, en parte porque ellos me defendían y nadie se quería meter con ellos y otra parte porque aprendí a defenderme, ellos me enseñaron y digamos que practicaba con Hank.

Wow. La imagen de los H de pequeños defendiendo a su amiga era algo lindo de imaginar.

-¿Practicabas con Hank?

-Él y yo siempre tuvimos nuestras diferencias y tenía que defenderme con algo- soltó una risita.

-¿Él nunca te defendió ante otros niños?- cuestioné.

-De hecho sí- suspiró -. La mayoría de veces él era el primero en saltar a la defensa, entonces cada vez yo creía que podríamos ser amigos, pero estaba equivocada cada una de las veces.

-¿Nunca supiste por qué?

-No, y créanme que me cansé de pensar que podíamos ser amigos, por eso aquella cálida bienvenida no me afectó y no quise hacerlo más grande, sé que así son las cosas con él.

-Es un estúpido- exclamó Emma -. Y yo pensando que tiene un buen lado.

-Hank tiene un buen lado, de eso no hay duda, sólo que a mí me toca ver el no tan bueno- sonrió con la boca cerrada -. Son amigas de él, sé que lo han visto en sus lados buenos.

Veo a Emma y ella asiente rindiéndose. Las dos sabemos que Emma vaya que ha visto su lado bueno, ese lado vulnerable que yo no imagino.

-Sí, tiene sus buenos lados- confesó con el tono de voz algo particular... ¿nostalgia? -¿A ti te gusta Hank?

Emma abrió sus ojos con sorpresa.

-¿Qué? No, nada que ver, tengo novio y vaya que llevaba enamorada de él varios años, ¿cierto Mads?

-Cierto, es mi hermano, su novio.

-Oh vaya- Grace sonríe -. ¿También es pelirrojo?

-No, él es el normal de la familia.

Grace ríe ante el comentario de mi linda amiga Emma.

-Te enseñaré una foto con él, la tomamos días antes de su viaje hacia la universidad.

Emma y Grace se detienen mientras ella busca en su celular aquella foto, sonrío al verla tan feliz y enamorada, no me imagino cómo estará Matt con sus nuevos amigos en la universidad, o Scott, lo bueno es que los dos están donde mismo, una extraña casualidad, al igual que Dylan y Nate, ellos también están en la misma universidad.

-¿Quieren ir a tomar algo?

-¡Sí! Tenemos que ir a la cafetería donde venden un hermoso muffin, te va a encantar- exclamó Emma con emoción tomando el brazo de Grace.

-Perfecto, ¿está bien si al terminar vayamos a casa de los H? Mis papás han decidido tener una cena con ellos, y por supuesto que están invitadas.

-Suena algo familiar, ¿estás segura?

-Joe me dijo que ustedes también son como familia, así que claro, estoy muy segura.

-Es extraño que los H no nos hayan dicho.

-Oh, es que yo me ofrecí, yo quería decirles, siento que son unas chicas agradables y no tengo muy buena experiencia con amigas así que quería dar el primer paso.

-Aw, ¿no puedes ser más linda? Gracias a Dios te mudaste.

Las tres entre cruzamos nuestros brazos y así caminamos hacía el auto de Emma para ir a la cafetería y después hacia la casa de los H, ya veremos cómo continúa la noche.

*

-¡Niñas! ¡Qué gusto verlas!- exclamó Rosa al vernos entrar.

-Es nuestro placer verla, Rosa.

-Siempre tan lindas, pasen, pasen. El señor Joe está en el comedor, también tus padres, Grace. Los niños siguen en sus habitaciones, no tardarán en bajar. Pasen.

Caminamos detrás de Grace hacia el comedor donde veo a un señor con cabello café con mechones grises, y una señora rubia y guapa; ellos nos ven y se levantan al igual que el señor Evans.

-¡Oh niñas, qué bueno que han venido! Vengan, les presento a los padres de Grace, ella es Lily Ross y su esposo, Charles Ross.

-Mucho gusto.

-Yo soy Madison, pero pueden decirme Maddie.

-Y yo soy Emma.

-Ellas se han convertido en parte de la familia, son unas chicas muy agradables.

