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Ámame Otra Vez

Ámame Otra Vez

Autor: : LITA MANGAS
Género: Romance
Luego de comprometerse con Kevin, Anne se casó con él, debía dar a luz a su hijo en el transcurso de un año, si eso no pasaba, no obtendría nada. Durante el matrimonio no recibió nada más que una humillación constante. Por eso, antes de que naciera el bebé ya estaba demasiado cansada e impaciente, se había dado por vencida. El día del accidente de Kevin ella lo salvó arriesgando su vida y luego desapareció por completo. Después de un tiempo, sus destinos volvieron a unirse, el bebé hizo que ella tuviera que volver a él. Pero esta vez algo había cambiado: ella ya no era esa mujer que soportaba todo por amor, ¡solo quería luchar por su hijo!

Capítulo 1 Su amada

El teléfono que estaba sobre la mesita de noche era lo único que se escuchaba dentro de la enorme habitación, el sonido constante del dispositivo irritó de sobre manera a Anne Luo.

Ella luchó por agarrar las sábanas mientras chasqueaba sus dientes e intentaba despertar al hombre a su lado. Pero antes de que pudiera pronunciar palabra alguna Kevin Fu se colocó encima de ella en un rápido movimiento, haciéndole gemir de placer.

Quedó tan extasiada que solo tenía fuerzas para apretar la mandíbula.

Su cuerpo estaba completamente inmóvil debajo de su esposo.

Luego de recomponerse, el hombre se quitó de encima del cuerpo de Anne y, sonriendo perezosamente, extendió la mano hacia el celular para atender finalmente la llamada.

"Cariño, llegaré pronto. ¿Me estás esperando en la sala?". Luego de una breve pausa asintió diciendo: "Dame 5 minutos para darme una ducha primero, ¿de acuerdo? Te amo".

El hombre era increíblemente alto y corpulento, sus fuertes y tonificados músculos le hacían lucir encantador y sexy al mismo tiempo, especialmente con el sudor corriendo por toda su piel. Sin embargo, había algo de calidez y ternura en sus ojos, lo que no daba lugar a dudas de todo el amor y cariño que guardaba.

Pese a ello, Anne sabía muy bien que esa mirada amorosa no era por ella.

Su ternura le pertenecía solamente a una persona.

Escuchar su voz tan dulce hizo que se recompusiera al instante.

Completamente sumida en sus pensamientos, la mujer tomó la manta que había caído al suelo y se envolvió en ella, mientras Kevin Fu entraba al baño para darse una ducha.

Debido a que el hombre dejó la puerta abierta, ella podía escuchar desde la cama el sonido del agua cayendo en las baldosas.

Mientras tanto, ella recorrió la habitación con su mirada dándose cuenta de que todo lo que había dentro de la misma era importado, lo cual quería decir que cada uno de los artículos habían costado una fortuna.

Anne había estado en muchos hoteles cinco estrellas y, realmente, no encontraba diferencias entre aquellas habitaciones y las que formaban parte de la villa de la familia Fu.

"Necesito que bajes y tomes unas fotos para mí", le ordenó Kevin saliendo del baño e interrumpiendo sus pensamientos.

Su tono de voz volvió a ser frío y cortante, tratándola como un objeto más de su colección.

Era más que evidente el desprecio que sentía por ella, pese a que era su esposa, no existía amor alguno entre ellos.

Hacía mucho tiempo que su matrimonio había pasado a ser solo una obligación. Es por esto que todas las noches se acostaban juntos de manera automática, ya que, la cláusula más importante del contrato establecía que ella debía quedar embarazada de él antes de finalizar el año.

De no cumplir con ello, se especificaba que le serían arrebatadas sus acciones del Grupo AN y, en consecuencia, sería expulsada inmediatamente de la ciudad.

No existía otra empresa que pudiera compararse con el Grupo AN que encabezaba la lista de la revista Forbes.

En cuanto a cerrar tratos exitosamente, su presidente: Kevin Fu, era el mejor que había. Siendo solo un adolescente de diecisiete años logró duplicar el valor de la empresa y aumentar las acciones de esta, llevándola a ser la número uno de Forbes.

