Género Ranking
Instalar APP HOT
Inicio > Romance > ¡Podría ser tu padre!
¡Podría ser tu padre!

¡Podría ser tu padre!

Autor: : Kea Cami
Género: Romance
Yo no soy una mujer que se se deslumbre fácil, pero si alguien me gusta, no paro hasta conseguirlo, ¿La edad? La edad para mi no es ni será un freno. Ahora ¿Qué él no quiera nada conmigo? ¡Nah! Eso tampoco es un freno. Si digo que lo consigo lo consigo. ¡Y sí! Podría ser mi padre, pero ¿Lo es? No, así que todo se vale.

Capítulo 1 1: ¡Hola, soy la mujer de tus sueños!

- ¡Ahhh ahhhh!! - agarro mis auriculares para no escuchar a mi maldita y activa hermana.

La amo con mi vida gente, pero... ¡Por favor! No es nada lindo escucharla tener sexo con su novio todos los días.

Definitivamente hoy me voy a cualquier lado.

Mientras uso los auriculares con la música a todo volumen busco algo de ropa y pienso ¿A dónde iré?

¡Ya sé a dónde!

Agarro mi mochila y salgo, Liv dudo que me preste atención.

Voy camino a mi alojamiento de esta noche, ya veo que muy probable quiera sacarme a las patadas, pero... ¿Cuándo no consigo lo qué quiero? ¡Jamás! Creo que lo podría considerar mi súper poder, conseguir lo que quiero no importa lo difícil que sea, lo obtengo.

Bajo y noto que todo sigue igual, ¡Buen trabajo Demiancito!

Golpeo la puerta pero nadie contesta, sigo golpeando hasta que Demián muy serio me atiende.

Me mira de arriba abajo, mira a los lados viendo si vine con alguien más.

- ¿Lilian? ¿Qué haces acá? - sonrío.

- Vine a quedarme por hoy - lo aparto de la puerta y entro sin su permiso.

- Hey, no dije que sí, ¿Qué te crees? - dejo mi mochila en el sillón.

- ¡No seas mezquino! - arquea una ceja y me mira enojado. - ¡Dale! No aguanto más estar con Liv y Gabi en la misma casa. - Levanta ambas cejas sin entender.- Se la pasan teniendo sexo y son ruidosos. - revoleo los ojos.

- ¿Y a mí qué? - Hago ojitos pero mi maldito primo insensible ni siquiera se inmuta.

- ¡Solo hoy! Te puedo dar consejos y... no sé hablamos de lo que quieras - Achina los ojos.

- ¡Solo hoy! - levanta el dedo índice.

- Sos el mejor Demiancito - me tiro en el sillón. - ¿Qué haces para divertirte? - resopla.

- Estar en silencio sin nadie molestándome - espeta de mal humor.

- Ay dale Demiancito, ¿Estas todo el día acá llorando por Penny?

- Emm sí, ¿Está mal? Porque según tengo entendido es mi puta casa y hago lo que se me da la regalada gana ¿No?- Uy este está hecho mierda, mira vos la pequeña Penny pega fuerte.

- Lo siento - suspiro acostada en el sillón, a veces para no decir siempre puedo ser bastante hija de puta, insensible y no tengo puto tacto, cosa que noto una vez que metí la pata como ahora. - Podemos hablar si querés - Miro a Demián con cara de "Lo siento".

- ¿Te vas a burlar no? - me levanto acercándome a él, que está sentado en el merendero.

- Lo juro que no - sonrío a modo de disculpa - No sabía que estabas tan mal, bueno ya pasaron varios meses Demián, pensé que fue capricho del momento, solo era buen sexo, claramente eso me parece raro, pero podía pasar, no creí - hago señas con las manos como si quisiera decir algo pero no me sale la expresión- Boludo no pensé que estabas así tan enamorado. - Me mira bastante mal.

- Y yo cuando pienso que no podes ser más molesta lo sos. - Abro los ojos un poco ofendida.- Sos igual a tu mama, la diferencia que ella al menos se enamoró, no sé cómo el tío Erik hizo para conseguirlo, pero gracias al cielo imagínatela sino, igual a vos. - Auch, eso dolió.

-No te pases Demián, ya entendí fui una perra y lo siento - sonrío encogiéndome de hombros - Prometo ser madura para hablar - levanto la mano a modo de promesa.

