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Estrategia de supervivencia: Aferrarse al muslo del gran jefe

Estrategia de supervivencia: Aferrarse al muslo del gran jefe

Autor: : You Zhao
Género: LGBT+
El maldito sistema tiránico lo atrapó, y lo forzó "amablemente" a unirse al juego masivo de supervivencia en carne propia. Las estancias tenían algo en común, ¡todas se enfocaban en ser de terror! Monstruos, fantasmas, asesinos e inclusive zombies, parecía un repertorio de seres sobrenaturales y malignos. ¿Cómo podría Xu Qiang no tener miedo? Carajo, incluso sus piernas le temblaban al pensar que tendría un horrible final. Peor aún, cada estancia parecía orillarlo a seducir al gran jefe, siendo que este era especialmente benevolente con él. Siendo que su vida era lo más importante, ¡así inició la estrategia de aferrarse a ese enorme muslo dorado con tal de sobrevivir!

Capítulo 1 Prólogo

Un chasquido resonó repetidas veces. El joven limpio y pulcro tenía el rostro sombrío, tanto como para gotear tinta, sus ojos aparentemente negros se oscurecieron, las largas y pobladas pestañas temblaron por la ira contenida.

Ese joven era Xu Qiang, quién pedía la cuenta para retirarse del restaurante en cuanto antes.

-¡Hijo! ¡¿Por qué te pones así?!-la persona que le llenaba de reproches era su "madre" biológica..

-¿Oh? ¿Esperas ser felicitada cuando deseas presentarme a tu nueva pareja? ¿Cuántas van? ¿Cinco acaso? Es repugnante. -siseó, visiblemente asqueado.

Unos segundos más tarde, las huellas digitales brillaban en rojo vivo en el rostro pálido de Xu Qiang.

Esa mujer en realidad se atrevió a golpearlo.

Admitía haberle faltado al respeto, pero, ¡¿cómo no hacerlo?! Ella se fue de la casa por estar con otro hombre, siéndole infiel a su padre. Naturalmente, Xu Qiang no podía tenerle respeto.

No sólo nunca aceptó que cometió un error en abandonarlo a su padre y a él por ir con otro bastardo, sino que, ¡culpaba al padre de Xu Qiang!

Decir una mala palabra de su padre equivalía a escupirle en la cara a Xu Qiang, por lo que no guardaba ningún sentimiento por esa mujer. De ella no recibió ni amor, ni dinero, si por él fuera, cortaría las relaciones con ella, pero su adorado padre le instó a no hacerlo, ya que según él, cuando Xu Qiang madurara, podría arrepentirse.

Su padre le decía, "Es mejor que haya un loco, no dos. Si ella no sabe ser persona, tú sí. Es tu madre, quieras o no, ella te dio a luz, y en tu primera década de nacido, te crió".

Es así que Xu Qiang era casi obligado a reunirse con ella una vez cada dos meses. Entendía a su padre, él no quería que si su madre se accidentaba, o moría, tuviera remordimientos por su frialdad hacia ella. Su padre no lo hizo pensando en aquella mujer, únicamente se preocupó por su hijo y su salud mental.

Él tampoco quería seguir con esas desagradables reuniones, por lo que le propuso a su padre que cuando cumpliera su mayoría de edad, dependería de él si verla o no, eso ya sería su decisión.

Su padre aceptó.

La actual situación fue que, su madre pretendía presentarle a su nueva pareja. Él pudo haberse negado cordialmente, sí, si antes ella no hubiera criticado a su padre. Es decir, Xu Qiang estaba ya irritado.

Las pupilas del menor se estrecharon, impotente e incrédulo. Su padre nunca le había levantado la mano, ¿cómo podría atreverse ella a hacerlo?

Las esquinas de sus ojos enrojecieron, la mujer entrando en razón trató de ayudarlo.

-No me toques. No me hagas gritar, no armaré una escena en este lugar. Tú pagas la cuenta.-Xu Qiang tomó su mochila, sin darle una segunda mirada a la señora, abandonó el local.

Sus dedos temblaban al marcarle a su padre.

La llamada se conectó, el hombre exhaustó contestó.

[¿Qué sucedió?]

[Pa...] Su voz se quebró.

El mayor al otro lado de la llamada lo notó en ese mismo instante. [¿Qiang'er?]

[Papá... Ella me golpeó.]

Probablemente, el contrario había estado almorzando, el sonido de la vasija estrellándose contra el suelo despertó a Xu Qiang de su miserable estado deprimente.

[¡¿Estás bien?!] Se preguntaron al unísono.

[Hijo, hijo... Mi lindo niño... Perdóname, perdón, esto fue mi culpa por exponerte. ¿Dónde te golpeó? ¿Qué te hizo?]

[No es nada, no es nada. Estaba en las nubes. Me abofeteó, no se considera algo grave.] bromeó. [Estoy bien, no me duele. Simplemente... No imagines las ganas que tuve de arrojarle el té caliente a la cara.]

[Vuelve inmediatamente. Te trataré.]

[¡Aiya! Estás trabajando. Compraré de camino a casa los materiales para mi tarea, te veo para la cena.]

[Sí... Ten cuidado, consigue una botella de agua fría para tu rostro.]

[Mhn. No te preocupes.]

Xu Qiang suspiró, su mirada compleja al colgar el teléfono, probablemente debió quedarse callado. Lo había asustado en vano, y no solucionó nada.

Sin embargo... Una sonrisa burlona se formó en sus labios. Gracias a su estúpida acción, se había librado de verla para el resto de su vida. Por fin tenía una razón válida para cortar los lazos. Era tan simple como decir, "Ahora temo que al verte termine golpeado hasta ser una pulpa".

-Pff.-se mofó, relamiéndose los labios.

No se confunda, Xu Qiang no se considera así mismo una buena persona, aunque tampoco malo. Sólo, no era un cordero inocente.

Caminando felizmente, en el suelo encontró un prendedor de metal. Una equis sobrepuesta a un ojo cerrado. Al momento de tocarlo, un escalofrío recorrió su espina dorsal. No dudó en arrojar el objeto como si fuese una papa caliente.

-No, no, idiota, abstente a tocar cosas que no son tuyas. Levantarás una roca para dejarla caer sobre tu propio pie.-se recordó.

El joven suspiró, y volvió a su hogar.

Su padre tenía un delantal puesto, entró y la saludó con un beso en la mejilla.

-He vuelto.

-Bienvenido. -el castaño posó la mano en su mejilla hinchada. -Perdón.

-Papá, no te sientas culpable, está bien. -Xu Qiang retiró la mano, negando con la cabeza. Su corto cabello azabache pegado a su frente por la ligera capa de sudor en su cuerpo.

-Date una ducha, hice palomitas, puedes comerlas en lo que preparo la cena.

Xu Qiang siguió órdenes. Gracias al cielo era fin de semana y pudo darse el lujo de platicar con su progenitor hasta altas horas de la noche.

Cansado por el día agotador, se introdujo a su cuarto, y se durmió profundamente.

<> Declaró la voz mecánica en medio de la penumbra nocturna.

En la madrugada, Xu Qiang se percató de la existencia de aquella voz, y de la peor manera.

<>

Xu Qiang se reincorporó con los ojos saltones.

«¡Espera! ¡¿Qué sistema Ren?! ¡¿Qué anfitrion?! ¡¿Qué instancia?! ¡¿Qué es este puñetero sueño?!»

No obtuvo ninguna respuesta, directamente fue noqueado por el sistema.

Minutos más tarde, recuperó la consciencia. Antes de maldijera, la voz mecánica volvió.

<>

En una pantalla azul de gran tamaño, letras pasaban conforme Xu Qiang las leía.

Xu Qiang tembló al terminar la lectura. Sus piernas se suavizaron del terror.

-Pequeña escoria, ¿estás despierto? -Xu Qiang se dio cuenta.

En ese momento estaba amarrado, amordazado, ¡y secuestrado!

Xu Qiang lloró sin lágrimas.

«¡Cómo quisiera desmayarme en este mismo momento!»

Ren respondió indiferente. <>

Así Xu Qiang perdió la consciencia por segunda vez en el día.

Un espacio en blanco se formó ante sus ojos, un cuervo blanco de un metro de altura aleteó. Su plumaje era frondoso y visiblemente, cuidado.

-Un gusto anfitrión, me llamo Ren, soy su sistema personal.

-. . .

Xu Qiang se desplomó, masajeándose las sienes. ¿Qué mierda era esto?

-¿Puedes explicarme?

-Uhm. El anfitrión ha sido seleccionado para el juego de supervivencia masivo y el único existente.

-Prosigue. Te escucho.-espetó, resignándose mientras que masajeaba el puente de su nariz.

-Seleccionamos a los jugadores en base a sus capacidades para atravesar el juego, aclarar instancias, y sobrevivir. -A este punto, ver a un cuervo hablar ya no tenía relevancia.

Desde que experimentó ser amarrado, supo que no se trataba de un sueño, el entumecimiento en su cuerpo era real.

-Las instancias se jugarán en solitario o en grupo según lo requieran. Los jugadores pueden decidir si avanzar o retirarse.

-¡Entonces me retiro! -gritó emocionado, reincorporándose lleno de felicidad.

-No puede.

Sus esperanzas fueron aplastadas despiadadamente en un segundo. Su corazón estaba lleno de quejas.

-Los jugadores se dividen en dos grupos. El que tiene la opción de negarse, y el que debe aceptar el juego, usted es del segundo tipo.

-¿Por qué? -cuestionó, trágicamente deprimido.

-Un 80% de jugadores puede negarse porque, podemos encontrar más con esas habilidades.

Xu Qiang comprendió.

-¿Quieres decir que si me dejan ir, encontrar alguien similar a mí sería demasiado difícil?

-Correcto. Me alegro que sea tan agudo.

Xu Qiang pensó "Es que es demasiado obvio, ah."

-Sigue, falta más.

-La importancia de sus habilidades es que según ellas, son las instancias que pueden despejar. Oh, no dejaríamos en la ruina a nuestros usuarios, también consiguen muchos beneficios. Pueden mejorarse en tres aspectos en nivel bajo, dos en nivel medio, y uno en el nivel más alto. Recibirán una habilidad que se relaciona a sus capacidades, esta será su principal arma para aclarar instancias. Sumará puntos de oro, que son los usados para comprar objetos en el mercado. El mercado es como cualquiera en un juego, armas, pociones, amuletos, y talismanes, una gran variedad que puede adquirir si tiene puntos suficientes. Por siguiente, tenemos los puntos vitales, puede pensar en esto como la sangre en su cuerpo. Si llegan a cero, game over.

-Game over en el juego, significa muerto en la vida real, ¿cierto?-se burló el joven.