-Lo hemos visto, gracias por darle una cálida bienvenida a Grace- habló su madre.

-Ni que lo diga, ha sido un gusto conocerla.

-¡Lily!

Harry llegó corriendo y no tardó en abrazar a la madre y después al padre, enseguida llegaron los H restantes y también abrazaron con emoción a los padres Ross, sin duda son de la familia.

Ha sido muy lindo verlos conviviendo como una familia, hacía mucho tiempo desde que veía una familia junta, me refiero al estereotipo de familia, conformado por madre, padre e hijos; pues hoy vuelvo a ver lo que es una familia ordinaria, pero con acento australiano.

-Maddie, Joe nos ha comentado que eres una estudiante brillante al igual que Hamilton, ¿es cierto que quieres ser escritora?

-Sí- respondí con timidez -. Apenas el año pasado descubrí mi pasión, y desde entonces he estado escribiendo mi primera obra.

-Oh wow, eso es genial cariño, me aseguraré de comprar la primera copia- la señora Lily me sonrió y le respondí con el mismo gesto.

-¿Y tú, Emma?

-Oh, aún estoy indecisa, pero me inclino por negocios internacionales como mi papá, él se encarga de eso así que sería sólo llegar a graduarme porque las únicas lecciones que me ha dado son las de su trabajo.

Todos en la mesa reímos, pero yo sé que tiene razón y no exagera, su padre la ha preparado para esa carrera.

-Oh eso es genial, ¿cuál es el nombre de tu padre? Puede que haya tenido el placer de trabajar con él y no lo sepa.

-Mi padre es Jonathan Rivers.

-Jonathan...- saboreó el nombre mientras pensaba -. ¡Oh claro que sí! Recuerdo bien a tu padre, es un hombre agradable, viaja todo el tiempo, ¿cierto?

-Sí, es él- sonrió Emma, pero sé lo que esa sonrisa esconde.

En efecto, su padre viaja demasiado, y la mayoría del tiempo era sólo ella y su mamá, pero algo bueno es que cuando su padre llegaba a casa, no había distracción alguna, su dedicación era su familia, eran los momentos en los que más feliz veía a Emma, y eso a mí me hacía feliz.

-Los niños tienen un baile este viernes- comentó Joe probando el postre.

-Sí, nos lo comentó Grace. ¿Van a ir todos?

-Sí, Grace aceptó ir con- aclaró su garganta -, con nosotros.

Hank le tiró una mirada a Harry, pero él ni se inmutó.

-Sí, hoy hemos ido a comprar los vestidos. Señora Ross, ¿dejaría que Grace se arregle con nosotras para el baile?

-Oh Emma, puedes llamarme "Lily", y claro, no habría problema.

Las tres compartimos una mirada de emoción y soltamos un gritito.

-¿Tienen citas para el baile, muchachos?- el padre de Grace les preguntó.

-No, en estos bailes no es necesario llevar una pareja- explicó Hamilton.

-Vamos Hamilton, ¿por qué no invitas a la chica más lista de tu clase?

Hamilton subió su mirada de su plato hacia a mí por menos de dos segundos y redirigió su mirada hacia el señor Ross.

-Es muy lista para salir con él- respondió Hank y se escucharon risas, pero yo no me pude mover, no podía retirar mi mirada hacia Hamilton.

El resto del postre lo comí con mi mente en otro lado, sólo escuchaba voces a mi alrededor, no presté atención a la conversación, y eso claramente lo notó Emma.

-¿Qué pasó contigo? Parecía como si hubieras tenido una noticia aterradora y dejaste de estar en la cena- cuestionó Emma sirviendo agua en dos vasos de vidrio.

-No lo sé, yo...- bajé mi mirada recordando la escena inesperada con Hamilton -. Nada, sólo me llegó el cansancio.

-¿Extrañas a Dylan?

-¿Y tú no?- contraataqué.

-Claro que lo extraño, y es por ello que debo decirte algo- dejó el vaso y se recargó en el sofá -. He estado hablando con él y nada es seguro, pero-

La interrumpió el sonido de una llamada entrante, su celular.

-Eso puede esperar- hizo un ademán con su mano, restándole importancia hasta que terminó de sonar -. Él no me ha preguntado por ti, pero-

Su celular vuelve a sonar.

