Su cercanía me abrumaba, sentía una extraña sensación de calor que no podía explicar, ¿Qué me hiciste Leonel? Fue lo primero que pensé, no tenía explicación lo que sentía, no cuando había estado cerca de él mil veces y no me causó nada.
- ¡Ay por dios!
- ¿Liv estás leyendo de nuevo? - Miro a Lili apretando los labios emocionada. - Ay si, estás leyendo otra historia romántica ¿no? - asiento emocionada mirando mi teléfono.
- Es que se acaba de dar cuenta que ¡Está enamorada de su mejor amigo! Aaa ¡que emoción! - Lil revolea los ojos.
Si no tuviéramos la misma cara, juraría que no es mi sangre. Lilian es mi gemela, con ella comparto todo, somos inseparables, todo hacemos juntas excepto algunas cosas en las cuales no compartimos gustos, como hombres y lectura. Pero después, es la hermana más divertida que me podría haber tocado, compartimos la ropa, maquillaje, hacemos todas las locuras que se les ocurran, a la vista de todos Lil y yo somos igual, pero en realidad yo soy muy distinta a ella, pero me complemento cuando estamos juntas.
- ¿Cómo vos con Gabi? - Tapo mi rostro mientras siento que mis mejillas se calientan.- Tenes que controlar eso Liv, ruborizarse solo te expone ¡Te hace débil! - Lil tiene eso, me enseña a no ser débil, aunque creo que no es tan malo que ya de una vez Gabi empiece a notar que me gusta ¿no? O si, ¡Es muy malo! No lo sé, es que me cuestiono ¿Será qué también le gusto un poco? A veces pienso que si, a veces me confunde, quizás soy demasiado insegura.
Es que de verdad estoy muy enamorada de él, pero... Bueno es difícil. Gabi es mi mejor amigo, nos criamos juntos, siempre tuvimos una química especial, Lil desde pequeñas, vive diciendo que estoy loca por él, pero la realidad es que me empezó a gustar de forma romántica a los ¿16? ¿O era a los 15? No, era a los 17 creo... Ay no se enojen, soy vueltera, indecisa y desmemoriada. Pero dejemos que todos crean que soy la chica segura y todopoderosa que muestro ser.
- Livie!! - miro a Lil confundida.
- ¡Estaba pensando! - sonrío avergonzada.
- ¿En Gabi, no? Ay Liv, tenes que hacer algo con él, pónganse ebrios y sáquense esas ganas que se tienen y después a otra cosa mariposa.- abro los ojos espantada.
- ¡Li! ¡No sabemos si él gusta de mí! - se apoya en mi cama quedando muy cerca de mi cara.
- ¡Li, él está muy caliente con vos! Estoy segura, estás tan concentrada en mirarlo que no ves sus señales y las tuyas están siendo muy claras. - No digo nada, solo aprieto mis labios - Escuché por ahí que hace bastante tiempo que él señorcito no trae ninguna chica - Miro mis manos y Lil se aleja. - En realidad lo veo siempre dormir en el sillón porque Demiancito no deja de traerse una distinta cada vez.- suspiro sin saber que decir.
- No sé Li ¿Si estamos confundidas y no le gusto tanto? O sea, quizás solo es un gran amigo y me quiere mucho, no quiero quedar expuesta, rechazada y después ¿Cómo somos amigos? - Li agarra su teléfono y manda un audio.
- ¡Profesor tengo un problema, el archivo que usted me envió al E-mail no puedo descargarlo, el trabajo es para mañana y no sé cómo hacer! - termina el audio y sonríe picara.
- ¿Li, te vas a acostar con el profesor? - se encoge de hombros.
- ¿En qué estábamos? ¿En qué te quiere mucho? - lanza una carcajada - Ay dale Liv, Gabi es un hombre lindo, las minas le deben llover - aprieto mi labio inferior con molestia - Si no trae a ninguna es porque anda tras de alguien - levanta las cejas sugestivamente – Además, como te mira cuando estás distraída, te mira como si fueras lo más lindo del lugar y cuando salimos a bailar, ¡Te mira como si te imaginara sin ropa! - Me tapo la cara de la vergüenza.
- ¡Basta Li! - Se encoge de hombros y se acerca a la puerta.
-¡Tenes que dejar de ser tan vueltera hermanita! - sale y me deja sumida en mis pensamientos.
¿Desde cuándo me gusta Gabi?, era a los 17 estoy segura. Un día estábamos leyendo un libro juntos.