-Cierto. Evite el game over.

Xu Qiang escupió en su corazón, ¿qué idiota intentaría llegar al game over?

-¿Cuándo veré a mi padre?-cuestionó. Su corazón presionado por la respuesta.

-Al terminar una instancia, el anfitrión recibe un tiempo de enfriamiento. Entonces, vuelve a su mundo original. Hay excepciones, cuando la instancia o trama de la instancia requiere que pase más de una semana en ella, entonces por pequeños intervalos envía al jugador a su mundo original, y la línea de tiempo avanza en su regreso.

-Para obligar a la gente a morir, son bastantes considerados.

El cuervo se calló, chasqueó la lengua y bufó.

-No los obligamos. La mayoría sigue aceptando al ver los beneficios. Las mejoras en el juego se reflejarán en la vida real. Mucha gente es movida por su ambición.

-¿De qué sirve ser ambicioso si estás muerto?

El sistema tuvo jaqueca, odiaba tratar con gente terca.

Entonces, para su sorpresa y alivio, Xu Qiang habló suavemente, cerrando sus ojos mientras recordaba.

-Recibí la trama. Me llamo Xu Qiang en este mundo. El gran jefe es un médico cirujano loco a quién acosé cuando era niño. El jefe era obeso, pobre, y feo en ese entonces. Yo era un líder en el salón de clases, de familia adinerada, y buenos antecedentes, fácilmente provoqué que todo el salón molestara y humillara al jefe. Meses después, sus padres ganaron la lotería, de esa manera, el jefe pudo cambiarse de colegio y de ciudad. No supe más de él. Una década más tarde, él no olvidó su odio hacia a mí. Su gran cerebro lo volvió un ganador en la vida, obtuvo los recursos, y logró secuestrarme. No lo reconocí, porque en estos años se volvió malditamente atractivo, tanto que no parece ser un residente de este mundo. En este secuestro, intentará asesinarme. Confirma que esto es así.- Xu Qiang estuvo especialmente disgustado con el personaje que tenía que interpretar, él mismo había sufrido acoso escolar cuando era más joven, así que, despreciaba las acciones del personaje configurado para él, como jugador.

-S-sí... ¿Aún muriendo del susto es capaz de recordar lo que leyó?-murmuró el animal imponente.

-Ren, mi vida se basa en la lectura. Mi retención es buena. Además, mi vida está en juego, no seré negligente. ¿Cuál es mi tarea?

-Simplemente, sobreviva. Cuando vuelva, verá una pequeña barra al cerrar los ojos y concentrarse. Esta barra irá llenándose de color verde, este es el indicador del tiempo que debe sobrevivir. Al estar llena, su tarea se habrá completado.

-No importa el medio... Entiendo. ¿Alguna recomendación?

-No provoque al jefe.

Dicho esto, Xu Qiang fue devuelto.

Las ásperas cuerdas amarillas raspaban la delicada piel de joven maestro mimado. El trapo hizo a su mandíbula adolorida. Su respiración errática se calmó, no podía ser precipitado.

Su vista se volvió nublada por una sombra alta. Un par de ojos verdes como el jade lo saludaron, el cabello dorado como rayos del Sol cayendo en su nariz, picando. El atractivo hombre vestía con una bata larga de médico.

-¡Nghm!

Ese hombre era el big boss, Shan Yun, víctima de Xu Qiang.

-Maldita escoria, estás despierto. -rió fríamente, abofeteándolo crudamente.-Guarda silencio.

Xu Qiang gruñó en su interior, ¡¿es que hoy en día todos amaban dar bofetadas?!

Pese a estar reacio, Xu Qiang obedeció, no estaba en posición de luchar.

-¿Sabes quién soy?

Xu Qiang negó con la cabeza.

-Entonces, ¿conoces a esta persona?-cuestionó, sacando de su bolsillo una fotografía de él cuando niño.

Xu Qiang miró con sorpresa la foto, y asintió.

La mano de Shan Yun tembló. ¿Por qué?

Esperaba ver culpa, remordimiento, miedo, terror, pero en cambio... Xu Qiang sólo puso una mirada de tristeza y lástima.

Esto no fue fingido. Xu Qiang sentía que el gran jefe sufrió mucho por culpa del huésped original.

Shan Yun retiró el trapo de su boca, esperando escuchar algo. Lo que fuese, con tal de saber que rondaba en su maldita cabeza.

Xu Qiang inhaló grandes bocanadas de aire, moviendo sus labios, formando muecas extrañas que desconcertaron al observador Shan Yun. ¿Por qué no gritó?

-Tú, ¿qué le has hecho a esa persona? -preguntó, entre cerrando sus ojos.

-Parece que lo conoces. ¿Y cómo no hacerlo? Tú rompiste su alma.

-¿Qué le has hecho? -Xu Qiang miró al rubio, sin temor ni enojo.

-¿Por qué te importa?-Shan Yun apretó su cabello, provocando dolor de cabeza al pequeño Xu Qiang.

-Esta persona ya sufrió demasiado. No merece estar relacionado contigo, no necesita más agonía. -exprimió entre dientes.-Lo sé, porque es justo lo que dices, yo soy el culpable de eso. Déjalo ir.

Shan Yun retrajo su mano, vacilando entre la rabia y estupefacción.

Interiormente, Xu Qiang se dio una manita arriba, ¡hahahaha! ¡Caíste, big boss! ¿A qué soy buen actor?

El plan de Xu Qiang era fingir no reconocer a Shan Yun hasta que él relevara su identidad. No pediría perdón, sólo aceptaría su culpa. ¿Qué pasaba si se disculpaba y alzaba más la ira de ese jefe vicioso? ¡No se atreve!

Inesperadamente, el gran jefe le siguió el juego.-Esta persona es mi objetivo. No lo dejaré ir.

Milagrosamente, el sistema habló.

<>

«¡¿Qué mierda?! ¡¿Quieres que pele mi piel y me asesine?!»

<> Reiteró el sistema.

-¿Entiendes? Después de ti, seguirá él.

Una extraña luz brilló fugazmente en los ojos de Xu Qiang, creyó entender al sistema, mordió la bala y gritó.

-¡No cometas el mismo error que yo!

-¿El mismo error?

-Yo molesté a Shan Yun porque me enamoré de él. No pude aceptar en ese tiempo que era gay, por lo que... Por lo que actúe como si fuese el culpable de esto. Si te gusta tanto, ¡déjalo ir! ¡No le haga daño!-su rostro se mostraba lleno de preocupación y angustia.

-Tú... ¡Tú! -Shan Yun le dio un puñetazo, aflojando la mandíbula de Xu Qiang. Con la cara roja y humo saliendo de sus orejas, abandonó la habitación.

Al estar solo, Xu Qiang hipó del susto.

Libró la muerte. Mordió su labio inferior, y realizó ejercicios de respiración para calmar su caótico corazón.

Él en verdad, ¡se volvió loco! Había apostado su vida en esas palabras. Decidió usar la recomendación del sistema, aún sabiendo que podría salir mal.

Se regañaba así mismo, maldito loco.

<>

«Mierda, ¿tienes idea del miedo que pasé? Olvida el golpe, me alegra que me golpeara. Esto significa que sacó su enojo y más tarde no me castigará por hablador. »

<>

Xu Qiang rió secamente. «Gracias, Ren Ren. Esperemos que mi suerte siga favoreciéndome.»

Xu Qiang no perdió tiempo, e inspeccionó su alrededor. Aiya, lo había encerrado en su sótano. Por fortuna, no parecía que hubiese matado a alguien antes que él. El sótano solamente guardaba unas cajas viejas, prácticamente se encontraba vacío. El lugar tenía las luces encendidas, si ignoraba su situación, estaba lejos de ser un lugar tétrico.

Por el otro lado, Shan Yun cubría su boca perplejo. Desde que abrió los ojos, sospechaba que Xu Qiang se había vuelto idiota.

Es decir, no grita, no pelea, no tiene miedo. Parece casi entregado a su situación. Era inaceptable. Para ese joven maestro arrogante, debería estar llorando y amenazándolo con las colas entre las patas. ¿De dónde surgieron esos nervios de acero?

Y sus ojos... Sus ojos eran hermosos. Un mar de estrellas y luz se podía ver en sus pupilas.

Lo peor fue que... Al oír que estaba enamorado de él, no sólo no se disgustó, sino que...

Shan Yun gruñó, golpeando la pared.

Su corazón reaccionó ante esas palabras, feliz y complacido. ¡No, se negaba a creer que le atraía esta persona!

¡¿Qué derecho, qué derecho tenía a volverlo miserable, y más tarde, rescatarlo del infierno que él provocó?!

Pero... Shan Yun meditó. Esa escoria iba a morir, ya que decía amarlo, ¿por qué no jugar un poco con él? Si quería hacerlo, si se sentía bien, puede hacerlo. Nadie se lo impedía. Nadie se enteraría.

Xu Qiang actualmente estaba bajo su merced, en la palma de su mano.

Si Xu Qiang escuchara su pelea interna, diría con el rostro sombrío.

Laozi es totalmente heterosexual, pero aprecia su vida, así que te aceptará, sólo que... ¡¿Te gusto o no te gusto?! ¡Elije una, joder! Maldito bipolar.

Shan Yun volvió al sótano, esperando ver a un estúpido Xu Qiang intentando escapar en vano.

Él absolutamente se imaginó que, ¡Xu Qiang dormía y roncaba en la silla despreocupadamente! ¡¿Cómo puede importarte tan poco tu vida?!

Shan Yun levantó su puño, inmediatamente, el puño se detuvo en el aire. Su cuerpo era reacio a golpearlo con la intención de lastimarlo, no lo obedecía. Shan Yun maldijo, tomó un vaso de agua de la cocina, y se lo arrojó al rostro.

Xu Qiang abrió los ojos como platos, luciendo como un perro empapado. La explicación detrás de esto era el sistema. Xu Qiang le pidió ayuda para no estar tenso por la llegada del jefe.

El sistema directamente lo dopó.

Xu Qiang claramente, no dormiría con el temor de ser descuartizado.

-¿Soy tan benevolente que puedes dormir tranquilamente?-siseó.

-Igh, en realidad, anoche no dormí. ¿Parezco tan tonto para dormirme al estar secuestrado?

Shan Yun frunció el ceño, iba a preguntarle sobre como le gustaría morir, pero de su boca salió sin previo aviso. -¿Soy guapo?

Tanto el sistema Ren, como Xu Qiang pusieron los ojos en blanco.

Mierda, ¿big boss había dejado su cerebro en la parte superior de la vivienda?

Aún así, Xu Qiang no se atrevió a no responder.