Se ganó el lugar del 'Esposo perfecto' por tres años consecutivos, todas las mujeres deseaban casarse con él. Además, se ganó el título de 'El hombre más legendario a través del mundo'.

Con tan solo escucharlo hablar, Anne supo que su querida novia ya estaba esperándolo abajo.

"No soy una fotógrafa profesional", dijo con sinceridad.

"Te di una orden y debes cumplirla, así que baja y toma las fotos", expresó Kevin mientras la miraba fijamente. Su mirada era tan fría y oscura como la noche. "¿Realmente eres tan estúpida como para no saber cómo usar un teléfono? De ser así, tal vez no deberías tener el cargo de vicepresidente en el Grupo AN".

"¡Tú...!", comenzó a decir Anne, pero se contuvo. El odio y la ira subieron como lava ardiente dentro de ella, pero lo único que pudo hacer fue apretar la mandíbula.

El hombre caminó hacia la puerta de la habitación con aires de superioridad y, sin voltear a mirarla, le dijo: "No olvides que esta noche tienes que asistir a la cena en el restaurante del hotel 'Nube y Cielo'. Si llegas tarde y llega a haber alguna pérdida por tu culpa, tendrás que compensarlo todo".

Anne lo miró fijamente y apretando los puños mientras salía del lugar, la rabia que sentía era tan fuerte que por poco le salía fuego por los ojos. Para él, no existía nada más importante que su querida novia.

Tratando de calmarse un poco, aflojó sus manos y se dirigió hacia su armario para buscar la ropa que usaría durante la velada.

Para poder conservar sus acciones en la empresa, debía soportar los desplantes y malos tratos, pero ¿era ese realmente su único objetivo? Su corazón se estremeció al pensarlo.

Sus ojos brillaban de pura tristeza.

Luego de un largo rato divagando en sus pensamientos, finalmente decidió usar un vestido largo. Al pasar la prenda por su cuerpo notó una incomodidad en su zona íntima, Kevin siempre era muy brusco al tener relaciones sexuales con ella, más allá de eso, no tenía ninguna marca o algo visible.

La menospreciaba cada vez que lo hacían.

Él ni siquiera la miraría de no existir un contrato de por medio.

Tratando de ocultar el dolor en sus genitales, bajó las escaleras hacia la sala.

Kevin ya se encontraba tomándose fotos con su amada Cherry Ye al momento en que Anne terminó de bajar.

El vestido que usaba Cherry era tan blanco como la nieve, este remarcaba su figura a la perfección y realzaba la belleza de su rostro.

Daban la impresión de ser una pareja creada por los mismísimos dioses.

El hombre por fin se percató de la presencia de su esposa.

Rápidamente, la sonrisa en su rostro se esfumó. "¿Por qué te tardaste tanto?", dijo con irritación.

Una vez más, Anne intentó cubrir su ira con una respiración profunda. En ese momento, su único pensamiento era estrellar la cara del hombre contra la pared.

Mientras Cherry Ye se encontraba acurrucada en los brazos de su amado, le dirigió una mirada a su prima Anne y le sonrío a manera de disculpa a la vez que le expresaba: "Fue Kevin quien insistió mucho en la idea de publicar una foto de los dos juntos en nuestras redes sociales. Quiere que ese sea uno de mis regalos de cumpleaños y dijo que lo haría cada año".

Sin prestarle atención a la explicación de su prima, Anne extendió la mano hacia su esposo, "Dame tu teléfono", dijo secamente.

Al tiempo que le sonreía a Cherry con cariño, prácticamente le lanzó el celular a su esposa.

"Espero que las fotos queden bien, de no ser así, tendrás que tomar lecciones sin salir de casa por varios días hasta que aprendas. Puede que tengas un mejor futuro de esa manera que dentro de la empresa, más aún si estás por perder tus acciones", le dijo con un tono amenazante.

El corazón de Anne se llenaba cada vez más de resentimiento, pero de su boca no salió una palabra.

El hecho de que la mujer no le replicara ocasionaba en Kevin una gran molestia.

Al notar la indiferencia de la mujer, decidió colocar su mano sobre el muslo de Cherry.

"¡Kevin, por favor, no hagas eso!", dijo Cherry con un tono juguetón mientras sus mejillas se sonrojaron de manera inmediata.

