- Es un honor presentarles a un orgullo del país, con ustedes:
ROSE ARRIAGA
Rose ~
Ha hecho tantas veces esto, no es de extrañar que no sienta alguna emoción por esto.
...
Con un vestido negro y largo, que resalta sus curvas, unas zapatillas blancas y un peinado elegante, entra al escenario.
Tiene 27 años y ya ha logrado lo que muchos no han podido, siendo todo un prodigio.
Cabello chino y negro, ojos azules, pecosa, mejillas rojizas, nariz perfilada y labios pequeños y carnosos con un color carmesí.
Estrecha la mano al entrevistador mientras comienza a sentarse.
- Es un gusto tenerla aquí con nosotros, señorita Arriaga -Dice amablemente-
- Digo lo mismo. -Responde con seriedad.
- Es muy hermosa -Dice con una sonrisa.
- ... Gracias
- No, de verdad es muy hermosa -Repite nuevamente.
Si no entiendes el mundo del espectáculo, no actúes como si supieras.
Pasan algunos minutos mientras sigue respondiendo preguntas del entrevistador, hasta que una la hace salir del trance.
- ¿Es cierto que está a punto de casarse? -Pregunta curiosamente-
Asiente levemente con la cabeza.
- Señorita Rose, se ha sonrojado -Expresa burlonamente-
Los espectadores se comienzan a reír por lo tierna que se ve al tornarse sus mejillas de color rojo. No obstante, no le toma importancia la mujer.
- Lo que preguntaré a continuación es un poco personal.
- ¿Personal dice? -Pregunta seriamente.
- Espero y no se lo tome a mal -Expresa con una sonrisa-
Niega con la cabeza mientras ríe levemente de una manera hipócrita.
- Como usted sabrá, hay muchos rumores sobre las celebridades. -Expresa maliciosamente.
- Estoy consiente de ello.
- Existe un rumor que está tomando fortaleza, el de que su prometido está con usted por dinero.
No me malinterprete, no crea que queremos ser entrometidos.
Sonriendo hipócritamente, contesta la pregunta.
- No se preocupe, es normal que la gente tenga curiosidad o piense ese tipo de cosas.
Tan rápido como responde vuelve el entrevistador a preguntar lo mismo
- ¿Su futuro esposo está con usted por su dinero? -Pregunta insistentemente-
- ... Sé que muchos de mis fans están preocupados y solo quieren lo mejor para mí, pero estoy bien, no tienen por qué estar preocupados. El hecho de que mi prometido no venga de una familia exitosa, conocida o acomodada, no significa que sea alguien con malas intenciones, no todos son así. Quiero decir, la mayoría de la gente cuando tiene dinero se vuelve ignorante, considerándose el centro de atención, como si todos quisieran algo de ellos cuando la realidad es que no es cierto. Ni siquiera lo conocen, no tienen por qué opinar, siempre he dicho que los ignorantes siempre hablarán de los demás preocupándose por sus vidas sin hacer nada por las suyas.
- ¿Está diciendo que sus fans son ignorantes? -Pregunta con malicia-
- Por supuesto. -Responde sin escrúpulos.
No esperaba esa respuesta de Rose.
- En todos los lugares hay gente que hace quedar mal a las otras personas, aún tengo una comunidad pequeña, pero siempre habrá entre ellos una u otra que sea una persona estúpida.
¿Alguna razón para preguntarme eso?
- ... No, solo teníamos curiosidad, creo que es mejor cambiar de tema -Ríe nervioso-
- Por supuesto.
- ¿Usted es feliz en este momento?
- Claro.
- Después de una larga gira de entrevistas y presentaciones, su esposo ha de estar desesperado por verla.
¿No?
Asiente un poco.
- ¿Cuánto tiempo tuvo que irse?
- Como medio año.
- ¿Medio año? -Expresa sorprendido.
Espero y su esposo no este haciendo nada indebido -Dice con una sonrisa-
Hay una regla muy importante en el mundo del espectáculo, no te quiebres en público, si lo haces el único que saldrá perjudicado serás tú y cavaste tu propia tumba.
