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De tu Sangre Tomaré, El Alma que Robaste

De tu Sangre Tomaré, El Alma que Robaste

Autor: : LesGia
Género: LGBT+
-¿Crees en vampiros?-Seok abre los ojos enormemente por su repentina pregunta.-Vamos Seok, dime si crees o no. -Nunca he visto a uno, así que no. -¿Crees en Dios?- ladea la cabeza y asiente. -¡Sí!- Soo levanta una ceja y le sonríe maliciosamente.-Soo, nuestra familia es la familia más religiosa de todas las familias que viven en este pueblo. -¿Lo has visto? -¿A quién?-pregunta. -A Dios.-niega frenéticamente.- ¿Entonces, por qué crees en él y no en los vampiros?-se queda pensando y es cierto. -Buen punto, pero ¿Hacia dónde quieres llegar con todo ésto, Soo? Una historia, una leyenda, un trato, un acuerdo, tres pares de corazones involucrados en ésto, tres pares de almas queriendo vivir y amar. Tres seres muertos y tres seres vivos buscarán su destino marcado en la piel del otro. Cuando el sol se esconde ellos salen, cuando la luna se esconde ellos se ocultan. La pasión, el deseo, el dominio serán parte de su día a día. Pero, ¿Podrán enamorarse?, ¿Podrán procrear y vivir?, ¿La vejez se interpondrá entre ellos? Nada está dicho y nada se sabe, todo fluirá de acuerdo a sus instintos.

Capítulo 1 Inicio

POV SEOKMIN

-¿Crees en vampiros?-¿Ah? Abrí los ojos enormemente por su repentina pregunta.-Vamos Seokmin, dime si crees o no.

-Nunca he visto a uno, así que no.

-¿Crees en Dios?- ladeo la cabeza y asiento.

-Claro que sí.-levanta una ceja y me sonríe maliciosamente.-Soo, nuestra familia es la familia más religiosa de todas las familias que viven en este pueblo.

-¿Lo has visto?

-¿A quién?-pregunto, no sé hasta qué punto quiere llegar.

-A dios.- niego frenéticamente.- ¿Entonces, por qué crees en él y no en los vampiros?-me quedo pensando y es cierto, tanto dios como los vampiros han sido personificados únicamente en libros, solo que Dios ha ganado mayor veracidad en la sociedad que los vampiros.

-Buen punto, pero ¿Hacia dónde quieres llegar con todo esto, Jungsoo?

-Es que...- él mira a ambos lados para asegurarse de que no haya nadie.-hay una leyenda que envuelve a nuestra familia.- nos encontramos en su habitación, es mi primo y nuestros abuelos han organizado una gran fiesta en la casa Kim, por eso estamos aquí.

-No me digas más, Soo, no tengo ganas de escu...

-Hace exactamente...-genial, como siempre nunca me hace caso-...cien años, en la ladera del norte habitaba una familia que contaba con ocho integrantes, ellos vivían aislados del pueblo y del mundo, por ningún motivo salían en el día pero si lo hacían por la noche...

-Típico.-bostezo, mi lindo primo rueda los ojos pero continúa con su relato.

-Una de esas noches nuestra familia atrapó al patriarca de aquella familia.- volteo a mirarlo interesado y frunzo el ceño.- Ataron sus manos con cadenas de plata que lo lastimaron, lo torturaron preguntándole cuál era su origen y qué es lo que en realidad era.

-Es absurdo, supongo que aquel hombre no les hizo nada, ¿O sí?- entre cierro los ojos.

-Allí voy.- asiento para que continúe.- un par de meses antes, la tía menor de nuestro bisabuelo había desaparecido una noche sin dejar rastro pero cuando la encontraron lo hicieron en aquella pradera bajo un árbol de manzanas.

-Eso no tiene sentido, sabes, porque como bien sabes, todos, absolutamente todos tenemos una alergia mortal a las manzanas, es decir, tenemos una genética muy extraña.- menciono y me pregunto si he vivido en una mentira toda mi vida, ya que, nunca había escuchado sobre aquella historia.

-Justamente por eso, nada tenía sentido, en su cuerpo tenía marcas de golpes pero...- No sé por qué siempre tenía que hacer pausas.

-¡Pero qué!- me miró sorprendido y sonreí nervioso, me desconocía por haber gritado.

-Pero en su cuello tenía marcas de dientes.

-¿Dientes?

-Caninos profundamente clavados en ella.- estaba aterrorizado, sí, definitivamente lo estaba.

-Soo, por favor, no juegues con eso.

-Te juro que es verdad.

-Así, a ver dime, ¿Quién te lo contó?- dije achicando los ojos.

-Primero deja que te termine de contar la historia.- asiento un poco desconfiado dejando que continúe.- Entonces, al encontrarla en ese estado y tan cerca a esa casa, nuestra familia decidió tomar venganza y torturó a ese hombre que no habló por nada del mundo, ellos le clavaron el pecho con estacas de plata y luego lo quemaron provocando su muerte luego de largas horas.-me sorprendo por aquella crueldad.- pero, lamentablemente nuestros ancestros no estuvieron conformes solo con eso, no se quedaron satisfechos de haber tomado una vida por otra vida, con antorchas, lanzas de plata, crucifijos y agua bendita se dirigieron hacia aquella casa.

-No me digas que los mata...- callé porque el solo hecho de imaginármelo hacia que mi corazón doliera.

-Entraron a la fuerza a su casa y descubrieron una escena escalofriante.-él calló y realmente quería darle un zape en la cabeza.

-¿Qué?

-En la casa no había ni un solo mueble, fotografías o vida, en aquella casa no había nada de nada.-Jungsoo respiró y cerró los ojos.

-¿No dijiste que eran ocho miembros?

-Y así era, pero cuando miraron al techo.- él cogió mis manos entre las suyas.- vieron a siete personas colgando de él.

-¿Qué, como que personas colgando del techo? ¿Estaban muertos? ¿Murieron ahorcados?

