- Narrador: El profesor, Kaito, Haru, Luna y Zarok llegan a la dirección, donde les espera el director del instituto. El director es un hombre de unos 50 años, con el pelo canoso y el rostro severo. Es el padre de Luna, y el jefe de Zarok. Es un hombre estricto, autoritario y conservador, que no tolera las faltas de disciplina, ni las aficiones otakus. Su sueño es que Luna siga sus pasos, y se convierta en una persona respetable y exitosa. No sabe que Luna es una otaku, ni que está enamorada de Kaito. Tampoco sabe que Kaito y Haru son los autores de Otaku Dreams, el manga que está causando furor en todo el país. Pero pronto lo va a saber. Y no le va a gustar.
- Director: (mirando a los cinco con enfado) Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? ¿Qué es este alboroto? ¿Por qué me habéis traído a estos chicos? ¿Qué han hecho?
- Profesor: (señalando a Kaito, Haru y Zarok) Señor director, estos tres chicos se han peleado en el pasillo, y han causado un gran escándalo. No sé quién ha empezado, ni por qué, pero creo que debe castigarlos severamente. Es una falta de respeto y de educación.
- Director: (asiente) Estoy de acuerdo, profesor. Es una falta muy grave. Voy a castigarlos como se merecen. (señala a Kaito y Haru) ¿Y estos dos? ¿Quiénes son? ¿Qué hacen aquí?
- Profesor: (señala a Kaito y Haru) Estos dos son Kaito y Haru, los mejores amigos y los peores estudiantes de la clase. Son unos otakus, unos fanáticos del anime y el manga. Siempre están leyendo sus libros de dibujos, y no prestan atención a las clases. Son unos vagos, unos rebeldes, unos inadaptados.
- Director: (frunce el ceño) Ya veo, ya veo. Son unos otakus. Qué asco. Qué vergüenza. Qué desperdicio. (señala a Luna) ¿Y esta chica? ¿Quién es? ¿Qué hace aquí?
- Profesor: (señala a Luna) Esta chica es Luna, la hija de usted, señor director. Es la mejor alumna y la más popular de la escuela. Es una chica ejemplar, inteligente, educada y respetuosa. (baja la voz) Pero parece que tiene algo que ver con estos dos otakus. Parece que los conoce, y que los defiende. Parece que les tiene cariño.
- Director: (se sorprende) ¿Qué? ¿Qué has dicho? ¿Mi hija? ¿Mi Luna? ¿Con estos dos otakus? ¿Les tiene cariño? ¿Estás seguro?
- Profesor: (asiente) Sí, señor director. Estoy seguro. Los he visto abrazarse y besarse en el pasillo. Los he oído hablar de sus libros de dibujos. Los he visto sonreírse y mirarse con amor.
- Director: (se enfurece) ¡No puede ser! ¡No puede ser verdad! ¡Mi hija no puede estar con estos dos otakus! ¡Mi hija no puede ser una otaku! ¡Mi hija no puede traicionarme así! (se dirige a Luna) Luna, dime que esto es una mentira. Dime que no conoces a estos dos otakus. Dime que no les tienes cariño. Dime que no eres una otaku. Dime que me quieres.
- Luna: (se pone nerviosa) Papá, yo... yo...
- Zarok: (interviene) Señor director, permítame decirle algo. Yo sé la verdad. Yo sé lo que pasa. Yo sé lo que hacen estos tres. (señala a Kaito, Haru y Luna) Y se lo voy a contar. (sonríe maliciosamente)
- Narrador: Zarok decide revelar el secreto de Kaito, Haru y Luna, para vengarse de ellos y para ganarse el favor del director. Zarok les dice al director y al profesor que Kaito y Haru son los autores de Otaku Dreams, el manga más popular del momento, y que Luna es su fan. Zarok les muestra el manga, que ha conseguido de forma ilegal, y les lee algunos fragmentos, que son claramente autobiográficos. Zarok les dice que Kaito, Haru y Luna se han saltado las clases, han mentido sobre su identidad, y han ganado dinero con su manga. Zarok les dice que Kaito, Haru y Luna son unos delincuentes, unos impostores, unos traidores.
- Zarok: (mostrando el manga) ¿Ven esto? Esto es Otaku Dreams, el manga que está arrasando en todo el país. ¿Saben quiénes son los autores? Ellos dos. (señala a Kaito y Haru) Sí, sí, como lo oyen. Ellos dos son los autores de este manga. Lo publican bajo el seudónimo de K&H. Lo hacen en secreto, sin que nadie lo sepa. Y ganan mucho dinero con él. Mucho dinero. (lee el manga) ¿Y saben de qué trata este manga? De su vida. Sí, sí, de su vida. Es una historia autobiográfica, donde cuentan sus aventuras y desventuras como otakus y como mangakas. Miren, miren, aquí está Kaito, el protagonista. Es un chico que sueña con ser mangaka, pero que vive una vida difícil. Su padre murió cuando él era pequeño, y su madre trabaja todo el día para mantenerlo. En el instituto, es víctima de acoso por parte de sus compañeros, que lo llaman "friki", "raro" o "perdedor". Su único refugio es su habitación, donde se sumerge en sus mundos de fantasía. ¿Les suena? Claro que les suena. Es la vida de Kaito. Es la vida de este otaku. (señala a Kaito) Y aquí está Haru, el mejor amigo de Kaito y su compañero de otakismo. Es un chico alegre, extrovertido, bromista y optimista. Siempre está dispuesto a ayudar a Kaito y a animarlo cuando está deprimido. Haru también es un fanático del anime y el manga, y comparte con Kaito el sueño de ser mangaka. Juntos, han creado varios mangas, que guardan en una carpeta secreta. ¿Les suena? Claro que les suena. Es la vida de Haru. Es la vida de este otaku. (señala a Haru) Y aquí está Luna, la chica de la que Kaito está enamorado. Es una chica hermosa, inteligente, elegante y refinada. Es la hija del director del instituto, y la más popular y deseada de la escuela. Tiene muchos admiradores, pero ella los rechaza a todos. Lo que nadie sabe es que Luna tiene un secreto: es una otaku, igual que Kaito y Haru. Le encanta el anime y el manga, pero lo oculta por miedo a perder su reputación y a decepcionar a su padre. Su manga favorito es Otaku Dreams, la historia de Kaito y Haru. ¿Les suena? Claro que les suena. Es la vida de Luna. Es la vida de esta otaku. (señala a Luna) ¿Ven lo que han hecho estos tres? Han engañado a todo el mundo. Han engañado a sus compañeros, a sus profesores, a sus lectores, y a usted, señor director. Han engañado a su padre. Han usado su manga para contar su vida, para expresar sus sentimientos, para burlarse de los demás, para ganar dinero, para huir de la realidad. Han usado su manga para traicionarlos. Son unos delincuentes. Unos impostores. Unos traidores.
- Director: (se queda boquiabierto, con el manga en las manos) No... no puede