- Qué gracioso, pero no, me llamó en la mañana.
- Tiene una sonrisa muy bonita, me es difícil hablar con usted sin caer en sus encantos.
- ... Ha, ha, ha, ha que gracioso -Ríe falsamente-
- Llegué a verla en la televisión, es encantadora.
También la he visto en televisión siendo entrevistada, siempre se ve hermosa.
- Debe de ser aburrido verme en televisión siendo entrevistada.
- Nunca es aburrido cuando la persona es usted -Expresa pervertidamente.
Intenta ignorarlo de la manera más sutil.
- Es mejor que me retire, tengo que atender algunos asuntos.
- Nada más una última pregunta.
- ... De acuerdo -Dice amablemente
- ¿Quién es la persona que desea con todo su corazón?
- ¿Cómo? -Pregunta confundida-
- ¿Quién es la persona que desea tanto?
- ¿Se refiere a quien quiero conocer en estos momentos?
- Sí, a eso me refiero
- No tengo a nadie en específico
- ¿No tiene a nadie?, ¿Ni algún ídolo? -Pregunta sorprendido.
Piensa por unos segundos.
- ... Podría decirse que sí, pero es alguien sin importancia...
- Por supuesto que es importante, quién sea su mayor ídolo debe de ser alguien con demasiada grandeza.
No es de mucha importancia para ella, sin embargo, parece que para él no es así.
- ¿Cuál es su nombre? -Pregunta curioso-
- No lo sé.
- ¿No lo sabe?, ¿Entonces, cómo sabe de su existencia?
- Mientras buscaba con qué entretenerme, apareció en la televisión, realmente no lo recuerdo mucho. Tengo entendido que es alguien valioso.
- ¿Si pudiera conocerlo lo haría?
- Creí que solo era una pregunta. -Dice molesta-
- Prometo que esta es la última.
- ... No quisiera conocerlo
- ¿Por qué no?, ¿Cuál sería el problema?
- Supuse que dijo que sería la última pregunta, pero está bien, la contestaré.
Conozco mi lugar, si tuviera la oportunidad de conocer a alguien así, me negaría rotundamente. Mucha gente no conoce su sitio en el mundo, fantasea con cosas sumamente estúpidas, suponiendo que les sucederá algo con esa persona, lo que terminan siendo rotundas decepciones.
- ¿Si usted conociera a su ídolo que haría? -Pregunta rápidamente.
- Mm n.no lo sé...
- Exacto, por eso prefiero mantenerme al margen y no hacerme ideas estúpidas en la cabeza. Tengo a alguien, no necesito nada más. Prefiero darle mi sitio a otra persona para que pierda el tiempo con esas ideas en su cabeza de algo que nunca le pasará. Realmente mi tiempo es valioso y no quisiera desperdiciarlo de esa manera tan patética.
- ¿Si estuviera soltera se enamoraría de él? -Pregunta seriamente-
- No, como dije, ya conozco mi sitio.
¿Por qué me enamoraría de alguien que nunca se fijaría en mí? -Pregunta con seriedad.
- ¿De verdad piensa así? -Pregunta con sorpresa.
- Por las fantasías e ideas ridículas que se hacen día a día existen muchos corazones rotos, soy realista.
Solo perdería tiempo, él sería alguien de verdad.
¿Y yo?...
- ...
- Creo que sabes la respuesta.
Nada...
El error más común de la gente es querer decir las cosas de una manera dulce y linda, sin embargo, no se dan cuenta de que eso los hace débiles, debido a eso comienzan a suponer que tienen una oportunidad en algo que nunca tuvieron. Ella sabe que acaba de destruir varios corazones, pero es mejor de esta forma, aunque duela. Es la realidad, es mejor una verdad cruda que una mentira fantasiosa.
Después de terminar se despide de sus fans y se retira del escenario, se dirige a su limusina entrando en ella. En el camino piensa varias cosas, en cómo la gente suele ser tan estúpida, idealizando a las personas.