-Es sorprendente, lo sé, pero no estaban muertos, ellos los miraron muy furiosos y atacaron a nuestros familiares así como a las demás personas del pueblo que los acompañaron, murieron quince en aquella pelea y los demás fueron encerrados en una celda de la misma casa.-respiré nervioso porque era algo que no puedo creer que sea cierto.- Las siete personas que quedaron con vida fueron únicamente las personas que pertenecían a nuestra familia, todos hombres, ellos rogaron por su vida pero no fueron perdonados.

-¿Jungsoo, sí te das cuenta de lo tonto que es eso?, porque, si los hubieran matado, nosotros no existiríamos.- razoné.

-Para ese entonces ellos ya tenían a sus esposas e hijos.- de igual forma era tonto pero dejé que me siguiera mintiendo.- Los seis murieron.

-¿Seis? Pero dijiste que quedaron siete.

-Es que, tan solo liberaron a uno.- lo miré incrédulo.-Nuestro bisabuelo, el padre de nuestra abuela, que era un niño de diez años todavía en aquel entonces.

Hice un gran "O" con la boca.- ¿Y qué más pasó?

-Nuestro bisabuelo aquella vez llegó todo sucio y con la cara pálida, él les contó todo lo que pasó y también sobre el pedido que le exigieron que sellara con su sangre.

-¿Pedido? ¿Sangre?, ésto ya me está dando miedo.- me puse de pie con toda la intención de irme.

-¿Por qué crees que toda la familia está aquí?

Volteé a mirarlo aterrorizado.- ¿De qué hablas?

-Ellos eran vampiros, Seokmin, y su pedido fue que después de cien años ellos regresarían para llevarse a uno de los hijos nacidos en la cuarta generación de nuestra familia a cambio de la vida que nuestros antepasados mataron.

-Pero si todo lo que me dices fuera verdad, ellos mataron a seis de los nuestros.

-Para un vampiro la vida de uno de los suyos vale como la vida de mil personas, por eso, ellos esta noche vendrán para reclamar a uno de nosotros.

-Espera Soo, esto es muy repentino, ¡Es algo ilógico!- me exalté aunque sabía que no era cierto.

-Primo, los único que pertenecemos a la cuarta generación somos Baek, tú y yo.- sin darme cuenta empecé a sentir lágrimas recorrer mis mejillas.

- Me niego a creerlo, es una tonta leyenda inventada por nuestra familia, no debemos creer...

-No es falso, si lo fuera, nadie hubiera venido.

-¿Baek, ya lo sabe?

-Fue él quien me contó.

-¡Ves! ¡Es mentira!- empecé a reír como un demente.-Él es muy bromista, de seguro se lo inventó.

Soo negó rápidamente, caminó hasta su cómoda y sacó un viejo pergamino, lo agarré y vi su interior.- Et auferam sanguinem, qui furatus animam.-Leí aquellas extrañas palabras.-¿Qué significa?-lo miré preocupado.

-Es latín, significa "De tu sangre tomaré, el alma que robaste", según nuestro bisabuelo esas fueron las claras palabras que aquel ser dijo antes de matar a los demás.

-Jungs...

-Jóvenes, tienen que bajar, los están esperando.- no terminé de decir porque la empleada tocó nuestra puerta y nos quedamos paralizados.

-Ya bajamos.- Jungsoo tomó mi mano y con manos temblorosas bajamos por aquellas escaleras.

Logramos visualizar a Baek totalmente quieto en medio del gran salón.- Cariño, no tengas miedo, ¿Sí?

Mi madre me abrazó y tragué el nudo que tenía en mi garganta, no sabía qué sucedía o el por qué mi madre me decía aquello.- ¿Madre, qué sucede?

-Solo ve junto a Baek.- asentí y fuí junto a él, Jungsoo llegó un poco después luego de escuchar a su propia madre, todos nuestros familiares estaban a nuestro alrededor pero de un pronto a otro, las puertas del gran salón se abrieron y los tres, lo único que hicimos fue cogernos fuertemente de las manos.

-Vaya, gracias por el recibimiento.- gritó con mucha altanería un alto hombre que nos dejó en silencio a todos, me intimidaba mucho, pude ver que detrás de él venían otras personas, no pude seguir viendo así que bajé la mirada.-¡Disculpen que hayamos venido tan solo siete de nosotros! ¡Pero, como ya sabrán, uno de nosotros fue asesinado hace cien años!-alcé la mirada muy impresionado, ¡La historia es real! Vuelvo la mirada a mi alrededor y todos los miran horrorizados.

-Bienvenidos a mi humilde hogar.- el padre de Jungsoo dice amablemente, aunque, sé que está nervioso al igual que todos.-Señores Horton.

-¿Humilde? No veo nada humilde este lugar, es muy ostentoso, creo que el negocio de asesinar a seres inocentes fue muy productivo para su familia.- su voz es pesada.

-Señor Horton...

-Chanyeong, por favor, solo llámeme Chanyeong.- el padre de Soo se acerca y le extiende la mano, sin embargo, es ignorado, la ropa de aquel hombre es moderna de nuestras épocas pero la forma en que habla es antigua.- ¡Sus nombres!-de un pronto a otro gritó fuertemente hacia nosotros.- Supongo que ustedes tres son de la cuarta generación.

-Sí, ellos son.-mi tío vino y se puso frente nuestro.-Él es mi hijo, Kim Jungsoo.- lo señaló y Jung presionó mi mano.- El de aquí es Kim Seokmin, mi sobrino.- respiré profundo e incliné levemente la cabeza.- y por último, Baek también mi sobrino.-Vi que Baek iba hablar pero finalmente se mordió la lengua.

-¿Por qué todos son hombres?- vino y palmeó las mejillas de Baek, sabía que él iba a explorar por el gesto así que presioné su mano para que no lo hiciera pero lamentablemente no lo logré.

-¿Eres idiota? Somos los únicos que nacimos en la cuarta generación, por una cuestión de esterilidad de las demás mujeres en la familia, además, sabes que cuando nuestros padres engendran un hijo no dicen cosas como "Hoy quiero hacer una hija o un hijo"- Y sí, como siempre Baek no pudo morderse la lengua.

-¡Tu nombre ser imprudente!- ese hombre gritó muy fuerte y me estremecí.

-¡Baek! ¡Mi nombre es Baek, hijo único y primo de estos desdichados!- quise reírme porque eso era obvio y la cara de ese tal Chanyeong era épica.