-Yo creo que deberías responder la llamada.

-¿Segura? Ok, ya vuelvo.

Suspiro una vez que ella se va hacia la cocina donde quedó su bolso.

"Él no me ha preguntado por ti".

Ouch. Creo que esas palabras son suficientes por hoy.

Capítulo 3 TRES

-Ok, nos vemos en el salón.

Caminamos Grace y yo de camino a nuestra clase de arte, Emma se retrasó estando en el baño así que nos pidió adelantarnos para tomar los lugares, Grace y yo cruzamos el pasillo y nos detuvimos en seco al ver a un chico en particular besando a una chica no tan particular.

-Oh...

Hank besándose con una chica de cabello castaño y falda blanca, no es que sea importante su vestimenta, es sólo que la falda se me hizo linda y quisiera comprar una igual, pero creo que sería imprudente ir a preguntarle en este momento.

-Supongo que lo veremos en clase- murmuré desviando mi mirada, era algo extraño ver eso.

Grace se adelantó lo cuál me pareció extraño, pues, las dos estábamos caminando juntas; ella choca con otra chica y se caen unos libros, haciendo un ruido estruendoso, dando como resultado que Hank y su conquista dejaran su "actividad" y se enfocaran en nosotras.

-Pff- escuché a la chica hablar con una sonrisa de burla.

Ayudé a Grace con sus libros y a levantarse para ir al salón, vi de reojo que Hank sólo se quedó mirando, una sensación extraña se apoderó de mí, pues lo menos que esperaba era que se quedara inmovil, pero eso es de lo menos inesperado de esta mañana.

-¿Siempre ha sido de esa manera?

-¿Huh?- Grace giró hacia mí.

-Hank. ¿Él siempre se comportaba de esa manera?

-¿De qué manera? Porque siempre ha sido un egocéntrico, si es de eso de lo que hablas.

-No, me refería a eso- señalé con mi mirada a la nueva pareja entrando al salón de clases. Hank abrazando a la chica por los hombros entraron al salón, caminaron hasta llegar del otro lado del lugar, lo que parecía estar lo más lejos de nosotras.

-¿H con las chicas? Ja- soltó una risa irónica, entonces me giré a verla -. Él nunca fue bueno con las chicas, no sé si fue por la pubertad o su ego por la nubes, pero nunca salía con chicas, lo dejé de ver cuando empezamos la adolescencia, así que no sé qué fue de él después.

-Yo sólo he visto que le guste una chica, por eso ahora no entiendo qué hace.

-¿Qué chica? ¿También lo rechazó?

-Umm, no sé qué chica, nunca nos quiso decir- apreté los labios -. Pero al parecer nunca estuvieron juntos.

-¿Nunca ha tenido novia?

-No, al menos que yo sepa- me encogí de hombros -. ¿Y tú? ¿Alguna relación a distancia en Australia?

-¿Qué? Oh no, no me gustaba nadie de mi escuela, y usualmente eran molestos o no pensaban más allá de la primera línea de conversación.

-Oh, eso es molesto.

-Sí- suspiró -. Aparte, eso no está en mis prioridades, me enfoco en mis actividades para ir a la universidad, mi sueño ha sido Yale, y sé que puedo conseguirlo, así que es mi única prioridad en este momento.

-Oh wow, ¿Yale? Es una excelente universidad, y estoy segura de que podrás conseguirlo. Me alegro de que ahora seas mi amiga.

-Gracias, yo igual- sonrió de manera genuina.

-Muy bien chicos, la primera actividad de hoy está en la página diez de su libro.

Se escuchan suspiros y la clase hace lo que la profesora pide.

Antes de empezar con la actividad, vi a Emma llegar deprisa a sentarse a mi lado, vi su reacción al ver a Hank con aquella chica.

-¿Qué le pasa? ¿Es su nueva novia?- susurró.

-No lo creo, ya sabremos con exactitud.

*

-¿Están emocionadas por el baile? Porque yo sí, aunque hubiera preferido que Matt estuviera aquí- Emma hizo un puchero mientras se maquillaba.

-Podrían hacer una videollamada- recomendó Grace y a mi mejor amiga se le iluminaron los ojos por pocos segundos.