Es así, como el tiempo se va volando y llegan a la mansión.
- Hemos llegado, señorita. -El chofer, expresa rápidamente.
- Gracias.
Sale del auto y le abre la puerta a su ama.
- No hay de qué, señorita, para mí es un honor -Dice respetuosamente-
- ... Puede irse.
- Gracias.
Mientras el chofer se retira, ella se dirige dentro de la mansión, sin embargo, al entrar se siente algo extraño, las mucamas comienzan a susurrar.
- ¿Por qué en lugar de estar haciendo su trabajo están chismeando en el trabajo? -Pregunta con seriedad.
Entran en pánico y empujan a la más joven, la nueva empleada que acababa de llegar hace un par de semanas.
Cayendo sentada enfrente de Rose...
- Lo siento mi señora -Dice apenada
- ¿Por qué te disculpas? -Pregunta confundida
Nadie dice nada, nada más agachan la mirada, en cuanto a la nueva, se levanta y se acerca a su oído.
- Véalo por usted mismo, se encuentra su prometido en la habitación matrimonial.
Se separa y se coloca al lado de las demás mucamas, dejando confundida a Rose.
- Vuelvan al trabajo -Dice extrañada
Comienza a subir las escaleras mientras un escalofrío le recorre la espalda, es como si supiera lo que va a pasar.
Ellos tienen pensado pasar su primera noche en esa habitación.
...
Cuando por fin termina de subir las escaleras, se dirige al pasillo de su habitación, un dolor en el pecho se hace presente como si le dijera que no fuera, no obstante, decide ignorarlo, no es alguien que huya de los problemas.
Es así, como llega a la habitación y antes de que gire la perilla escucha unos ruidos.
- Ha~ hmgg~ haa~ más~ haa~ vamos más ~~
Sabía que era demasiado bueno para ser verdad...
Continuará...
Al menos ahora entiende a lo que se referían.
Con una sonrisa entra a la habitación.
Encuentra a su esposo, teniendo relaciones con su secretaria, es gracioso porque ella es su amiga.
Observa en silencio con los brazos cruzados por varios segundos. Ninguno se da cuenta de su presencia, están tan ocupados gimiendo el nombre del otro.
- El amor es tan hermoso, ni siquiera se han dado cuenta de mi presencia. -Expresa con burla.
Al escuchar su voz, la mujer se intenta tapar con las cobijas, mientras Alex se comienza a levantar.
- Cariño, no sabía que vendrías tan temprano -Dice nervioso.
- Quería darte una sorpresa, pero creo que la sorprendida fui yo. -Dice con una sonrisa.
- Por cierto, amiga, me da gusto ver que te estás divirtiendo. -Menciona con una sonrisa-
Daniela es el nombre de su amiga.
Agachó la cabeza sin decir nada.
- Sé lo que estás pensando, pero no es lo que supones. -Exclama rápidamente.
- ¿Así si?, ¿qué es? -Pregunta burlonamente.
Se pone los pantalones y se arrodilla enfrente de Rose, llorando agarra sus manos.
- Tienes que confiar en mí, ella solo me estaba haciendo un masaje y nada más.
Se levanta para besarla, sin embargo, ella lo aleja, por lo que se frustra.
- ¿Acaso soy estúpida? -Pregunta furiosa.
- Jefa, por favor, déjeme explicarle. -Exclama rápidamente.
- ¡CIERRA LA BOCA! -Grita molesta-
- No dije eso. -Habla rápidamente.
- Eres un idiota.
- Yo te amo. -Dice entre lágrimas.
- ¿Amor?...
Ha, ha, ha, ha, no me hagas reír, el amor nunca existió en tu corazón.
La mujer los ve con asco, este intenta volver a acercarse, pero lo vuelve a empujar, provocando que caiga encima de Daniela.
Intenta irse, pero él la detiene.
- Escúchame, por favor. -Ruega desesperadamente.
-... Está bien, te escucho.
- Sé que te decepcioné y no te culpo, pero, tú más que nadie conoce sobre mi situación económica, me conoces de muchos años, sabes que jamás haría algo para lastimarte.