-¡Insolente!

-¡Usurero!

-¡Malcriado!

-¡Maldito vampiro inmortal!- Baek soltó mi mano y cruzó sus brazos.

-¿Qué has dicho?- aquel hombre se acercó a mi primo y lo miró amenazadoramente.

-Te dije, maldito vampiro y si quieres, llévame a mí, no me interesa.-se encogió de hombros y toda la sala se llenó del llanto desesperado de su madre.

-Chanyeong, tranquilízate.-un joven muy hermoso y con cabellos dorados se acercó a él.-Hemos venido por algo, no pierdas el control.

El alto respiró profundo y suspiró.- Hace cien años hubo un asesinato, el acuerdo inicial fue un alma por otra pero hemos cambiado de opinión, en nuestro clan hay tres solteros, los vampiros necesitamos la sangre de nuestra pareja para seguir viviendo, los tres solteros nos debilitamos poco a poco y ya que, hay tres ofrendas aquí, los tomaremos a los tres y nos ahorrarán el trabajo de buscar en otras partes.

-¡Imposible! ¡Ese no era el trato!- el padre de Jungsoo gritó.

-Tan solo lo hemos modificado, además, su familia está formada de traidores y no me dejará mentir señor Kim, usted mismo estaba negociando conmigo para llevarme a cualquiera de sus sobrinos y que dejáramos a su hijo.- todos en la sala nos sorprendimos y mi tío cayó de rodillas suplicando por perdón.

-¡Llévenlos!-aquel hombre gritó y los tres de un momento a otro ya estábamos siendo arrastrados por ellos.

-¡Cierren las puertas!- mi padre gritó mientras todos corrían en nuestra dirección tratando de liberarnos, sin embargo, ellos volaron con nosotros en sus brazos, rompieron las ventanas y nos llevaron consigo, empecé a llorar mientras salíamos, lo último que vi de mi familia fue sus caras de dolor, llantos, gritos y amenazas tenues que alcanzaron mis oídos antes de desmayarme.

FIN POV

Capítulo 2 Elección

Pov. Jungsoo.

-Tenemos que huir.- nos encontramos encerrados tras unas gruesas rejas de acero, el lugar huele demasiado mal y la luz es realmente escasa.

-No podemos Baek, no hay salida, mira a tu alrededor, estamos condenados a permanecer aquí.- camino hacia donde se encuentra Seokmin aún desmayado y acaricio su cabello.

-¡No pienso quedarme un solo segundo más en este lugar!- mi querido primo sujeta con sus manos las rejas y empieza a gritar como un loco.

-¿Qué sucede princesa? ¿Tan rápido quieres salir para servirnos?- ¿Eh? ¿Servirnos? ¿A qué se refiere?

-¡Maldito, sácanos de aquí! ¡Somos humanos, no perros!-Baek saca una de sus manos por las rejas tratando de alcanzar a ese hombre alto.

-Baek, por favor, tranquilízate.- no es que les tenga miedo solo soy cauteloso.

-¡Cállate, insolente!- aquella gruesa voz resuena por todo el lugar, escucho un quejido al fondo y es Seokmin quién se está levantando.

-¡Cállame si quieres! ¡Seguiré gritando hasta que nos saques de aquí!- sus gritos siguen haciendo eco, lo resto importancia porque conociendo a Baek no dejará de hacerlo.

-Hyung, ¿Estás bien?- parpadea un par de veces hasta que asiente.

-¿Estás bien, Soo? ¿Baek está bi...

-¡Tus orejas son tan grandes que te las cortaré y me las comeré! ¡Y merezco que me ofrezcan un lugar limpio!-escuchamos sus vociferaciones provocando que rodemos los ojos.

-Supongo que si está bien.- le sonrío a mi hyung antes de ayudarlo a pararse.

-¡SUFICIENTE! ¡YA ME CANSÉ DE ESCUCHARTE!- aquel hombre saca algo de su bolsillo y se aproxima a la reja esquivando las manos de Baekhyun.

-¡Hasta que por fin haces algo bueno!- vemos como la reja se abre haciendo un ruido ronco.

-Dame el bozal.- le dice a su acompañante que inmediatamente se lo entrega, aquel hombre sujeta a Baek entre sus brazos y se lo pone, vemos a nuestro primo berrear pero no intervenimos por miedo a que una de las patadas que lanza nos llegue.- Permanecerás así hasta que aprendas a guardar silencio.- Baek le saca el dedo del medio y ese hombre hace lo mismo antes de irse.

Nos quedamos en total silencio mirándonos entre nosotros porque la reja está abierta.

-¡Hola, chicos!- el joven que acompañaba a ese hombre llamado Chanyeong nos sonríe y realmente nos sorprendemos.- Soy Yiyi.ng.- su lindo hoyuelo llama mucho mi atención.- No se asusten, así normalmente es Chanyeong pero quién realmente da miedo es mi esposo Yifan.- ¿Ah?¿Dijo esposo? Abro enormemente los ojos.

-¡¿Tu esposo?!- Tanto Seokmin como yo decimos al unísono, porque obviamente Baek no puede hablar.

- ¿Por qué se sorprenden? Es normal, además, miren esta preciosura. - nos sonríe para luego bajar su mano hasta su estómago. - Díganme si no es hermoso, Yifan está muy emocionado.

-¿Qué tienes en el estómago?- Seokmin es quién me gana al preguntar aquello.

-Un bebé.- sus ojos se iluminan.

-Pero eres un ho...

-¿Vampiro?

-En realidad, iba a decir hombre.

-¡¿Yiying, dónde estás?!- una imponente voz atraviesa nuestros oídos.

-¡Oh! Es mi esposo.- nos sonríe para luego mirar a Baek.- Por favor, tenle paciencia a Chanyeong, es bueno, pero un poco rudo.- nos voltea a mirar.- los otros dos son casi iguales a él, pero los necesitan, no traten de escapar porque si los atrapan no dudarán en matarlos.- frunzo el ceño porque estos seres son extraños y quiero saber qué planean.- Ahora, por favor, denme algún artículo que hayan traído.

-¿P-para qué?- Seokmin pregunta con voz temblorosa.

-Ellos los escogerán.- dice sin borrar aquella sonrisa.