-Demasiado guapo. Tu belleza derribaría países.

Ke ke ke ke.

Shan Yun pateó la silla, lo arrojó al suelo, y lo pateó furioso.

-Tonterías.

Shan Yun giró, y abandonó el sótano nuevamente.

Xu Qiang tenía varios signos de interrogación sobre su cabeza, hermano, ¿qué demonios pasa contigo?

Xu Qiang se dijo, la carne de cañón no la tiene fácil.

Capítulo 2 Tutorial: Cirujano obsesionado

Xu Qiang pasó horas en el suelo, maldiciendo en su corazón al gran jefe.

«Sistema, ¿puedo noquear a big boss, amarrarlo y dejar que la barra se ponga en verde?»

El sistema se burló. <>

Xu Qiang aulló dolorosamente. ¡Pei pei pei, la vida es injusta!

Pensándolo dos veces, descartó la posibilidad de huir. Shan Yun debería tener algunas personas cuidando los alrededores. Aún si escapaba, sería atrapado nuevamente, y su final sería más trágico. ¿Qué podía hacer? ¡Actúa lamentable, vende meng, evita que el jefe te odie!

Shan Yun era un psicópata, pero Xu Qiang confiaba que conservaba un 50% de humanidad. Claramente, el hecho de seguir vivo demostraba que el gran jefe no lo mataría, o no estaba en sus planes inmediatos.

Entonces Xu Qiang pensó, big boss... ¿Querrá torturarlo?

Xu Qiang palideció de golpe. NO, NO, NO, NO, ¡DIOS, POR FAVOR NO!

Xu Qiang no era un pollo débil. Si el sistema le permitiera derrotar directamente a big boss, con la mínima oportunidad lo noquearía, y buscaría una ruta de escape. Tenía el beneficio de la trama, conocimiento casi omnipotente, ¡y era un tipo fuerte!

Pero el sistema de mier... Miércoles, no le dejó.

Xu Qiang fue criado como un niño mimado. Sí, Xu Qiang se definiría así mismo como niño mimado, niño de papi, bebé viejo. Su piel exterior era dura, ¡su interior era más suave que el tofu! Xu Qiang estaba seguro, ¡no soportaría una tortura!

¡Olvídate de temerle al dolor, Xu Qiang odiaba al dolor! ¡Mierda, no podía soportar el dolor de un calambre o una uña enterrada! ¡¿Cómo podría con el dolor de ser torturado?!

Espera... Su escala de sufrimiento aún era alta para lo que toleraba en realidad.

Xu Qiang sin orgullo pero sin alternativas, se volvió hacia su sistema.

«¡No, no, no, no! ¡No quiero morir, no quiero ser cortado, no quiero, me niego!»

<<. . .>> Hacía muchos años atrás que no veía a alguien tan voluble. Pero a sabiendas de como había vivido, el sistema le dio cara y lo consoló. <>

Las palmas de las manos de Xu Qiang sudaron profundamente, y se enfriaron como si fuera un muerto.

Muy pronto, el estómago de Xu Qiang rugió. Xu Qiang soportó, y soportó, revolcándose en el suelo entre angustia y hambre.

Más tarde, no pudo soportarlo, y empezó a luchar contra las cuerdas.

SOLTAR, SOLTAR. LAOZI NO QUIERE JUGAR, QUIERE VOLVER CON PAPÁ, DÉJALO VOLVER CON SU PAPÁ.

El sistema le recordó atentamente, pese a ello, sucedió lo esperado, su tonto anfitrión solamente consiguió lastimarse.

Shan Yun bajó con una bandeja llena de comida. Él la había cocinado con esmero, aunque no lo admitiera en ese momento.

Faltó poco para que tirara la comida al suelo ante la escena que se desarrollaba frente a él.

Una oleada de culpa lo llenó. Olvidó que pateó y arrojó al suelo a Xu Qiang. Esta persona, se veía extremadamente aterrada.

Shan Yun se repitió, ¿no era lo que querías? Vengarte, asustarlo, torturarlo, y volverlo miserable.

Pero ante este Xu Qiang, le faltaba voluntad y malicia.

Su cordura parecía regresar al estar a su lado.

Xu Qiang tenía los ojos vidriosos, sus muñecas ardían como el infierno, sólo por reflejo seguía moviéndose.

-¡Tú, gran imbécil! -Shan Yun dejó la bandeja a un lado. Se agachó, y levantó la silla con una mano.

Xu Qiang lo miró con los ojos en blanco.

¡Papá, el big boss puede levantarlo con una mano!

¡Big boss, deja de ser OP! ¡Pei pei pei pei!

-Duele, me duele. -se quejó. Sus extremidades entumidas y escociendo.

-Me alegro que te duela. -Shan Yun sonrió sin sonreír.

Shan Yun gritaba en su corazón, lo siento, no quería que doliera. No quiero que te duela.

Xu Qiang recordó entonces, esta persona...

Si él llorara, se sentiría complacido.

No importa si duele, arde, o siente que morirá, solamente puede tragarlo y tolerar.

Anteriormente había olvidado la amenaza que representaba para su vida por sus acciones de colegiala avergonzada, Xu Qiang se maldijo, no juegues con big boss.

Xu Qiang pensó agradecido, gracias a Dios sigo vivo.

Shan Yun rodó los ojos. Indiferentemente, palpó la cuerda, y sacó un bisturí de su bata.

Xu Qiang retrocedió, palideciendo de golpe. Sus dientes castañeando.

"¡Joder, lárgate" Lloró Xu Qiang en su corazón.

Shan Yun lo tomó por la barbilla.

-¿Tienes miedo?

Como si vertiera todo su nerviosismo, Xu Qiang vomitó sus emociones contenidas.

-¡Por supuesto que tengo miedo! ¡¿Todavía me preguntas?! ¡¿Quién tiene ganas de morir?! ¡Yo no!

Oh. Mierda.

Xu Qiang encendió una vela en su corazón por su pequeña vida.

Shan Yun estalló en carcajadas, sosteniendo su frente, incrédulo. Antes, fingió. No estuvo harto del chico, mucho menos planeaba amenazar su vida. Shan Yun sintió, Xu Qiang es estúpidamente tierno.

-Es bueno, es bueno, aprecio tu sinceridad. -dicho esto, cortó las cuerdas y lo liberó.

Xu Qiang parpadeó repetidas veces, tardando en procesar que fue liberado.

«¡Sistema! ¡Sistema! ¡El gran jefe me soltó!» Anunció en su éxtasis, apunto de llorar.

El sistema Ren también rió, como si consolara a un niño, lo felicitó.<>

-Gracias. -suspiró. Masajeando su piel amoratada con sumo cuidado. Xu Qiang planeó, ¡este jefe definitivamente no soltaría a alguien que piensa torturar o matar!

Cuando blandió el bisturí, no había rastros de intenciones asesinas.

Xu Qiang era experto en artes marciales, este joven, ¿cómo podría no sentir el peligro y anticiparlo? Xu Qiang aliviado, suspiró. Gracias, gracias, parecía que no había llegado su tiempo de muerte.

Cojeando, se levantó, y calentó sus músculos. Meditaba seriamente, no volvería a entrar en pánico a partir de esta tarea. Esta vez, su estupidez lo salvó, la próxima vez podría condenarlo, la suerte no siempre le sonreiría, lo sabía.

"Xu Qiang, eres listo, fuerte de carácter, tu vida está en riesgo, por esto, ¡aguanta hasta el final!" El hombre se llenó de determinación.

Hehehe, laozi admite ser cobarde, pero no es un idiota fácil de tratar.

Shan Yun no se percató que le sonrió dulcemente a la juventud. Esa persona ya lo había conquistado.

El olor a comida recién hecha invadió las fosas nasales de Xu Qiang. Su humor decayó.

Big boss, esta bestia, ¿es tan cruel de comer algo tan exquisito frente a él y no alimentarle?

El sistema Ren golpeó su frente. Sospechaba que su anfitrión aplicaba para "Alto CI, bajo CE".

Nt: coeficiente intelectual, coeficiente emocional.

-¿Tienes algo que decir, basura? -cuestionó Shan Yun enarcando una ceja. Shan Yun se mordió la lengua en secreto, este Xu Qiang, él estaba seguro que no era una basura.

Era un tesoro.

Más sin embargo, se lo dijo involuntariamente. El orgullo no le permitía aceptarlo. Le agradaba este chico.

Olvídalo, Xu Qiang ya se había acostumbrado a escuchar "basura, escoria, pedazo de mierda". de gente insignificante. Se volvió insensible a los insultos, haciendo oídos sordos.

-Sí, gracias por liberarme. -murmuró con tristeza, frunciendo sus labios.

Entonces, su estómago gruñó en protesta.

Xu Qiang enrojeció, cubriendo su rostro con sus manos.

Padre, ¿es tan obvio que tu hijo no ha sufrido ni un poco en toda su vida?

-Pfft... -Shan Yun reprimió su risa. -Si tienes hambre, entonces come.

Shan Yun le dio la espalda, dejando la puerta abierta del sótano, llevándose la bandeja con comida.

Xu Qiang pensó, este hombre... ¿Y si le da comida echada a perder?

No, Xu Qiang creía, Shan Yun no le haría eso.

Entonces se abofeteó. ¡Idiota, te golpeó, y tiró agua encima! Si fueses la escoria original sería el karma, pero era un alma inocente tomando su lugar. ¿Qué no es capaz de hacer?

Xu Qiang felizmente subió las escaleras, sin embargo, un pensamiento persistió. ¿Big boss no temía que se aprovechara de su guardia relajada?

Xu Qiang no pudo quedarse callado, bien, usa la piel de un cordero y finje que te importa su seguridad.

-¿No tienes miedo de que te tire de las escaleras? No le des la espalda a las personas, es un punto débil demasiado fácil de usar.

Shan Yun lo escrutó con la mirada, seguro de que Xu Qiang se había vuelto idiota.

Xu Qiang se mofó en su corazón.

-Demasiado ingenuo. -Shan Yun rió entre dientes.-Come, y calla.

Xu Qiang miró la comida, con perdida.

Llamó al sistema, y consultó si era seguro comerse los alimentos o no. Si bien Shan Yun comía lo mismo que él, no dudaba de que envenenara su plato por separado.

Shan Yun notó su desconfianza. Su rostro disgustado, con una decepción imperceptible.

Iba a retirar la comida, cuando el menor se abalanzó al plato y lo devoró. Shan Yun le miró, preguntándose si en verdad estaba comiendo o era su ilusión.

El sistema simplemente dijo, <>

Shan Yun naturalmente sabía, que Xu Qiang dudaría en comer, era normal, fue secuestrado, nadie se atrevería a hacerlo.