- ... ¿Lo dices en serio? -Pregunta fríamente.
- Por favor -Suplica llorando.
La mujer lo agarra del mentón con su mano derecha, mientras que con la izquierda le limpia las lágrimas, él le lanza una sonrisa melancólica. Incluso fue tan bueno que casi se la cree.
- Dijiste que jamás harías algo que me lastimara y mira, lo hiciste. -Dice con una sonrisa.
- No, es...
Lo suelta sin dejarlo terminar.
- Ella me sedujo, yo no tuve nada que ver, por favor. -Dice desesperado.
-... No fue tu culpa. Pero el matrimonio queda cancelado de por vida.
Intenta decir algo, pero se detiene.
-... Está bien, si es lo que quieres -Dice seriamente-
El hombre se acerca y le estira el brazo, abriendo la mano como si esperara algo.
- Dame el anillo de compromiso. -Reclama firmemente-
- ¿Disculpa? -Dice sorprendida-
- Te dije que me devolvieras el anillo, yo te lo regale, me pertenece. - Exclama con seriedad.
- ... Ha, ha, ha, ha -Ríe burlonamente.
- ¿Qué es tan gracioso? -Pregunta con furia.
- ¿Es un chiste? -Pregunta a carcajadas-
- Nunca imaginé que fueras tan inútil, eres tan cínico como para reclamar algo que evidentemente no te pertenece.
Se lo intenta quitar, pero ella no se lo permite.
- El anillo que tú me diste, lo compraste con mi dinero, no te quieras hacer el listo conmigo, que te haya tenido compasión y lástima es diferente. Gastaste por mucho tiempo mi dinero a escondidas, tendrás que pagar por lo que hiciste, qué mejor forma que quedarme con el anillo. -Dice con una sonrisa.
- ¡¡ESE ANILLO ES MÍO!! -Grita furioso-
- ¡¡Este anillo jamás te perteneció!!
- ¡Dame ese anillo!
- ¡No!
- ¡QUE ME LO DES!
*POOM*
Le tira un golpe a Rose, tan fuerte que la hizo perder la fuerza y caer al suelo.
Alex recoge el anillo, viendo como se dirige a Daniela para ponérselo.
- Con qué así quieres jugar...
¡¡GUARDIAS!!
Ambos se asustan e intentan golpearla para callarla, sin embargo, los guardias llegan justo de que eso suceda.
~~~
Los tiran afuera, desnudos y con solo un par de cobijas.
- Malditos salvajes, ¿cómo se atreven a lastimar así a una dama? -Comenta con molestia.
Daniela Gutiérrez Mercedes, una mujer morena, alta y con gran cuerpo, la mujer sin duda es hermosa.
- Dame el anillo, rápido Daniel -Dice seriamente-
- Ahora no puedo hacer eso.
- Dijiste que sería mío. -Expresa con tristeza.
Te lo daré -Dice seriamente-
- ¿Te casarás conmigo, verdad? -Pregunta deslumbrante.
- Claro que me casaré contigo, pero necesito el anillo en estos momentos.
- Me lo prometiste durante años.
- Y lo cumpliré. -Dice con una sonrisa.
-... Está bien.
Daniel le entrega el anillo.
Hay muchas cosas que suelen ocultarse por el bien de la persona, pero hay otras que suelen ocultarse por un plan beneficioso y eso tiene que ver con Rose.
Por otro lado, Rose, se dirige afuera, manda a que quemen todo lo que tenga que ver con él, también tener prohibido pisar esta residencia, luego de eso, se retira en su auto.
Durante el camino, varias lágrimas se hicieron presentes en ella, intenta no seguir llorando, aunque, es inútil.
Comienza a recordar pequeños fragmentos de él con ella, las veces que decía que la amaba y que quería estar siempre con ella.
Pasa por sitios que fueron cerrados con el paso de los años, donde ella lo invitaba a comer, entre otras cosas.