-¿A qué te refieres?

-Duobus geminis animabus, Et in eadem sententia.- ladeo la cabeza porque realmente no le entendí.- ¡Oh! Olvidé que no son de mi época, lo siento.

-Lo que acabas de decir, ¿Qué significa?

- Dos almas gemelas tienen...

-El mismo pensamiento. - me sorprendo al escuchar la voz de mi primo mencionar lo último.

-¡Exacto!, ¿Has estudiado latín?- Yiying le pregunta y él parece despertar de algún trance.

-¿Qué?

-Pregunto si has estudiado latín.

-No, ¿Por qué?

-Acabas de completar lo que él citó.- lo miro curioso y él parece no comprender.

-Sinceramente, no lo sé, aquello solo apareció en mi cabeza y tuve la necesidad de decirlo.- parpadea muchas veces.

-Lujan...- Yiying murmura aquello.

-¿Qué dijiste?

-Nada, solo no me hagan caso.- sacudió la cabeza muchas veces.- ahora, jóvenes, denme algún objeto de valor que tengan.- sin hacer más preguntas lo hacemos, le entrego el rosario que mi madre me regaló en mi cumpleaños número dieciocho, Seokmin le da una pequeña libreta y Baekhyun a regañadientes le entrega un cabello.- ¿Seguro que esto es lo que quieres dar?- asiente y rueda los ojos antes de cruzarse de brazos.- Está bien, nos vemos.

Sin más, se va dejándonos solos.

-¿Ahora, qué crees que hagan?- Seokmin viene y sujeta mi mano, en realidad, a pesar de ser el menor de los tres, soy el que trata de guardar la calma en este tipo de situaciones inciertas.

-No lo sé, hyung.- volteamos a mirar a Baek quién a pesar de tener ese carácter nos mira preocupado.

Esperamos por horas, tratamos de entretenernos en cualquier cosa, pero no podemos dejar de pensar sobre nuestro futuro.

Escuchamos entonces como la reja es abierta con un fuerte sonido. - Es hora. - vemos como un alto joven de cabello rubio viene a sacarnos.

Caminamos uno tras el otro, volteo a ver a Seokmin y está muy asustado, Baek no muestra ninguna expresión, pero cada vez que nos adentramos entre aquellos tenebrosos pasillos parece como si su valentía hubiera sido drenada de su cuerpo.

Es un camino realmente largo, ya he perdido la cuenta de cuanto hemos subido y bajado, mis rodillas se sienten un tanto débiles.

A lo lejos, visualizamos una gran puerta de madera con cerradura de hierro, ese joven alto se adelanta a nosotros y en un dos por tres ya se encuentra al lado de aquella entrada. Abre la puerta, llegamos a ella, ingresamos y un majestuoso e imponente lugar es mostrado ante nuestros ojos, hay muchas pinturas colgando de las paredes, alrededor, hay como cinco escaleras y pasillos, todo brilla y el enorme candelabro en el techo me deja con los ojos abiertos de la impresión.

-Bien, ya que seremos familia. - se ríe y me parece haber escuchado un susurro Claro, si esos idiotas no los matan.-Me presentaré, mi nombre es Sejun, disculpen, pero no recuerdo los suyos.

-Yo soy Kim Jungsoo.- asiente y vuelve su mirada a Seokmin.

-Mi nombre es Kim Seokmin.- él inclina su cabeza y mira a Baek.- Y él es mi primo Kim Baek.- le sonríe como si quisiera preguntar algo.- ¿Le puedes sacar esa cosa de la boca?

-No puedo desobedecer a mi hermano mayor, pero tal vez cuando su pareja sea escogida, él se lo sacará, no te preocupes.-mi primo asiente mirando un poco triste a Baek.-Síganme, iremos al despacho donde nos esperan los demás.

Asentimos y lo seguimos en silencio, llegamos e ingresamos con el corazón en la boca, dentro de aquel despacho hay seis personas, frunzo el ceño porque creí que estarían los siete, miro hacia todas aquellas caras y me doy cuenta que el muchacho que me trajo hasta acá no está.

-¿A quién le pertenece este singular objeto?- uno de ellos levanta la pequeña libreta que Seokmin dio y sentí a mi primo estremecerse junto a mí.- ¿Es tuyo?- Aquel hombre no deja de mirar a Seokmin.

-S-sí.- traga duro antes de asentir.

-¡Lo sabía!- él se aproxima y rápidamente desaparecen.

-¡¿A dónde se fue mi primo?!- grito y los miro horrorizado.

-A su lecho, él es la pareja de Lujan.- no puedo salir de mi asombro porque desaparecieron como si fuera magia.- ¿Ahora, quién de ustedes dos fue el gracioso que dio un cabello?- aquel hombre alto y de voz gruesa pregunta enarcando una ceja.- ¿Eres tú?- me mira fijamente pero de inmediato desvío la mirada para mirar a Baek.- ¡Rayos! No me digas que...

-Eso es de Baek.- el rostro de Baek es todo un dilema, sé que si no hubiera estado con esa cosa, hubiera gritado mucho.

-¡Joder!- lo miró maliciosamente antes de envolverlo entre sus brazos.- ¡Ahora sí te dominaré, princesa!- gritó antes de desaparecer así mismo como los otros dos.

-Jungsoo, ven, acompáñame. - Yiying se me acercó sujetando mi mano.

-¿Eh? ¿Por qué?- lo miré dudoso.

-¿Recuerdas lo que dijo Chanyeong en el salón de tu casa?- trato de recordar pero no logro hacerlo así que niego.- Nosotros, necesitamos la sangre de nuestra pareja para vivir y si no consumimos de su sangre enloquecemos hasta la muerte.- frunzo el ceño porque, bueno, son vampiros y se supone que están muertos.

-Disculpa, pero no entiendo.

-Te comprendo, cuando ingresé a esta familia tampoco entendía pero ya irás descubriendo nuevas cosas.- no logro hallar una razón lógica pero no hago más preguntas, nos adentramos hacia uno de los pasillos, vuelvo a ver hacia atrás, veo a un hombre alto y también rubio al igual que Sejun siguiéndonos.- Él es mi esposo, Yifan.- me sonríe y vuelve a enfocar su mirada hacia el frente.- Jongin es tu pareja.