Pero al parecer, sus dudas fueron pocas, y resueltamente confió.

Shan Yun tembló, Xu Qiang confiaba en él.

Xu Qiang se atragantó con arroz, Shan Yun llevó un vaso de agua a sus labios, y palmeó pacientemente su espalda.

-Ten cuidado, come despacio.

-Gracias. Gracias. -Xu Qiang sonrió brillantemente.

Un fuente de magna caliente brotó del alma de Shan Yun. Sólo verlo sonreír, ¡lo tentó!

Xu Qiang pretendía seguir comiendo cuando big boss, en realidad lo besó...

Shan Yun posó sus labios sobre los del menor, él cedió ante su impulso. La alegría lo invadió y se regó en su cuerpo.

Los labios de Xu Qiang sabían a gloria.

Xu Qiang pensaba, ¿rechazarlo? ¡Mierda, no! Si lo hacía, y encendía su temperamento, olvídate de comer, o estar suelto, sería cortado en pedazos.

El cuerpo de Xu Qiang se puso rígido al instante. Sin rechazar, sin responder.

El sistema empezó a vociferar <<¡Abra la boca, abra la boca! ¡Si aprecia su vida, ABRA SU BOCA>>

Entonces Xu Qiang se comprometió, ¡por su vida, incluso entregar su virginidad al big boss era válido! ¡¿Qué era un beso a comparación de su preciada vida?!

Imaginaría que big boss era una hermosa señorita, hehehe.

-Nghm... -Xu Qiang inexperto, quiso seguirle el paso. Entre abriendo su boca, sus manos sujetaron las mejillas con delicadeza.

Xu Qiang muy pronto cortó el beso, su corazón latiendo frenético.

Su supuesta heterosexualidad se sintió destrozada. Culpó a la terrible belleza del gran jefe por mover su corazón.

-Basta, basta. -cubrió sus labios, retrayendo su cabeza tímidamente.

Papá, este hijo tuyo perdió su primer beso con un psicópata en potencia, entiende que fue por sobrevivir, ¿puedes perdonar a tu hijo no filial?

-¿Parar? ¿Lo odias?-Shan Yun sujetó su cintura, viéndole intensamente.

La presión ahogó a Xu Qiang.

«¡Sistema, fue tu idea! ¡¿Ahora que hago?!»

<>

Básicamente, le dijo, idiota, debiste tolerarlo un poco más.

-No... -Xu Qiang sacudió su cerebro salvajemente.-¡Sé que no soy una buena persona, lo sé! Pero por favor... No juegues conmigo.-murmuró, exprimiendo unas lágrimas de cocodrilo.-Yo... Golpéame si quieres, pero no me toques así.

-¡Xu Qiang!-la manzana de adán del rubio se balanceó.

El quería decirle, no estoy jugando contigo, pero hace unas horas atrás pensaba en Xu Qiang como un juguete que podría matar. ¿Este cambio no era tan abrupto que era imposible?

Pero... Hace años, no reía, sonreía, o disfrutaba de la compañía de alguien.

El Xu Qiang pequeño fue un bastardo hijo de puta.

El Xu Qiang de la actualidad había robado su corazón. Lo hizo sentir vivo.

El tren de pensamientos de Shan Yun era más resuelto que cualquiera. Te odio, te rompo. Me gustas, te protejo.

Xu Qiang supuso, un loco es un loco, intentar adivinar porqué hace las cosas era estúpido. En especial, Xu Qiang era incrédulo de haberle gustado a big boss.

Cuando Xu Qiang meditaba en como salvar el incómodo ambiente, la respuesta llegó por sí sola.

Comió y bebió tanto que tenía urgencia de ir al baño.

Xu Qiang sujetó las mangas de Shan Yun, rogando con el rostro contraído.

-Baño... ¡¿Dónde está el baño?!

Shan Yun no sabía si reír o llorar, le indicó el baño, y Xu Qiang salió disparado a este mismo.

Xu Qiang se lavó las manos, sombrío.

Al salir, el sistema Ren se disculpó.

<>

«Que considerado, gracias.» Siseó.

Su rostro expresando aterradoramente "¡¿Ya para qué?!"

Xu Qiang volvió al comedor, y encontró a big boss tirado en el suelo.

Sus pupilas se contrajeron, Xu Qiang se precipitó a él, casi gritó su nombre.

-¡Oye, oye! ¡¿Qué tienes?! ¡Oye! -Xu Qiang tomó su pulso. Lo acunó en sus brazos, y le gritó al sistema.

<>

Xu Qiang se quedó en blanco. Sus ojos apagándose.

«¿Qué has dicho?»

<>

Xu Qiang sonrió peligrosamente.

Ahí el sistema supo porqué su anfitrión fue seleccionado.

Xu Qiang moduló su voz, y le llamó en un susurro.

-Por favor... Tienes que soportar. Llamaré a una ambulancia, no volveré a rechazarte, sólo aguanta, por favor, ¡aguanta!

Shan Yun abrió sus ojos, sonriendo.

-¿Es eso cierto? Bien, no devuelvas tus palabras.

Xu Qiang fingió sorpresa e indignación.

-¡Deja de jugar conmigo!

Ren Ren confirmó que su anfitrión era un excelente actor y manipulador.

«|||🍮|||»

Tres días habían transcurrido desde que entró a la instancia.

La situación dio un giro de 180°.

El sistema dedujo lo que había sucedido. Por obra divina, Xu Qiang enamoró al jefe de la instancia.

Xu Qiang no aceptaba este hecho.

Aunque seguía siendo un rehén, fue tratado como un rey por Shan Yun. Desde el primer día, big boss no se atrevió a golpearlo o maltratarlo.

Tampoco volvió a besarlo, o excederse con el contacto. Xu Qiang se alivió, aiya, así terminaría su tarea rápidamente.

-Xu Qiang, ¿qué quieres comer hoy?

-Pollo frito, ¡quiero pollo frito!

El sistema pronto habló. <>

«WTF? ¿Estás loco? Me matará.»

<>

Xu Qiang lloró. Si quitaba la opción de enfriamiento, quién sabe cuanto tiempo tendría que estar con ese psicópata y dormir a su lado. Pero si la mantenía, el verdadero vería a Shan Yun y su esfuerzo de tres días sería desperdiciado.

Xu Qiang tomó una decisión, iba a huir. Ni siquiera comprendió porqué mierda llamó loco al sistema, él... ¿No debería saltar de la alegría por separarse de big boss?

¿Por qué incluso sintió que estaba perdiendo algo?

«|||🍮|||»

El sistema confirmó sus sospechas, había gente que custodiaba la residencia. El sistema le informó en qué horario harían un cambio de guardia. Sería hasta la madrugada.

Xu Qiang actuó como de costumbre, o eso creía él.

En la noche, salió de la habitación que big boss había configurado para él. Viendo que big boss no lo encerró, Xu Qiang suspiró, big boss confiaba mucho en él.

Xu Qiang se puso sus tenis, caminando de puntillas.

El crujido tenue del piso de madera apretaba el corazón del joven. Parecía una película de terror.

El sistema le indicó en donde estaban las llaves. Xu Qiang sospechó, ¿no era demasiado conveniente para él?

Xu Qiang cogió las llaves, y se dirigió a la entrada. Xu Qiang abría la puerta lo más silencioso que podía ser.

Logró abrir la puerta, apenas puso un pie fuera, una mano en la oscuridad apretó su muñeca.

-Xu Qiang, ¿qué significa esto?-el rostro del hombre era tan oscuro que goteaba tinta.

Xu Qiang intentó vender meng.

-Si digo que quería comprar pan, ¿me creerías?

Shan Yun se quedó sin palabras. Xu Qiang... ¿No era demasiado pésimo al mentir?

Ren se burlaría del jefe si pudiera, DESPIERTA, MI ANFITRIÓN JUEGA CONTIGO, MIOPE.

-Vuelve. Mañana hablaremos de esto en el desayuno.

Xu Qiang bajó la cabeza.

-Quiero irme.

Shan Yun entró en pánico, esta vez, sujetándolo con ambas manos.

-No lo harás.

Xu Qiang luchó.

-¡No hagas esto! A mí me gusta alguien más.

Xu Qiang no aceptaba la realidad hasta que tuvo que usarla a su favor. Si big boss realmente se enamoró en ese poco tiempo, decirle eso lo enojaría.

Si big boss sentía algo por él, Xu Qiang sólo quería huir con más ganas. El engranaje de un loco, naturalmente, no tenía deseos de entenderlo.

Shan Yun enloqueció, presionándolo contra la pared.

-¿Quién te gusta? ¡¿Quién es?!

-¡Shan Yun! ¡Yo amo a Shan Yun!

Shan Yun se quedó petrificado. Lo soltó, retrocediendo atontado.

-Xu Qiang, no te irás, no dejarás a la persona que te ama. Xu Qiang, yo soy Shan Yun, ese Shan Yun, tú Shan Yun.

Xu Qiang inició su improvisación.

-Shan Yun... -murmuró, masticando el nombre. Sus ojos se llenaron de lágrimas.-¡Ahora lo entiendo! ¡Por eso me secuestraste, tú me odias! ¡Me odias! ¡Lo entiendo!

Shan Yun no esperaba esa reacción, quiso acariciarlo, pero Xu Qiang lo alejó.

-¡No toques! -sollozó. -¡Está bien, lo acepto! ¡Fue mi castigo por todo el daño que te hice! Pero... ¿Por qué? Jugar conmigo... Hubiera preferido que siguieras golpeándome y llamándome escoria, basura... ¿Por qué? Shan Yun, el tú de antes, y el de ahora, los amo.

-furiosamente limpió sus lágrimas.

-Xu Qiang, lo siento... Lo siento, por favor, escúchame.

Xu Qiang entre su "furia", jaló el cuello de su pijama, besando sus labios ferozmente. Shan Yun correspondió el beso empedernido.

Xu Qiang se aprovechó, golpeó su cuello, y sus piernas despiadadamente, derribándolo.

HAHAHAHAHAHAHAHA, LAOZI POR FIN SE VENGÓ.

-¡Te lo dije, no juegues conmigo! ¡Soy una escoria, sí! ¡Soy una basura, sí! ¡Lo sé, lo sé perfectamente, pero incluso la mierda como yo es capaz de enamorarse y desear a alguien! ¡Shan Yun, rompo mis lazos contigo ahora mismo! Nunca hablaré del secuestro, y te olvidarás de que existió un Xu Qiang.

Shan Yun aturdido, se aferró a su pierna.

-Xu Qiang... No me dejes, no me abandones. No volveré a ponerte una mano encima, ya no te odio, Xu Qiang, ¡no he jugado contigo!