FLASHBACK
Liv 17 años/Gabi 16 años
- Me sentía observado, sentía que todos a mí alrededor sabían lo que pensaba, necesitaba huir, pero sabía que aún así era imposible escapar de Victoria y esa cosa ya parecía estar en todos lados. Me detuve en un negocio a comprar y los ojos de la dependienta me miraron de una manera extraña y juro que cuando dijo "Gracias" su voz se quebró un poco, debo estar loco pero - giro la hoja para seguir leyendo y... - ¡Auch! - Gabi se sobresalta.
- ¿Uy, qué pasó? ¡Te cortaste! ¡Estas cosas nuevas son demasiado filosas! - Niega mientras me saca el libro de las manos y aprieta mi dedo para que la sangre no siga saliendo.
- ¡Está bien, no me duele tanto! - resopla varias veces.
- Tenes que ponerte una curita- mira hacia todos lados, me mira - Esperemos que ya no sangre y busco una. - Por un segundo estoy hipnotizada por él, sus ojos verdes, su pelo rubio, como tiene ese carácter tan particular, mi corazón se acelera y me siento extraña, algo en mi estomago pareciera removerse, como si muchos pequeños insectos quisieran salir - Yo vi unos dedales en... - mira hacia la nada recordando y estoy cautivada - En la librería de Alberti, ¡Ahí los vi! Deberíamos comprar unos para que cuando leas no te cortes. - Sonríe y como es que no me había dado cuenta que Gabi es un chico tan dulce, sonrío de lado y miro mi dedo presionado por el suyo.
- ¡Voy a buscar la curita! No vas a morir ¿no?- niego y el se va a buscar la bendita curita.
Siento mis mejillas calentarse y mi piel erizarse. Si siempre lo tuve cerca, ¿Por qué eso no lo sentí nunca?
- Acá encontré unas - se acerca a mi con las curitas en las manos. - ¿A ver?- estiro mi dedo y con mucho cuidado y concentración me pone la curita. - Ya quedo Liv! - sonríe y creo que Lil tenía razón, siempre me gustó Gabi, pero ahora me gusta más... me gusta más que como amigo. ¿Cómo no lo vi?
- Gracias Gabi - miro mi dedo como una tonta.
Fin del flashback
Y ahí me empezó a gustar y todo fue en crecimiento, así estuve dos años tratando de entender lo que sentía y en definitiva estaba enamorándome de Gabi. Cuando él empezó a estar con otras chicas, pensé que lo mejor era dejar que las cosas fluyeran solas, si nosotros tenemos que estar juntos va a pasar, así que traté de guardarme lo que sentía para no sufrir, pero... Hace unos meses siento que esto podría ser mutuo, él... ¿cómo lo explico?, a veces estamos haciendo algo, como; viendo una serie, leyendo un libro o escuchando música y surge un momento de conexión que estoy segura significa algo. Cuando él me mira a los ojos puedo sentir algo especial y creo que él también lo siente porque se pone raro. ¿Será que estoy fantaseando y leer tantas historias románticas me esta haciendo ver cosas que no son? No creo estar tan loca.
- Li! - Escucho la voz de Gabi atrás de la puerta.
- A qué Li buscas? - grito desde mi cama.
Asoma la cabeza por la puerta cerrando los ojos.
- ¿Estas vestida, no? - No puedo evitar reírme, para qué mete la cabeza si quizás no estoy vestida.
- ¡No! - digo cómo si nada y él abre los ojos - ¡Gab! - se mata de risa.
- Bueno, solo quería corroborar que no mentías- entra a la habitación y cierra la puerta notablemente emocionado.
- ¿Y si estaba sin ropa? - Mira hacía otro lado rascando su mejilla.
- ¡Iba a ser una buena experiencia! - ven? Esas contestaciones de él me sorprenden y me dan una señal que espero no sea equivocada.
- Además, ¿por qué decís Li? Somos 2 Li en esta habitación - revolea los ojos y se sienta en la cama corriendo mis piernas.
- Ay Li... Liv perdón, sé reconocer tu voz tontuela- con su índice aprieta mi pierna y sonrío como idiota.
- Humm ¿Por qué estás tan emocionado? - sonríe como niño con juguete nuevo mientras mete su mano detrás de su espalda, sacando un libro.
- No me digas que... - asiente y yo quiero gritar de emoción- ¡EN SERIO! - me arrodillo en la cama emocionada- Me muero, me muero - Pone su mano en mi hombro.