-Él tiene una fiesta, él y Scott irán juntos- se dirigió conmigo.

-Deben estar felices, me alegro por ellos- sonrío pasando mis dedos por mi cabello peinado en ondas.

-¿Quién es Scott?

-Es nuestro amigo, él vivía con ella, su hermano, otro amigo y su mejor amigo- explicó Emma.

-¿Vivías con cuatro chicos?

-Sí, sólo te diré que fue un año interesante- reí con algo de nerviosismo y ella sonrió.

-Así que los H no son los primeros en alterar su vida.

Emma y yo compartimos una mirada antes de soltar una estruendosa risa.

-Si comenzamos a contarte con detalle, no terminaríamos hoy- dijo Emma.

-Oh entiendo, lo bueno es que tenemos todo un año para ponerme al corriente.

Reí asintiendo.

-Ya casi es hora chicas, es momento de poner nuestros vestidos.

Me levanté por mi vestido y salí por el pasillo hacia el baño para ahí cambiarme.

Estaba lidiando con el hecho de que sería el primer baile después de haber descubierto todo y que mi mundo se pusiera al revés; pero aún así estoy emocionada, al fin no estoy detrás de los rumores de los chicos, y sólo puedo divertirme por quién soy y lo que quiero hacer.

Coloqué mi vestido blanco con cuidado para no mancharlo y sin dejar alguna arruga, siendo que es algo ajustado de la parte de arriba, de la cintura hacia abajo es más suelto y termina en una linda caída, se ve como si fuera una cascada, es lindo y también cómodo.

Reviso mi maquillaje en el espejo y sonrío, porque noto pequeños cambios en mi rostro, pero a comparación de un año, sí son notorios, estoy creciendo y se nota.

Salgo del baño y veo a las chicas en el pasillo dando vueltas para mostrar la caída de sus vestidos.

-¡Mads! ¡Mira!- Emma muestra su vestido azul marino, un color que le sienta muy bien.

-Te ves hermosa, Em. Tú también, Grace.

-Oh gracias- sonrió con un ligero sonrojo.

-Los chicos se van a morir cuando las vean- soltó un gritito de emoción.

Grace y yo compartimos una mirada estando de acuerdo en que no queremos nada que ver con chicos esta noche.

-Em, hoy sólo pensamos divertirnos, no queremos ningún chico involucrado, hoy es nuestra noche.

-Bien dicho, Mads- sonrió -. Vamos chicas, hoy es nuestra noche.

-¡Sí!- gritamos al unísono.

Mi celular comenzó a sonar cuando estábamos en medio de un abrazo grupal, me separé y llegué hasta mi celular para ver quién me llama, es Harry.

-Estamos a dos minutos de llegar, Hamilton quiere entrar al baño, ¿está bien?

-Estúpido, pudiste sólo decirle que entraríamos- escuché a Hamilton en el fondo de la conversación.

-Oh sí, mmm, Maddie vamos a entrar, espero no sea problema.

Reí un poco antes de contestarle.

-Sí Harry, pueden entrar, ya saben dónde está la llave y dile a Hamilton que pude escucharlo.

Harry rió.

-Gracias Mads, yo le digo.

Colgué y regresé con las chicas.

-Los H están a punto de llegar, ¿están listas?

-Oh sí, sólo falta tomarnos unas fotos antes de bajar.

-Aquí está mi celular.

-Pero tú toma la foto, Mads, tienes el brazo más largo.

Reí negando con mi cabeza y tomé el celular de Emma, nos preparamos para la foto y sonreímos, nos vemos lindas así que tomo un par más.

-¡Hemos llegado chicas!

-¡Ya vamos!

-Bajen, iré por mi bolso- les dije regresando el celular de Emma.

-Ok.

Regresé a mi habitación por mi bolso, veo mi cuaderno de escritura sobre las cartas de los chicos, las leí con una expectativa de saber qué decir si es que iba a decirles algo en respuesta, pero de nuevo me quedé sin saber qué hacer, entonces me rendí y lo dejé para irme a la habitación de Emma a prepararme para el baile.

