La luna, venerada desde su creación ha sido un gran enigma para muchos.
Música. Tambores suenan en manos de una mujer, la cual danza en torno a una fogata. Cubierta en sudor canta a la luz de la luna, con su contoneante falda larga hasta sus tobillos. Alhajas en sus manos, frente, tobillos y cintura suenan al compás de sus calculados movimientos. Con una sonrisa en su boca deja caer en el fuego sus lágrimas de anhelo, a pesar de ser medianoche, su baile es igual de enérgico que al inicio de este al atardecer.
Dika, esta mujer con 20 años de edad se encuentra humillada por su pueblo ya que está soltera. En su cultura ella debió desposarse desde los 12 años, de tardarse a los 15 años; por esto se le considera una deshonra. Ella es descendiente de la matriarca de un pueblo nómada sinti, criada para ser una líder fuerte, desde niña añora su boda.
Sin nada que perder, al cruzarse con otro grupo nómada habló con los ancianos de esta, los cuales le dieron consejos para ser una dama casadera. Hasta que una noche mientras caminaba por un sendero en el bosque vio una hermosa criatura.
Sobre una piedra en el río, se encontraba lo que parecía un hombre, una hermosa cara fina con cejas delgadas, una nariz perfilada, rasgos finos; una altura de 1.82 cm, cabello pelirrojo hasta su hombros con una flejo que casi cubre sus atrayentes ojos miel con matices naranja; 1 pluma larga color verde esmeralda sobresale de cada lado de su cabeza, estas 2 plumas asemejan grandes cuernos haciendo de su delgado y musculoso cuerpo aún más imponente; su piel sin una sola marca resplandece a la luz de la luna; una gran cola llena de escamas sobre sale de la parte trasera de su blanca toga.
Dika corrió hacia un árbol asustada y maravillada, su pueblo cuenta muchas leyendas, más le es difícil creer en algo que no ve.
Con un suave movimiento de su cabeza, la criatura dirigió su vista hacia Dika. Con una sonrisa le habló de manera dulce.
?- Humana, no deberías estar aquí. Es casi el cambio de estaciones, la luna casi está llena y las criaturas empiezan a sentir la fuerza de la presencia de los dioses.
Con un ligero temblor, la mujer salió de su escondite, sin duda era una mujer bella. Dika tiene el cabello negro, ondulado hasta la cintura, piel morena y ojos cafés, de 1.70 cm. de altura.
D- Mis disculpas, por favor perdóneme.
Quitándose su collar del cuello, se lo ofreció a la criatura mientras se arrodillaba en el suelo. Se decía entre los humanos que siempre que ves a una criatura mítica debes darle una ofrenda, o lo pagarás con tu vida. El collar de Dika le fue entregado por su abuela, se dice es un collar antiguo de la época de los dioses de antaño.
Entrecerrando los ojos, la criatura con una expresión desconfiada se acercó a la mujer, mientras gruñía suavemente sus plumas brillaron y su cola se prendió en llamas.
?- ¿Qué buscas? Habla humana. ¿Qué añora tu corazón? Yo, Adom. Sirviente de los dioses te daré el honor de mi conocimiento a cambio de tu ofrenda.
Asombrada, Dika levantó su mirada, una gota de sudor bajaba por su frente ante su nerviosismo. Ver a la criatura a distancia era una cosa, pero tenerla de frente le causaba un fuego en su interior.
D- Oh, hermoso ser. No soy digna, más agradezco a los dioses que han escrito este encuentro en mi destino. Lo único por lo que mi alma clama en este momento es una pareja, ya soy mayor y soy un peso para mi gente.
A- Ustedes humanos son tan apresurados, pobres criaturas con tan corto tiempo de vida.
D- Está usted en lo cierto, somos insignificantes. Ruego me disculpe por mi atrevimiento.
Tomando el collar en sus manos, Adom palpó las gemas, el peso del metal precioso y observó a Dika.
A- Escucha bien humana, harás todo tal cual lo diga. ¡Ningún otro humano debe saber esto! Ni siquiera tu futura pareja. Esto es lo que harás. ....
Así, la criatura y Dika hablaron toda esa noche.