Luego de un par de minutos se encuentra en las montañas afuera de la ciudad, específicamente en una roca gigante que los turistas suelen frecuentar. Todo ese rato lloró hasta más no poder, realmente había creído que el amor que ambos sentían era real.
...
Un par de horas pasaron y decidió regresar, solo que al regresar se topa con algo que no le gusta, Alex se encuentra en la puerta intentando entrar a la mansión.
- ¿Qué no sabes que soy?...
Soy el futuro esposo de la señorita Rose Arriaga...
-...
- ¡ABRE ESA PUERTA! -Reclama a todo pulmón-
- Lo siento, tenemos órdenes muy específicas en no dejarlo pasar.
- Está enojada, luego se le pasara, déjame entrar -Dice furioso-
- Lo siento, señor, no podemos hacer eso -Dice firme.
- ¿Acaso quieres que te demande? -Pregunta sin paciencia.
El guardia lo ignora.
- ¡DÉJAME ENTRAR!
- Gustavo, puedes retirarte.
- ¿Mi señora?...
El guardia hace reverencia al ver que llegó su señora.
- Está bien, estoy bien -Dice son una sonrisa-
Gustavo se retira un poco desconfiado.
- En cuanto a ti.
Mira a Alex de pies a cabeza.
- Vete de mi hogar, no me hagas repetírtelo.
- Esta es mi casa.
- Lo era, hasta que decidiste acostarte con mi secretaria.
Saca unos papeles para enseñarlos a Rose.
Al leerlos detenidamente, la furia en ella se descontrola.
- Desgraciado.
- No me dejaste la opción Rose.
- Es imposible que yo haya firmado eso.
- Verifícalo por ti misma, es real.
Ella sigue negándolo, hasta que recuerda que unos meses atrás, bebió hasta más no poder, recordando que si firmó algo, sin embargo, pensaba que era su imaginación.
- Todo esto me pertenece.
La casa, el dinero, sus cosas, todo le pertenece a Alex, debido a que Rose firmó un documento donde lo dejaba con todo el poder.
Todo está pasando tan rápido, que no logra digerir.
- ... Iré por mis cosas.
- Le pertenece a mi futura esposa.
-Déjame adivinar, ¿Daniela? -Dice con sorpresa hipócrita-
- Por supuesto.
- Veamos si puedes mantener mi imperio.
Se empieza a ir mientras observa cómo Daniela sale corriendo hacia los brazos de él.
Rose~
Te caes, te levantas, lloras, ríes, no importa cuantas veces tires la toalla, el punto es volverla a recoger, empezar de nuevo es lo que voy a volver a hacer...
Verá de lo que soy capaz...
Ha, ha, ha...
Me vas a conocer Alex...
Continuará...
La vida es muy corta para quedarse mirando por la ventana.
Cuando era niña, su madre solía repetírselo cada noche. Un día le preguntó, ¿por qué siempre se las repetía?...
Ella solo le respondió, que no importaba si sé lo sabía de memoria, sino que era comprender las palabras.
Una calidez la invade, en una banca de la calle se termina durmiendo.
...
- Despierta cariño -Expresa con calidez-
Lo deja pasar, no es suficiente para qué habrá los ojos.
- Cariño soy yo.
Abre los ojos sin poder creer quién es la persona que se encuentra enfrente de ella.
- ¿Mamá? -Habla a punto de llorar-
Una mujer rubia de cabello rizado, se comienza a acercar a ella, lágrimas comienzan a caer, ha sido tan débil. La mujer la alcanza a abrazar y el agujero en donde caía Rose, se detiene. Es la madre de Rose.
Se aleja un poco de su hija, quiere decir algo, pero antes de hacerlo unas cadenas comienzan a amarrarse en ella, empujándola hacia abajo, observando como su madre sonríe con burla al verla.
- ¡¡DESPIERTA, VIEJA BRUJA!!
...
Se despierta de golpe, un niño de unos siete años la está viendo con molestia, desconcertada, voltea hacia todos lados recordando que lo primero que hizo después de salir de la mansión fue acostarse en la banca donde pasan los autobuses.