-¿Jongin?

-Sí, como ya te dije, si no bebemos de la sangre de nuestra pareja, enloquecemos hasta la muerte y justamente él, después de dejarte en aquella celda entró en aquella fase.- lo miro sin comprender, ¿De qué fase habla?

-¿A qué te refieres? No estarás insinuando que él beberá de mi sangre o ¡¿Sí?! - grito muy sorprendido y me paro en seco tratando de correr pero soy sujetado fuertemente por ese hombre tras mío.

- Lo siento, Jungsoo, pero si no lo hace, nuestro hermano morirá.- me sonríe antes de empujarme hacia una habitación.

-¡No, espera, Yiying, déjame salir!- grito y golpeo la puerta tanto como puedo.- ¡No me dejes aquí!- escucho como le echa llave a la puerta y golpeo más fuerte aún.

-No te preocupes, Jungsoo, él está amarrado con fuertes cadenas a la pared, tan solo tienes que dejar que te haga suyo y succione tu sangre, si lo haces bien, él no te matará y te convertirás en su pareja.- la desesperación se adueña de mi ser, no sé qué hacer, doy un profundo grito de la pura frustración.

Vuelvo a tocar fuertemente la puerta hasta que me debilito, derramo unas lágrimas hasta que decido dar la vuelta tembloroso, todo mi cuerpo tiembla al solo pensar qué me depara la vida al voltear.

Alzo la mirada y me encuentro con unos penetrantes ojos fijos en mí, siento mi piel ponerse de gallina, no soy de asustarme pero ese hombre de cabello blanco y sonrisa tenebrosa hace que mi corazón palpite fuertemente contra mi pecho.- Acércate.- brinco del susto al ver cómo intenta soltarse sin éxito.

-N-no lo haré.- digo firmemente, sentándome en un rincón.

-¡Acércate!-grita y me estremezco ante su grito.

-Si lo hago, me lastimarás.- digo obstinadamente.

-¡MALDITA SEA, NO TENGO TU TIEMPO, SI NO LO HACES, MORIRÉ!- sus ojos fieros me miran fijamente.

-¿Morirás?- mis pies se mueven por sí solos acercándome a él.

-Sí...¡Demonios, el dolor es cada vez más insoportable!- veo como se retuerce de dolor así que me desespero y lo sujeto.

-¡¿Qué hago?! ¡¿Dónde te duele?!- digo completamente desesperado, no soporto ver a las personas sufrir, miro su rostro y me quedo en shock cuando lo veo sonreír con aquella socarrona sonrisa.

-Genial, ya te tengo.- ¡¿Qué sucede?! Rápidamente soy envuelto por sus piernas fuertemente acercándome a él, intento moverme pero no puedo, no puedo mover ni un solo músculo, mi rostro queda muy cerca del suyo.- Eres muy hermoso.- dice antes de besarme.

Fin Pov.

Pov. Baek.

Este maldito idiota pone sus sucias manos sobre mi cuerpo, ¡Ya siento que lo odio! Me muevo desesperado tratando de alejarlo con mis manos pero no puedo. ¡Como quisiera gritarle!

-¿Quieres que te saque ese feo bozal?- Asiento frenéticamente.- ¿Qué harás por mí si lo hago?- frunzo el ceño achinando los ojos y dejando de moverme.- ¿Te comió la lengua el ratón?- ¿Es idiota?-Oh, espera, no puedes hablar.- ¡Animal! Me muevo fuertemente hasta que logro zafarme de su agarre y no lo pienso dos veces antes de patearle en sus partes sensibles.- ¡Ah, demonios!- grita estruendosamente sobándose aquella zona.- ¡Ven para acá, pequeño mocoso!

Corro por toda la habitación como loco, él me persigue y es muy emocionante, me meto debajo de la cama y salgo por el otro lado, corro por un buen rato hasta que tropiezo y caigo de cara contra la alfombra ¡Rayos!

Ese vampiro viene y me voltea subiéndose en mi encima destrozando el bozal que me puso.- ¡Suéltame piernas chuecas!- no pierdo el tiempo y grito lo primero que se me viene a la mente.

-¡¿Alguna ves cierras la boca?!- lo pienso muy furioso hasta que asiento.

-¡Cuando voy al baño!- le escupo en la cara pataleando tratando de zafarme, pero él pone todo su cuerpo sobre el mío hasta que deja su rostro totalmente frente a mí.

-¡Insolente!- dice antes de besarme con furia mordiendo mis labios, abro los ojos enormemente antes de empezar a llorar, se da cuenta y se despega de mi cuerpo con el ceño fruncido.- ¿Por qué lloras?- ¿Y todavía lo pregunta?

-¡Eres un animal!- le grito y lloro incluso más fuerte sintiendo las lágrimas caer por mis mejillas.

-L-lo siento.- dice tratando de tocarme.

-¡Idiota, ese fue mi primer beso!- lo empujo para pararme y correr a ocultarme bajo los cobertores de la cama.

Fin Pov.

Pov. Seokmin

Literalmente, estoy temblando, tengo mucho miedo, desaparecimos tan rápido que ni siquiera me di cuenta cuándo habíamos llegado hasta esta habitación.

-¿Quieres algo de tomar?- ese joven me pregunta pero niego.- ¿Cuál es tu nombre?

-S-seokmin.- digo para luego aclararme la garganta.

-No me tengas miedo.- viene y acaricia mi mejilla.- Soy Lujan y a diferencia de mis hermanos, no te haré mío si no quieres.- me sonríe ante de alejarse con una copa de vino en sus manos y sentarse sobre la cama.- Ven, siéntate a mi lado.- palmea su costado y me acerco desconfiado.

-¿Prometes no lastimarme?

-Nunca te lastimaría.- una vez más me sonríe y puedo ver sus caninos muy pronunciados, así que salto de la impresión.- No te morderé, bueno, al menos no por ahora, confía en mí.

¿Confiar en él? Cómo hacerlo si no lo conozco- ¿Qué eres?- tengo mucha curiosidad, así que no puedo dejar de preguntar.

- Estoy muy seguro que sabes lo que soy.- toma un sorbo de su copa para luego cruzarse de piernas.