Dika había esperado mucho por ese día. Mientras todos se ocultan, ella baila en la noche de cambio de estaciones. Algunas hadas y faunos la observan entre las sombras, atraídos hacia la magia. Dika empieza a llorar aún más desesperada, creyendo en su corazón las palabras de la criatura. Su sonrisa se esfuma a las 3 de la madrugada, sus pies le duelen, se encuentra exhausta y agobiada. Sintiendo como agua empieza a caer baja el ritmo de su baile, su pecho se llena de aire con ímpetu por el extenuante ejercicio. En ese instante todo se detiene. Las gotas de lluvia flotan en su lugar, el viento sopla errático y las criaturas del bosque hacen una reverencia.
Una voz resuena tétrica en el ambiente, grave e imponente.
?- Humana, has invocado a mi hermano, el dios de la luna, más he sido enviado en su nombre. ¡Da gracias e inclínate ante el mayor de los dioses! Soy aquel al que llaman Apolo, Thor, Ra, Shiva.
La mujer se arrodilla rápidamente en el piso, colocando su frente contra la tierra mientras tiembla. Un hombre hermoso y terrorífico se muestra ante ella.
Luego de unos momentos de regocijarse en la reverencia de la humana, el dios habla nuevamente.
A- Habla. ¿Qué es aquello tan importante para convocar la antigua magia? Mi hermano no quiere a los humanos en esta vida, pero me ha enviado, no me hagas perder mi tiempo.
D- Oh, gran dios. ¡Deseo un marido! Soy la siguiente matriarca de mi pueblo, aunque mi tiempo como dama casadera ha pasado, es mi anhelo poder ser útil para mi pueblo.
Con una mirada molesta, Apolo observa a la mujer. Dejando salir un suspiro, peina su largo cabello blanco intentando calmarse.
A- ¡¡Para eso ..!! ... Bien, escucha. Espera aquí, si no vuelvo antes del amanecer, vete.
D- ¡Gracias! ¡Oh gran dios, muchas gracias!
En un parpadeo, el hombre desaparece. La lluvia cae sobre Dika, la cual espera al dios de rodillas.
2 horas después, Dika teme por su destino, el amanecer está cerca y el dios no ha vuelto. Con sus piernas entumecidas lágrimas llenan sus ojos.
A- Humana, ten esto.
Asombrada, la mujer levanta la cabeza con lágrimas cayendo por sus mejillas. Apolo le da un pequeño frasco con un líquido blanco resplandeciente con ligeros brillos azules.
A- Éste es el trato que te ofrece Atenea. Te dará una pareja, a cambio, tú tendrás el honor de tener a su primogénito. El cual debe ser también tu primogénito. Bebe esto humana, tu destino está sellado.
Titubeando, Dika bebe todo el líquido del frasco. Con una sonrisa burlona Apolo desaparece con los rayos del amanecer.
1 año ha pasado desde entonces, Dika ya no es pretendida por nadie, antes tenía pretendientes pasajeros, pero ahora los hombres la ven y la ignoran. Al principio le pareció extraño, pero recordando el trato con Atenea, deja sus malos pensamientos de lado.
Otros 6 meses han pasado.
Dika despertó esta mañana de mala gana, con un bostezo se estira en su cama. Caminando por el bosque de manera distraída se dirige al río más cercano, cambian de locación constantemente, pero está confiada firmemente en que los dioses la encontrarán nuevamente y le entregarán a su pareja. Mientras toma un baño en el río, la mujer escucha un rugido. Asustada nada hacia la orilla, mudándose de prisa. A los minutos escucha como ramas se quiebran ante los pasos de un ser vivo. Escondiéndose tras unos arbustos, Dika se asoma por entre las ramas.
?- ¿Quién anda ahí?
Escuchando tal voz masculina, Dika sale de su escondite, ansiosa de ver al dueño de tal voz. Un hombre de piel tipo VI, oscura, con un lunar cerca de su ojos color aceituna. Su pelo negro corto rizado tiene un par de hojas de árbol. Su cuerpo fornido y altura de 1. 90 hacen a Dika levantar su vista a pesar de la distancia. Aquel calé de rasgos toscos y poco atractivos los cuales le dan cierta masculinidad a ojos de Dika, se muestra frío ante la mujer la cual se acerca confiada a este contoneando sus caderas. Las alhajas tintinean malhumorando al hombre, el cual observa a la mujer como si esta le estorbara. Soltando el animal que arrastra por el piso, el hombre saca un pañuelo y seca su sudor.
