Género Ranking
Instalar APP HOT
Inicio > Romance > Ámame si te atreves, jefe
Ámame si te atreves, jefe

Ámame si te atreves, jefe

Autor: : Sra De Taker
Género: Romance
La mayoría de nosotros esperamos encontrar un trabajo que nos haga suspirar, que nos haga amarlo hasta ir ascendiendo con esfuerzo y completa dedicación, pero no todo puede ser tan simple en esta vida. Sería demasiado fácil si todo fuera como soñamos. Daphne es una pelirroja que le gustaba hacerse notar por su trabajo. Siendo hija única, pero luchadora. Estaba terminando sus estudios en administración y por sus increíbles notas y rendimiento, pasó de pasante a empleada a tiempo completo. Una jovencita de 24 años de edad, recién graduada y con miles de sueños en su maleta, le tocó pasar los peores momentos de su vida, en donde había encontrado, por fin, un trabajo que amaba. Ella quería ser la mejor asistente, pero su nuevo jefe le haría pasar los peores momentos de su vida, al cambiarle la manera de ver el mundo y enseñarle que el amor no es un cuento de hadas. Atención: Queda prohibida la reproducción total, o parcial de está obra por cualquier medio sin previo aviso por escrito al autor.

Capítulo 1 Sinopsis

La mayoría de nosotros esperamos encontrar un trabajo que nos haga suspirar, que nos haga amarlo hasta ir ascendiendo con esfuerzo y completa dedicación, pero no todo puede ser tan simple en esta vida.

Sería demasiado fácil si todo fuera como soñamos.

Daphne es una pelirroja que le gustaba hacerse notar por su trabajo. Siendo hija única, pero luchadora. Estaba terminando sus estudios en administración y por sus increíbles notas y rendimiento, pasó de pasante a empleada a tiempo completo.

Una jovencita de 24 años de edad, recién graduada y con miles de sueños en su maleta, le tocó pasar los peores momentos de su vida, en donde había encontrado, por fin, un trabajo que amaba.

Ella quería ser la mejor asistente, pero su nuevo jefe le haría pasar los peores momentos de su vida, al cambiarle la manera de ver el mundo y enseñarle que el amor no es un cuento de hadas.

Él no creía en el amor y ella era una romántica empedernida.

Ambos tenían carácter fuerte y les gustaba su trabajo, pero eran muy diferentes a la vez y nunca podían estar de acuerdo con nada.

¿Podrían darse una oportunidad?

¿El amor podría hacer que él cambie?

Aprendes con los daños, no con los años.

El amor para él, era dañino y no sabía como actuar frente a esa pequeña pelirroja.

Capítulo 2 Prólogo

Dos años atrás...

Daphne.

Podemos creer que todo en esta vida es posible si damos lo mejor de nosotros mismos. Creemos fielmente que todo saldrá bien si ponemos de nuestra parte y confiamos en nuestro pulso. Damos hasta lo imposible por conseguir nuestro sueño.

No soy la excepción.

He trabajado en la compañía del señor Müller desde que tengo 16 años y he luchado día tras día con todo lo que estuvo en mi contra, por ser menor de edad. Empezando mi padre, que nunca estuvo de acuerdo que trabajara tan chica.

Soy hija única, no podía creer que su pequeña, madurara tan pronto y se fuera a trabajar. Mi madre y él me han dado todo lo que estuvo a su alcance y se los agradezco, pero eso no era suficiente, para poder tener una mejor vida.

El señor Anton Müller, me había pedido un favor que sabía que cambiaría mi vida en muchos aspectos. Él quería que su rebelde y horrible hijo, sentara cabeza, pero, no sabía cómo hacerlo entrar en razón. Su hijo debía heredar la empresa, pero la única condición era tener una esposa. No una cualquiera. Debía ser una mujer que supiera lo difícil que estaba la compañía en ese momento. También debía tener en cuenta la actitud de su hijo sobre las personas y, qué, como mínimo, el matrimonio debía durar 5 años. Quería asegurar que su hijo, en ese periodo de tiempo, se enamorara de su esposa.

Me había pedido el favor de que me casara con su hijo, Günther Müller.

Había rechazado la propuesta, primero porque aún me faltaba terminar la universidad y segundo, quería casarme de verdad. El señor Anton me propuso un matrimonio por conveniencia. Günther heredaba la empresa y no la tenía que vender, ya que su hijo, era un millonario con una de las más sólidas empresas de Alemania.

Esta empresa de arquitectura nos había ayudado durante años y ahora, necesitaba del tiburón de Günther. Necesitaban al hombre más rico de Europa para salvar a muchas familias de perder su trabajo y su padre, necesitaba de una nuera para darle la empresa a su hijo y mantener el empleo de las personas que peligraban.

-¿Cásate con mi hijo, Daphne? -pedía con vergüenza-. Confío en ti y en que podrás hacer cambiar de parecer a mi hijo.