- No se te ocurra morir, no sin mi permiso - Lo miro a los ojos y será que soy una romántica empedernida o no sé, pero es como si todo se pusiera en cámara lenta. - ¿Querés ver mi regalo? -asiento como una niña pequeña apretando mi labio inferior. - A la cuenta de tres, es un libro de....
- ¡Corín Tellado! - decimos a las vez y nos reímos de esa conexión.
- A ver, A ver... - estiro mis manos y me extiende el libro - ¡AY, Que emoción Gab! - lo abrazo emocionada - Sos el mejor.
- Vos Liv.- me separo aún muy cerca de él tratando de entender lo que dijo, insinúa que... ¿yo soy la mejor? Ay Gab, quisiera que fueras más directo.
Y ahí está otro momento raro, porque estamos muy cerca el uno del otro, él mira mis ojos y después mis labios, vuelve a mis ojos y... Corta el momento.
- ¡Vamos a leerlo! - Agarra el libro en sus manos y me separo.
Les juro que él me confunde, nunca nadie me confundió tanto como él, pero a la vez nunca nadie me gustó tanto como él. Porque bueno... Él no me gusta, él me vuelve loca, estoy enamorada de Gabi y cada día es más difícil disimularlo.
¿Será qué no avanza porqué piensa que no me gusta?
- ¡Si, vamos a leerlo! - me siento en la cama y él a mí lado, tomo el libro en mis manos. – "Apasionadamente frívolo" - Leo el título- Me encanta Gabi! - Sonrío y abro el libro para que lo leamos.
"Lo has oído como yo ¿no?" "Algo siempre se oye. Sobre todo cuando se trata de una chica como Connie Walker."
Rudolf agudizó el oído.
Maldito lo que le interesaba la conversación, pero....
Gabriel
Cayó al suelo con todo su equipo y se quedó pegado al césped, cómicamente en cuclillas, con la cabeza un poco alzada, mirando a Connie.
Ésta no perdió su serenidad.
"Me parece que se ha equivocado usted" dijo únicamente.
Rud meneó la cabeza. Dejo en el césped..
- ¡Me muero! ¡Desriñonado! - Liv es una lectora veloz, nunca puedo llevarle el ritmo, ella siempre llega antes a terminar la página. La miro reír, cómo sus ojos se achinan, sus dientes quedan totalmente expuestos y sus pómulos sobresalen, es hermosa, amo esto de leer con ella, su emoción por lo que lee, tan trasparente, tan sensible, tan vivida que la amo.
Deja de reírse y me mira extraño, a veces ella es difícil de descifrar, eso me da una incertidumbre terrible.
Cuando me mira a los ojos así, muero por besarla, saber lo que se siente besar su labios una vez, solo para confirmar todo esto que me embarga cada momento. Fui tonto al tratar de negar lo mucho que me gusta y lo enamorado que me tiene. Su mirada fija en mi y después es mis labios solo me provoca, pero decido esperar.
- Bueno sigo que soy lento - miro el libro leyendo el ultimo párrafo para entender qué le causó tanta gracia y me río al igual que ella.
- ¡ muy bueno! Es un caradura, Dios mío, ¡me encanta! - A mi me encanta ella y verla toda enamorada cada vez que leemos un libro nuevo.
Llevo meses tratando de notar si todas sus señales son las correctas, sería muy malo que no lo fueran ya que no quiero perder nuestra amistad.
Pero no puedo encontrar el momento correcto para poder decirle todo lo que siento, ya de por si usar una confesión es algo ridículo, pero también es romántico y sé lo mucho que le gusta el romance a Liv y la verdad que no leería historias de amor si no me gustara el romance.
Pero soy cobarde, si ella me rechaza la verdad no me va a gustar. Cuando me empezó a gustar Liv, primero creí que solo era un gran cariño, me pasé años de mujer en mujer y ¿Saben qué? ninguna es ella, nunca me siento completo ni 100% satisfecho. Pero cuando estoy con ella es muy diferente, además que no es normal los celos y el sentido de pertenencia que generé hacía ella.
Sé que Livie es la mujer de mi vida y nadie me va a convencer de lo contrario, ella no me pertenece, lo sé, pero es como que si, ¡Ay, si me escuchara mi papá, ya estaría horrorizado!, pero seamos honestos, todos esos tipos con los que ella pueda estar solo disfrutan temporalmente de algo que tiene dueño y en éstas semanas lo confirmé, cada que Liv y yo estamos muy cerca puedo sentir esa tensión amorosa entre ambos y está decidido, voy a decirle todo lo que siento, solo debo encontrar el momento indicado.