Xu Qiang no lo miró a la cara, apartó su agarre, levantando las comisuras de sus labios satíricamente, enfrentándolo con esa expresión superior.

-No tienes derecho sobre mí. Yo sí jugué contigo.-Dándose cuenta que se había excedido, Xu Qiang corrió como un pollo sin cabeza. Aiya, cometió un pequeño desliz de lengua.

Shan Yun enrojeció por la ira.

-¡XU QIANG, NO ME DEJES ATRAPARTE!

Antes esas palabras, Xu Qiang se cayó, rodó, se levantó, y corrió con más ganas.

Gracias, gracias. ¡Y adiós!

En la niebla, el par de ojos esmeraldas brillaban con obsesión tortuosa.

Xu Qiang, Xu Qiang, Xu Qiang. ¡Mentiroso!

¡Mentiroso! ¡Mentiroso! ¡Claramente te gusto tanto, claramente me amas! Xu Qiang...

La memoria le regresó. El hombre gritó. "Si no estás aquí, quiero morir."

«|||🍮|||»

Xu Qiang huyó, corrió en la noche, y volvió a la familia Xu. Casi se desmayó al tocar territorio seguro.

Siendo realistas, Xu Qiang no hubiera podido huir de Shan Yun si no fuese por el sistema.

Xu Qiang tenía buena resistencia física, y una fuerza sobrehumana. Sí, en combate, pero si hablamos de correr... Xu Qiang admitía ser un asco.

Era lento, y fácilmente se cansaba. Sólo fue porque el sistema le dio el impulso, y obligó a su cuerpo a no detenerse.

Xu Qiang quería llorar, ni por su propia vida era capaz de correr adecuadamente.

En un combate, Xu Qiang era tu mejor elemento, al huir, Xu Qiang sólo puede ser descartado.

Él no habló del tema de su desaparición, y nadie lo obligó a hacerlo. Por órdenes del sistema, Xu Qiang pidió irse al extranjero para recuperarse de la experiencia traumática.

La familia aceptó a enviarlo al extranjero esa misma noche.

El sistema hizo un salto en la línea de tiempo. Enviándolo cinco años más tarde.

El Xu Qiang de ese momento en la instancia tenía veinte años. Esta vez, tenía 25.

Para Xu Qiang fue un parpadeo, literalmente.

Xu Qiang recibió la trama nuevamente, había vuelto del extranjero con varios títulos en la mano. Xu Qiang había cambiado, como si fuese otra persona, obtuvo excelentes calificaciones y varios reconocimientos.

Xu Qiang rió, no era nada alejado de la realidad. Siempre fue un alumno de excelencia. Parece que el sistema tomó en cuenta su comportamiento para el desarrollo futuro del joven maestro mimado Xu Qiang, evitándole dificultades a largo plazo.

Le organizaron una enorme fiesta para recibirlo, el anciano de la familia presumiendo a su excelente nieto. Xu Qiang tragó una bocanada de sangre.

Xu Qiang preguntó vacilante.«¿cómo ha estado big boss?»

El sistema gruñó. Anfitrión, ¿es masoquista?

La culpa no era genuinamente de Xu Qiang, él... Simplemente fue tratado demasiado bien por Shan Yun, más que un secuestrado, encarnaba más a un bebé mimado en manos de su esposo.

Xu Qiang llegó a la mansión de la familia. Cabe aclarar que desde su secuestro, la seguridad a su lado fue prácticamente impenetrable.

Xu Qiang rió complacido. Su apariencia en este lugar era la suya, con la diferencia de unos años en el futuro.

Xu Qiang era guapo. La altura rondaba al promedio, sus ojos almendrados daban la impresión de ser negros, sólo contra la luz del Sol podrías saber su magia, eran violetas. Una cintura delgada acompañada con una hermosa línea sirena formada con ejercicio puro y duro.

Cabello corto y ordenado, Xu Qiang destacaría entre mil bellezas.

El anciano de la familia Xu no estaba satisfecho con su nieto original por su actitud egocéntrica, al cambiar para ser una oveja obediente, ¿cómo podría alejarlo? Era su sangre.

Xu Qiang le sacó el dedo corazón en sus adentros, sangre de mierda, ya que tengo habilidades, ahora sí me quieres cerca, viejo pedo.

Xu Qiang se vistió formalmente, este tipo de traje negro era totalmente adecuado para él.

Naturalmente, como el motivo del festejo, Xu Qiang fue arrastrado por el anciano de arriba hacia abajo.

El anciano Xu bromeó un par de veces al decir que pronto tendría que buscarle una prometida.

Xu Qiang estaba harto.

Pretenciosos de mierda, hipócritas de mierda, solamente se acercan por intereses, ¡fuera! ¡A chingar a su madre!

-Oh, Qiang'er, ¡tengo a alguien más para presentarte! Este hombre estuvo interesado en conocerte desde hace cinco años.

Xu Qiang ondeó su mano deliberadamente, bah. A ese punto, no se molestaba en fingir cordialidad.

-Qiang'er, te presento al muy reconocido Dr. Shan.

Crack.

Splash, splash.

Una copa de jugo se estrelló contra el piso y se derramó.

Los ojos atónitos de Xu Qiang se centraron en Shan Yun.

Naturalmente, el sistema no le avisó. Jejejeje.

Gracias, gracias, laozi recordó que tiene diarrea y necesita urgentemente de un baño.

-¡Qiang'er! ¿Estás bien?

Los ojos de Shan Yun no contenían ni el más mínimo odio, sino... Pura tolerancia y ternura.

El hombre coincidentemente se vistió a juego con Xu Qiang.

-Estoy bien, estoy bien, abuelo, no se preocupe, lamento mi descortesía, Dr. Shan. -dijo, retrocediendo disimuladamente tres pasos.

¿Qué? Para él, sólo hace unas horas atrás se burló de big boss, ¡sus piernas apenas lo podían mantener en pie!

Había una ley fundamental para Xu Qiang, adáptate a las circunstancias, sé flexible.

-Xu Qiang no debe de preocuparse, somos cercanos, ¿no? -Xu Qiang en ese momento tenía la opción de gritar, "¡Atrapénlo, él me secuestró!"

Sin embargo, la voz no salía de su garganta. No tenía miedo, estaba emocionado.

El sistema anticipó que al resolver sus dudas, su anfitrión definitivamente gritaría, por lo que advirtió. <>

«QAQ»

<>

Xu Qiang lo tenía en claro, hehehe, matar a laozi.

<>

Miles de caballos de lodo de hierba galoparon.

PURIFIQUE A SU MADRE.

-Sí, abuelo, el Dr. Shan y yo somos viejos conocidos. -admitió, exprimiendo las palabras entre dientes.

No sabe si es su impresión, pero el rostro de big boss parece haber brillado dulcemente.

-Es bueno, mi nieto hace buenos amigos. Oh, Dr. Shan, ¿qué tipo de jovencita cree que es mejor para Qiang'er?

Xu Qiang gritó en su corazón, joder a tu madre, viejo pedo. ¡¿Quieres matar a laozi?!

Xu Qiang sentía que había sido capturado poniendo un sombrero verde sobre big boss, ¡laozi definitivamente no tiene esa relación con big boss! ¡¿Así que por qué?!

Xu Qiang dijo sin pensar.-Mi tipo sería alguien como el Dr. Shan.

El sistema <<. . .>>

El anciano. ". . ."

Shan Yun. ". . ."

Xu Qiang, quién su cerebro alcanzó a su boca. ". . . QAQ Papá, ayúdame."

El anciano Xu tosió. -Ya que son amigos, los dejaré para que platiquen, deben tener mucho que contarse.

Así, el viejo Xu huyó.

Por fortuna, seguía habiendo mucha gente a los alrededores por lo que Shan Yun no debía de intentar nada extremo.

Sólo que era muy incómodo.

Independientemente de que el tipo sea un psicópata, había sido cruel al dejarlo. Y si los sentimientos de big boss fueran legítimos... Xu Qiang no sabe como enfrentarlo. La adrenalina había bajado, dejando al cobarde bebé rechoncho.

-Xu Qiang. -Shan Yun extendió su mano, y acarició la esponjosa cabeza de Xu Qiang.

Xu Qiang no lo evitó. Él no quería rechazar ese toque. Siempre que big boss lo tocaba, sentía cierta familiaridad.

-¿Por qué has venido aquí? -realmente Xu Qiang quería saber como big boss estaba tan seguro de que no lo rechazaría.

-Mi alma gemela ha vuelto, ¿cómo puedo no venir? -Shan Yun audazmente lo tomó entre brazos.

Finalmente, ¡la barra estoica pasó de roja a amarrilla!

-Shan Yun, pude denunciarte y hacer que te encerraran, que no lo hiciera en ese momento, no significa que no me atreva en esta fiesta. -murmuró, el hombre fingió reprimir su furia, secretamente estaba encantado del color de la barra.

-No lo harás, hoy ni nunca. Xu Qiang, tú me amas. -sonrió.

Xu Qiang pretendió apartarlo, entonces, Shan Yun colocó algo frío y delgado en sus manos.

Un bisturí.

-En este mismo momento, véngate, te secuestré, pretendo hacerlo una segunda vez, y no te dejaré escapar. Xu Qiang, apuñálame. Si me odias, no quiero vivir más. Si no me amas, quiero morir. Al morir, solamente deseo que sea a tus manos.

Xu Qiang se puso de piedra.

<<¡Anfitrión!>>

Xu Qiang apretó el puño, y arrojó el bisturí contra el suelo.

«¡Cállate, joder! ¡Ni tú, ni nadie seguirá dirigiendo mis acciones! ¡Esta es mi línea de fondo! Bien, ¿quieres ver por qué me llamo laozi? Te mostraré.»

Xu Qiang apretó la mano de Shan Yun, y gruñó.

-Cállate, y sígueme. No te atrevas a jugar sucio, te patearé hasta la muerte.-Salieron al patio de la mansión.

Inexplicablemente, los papeles se invirtieron. Shan Yun se encogía de hombros, mientras Xu Qiang apretaba la mandíbula.

-¡¿Qué diablos te sucede?! ¡HIJO, no puede ser! ¡Qué broma! ¡En primer lugar, si odias al tipo que te molestó, patéalo, golpéalo, pero no lo mates! ¡Te ensucias la mano con la escoria! -Xu Qiang selectivamente ignoró que se refería así mismo.-No vale la pena. Eres alguien tan hermoso, no arruines tu vida por un bastardo. Ahora, ¡¿apuñalarte?! ¡Hermano, valora tu puta vida! ¡¿Cómo puedes dejarla a mis manos?! ¡Shan Yun, yo no soy una buena persona! ¡E incluso si se trata de un santo, no le des tu vida! ¡Tu vida, tu existencia, es tuya, y únicamente tuya! ¡Si quieres amar a alguien, primero ámate y quiérete a ti, joder! Nadie vale la pena como para que rebajes, te arrodilles, o llores porque te abandonó. ¡¿Me has entendido?!