- No ves que me estoy queriendo dormir - Habla con fastidio-
El niño le saca la lengua con los mocos fuera, un completo fastidio.
- ¿Acaso quieres que vengan los monstruos a llevarte por desobediente? -Pregunta con molestia.
- Ya estoy grande, no creo en esas cosas -Dice berrinchudo-
- Vete de aquí -Dice estresada-
- ¡No quiero! -Alza la voz-
- Deja de ser un fastidio
- ¡Está en mi banca vieja bruja!
- No me interesa.
- ¡ES MUY MOLESTA!
- Si te fueras de aquí no te molestaría.
Se da cuenta de que no le importa, por lo que se comienza a reír mientras canta una canción fastidiosa para que se vaya, diciendo cosas como que es una vieja, bruja, fea, cosas por el estilo, sin embargo, la paciencia de Rose, se acaba. Se levanta de la banca para darle un golpe leve en la cabeza.
- Ahora, ¿te puedes ir? -Expresa con una sonrisa-
Gran error, el niño comienza a llorar a todo pulmón, la gente de alrededor comienza a mirar la escena, pero no le importa, se postra firme ante al niño.
- Si tienes pensado volver a comportarte de esta manera con tus mayores, recuerda esto mocoso, malcriado -Dice seriamente-
La mujer se voltea, pero antes de que pudiera dar un paso un golpe va directo a su mejilla, quedando plasmada, ve como una mujer agarra al niño y lo carga. Al seguir, la madre mira furiosa a la mujer.
- ¿Cómo te atreves a golpearme? -Pregunta con furia-
El golpe la saca de quicio, así que, mientras ella la mira molesta, la señora no se queda atrás.
- ¡¿Por qué golpeó a mi hijo?! -Alza la voz-
- Su hijo es un mocoso malcriado que necesita modeles. Por cierto, no soy ninguna vagabunda, vieja ruka -Dice molesta.
- Esto no se quedará así, la demandaré por maltrato infantil.
- Entonces no veremos en el juzgado, la demandaré para que la arresten por no educar bien a su hijo. Unas buenas nalgadas es lo que le falta.
- Usted que me va a decir cómo educar a mis hijos, que no se avistó en un espejo.
La señora empieza a irse con el niño en brazos, sin embargo, algo la deja pensando, ve cómo el niño le saca la lengua de una manera victoriosa. Trata de ignorar el tema, comienza a retirarse a donde sus pies la quieren llevar, pasando por lugares que realmente no conoce, que son muy hermosos.
Los tacones que traía puesto se han perdido, lo más probable es que se los hayan robado.
Mientras sigue caminando se da cuenta de que la gente la ve con cara de asco, es cierto que en este momento no tiene hogar, pero tampoco es para que la miren de esa manera, ni siquiera está sucia. Es por eso que decide mejor irse a ver a un espejo para comprobar algo y cuando por fin encuentra una tienda con espejo se acerca y se da cuenta de lo que está pasando.
- ¡¿QUÉ ME SUCEDIÓ?!
El cabello de la mujer está completo de chicle con pintura, la ropa que trae puesta también está llena de pintura, aparte de tierra con líquido pegajoso, lo más probable es que haya sido el niño. También su maquillaje está corrido haciéndola parecer un payaso de circo.
No puede dejar de mirarse en el espejo hasta que una persona sale de la tienda muy bien vestida, al verla, observa a una mujer robusta, morena, su cara es familiar, pasan unos segundos hasta que se da cuenta de que era una mujer que solía perseguir por todos lados a Rose.
Se le ocurre una brillante idea, pedirle ayuda, pero cuando está a punto de hacerlo, la mujer se acerca a ella con repudio, dándose cuenta de que será inútil pedirle ayuda.
- Disculpe, pero tiene que irse de la tienda, hay clientes adentro y su presencia les causa repulsión -Dice sin escrúpulos-
En ese momento llega una cliente que parece de EE. UU ... Quien no para de mirar de arriba a abajo a Rose.
