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¡LO SIENTO AMOR! TU PADRE ES MEJOR AMANTE QUE TÚ

¡LO SIENTO AMOR! TU PADRE ES MEJOR AMANTE QUE TÚ

Autor: : FANNY NUÑEZ
Género: Romance
Dianne Hertz, una hermosa chica con el IQ más alto en el estado Tennessee, se gana una beca para estudiar en la más prestigiosa universidad New York, el Columbia University. Bella, cuerpo increíble, carismática, se hace amigos inmediato, por cosas la vida, su futuro novio la atropella por ir discutiendo con su ex por celular y allí comienza un amor que ella no pretendía, porque sus metas eran otras. La lleva a la clínica Carter, propiedad de sus padres, cruza su mirada con el padre de su novio, el Doctor Adam Carter, que le impacta en todo su ser, un hombre que emana sensualidad por sus poros, pero está enamorado locamente de su esposa, sin embargo, sucede una tragedia que dejara a estos dos seres carta blanca para realizar lo que el destino escribió en su libreta de amor. Dianne está decidida a probar ese cuerpo que la tiene loca de deseo y barrerá con cuanto obstáculo encuentre frente a sí, será tan genial que estará en la boca del lobo haciendo lo que quiere, sin que la dueña de semejante Dios griego siquiera sospeche que se lo están cogiendo en sus propias narices.

Capítulo 1 LLEGANDO A LA UNIVERSIDAD

Hola, me llamo Dianne Hertz y la historia que te voy a contar es algo difícil, pero me enamoré, del padre, de mi novio, parece mentira, las cosas como se presentan y yo, pues, vi mi oportunidad, la tomé y hasta hoy no me arrepiento y jamás me voy a arrepentir.

Bueno, aquí va el principio de esta historia de amor, sexo, engaño, mentiras, verdades y demás, llegué a New York directamente al barrio de Queens, asistí a una de las universidades más prestigiosas de New York, Columbia University, estaba con beca total, era una chica prodigio, recién cumplía 18 años y ya estaba en 3.º de Medicina, había hecho exámenes y estaba muy adelantada fui recibida con cariño por todos en el salón de clases.

Ah, pero los galanes estaban a la orden del día, también era buena jugadora de Básquetbol, entonces me metí al grupo y en dos meses era la capitana, me iba muy bien, tenía algunos pretendientes, pero me hacía del rogar por motivos de tiempo y estudio.

Sin embargo, sucedió un buen día que al salir al estacionamiento para regresar a casa en mi auto, otro había salido ya y el conductor venía distraído con su celular porque se escuchaba que gritaba palabras soeces, se notaba que estaba disgustado el que manejaba y alcanzo a frenar, pero me golpeo y Él tuvo la culpa porque ya se había prendido el foquito rojo de aviso para que parara su auto y yo caminara al mío y por estar enojado contestando su móvil, no se fijó en la luz roja.

Me golpeo y me lanzo unos tres metros adelante, me golpee, aun así, mi ropa gruesa me protegió un poco y no me raspe mucho, solo el antebrazo un poco, pero me dolía, vi que se bajó a toda prisa para ayudarme, había dejado el celular, cuando se acercó lo reconocí era Joseph Carter mi compañero de aula y expreso.

-Perdóname, por favor, perdóname, venía... Oh, qué estupidez la mía... Yo tuve la culpa, perdóname Dianne

Me ayudo a levantarme y me reviso, solo tenía ese rasguño y me dijo sutilmente

-Ven a mi auto, por favor, tengo un botiquín ahí

Me senté en su auto y Él estaba sacando algodón, un frasco de alcohol y se escucharon gritos que provenían del celular, lo agarro y lo apago, al momento volvió a estar timbrando y ya no contesto mientras decía mirando el pequeño rozón.

