Fuera de mi Vida, Ex Esposo
img img Fuera de mi Vida, Ex Esposo img Capítulo 3 Humillación pública.
3
Capítulo 6 Auto-reproche. img
Capítulo 7 La primera vez. img
Capítulo 8 Como si nada hubiera pasado. img
Capítulo 9 Recuperar mi tranquilidad. img
Capítulo 10 Aceptó el divorcio. img
Capítulo 11 El Alba de una Nueva Decisión. img
Capítulo 12 La Firma y la Culpa. img
Capítulo 13 Las Cadenas Invisibles. img
Capítulo 14 La Estrategia Silenciosa. img
Capítulo 15 Destinos Cruzados. img
Capítulo 16 Escapada secreta. img
Capítulo 17 La Portada Explosiva img
Capítulo 18 La Tormenta Perfecta. img
Capítulo 19 La Verdad en Portada. img
Capítulo 20 La Resaca del Secreto. img
Capítulo 21 La Caída del CEO. img
Capítulo 22 El Resquebrajamiento. img
Capítulo 23 La Ascensión Silenciosa. img
Capítulo 24 El Encuentro Inevitable. img
Capítulo 25 La Noche de las Verdades. img
Capítulo 26 La Nueva Dinámica. img
Capítulo 27 Un Encuentro Inesperado. img
Capítulo 28 El Nuevo Inversionista. img
Capítulo 29 Noches Paralelas. img
Capítulo 30 Caminos distintos. img
Capítulo 31 Mundos Opuestos. img
Capítulo 32 Desesperación. img
Capítulo 33 Nuevos Horizontes. img
Capítulo 34 Verdades en Alta Mar. img
Capítulo 35 Las Redes se Aprietan. img
Capítulo 36 El Juego de las Apariencias. img
Capítulo 37 El Anuncio de Armand. img
Capítulo 38 La Ira del Caído. img
Capítulo 39 El Brillo de París. img
Capítulo 40 El Espejo de las Oportunidades Perdidas img
Capítulo 41 El Compromiso de la Victoria. img
Capítulo 42 Destino Presente. img
Capítulo 43 El Brillo de la Corona. img
Capítulo 44 El Latido Inesperado. img
Capítulo 45 Entre la Espada y la Pared. img
Capítulo 46 La Bomba Estalla. img
Capítulo 47 El Frágil Telón de la Discreción. img
Capítulo 48 Corazón Dividido. img
Capítulo 49 Quebrada en París. img
Capítulo 50 La Opción Inconcebible. img
Capítulo 51 La Lucha de una Madre. img
Capítulo 52 Un Nuevo Propósito. img
Capítulo 53 La Batalla por la Confianza. img
Capítulo 54 Amanecer en la Tormenta. img
Capítulo 55 El Resurgir de Jeremy. img
Capítulo 56 El Primer Ladrillo. img
Capítulo 57 Los Cimientos del Mañana img
Capítulo 58 La Escalada del Conflicto. img
Capítulo 59 La Tentación. img
Capítulo 60 Corazón confundido. img
Capítulo 61 La reconquista. img
Capítulo 62 El Buen ojo de Jeremy. img
Capítulo 63 Regreso Triunfal. img
Capítulo 64 La Celebración. img
Capítulo 65 El Epicentro de la Gala. img
Capítulo 66 El caos perfecto. img
Capítulo 67 La Ira de Joseph Walton. img
Capítulo 68 Alivio extraño. img
Capítulo 69 La nueva socia. img
Capítulo 70 Pareja de oro. img
Capítulo 71 Un Nuevo Horizonte para Isabella. img
Capítulo 72 El Despertar. img
Capítulo 73 La Confesión. img
Capítulo 74 El primer contrato. img
Capítulo 75 Oscuro Regreso de Mía. img
Capítulo 76 El ego que consume. img
Capítulo 77 Claros y Oscuros. img
Capítulo 78 La Llegada del bebé. img
Capítulo 79 Su propia sangre. img
Capítulo 80 Desesperación. img
Capítulo 81 Regreso a casa. img
Capítulo 82 Pasión derramada. img
Capítulo 83 Seducción. img
Capítulo 84 Promesas. img
Capítulo 85 Es más grande la ambición. img
Capítulo 86 La Fortaleza Naciente. img
Capítulo 87 La Línea Trazada. img
Capítulo 88 Risas y Complicidad. img
Capítulo 89 Conexión Inquebrantable. img
Capítulo 90 La Ruina de Joseph Walton. img
Capítulo 91 Ataques de Mía. img
Capítulo 92 Fuego Cruzado. img
Capítulo 93 El Velo Rasgado. img
Capítulo 94 La Despedida del Patriarca. img
Capítulo 95 El Último Adiós. img
Capítulo 96 Sosiego. img
Capítulo 97 De la calma al Desespero. img
Capítulo 98 Entre la Vida y la Muerte. img
Capítulo 99 A manos de la Justicia. img
Capítulo 100 Renacer. img
img
  /  2
img

Capítulo 3 Humillación pública.

POV Isabella.

La noche se había echado encima, y con ella, una inquietud familiar pero persistente comenzaba a apoderarse de mí. Era viernes, y por el absurdo acuerdo que manteníamos, Jeremy debía pasar la noche en el apartamento para preservar la fachada ante su padre.