Pero si hay algo que no se discute es el hecho de que ella esta destina a ser mía. Suena mal, digamos que estamos destinados a estar juntos, suena mucho mejor.
- Es muy buena, ya veo que todo lo que rumorean es mentira - mierda no leí nada por estar contemplándola y pensando en todo lo que pienso.
- ¿Querés que traiga algo de tomar? - trato de zafar esta situación porque no quisiera arruinar el momento de lectura confesando que no leí por distraído.
- ¡Para, voy yo! siempre vas vos - me pasa el libro y hojeo, leyó 5 paginas más, Liv lee rápido.
- ¡Okey! - sonrío de lado agarrando el libro y ella sale.
Leo rápido hasta donde ella quedó y simplemente la espero. Acomodo los almohadones para que después no nos duela la espalda.
Salgo a ver qué está haciendo, está acomodando 2 vasos en una bandeja junto con unas galletitas, Liv es una mujer detallista, al menos conmigo ella lo es. Me gusta que siempre esta tarareando algo cuando está concentrada y lo que más me gusta es que cuando me ve sonríe, Liv siempre tiene una sonrisa para mí.
- ¡Prométeme que no vas a gritar! - digo mirándola mientras caminamos a la habitación.
Me mira sin entender.
- Este libro es uno que conseguí suelto, pero... - abre los ojos y deja la bandeja en la cama para empezar a saltar como una niña.
- ¡Ay no, ay no! –
no puedo evitar reírme.
- ¡Conseguí un lote de 13 libros de Corín! - se pone a aplaudir.
- Por Dios Gabi, ¿dónde los voy a poner? - se pone a mirar su lado de la habitación.
La habitación de Livie y Lilian está dividida en dos por una puerta corrediza que supongo es para que cada una tenga su espacio. No quiero ahondar en eso y saber para qué.
Me pongo a mirar con ella su lado de la habitación.
- Podemos poner acá- Apoyo mis manos en una de las paredes que está vacía- Tipo una biblioteca pequeña flotante - Asiente mientras se aleja para mirar.
- Si, definitivamente va a quedar genial! - apoya su índice y pulgar en el mentón pensando. - Puede tener varias divisiones por si después consigo más, además que podría ponerle un cobertor de vidrio para que no les afecte la humedad.
- ¿Y te digo algo? - me mira esperando respuesta - Pedí una para que la pongamos justo acá - me mira con sus ojos iluminados.
- ¡Te juro que te besaría! - salta emocionada.
Y muero por decirle, hacelo, bésame Liv, porque yo siento que un día voy a morir por las ganas que tengo de hacerlo.
- Con que compartas los libros conmigo está bien - sonrío y ella asiente emocionada.
Liv estudia literatura y letras, siempre le gustaron los libros, ella tiene una gran imaginación, es una soñadora innata.
- ¡Gabriel! - escucho a Demián llamarme.
- ¡Llegó el pesado! - dice Liv riéndose.
Abro la puerta para verlo alzar una ceja, lo miro con cara de: ¡Disimula, idiota!
- Che Gabi, hay una fiesta en Dinastía Griega el bar, venís? - miro a Liv.
- A nosotras nos llegó el mensaje en la tarde. Y vamos con Lil! - yo que quería quedarme leyendo y pasando tiempo juntos.
- ¡Bueno, salimos de fiesta! - Respondo con resignación.
..........
- Deja de mirarla tanto pareces un pervertido. Acércate sácala a bailar y listo! - Miro a Demián y resoplo.
- ¡Cuatro! - Respondo y Demián arquea la ceja confundido.- ¡Bailó con cuatro tipos! - Demián revolea los ojos.
- Que no hubieran bailado con ella si no fueras tan cobarde y la hubieras sacado a bailar vos, la besas listo... Ah no, la amistad cierto - me paro muy enojado, ya estoy harto.
Está hermosa como siempre y no soporto verla con nadie más.
- Bueno, el muchacho agarró valor! - Sacudo mi mano mientras camino hacia ella.
¡Solo, sácala a bailar! Mil veces bailaron juntos, ni seas cobarde!
Me estoy acercando y veo a Lilian acercarse a ella, le habla al oído, le señala un tipo y Liv se va en dirección a el chabón ese, ¿Es joda? Me siento en la barra tratando de controlar mis celos desmedidos e injustificados.