La chica se recostó sobre el pecho de su novio, aun así, su mirada estaba fija en su prima, sus ojos brillaban con malicia, como desafiándola a decir algo.

La posición en la que estaban los novios indicaba mucha intimidad.

La tela del vestido de Cherry era tan suave que se unía como seda al lujoso traje de Kevin.

Anne mantenía su aparente indiferencia al no pronunciar palabra alguna, permaneciendo fría y distante. Sin importar lo mucho que odiaba a aquella pareja, no les haría saber, de ninguna manera, todo lo que le afectaba ese tipo de situaciones.

Lo único que quería era no verlos nunca más. Aunque, por el momento, no le quedaba más remedio que calmarse y seguir con la sesión fotográfica que le habían impuesto.

En ese momento, Kevin cambió de pose para otra foto, esta vez sostuvo la cintura y una pierna de Cherry. Para fotos anteriores, incluso la besó en los labios.

La chica posó con un tierno gesto en los labios.

Anne estaba atenta a capturar con la cámara cada una de las poses que hacían.

Su rostro se mantenía impasible pese a las imprudencias de la pareja. "Dame mi teléfono, quiero asegurarme de que Cherry luzca bien en cada una de las fotos. De no ser así, tendrás que tomarlas de nuevo".

Sin pensarlo dos veces, Anne se lo entregó.

Como una niña consentida, Cherry golpeó al hombre en el brazo. "¿Piensas que podría salir mal en las fotos?", preguntó.

Inmediatamente, Kevin la bombardeó con besos en toda la cara. "¡Claro que no pienso eso! No cabe dudas de que eres la mujer más hermosa que existe", dijo halagándola. "Lo que pienso es que Anne no es capaz de capturar toda tu belleza".

Cherry lo miró sonriendo y le preguntó: "¿Estás consciente de que la belleza viene de genética?".

Anne y Cherry eran primas, pero lo único que tenían en común era la belleza. Sin embargo, Anne pensaba que el atractivo de su prima era inigualable.

Ante la interrogante de su novia, Kevin asintió en seguida.

Sin lugar a dudas, Cherry era una mujer hermosa. Su blanca piel realzaba su brillo natural, su larga cabellera oscura le caía hasta la cintura, acentuando su bello rostro y sus ojos grandes y redondos. Algo en su mirada daba la impresión de ser una niña en el interior, la inocencia que expresaba era imposible de comprobar.

Era una chica alta y su cuerpo estaba definido por sus curvas. Era una diosa ante los ojos de cualquier hombre que la mirase.

En cualquier fotografía en la cual apareciera saldría perfecta, en especial estas últimas que su prima había tomado con todo su corazón.

Kevin revisó cada una de las fotos que su esposa había tomado. Verificando que en cada una realmente destacaba la belleza de su novia. No logró encontrar ningún defecto en ninguna de ellas.

Con una rabia que no podía explicarse, guardó su teléfono y le dijo con irritación: "Ya te puedes ir, no te necesito más".

Sin embargo, la llamó cuando ella estaba a punto de irse, diciéndole:

"Espera un momento", le ordenó mientras se cruzaba de brazos e inflaba su pecho. "Vas a tener que cambiarte de ropa, estás vestida del mismo color que Cherry. Tienes prohibido usar cualquier prenda semejante durante la fiesta, no te permito que le faltes el respeto".

Los gestos en su cara eran implacables mientras le decía: "Te exijo que tires a la basura cualquier otra prenda que se asemeje a la de Cherry".

El fuego que le producía la ira la consumía cada vez más. Mientras apretaba su mandíbula, ordenó las palabras en su cabeza antes de hablar. "Pensaré muchas cosas buenas de ti".

¡El único delito que había cometido fue usar un vestido blanco! ¿En qué momento fue una falta de respeto hacia Cherry?

Mientras se apretaba los puños se alejó con una mirada asesina.

Cherry, al ver la escena, contuvo una sonrisa en sus labios, mientras un brillo amoroso salía de sus ojos al ver al hombre a su lado.

Anne desgarró con furia su hermoso vestido blanco y lo tiró al suelo.