Aunque, para ser sincera, últimamente a él parecía importarle poco la opinión de su padre o de cualquier otra persona. Sin embargo, su ausencia prolongada me extrañaba. Una y otra vez, mis ojos se posaban en el reloj, cada minuto que pasaba aumentaba mi preocupación.

De repente, el sonido del timbre me sobresaltó, un repique inesperado. Mi ceño se frunció; Jeremy tenía llave. ¿Por qué tocaría el timbre? Y, más aún, ¿por qué regresaba tan increíblemente tarde? Una molestia de algo parecido a la ansiedad se instaló en mi estómago.

Estaba a punto de abrir la puerta, mi mano ya en el pomo, cuando la curiosidad me ganó y me asomé por el ojo mágico. Lo que vi me dejó helada.

Abrí la puerta, pero el asombro me petrificó al instante: Jeremy no estaba solo. Una mujer estaba a su lado, y mi rostro se congeló en una mueca de extrañeza que rápidamente se convirtió en un nudo en la garganta.

Era ella, la misma modelo que había visto en las noticias, la que recientemente había ganado fama en el país y de quien se rumoreaba, con titulares cada vez más insistentes, que anunciaba su compromiso matrimonial con Jeremy. Al parecer, todo era en serio.

Cuando ambos entraron, Jeremy con su indiferencia habitual y ella con una sonrisa complacida, me quedé allí, en medio de la sala, paralizada y aturdida.

Sentí que el aire se me escapaba de los pulmones. Jeremy había llegado demasiado lejos. Esto ya no era solo una farsa; era una humillación pública, un golpe bajo que no esperaba.

El rostro de la modelo, Mia Calivai, se giró hacia mí, y luego, con un gesto de extrañeza, preguntó a Jeremy:

-¿Cariño, quién es ella?

Sentí cómo mi corazón se encogía. Jeremy me miró con una calma desarmante, y luego, como si no significara nada, desvió la vista.

Yo, por otro lado, apretaba los dedos con inquietud. Una pregunta martilleaba en mi cabeza: ¿Cómo me va a presentar? ¿Le dirá a su amante que soy su esposa? La incertidumbre era un tormento.

Pero no hubo titubeo en su respuesta. La frialdad de sus palabras me perforó:

-Ella es mi asistente personal, se encarga de todos mis asuntos, incluso los personales.

Y sin más, tomó la mano de Mía y entró directamente a la sala, dejándome sin palabras, allí parada, como un mueble olvidado.

La palabra "asistente personal" me apunalo el corazón como una cuchilla afilada, un dolor que se extendía y quemaba. Los vi allí, abrazados en el salón que se suponía era nuestro hogar, y la ira se disparó en mí, una furia caliente que me nublaba la vista.

Jeremy me estaba desafiando, me estaba empujando sin miramientos para que le diera el divorcio a como diera lugar.

Era una declaración abierta: estaba demostrando ser un desalmado, un tipo sin escrúpulos que no se detendría ante nada para conseguir lo que quería. Mi supuesta invisibilidad se había transformado en una humillación descarada, una muestra pública de su desprecio.

Mis pensamientos empezaron a sacudir mi cabeza, un remolino de confusión y dolor. Me quedé en silencio, como una espectadora, viendo cómo la escena se desarrollaba ante mis ojos, y escuchando la risa compartida de los amantes.

Porque eso eran, amantes, aunque Jeremy aún no estuviera divorciado de mí. Me desprecié a mí misma, la voz en mi mente susurrando con crueldad:

«Soy un fiasco de mujer».

De pronto, el celular de Jeremy sonó, y él, el muy desgraciado, me lo entregó con desprecio para que yo contestara, dejando claro el papel que juego en su vida: el de una simple asistente.

Lo tomé, aclarando mi garganta, y respondí con una voz que intentaba sonar profesional, pero que escondía una rabia hirviente:

-Buenas noches, Isabella Rodríguez, la asistente 24/7 del señor Walton.

Lo dije con el mismo desprecio con el que él me había tratado, mirándolo con rabia, pero a él le importaba un pepino mi cara de pocos amigos.

Me fui a mi cuarto para no verlos y tratar de calmarme. Estaba muy enojada con todo lo que estaba pasando justo delante de mis ojos. De pronto, mi celular sonó y me sorprendió, porque era una llamada internacional, de mi natal México, pero no conocía el número.

-Isa, querida, ¿cómo estás? -escuché.

-¿Luis? -pregunté, apenas creyendo lo que oía.

-Sí, querida, soy yo.

Me sentí sorprendida al escuchar una voz familiar, mientras, al otro lado de la casa, las carcajadas de Jeremy y la modelo se hacían notar. Me concentré en mi amigo Luis para olvidar el sufrimiento que me invadía.

Luis era mi amigo de toda la vida, crecimos juntos en Sinaloa, México. Luego, me vine a Estados Unidos para hacer una maestría y, supuestamente, para buscar una vida mejor.

Qué ironía, ¿no? Me topé con Jeremy y, poco a poco, está convirtiendo mi vida en un completo infierno.

            
            

COPYRIGHT(©) 2022