-Ya está limpio, ahora voy a desinfectar, va a doler un poco y después te tapo-me lo dijo atribulado, nervioso

-Sigue, así está bien, parece que ya sabias de esto, lo haces muy bien

-Mi padre me enseño desde niño, para situaciones como esta, jejeje

-Joseph, una pregunta indiscreta, ¿con quién discutías?, porque eso venías haciendo cuando me atropellaste

-Oh, eh... con mi exnovia, hace más de un mes la terminé y quiere regresar, pero no, ya no regreso jamás con ella y ella es quien llama a cada momento, ya ves allí, está otra vez -lo dijo cuando el celular empezó a sonar de nuevo

-¿Quieres que te ayude a que deje de molestarte? -le dije divertida con una gran sonrisa, me dio el celular sonriendo también y dijo -es una celópata, por eso la terminé

-Mejor para mí, bien aquí voy- Tome una gran bocanada de aire y entonces conteste el celular

-Aló, ¿quién habla al celular de mi novio? -del otro lado escuche un horrendo grito de mujer

-¿Qué dijiste?, ¿quién eres?, ¿cómo que su novia? -sus gritos eran histéricos

-Pues sí, Joseph es mi novio y ¿quién eres tú que gritas como histérica?, te advierto que yo no voy a permitir que a mi novio lo atosiguen exnovias expulsadas y despechadas, así que ya estás advertida -y le cerré la llamada, nos miramos a los ojos y soltamos sendas carcajadas.

Nos quedamos unos momentos más conversando, Joseph me narraba la nefasta odisea de su noviazgo con Estela, me dijo que jamás imaginó que ella sufriera de esa enfermedad de los celos. Al comienzo no demostraba nada, por eso, continuo con su amorío, sin embargo, al pasar de los días, comenzó a notar que lo vigilaba, que lo atosigaba, que le vigilaba las llamadas, los mensajes.

Ya las cosas se fueron subiendo de tono, no podía saludar con alguna compañera de aula porque trataba de agredirla y golpearlo a Él, lo insultaba, le faltaba el respeto, todo era un caos. Su vida se fue tornando en un mar de lágrimas, de reclamos, de insultos, de agresiones, de prohibiciones, hasta las salidas con sus padres le parecía a ella que escondían traiciones a su amor de parte de Él.

Verlo como se ponía al contarme todo lo que le había sucedido mientras estaba de novio con ella, me parecía que Joseph no se merecía ese maltrato, esa mujer no era su dueña, estaba loca, debería irse a un hospital psiquiátrico para que la trate o la revise un psiquiatra.

Un momento lo abracé para darle apoyo, su vida se había trastornado con la presencia de esa mujer y a pesar de ya no ser nada, seguía atosigándolo, molestándolo, eso no era posible que continuara pasando.

Cuando me moví me dolió el raspón y me queje, de inmediato Joseph me sugirió que mejor vayamos a la clínica de sus padres para que me revisaran bien, por si acaso algún mal golpe. Mientras el auto recorría las calles, otra vez sonó el celular, pero esta vez ninguno contestó para evitarnos el estrés, mejor íbamos cantando unas canciones de la radio del auto. Nos mirábamos a cada rato, sonreíamos, yo me sentía alegre, feliz a pesar del dolorcillo en mi cuerpo, Joseph me indicó que ya estaaamos muy cerca de llegar a la clínica Carter, entonces fui alistándome para conocer a sus padres.

Este es el primer encuentro donde consigue novio sin buscarlo y llevará a Dianne a sentir el remesón de la seducción

Capítulo 2 CONOCÍ A LA LUJURIA EN PERSONA

Nos miramos, lo observo bien era alto, pelo negro, ojos verdes, una linda sonrisa de dientes muy blancos y cuidados, me llego el olor de su perfume caro muy varonil, se acercó a mí y me beso, me beso desprevenida y yo sentí ese beso cálido sin mala intención y me dejo llevar, también lo besé, al dejar de besarnos ambos nos sonrojamos y dijo.

-Dianne y si hacemos realidad lo que dijiste en el celular, ¿quieres ser mi novia?

Al escucharlo me dejaría hablar, no pretendía tener novio todavía, quería seguir mi carrera sin sentimientos de amor y Él era el más codiciado de la Universidad, fue lo primero que me enteré, sus padres tenían tratos con el gobierno, era una de las familias más poderosas y millonarias del país.

Pero esto era algo no planeado, nunca me imaginé que llegaría así de esta manera, pero algo tenía Joseph que me gusta justo en ese momento y acepté, nos volvimos a besar y me dijo.