- Tiene que alejar a esta muerta de hambre, está arruinando mi día -Dice con asco
- Por supuesto, lamentamos los inconvenientes. -Dice rápidamente.
- Chica, soy Rose -Dice rápidamente.
La otra mujer se retira dejándolas a ellas solas.
- Sé que es usted, le pido que se vaya -Dice avergonzada-
- ¿Qué pasó con admirarme?, ¿Acaso nada más querías mi dinero?
- ¡Seguridad!
Los guardias la agarran con fuerza en ambos brazos y la sacan de ese lugar mientras todos ven la escena. Lo que no entiende es porque ella se dio cuenta y no se sorprendió, eso fue el día de ayer.
En ese momento se da cuenta de algo...
- Hijo de perra -Dice con furia.
CAPUM
- ¡¡ATRÁPENLA!!
Comienza a correr lo más rápido que puede para acercarse a la primera televisión que encuentre. Agradece haber practicado un poco de defensa personal si no, no hubiera podido zafarse de los guardias tan rápido.
Tras pasar por varias calles, logra mirar un puesto de lujo, se intenta acercar, pero otra televisión la detiene. Viniéndose todo abajo.
En la pantalla se ve cómo está con Daniela.
Tienen los anillos de matrimonio puestos. El corazón de Rose, se quiebra por completo. Es la mansión que apenas ayer era de ella, varios reporteros están ahí preguntando a la pareja sobre su felicidad.
- Sé que muchos se han de preguntar acerca de Rose, quisiera informar que la señorita Rose no es más la dueña de esta propiedad, me las cedió a mí y a mi esposa -Dice con una sonrisa-
- Ahora él es mi esposo, espero que la señora Rose pueda ser feliz en donde sea que decida ir, pero Alex ahora me pertenece.
- Mi esposa y yo, le deseamos una buena vida como nosotros tenemos la nuestra.
Un reportero levanta la mano y Alex le cede la palabra.
- ¿Cómo sabemos que no nos está mintiendo?
- ... Sabía qué dirían eso, déjenme enseñarles.
~Chas~
Truena los dedos y un sujeto en traje le entrega un maletín con unos papeles adentro.
- Quiero que observen este documento con esta firma de aquí, es la firma de Rose, de acuerdo con todo lo que les estoy diciendo, ustedes pueden juzgarlos por sí mismos. -Dice con tranquilidad-
Los reporteros quedan callados, se ve que es el documento original, siendo en efecto su firma.
- Rose, se ha ido a Estados Unidos, quiere despejarse por un tiempo, es por eso que no nos contactara por un tiempo.
Pequeñas gotas comienzan a caer del cielo, en medio de la calle viendo a los enamorados, Rose no sabe qué hacer, en este momento ella también comienza a llorar.
Está hecha un caos...
Está sola...
Destruida...
Rota...
~POOM~
Rose desconcertada, abre los ojos, parece estar en una cama, o más bien parece una jaula.
...
- ¡¡PRISIÓN!!
- ¡GUARDA SILENCIO!
Voltea y lo primero que ve, es un oficial de policía.
- ¿Por qué estoy en este lugar? -Pregunta confundida-
- Cometió un robo.
¿No es un crimen? -Pregunta con seriedad-
- Pero yo no robe nada.
- La señorita Dana Gutiérrez nos informó que la vio robando en su tienda.
- Está mintiendo. -Dice firme-
- ¿Piensa que le creeré a usted en vez de a la señorita?
- Pero digo la verdad.
- Es una vagabunda sin oficio, que le gusta conseguir las cosas rápidas y fáciles.
- Soy la señorita Rose Arriaga.
- Sí, por supuesto, yo soy Zack Efron
- Por favor créame, soy la señorita Arriaga.
- Si no guarda silencio, la arrestaré por más tiempo por mentir sobre su identidad.
-... ¿Por lo menos puede decirme qué horas son?
- Son las 12 de la noche, aunque dudo que tenga algún pendiente por lo que pregunta.
Sabe que es inútil y vuelve a la cama cerrando los ojos, sin duda uno de los peores días de Rose.
Continuará...