El blanco siempre había sido el color favorito de Cherry.

Anne despreció su elección y se juró nunca más usar ese maldito color, o alguno que se le asemejara.

"¿Publicaste ya nuestras fotos, cariño?", interrogó Cherry a su novio mientras se apoyaba en su pecho.

Recomponiéndose, Kevin le sonrió a su novia al tiempo que le decía: "Ahora mismo lo hago, cariño".

Volvió a revisar las fotos y escogió la que pensó que mejor los identificaba. En la elegida, reían felizmente, se abrazaban pareciendo ser la pareja más feliz que existía. Aun así, la rabia iba creciendo en su interior a la vez que miraba fijamente la foto. Sin emitir palabra alguna, hizo la publicación en su red social.

En el pie de foto escribió: 'Que pases un muy feliz cumpleaños, hermosa. ¡Siempre serás mi único amor!'.

Al instante los comentarios se hicieron notar.

El señor He dijo: "Torturan a un pobre perro soltero con este tipo de fotografías".

El señor Sun dijo: "¿Por qué no restregármelo en la cara? Amigo, me estás matando con esto. ¡soy uno de tus amigos solteros, dame un respiro!".

Los comentarios halagando a la chica no se hicieron esperar: "¡Cherry, estás radiante! ¡Feliz cumpleaños! Mi deseo es que permanezcan juntos en esta vida y la que sigue".

No era un secreto para nadie que Kevin estaba casado, pero también sabían que todo su amor le correspondía a una sola mujer.

Capítulo 2 La ruta de la reina (Primera parte)

Kevin no mencionó ni una vez a su esposa en las redes sociales, a decir verdad, la única persona que aparecía en todos lados junto a él era su amada novia.

Todos pensaban que era un hombre enamorado. Ninguna persona se atrevió a siquiera referirse en algún momento al hecho de que se mostrara tan natural con otra mujer cuando aún seguía casado con una persona diferente. Este tipo de beneficios los generaba al ser el hombre más poderoso de la ciudad, nadie podía hablar, ni cuestionar, lo que hacía o decía.

Anne había optado por usar un vestido rojo y corto, peinó su larga cabellera por detrás de las orejas. Su rostro natural, sin una pizca de maquillaje, la hacía lucir mejor que cualquier otra mujer.

Su esbelta figura resaltaba las curvas de su cuerpo, a diferencia de Cherry que parecía una diosa, Anne podía compararse con una reina.

Su cara resplandecía aún más con el colo rojo oscuro de su atuendo.

El chofer del auto amablemente le abrió la puerta al llegar al hotel 'Nube y Cielo'.

Este lugar era uno de los más lujosos de la ciudad, todo aquel que quisiera visitarlo debía tener una reservación con mucha anterioridad. Al ser tan ostentoso, no cualquier persona podía darse el gusto de visitarlo, la cuota anual rondaba el millón de dólares por lo cual solo aquellos que contaban con una buena posición económica podían permitírselo, era tan exuberante que no se podía describir por completo.

La hermosa habitación privada que Anne había reservado estaba ubicada en el tercer piso, era el sitio que había escogido para la cena con los miembros del Grupo KIA.

"Acabo de tener una conversación telefónica con el secretario Wang y me informó que el avión del CEO del Grupo KIA acaba de arribar, eso quiere decir que él también asistirá a la cena", le dijo al oído la asistente de Anne.

De inmediato su estrés aumentó causándole un tic en el ojo, debido a que este Grupo era de los más importantes y grandes de la ciudad vecina y también estaba entre los primeros de la lista de Forbes.

En varias oportunidades el Grupo AN había intentado hacer alguna colaboración con ellos, pero siempre obtenían la misma respuesta: "Lo estamos pensando, aún no lo hemos definido".

Parecía que las cosas habían cambiado, ya que el director ejecutivo acudiría especialmente a dicho encuentro, ¿quiere decir que las posibilidades de que ya podrían tener una respuesta eran mayores? ¿O todo lo contrario?

La preocupación invadía el cuerpo de Anne, sin embargo, su cara no mostraba ningún tipo de emoción. "¿Comprobaste que toda la comida y bebida estén en orden?", preguntó educadamente.