Pero ahora regreso y las veo a media luz, con sus respectivos nombres en el final de la hoja, suspiro y trato de evadir cualquier pensamiento que quiera llegar a arruinar mi noche libre de drama de chicos, estoy cansada de pensar y hoy voy a disfrutar.

-¿Maddie?

Me giré tan rápido como pude, con mi mano en mi pecho sintiendo mi corazón palpitando rápidamente debido al susto, visualizo a Hamilton parado debajo del marco de la puerta, y siendo un chico alto, la distancia entre la altura del marco y él es mínima.

-Oh Hamilton, me asustaste- hablé en voz baja sintiendo la aceleración en mi pecho.

-Lo siento, no era mi intención, es sólo que el baño de abajo está ocupado y pensé en subir, entonces te vi... ¿Está todo bien?

-Oh claro, estoy bien- sonreí con mi boca cerrada -. Sólo vine por mi bolso.

Levanté mi mano con mi bolso y él asintió viéndome de pies a cabeza.

-Uh sí, bien, entonces me voy.

-Espera, bajaré contigo, porque con estos tacones no sé si podré bajar sin caer.

-No hay problema, si gustas puedo cargarte.

Reí por su propuesta. Él se hizo hacia atrás quedando sobre el barandal del pasillo, ahora con la luz sobre él puedo ver su traje formal, un traje negro sencillo pero elegante.

-Luces, uh, increíble- aclara su garganta -. Es un vestido muy lindo.

-Oh muchas gracias, también te ves bien, es un traje lindo.

-Gracias- mostró una sonrisa de boca cerrada -. Te acompaño, no queremos que llegues al baile con muletas.

Reí asintiendo.

Hamilton extiende su brazo, yo entrecruzo el mío y así me ayuda a bajar con cuidado por las escaleras, con una mano sosteniendo el vestido y la otra en el antebrazo de mi amigo.

-Aquí vienen... Wow Maddie, te ves hermosa.

-Hola- sonreí tomando la mano de Harry extendida para ayudarme a bajar el último escalón.

-Todas se ven hermosas, es mi gratitud por escoltarlas al baile.

-Ay Harry, es sólo un baile de la escuela, no es el baile de la Reina Isabel- bufó Hank.

Todos nos dimos cuenta de que su humor no era el mejor en ese momento.

-Tomaré un vaso de agua antes, ¿está bien?- preguntó Grace.

-Claro, Hamilton aún tiene que ir al baño- respondí y algunos soltaron una risita.

Los mencionados se van a hacer lo que necesitan, Emma llega a mi lado y entrecruzan nuestros brazos, estamos de frente a Harry y Hank, uno más emocionado que el otro, y uno con la mirada fija en Emma, aunque trataba de disimular.

-¿Ya se han tomado fotos? Porque puedo ayudarles, he traído mi cámara fotográfica.

-¿Es profesional?

-Claro, la dejé en el auto.

-Vamos- dijo con emoción y después volteó conmigo separando nuestros brazos -. Ya vuelvo, prepárate para las fotos profesionales.

Me deja y se va de la mano con Harry, así que me quedo enfrente del último H y el menos alegre de la noche, también lleva puesto un traje negro, su cabello está algo desordenado a comparación del diario, tiene un poco de ojeras y su semblante es de cansancio, pero ni así pienso hablar con él, todos los últimos días intenté hacerlo y él decidió ignorarme.

-Maddie.

-Oh wow, ¿ahora soy digna de tu atención? Pensé que eso había quedado atrás, cuando solíamos ser amigos- respondí con molestia, porque claramente estoy ofendida.

-Maddie, no es así, seguimos siendo amigos, es sólo que está pasando mucho conmigo.

-¿Por eso prefieres ir a besarte con chicas en vez de hablar con tu amiga? ¿O con tus hermanos?

-Lo siento, ¿ok? Ni siquiera yo sé lo que me está pasando, así que sólo puedo pedirte perdón y esperar que esta noche podamos reanudar nuestra amistad. Lamento haberte ignorado en estos días, no fue algo que planeé.

Suspiré rindiéndome.

-Hank, sabes que cualquier cosa puedes contar conmigo, ¿es algo con tu familia?

-No, pero yo sé que puedo contar contigo, es sólo que estoy cansado de pensar, ¿sabes?