Pensándolo bien, me fui a la mierda, a veces se me olvida que no todos manejan mi humor.

- ¿La extrañas?- me mira como si hubiera preguntado algo obvio. - Okey no hablamos de tema entendí - camino al sillón, agarro mi mochila para irme, muy mala idea venir acá.

Me acerco a la puerta.

- Dale molesta, arriba hay habitaciones libres, no entres a la mía y hablo en serio Lilian - me doy la vuelta y hago seña de soldado.

- Prometo que solo es hoy, gracias y... perdón Demián- rueda los ojos y sacude su mano para que suba.

.......

- ¡Ma!

- Lil ¿Qué pasó? - responde mamá al otro lado del teléfono.

- Necesito alojamiento, ¿Puedo volver a ser mantenida?- ya me la imagino arqueando una ceja confundida - Chiste, me voy a mudar del departamento, a uno sola o con Ámbar, pero....

- ¿Por qué te mudas? ¿Pasó algo?

- Tu maldita y sexosa hija, mi hermana.

-Ahh ella y Gabi le dan a lo lindo ¿No?

- Exacto, imagínate lo incomodo que es, obvio eso no se lo digas a papá que le da un infarto.

- Lo sé, ¿Crees que soy boluda hija? Aunque no le vendría bien caer en la realidad y entender que sus hijas COJEN. - Ay mamá tan explícita que la amo.

- Bueno no nos desviemos, ¿Puedo o no ir a casa un tiempo?

- Obvio, es tu casa Lil - Sabía su respuesta pero siempre es bueno preguntar.

- No te quito privacidad para...

- Eso lo podemos hacer en cualquier lado

- Mucha info Ma - la escucho reír del otro lado

- Okey, venite nomas entonces

- Gracias Ma, nos vemos - Corto la llamada y agarro mis cosas.

Bajo la escalera y ahí está Demián desayunando solo sin decir nada. Me siento un poco mal por él, supongo que enamorarse y no estar con esa persona debe ser feo.

-¡Buen día! - me mira y asiente mientras levanta la mano a modo de saludo. - Yo ya me voy a casa, gracias por dejarme quedar - me hace una seña.

- Desayuna algo, no soy un ogro - me acerco sentándome en la otra silla. - ¿Ya conseguiste donde quedarte?- Aw Demián se preocupa por mí.

- Si voy a ir a casa, con mamá y papá, es mejor que estar con eso dos que parecen adolescentes.- Asiente y me pasa la jarra de café.

Desayunamos en silencio hasta que me animo a preguntar algo que me da curiosidad.

- ¿Puedo preguntar algo? -me mira dudoso.

- ¿Es de Penny? - asiento - Pregunta nomas.

- Vos... ¿Venias acá con ella? - Asiente - Y... ¿No la extrañas más estando acá? - suspira y en sus ojos veo algo que nunca vi en Demián, ¡Uy está hasta las manos! Si nomas le brillan los ojos de pensar en ella.

- Parece masoquista lo sé, pero en realidad no quiero olvidarla, solo son cuatro años y... acá, tengo muchos recuerdos lindos con ella, me sirve para no olvidarme cuanto la amo - A la mierda muy profundo eso - Así que la respuesta seria, sí; venia acá con ella y no; no la extraño más, esto me ayuda a recordarla mientras la espero. - Demián es muy tierno enamorado.

- Todos se equivocan con vos Demián - me paro metiéndome un pedazo de tostada en la boca - Sos bueo - trago para poder hablar bien - Sos un buen chico, Penny tiene suerte - sonríe y me empuja.

- Ya ándate que no quiero que descubras que tengo corazón porque te vas a abusar. - me empiezo a reír mientras salgo.

****

- Te quiero cuñada- no puedo evitar reírme de las palabras de Gabi, me quiere porque les dejo el departamento para ellos solos y van a poder tener sexo como malditos conejos todo el día.

- ¡Y yo! No te pongas mal Liv te quiero nos vamos a ver - grito mientras salgo.

Soy la mejor hermana, me sacrifico por ellos, aunque pensándolo bien no es tanto sacrificio.

