Sé que hay personas que no están relacionadas con este mundo, sobre todo si no lee sobre la temática de romance gay donde es más explotado, de todas formas les dejo esta resumida guía para que tengan una idea y cualquier cosa, pueden preguntar o leer las miles de guías que se encuentran en internet, las cuales a mí también me ayudaron. (Esta guía no la escribí yo, fue tomada de internet, gracias a la persona que se tomó el tiempo de hacer este maravilloso resumen)
Mundo Omegaverse
El Omegaverse es un género de novelas que se inició en distintos fandoms donde existen los hombres lobo, licántropos o cambia formas. Aunque con el tiempo se ha ido desligando y ya no es extremadamente necesario que sea utilizado de esta manera, sino que puede aplicársele a simples humanos. La sociedad se divide en tres géneros los alfa, los beta y los omega. Tienen unas diferencias muy particulares, sobre todo entre alfas y omega, los dos extremos de la jerarquía. Algo que cabe aclarar es que el Alfa/Beta/Omega de cada individuo es como una parte de este, se le puede definir como su lado animal, y pueden no estar de acuerdo con este instinto. Un ejemplo muy claro es que si un alfa pacífico es retado por otro alfa, el Alfa de este individuo le obliga a aceptar el reto. Se debe a que sus instintos animales están controlando a su parte racional.
Alfas
Son los que están en la cima de los tres géneros. El alfa, sea varón o mujer, tiene la capacidad de fecundar a un omega macho o hembra, debido a que cuentan con órganos sexuales masculinos, internos (en el caso de las alfa mujeres) o externos en los hombres alfa, es decir, el normal en ellos).Otra característica de los alfa, está basada en los cánidos, trata de que poseen una especie de nudo o una protuberancia en la base de sus miembros, la cual se hincha dentro del omega una vez que el alfa llega al orgasmo, lo que provoca que el alfa y el omega queden anudados durante un tiempo, dado que es imposible sacar el miembro en ese estado hasta que baja la inflamación. Esto les proporciona una ventaja biológica a la hora de fecundar al omega. Ellos, al igual que los omega, cuentan con un periodo de celo, uno que ocurre cada seis meses y dura unas veinticuatro horas aproximadamente. En cuanto a características, los alfa son fuertes y grandes, pueden ser o no agresivos. Poseen un gran instinto de protección, desean proveer y ser el cabecilla de la familia. Son territoriales, tres de sus sentidos (olfato, oído y vista) están muy desarrollados. Suelen desempeñar empleos que tengan que ver con la política, las fuerzas armadas, las grandes ciencias o la policía, por lo tanto, son poseedores de la mayor cantidad de beneficios. Pero claro, este es un estereotipo, las personalidades de cada uno dependen de cada individuo. Ellos también cuentan con "La Voz", tiene diferentes nombres, pero muy similares como voz de mando, voz de alfa y derivados. El punto es que cuando hablan con esta voz, tienen una reacción de entera sumisión en los omega, e incluso en los beta o alfa más jóvenes o de menor poder. Un alfa tiene más poder que otro cuando se considera que te es físicamente imposible vencerle, su voz está más desarrollada, o se encuentra en un rango mayor, ya sea social, político o económico.
Betas
Básicamente los beta son igual a los humanos comunes. Los hombres tienen los órganos reproductores masculinos y las mujeres los femeninos, por lo que solo ellas pueden quedar embarazadas. Sus olores son los olores normales de los humanos, que ellos mismos apenas pueden distinguir, ya que son suaves y poco notorios en comparación con los olores de los omega o de los alfa. Tienen la libre elección de formar una relación con cualquiera de los tres géneros, claro que procrear es más fácil entre dos beta que entre un beta y un alfa, o que en una pareja de beta y omega, no es imposible, pero si difícil. Así como que nadie establece que dos padres beta no pueda salir un descendiente omega o alfa. La condición de los padres no influye sobre la de los hijos, además que no se sabe el género de estos hasta que alcanzan la pubertad y tienen su primer celo.