Xu Qiang tomó de los hombros a Shan Yun y lo sacudió ferozmente. Su rostro enrojeciendo como un pimiento rojo. Sus ojos inyectados en sangre, la voz áspera y grave. Sabía que sólo era un jefe de instancia y no tenía que hacer nada adicional, ni tenerle piedad, pero su propia moral no permitía que se quedara de brazos cruzados.

De donde lo vieras, tanto big boss como él tenían parte de la culpa. Una cosa no justificaba a la otra, pero sí tenían relación.

Xu Qiang sólo se detuvo cuando en sus manos, gotas cristalinas se estamparon y mojaron su piel.

Xu Qiang cerró sus ojos, y lo abrazó con toda su fuerza.

-Has sufrido demasiado, Shan Yun, por tu bien, busca ayuda psicológica. Sana tu corazón, es necesario. -Shan Yun tembló, y se aferró a Xu Qiang.

Xu Qiang pensó, este gran jefe, únicamente necesitaba amor, cuidados, y una buena orientación para volver al camino correcto.

-No puedo hacerlo solo. Xu Qiang, me enamoré de ti. Dependo de ti. Xu Qiang, ¿es imposible que un tipo psicópata y enfermo como yo llegue a gustarte?

Xu Qiang limpió cuidadosamente sus lágrimas, acogiéndolo en su seno.

Xu Qiang no le mentiría.

-No es imposible. -admitió, pellizcando sus mejillas con suavidad, esbozando una sonrisa ladina.-Porque tal vez, ya me gustes.

-Te amo. -Shan Yun se inclinó, posando sus labios en la frente de Xu Qiang.

La barra se volvió verde. La instancia se fragmentó, y colapsó, el cuerpo de big boss brilló, partículas de luz dispersándose en el aire y desapareciendo.

-Ojalá... Pudiera seguir consolándote.-murmuró Xu Qiang.

La vista de Xu Qiang se nubló.

La voz de Ren fue lo último que escuchó.

"Felicidades por pasar el tutorial con éxito".

Capítulo 3 Tiempo fuera

Xu Qiang despertó sudando frío. La voz del sistema parecía lejana.

¿Todo había sido un sueño?

Xu Qiang rodó y cayó de la cama. Sus ojos se humedecieron.

¿Por qué se sentía tan amargo?

¿Por qué sentía que dejó ir algo preciado?

Al cuestionarse un agudo dolor de cabeza lo abrumó.

Xu Qiang se arrastró y se tambaleó al salir de su habitación.

Contenía las terribles ganas de llorar, tragándose un cóctel de sentimientos complejos.

Ya había amanecido.

Su padre estaba preparando el desayuno.

-¡Hijo! -Xu Lei quedó aturdido ante su apariencia, dejó de lado la mezcla para los hot cakes y se precipitó para abrazar a su hijo.-¿Qué pasó? ¿Estabas llorando?

-No...-Xu Qiang sabía que su padre no estaría satisfecho con una respuesta tan vaga, simplemente arrojó la culpa a la cabeza de otros.-Mi madre... Tiene relación con ella.

Los ojos de Xu Lei parecieron congelarse y emanar un aire asesino.

Tuvo demasiada paciencia con esa mujer por su hijo.

Esta vez, le enseñaría que era vivir en el infierno.

-Todo está bien hijo, baba cuidará de ti.

Xu Qiang asintió.

-Iré a lavarme la cara... Necesito hablar contigo... Quiero un consejo tuyo.

-Bien, ve, bebé.

Xue Lei sonrió e instó a que se fuera.

Cuando estaba de espaldas, su rostro se contrajo en ira.

Recordó con rabia.

"Ey... Ese es Xu Lei. Se ve bastante guapo y parece ser trabajador... Para que su mujer lo dejase, debe de ser un hijo de puta en el interior, o la mujer una zorra."

"Donde quieras verlo, es un mal padre. No importa qué problemas tuviera con su mujer, ¿cómo pudo echarla?"

"Xu Qiang es un niño tan dulce y correcto... ¿No sufrirá por la ausencia de una madre? Ese niño no podrá ser feliz sólo con su padre."

"Lo más importante en la crianza es una madre, ¿un hombre podrá hacerse capaz de todo eso?"

"Ah, pobre niño, antes de lo esperado el padre encontrará a una mujer y lo abandonará."

"Ese niño necesita a su madre, si a Xu Lei le importa un mínimo su hijo, debe dejar que se vean y se frecuenten. ¡Todo es por el bien de Xu Qiang!"

Estos comentarios los escuchó Xu Lei a sus espaldas día tras día por sus vecinos o gente del colegio de su hijo.

Hubiera estado bien si sólo él lo escuchase. Esa gente no vive ni come con él, entonces, su opinión le vale para limpiarse el culo.

Pero Xu Qiang también lo hizo. Escuchó esas cosas.

Xu Lei se quebró cuando su hijo de seis años lloró en medio de la noche, entre sueños, gritando temeroso por la pesadilla.

"¡Baba! ¡Baba! ¡Papá! ¡Wuuuuuuuu! ¡PAPÁ! ¡No me dejes! ¡Por favor no me dejes! ¡Xu Qiang no comerá mucho! ¡Xu Qiang no necesita estudiar! ¡Xu Qiang puede ser autosuficiente! ¡Por favor, no me descartes! ¡Moriré sin papá! ¡No quiero estar sin mi papá!"

Parecía ser que su hijo había escuchado que la crianza de un hijo era costosa, que se hartaría, no tendría el dinero, y cosas similares.

Pensaba que él lo abandonaría apenas pudiera.

Fue la primera y última vez que Xu Lei lloró frente a su hijo en sus diecisiete años de vida.

La gente era tan malditamente cruel.

Claramente, en la forma en que vivieran su hijo y él no era de su incumbencia, ¿por qué mierda debían opinar?

¡¿Por qué hacerlo frente a su hijo?! ¡¿Cuál era su fin?!

¡¿Creían que para su hijo no era lo suficientemente duro vivir sin una madre y tenían que abofetearlo con que él lo abandonaría?! El dolor de su hijo era su propio dolor.

No podían opinar... Esa maldita gente no sabía cuanto amaba a su hijo.

Tanto que no dudaría en morir por él.

Su hijo no tiene que sentir dolor, él puede llevarlo por ambos.

Él puede ser insultado y pateado como a un perro, así que... No toques a su hijo.

No toques a Xu Qiang.

Xu Lei se propuso, hijo, no importa si te falta una madre, te sobra padre.

Pese a ello, aunque él pensaba que lo mejor para su hijo era no tener más contacto con su ex esposa, luego de consultarlo con un psicólogo, accedió a que se vieran de vez en cuando.

Se lo impuso a su hijo pese que él lo odiara también.

Solo quería verlo feliz y que creciera bien.

Xu Lei apenas se percató de que el cuchillo en sus manos tenía la hoja doblada por su ira.

Rápidamente lo arrojó a la basura y lo escondió de su hijo. Sería problemático explicarle cómo se torció el cuchillo. Su hijo era denso, sí, más no estúpido.

En ese momento, olvidó contener su fuerza mejorada por el enojo.

Xu Lei quería ser el mejor padre para su hijo. Quería hacerlo feliz.

Xu Qiang regresó usando unos pantalones holgados y una playera gris.

Para ese momento, el desayuno estaba servido.

Dos platos con cinco hot cakes apilados y perfectamente dorados emanaban un dulce olor.

-Hijo, hay miel de maple y leche condensada, ¿quieres que le ponga fruta a tu comida?

Xu Qiang asintió.

-¿Hay fresas y plátano?

-Son hot cakes de plátano, ¿aún quieres agregar más?

-No, solo las fresas.

-El batido es de melón, espero que te guste.

Xu Qiang tomó un gran sorbo. El licuado era espeso y dulce.

Las fresas en rodajas pronto se depositaron en su plato, su padre le pasó un tenedor, y palmeó su cabeza.

-¿Sabe bien?

Xu Qiang inmediatamente le dirigió una mirada vacía.

Xu Qiang mordió su labio inferior y asintió.

Shan Yun siempre le preguntaba después de que comieran "¿Te gusta?"

La expresión que utilizaba era como la de una doncella enamorada frágil.

Xu Qiang le respondía.

"Me gusta mucho." Y en su interior pensaba, "Tu comida es tan buena que solo la de papá se iguala."

Ahora pensó, "Solo la comida de papá se iguala a la de Shan Yun"

Xu Lei no dejó ir su cambio de expresión repentino. Y se sintió herido, para que su hijo le diera una mirada tan terrible, ¿qué había sucedido?

-Papá, antes vi una película, una buena persona fue abusada, más tarde buscó venganza de su abusador. Lo secuestró y pretendía asesinarlo, el problema fue que una persona inocente había tomado la identidad del abusador, él estaba pagando las consecuencias cuando no tenía nada que ver en esos sucesos y tuvo que hacerse responsable. El nuevo chico para salvar su vida manipuló al joven abusado. Le dijo que antes estaba enamorado de él y por eso lo trató mal. El abusado se enamoró de él... No se sabe si fue coincidencia o estaba predispuesto, pero se enamoró. El abusado lidió con su odio y lo perdonó, pero, no podía dejarlo ir... El secuestrador nunca le hizo daño más que tirarle un poco de agua y darle un único puñetazo en su primer día de cautiverio. De ahí en adelante, cocinó para él, lo atendió, y se dio el tiempo para que convivieran de forma normal... Sucedió aunque parezca imposible. El chico nuevo se tomó el tiempo, en unos días, le agarró aprecio. Comprendió que ambos eran víctimas. Pero nunca justificó las malas acciones del secuestrador. Se aprovechó del amor del secuestrador, y huyó. Al huir, se burló del secuestrador y su enamoramiento, diciéndole que jugó con él, eso fue innecesario... -suspiró.-Años más tarde se encontraron nuevamente, el secuestrador no estaba enojado, únicamente quería una oportunidad, iniciar de nuevo, lo amaba.

Después del monólogo, Xu Lei quien tenía un rostro fatigado por la narrativa

preguntó mientras comía un trozo de masa.

-¿Qué sucedió después?

-Parece que el chico nuevo se influenció... Y puede que no fuera imposible que sintiera algo por el secuestrador si se aplazara su convivencia, aunque el chico nuevo era totalmente heterosexual. Pero... Pero el secuestrador era muy dulce y una persona excelente si no tomabas en cuenta su frágil estado mental.