Subo mi maleta al auto, volver a la casa de mis papas no sé qué tanto funcionara pero no será demasiado tiempo, voy a apurarme para conseguir algo, debería hablarle a mi madrina Susan a ver que me recomienda y de paso que me consiga algo que cumpla las tres B, bueno, bonito, barato, ni que fuera millonaria, aunque si fuera un parasito que vive de sus papás, podría pagar cualquier lugar, pero no es así, me gusta tener mi plata. Lo cual aumentara pronto ya que voy a empezar a trabajar en la empresa de papa junto con mi amiga Ámbar. Pero voy a trabajar de verdad, hasta va a traer a un empleado, algún viejo sabiondo que nos oriente en el funcionamiento de la empresa. Dudo que lo necesite, estudie marketing empresarial, no soy una persona desactualizada, dudo que un viejo gestor marketinero que estudió hace mil siglos me vaya a enseñar algo.

¿Soy presumida? Para nada. Bueno quizás sí.

Estaciono en casa y veo un auto desconocido, deben tener visitas, ¡Meh! Literal no notaran que estoy, puedo ser una persona demasiado silenciosa cuando quiero.

Toco timbre porque ya no tengo llave de acá. Sale mi mama y me abre la puerta.

- Llegaste, escúchame hay un tema - arqueo una ceja mientras entramos. - Llego el amigo de tu papá y el muy denso de tu padre no lo quiere dejar ir a un hotel, le dio la habitación que era tuya y de Liv - me mira apenada - Cuando me di cuenta de avisarle que venías ya se la había dado, así que te quedas con la ex habitación de Tomi - revoleo los ojos.

-Entonces mi habitación ¿Se la tengo que dar a un viejo? - hago un puchero.

- Ay Lil ni que Danniel fuera tan viejo, pero en síntesis si, te robo la habitación.

Chasqueo la lengua mientras terminamos de entrar y automáticamente me arrepiento de lo que dije antes, si esa cosa hermosa que está en el living de la casa es el amigo de mi papa, le doy la habitación y... Uff le doy todo, compartimos la cama también.

Alto, castaño, ojos claros, sonrisa perfecta, los años justo de madures y...

- Llego Lil amor - mi papá me sonríe y el hermoso espécimen que está hablando con él se levanta como todo un caballero extendiéndome la mano, no me molesta, pero que ganas de que me dé nalgadas con esas manos.

Lil "Control mental"

- Hola Lil él es un amigo de años- Yo me pregunto papá ¿No me podía presentarme a tu amigo antes?

- Un gusto soy Danniel - Tomo su mano y mi cuerpo entero se eriza, puta madre este hombre es mío.

- Hola Danniel - ¡Soy la mujer de tus sueños!

______________________

Si tenes curiosidad de saber que pasa con Demián y aún no leíste su historia te invito a leerla si gustas Mi dulce rebeldía.

Capítulo 2 Es mío

Lilian

- Ella es una de mis hijas mayores, las gemelas, ¿Te acordas de ellas? - Espero que no, porque lo único que quiero que recuerde de mí es la increíble noche que puedo darle.

Danniel, por cierto que nombre más lindo; se sienta y sigue hablando con mi papá, yo solo lo miro a distancia desde el comedor donde estoy con mi mamá.

- ¡Hey! - miro a mi mamá y me desconcentro de lo que hablan mi papá y Danniel, que cosa más linda ¡Por favor!

Esta me abre los ojos a lo que me encojo de hombros.

- Lil deja de mirarlo así- ruedo los ojos - Ya te lo imaginaste todo ¿no? - me río con picardía.

- Tengo que ver un poco más para imaginarlo con detalles - vuelvo a mirarlo y mi mamá me golpea con un repasador en la cabeza. - ¡Hey! Los ojos están para ver - frunzo el ceño mientras la miro.

- Ya lo sé, pero no te parece que - mueve las manos pero no la entiendo - Danniel te conoce desde que tenes como 7 años - ruedo los ojos.

- Yo no me acuerdo y si no me acuerdo, no paso - mi mamá lanza una carcajada.

- Dale Thalía, no espantes al pobre hombre, que se va a quedar unos días y además no querés que tu papá se pelee con él ¿no?- resoplo porque mi mamá no suele ser tan racional.

- Bueno, lo miraré cuando papá no vea, pero ya lo vi así que donde pongo el ojo....

- Otro mete la bala ¿No? - miro hacia el techo pensativa.