-No puedo hacerlo. Ni siquiera conozco a su hijo. No puedo casarme con alguien que jamás he visto -niego con la cabeza-. Me disculpo, pero no me casaré con su hijo.

-Todavía te faltan dos años de estudios y debes los préstamos estudiantiles. Yo me haré cargo de todo, pero necesito que te cases con él -podía ver como se iba desesperando cada vez más.

-No puedo, lo siento...

-Ayudaré a tu familia. Piensa en todas las personas. Te daré 20 millones de dólares. Pagaré tus estudios y podrás ascender en la compañía con rapidez -trago grueso por esa propuesta-. Te estoy dando más de lo que te estoy pidiendo, Daphne... por favor.

-Está bien... lo haré -presiono mi sien-. ¿Qué tengo que hacer? Nunca hice esto antes.

-Mi hijo es un idiota y ha firmado el documento de matrimonio. No sabe quién eres ni cómo te llamas. Ha accedido porque se lo ha pedido su madre insistentemente -me empiezo a reír.

-¿Entonces solo debo firmar un documento y ya? -niego con la cabeza-. Mi esposo no sabrá de mí y debo fingir todo. Mi familia estará decepcionada de lo que me está pidiendo.

-Estoy desesperado, hija. Confío en ti y en lo buena persona que eres. Admiro tu trabajo y lo dedicada que siempre te pones cuando haces lo que te gusta -sonrío por sus melosas palabras.

-No quiero ascender por ayuda de nadie. Lo haré yo sola y por mis propios méritos. No necesito que me dé tanto, pero recibiré todo, ya que sería una locura perder esta oportunidad -suspiro-. 10 millones de dólares para poder tener a mi familia estable en todos los aspectos posibles y pagar mis deudas. ¿Nunca conoceré a mi flamante esposo?

-Tú sí sabrás quién es, pero él no -me entrega el documento firmado por su hijo.

-¿Por qué? -pregunto.

-Porque quiero que se enamore de ti genuinamente -me empiezo a reír-. Todos sabemos del contrato matrimonial, pero debido a tus reglas, harás las cosas a tu manera. La condición de mi hijo, para aceptar todo, ha sido que jamás aparezcas frente a él.

-¿Boda? -vuelvo a preguntar.

-La tendrás, pero no asistirá mi hijo -alzo una ceja-. Vendrá alguien en su nombre. Así que no se verán hasta que tú logres llegar a la compañía de Günther como asistente.

-Retiro lo dicho. Necesito los 20 millones de dólares por daños psicológicos -hago una mueca de molestia-, pero ni modo. Lo ayudaré porque lo necesito.

-Pero nosotros siempre seremos tus suegros -sus ojos muestran calma.

Pienso unos segundos y vuelvo a hablar.

-No iré a mi boda. No haré el ridículo por culpa de su hijo. Si él lo hará así, yo también lo haré. Ojo por ojo y diente por diente.

Y de esa manera empezó mi calvario en un matrimonio por conveniencia y sin amor, con una persona que no conocía.

Así empezó mi historia con el marido que no sabía de mi existencia y el que decidí por salud mental, nunca descubrir su físico ni ponerle un rostro a su nombre.

Decidí vivir una vida de casada como si no lo estuviera, y así viví mejor.

Capítulo 3 1

Un año atrás...

Moscú-Rusia.

Daphne.

Después de tanto tiempo regresaría a Alemania, después de unas merecidas vacaciones familiares y de llevar a mis padres a conocer Rusia, por fin lo he conseguido. Mi jefe me ha dado vacaciones por haber sido llamada a trabajar en la empresa más prestigiosa de Berlín. Él me ha apoyado en todo momento y me ha dado el espacio que necesitaba. Más que todo porque no he tenido una vida fácil con mi familia. Regresar de Rusia después de dos años pidiéndole a mis padres salir del país para que disfrutaran un poco de la vida, pero se habían negado por la simple razón de qué piensan que me he vendido por dinero.

Lo sé, tal vez sí lo hice, pero no podía dejar que ese bastardo creyera que podía hacer conmigo lo que quisiera. Aceptó lo mismo que yo, pero pretendía dejarme en ridículo con tantas personas que asistirían y conoce a su familia.

No lo iba a permitir.

He trabajado duro por todo lo que he conseguido. Pagué mis deudas con el dinero que me dieron, le compré un auto y una casa a mis padres y el resto lo he ido guardando para casos de emergencias y lo he donado a varias organizaciones en secreto.

Nos he pagado un vuelo en primera clase porque nunca en la vida, nos habíamos subido a uno. Estuve emocionada al inicio de esto, pero después de tener una gran discusión por el dinero con el que había comprado los boletos, accedieron a venir.

«Ellos no volvieron a ser los mismos después de hacer lo que hice», me recrimino con mis pensamientos.