-Sí que lo sé- suspiré y él se acercó conmigo con un abrazo corto -. Por ello, hoy disfrutaremos de esta noche, ¿bien?

-Me parece perfecto, sólo quiero decirte que no pienso pasar tiempo a lado de tu mejor amiga, no es nada personal, sólo es parte del por qué estoy cansado de pensar.

-¿Emma?- susurré por miedo a que Grace en cocina y Hamilton arriba puedan escucharnos.

-Sí, no tengo la fuerza para seguir con ese juego estúpido.

-¿Cuál juego estúpido? Pensé que ella había hablado contigo.

-Lo hizo- susurró de vuelta -. Pero sólo para decirme que ni en un millón de años hubiera escogido estar conmigo, que básicamente sólo le hice perder la paciencia y el tiempo, pero eso no quita lo agradecida que está con nosotros y mi padre. ¡Claro! Muy conveniente romper mi corazón mientras pasa tiempo con mi familia.

"Romper mi corazón". Wow.

Me quedé inmóvil mirándolo sin saber qué decir, no podía saltar a defensa de Emma, pues ella me había dicho que dejaría todo en claro con él, y ahora lo veo de cierta manera donde claramente no está bien.

-Lo siento, Hank.

-Sí, cómo sea, hoy lo dejaré atrás y disfrutaré de mi vida, ¿estás conmigo?

Extiende su mano hacia mí y la tomo.

-Estoy contigo- sonreí al ver los ojos de Hank y confirmar que estaba de nuevo con nosotros.

-¡Ya tenemos la cámara!

Los siguientes minutos fueron acerca de poses y fotos todos juntos, aún tenía un sabor amargo pero lo que menos quería era que así pasara toda la noche.

-Se ve increíble.

-Esta vez sí se esmeraron.

-Puede que el cambio de la mesa directiva sea la razón, ahora no roban dinero y sí lo invierten en la escuela- respondió Emma viendo la decoración como todos los demás.

-Iré por ponche- Hank se acercó a decirme.

-Bien.

-¿Escuchas esa canción?- Harry se dirigió con Grace y ella sonrió de inmediato.

-Sí.

Harry no dijo nada más, se acercó a Grace tomando su mano y se encaminaron hacia la pista de baile, donde ya habían pocas parejas y de poco a poco se fueron juntando más, sonreí al verlos bailar juntos... mi teoría se va confirmando.

-Se ven lindos juntos.

-Sí, tienen la misma energía, por eso se llevan tan bien- respondió Hamilton.

-¿No crees que se gustan?- cuestionó de manera nada sútil.

Hamilton bajó su mirada hacia Emma y sonrió negando con su cabeza.

-No, no se gustan, es un amor de hermanos, lo he visto- explica -. Si se gustaran, Harry ya hubiera hecho algo al respecto.

-Eso nunca lo sabes, ya vimos con Dylan- Emma hizo una mueca -. Lo siento Mads, no tenía intención de...

-No te preocupes, tienes toda la razón- solté una pequeña risa de nerviosismo -. ¿No crees que a Grace le guste Harry?

-Es lo más probable- respondió Hank llegando a mi lado.

-¿Por qué dices eso? Tú ni conoces a Grace como nosotros.

-¿Y eso qué? Que no hable con ella no significa que no la haya visto todos los días en nuestra casa y haya notado sus sentimientos por nuestro hermano- se encoge de hombros y toma su ponche después de haberme dado mi vaso -. Tiene algo extra.

Guiñó un ojo, entonces dejé el vaso en la mesa, no pienso embriagarme.

-No creo, hay una posibilidad, pero no podemos estar seguros; de todas maneras, tú eres el menos indicado para hablar de sentimientos ajenos.

Mordí el interior de mi mejilla al escuchar a Emma y al ver la reacción de Hank.

-Claro, porque tú puedes decidir sin problema alguno y todos tenemos que adaptarnos a tus inmaduras decisiones.

Emma abrió su boca con sorpresa.

-¿Mis inmaduras decisiones?- levantó una ceja en modo de reto -. Te recuerdo quién dejó de hablarme y decidió por sí sólo, ¿qué tenía que hacer? ¿Esperar por tu estúpida respuesta? Oh cierto, no había ninguna.