-Deja estacionado tu auto aquí, no le pasará nada y vamos a la clínica de mis padres, para revisar algún mal golpe

Le acepté y me llevo, en el camino me iba a contando que descubro un tiempo después de la celopatía de su exnovia, cuando comenzó a llamarlo a cada momento, a prohibirle contacto con otras personas y demás, que se cansó de tantos pedidos y ordenanzas y termino con ella, pero no dejaba de molestar, de llamar o de llegar a lugares donde Él estaba y tratar de agredir a cualquier mujer que esté cerca de Él, que ya era un suplicio dijo.

Me rei escuchando describirla y Él también al recordar, llegamos a una inmensa edificación, casi toda la manzana, estacionó el auto, me dio la mano para salir y ahí fue cuando sentí un dolor al costado, se dio cuenta, trajo una silla de ruedas y entramos, al traspasar las puertas lo saludaban todos allí. Preguntó en información algo, le contestaron y subimos en el ascensor, salimos y llegamos a una puerta elegante, toco y abrió una mujer hermosa y escuché su dulce voz.

-Hijo de mi vida, ¿y esta bella dama?

Era alta, ojos verdes como su hijo, un cuerpo de ensueño, caminaba como toda una diva, un hermoso cabello ondulado negro, con su estetoscopio en el cuello, su bata blanca y un distintivo que decía,"Dra. Karla Carter, Médico general, Cirujano".

Joseph abrazó a su madre y expreso

-Mami, eh venía discutiendo con Estela por el celular y a esta chica no la vi, la atropellé, es mi compañera de la Universidad se llama Dianne

-Hola, Dianne, perdona a mi hijo, esa mujer lo tiene loco con esas llamadas enfermizas, ya hemos intentado de todo, hasta hablé con sus padres y no deja de martirizar a mi hijo

Yo la miré, era una hermosa mujer, bella, me cayó muy bien y dije

-Ya no se preocupe, ¡lo libre de esa arpía!, ¿verdad Joseph?

Él miró a su madre todo sonrojado y afirmo

-Si mamá, jajaja, le contesto la llamada y le dijo que era mi novia, le amenazo que ella no iba a dejar que me molestaran las exnovias despechadas, jajaja -Nos reímos todos juntos

-Gracias, ya nos tenía hartos esa mujer, yo llamo Karla Carter, ya te atiendo hija

Se escuchó la puerta abrirse y una voz muy varonil, gruesa y excitante hablo

-Hola, amor, ya terminé la cirugía, salió todo un éxito, eh, hola hijo y ¿esta linda niña?, ¿quién es?

Joseph, me miro y contesto feliz -Mi novia papá, se llama Dianne Hertz

El padre de Joseph era más alto que su hijo, más bello, más deseable, más fornido, un Dios griego le queda corto, que hombre, Dios mío, como sé decir yo... ¡Un mojabragas divino, celestial!, me quede muda y esa hermosa mirada con esos bellos ojos azules, penetrantes, seductores, ¡qué envidia le tengo a su esposa! Entonces le dije tratando de lucir muy serena

-Buenas noches, doctor...

-Buenas noches, Dianne me llamo, Adam Carter, Neurocirujano -y me dio la mano

Que mano fuerte, suave me dio una especie de electricidad al sentir ese roce de piel con piel, este hombre me va a matar de lujuria mientras siga aquí, ¡ayúdame Dios!, sácame de su lado o yo me le tiro encima y lo violo.

Para mi suerte la mamá de Joseph se acercó, lo beso y dijo

-Tu hijo, sin querer la atropello y yo me la llevo para revisarla por los golpes, ahí están los informes, querido

Su esposo puso cara de no creer y comenzó a indagar incrédulo

-¿Qué la atropello? Me acaba de decir que es su novia y ¿Cómo es qué?

-Paciencia, amor, más tarde te explicamos, adiós

Se le acercó, lo abrazo y lo beso con tanta pasión que me imagine a mí besándolo, Él la abrazó y le agarro las nalgas que ella se soltó toda sonrojada, había testigos allí y el muy lujurioso solo se sonrió.