"Sí, lo hice", respondió la asistente rápidamente.

Todos los altos ejecutivos del Grupo KIA estaban invitados a la cena. Anne quería que la velada fuera perfecta y, más aún, sabiendo que el CEO también estaría presente.

Una vez dentro de la habitación, la mujer y su asistente revisaron meticulosamente todos y cada de los muebles del lugar para asegurarse de que estuvieran en orden. Cuando estaban a punto de tomar asiento, el celular de su empleada sonó indicando que recibía una llamada.

Luego de colgar, la chica se giró hacia Anne para decirle: "Señora Vicepresidenta, Michelle me acaba de informar que los invitados ya se encuentran en la recepción".

"Por favor, dile que los traiga hasta acá". Enderezando su espalda, Anne procesó la información tranquilamente.

"Sí, señora, como usted diga". La asistente dio las indicaciones por el celular y luego colgó.

Aunque ya habían pasado algunas horas del encuentro con su esposo, sus piernas seguían doliendo. El dolor en sus caderas le dificultaba moverse con normalidad. Pese a que lo único que deseaba era descansar, sabía perfectamente que no podía hacerlo, ya que los invitados ya estaban por entrar. Una pizca de reproche brilló en sus ojos, al tiempo que miraba fijamente las puertas de la habitación y aireaba su rostro.

No era la primera vez que recibía un gran cliente, así que no entendió por qué un extraño calor invadió su cuerpo. ¿Sería acaso por el aire acondicionado?

"¿La temperatura de la habitación es la adecuada?", le preguntó a su asistente.

"Pareciera estar bien, marca 24 grados", le indicó la chica.

El aire acondicionado del establecimiento funcionaba perfectamente. A pesar de que la temperatura dos grados más fría de lo normal, Anne sentía mucho calor.

Quizás pude haber sido a causa de la presión que la invadía.

En ese instante se abrieron las puertas frente a ella, dejando ver a un hombre alto pasar por ellas.

De inmediato, sintió una extraña atracción hacia él, sus penetrantes y profundos ojos se le asemejaron enormemente al mar. Este llevaba un elegante traje color gris plata y en sus labios se asomaba un esbozo de sonrisa.

Sin lugar a dudas, este hombre era el más atractivo y cautivador entre sus acompañantes, en seguida sobresalió del grupo.

Al momento en que se percató de la presencia de Anne, su sonrisa se hizo notar.

Lo hizo de una manera tan cautivadora que la mujer no pudo evitar detallarlo.

"Disculpe, hace unos instantes nos cruzamos con Kevin y nos hizo retrasar un poco. No imaginé que se encontrara en el piso de arriba celebrando el cumpleaños de su novia Cherry", exclamó sonriendo uno de los acompañantes del hombre de traje gris. El hombre que habló resultó ser el señor Zhao, director del Grupo KIA. Había pronunciado esas palabras como algo tan natural que le produjo un ligero dolor en el corazón a Anne.

Poco a poco sus ojos se nublaron mientras pensaba: '¿De verdad Kevin le está celebrando el cumpleaños a Cherry? Y ¿justo en este mismo lugar?', sacudió la cabeza para intentar alejar todos los pensamientos que tuvo en esos segundos. No era el momento adecuado para ello.

"¿Ya tiene CEO nuevo en la compañía?", preguntó al director Zhao, en un intento por cambiar de tema, con una sonrisa educada.

Con orgullo el director Zhao respondió: "Su instinto no se equivoca, señora vicepresidenta, en efecto este es nuestro nuevo CEO, Ryan Xiao".

"He escuchado muchas cosas sobre usted, señora vicepresidenta", expresó el CEO mientras daba un paso adelante y alcanzaba la mano de la mujer como el buen caballero que era.

No podía negar lo cautivada que estaba al mirar fijamente el rostro de aquel hombre. Con un leve golpe con el codo, su asistente le hizo volver a la realidad.

En consecuencia, Anne reaccionó y estrechó la mano del hombre.

De la nada, Ryan la atrajo hacia su pecho, se acercó más y le dijo muy bajo al oído: "Feliz cumpleaños".

Al instante de escuchar esas palabras, Anne se congeló y su piel se puso más blanca de lo que ya era.

