Género Ranking
Instalar APP HOT
¿Tortura o amor del jefe?
img img ¿Tortura o amor del jefe? img Capítulo 3 Dos carreras
3 Capítulo
Capítulo 6 Nicoll Frazer img
Capítulo 7 Mi amante y mi esposa img
Capítulo 8 Enfrentamientos img
Capítulo 9 Cláusulas img
Capítulo 10 ¡Ella tiene un Mercedes! img
Capítulo 11 ¿Qué tiene esa mujer img
Capítulo 12 Ascensor img
Capítulo 13 Reunión de directorio img
Capítulo 14 Informe img
Capítulo 15 Soy ambiciosa img
Capítulo 16 ¿Qué está sucediendo img
Capítulo 17 Idea img
Capítulo 18 Código img
Capítulo 19 Plan img
Capítulo 20 Dejé de fingir img
Capítulo 21 El poder de Pupy img
Capítulo 22 Rechazo img
Capítulo 23 Despido de Kika img
Capítulo 24 Información privilegiada img
Capítulo 25 Dirección img
Capítulo 26 Evento img
Capítulo 27 Emma Theron Fonda img
Capítulo 28 Acusaciones img
Capítulo 29 Tortura y deseo img
Capítulo 30 Te necesito img
Capítulo 31 Lograr sus celos img
Capítulo 32 Azafata img
Capítulo 33 Resultados img
Capítulo 34 Sucedió img
Capítulo 35 Hoguera img
Capítulo 36 Dignidad img
Capítulo 37 Organizar img
Capítulo 38 Hecha a mi medida img
Capítulo 39 Juanita img
Capítulo 40 Sos mi secretaria img
Capítulo 41 Vestido llamativo img
Capítulo 42 Día después img
Capítulo 43 Vida privada img
Capítulo 44 ¿Por qué te gusta torturarme img
Capítulo 45 Informe de la situación img
Capítulo 46 Emboscada img
Capítulo 47 Informe en blanco img
Capítulo 48 Taxista delincuente img
Capítulo 49 Desconfianza img
Capítulo 50 Dos centímetros img
Capítulo 51 Emma se entera img
Capítulo 52 ¿Me cuida img
Capítulo 53 Sé que lo sabe img
Capítulo 54 La magia se rompió img
Capítulo 55 Obsesión por Emma img
Capítulo 56 Interrumpidos img
Capítulo 57 Amiga img
Capítulo 58 Los celos de Grace img
Capítulo 59 ¡Le compraste un Mercedes! img
Capítulo 60 Respaldo incondicional img
Capítulo 61 Verla en mi umbral img
Capítulo 62 Fluidos img
Capítulo 63 Exponer razones img
Capítulo 64 Mi defensa img
Capítulo 65 Mancha img
Capítulo 66 ¿Estás feliz img
Capítulo 67 No fue la pastilla img
Capítulo 68 ¿Fue Grace img
Capítulo 69 Te amo img
Capítulo 70 También te amo img
Capítulo 71 Sandy img
Capítulo 72 Confesiones de amor img
Capítulo 73 Exquisitez img
Capítulo 74 Flores img
Capítulo 75 Sinceridad img
Capítulo 76 Socios y más img
Capítulo 77 Bienvenida a bordo img
Capítulo 78 ¿Te querés casar conmigo img
Capítulo 79 Sortija img
Capítulo 80 Alta médica img
Capítulo 81 Miedo a perderte img
Capítulo 82 Cena romántica img
Capítulo 83 Vestidos de amor img
Capítulo 84 Lazos profundos img
Capítulo 85 Sandy vs Marcelo img
Capítulo 86 Noticias img
Capítulo 87 Grace perdió su fortuna img
Capítulo 88 Ducha img
Capítulo 89 Puntos claros img
Capítulo 90 Sortija onerosa img
Capítulo 91 Verdadero rol img
Capítulo 92 E-Girl img
Capítulo 93 Cena familiar img
Capítulo 94 Conferencia de prensa img
Capítulo 95 Gloria img
Capítulo 96 Mi hermano img
Capítulo 97 Casamiento por civil img
Capítulo 98 La gran fiesta img
Capítulo 99 ¡Vamos a ser papás! img
Capítulo 100 Brianna y Ramiro img
img
  /  1
img

Capítulo 3 Dos carreras

Por Emma

Ramiro me acompañó hasta mi auto, que se encontraba en el estacionamiento de la confitería.