Emma se dio la vuelta molesta, antes de que mis pies pudieran reaccionar, Hank se adelantó y la tomó del brazo, dándole vuelta y obligándola a verlo frente a frente.

-Quizá debamos irnos.

-Bien dicho.

Me di la vuelta y Hamilton caminaba detrás de mí.

-¿Quieres bailar? ¿O te traigo otro ponche?

-Otro ponche, sin nada extra, por favor- sonreí y él asiente con una sonrisa.

Me quedo sola entre el baile y personas pasando por mi lado, sonrío al visualizar a Harry con Grace, con una sonrisa en sus rostros que nunca se desvanece, Hamilton tiene razón en cuanto la energía de ellos dos, aunque llevo poco tiempo conociendo a Grace, he podido ver esa similitud entre ellos, y es muy agradable tenerlos cerca, más si veo el tenso ambiente alrededor. Llevo mi mirada hacia Hank y Emma, ellos siguen hablando y por sus gestos puedo observar que están bastante molestos.

-¿Qué pasó con lo de "disfrutar esta noche"?

-¿Nos estabas espiando?

-No, no sabía que era un secreto su conversación- replicó con astucia.

-No lo era.

-¿Entonces? ¿No vas a disfrutar de tu noche? Tu mitad no está progresando- se refirió a Hank quien muestra su ceño fruncido -. ¿Qué dices?

-No sabía que te gustaran los bailes.

-No me gustan, pero a ti sí- dejó su vaso en la mesa y me ofreció su mano de nuevo.

Dejé mi vaso en la mesa después de haber bebido un poco y tomé de su mano, así encaminándonos hacia la pista de baile, donde ya había más parejas. Hamilton con cuidado colocó su mano en mi espalda y sostuvo mi mano en la suya, yo llevé mi brazo izquierdo hacia su hombro.

-Es extraño- murmuró.

-¿Qué es?

-Tú y yo, en un baile.

Dejo salir una risita.

-¿Quién lo diría?- respondí -. Siempre pensé que no te caía bien.

-No era eso, suelo ser muy reservado, lo contrario a mis hermanos, por ello se notaba una cierta diferencia.

-Pero no por ser reservado ibas a ser grosero.

-¿Grosero? ¿Cuándo fui grosero contigo?

-Olvídalo- rodé mis ojos y subí mi mirada hacia las luces bailando por el techo.

-Muy bien, esta noche es de olvidar... todo.

De un movimiento rápido me dio una vuelta y terminé dándole la espalda, lo volví a ver confundida.

-A bailar.

Enseguida la canción lenta cambia por una movida, veo a las parejas separarse para bailar, algunas se retiran de la pista, entonces volteo de nuevo hacia Hamilton quien sigue sosteniendo mi mano, sonrío y doy un pequeño asentimiento.

Él me giró de nuevo y suelta de mi mano para comenzar a bailar con movimientos de hip-hop, algo que yo no esperaba que él supiera hacer, mientras baila me rodea y hace un círculo alrededor de mí y los demás se quedan detrás viendo lo que hace.

-Vamos Mads, muestra lo que tienes.

Subí mis cejas aceptando su reto y comencé a bailar, el ritmo era fácil y sólo dejé que fluyera, los pasos salieron solos y fue aún más fácil al ver sólo a Hamilton, no me importaba la gente alrededor, pude hacer algunos pasos que recordaba de mis días de querer ser bailarina, él me siguió la corriente y lo siguiente que sé es que tomó mi mano y ya es un baile en pareja.

-¡Oh miren eso!

-¿Es todo lo que tienes, H?

-Aquí está tu reserva- mostró una sonrisa coqueta, soltó mi cintura y dio un giro hacia atrás.

Todos nos quedamos asombrados, él siguió bailando al ritmo de la canción, era como ver a un Hamilton completamente diferente, sus pasos eran de todo, menos reservados. Él se acercó y tomó de mi mano, me dio la vuelta y dejó que yo bailara para después girarme de regreso hacia él, los dos sonriendo y riendo al mismo tiempo.