Xu Lei se frotó el puente de su nariz.

-Ve al punto.

-El secuestrador desapareció, y el chico sigue pensando en él. ¿Está mal de la cabeza por no dejar de pensar en él?

Xu Lei respondió deliberadamente.

-No. El joven actuó según sus instintos de supervivencia. El único verdaderamente inocente fue él. En cuanto a la persona abusada, se entiende su reacción, pero no se justifica. El joven no está enfermo por tomarle aprecio, después de todo, el secuestrador parece haberlo tratado bien e inclusive mimarlo, y al saber la situación por la qué pasó, empatizar con él fue algo natural.

-¿El joven no debería estar resentido con el secuestrador por quererlo matar?

-Sí y no. Depende de cómo lo veas. Sí, porque su intención original fue esa. No, porque a fin de cuentas, no lo hizo. Es como una persona que se acerca a otra pretendiendo enamorarla y luego dejarla, pero se enamora en el proceso. Si la otra persona se enterase, odiarlo no es inapropiado, está en su derecho, y aunque no jugó con ella... Pretendió hacerlo, no puedes culparle si elige enojarse y resentirse. Al igual que, si bien se enoja y luego lo perdona, es

entendible, a fin de cuentas, no lo hizo ni provocó un daño genuino en la persona. Por eso te digo, depende de cómo quieras verlo, ninguna elección es correcta o equivocada, ambas personas la tuvieron difícil.

Básicamente dijo, depende si le tomas más importancia a los hechos o a las intenciones.

Xu Qiang comprendió, terminando su desayuno y sonriéndole.

Su ánimo seguía siendo bajo, pero era mejor que su rostro muerto.

-¿A qué se debió este cuestionamiento?

-Solo... Una reflexión.

-Pareces exhausto... ¿Estás bien?

-No es nada.

-Odio que digas mentiras.

Xu Qiang suspiró.

-Estás pensándolo demasiado, baba.

Nt:Baba* una forma de decir "papá".

Xu Lei frunció el ceño.

-¿Tienes entrenamiento hoy?

-Mhn. Debo ir al entrenamiento. Sabes que faltar no es una opción.

-Te ves demasiado cansado como para ir, bebé.

-¿Quién fue quien me obligó a ir antes?-preguntó Xu Qiang entre risas.

En un pasado Xu Qiang fue muy obeso, superando los límites para su salud. Su padre preocupado, lo envió a entrenar en diferentes deportes. Sinceramente, se lo agradecía.

¿Dios masculino? Ser uno fue un logro para él, y lo consiguió gracias a que su padre lo instó a hacer varios deportes.

En su tiempo fue una maldita tortura, no podía respirar al correr, y su resistencia era pésima.

Ahora, su condición física era su orgullo.

-Acabo de comerme cinco hot cakes, tengo que compensarlo. Te amo, baba, vengo en dos horas.

Aún si Xu Lei no estaba de acuerdo, lo dejó ir luego de recordarle que le marcara si se sentía demasiado mal para volver por su cuenta.

Xu Qiang tomó una mochila que usaba específicamente para su equipo de entrenamiento, y salió de su hogar.

Caminó un par de kilómetros para llegar a la academia donde se ejercitaba.

Se había lavado el cerebro de que todo había sido un mal sueño.

-¡Superior Xu! -Xu Qiang asintió monótonamente.

-Buen día. -murmuró.

Los jóvenes de su edad se aturdieron.

Xu Qiang era tranquilo, y aunque se definiera como alguien serio, su carácter amable predominaría, siempre te devolvería el saludo con una sonrisa.

Sus compañeros de entrenamiento estaban preocupados.

Le decían superior solamente porque era mayor. Xu Qiang y otro compañero más, eran los más grandes en su grupo de trabajo.

Minutos más tarde, los adolescentes calentaron y empezaron con la sesión de ejercicio.

-¡Maestro, son demasiadas burpees!

Aullaron al unísono.

-Superior Xu, ¡dígale que son muchas!

Xu Qiang no prestaba atención, únicamente se centró en hacer ejercicio.

-Podemos con esto.

El ánimo del equipo decayó. Por lo regular, Xu Qiang era quien se quejaba en broma en especial de las burpees. Haciendo más de cien, ¿cómo mierda no se iba a quejar?

Al terminar, el maestro se le acercó y le preguntó.

-Xu Qiang, parece como si no tuvieras alma. ¿Has tenido un mal día?

Xu Qiang negó con la cabeza.

-¿He tratado mal a mis compañeros para que me lo pregunte?

El entrenador se aturdió. No, no había tratado mal a nadie, solo era demasiado distante. Incluso la manera en que le preguntó, no era grosera, pero no iba de acuerdo a él.

Tanto que para alguien amable, serio y correcto como él era extraño.

A Xu Qiang podrían ponerle la etiqueta de persona "Soleada" y no estaría fuera de lugar. No socializaba, pero era del tipo de persona que te daría la mano si la necesitabas y te la merecías.

A sus ojos, Xu Qiang era un niño lindo en el ámbito deportivo.

Xu Qiang volvía a su casa, y en la distancia, algo metálico brilló por reflejo del Sol.

Xu Qiang lo distinguió con dificultad.

¡Era el prendedor!

Como si viera a un demonio, se alejó lo mayormente posible.

Un par de cuadras después, respiró entrecortadamente.

"¡Necesito mejorar con urgencia mi capacidad de huir!"

Corrió con todo su ser, pero no aguantó más de tres cuadras...

<>

Esa conocida voz no resonó en su cerebro... Parecía venir detrás de él.

Xu Qiang se resbaló, se dio la vuelta, y gateó con horror.

Hacia un momento atrás... ¡Ese prendedor apareció detrás de él!

-¡Fuera! ¡Aléjate de mí, pedazo de metal maldito!

Tuvo tanto rechazo en un principio porque el prendedor le daba mala espina.

Luego de escuchar esa voz, ¡ya le tenía miedo al prendedor!

<<¡Usted!...>>

Del prendedor un cuervo blanco de más de un metro salió y aleteó ferozmente. Una luz cegadora vino consigo.

El cuervo se convirtió en un hombre alto, con cabello blanco y ojos plateados.

-Anfitrión... Para arrojarme así, ¿tiene algún resentimiento hacia mí? ¿Existe rencor entre nosotros?

Xu Qiang captó al instante. El recipiente del sistema Ren era el prendedor. Al tocarlo el día anterior, le dio la oportunidad al sistema Ren para entrar a su cuerpo.

Encontrar ese prendedor no fue un accidente.

Xu Qiang no dudó, y directamente pisó el prendedor enfurecido, tal como si intentara matar cucarachas.

-¡Jódete, jódete! ¡¿Por qué tuviste que involucrarme en esta mierda?!

El rostro de Ren se distorsionó por el dolor agudo.

-¡Anfitrión, pare, me duele mucho!

Xu Qiang se calmó ante la súplica, recogiendo el prendedor con ojos fríos.

-No hay gente alrededor, debe ser un truco tuyo para ocultarte. Ahora, ¿qué le sucedió a Shan Yun? ¿Está muerto?

El sistema le devolvió la misma mirada llena de frialdad.

-No está muerto por completo.

Xu Qiang cerró fuertemente los ojos, meditando.

-Hay más detrás del juego de supervivencia. Shan Yun es real, es una persona real, con un alma y emociones.-declaró Xu Qiang.-No pueden replicar a ese punto el amor de una persona hacia otra.

-¿Es tan arrogante para creer que Shan Yun lo amaba de verdad? Jáh.

Xu Qiang lo fulminó con la mirada.

-No soy lo suficientemente bueno para una persona como Shan Yun, lo sé, pero ese hombre me perdonó una y otra vez. Cuidó de mí, y me trató como su tesoro, sin importar lo breve que fue, lo hizo. Eso no fue una mentira, no tenía necesidad de mentirme.

-Te contaré el trasfondo de todo, pero primero debes aceptar tus habilidades y tareas.

-Las acepto.-dijo sin pestañear. No aplazaría las cosas tontamente.

Ren caminó hacia una banca, haciéndole señas para que sentara a su lado.

-Xu Qiang, diecisiete años, sexo masculino, altura 1,70 M, tipo de sangre, A+.-recitó el hombre.-Objetivo: Jefe de instancia.

Dificultad del objetivo: S

Tarea: Purificar y recolectar. Dificultad de la tarea: S.

Habilidad: Bienvenido al Olimpo.

•Hijo de Afrodita.

Descripción: ¿?

Activada.

•Atributos de Apolo:

Descripción: ¿?

Desactivada.

•Divinidad de Hércules.

Descripción: ¿?

Desactivada.

Nivel: S+

Conforme el sistema explicaba, en una pantalla azul aparentemente holográfica salían los carácteres frente a sus ojos.

-Felicidades anfitrión, ha obtenido de las mejores habilidades existentes. Tiene buena suerte.

Era la primera vez que Xu Qiang ganaba algo bueno por un sorteo. Sus ojos seguían en blanco. ¿Esto...? ¿Era una broma?

-Las tareas, objetivos tienen un dificultad desde F hasta S. El mismo valor se aplica a las habilidades.

-¿por qué la mía tiene un signo de más?

-Quisiera saber lo mismo.-chasqueó la lengua.-A su alrededor, todo es extraño.

Ren pensó, "Demasiada preferencia".

-Su habilidad engloba tres de alto nivel. Únicamente puede seleccionar una por el momento, ahí podrá leer de que se trata. Puede cambiar la habilidad en cada instancia.

Xu Qiang apretó la mandíbula.

Puede que se equivocara, pero seguiría la lógica común.

El título debe relacionarse directamente con la habilidad.

Hijo de Afrodita, debe relacionarse con la belleza o amor.

Atributos de Apolo, puede ser desde tener capacidades destructivas, en las artes, o incluso de curación, sería apostar para ver si son algunos de esos atributos o todos.

Divinidad de Hércules, su mente gritaba que se trataba de la fuerza.

Xu Qiang no respondió inmediatamente.

-Primero explícame mi objetivo y mi tarea.

El sistema rió entre dientes.

-Se relaciona directamente a los jefes de instancia. Ya puede adivinar qué tan terrible será. Purificar y recolectar, se relaciona con dónde está Shan Yun.

Xu Qiang lo miró.

-No divagues, me purga.

-Debe pagar un precio por la información.

Xu Qiang sonrió con repulsión.

-Dilo.

Ren se enojó.

-¿Por qué mirarme así? ¡No recuerdo haberle tratado mal! Simplemente quiero que cuide el broche en su mundo original. Su destrucción no me matará, pero me hará pasar por un gran dolor. Xu Qiang, debe entender que dependemos el uno del otro, no podemos darnos el lujo de dudar entre nosotros o pelear.