Omegas
Tanto varones como hembras, poseen aparatos reproductores femeninos (útero y ovarios), y son perfectamente capaces de concebir siempre y cuando sean fecundados por un alfa y rara vez un beta. Es aquí donde por supuesto entra el MPREG (embarazo masculino) debido a que son altamente fértiles. Sin embargo, los omega tienen una característica muy importante que son los celos que ocurren cada tres meses y dura tres días aproximadamente (el tiempo varía según los escritores) en los que sus niveles hormonales se disparan y se ven firmemente necesitados de buscar un alfa para "aparearse" con él. Ahí es cuando el lado Omega se libera, necesitan del apareamiento y sus feromonas informan de esto a los alfa o beta cercanos, también es aquí donde su fertilidad aumenta. Los omega, al igual que los alfa, desprenden un olor muy característico que los permite identificarse entre sí, debido a las feromonas que expulsan. Es durante la época del celo donde estas aumentan de tal manera que el alfa es capaz de notar el celo en ellos. Al igual que los alfa, también expresan emociones con su olor. Los omega segregan su propio lubricante, esto sirve para que no sientan una gran magnitud de dolor cuando son penetrados o el nudo del alfa se expande en su interior, aunque también es una zona muy erógena, que reacciona al más mínimo estímulo(dependiendo de la sensibilidad del omega).
Los omega tienen un llamado especial a su alfa, es completamente involuntario y provoca que el alfa en cuestión tenga una inmensa necesidad de proteger al omega. Es un gemido débil que es expulsado por el omega en situaciones de miedo o peligro. Supuestamente tienden a ser tranquilos y sumisos, se encargan de cuidar a los hijos. Pero al igual que con los alfa, este es el estereotipo y no tienen por qué seguirlo.
Supresores
Son unas pastillas especializadas para ayudar al omega en dos cosas: ocultar su aroma y evitar quedar embarazados. Dependiendo de escritores hay dos opciones: que haya supresores para el olor y aparte pastillas anticonceptivas o los dos efectos en una sola. Si un alfa está cortejando a un omega está mal considerado que este use supresores, pero depende de la pareja y lo que decidan o decida el alfa en muchos casos. Cabe mencionar que son altamente caros. Si un omega tomas por mucho tiempo estas pastillas puede atentar contra su salud, así como quedar estéril.
Lazos
Esta parte es altamente importante. Los lazos, conexiones o uniones se basan en que al alfa muerde al omega en el cuello hasta que deja una marca que no desaparece jamás. Eso significa que el omega ha sido reclamado y que ahora está incondicionalmente unido al alfa. Si la unión se produce entre dos betas tiene el mismo efecto. Sin embargo, no hay lazo entre un beta y un omega o alfa, entre dos alfas o entre dos omegas. Los lazos no dependen del amor, no cambian si no se aman, el efecto es el mismo. Supuestamente estos lazos deberían duran para siempre, pero existe la capacidad de romper el lazo debido a la muerte de alguno de los dos o porque el alfa decide acabar con él. Hay conexiones tan fuertes que ambos lados pueden sentir lo que el otro miembro de la pareja incluso si están en lugares distintos. El alfa rompe el lazo si reclama a otro omega. Un alfa puede tener la cantidad de parejas que desee, sin embargo, no puede morder a varias personas sin romper el lazo con la anterior. Si el omega no está de acuerdo no es relevante, pues ellos son privados de muchas decisiones por su condición de omega. Cuando hablamos de un lazo roto, es muy común que ambos lados se suman en una profunda depresión, esto se debe a que el lazo une ambas partes física y mentalmente. Al alejarse, sienten un vacío tan grande que no tienen fuerzas de continuar, muchos llegan a morirse en estas condiciones
Parejas destinadas
Las parejas destinadas existen, se dice que antes de nacer tu alma se parte y lleva esa parte a la que será tu pareja destinada, y lo mismo pasa con el alma de esta.