-Mamá, ¡mi papá es el colmo!, Dianne estaba aquí viendo todo

Reclamó Joseph a su madre

-Ay, hijo, ella es tu novia y ya conoces a tu padre lo fogoso que es, no le importa toquetearme, le encanta marcar territorio, ¡Parece de esos lobos de novela!, jajaja

El doctor sonreía con malicia, con deseo, con lujuria, mientras su esposa caminaba para tomar unas carpetas, juro por mi madre, que lo vi relamerse los labios, ese hombre está lleno de pasión, de un deseo incontrolable por la madre de Joseph, un hombre así quiero para mí, sin embargo, el doctor Carter me está gustando para mí, mi mente sucia y depredadora me está dando ideas calientes, mmmm.

Agradezco a la madre de Joseph que me sacara de la presencia de ese hombre, mirarlo hacía mojarme toda, quede temblorosa, emanaba un aroma enloquecedor, la bata no le cubría el pecho que se le veía hermoso con esa camisa media abierta, me imaginé que era el macho alfa de la manada y yo era su concubina, así me sentí, este deseo me tenía loca.

Capítulo 3 ¿PARA QUÉ PREGUNTÉ

Yo también me reí escuchándola, Joseph iba un poco serio, creo que no le gustaba esa forma de ser de su padre, me llevaron a una habitación donde había unos rayos X, hablo con la doctora y ella ordenó a unas enfermeras que me sitúen para hacerme unas placas.

Cuando terminaron me volvieron a poner en la silla de ruedas y nos fuimos a otro lado, y allí si la mamá de Joseph me reviso los moretones y un raspón pequeño en la pierna que asomo al sacarme el jean, Joseph miraba mis piernas y mis bragas con la boca abierta y me di cuenta, entonces le susurre al oído de su madre que nunca me ha visto su hijo sin pantalones, ella rio y dijo.

-Hijo, sal de aquí, tú no conoces todavía su hermoso cuerpo

Joseph tartamudeó sin dejar de mirarme

-Eh, que... Yooo... Eeeh, sí... Sí, ma... máaa... Síii -salió caminando hacia atrás, que hizo caer algunas cosas de adorno y su mamá y yo nos reímos y salió corriendo afuera, otra vez se escuchó otro estruendo y la voz de su padre.

-Joseph, ¿Qué te pasa?, eh hijo, ¿A dónde vas? Joseph -ya grito el padre de Él

Se abrió la puerta y entro el papá de Joseph caminando aprisa, se dirigió a su esposa preguntando

-Karla ¿Qué le paso a Joseph, salió corriendo, rompió el vidrio de la puerta, se chocó con ella y se fue corriendo, ¿Qué paso?

Nos miramos cómplices las dos y nos reímos, entonces la esposa le exclamó

-Adam, lo que pasa es que tuve que sacarle el jean a Dianne y Joseph la miraba como asombrado y ella me dijo bajito en el oído que nuestro hijo jamás la había visto así, semidesnuda y le dije que salga y se asustó, aquí también hizo caer todo el instrumental... ¡Mira!, jajajaja

El Doctor Carter se rio a carcajadas escuchando la explicación y entonces se fijó en mí, ahí parada solo con mis bragas puestas porque hasta el brasier me había sacado, estaba con mis senos al aire y la verdad sin jactarme, mi cuerpo era muy hermoso, la doctora estaba agachada buscando algo de espaldas a nosotros y lo vi que me miraba con esa mirada lujuriosa que lo vi que puso con su esposa, no me quitaba la vista de encima, trago seco hasta que su esposa se levantó, se dio vuelta y manifestó apresurado.

-Ya regreso, voy a dar una vuelta a mis pacientes cariño-y se fue

La doctora siguió haciéndome sus exámenes y recibió una llamada y la vi sonreír y decir

-Gracias doctora, muy bien

-A ver, hija, no tienes luxaciones, en los rayos X salió, solo es este raspón y el otro que te lo voy a curar enseguida y puedes irte a casa, ahora este hijo mío ¿Dónde estará?