Desde la mesa en donde se hallaba mi jefe, detrás de una especie de jardín de invierno, lleno de plantas y luces, estaba dicho estacionamiento y mi auto estaba en su mira.

Ramiro me acompañó hasta mi llamativo vehículo.

- ¿Lo conocés?

- ¿A quién?

Sabía que se refería a mi jefe.

-A Pupy.

-Sí, es conocido.

-Te desnudó con la mirada.

Me reí y recordé aquel guiño y su mirada penetrante.

-No lo creo, estaba acompañado de una bella modelo.

-Vos sos realmente hermosa, sos irresistible... quiero verte...

Dijo mientras me volvía a besar y esta vez, su beso fue realmente apasionado.

La tentación fue muy fuerte y se lo devolví.

Ramiro es un hombre seductor, sabe lo que hace y o que quiere.

¿Pero qué quiere?

¿Sexo?

No lo creo.

Es una respuesta muy simple.

Lo voy a averiguar.

-Estamos hablando.

Le dije antes de subir, con cierta indiferencia, a mi auto.

Miré, desde el interior de mi Mercedes observé como estaba mirando mi auto y posiblemente había sido testigo del profundo beso.

Era divertido ver su asombro.

El teléfono sonó, al ver la pantalla era Ramiro.

-Hola...

Nos habíamos visto hacía un rato.

-Quería saber si habías llegado bien.

-Sí, gracias.

Le dije un tanto asombrada, estaba acostumbrada a ir y venir sola, por eso me llamó la atención su preocupación y debo reconocer que parecía genuina.

Ni siquiera Martín, mi novio, me llamaba cuando cenábamos juntos y cada uno iba a su departamento.

Yo soy independiente y eso no me molestaba.

Luego pensé que, al principio de nuestra relación, que ya llevaba dos años, sí, me llamaba y hablábamos a cada rato.

Supongo que eso sucede siempre, en todas las relaciones.

Tampoco extrañaba esos llamados.

Soy independiente y como dice mi padre, rebelde.

Luego de charlar 5 minutos y sin quedar en nada concreto, nos despedimos.

Estaba en mi oficina, era casi la hora de salida., cuando Verónica, mi compañera de oficina, al ponerse su abrigo, mira distraídamente por el ventanal de nuestra oficina, ese inmenso ventanal polarizado, sin embargo, nosotras veíamos con una claridad absoluta para el exterior.

-Guauuuu, que pedazo de papurri que veo y no sé qué me gusta más, si él morocho imponente o su BMW rojo.

Yo pegué un salto en la silla y me levanté presurosamente.

- ¡Es mi novio!

Dije al acercarme al ventanal.

- ¿Tu novio?

Preguntó Verónica, mientras que mientras que Mirta y Catalina se asomaban, pegándose al frío vidrio.

- ¡Que flor de... auto!

Mirta se reía mientras decía esas palabras.

Yo sonreí.

-Seguramente me quiso dar una sorpresa, porque acaba de llegar de viaje.

-Mmmm, me parece que alguien no duerme esta noche.

Dijo Catalina, pasando su lengua por alrededor de su boca.

Nos reímos todas.

Tomé mi abrigo y mi cartera y cuando giré hacía la salida, veo a Pupy recostado en el marco de la puerta.

-Señorita... Emma, su día no ha terminado, tenemos una reunión de último momento.

-Señor yo...

-Usted hizo una modificación en el gráfico convencional de la empresa, solicito su presencia inmediatamente.