-¿Un vam...-trago duro.- piro?- asiente y boto todo el aire que estaba conteniendo.- solo quería confirmar que no me lo estaba imaginando.

-¿Sabes por qué te necesito, verdad?

-¿Para vivir?

-Veo que sí prestaste atención a las palabras de Chanyeong.- agacho la mirada tímido.- Sí, te necesito para eso pero nunca he sido la clase de persona precipitada.

-Puedo preguntar, ¿Por qué odian tanto a mi familia?- lo miro curioso y él suspira pesadamente.

-Nos arrebataron a nuestro padre.- continúa bebiendo de su bebida mirando hacia la nada.

-Pero mataron a mis familiares, creo que fue lo justo.- voltea a mirarme para luego acariciar mi cabello.-Sin embargo, no entiendo una cosa, ¿Por qué quisieron hacer aquel trato?

- Quería conocerte.- ¿Qué? Abro enormemente los ojos de la sorpresa.- Te pareces tanto a ella.- me separo de él de inmediato.

-¿A qué te refieres? ¿A quién me parezco?

- Te pareces a aquella mujer que murió bajo aquel árbol.- me encuentro totalmente desencajado que no me doy cuenta cuando aquel hombre llamado Lujan me sujeta de la cintura para luego besarme.

Fin Pov.

Capítulo 3 Primera vez

Pov. Baek.

Ese insensible qué se ha creído, ¡¿Por qué tuvo que besarme?! ¡Mis puros labios no se merecían ésto! ¡Imbécil, encima me mordió!

-Baek, sal de esa cama.- lo escucho decir mientras mueve mi cuerpo, no le haré caso.- Necesitas cumplir con tus obligaciones.- ¡Mi única obligación es la de ignorarte vampiro idiota!- si no sales a la cuenta de diez te sacaré a la fuerza.- ¡Demonios! Estoy seguro de que lo hará pero quiero ver si se atreve ¡Nadie puede contra Kim Baek!- Uno.- huevo podrido.- Dos.- te odio.- Tres.- murciélago sin gracia.- Cuatro.- Te patearé el trasero.- Cinco.- ¡Eres el hijo adoptado de Drácula!- Seis.- piernas chuecas.- Siete.- Voz mutante.- Ocho, si no sales, te obligaré a que me atiendas a la mala.- ¡¿Atenderlo?!

-¡No soy tu sirviente!- lo miro muy furioso.- ¡No me gusta que me den órdenes! ¡He venido porque ustedes no saben mantener una promesa!- ¡Rayos! nuevamente siento mis lágrimas bajar por mis mejillas, ¡Dios!

-Serás mi esposo, así que párate para comenzar con nuestro ritual de matrimonio.- abro enormemente los ojos al ver como poco a poco empieza a deshacerse de su ropa.

Trago duro al verlo hacer aquello.- ¿M-me obligarás a acostarme contigo?

-Si te rehúsas lo haré, así que anda desvistiéndote. - lo miro horrorizado, poco a poco mis labios se inclinan hacia abajo en un puchero muy pronunciable antes de comenzar a llorar como Magdalena... Amén.

-¡Bastardo, me vas a ultrajar!- chillo muy fuerte mirándolo con una dura expresión.

-¿Así se lo llama en tu época?- se encoge de hombros y me quedo paralizado al verlo totalmente desnudo.- Entonces, supongo que eso mismo haré.- Paso a paso, se acerca a mí y como un tigre se sube a la cama, trago el nudo que tengo en la garganta al tener su rostro casi cerca al mío, ¡¿Qué hago?! ¡¿Qué hago?! ¡Ya sé!

-¡No me gustan los hombres!- parece como si todo a nuestro alrededor se hubiera paralizado porque ni él ni yo nos movemos.

-A mí tampoco pero más me importa continuar viviendo así que no tengo más opción.- parpadeo muchas veces antes de ladear mi cabeza.

-Hazlo.- me mira sorprendido ¡Genial!, si accedo, él no querrá poseerme porque ya no le será entretenido.

-¿No pondrás resistencia?

-Igual lo harás, tarde o temprano, así que hazlo ya.

-Esto no es divertido.- río para mis adentros porque ¡En tu cara vampiro idiota!

Se sienta a mi lado y suspira pesadamente.- ¿No lo harás?

-Sí, lo haré, pero primero conversemos.- frunzo el ceño porque lo último que quiero hacer es conversar con ese.- ¿Cuántos años tienes?- bufo para mis adentros pero finalmente decido conversar con ese cretino.

- Veintiuno.- volteo la cabeza y puedo observar su perfil.- No es que me importe pero tú haz de tener como mil años.

Se ríe y es la primera vez que me parece agradable.- En realidad, tengo ciento cincuenta años, por eso, mi etapa de soltero ya finalizó, es cuestión de días antes de empezar con mi transición.

-¿De qué hablas?- siento que hay una historia detrás de ésto.

-Puede que ya lo hayas escuchado antes, así que te lo diré brevemente, sino bebemos la sangre de nuestra pareja morimos.- él alza los brazos y los cruza por detrás de su cabeza.

-No seas ridículo, porque ya estás muerto.- me cruzo de brazos ante sus mentiras.

-A cor amor, Vos verberare potest etiam post mortem.- ¿Acaso es idiota?

-Oh, ya veo, son unas muy profundas palabras, ¡No entiendo ni una mierda de lo que dijiste!- grito para que utilice sus neuronas muertas.

-Eres muy grosero.- no borra esa sonrisa de sus labios antes de empujar mi frente con uno de sus dedos.

-Pues tú no te quedas atrás.- no sé porque carajos le estoy sonriendo.

-Es mi naturaleza, supongo.- se encoge de hombros para volver a su posición anterior.

-Creí que en tu tiempo eran más educados.- niega frenéticamente.

-Solo fingíamos frente a nuestros padres.- realmente, trato de mirar hacia su rostro pero tenerlo desnudo frente a mí provoca que desvíe la mirada hacia su masculinidad.- ¿Te gusta?- rápidamente aparto la mirada y aclaro mi garganta.

-De todos modos, ¿Qué significa esa mierda que dijiste?