Llamo por el celular y hablo -Sube en este momento, debes ir a dejarla en su casa, malcriado -y cerro la llamada mirándome risueña.

-Joseph está nervioso, jajajaja, está en la planta baja tomándose un café, ya viene para acá, pero me admira que no te viera nunca así

-Yo no soy para dejar estarme manoseando doctora, por eso es que cuando me miro se puso nervioso, jajaja

-Ay Dianne, las chicas le andan atrás, le lanzan las bragas, lo atosigan, la última le resulto una celópata, hasta que se cansó y la termino, pero ella lo llama a cada rato, lo molesta y

No la deje terminar de hablar porque conminé risueña

-Ah, Joseph no les contó, ella llamó y le estaba contestando airado y por eso me atropello, no me vio que iba a mi auto, le dije que me dé el celular cuando de nuevo llamo y allí fue que le di un ultimátum y por lo que veo, no ha vuelto a molestar, jajaja

Joseph asomó todo nervioso -Ho... Hola, ya podemos ir... nos

Me levanté, lo abracé y le dije -Cálmate amor, eres divino, muy tranquilo, cuando vayamos a la piscina me verás mi cuerpo, por ahora no todavía.

Me miro y se sonrojó provocando la risa de su mamá, se abrió la puerta y entro el doctor y pregunto.

-¿Por qué la risa?

-Dianne le dijo a nuestro hijo que cuando vayan a la piscina ahí sí lo dejaría ver su cuerpo antes que no y se sonrojó, jajaja, míralo parece tomate jajajaja

El Doctor miró a su hijo y sonrió viendo lo sonrojado que estaba, le agarro la mejilla y camino hacia su esposa y expreso.

-Bien, ahora hijo, llévate a tu novia a su casa y déjame estar con tu mamá aquí meloso, lujurioso, amoroso, mmmm

Joseph frunció el ceño, me agarro de la mano y dijo con voz enojada -Vamos ya.

Salimos deprisa de allí, caminamos hasta el ascensor, entramos pulso el botón y empezamos a bajar hasta el estacionamiento y pregunté.

-Joseph, puedo preguntar ¿Por qué cuando tu padre se muestra amoroso con tu mamá te pones así enojado, molesto?

Me miro lloroso y contesto -Porque mi papá, prefiere abrazar a mi mamá, besarla y todas esas cosas, pero a mí... soy su hijo, debería abrazarme de vez en cuando, un beso fraternal, nada, todos los amores son para mi mamá, ella es la luz de su vida.

Me quedé en shock, pensé, «cualquier hijo daría lo que fuera por ver a sus padres felices, que el esposo ame a su esposa con ese amor desenfrenado que acabo de ver».

Me atreví a preguntarle algo que creo que era muy personal, era su vida privada, pero me pico la curiosidad y le lance la pregunta.

-Joseph, eh, tu papá alguna vez le ha puesto el cuerno a tu mamá -la respuesta casi me hace caer como Condorito ¡Plop!

-¡Ojalá se lo hubiera puesto!, mi papá la ama como no tienes idea, se casaron muy jóvenes enamorados, mi mamá me tuvo a los 16 años

-Y tu papá ¿Cuántos años tenía cuando la embarazo?

-Él 17 años es mayor a mi mamá con un año nada más, desde que tengo uso de razón, es así con ella, bueno los dos son así, mi mamá adora a mi papá, si está cocinando un domingo mi papá en calzoncillos está besándole el cuello, la abraza y tiene erecto el... bueno ya sabes, no respeta que estoy allí, mi mamá si me abraza, me besa en las mejillas, pero mi papá no puede estar cerca de ella, que le mete mano, ¡es el colmo!

Que suerte tiene la Dra. Karla, su esposo la adora, la ama, la desea, tiene a ese Dios Griego a sus pies, pareciera que quisiera estar montándola a cada momento, qué rico debe ser sentir las embestidas y caricias de ese delicioso hombre, debe ser un animal lujurioso en la cama, solo de imaginármelo ya parezco las cataratas del Niágara carajo, creo que hoy cuando esté sola en mi cuarto va a pasar, que mis manos tendrán trabajo de apagar ese bendito fuego que tengo iniciado por Adam Carter.

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