Las chicas me miraron, nadie le decía que no a Pupy, por otro lado, se dieron cuenta de que mi novio no era un mortal común.

Con su aspecto y su auto, destacaba sin buscarlo.

- ¿Por un simple gráfico?

Mi pregunta fue casi retórica, pero la dije en voz baja, aunque sabía que mi jefe la había escuchado perfectamente.

-Por supuesto, señor.

Dije en voz alta con una sonrisa que estoy segura, le molestaba.

-Un segundo, por favor.

-Vero, le podrás decir al papurri del BMW rojo, que estoy en una importante reunión con el señor Candiles, que lo llamo más tarde, para cenar.

-Sí, lo quiero ver de cerca.

Yo me reí y luego miré a Pupy, pensando que esto lo estaba haciendo a propósito, solamente porque escuchó nuestra conversación y quería molestarme.

-A sus órdenes, señor...

Él, sin hablar, me indicó con un gesto que lo siguiera.

Tomé la Tablet de la empresa y también mi celular, luego caminé detrás de él.

Al ingresar a su oficina, me di cuenta de que la reunión era solamente entre él y yo.

Definitivamente me estaba molestando.

Sobre su escritorio había 4 celulares, dos pertenecían a la empresa y dos eran personales.

Me senté frente a él, con el escritorio de por medio.

Yo no veía que tenía abierto en su computadora, pero veo que el teclea algo y mira la imagen con una sonrisa despectiva.

Luego me miró, pero no pude descifrar su mirada.

-Explíqueme como es que decidió cambiar la forma de leer los gráficos.

¿Sigue con eso?

¿Es una excusa?

-Es un dibujo lineal ornamental, que se enfoca en el análisis visual y la interpretación de imágenes.

- ¿Eso lo usaba en su trabajo anterior?

¡Mierda! Es hora de decirle que no tengo experiencia laboral.

-No, lo vi en la facultad.

- ¿En qué carrera?

¿Él no era abogado?

Podría ser ingeniero o tal vez contador o economista...

-Abogacía.

- ¿Te recibiste?

-Por supuesto.

- ¿En una universidad pública?

Preguntó desdeñoso.

Aunque creo que sabe que asistí a una universidad privada, la noche anterior vio mi auto y sabe la marca de auto que conduce mi novio.

-No, señor, estudié en dos universidades privadas.

¿Quiere jactarse de algo? ¿Despreciarme? ¿Manejarme?

- ¿En dos?

Lo pillé por sorpresa.

-Soy abogada y diseñadora de indumentaria.

Lo sorprendí.

- ¿Y qué hace en el sector de ventas?

¿Molestar a mi familia cuando se enteren?

No se lo puedo decir.

Sin embargo...

-Necesitaba trabajar.

- ¿Está segura de que necesita trabajar?

-Por supuesto, le contesté con la cara más inocente que pude lograr.

-De todos modos...

Comenzó a decir.

-Disculpeme, lo que sucede es que los gráficos en papel son obsoletos, en cambio, si los ve en una computadora, puede separar todo por celdas, desplegar las distintas opciones y entender mejor la ejecución de ese programa.

-Ilumíneme.

-Permiso.

Le di parándome e inclinándome hacia él para mostrarle los gráficos en la Tablet.

Mis dedos se movían con seguridad.

Él sabía, seguramente, manejar ese programa.

-Directamente lo podría ver en línea, eso hasta le ahorraría tiempo.

- ¿Usted me dice como tengo que administrar mi tiempo?

No pude evitar rodarte mis ojos.

Este hombre es insoportable y si yo misma no lo hubiese visto con dos modelos que ambas son una belleza, no dudaría en decirle que le hace falta tener sexo, para que lo relaje.

-No, señor... simplemente le informo como optimizar el tiempo... es lo que hace una buena secretaria.

Mi rostro era impasible y estaba claro que ignoraba deliberadamente la furia de su mirada.