-Un corazón enamorado, puede latir incluso después de la muerte.

-Ya veo, pero ese no es nuestro caso y el que me acueste contigo no hará que me enamore de ti de la noche a la maña...

-Estamos destinados a estar juntos.- en un acto reflejo volteo mi rostro para mirarlo sorprendido, no creía que sea ese tipo de hombre ingenuo que creo en toda esa porquería romántica.

-¿Crees en esa mierda del destino? Estás loco.- niego con la cabeza divertido.

-¿Qué te impulsó a dar un cabello?

-Estaba enojado.

-Cuando diste aquel cabello, en lo único en que pensaste era en que aquello me molestaría, ¿Verdad?- ¿Qué? ¿Cómo supo eso?- Es decir, pensabas en mí.

-¡Claro que no!- me alejé un poco de su lado para que no notara mi piel de gallina.

-Gracias por confirmármelo.

-En fin, cambiando de tema, ¿Tienes algún poder sobrenatural como leer la mente?- lo cuestioné achinando los ojos.- ¡Eso sería fantástico!- salté un poco emocionado y me odié por hacer eso.

-En realidad, mi poder es más peligroso, como el de causar dolor con la mirada.- poco a poco como un perro entrenado toda mi adrenalina abandonó mi cuerpo.

-¡Mentiroso!- Trato de no mirarlo a los ojos por miedo a que sea verdad.

-Ya lo averiguarás después.- pude ver que tenía dos anillos en su dedo del medio.- De todos modos, el solo hecho de que dieras un cabello como artículo de matrimonio, demuestra que eres mi pareja.

-¿Por qué?-Ash, qué fastidio, sigue con eso.

-Cuando era humano solía ser barbero.- el asombro se adueñó de mi expresión casi de inmediato.

-¡No me jodas! ¡¿Enserio?!

-Es verdad.- él voltea a mirarme y nuestros ojos se encuentran pero de inmediato desvío la mirada.- Ahora que ya sabes más sobre mí, ¿Te entregarás por voluntad propia o tengo que forzarte?- Dijo antes de tomar mi rostro y tratar de besarme.

-¡Espera!- coloqué mis manos entre nuestros cuerpos.- S-solo quiero saber una última cosa antes de hacerlo.

-Creí que te negarías de nuevo pero me alegra saber que ya estás cooperando.- me sonríe altanero y eso me cabrea, pero ya que, no tengo salida, lo dejaré pasar.

-El anillo.- señalé su mano y él se lo quedó viendo.- ¿Por qué tienes dos?

-Uno te lo daré a ti después de poseerte porque cuando te lo pongas serás mío para siempre.- ¡Demonios, no!

-¿Y si me niego a usarlo?- levanta una ceja antes de mirarme fijamente pero otra vez aparto los ojos.

-Te obligaré a ponértelo porque solo de esa manera todos sabrán que eres mío. - volvió a abalanzarse a mí para besarme, pero otra vez interpuse mis manos. - ¿Ahora, qué sucede?- notaba en su voz cómo empezaba a perder la paciencia.

-¿Cómo lo harás?- suspira pesadamente.

-¿Eres virgen?- ¿Acaso no es evidente que soy más virgen que la virgen María?

-¿No te quedó claro cuando dije que era mi primer beso?

-De acuerdo.- se alejó un momento y parecía pensar.- ¿Quieres que te explique todo el proceso?

-No soy idiota, solo quiero saber en qué momento me morderás y succionarás mi sangre.

-Te clavaré mis colmillos antes de penetrarte, justo después de que lo haga te penetraré y una vez que nuestros cuerpos estén unidos de esa manera, succionaré tu sangre...

-¿Me convertiré en vampiro?

-No.- lo miro confundido.- Hay una transición para eso, es una larga transición de una semana pero no te preocupes, que por el momento no te convertiré en uno, porque todavía necesito de tu sangre para fortalecerme.

Realmente, todo esto es más complicado de lo que me imaginaba, ¡Estúpidos libros inservibles!- De acuerdo... ¿Pero qué sucede si no quiero convertirme en un vampiro?

-Sí eso llegara a pasar, entonces tendría que matarte.- abro enormemente los ojos porque aquello me congeló.

-¿P-por qué?- ¡Rayos por qué tartamudeo!

-Los vampiros únicamente escogemos a una pareja para toda la eternidad, si tú me dejaras me vería en la necesidad de buscarte y matarte para sacarte el corazón o sino moriría.- trago duramente porque es algo escalofriante.

-Pero ya habrías bebido de mi sangre, ¿No dijiste que eso te fortalecía y evitaba que murieras?

-Sí, me fortalece para poder ayudarte en tu transición.- estoy paralizado por todas sus declaraciones que no me doy cuenta en qué momento ya me tiene entre sus brazos.- Ahora, si ya no tienes ninguna otra pregunta, permíteme continuar con el ritual de matrimonio.

De inmediato empieza a besar mis labios, me niego a cerrar los ojos pero al ver que él tampoco los cierra me apeno así que los cierro fuertemente, tengo la mínima y remota idea de como besar pero de todas maneras lo hago, le devuelvo el beso un poco torpe, nuestros dientes chocan, sin embargo, no nos apartamos, él me recuesta sobre la cama y comienza a quitarme la ropa de a pocos, una vez que estoy desnudo, él besa mi cuello y desliza su lengua hasta llegar a mis tetillas dónde las succiona una a una.

-Nunca lo he hecho con un hombre.- lo escucho susurrar antes de meter una de mis tetillas a su boca.- Pero Yifan me ha explicado levemente cómo se hace.- dice aquello mientras besa mi pecho para luego subir hacia mi cuello para besar en aquella zona.- Espero prepararte bien y que no te duela.-Una vez más besa mis labios, estoy entre asustado y ansioso.

-Supongo que es igual que hacerlo con una mujer.- digo mientras dejo que me bese, poco a poco comienzo a sentirme caliente pero si la sensación de angustia no desaparece de mi cuerpo temo que no disfrutaré nada de ésto.

- Lo mismo dije pero solo cambia una pequeña cosa.- siento como desliza su mano acariciando todo mi cuerpo hasta llegar a mi intimidad.- Tengo que darte placer para que lo disfrutes y gimas mucho para mí.