Cuando un alfa u omega se encuentran a su pareja destinada sienten en ella el aroma más delicioso y apetecible del universo. A veces esto los afecta tanto que entran en celo.
No todos encuentran a su pareja destinada, y se puede llevar una vida completamente normal y satisfactoria sin ella, incluso puedes formar una familia. Cuidado, si al estar marcado por otro encuentras a tu pareja destinada solo sentirás un deseo de procrear con ella, no tendrás sentimientos románticos.
Una pareja destinada está conformada por un alfa y un omega (no alfa-alfa, omega-omega, beta-beta, alfa-beta ni omega-beta), los cuales desde el nacimiento son perfectos el uno para el otro para formar una relación amorosa, esto no quiere decir que están obligados a amarse, sino que tienen altas probabilidades de tener éxito en su relación.
Un alfa o un omega se dan cuenta fácilmente cuando encuentran a su destinado, simplemente al ver o convivir con esa persona sienten satisfacción y plenitud. Algunas veces pasa que al ver a su destinado se adelantan sus celos.
Tener un destinado no impide que el alfa o el omega estén en pareja con otra persona que no sea su destinado, como dije antes la pareja destinada no está obligada a amarse, pero si deciden estar con otra persona será mucho más difícil mantener su relación.
En un mundo dividido por castas donde los alfas mandan, los betas trabajan y los omegas obedecen. Falcon se encuentra en la cima y en el mejor momento de su vida. Proveniente de una familia multimillonaria con un legado de alfas poderosos, dominantes y con poder se podía dar el lujo de hacer lo que les viniera en gana y mucho más. ¿Quién se les opondría? Nadie. Pocos podían enfrentarse a quienes tuvieran su nombre.
Además, con una apariencia digna de su estatus y la fortaleza digna de un alfa hecho y derecho para imponerse sobre muchos, no tenía razones para quejarse a sus 32 años.
Aunque...
A diferencia de todos los de su alta casta, Falcon no buscaba su pareja destinada, no quería nadie que le hiciera perder su cabeza al punto de querer abandonarlo todo. Le gustaba tener el control. Su vida, ahora mismo era, simplemente, perfecta.
Eso no quitaba que fuera un hombre responsable en lo referente a los negocios. Había comprado hacía poco una nueva empresa, no tan grande ni prestigiosa, que se encontraba en declive mortal y que se enfocaba principalmente en el mundo del maquillaje ¿Y cuál había sido la principal condición por la que la escogió? Pues que solo trabajaran personas betas.
Eso significaba cero problemas y más productividad
Primera cosa a favor, no tendría que lidiar con las clásicas peleas entre rango alfa que solían ocurrir o la tensa atmósfera que siempre se creaba. Segundo, ningún o ninguna omega se le insinuaría utilizando su celo o feromonas de excusa para ir detrás de su dinero o su status.
Eso era algo que no se podía permitir. A su lado ya tenía a una omega, con el suficiente estatus y poder para poderse parar a su lado y que daría luz a sus cachorros fuertes y sanos. Aunque tenía que quitar el detalle de que aún no la había marcado. Eso sería después de la próxima boda. Antes...podría ocasionar problemas.
Tampoco sería estúpido de rechazar a su pareja destinada si esta apareciera alguna vez en su vida, pero por el momento era mejor prevenir que lamentar. Si él no la buscaba, no tendría por qué aparecer.
El auto se detuvo delante del edificio que le hacía falta más de un retoque, algo que haría y lo pondría en lo más alto del mercado, así ya no tendría que escuchar que vivía del dinero de sus padres. En su mundo las apariencias, el nombre, el reconocimiento, y tus propios logros era lo primero. Ser alfa tampoco era tan fácil y aunque él ya generaba sus propios millones, los miles de millones de sus padres siempre estaban a la sombra.
-¿Ya me dejas sola?- la chica a su lado se restregó contra su brazo.
A pesar de estar en una relación de hacía dos años, Falcon la quería, pero no la amaba, sólo que ella era la indicada. Podía considerarse afortunado, ella era una belleza con enormes ojos azules y abundante cabellera oscura, aun así, había algo que faltaba.