Sí, era su cumpleaños... Y alguien realmente lo recordó. Las lágrimas amenazaban con salir rápidamente, Anne solo pudo parpadear para intentar detenerlas. Pensaba lo injusto que era el pasar su cumpleaños trabajando, mientras que su esposo celebraba el de su amada novia.

No estaba segura de si Kevin lo recordaba o simplemente decidió ignorarlo.

Zhao rio con incomodidad y explicó: "Su efusivo saludo es debido a que recién llegó de Francia, a todos nos agasajó de la misma manera".

Con aquella explicación los ojos de Anne mostraron un destello de decepción y dijo: "Me complace mucho conocerlo, Señor Xiao. Los invito a tomar asiento".

Luego de guiar a Ryan hasta el asiento de honor, que se encontraba junto al de ella, procedió a terminar de saludar a los ejecutivos que faltaban.

Al parecer, Zhao había decidido por alguna razón alterar a Anne y sacarla de sus cabales ya que, una vez más, quiso sacar el tema del que ella no quería hablar: "¿Por qué su esposo no está acá con nosotros?", preguntó al acercarse al asiento de la mujer. "Acaso está...".

Capítulo 3 La ruta de la reina (Segunda Parte)

Ryan interrumpió al director con un tono frío y cortante: "Señor Zhao...". La tensión en el aire podía cortarse con un cuchillo.

Al instante una traviesa sonrisa apareció en su rostro mientras decía: "La verdad es que Anne y yo estudiamos juntos hace muchos años".

Zhao no podía creer las palabras que acababa de escuchar.

En realidad, ninguna de las personas que asistieron a la cena podía ocultar su asombro. Ninguno se imaginaba que existiera alguna conexión entre ellos, entonces todos se miraban entre sí sin entender lo que estaba pasando, querían saber la historia completa de ambos.

Mientras tanto, la sonrisa de Anne y Ryan demostraban complicidad. La mujer no podía creer que, a pesar de todos los años que habían pasado, este hombre aún la recordara.

Zhao, luego de escuchar las palabras de su jefe, se sintió muy avergonzado y sonrío incómodamente. Justo en ese momento, llevaron el vino a la mesa y de inmediato sirvió dos copas. Anne fue la primera en recibir una de ellas. "Quisiera disculparme, mi pregunta estuvo totalmente fuera de lugar. Ojalá pueda perdonarme", dijo bajando la mirada.

La sonrisa en el rostro de ella pasó de ser natural a una más forzada.

Debido a la obligación que tenía para cumplir con el embarazo pactado, no podía probar una gota de alcohol. Incluso en su rostro no había ni una pizca de maquillaje, la familia Fu se aseguraba de que ella cumpliera al pie de la letra con su parte del trato, por ende, no podía adquirir absolutamente nada sin la supervisión de ellos.

Su asistente actuó con rapidez y tomó ella la copa de vino de las manos del hombre, diciéndole: "Lo siento, señor director, pero nuestra vicepresidenta es alérgica al alcohol. Por favor, permítame brindar con usted en su lugar".

El hombre no tuvo tiempo de reaccionar y cuando ya la chica le había devuelto la copa, esta estaba completamente vacía.

Impactado, Zhao asintió viendo a la chica. "Muy bien hecho, señorita", admitió. Sin decir nada más, bebió su copa de vino.

Por otro lado, Ryan sirvió un vaso de jugo y se lo entregó a la mujer con una sonrisa amable, mientras que él estaba bebiendo vino tinto.

"¿Quisieras brindar conmigo por los viejos tiempos?".

De repente, Anne se perdió en la sonrisa del hombre frente a ella y, sin notarlo, ella también sonreía. Intentaba recordarlo con su aspecto de antes, pero estaba muy cambiado. En el momento en que iba a tomar el vaso que le ofrecía Ryan, las puertas de la habitación fueron abiertas.

Rápidamente, todos se percataron de la presencia del hombre que entró.

Vistiendo una elegante camisa negra con unos pantalones a juego, Kevin apareció en la reunión. Sus ojos oscuros intimidaron a los asistentes de la velada causando que apartaran la vista de él.