Empieza a masajear mi miembro de arriba hacia abajo, abro la boca por el placer que siento.- Ah...- un gemido sale de mis labios y puedo sentir como sonríe mientras continúa besando el lóbulo de mi oreja, su lengua se siente tan bien, la desliza por todo el largo de mi cuello para luego continuar besando un lugar fijo en él, supongo que ese es el lugar dónde me morderá.- Ah... sí, se siente bien...Ah.- gimo de esa manera al sentir los rápidos masajes que le da a mi miembro.

Deja mi miembro y gruño porque tengo la necesidad de sentirlo.- Ya es hora.- abre mis piernas y se posiciona entre ellas de cuclillas.- Te prepararé.- se inclina y me enseña un pequeño frasco de aceite.

-¿Qué harás con eso?- lo miro un tanto avergonzado porque mi entrada está al descubierto.

-Te prepararé para que no te duela.-observo como vierte un poco sobre mi entrada haciéndome sentir un poco de frío porque mi piel está caliente, luego embarra sus dedos y masajea en aquella zona, siento cómo ingresa un dedo y me quejo del dolor rechazando su contacto pero él de inmediato se inclina y empieza a besarme con necesidad, ingresa otro más para luego empezar a penetrarme con sus falanges, entra y sale de mi cuerpo haciéndome gemir, finalmente ingresa otro y siento que muero del placer y lujuria.

Estoy hecho un desastre quiero sentirlo a él, se acomoda entre mis piernas y una vez más besa mi cuello con ansias, lame la zona más arriba de mi clavícula derecha antes de volver a besar mis labios, el beso que nos damos es un poco más obsceno, mete su lengua a mi boca y lo recibo de la misma forma, lo deseo, deseo su cuerpo y que me haga suyo, en estos momento estoy cegado por la lujuria de sentir a este hombre dentro de mí.

Me abrazo a su cuello cuando siento sus colmillos rozar contra mi piel, cierro fuertemente los ojos cuando sus caninos se adentran más y más a mi delicado cuerpo, doy una respiración profunda para soportar el dolor que siento en estos momentos.- ¡Argh...!- grito porque ya no hay marcha atrás en todo esto.

Siento que sus dientes han dejado de perforar mi piel pero ahora solo falta que su miembro ingrese a mí para que finalmente el ritual haya terminado, su mano acaricia una vez más mi cuerpo hasta que llega hacia nuestras masculinidades, masturba un poco mi miembro antes de coger el suyo e ingresar poco a poco en mi interior, una mezcla de dolor y placer recorren mi espina dorsal, trago duro al sentirlo llenarme por completo, mi respiración se agita por toda la lujuria que tengo.

Nos quedamos quietos por un momento antes de sentir cómo de a pocos mi hombro comienza a pulsarme dolorosamente, puedo sentir la sangre salir de mi hombro y ser succionada por Chanyeong, él succiona mi sangre con muchas ansias, como si se tratara de una golosina, lo hace por un total de cinco minutos antes de sacar con mucho cuidado sus colmillos y lamer aquella zona como si fuera un perro, volteo a ver mi hombro imaginándome que me encontraré con un desastre horrendo, sin embargo, me llevo tremenda sorpresa al ver que no hay nada, abro enormemente los ojos porque lo único que veo son dos profundos orificios pero ni un solo rastro de sangre.

-No te preocupes, la sangre no saldrá porque he controlado la hemorragia con mi saliva, ahora eres oficialmente mi esposo.- estoy atontado, todo fue tan rápido y doloroso, pero una vez que sacó sus caninos el dolor desapareció, sin embargo, una gran sensación de lujuria se adueñó de mi cuerpo.- Dame tu mano.

-¿Para qué?- frunzo las cejas.

-Te pondré tu anillo.- como si fuera un perrito obediente no lo pienso dos veces antes de extenderle mi mano.

-Tienes manos de princesa como lo suponía.- berreo un poco pero me quedo fascinado por el hermoso anillo que pone en mi dedo medio.- Justo a la media, definitivamente eres mi pareja.- Veo que mi anillo tiene en su interior un gran ojo encerrado en un triángulo.

Me sonríe y curiosamente también le devuelvo el gesto.- ¿Qué esperas?- digo atrevidamente antes de enredar mis piernas alrededor de su cintura que lo toma por sorpresa.

-¿Qué espero de qué?

-Termina con lo que empezaste.- le doy una mirada viendo cómo me sonríe maliciosamente, rápidamente se inclina sobre mí y besa mis labios con mucha necesidad, siento mi cuerpo muy caliente.

Lo acerco a mí con mis piernas al sentir cómo empieza a moverse en mi interior, sus caderas hacen vaivenes electrizantes que me hacen alucinar, todo es muy placentero.- Ah... sí, más...dame más...ah.- gimo en su oreja y él aumenta el ritmo de sus embestidas, entra y sale de mi interior como si fuera un maldito parque.-Ah... es tan delicioso...así, ahí...sí, sí... más rápido.- al parecer no lo piensa dos veces antes de hacerlo, me da con todo lo que tiene hasta hacerme arquear la espalda, mi primera vez es increíble, besa y lame mi cuello para luego volver a morderme pero esta vez no siento dolor sino un placer electrizante que recorre todo mi cuerpo hasta llegar a mi miembro, empiezo a masturbarme por mí mismo, antes de que él lo haga por mí.

Saca sus caninos de mi cuello para besarme, puedo sentir el sabor de mi sangre en su boca pero no me interesa, ambos nos movemos en una noble sincronización hasta que siento un cosquilleo en mi vientre bajo, así que me corro entre nuestros estómagos, no se requieren de muchos minutos para que él luego de darme un par de duras estocadas y jadear sobre mi hombro se corra en mi interior.

Apoya su cabeza sobre mi hombro antes de salir suavemente de mi cuerpo.- Felicitaciones, eres mío para siempre.- Me sonríe antes de besarme apasionadamente.

¡Ya qué! Me digo a mí mismo antes de volver a enredar mis brazos alrededor de su cuello para besarlo mucho más profundo.

Puede que sea su esposo ahora pero definitivamente soy una fiera que no se dejará dominar tan fácilmente.

Fin Pov.

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