-Volveré lo más temprano que pueda- le dio un beso rápido en los labios y salió. Si se quedaba mucho tiempo ella seguiría insistiendo y por experiencia sabía que ella terminaba siendo insoportable.
Uno de los empleados ya lo esperaba en la entrada para llevarlo a la sala de reuniones donde había convocado una en la mañana. Era rápido, no le gustaban los rodeos y necesitaba dejar los puntos bien claros. Él mandaba y se hacía lo que él decía.
Su secretario, un hombre beta dos años más joven y con más inteligencia que la que aparentaba, se sentó a su lado al entrar y acomodarse. Al menos 10 personas más lo esperaban, bastante tensos. Falcon se percató del asiento vacío tres plazas a su izquierda, antes de empezar.
-¿Quién es la persona que falta?- preguntó en su habitual tono serio. Intimidar a los betas y subordinados era lo primero que tenía en su agenda, no toleraría la falta de respeto a su persona solo por ser más joven que la mayoría de los presentes.
-Disculpe su tardanza. Es el jefe del departamento de Diseño. Está terminando de recopilar toda la información que el anterior director tenía sobre el proyecto y dijo que se demoraría solo unos minutos- le notificó uno de ellos
El alfa recargó el rostro en la mano que se apoyaba en la mesa con el codo. Vio al hombre tensarse, pero no replicó. La verdad había convocado la reunión solo hace una hora y era conocido el mal trabajo del antiguo director. No se molestó demasiado, tenía bastante tiempo todavía.
Habían pasado alrededor de diez minutos, cuando a atmósfera densa de la oficina fue interrumpido por el sonido de la puerta abierta y el de la voz de una...mujer.
-Con permiso, disculpen la demora-
Serguei sintió la tierra bajo sus pies temblar y su mundo se vino debajo de pronto.
No...podía...ser.
Un olor suave pero delicioso que le hizo temblar desde la punta de su pie hasta la cabeza y que su espalda se comenzara a empapar de sudor llegó como un relámpago a su nariz y se mareó perdiendo por unos segundos a compostura.
A su lado, Leo, su secretario tocó su hombro y vio la expresión desorientada de su jefe. Frunció el ceño. Falcon nunca perdía la compostura así.
-¿Qué ocurre?- le preguntó con disimulo aprovechando que los presentes estaban atentos con la recién llegada.
-Leo, que demonios hace una omega en este empresa- le respondió con los dientes apretados y sintiendo su respiración agitarse. Sus colmillos amenazaban con perforar su labio inferior.
-No entiendo lo que dice, revisé los papeles del personal antes de llegar y no hay nada fuera de lo que usted pidió-
-¿Entonces que tengo antes de mí?- se fijó en la mujer menuda, delgada con unos cristalinos ojos dorados y un rostro común enmarcado en un corto y brillante cabello oscuro.
Leo estudió a la mujer unos segundos y no encontró nada extraño. La reconoció recordado la imagen de su expediente. Silver Miller, Directora del Departamento de Diseño, 23 años, Beta. Por si acaso revisó su cuello y no encontró más que una delgada cadena dorada sin adorno. Ni siquiera el collar característico de protección de los omegas y menos el rastro de una supuesta marca.
Le dio la información en un susurro y su jefe aun no parecía comprender la situación. El alfa era inteligente así que no tenía idea de lo que estaba ocurriendo, ni del interés en aquella mujer, acaso le había llamado la atención, no creía, Serguei, por lo que conocía, era bastante fiel y no se le conocía ningún escándalo.
-Leo, averigua todo sobre ella- le susurró antes de recuperarse y poner otra vez su rostro serio- Creo que ella es... mi pareja destinada-
El beta puso una mueca que desfiguró su rostro y miró tanto a la mujer como a su jefe. Ahora el alfa, si se había vuelto loco.
-Es imposible- varios exclamaron a la vez, recibiendo de respuesta una ceja levantada del alfa, ante la nueva propuesta que había dado.