Aproveché que fuera un vestido largo y así poder hacer cualquier paso que se me ocurriera en el momento, él me veía sonriendo y con gotas de sudor cayendo por su mandíbula, tomamos turnos para bailar, los coros son de chica y chico, y así pasamos el baile, me he sorprendido de que no me he caído en los tacones, debido al piso algo resbaloso.

-¿Quieres que te cargue? Sólo deja que yo me encargue.

No respondí y pasé mis brazos por sus hombros, salté y él me sostuvo de manera inmediata, con mis dos piernas en cada lado de su cadera, él me levantó como si no pesara nada, me guió pasando mis piernas a un lado de él, después al otro lado y al final me pasó por debajo de él, terminé en una pose. Llegó a mi lado y me levantó de nuevo, sonriendo seguimos con el baile improvisado de ese momento, tomó la iniciativa y guió nuestro baile en pareja, todo se mantuvo de manera respetuosa y divertida, sin duda algo que no haría en el diario.

Se veía venir el final de la canción, él tomó de mi mano y yo me encargué de estirarme para que me girara, eso hizo, y me pasó de un brazo a otro, se terminó la canción conmigo entre sus brazos entrecruzados con los míos, yo dándole la espalda y él sosteniéndome fuertemente para no caer de cabeza al piso.

-Bien hecho, rosita fresita.

Solté una risa de complicidad por su apodo.

Los repentinos aplausos me hicieron ver a mi alrededor, me pude levantar gracias a Hamilton, nuestro brazos se desenredan y así pudimos caminar de regreso a nuestra mesa, sentía algunas gotas de sudor por mi espalda, y ese shot de adrenalina, no dejaba de sonreír.

-¡Bravo!

Veo a los chicos acercarse con nosotros.

-Eso fue increíble, Hamilton, no sabía que bailabas tan bien.

-Y sólo hizo una de las tantas piruetas que sabe hacer- mencionó Grace con orgullo.

-Fue increíble- murmuré lo suficientemente fuerte para que él lo escuchara, lo hizo y me mostró una sonrisa genuina.

-Bailas muy bien como para odiar los bailes, ¿no lo crees?- Emma lo codeó, ella estando de buen humor, eso era lo que no entendía.

-Estuve acompañando a Grace a clases de baile, y me gustó, entonces seguí con esas clases.

-¿Tú en clases de baile?

-Y en medias ajustadas- Harry mencionó conteniendo una risa.

Algunos reímos.

-Le pueden preguntar a esas chicas por evidencia de su show- Hank señaló a unas chicas que pasaban sus dedos por las pantallas de sus celulares de manera rápida.

-¿De qué hablas?

-Esas chicas grabaron todo, y por su actividad reciente, supongo que se han encargado de subirlo a sus redes sociales.

-Oh wow, otro baile improvisado por chicos en la escuela- expresé con sarcasmo -. No es nada del otro mundo.

-Bien, esperemos que así se quede- Hank guiñó un ojo y después se retiró.

Nadie dijo nada acerca de la repentina salida de Hank, nosotros regresamos a nuestros asuntos y pasamos el resto del baile en la pista y en la mesa del ponche, Grace tuvo un baile con Hamilton y nos mostraron lo bien que se acoplan como pareja de baile, fue algo agradable y divertido de ver.

Emma y Harry están en la pista bailando juntos, mientras que yo estoy con mi bebida en mano y bailando con las luces de colores alrededor de nosotros, me siento libre y por primera vez en estas semanas, es mi primera noche sin estar pensando de más las cosas, puedo decir que sí que estoy disfrutando este baile.

-¡Vamos, Mads!- Emma llega a mi lado y pasa su brazo por mis hombros, brincando, a su lado los restantes también abrazados y brincando al mismo tiempo.

-¡Los amo chicos!

-¡Hank!- grité viéndolo caminando entre la gente, él sonrió de una manera decaída y caminó hasta llegar a mi lado, me abrazó y se unió para seguir brincando con nosotros.

Y esa es la imagen que se queda en mi mente de esta noche, los seis abrazados, brincando y cantando en sintonía, todos con una sonrisa en nuestro rostro, sudor y risas... y eso es lo último que recuerdo, lo que resta de la noche es una imagen en negro. ¿Qué habrá pasado?

Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022