- Si él me la mete con eso me conformo - Me empiezo a reír mientras mi mamá niega.

- Lil, solo espero que estés bromeando - me encojo de hombros.

- Un poco de esto, un poco de aquello, tranqui Ma, nadie se va a enterar así que jamás vas a saber si fue broma - Le guiño un ojo.

- A veces me pregunto ¿Yo era como vos? - niego frunciendo el ceño, que cosas dice, ¿Cómo habría dos como yo?

- Ma, no hay dos como yo - revolea los ojos mientras sigue acomodando unas cosas para la cena.

- Vos sos peor que yo sin dudas - El termino peor no está en mi vocabulario.

- O mejor - sonrío y ella solo suspira.

Mientras yo en mi cabeza solo pienso en ese hombre perfecto que está en la misma casa, el cual dormirá a una pared de distancia y yo... necesito saciar mi curiosidad, soy una mujer a la que le gusta probar cosas nuevas, ya he estado con hombres mucho más grandes que yo.

Aunque admito que el hecho de que sea amigo de papá y ese toque de prohibido, le suma una adrenalina que debe ser genial. Solo de pensarlo mi piel se eriza, soy adicta a la aventura, no tengo remedio. Y ya lo dije ese hombre va a ser mío.

......

Me comporté muy bien debo decir, no lo miré en toda la cena, tampoco quiero espantarlo.

Estoy dando vuelta en la cama, no dejo de pensar en ese hombre, solo pienso en la manera de llamar su atención.

No soy buena para todo eso de la conquista, no se me da bien la charla previa al sexo, en eso si soy buena, nadie jamás se quejó.

Suspiro mientras giro y giro en la cama, no sé si es el colchón, no sé si son las sabanas, pero no puedo dormir.

¡Mierda!

Me levanto para ir a buscar agua y comer algo así quizás me agarra sueño.

Salgo bajando a la cocina, abro la heladera y no hay demasiado para comer, saco la jarra de agua y me sirvo un vaso, lo apoyo en la mesada mientras busco en la alacena algo como cereales o lo que sea para comer, maldita ansiedad que no me deja dormir.

¡Eureka!

Una caja con cereales de chocolate, me paro en puntas de pie para agarrarlo, tendría que haber nacido con unos centímetros más. Parezco una niña subiendo a la mesada para robar chocolates.

- Hmm Hmm

- ¡Mierda!- en el tremendo susto que me da hace que me mueva demasiado rápido y tiro el vaso de agua sin contar que bajo al suelo en un salto y... - ¡Mierda mierda!

- ¿Estás bien?- aprieto los ojos ante el dolor que siento en la planta de mi pie, lo levanto en el aire.

- No, me duele - no quiero ni ver la sangre, odio la sangre podría desmayarme de ver sangre. - ¡La puta madre!

- ¡Déjame ver! - niego repetidas veces - Perdón, no quería asustarte- ni yo quería asustarme, hubiese preferido que él aparezca en la maldita cocina y ver lo sexy que debe estar con ropa de dormir, pero estoy acá con mis ojos cerrados y mi pie lleno de vidrios.

- Solo... solo ayúdame a sacarme esto - susurro aguantando el dolor.

- Si, tranquila - siento sus manos firmes y calientes rodearme mientras me ayuda a caminar y quisiera abrir mis ojos para verlo.

- ¿Hay sangre?- no responde y me voy moviendo con su ayuda.

- Sentante con cuidado, ahora vemos tu pie - muevo mis manos para encontrar el sillón y casi me caigo así que me agarro de su brazo, tiene unos brazos fuertes y maldigo ser tan bruta e idiota. -Despacio Lilian - Asiento con un sonido y logro sentarme en el sillón.

Siento sus manos en mi tobillo y toda mi piel se eriza. Abro lentamente mis ojos y lo veo con una remera blanca pegada q su torso y unos pantalones grises muy finos que estoy segura marcan perfectamente todo su cuerpo, está en cuclillas mirando mi pie y lo observo demasiado hipnotizada por todo lo que él emana.

- No se ve tan mal, tranquila - Asiento sin decir nada, siempre se me ocurre que decir, pero justamente ahora estoy muda. Levanta su vista y sus ojos, que son divinos; me miran con preocupación.

- Yo...

- ¿Te duele?- asiento- ¿Tienen un botiquín?