Falcon era alguien rápido y que tenía prioridades en su vía. Ahora mismo, su pareja no era una de ellas. Sino el trabajo y la reunión delante de él. Por lo que se había recompuesto después del impacto de conocer a esa extraña mujer y proseguía. Aun así no podía evitar mirarla disimuladamente.
-En ese caso solo tendré que buscar personas más competentes que desarrollen el proyecto- dijo serio.
-Por favor, presidente cálmese- uno de los ejecutivos del área de producción habló algo alarmado. Casi todos estaban entrando en un estado de crisis nerviosa.
Si ellos supieran que era él el que tenía realmente razones para entrar en crisis pero...
-Estoy calmado-
El hombre tragó duro antes de volver a responder.
-A lo que nos referíamos es que es imposible realizar todo el trabajo de tres meses en solo 15 días, son muchos pasos y conceptos que arreglar y...-
-Entonces buscare personal calificado- volvió a responder -Sabes cuantas personas estarían dispuestas a estar tu lugar a cambio de trabajar más- el beta al que eran dirigidas esas palabras apretó los puños debajo de la mesa. Odiaba tratar con alfas, eran tan prepotentes como el cielo mismo- Lo dije y lo repito, este concepto que tenían planteado no resaltara en el mercado, muchas marcas han optado por esta tendencia que propongo y la competencia estará muy reñida este año y ustedes no se pueden dar el lujo de perder ventas-
A pesar de que el hombre hablaba como todo el todopoderoso tenía razón en lo que decía. Estaban en la quiebra, el jefe anterior se había estado gastando el dinero en mujeres y estaban cortos de presupuestos. No había espacio para el fracaso
-Creo que podemos lograrlo- Silver dio su opinión después de escuchar el planteamiento de su nuevo jefe y de ver las expresiones atormentadas de sus compañeros
-Es una locura- el jefe de editorial con el que normalmente tenía serios problemas y que se sentaba frente a ella protestó- ¿Acaso te quieres lucir porque tenemos nuevo directivo y deseas favores? -
El rostro de la joven no se inmutó y los demás presentes solo se mantuvieron en silencio. Bien era sabido de las peleas de ambos y de las palabras poco suaves por parte de la fémina.
-Cuide sus palabras señor Seft, estamos en el mismo rango y exijo el mismo respeto con el cual yo me dirijo a usted- tajante y tono neutro. El hombre solo pudo tragarse la lengua, otra vez. Algunos hasta lo daban como una causa perdida, ese tipo no aprendía, muchos habían insinuado que le gustaba la chica.
Ella suspiró y prosiguió.
-Durante la reunión analicé el nuevo concepto del presidente y a pesar de que hay cambios significativos podemos trabajar sobre la base de lo que está hecho-
Falcon se enderezó en el asiento. La mujer se había dado cuenta de su punto. Demasiado rápido para su gusto. Era buena.
Les explicó el procedimiento con el que podrían trabajar y acelerar el proyecto quedando prácticamente los días exactos que se exigía.
-La mayor parte recae en mi departamento- concluyó- No se quejen tanto-
-¿Cuántos diseñadores son?- Falcon, no había tenido tiempo en indagar en todos los trabajadores.
-Además de mí, seis -
-¿Y con ese número reducido cree que pueda realizar todo el cambio?- ponía en duda su capacidad. En la empresa de su padre el equipo de diseño, mínimo tenía que tener 15 personas.
-No nos subestime, presidente. El anterior dueño era igual de impredecible y nos acostumbramos a grandes cambios en las últimas horas. Solo se resume a dos palabras. Horas extras, que por supuesto, usted va a pagar a final de mes-
-¿En serio?- cuestionó
-Eso es algo que no podemos refutar presidente- a Falcon le molestó que aquel hombre se metiese en la conversación entre él y su supuesta pareja destinada, la cual aún no acababa de responder a él.