Siempre es igual con ellos. Solo quiero volver a hacerlos sentir orgullosos de mí. Estoy esperando mi graduación, para que vuelvan a sonreírme sin necesidad de reprocharme nada. Se han salvado los empleados antiguos de mi jefe y ninguno tuvimos que irnos. Nos preparamos de muchas maneras para ser sobresalientes y la empresa volvió a subir como espuma.

Un golpe en la parte trasera de mi asiento me hace salir de mis pensamientos y volver a la realidad. Me levanto sobresaltada y molesta, con un vaso de jugo en mi mano veo a un hombre trajeado mirándome con desdén.

-Señor, por si no lo sabe, aquí adelante hay una persona y usted la acaba de golpear. Por educación, debería disculparse -pido con fingida amabilidad.

-Oh, no la vi -continúa leyendo algo en su tablet, lo observo y empiezo a fruncir el ceño-. ¿Espera que me disculpe? ¿Estás hablando en serio? -pregunta, yo asiento obvia cruzándome de brazos. Empieza a reírse dejando la tablet en sus piernas-. Definitivamente, hoy no es mi día. No me voy a disculpar, señorita. La culpable es usted por estar sentada ahí.

Iba a responder, pero una turbulencia hace que pierda el equilibrio y le eche encima el jugo al señor del traje.

-Pero qué demo... -se levanta histérico y empieza a maldecir a todos, del susto me siento en el asiento y empiezo a reír nerviosa-. ¿Te parece gracioso lo que acaba de suceder? Este traje vale más que tu jodida vida -se va echo furia hacia el baño y los pasajeros me dan miradas de lástima.

Semejante imbécil, ahora quedé como la mujer maltratada del avión.

[...]

Berlín-Alemania.

Aeropuerto de Berlín-Tempelhof.

Hora: 13:19.

Después de un largo viaje e ignorando impropios y gruñidos de odio que perturbaban mi paz interior, de cierto pasajero maleducado, llegamos a Alemania. Por fin podría regresar a casa ya que, por motivos de agenda, la remodelación de mi departamento había estado atrasada.

Hoy sería la primera vez que lo veía.

-¡Daphne! -grita mi eufórica, mi madre-. Cariño, fue hermoso el viaje. Gracias por todo -me abraza fuertemente cuando llega a mí.

Aquí en estos brazos es que siento seguridad plena. Por el otro lado del estacionamiento del aeropuerto, escucho una risa seca que hace que el abrazo de mi madre y yo, se rompa.

-¿Lo conoces, cariño? -pregunta mamá, confundida.

Miro mal al trajeado que rompió el momento especial que desde hace dos años no tenemos, mamá y yo. Niego a su pregunta y nos dirigimos hacia donde se encontraba mi padre esperándonos.

Quería recibir algunas palabras bonitas de papá, pero conociéndolo y lo orgulloso que es, nunca las recibiré. Tampoco sabré si tuvo miedo o algo parecido. Papá es chapado a la antigua...

-¿Fue cómodo el viaje en primera clase? -pregunto, tratando que el momento no fuera tan tenso.

-Debido al trabajo duro que sueles hacer, supongo que bien -dice, con sarcasmo-. Nunca te enseñé de esa manera, pero el dinero es así y nos vendemos rápidamente cuando lo vemos frente a nosotros.

-Cariño, ella nos ha ayudado mucho desde que recibió el dinero -interrumpe mi madre.

-Nunca tendremos un yerno de verdad y no puedo estar orgulloso de lo que hizo -responde con decepción.

Nos subimos al taxi que esperaba por nosotros y al ir en camino a la autopista, aparecen unos autos que empiezan a rodearnos. Golpeando por ambos lados con fuerza, volteo a ver quién está intentando hacer que tengamos un accidente, y unos autos de color negro, con unos hombres de aspecto temible, empiezan a gritar cosas extrañas.

-¿Qué está pasando? -pregunta mamá, abrazándome-. ¿Qué demonios está sucediendo aquí?

-Vienen por mí. ¡Van a matarnos por mi culpa! -grita el señor del taxi, con lágrimas en los ojos.

-¿Por qué no alquilaron un auto de una compañía? -pregunto nerviosa, empiezo a llorar y a abrazarme más hacia mi madre.

-Linda, todo va a estar bien. Te lo prometo, así que deja de llorar y fruncir el ceño -con su enorme sonrisa me pide y me abraza más fuerte.

En ese momento un golpe en el auto muy fuerte nos hace dar miles de vueltas hacia algún lugar. Los brazos de mamá jamás me dejaron y unos gritos de desespero se escuchaban al fondo.

De repente, los gritos de unas personas se escuchaban a lo lejos, pero ya no sentía el abrazo de la persona que lo hacía antes.

De la nada, todo quedo en negro ante mí y solo pude recordar lo felices que habíamos estado en Rusia, disfrutando unas vacaciones en familia y, aunque papá no se sentía bien con mi decisión y tomar el dinero que se me ofreció, estuvo agradecido porque nos ayudó demasiado cuando lo necesitamos.

Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022