- Mi mamá tiene uno en el baño de allá - señalo a mi izquierda.

Camina hacia allá y no tarda nada en volver con el botiquín, lo apoya en la mesa ratona y empieza a buscar todo lo necesario para sacar los vidrios de la planta de mi pie.

- ¿Sos doctor?- me mira dudoso.

- Deberíamos avisarle a tu mama ¿No? - se levanta y lo detengo agarrando su brazo.

- Tranquilo Danniel, solo era un comentario, en el compartimiento de la esquina derecha hay una pinzas que pueden servir para sacar los vidrios - vuelve al botiquín y las encuentra.

- Quizás te duela - asiento y cierro los ojos.

Siento cada movimiento que hace, se sienta en el sillón y apoya mi pie en su regazo, con mucho cuidado saca uno a uno los vidrios.

- Si te duele...

- Estoy bien, solo... ¡Auch!

- Perdón, perdón- siento el calor de su aliento mientras sopla mi pie.

Mi corazón se me va a salir, no sé si es porque me duele o porque tenerlo cerca es más excitante que lo que imaginé.

- Te voy a poner desinfectante y así lo tapamos con unas curitas - solo asiento y él muy atento a todo termina de limpiar mi pie, le pone una venda y se pone a guardar todo en el botiquín.

- Gracias - lo único que logro articular.

- No, Lilian fue mi culpa, yo no quise asustarte y... no pensé que alguien estuviera despierto. - intento levantarme pero no puedo apoyar bien el pie. - Yo te ayudo no te preocupes - pasa su brazo por mi espalda y en estos momentos seré una mujer inútil, solo para tenerlo así pegado a mí.

Caminamos subiendo las escaleras, me recargo en su cuerpo, Danniel tiene un cuerpo firme, es más alto que yo y... maldigo la hora que me corte el pie o no, porque ahora tendrá que acompañarme a mi habitación y...

¡Lilian ya basta!

- Cuidado con ese escalón- me ayuda a subir el último escalón y nos dirigimos a mi habitación, bueno la de Tomi, pero ahora es mía.

Entramos y me ayuda a sentarme en la cama.

- Y yo que pensaba tenerte en mi habitación pero en otras circunstancias - sonrío con pesar y él se pone pálido.

¡Okey, ya lo asuste!

- Yo... perdón Lilian - Sale despavorido de la habitación cerrando la puerta y me tiro en la cama sonriendo.

¡Me encanta!

Tendré que masturbarme pensando en el porque me dejo demasiado excitada tenerlo tan cerca.

Ay Danniel, no te das una idea de lo que pasa cuando yo quiero algo.

Capítulo 3 3: ¿Cobarde o inteligente

Lilian

Sus manos acarician mi cintura, presionando con sus pulgares mientras lo siento dentro mío, tan brusco tan...

- ¡Mierda! - apago mi consolador frustrada enoja y demasiado necesitada.

Miro el techo mientras escucho los golpes en la pared continua, con razón Tomi se quejaba de las paredes finas. Creí que papá y mamá eran más tranquilos, pero ya veo que no, porque el contante golpeteo que se escucha desde su habitación es un claro indicio de que ellos si no pierden el tiempo.

¡Los odio, me desconcentran!

Parece que hoy me dormiré así, frustrada, porque no puedo imaginarme teniendo sexo con Danniel si mis papás tienen sexo en la habitación de al lado.

Guardo mi consolador, bendito amigo que me ayuda en mis noches solitarias y trato de conciliar el sueño.

¡Ay que odio!

........

Knock Knock

El sonido de la puerta me despierta, no abro los ojos porque aún tengo mucho sueño.

- ¡Lil!- escucho a mi mamá y después aún sin abrir los ojos busco mi celular.

Abro los ojos para ver la hora.

- ¡Mierda!- me siento bajando los pies - ¡Auch! - mi pie me duele un poco por lo brusco que pise el suelo.

- ¿Estás bien? - mi mamá a veces se preocupa por mí.

- Si, pasa - abre la puerta, entra y cierra.

Mira mi pie vendado de una manera tan prolija y frunce el ceño.

- Lilian, te lastimaste y no me avisaste, encima te vendaste para el culo.- la mira con asombro total.

- Hey que lo hizo Dan - me mira sorprendida.