Acaso no sentía el olor de su alfa, su rostro y su cuerpo parecía tranquilo, sin ningún atisbo de reacción, aunque tal vez no era una buena idea tener a una omega en celo allí mismo. Prefería tenerla para él solo en la intimidad tanto de su oficina como de su cuarto.
Tal vez transcurrieron tres horas más cuando la directora salió de la reunión y dejó caer los papeles con un ruido sordo sobre la mesa en el departamento de diseño.
-Chicos- sus compañeros dejaron lo que hacían para atenderla- Grandes cambios, quince días de plazo y un jefe imperfecto, a trabajar-
***
Silver guardó el último documento delante de la computadora para seguir organizando la carpeta y los materiales que iba a cambiar. Revisó la hora y ya eran pasadas las 9 de la noche. Tenía hambre, le dolía la cabeza y estaba cansada. Algo muy de costumbre en su rutina.
Estiró los brazos cuando un correo llego al buzón de la laptop. Lo abrió y para su sorpresa era su querido y adorado nuevo jefe. Ese que lo había agarrado mirándola más de una vez y de una forma un poco...
No quiso hacerse ideas erróneas pero...
-Y ahora que quiere este, no le bastó con jodernos con todo el trabajo de hoy- soltó un suspiro intentando no molestarse.
Se levantó y se dirigió a su oficina. Al parecer eran los únicos en todo el edificio porque no se oía un alma y los otros departamentos estaban oscuros. Se paró en seco delante del elevador sin tocar el botón.
Aquello no le olía nada bien, y si él quería...Podía ser un hombre bien vestido, relativamente joven, eso no quitaba que fuera un pervertido. No lo conocía lo suficiente para que ella pudiera pensar lo contrario.
Solo por si acaso revisó en su bolsillo y encontró la llave de su casa y la agarró. Había aprendido en un programa de tv que las llaves podían ser armas letales utilizadas de la forma adecuada. Y dado que era un edifico, de noche y ellos solos, como que tenía intenciones de llegar a su casa...completa.
Tocó la puerta de la oficina al llegar y esperó respuesta. Entró con cautela cuando esta llegó solo para paralizarse.
El ambiente cargado de feromonas la golpeó haciéndola retroceder y pegarse al cristal nevado detrás de ella como un soporte. Qué demonios, para que una beta como ella sintiera eso, solo significaba una cosa, alguien estaba en celo o estaba entrando en esa fase.
Movió sus ojos de un lado a otro y buscó a su espalda la manigueta de la puerta pero se encontró tan mareada que no podía coordinar bien sus dedos. Pero hubo algo que le hizo dejar de respirar, cuando de entre las sombras de la oficina en penumbras alguien comenzó a cercarse a ella. Solo podía ser una persona. Sus ojos más verdes de lo que recordaba, el cabello rubio algo largo alborotado, sin su pulcra chaqueta y los dos primeros botones de su camisa blanca abierta. Y lo peor, la miraba como si ella fuera una deliciosa presa.
Silver apretó la llave en su palma hasta sangrar, para intentar calmar el miedo que sentía. Su amiga omega le había contado que tener un alfa delante le hacía derretirse. Ya le pegaría una buena cuando la viera. Si, se estaba derritiendo, pero no de deseo. Ella no sentía lo mismo de los omegas. Demonios
Ese alfa parecía querer aparearse y estaba soltando sus feromonas a diestra y siniestras, buscando estimular a su presa, en este caso a ella, aunque no había citado un pequeño detalle. Ella no se excitaba con las feromonas de él aun si podía percibirlas. Una rara característica que tenía a pesar de ser declarada una beta.
Al contrario, se tocó el pecho cuando empezó a doler faltándole el aire y la sangre bombeando quemándole por dentro. Su vista se volvió negra de pronto y su conciencia algo perturbada se desvaneció en contra de su voluntad.
Si, había un problema.
Algo no estaba bien y su cuerpo se había desconectado.
Acaso su jefe quería que ella entrara en celo con todas aquellas feromonas. Eso era imposible, ella no podía entrar en celo.
Dios, era una maldita beta.
¿Qué parte él no entendía de eso?