Con paso firme y una mirada amenazante se dirigió a la mesa donde Ryan aún sostenía el vaso de jugo para Anne. Con una sonrisa arrogante en sus labios, habló: "Buenas noches, señor Xiao. Supongo que no tiene idea de que mi esposa se encuentra en preparación para el embarazo, ¿o sí?".

Al instante, Anne quedó helada en su asiento, sin poder pronunciar palabra, lo único que alcanzó a hacer fue mirar incrédula a su esposo.

¿Con qué intención querría avergonzarla frente a aquellos ejecutivos?

Con una mirada fría parecida a la de una serpiente, Kevin avanzó a paso tranquilo. Daba la sensación de ser un depredador acechando a su presa.

"Ese jugo es muy amargo", dijo en un tono cortante. "Le hará daño a mi esposa", finalizó.

Ante todos los intentos por avergonzar a Ryan, este parecía no ofenderse. En manera de respuesta, levantó su copa con una sonrisa falsa en su rostro, mientras decía: "En efecto, no estaba al tanto de que te estuvieras preparando para un embarazo. Brindaré en tu honor con esta copa".

El lugar cada vez se sentía más tenso e incómodo.

La hostilidad de Kevin hacia el CEO era más que evidente. Una vez más, Zhao habló en un intento de cambiar el tema.

"¿Kevin, cómo va la celebración del cumpleaños de Cherry?".

Haciendo caso omiso a la palabras del director, Kevin continuó: "Estoy al tanto de que el señor Xiao y mi esposa asistían juntos a clases. Decidí presentarme en la velada para saludarle a usted, señor CEO", dijo esto esperando ser gratificado.

Por sus poros brotaba la arrogancia.

En seguida, tomó una copa de vino de la mesa y la levantó señalando al hombre frente a él mientras exclamaba: "Señor Xiao, quiero proponer un brindis en su nombre, pero usted también debe proponer uno en mi nombre".

A continuación, golpeó suavemente su copa con la de Ryan.

La tensión aumentaba sin parar dentro de aquel lugar.

El rostro de Ryan tenía una sonrisa intachable. Se podría decir que en realidad no se sentía ni un poco intimidado. De inmediato, bebió su vino.

Sus copas volvieron a llenarse sin que ellos se movieran de sus lugares.

"Entonces, es mi turno de proponer un brindis en su honor, Kevin", dijo complacido.

La mirada de Kevin oscureció aún más mientras preguntaba: "Ni siquiera tiene idea del motivo de su brindis, ¿cierto?". Todos parecían haber congelado sus movimientos alrededor de los dos hombres.

Anne no podía idear una manera de salir de aquella situación y eliminar la tensión que se había creado entre ellos. Muy confundido, Ryan solo frunció el ceño, sin saber qué responder.

Con un gesto de molestia y desprecio en sus labios, Kevin habló muy despacio para que no se perdiera ninguna de las palabras que decía: "Esta copa de vino es mi castigo para usted. Es la consecuencia de no haber asistido a mi boda con Anne".

El esbozo de sonrisa que tenía en su rostro desapareció luego de decir esas palabras.

Tan solo un segundo después, estrelló su copa contra la mesa, ocasionando que el líquido se esparciera manchando todo el mantel. Seguido a esto, se giró hacia la asistente de su esposa para indicarle: "Emily, asegúrate de cuidar muy bien a tu jefa y de hacer que regrese a casa temprano".

Salió de la habitación hecho una furia y sin darle tiempo a la chica para responder.

Aún después de haberse ido, todos seguían estáticos en sus mismas posiciones, daban la impresión de ser cubos de hielo dentro de un congelador.

"Sí, señor, así será", alcanzó a decir Emily, saliendo un poco de la angustia que sentía, después de todo ella era, ciertamente, la asistente de Anne.

Anne se sentía increíblemente furiosa mientras veía a su esposo abandonar el lugar. Aun así, decidió no perder los estribos frente a los invitados que seguían atónitos.

El gesto en los labios de Ryan hacía que fuera incluso más notoria su rabia. Estaba sonriendo, pero sus ojos se habían tornado fríos y oscuros.

'Ten por seguro que nos cruzaremos mucho más seguido, Kevin', pensó.

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