Pero no puedo dejar de mirarla, baila con el tipo, toman, hablan, ella sonríe como si estuviera muy contenta, es que debe estar contenta es obvio.
Cómo mierda voy a confesar lo que siento si ella anda de acá para allá con uno y otro, eso no me da seguridad de que le gusto. Aunque la verdad ella solo está siendo libre porque no está con nadie así que... está en su derecho.
Tsk!
Media hora, es lo que estuve sentado tomando, viéndola, ese tiempo bastó para que ese desconocido se lleve lo que es mío del maldito bar!
¡Contrólate! Ándate a dormir, no seas pelotudo, ella no te pertenece, si querés que así sea, tenés que decirle lo que sentís y que ella sienta lo mismo.
Termino mi cerveza y me voy al departamento caminando, porque con tanto alcohol no es buena idea manejar.
Solo espero que el idiota de Demián no me haya ganado de mano.
Lo dudo, éste anda con una y otra todo el tiempo. Pobre la mujer que se enamore de él, con lo desalmado que es solo la usaría.
Entro al departamento y no solo tengo que soportar los sonidos que salen de mi habitación un claro indicio que dormiré en el sillón, sino que también los sonidos que salen de la habitación de Liv y Lilian, no quiero pensar quien de las dos es, porque les juro que voy a perder el juicio.
Me tiro en el sillón fastidiado tapando mi cara con un almohadón tratando de poner la mente en blanco y poder descansar.
¡No pienses en ella ahora, eso te pasa por cobarde!.
Livie
- Lil ¿Qué vas a hacer el día que yo tenga novio? - Revolea los ojos.
- No sé, tendré que fumarme toda la mierda de la previa para tener sexo. Tks, ¡Que asco! - Me empiezo a reír.
- ¡Es divertido, Pero sos una floja Lil, además está muy mal lo que hacemos, esos hombres viven engañados! - Lanza una carcajada.
- Soy muy tontos, no puedo entender cómo no nos distinguen! - la miro rodando los ojos.
- Lil tenemos la misma cara prácticamente, ¡lo raro es que los demás nos distingan! - Asiente.
- Igual podemos engañarlos porque no nos conocen, somos diferentes, tenemos los ojos un poco diferentes y... bueno los ojos - No puedo evitar reírme.
- Digamos que la personalidad tenemos diferente.- agrego.
- Eso sii, yo soy increíblemente extrovertida y fabulosa, me encanta tener sexo y vos... Liv sos muy tierna, divertida en extremo pero sos tierna como papá y loca como mamá, yo solo soy loca como mamá. - Niego mordiendo mi labio inferior, Lil es loca como mamá.
-Si claro señora fabulosa, déjame dormir porque entre vos y la gritona que trajo Demián no pegue un ojo! - Hace como si su mano hablara.
-¿Cómo sabes que no es Gabi el que trajo la gritona? - miro mis manos y me acomodo como si fuera a dormir. - Liv! - me giro para mirarla.
- ¡Salí a ver si estaba durmiendo en el sillón! - se mata de risa mientras camina para ir al lado de su habitación.
- Sos de terror Liv, Pero estás en lo cierto, ¡Demiancito, trajo a la gritona de Mónica! - Me giro para dormir.
Con Lil hacemos algo cada que vamos de fiesta, a ella le da demasiada pereza la previa de hablar con el chico, esa parte del chamuyo para después pasar a lo importante (palabras suyas).
Así que yo me acerco al chico que a ella le llama la atención, hablo lo conquisto por decir así y cuando nos vamos del lugar le digo que vayamos a mi departamento, donde hacemos el cambio, lo sé, estamos muy locas, pero si vieran la cantidad de tipos que caen, hasta ahora todos cayeron.
Cuando llegamos al departamento Lil hace su entrada y bueno, consigue su preciado sexo casual.
Lo único malo es que después alguno que otro me ve en la universidad y piensan que tuvieron el mejor sexo de su vida conmigo. ¡ muy tontos! Y nosotras somos muy locas y mentirosas jajajaja.
......
- El sábado es la fiesta anual de recaudación en la facultad. - dice Lil mientras me pasa una taza de café.
- Ya te aviso que no esperes sexo, no pienso chamuyarme a nadie por vos el sábado. - Me hace carita de perrito, pero niego, porque el sábado no voy a hacerlo.
Será de día, Gabi viene conmigo porque lo voy a invitar así que menos que menos voy a desperdiciar mi tiempo en chamuyarme a alguien que ni siquiera me guste para Lilian.
- ¡Amargada! - se gira fingiendo estar ofendida.