- Lilian ¿Qué hiciste? - gesticulo un "Yo".

- Nada, ¿Por? Me corte el pie y el solo me ayudo - me mira aún sin entender. - No hice nada malo, que me tenes que estar retando como si tuviera 15 años. - levanta las manos con inocencia.

- Solo pregunte porque se fue, hoy a la mañana dijo que hablo con su prima que es la cuñada de Sam y se va a quedar con ellos, puso escusas de pasar tiempo con su sobrina o algo así- frunzo el ceño - Yo dije, esta piba algo le hizo, por esto pregunte.- la miro encogiéndome de hombros.

- Te secuencio, me subí a la mesada a robar cereales me asuste porque apareció de la nada, me caí rompí un vaso y me clave los vidrios en el pie - la miro como diciendo "¿Que hice mal?

- Bueno creo que...

- Ah y cuando me ayudo a entrar a la habitación, puede que ¿Le haya insinuado que me lo imaginé en la habitación pero con otras circunstancias? - levanto las cejas sugestivamente.

Mi mamá revolea los ojos y niega.

- Ahí está la razón de que se haya ido - abro los ojos ofendida.

- Ay, ¿Tanto se va a asustar? Eso le debe pasar seguido, que me ignore y listo ¿Eh? - la miro con obviedad.

- No sé, pero lo espantaste Lil - mi mamá abre Ma puerta - O no... - niega y estoy segura que ella acaba de pensar lo mismo que yo.

- ¡No estoy loca!- grito mientras se va.

Algo que siempre me va a gustar es que mamá y yo siempre pensamos lo mismo y es genial, a veces ella lo piensa antes.

Ay Danniel, ¿Así que huiste? Lo único que lamento es que ahora ¿Cómo hago para acercarme?

......

- Y vos ¿A dónde vas? - mi papá me mira, mira mi maleta, luego mi pie. - ¿Qué te pasó? - ruedo los ojos mientras termino de bajar las escaleras.

- Me voy a lo de un amigo - frunce el ceño - Es Demián- aclaro aún dudosa si ahí es a donde iré, Demiancito me va a pegar una patada en el culo.

Mi papá me miro dudoso y asombrado.

- Es mi primo que te pasa, después mi pie, me lo corte sin querer, ¿Termino el interrogatorio, señor Echeverría?- mi papá abre su boca asombrado.

- ¡Lil!- me acerco y le doy un beso en la mejilla.

- Papi sos rompe bolas, si me voy es porque voy no podes dejar quieta tú...

- ¡Lilian!- mi mamá abre los ojos para que no me pase de la raya.

- Bueno, fíjense de no solo taparse la boca, sino también que la cama no choque la pared - miro a mi mamá que se mata de la risa, mi papá esta rojo y creo que quiere meter la cara en su tasa.

- ¡Atenea!- regaña a mi mamá que está muerta de la risa.

- Ay Erik, te dije, me diste con mucha fuerza - no aguanto y estallo en una carcajada.

- Atenea, está Lilian- dice mi papá entre dientes.

- Tranquilo Pa, yo me voy, rompan la casa tranquilos - Sacudo la mano a modo de saludo.

- Cuídate hija, gracias - escucho a mi mamá mientras salgo y sigo escuchando su risa.

Mamá y papá son eso, ella una loca descarada sin una pizca de vergüenza y el fingiendo ser correcto frente a mí, porque estoy seguro que papá es un descarado como mamá.

Subo todo al auto y veo a mi papá salir apresurado.

- Lil hija, me olvidaba, mañana vos y tu amiga tienen que estar a las 8 de la mañana en la empresa - asiento, casi me olvido si no me avisa.

- Si ahí vamos a estar, ahora le aviso - sonrío subiendo a mi auto.

- Cuídate Lil - saludo con mi mano mientras arranco el auto rumbo a lo de Demián, pobre mi primo, pero es su culpa por ser el único soltero y con casa.

.......

- Lilian, sabía que vis te ibas a abusar de mi hospitalidad, no vas a vivir acá- niega mientras agarra mi maleta y la lleva hasta la puerta.

- Demián, ¡Por favor! - lo miro con mi mejor cara de borrego.- Estoy muy enojada- me mira interesado.

- ¿Qué pasó? - es chismoso Demiancito.

- ¿Sos chismoso? - Se encoje de hombros.