En ese instante, sonó uno de los teléfonos y él rechazó la llamada, luego sonó el otro e hizo lo mismo, al sonar el tercero, me indicó que contestara.

-Decí que es mi oficina, pero...

Antes que, siquiera hablando, atendí.

-Oficina de ventas de Textil Norte.

- ¿Está Pupy? ¿Quién habla?

Una voz de mujer, muy altiva, me pedía explicaciones.

-Soy la nueva secretaria, mi nombre es Emma Fonda.

-Soy Nicolle Frazer, la esposa de Pupy.

-Un gusto señora Candiles.

Pupy comenzó a hacerme señas, para que no lo comunique con su esposa.

Yo, distraídamente, miré hacia otro lado y pude ignorar sus gestos.

-Cómo no, ya la comunico, un gusto escucharla.

-Es su esposa, señor.

Le dije extendiendo el celular.

Lo tomó a regañadientes.

- ¿Qué querés?

No sé qué le contestó esa mujer.

-Estoy en una importante razón.

Luego de un segundo le contestó.

-No digas estupideces.

Cortó, dejando el celular sobre el escritorio.

-Le hice señas para que no me pasara con ella.

Abrí mis ojos con un aire cándido.

-Perdón... no lo vi... de todos modos era su esposa.

Creo que ahora sí, tiene ganas de matarme.

-Yo decido a quien atender.

-Perdón...

-Entre vos y Nicolle, me amargaron el día.

-Perdón, pero no le encuentro lógica a sus palabras.

- ¿Siempre contestás?

-Cuando considero que...

- ¿Tenés que tener la última palabra?

- ¡No me contestes!

Dijo inmediatamente.

-Servime un whisky y andate.

Le estaba por decir que era perjudicial para su salud si bebía con el estómago vacío, pero él había perdido la calma y yo quería conservar el empleo, aunque el sueldo apenas me alcanzaba para cubrir los gastos de mi precioso auto.

Por suerte tengo ahorros y el fideicomiso que me dejó mi abuela.

Todo está invertido y con las ganancias de esas inversiones, me sobraba para mantenerme y seguir invirtiendo.

-Buenas tarde, señor.

Le dije luego de dejar el vaso sobre su escritorio.

Miré la hora en el celular y vi 4 mensajes de mi novio.

Antes de llegar a la segunda puerta de vidrio de la oficina de mi jefe, lo llamé.

-Hola cielo, perdón, se me hizo tarde, ya sabés...

-Hola, no entiendo que hacés trabajando en Textil Norte.

-Necesito trabajar.

-No lo necesitás.

-No estoy hablando por el tema económico.

-No entiendo tu punto.

-Hasta hace poco estudiaba dos carreras y trabajaba ¿Voy a quedarme con los brazos cruzados?

-Tenés tu propia empresa.

-No tengo una mierda, en todo caso esa empresa es de mi padre y de mi hermano.

-Podés volver.

-No voy a volver.

-Esa empresa también te pertenece.

-Es evidente que no, no me permiten estar en la junta directiva, ni tomar decisiones.

-Eso es un falso orgullo.

-No.

-Te depositaban una suma considerable.

-No se trata de dinero.

Me detuve en el pasillo, luego de pasar la segunda puerta de vidrio.

No estaba gritando, eso no lo solía hacer, pero tampoco susurraba.

-Tampoco se trata de falso orgullo, en todo caso, es amor propio, ellos no van a dominarme.

-Estás alterada.

-No estoy alterada.

-Necesitás entender que en Textil MyE, jamás te impondrían quedarte hasta tarde y ahora...

-No te puedo negar eso, ahora tengo que volver a la reunión, posiblemente salga tarde, nos vemos mañana.

Corté la llamada.

- ¿Problemas con tu novio?

La voz de Pupy me sobresaltó.

-Nada importante.

Entonces tomo mi brazo y quedamos frente a frente.

- ¿Querías seguir con la reunión?

Anterior
            
Siguiente
            
Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022