- ¡Vaga! - suspira y me sonríe.- Voy con Gabi ese día - Hace gesto de asco.
- Esta bien, además tengo que hacerme la idea de que pronto van a andar ahí metiéndose mano entre ustedes y se me acaba la cómplice. - Revoleo los ojos - Pero mejor porque ya estoy cansada de que andes mirándolo como si fuera un actor de telenovela - sonrío porque Gabi es mas lindo que un actor de novelas.
- ¡Hola insoportables! - Sale Demián, siempre tan amable como de costumbre.
- ¡Insoportable esa tal Mónica! ¿ya dije que me molesta que es muy gritona? - dice Lil que como siempre no puede dejar su lengua quieta.
- ¡Ay no Li, hay otra que grita más! - le sigo el juego porque es muy genial molestar a Demián, mi primo es un animalito salvaje, no tiene un filtro entre la boca y el cerebro.
- Deberían concentrarse en sus gritos y no en los de otras.- contesta tratando de molestarnos, pero querido, gemidos míos jamás escuchaste.
- ¡Hoy es el cumple de Penny! - Sale Gabi de la habitación mirando su teléfono - No le compre nada ¡mierda!. - Una buena escusa para pasar tiempo con él.
- ¡Yo te ayudo! - digo parándome de mi asiento.
- ¡Es fácil, regálenle una cita con algún chico, dudo que así muda como es, consiga una! - Ay Demián, Sos malvado.
- Es buena, a veces si tenés ideas geniales, Demiancito.- Lili lo molesta siempre diciéndole Demiancito.
- ¡Hablemos en serio! - reclama Gabi.
- Cumple 18 años Gabi, oficialmente legal para entrar en el mercado amoroso!- Dice Lili levantando las cejas sugestivamente.
Tiene razón, Penny ya podría animarse a más. Quizás si le regalamos algo que la haga sentir una chica más de su edad. Ya sé!
- ¡Eso sí! regalémosle ropa interior - digo mirando a los chicos.
Demián se ríe y Gabi lo mira mal.
- ¿A vos qué se te hace tan gracioso? - mira a su amigo tratando de encontrar respuesta.
- ¡Me imagino la ropa que usa tu hermana! - dice Demián y sigue riéndose. - Parece que nadie la vio, o sea no es como ustedes chicas, ¡regálenle un libro y seguro le encanta! - sale del departamento y nos quedamos sin decir nada. ¡Qué cruel! Penny es una chica dulce, no debería ser así con ella.
- ¡Comprémosle ropa interior! Yo te ayudo - Sonrío mirando a Gabi que asiente a mi idea.
- Bueno, ya veo que es en parejita la cosa, me voy con el inmundo de Demián! - Lil sale y nos deja solos.
- Bueno sos mi pareja hoy! - dice Gabi levantando las cejas y yo... Dios, no quiero ponerme roja porque mi mente perversa solo piensa que sea mi pareja con otro tipo de connotación.
- ¿Vamos, señorita? - Pone su codo para que lo agarre y sonrío porque siempre jugamos así con él.
- ¡Será un honor ser su compañía hoy!- meto mi mano por el hueco que hay en su codo y su costado.
- ¡El honor siempre es mío! - me guiña un ojo y salimos.
....
- ¿Ropa interior? - pregunta Gabi, frunciendo la nariz. - Penny todavía está... - lo interrumpo.
- Penny ya está grandecita, necesita ropa para presumir ante los chicos - me mira abriendo sus hermosos ojos verdes, pero no voy a ceder. - Ay Gab, ya es hora que ella se muestre al mundo, tu hermana es hermosa y si se pusiera la misma ropa que uso yo seguro que me opacaría.
- Eso sería imposible - lo miro y veo que se pone incómodo, es que... ¿acaba de decirlo por mí?
- Lo sé, soy única - sonrío- Pero Gab, 18 años tiene, no podemos tratarla como si tuviera 12 todavía. - Resopla y me mira con su cara de derrota.
- ¡Okey! Pero, ¿te los probas vos y veo cómo son? - lo miro dura como una estatua. - ¿Qué? tengo que ver cuan indecentes son!
- Gab.... yo.. - lanza una carcajada.
- ¡Es chiste Li! Aunque la verdad, no me molestaría- entra a la tienda y me deja atrás confusa y avergonzada.
Creo que ya no puedo negar que eso fue una clara indirecta y... creo que, ¡también le gusto!
¡Ay por Dios, Le gusto!