Xu Qiang bufó, más sin embargo, tomó con cuidado el broche, colocándoselo en la camisa con suavidad.

El sistema Ren giró la cara.

-Lo siento. -El albino enarcó una ceja.-Ren, siento haberte pisado, en ese momento no estabas adentro del contenedor pero te dolió. No querías molestarme, estabas siguiéndome para recordarme que recogiera tu contenedor. -murmuró.

-Me enojé mucho... Cumplo con mi trabajo, solamente eso, no es mi primer anfitrión, pero fue el único que me pisó y culpó de esa manera. No podía estar contento. -las comisuras de los labios de Ren tiritaron.

-Lo sé. Anteriormente me pregunté porqué parecías disgustado conmigo, ahora me doy cuenta que fue porque te arrojé ayer, debió dolerte.

Ren maldijo en voz alta, masajeando sus sienes.

-Es correcto. Dolió como el infierno. Pero es vergonzoso enojarme con usted por eso, sigue siendo un joven inexperto, ayer no lo supo, y hoy yo lo provoqué. Como tu mayor, no debí comportarme así.

Tanto Ren como Xu Qiang eran razonables. Luego de sacar su frustración y disculparse, prosiguieron con sus negocios.

-Los jefes son almas reencarnadas de existencias malvadas o demoníacas poderosas. Pueden ser diferentes almas, o fragmentos de una sola alma. Por lo regular hay tres tareas hacia los jefes.

Recolectar: No importa si los vences o no, mientras los recolectes con tu habilidad, es suficiente.

Eliminar: Tienes que vencerlos o asesinarlos.

Purificar: La más difícil. Debes volverlo más inofensivo y hacer que por su cuenta quiera dejar su papel como jefe.

-Sus habilidades son demasiado buenas, no es justo, por lo que la dificultad de sus tareas fueron subidas al máximo. Purificar depende totalmente de cómo lo tome, luego de purificar viene la recolección. No puede recolectar sin purificarlo antes.

Xu Qiang comenzaba a marearse.

-Xu Qiang, Shan Yun fue recolectado y almacenado. Es un fragmento de alma, pero quien es Shan Yun en sí, sigue vivo. Recolectarás los fragmentos de una sola persona. Todos ellos son Shan Yun, pero lo correcto sería decir que Shan Yun es parte de esta persona.

Apenas mencionó a Shan Yun, su cerebro lo aclaró.

-Ren... ¡¿Por qué lo haces sonar tan raro?!

Ren se carcajeó.

-Lo piensa demasiado, anfitrión.

-Simplemente estoy preocupado por un amigo.-Ren lo miró sarcásticamente.-¡Soy totalmente heterosexual! ¡Soy recto como un palo de bambú!

Ren pensó, "Repítalo hasta que se lo crea."

Repentinamente, Xu Qiang dijo.

-¿Podré verle de nuevo? ¿Está bien?

-Está bien, y podrá verlo, pero él ya estará consciente de que es un jugador, y él un jefe de instancia. ¿Aún quiere verlo?

Xu Qiang negó con la cabeza.

-Dudo que tenga buenos sentimientos por mí en la actualidad. Mientras esté bien, es suficiente. Ren, ¿qué sucedió con la instancia?

-Colapsó.

Xu Qiang frunció el ceño.

Ren se percató de que Xu Qiang había entendido algo de las instancias sin que le explicase.

La sensación de un ligero remordimiento y alivio le llegó.

Por suerte seguía siendo lo suficientemente listo.

-Anfitrión, puede proceder a pedir sus mejoras.

Ren chasqueó los dedos.

En la pantalla salieron varias opciones en todo tipo de aspectos.

Xu Qiang recordó.

En fuerza y agilidad podía apañárselas bien por el momento, pero necesitaba más rapidez y resistencia.

-Rapidez y resistencia, mejora a nivel medio. Ren, una vez alcanzo el máximo nivel, ¿qué sucede?

-Ampliará la capacidad de mejoras en su cuerpo al avanzar. Cuando llegue a cierta cantidad de instancias, los valores alcanzarán el nivel cero aunque sus avances se conserven.

De alguna manera, Xu Qiang no se revolvió y comprendió.

-Quiero activar la Divinidad de Hércules.

-Opción denegada... Hace un momento quise jugarle una broma... Por el momento sólo puede utilizar Hijo de Afrodita, creo que poco a poco desbloqueará las otras dos y podrá usarlas simultáneamente. Pero por el momento debe ir con esta habilidad para purificar y recolectar.

Xu Qiang no se irritó, ya no quería pelear con Ren, quien sería su compañero de viaje.

-¿Cuándo entraré a otra instancia?

-El tiempo varía de un día a una semana como máximo. Le avisaré mínimo cinco minutos antes. Más tarde, puede comprar en el mercado una actualización para mí, y así podré avisarle con anticipación de un día, entre mayor calidad, más precisión.

-¿Cuánto cuesta?

-100 puntos de oro.

Escuchando lo que a su parecer era una gran cantidad de dinero, preguntó adolorido.-¿Cuántos tengo?

-Xu Qiang: 100 puntos de oro, 100 puntos de sangre.

Recompensas:

50 puntos de oro.

50 puntos de sangre.

Total:

150 puntos de sangre.

150 puntos de oro.

Xu Qiang palideció.

Sí necesitaba algún accesorio salvavidas en la instancia, no podría hacer nada.

Pero si no lo compraba, no sabría cuando sería llevado a una instancia, y

podrían tomarlo en una situación incómoda.

Xu Qiang preguntó.

-Ren, ¿me aconsejas comprarlo?

El hombre de cabello platinado lo vio con perplejidad.

Nunca pensó que ese joven en realidad le preguntase algo tan importante.

Habían aclarado las cosas, así que ya no tenía razones para engañarlo o hacerle las cosas difíciles.

-Sí. Muchos jugadores no lo saben, pero se llevarán a la instancia lo que tengan encima en su realidad. Si se pone una mochila con objetos, podrá llevarla sin problemas. Solo tiene que tener en cuenta que será molesto cargarla en la espalda, y las cosas que traiga de su realidad, al no ser parte del juego, no podrá almacenarla en su espacio de almacenamiento y tendrá que cargar con ello. Tiene ventajas y desventajas, pero cómo estás instancias no son peligrosas por el momento, puede darse el lujo de llevar una mochila por mientras, guardar cincuenta puntos, y si necesita algo, en una emergencia puedo ayudarlo.

Xu Qiang agradeció sinceramente el consejo del sistema, y así realizó la compra.

-La instancia comienza hoy mismo, en la noche.

Al recibir esta noticia, Xu Qiang sintió que ácido caía directamente en su estómago.

-Mierda... ¡Mierda! Debo ir a comprar muchas cosas y acomodar mi mochila.

El sistema se quedó sin palabras por la rápida reacción, pero pronto salió de su aturdimiento para sonreír.

-¿Quiere que le ayude a realizar el super?

-¿No te verán de manera extraña?

-Solo... Verán a un tipo albino atractivo, pero no más que eso. Nadie sabrá que soy un sistema, solo otros jugadores pueden sentirme, y nosotros a ellos.

El "nosotros" creó comodidad en Xu Qiang, sentía que se referían a ellos mismos como un equipo.

El "juego" implicaba su propia vida, tener alguien tan confiable como el sistema era una bendición.

Xu Qiang sacó su teléfono y le marcó a su padre.

"papá, iré de compras con un conocido, llegaré para la comida, no te preocupes, te amo."

Xu Lei no tuvo oportunidad de decir pío cuando le colgaron.

". . ."

Cómo Xu Qiang portaba su propio dinero, fue de compras a varios sitios junto con el sistema.

Como Ren llamaba la atención, su recorrido no fue nada tranquilo.

Al regresar por la tarde, Xu Qiang presenció como el sistema regresó a su prendedor del ojo cerrado con una equis encima.

-¡Baba, he vuelto!-canturreó.

-Bienvenido, bebé.-Xu Lei lo abrazó fuertemente, y besó sus mejillas.-Parece que compraste la tienda entera, ah, ve a acomodar eso, la comida casi está lista.

Xu Qiang asintió sonriente, se giró,

con intenciones de irse a su cuarto, abruptamente fue sostenido por el brazo.

-¡Papá, me duele! ¡Me lástimas, suéltame!-se quejó, asustándose de los ojos aterrados de Xu Lei.

-Ese prendedor... ¿Quién te lo dio?

-Lo encontré tirado en el suelo cuando venía de regreso, ¿qué tiene?

-Quítatelo, arrójalo, ¡quémalo!

Xu Qiang tuvo una idea.

¿Su padre tenía una idea de lo que era ese prendedor?

-Papá, estás siendo muy irrazonable.

Xu Lei había perdido el color.

Sus labios incluso se volvieron amoratados.

-No... No... -Xu Lei abrazó a su hijo.

Xu Lei tembló, sus ojos horrorizados, su expresión atónita.

Tenía miedo.

¿Pero de qué?

-Dices que acabas de tocarlo... ¿Hay alguna anomalía en ti? ¿Te sientes bien?

Xu Qiang asintió, fingiendo estar aturdido.

-Entonces debe de haber tiempo,

por lo menos hasta que duermas. Xu Qiang, necesito hablar contigo urgentemente. Pero... Dime que confiarás en mí.

Xu Qiang juró.

-Confío en baba más que en nadie. -Xu Qiang devolvió el abrazo.-No tengas miedo, baba, estoy bien, sano y salvo, nada me pasará.

Xu Lei se negó a soltar a Xu Qiang.

-Papá, termina la comida, acomodaré esto, comeremos, me ducharé, y hablaremos.

Solo así Xu Lei estuvo dispuesto a soltarlo.

Xu Qiang acomodó sus bienes en su nueva mochila tipo militar en tiempo récord.

Salió a comer, encontrándose con un Xu Lei que parecía haber perdido su alma.

<>

Xu Qiang se sintió en conflicto.

-Quiero ir al baño.

<<...>>

<>

Cuarenta minutos más tarde, Xu Qiang comprobaba que tuviera absolutamente lo vital, procurando no llevar peso muerto.

<>

Xu Qiang mordió sus uñas con nerviosismo.

Definitivamente, debía de practicar adaptarse a esa tortura psicológica.

<>

-Xu Qiang... Debemos hablar, no puede aplazarse más.

Xu Lei reconoció la escena ante él.

El sistema Ren reconoció a la persona que entró, asombrándose y temiendo de él.

-¡Xu Qiang! ¡¿Qué es esto?!

Xu Qiang no pudo responder, cayó boca arriba sobre su mochila, aparentemente dormido.

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