- Solo, en una casa, haciendo un celibato prácticamente, en cualquier momento voy a tejer Lilian - me estallo en una sonora risa.

- Ay Demián, sos gracioso - rueda los ojos- Te voy a contar pero si me dejar quedarme - resopla y se apoya en la mesa haciendo un movimiento hacia arriba con la cabeza.

- Dale larga ¿Qué pasó? - me apoyo en el respaldo del sillón.

- Me enamoré- me mira y se ríe a carcajadas.

- Dale Lilian no se jode con esas cosas - ruedo los ojos.

- ¡Bueno! Digamos que... estoy cautivada por un hombre - arquea una ceja divertido - Es maduro, lindo, sexy pero un cobarde- Demián se muestra interesado.

- ¿Cobarde? - suspiro y miro al techo.

- Es amigo de papá y... - Demián de parte de la risa - ¿Qué?- hago un movimiento agresivo con mi cabeza hacia arriba.

- Lil, un amigo del tío Erik, ¿Tan necesitada estás? - sacudo mi mano porque es un tarado.

- Ese tipo está más fuerte que vos, así que cerra la boca, el problema es que resultó asustadizo - hago un puchero.

- Jodeme, ¿Pasó algo? - niego decepcionada.

- Solo le insinué algo, como... que me espera tener sexo con él- abre los ojos espantado - No lo dije así, lo insinué- rueda los ojos divertido. - Y huyo, se fue, se estaba quedando en casa y se fue ¡Cobarde! - Demián niega

- Inteligente diría yo - arqueo una ceja - Si boluda, él tío Erik le puede cortar las bolas si se entera que su amigo se coge a su hija - se mata de la risa otra vez. - Un hombre inteligente, aparte por ahí, no le interesa una chiquita de 23 años, ¿Cuántos tiene el viejo? - resoplo.

- No es viejo y no sé la edad, pero supongo que la misma que papá - niega acercándose.

- No le interesa Lilian - apoya su mano en mi hombro y se la saco enojada.

- Eso ya lo veré- agarro mi maleta subiendo las escaleras.

- Ya sabes...

- ¡No entro a tu habitación! Lo se Demián - dios, este es más molesto.

......

- ¡LILIAN, TU TELÉFONO ESTÁ SONANDO! - Abro los ojos como puedo. - ¡LILIAN LA PUTA MADRE, APAGA TU TELÉFONO!- me sobresalto y veo mi teléfono que suena y suena con la alarma, me re dormí.

- ¡Perdón! - me levanto preparándome para ir a la empresa.

Busco una ropa simple pero que me haga ver bien, no me esfuerzo demasiado.

- Buen día, no me mates tengo que ir a trabajar - Demián me mira serio.

- Me despertaste en medio de un buen sueño- reclama enojado.

- Perdón, tendrás que masturbarte con Penny otro día, que culpa tengo - abre los ojos como si me quisiera asesinar. - Ya, ¡Lo siento! - salgo corriendo por la puerta - Te quiero primito - grito mientras salgo.

Creo que debo buscarme algún lugar para vivir, Demián me matara en muy poco tiempo.

Ring!

- Hola Ámbar! - atiendo mientras enciendo el auto y conduzco a la empresa.

- ¿Lista? Decime que viniste hecha una diosa, yo me puse todo encima, quizás conozca a un empresario maduro como esos que vos decís - me río.

- No me interesa ningún empresario, ya conocí a uno que va a ser mío.

- Okey, yo ya llegue y estoy en el café de enfrente.

- Bueno, te dejo que estoy manejando en 5 llego.

........

- Dale que no quiero llegar tarde - Ámbar me apura y yo ni ganas de estar todo el día con un viejo que se cree superior.

- Hola! - Ámbar entra a la oficina de mi papá y yo sigo en mi celular.

- Llegaron, ya estamos todos entonces- Miro a mis costados y otras 4 personas están en nuestro grupo - Él les va a estar enseñando todo lo que necesitan - si si claro, ni necesito verle la cara, debe ser un viejo amargado.

- ¡Uy está bueno! - me susurra Ámbar.

Levanto la vista y automáticamente le pego en la nuca a Ámbar.

- Ese es mío! - sonrío porque definitivamente esto no termina acá.

¡Hola Danniel!

Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022