D- Cazador, ese animal. ¿Qué te ha hecho?
?- ..
Ignorándola, el hombre la ve de manera indiferente.
D- Mi casa está cerca, si gustas venir, eres bienvenido.
Pasando al lado del cazador Dika sigue su camino, deseando que este la siga. El hombre, a regañadientes, camina a unos metros de Dika. Entrando con los zapatos sucios en cuanto llegan a la casa de esta, se sienta confiadamente en el sillón, acomodando el animal entre sus piernas, lo abre, destripándolo en el lugar.
Un par de horas después aparece la madre de Dika, mareandose ante el olor del animal en cuanto entra a la casa, observa con recelo al hombre.
-¿Quién eres?
?- ¿Quién es usted?
-Soy la matriarca.
?- ...
Sirviendo el almuerzo, Dika se asoma por la puerta.
D- Madre, pasa, la comida está servida. Joven cazador, pase por favor.
-...
?- No iré, tu matriarca no me quiere aquí.
D- ¡Madre! Debes ser cortés con las visitas.
-Me voy.
La madre de Dika había hablado con esta ya un par de veces, Dika había cambiado ligeramente y ahora le gusta pasar más tiempo en los lugares, un lujo que ellos no se pueden dar.
?- Así está mejor.
Acomodándose en la mesa, el hombre comienza a comer de manera desordenada.
2 semanas después, ambos se desposan. La madre de Dika se opuso de muchas maneras, pero Dika insistía en que ambos se aman. La mujer se había enamorado de aquel tosco hombre, el cual la trata de manera indiferente. Durante la noche de bodas, Sullivan, el ahora marido de Dika, tomó sin cuidado alguno a la virgen mujer, la cual se revolcó en su lugar rasguñandole mientras lloraba para que se detuviera.
La mujer sangró durante 2 días, en los cuáles su marido siguió poseyendola, empezando a sentirse enferma a las 3 semanas. Mareos, fiebre, vómitos y dolor de abdomen agobiaban a la mujer; una curandera de su pueblo la atendió una tarde en que la mujer cayó desmayada. Alarmados, buscaron a Sullivan para que fuera con ella, pero este les ignoró dirigiéndose sólo una frase mientras se iba.
S- Es mi mujer, déjenla, se le pasará.
Molestos regresaron con la matriarca. Dika se encontraba embarazada, más su estado era algo delicado debido a la hemorragia que sufrió en su noche de bodas. Su madre se acercó a ella con una expresión seria.
-Dika, nos iremos en 1 mes.
D- Yo.. Se lo diré a Sullivan.
-No. Vienes con nosotros, o te quedas con él. ¿Cuál eliges?
D- Madre, lo amo.
-Que así sea.
Con el entrecejo arrugado y un tono molesto, la madre de Dika no le volvió a dirigir la palabra, sin embargo cuida de Dika el siguiente mes.
Sullivan se mostró molesto todo el embarazo de Dika, durante el parto se va a una taberna.
Durante la madrugada Dika siente contracciones, aguanta todo el día el dolor, más no es hasta reventar fuente que le dice a Sullivan que vaya por un médico. El hombre la mira indiferente, observando su abultado abdomen arruga el entrecejo y sale hacia la taberna mientras azota la puerta de la casa de Dika.
Sudor baja por la frente y cuerpo de Dika, la partera toma su mano, revisandole cada 10 min ya que sus contracciones son sumamente frecuentes.
-Niña. ¿Dónde está tu marido? Necesito agua caliente.
D- Él no vendrá, por favor vaya usted, ya no puedo más.
-¡Dios!
Apresurandose la partera va por lo que necesitaba. Dejando a Dika en la cama apretando las sábanas con sus manos.
Dika intenta respirar lentamente, más el dolor aumenta en cada contracción, haciéndole rechinar sus dientes. Cuando la patera regresa a su lado, la cabeza del bebé se asoma por el canal de parto.
-¡Niña!
Tomando suavemente la cabeza y cuello del bebé la mujer le da una orden a Dika.
-¡Puja! Lo más fuerte que puedas.
Tomando aire, Dika puja por última vez en esa noche, escuchando un suave sollozo limpia el sudor de su frente mientras intenta controlar su respiración. Con una sonrisa cierra sus ojos momentáneamente, dirigiendo su mirada hacia los pies de la cama. Observando a su primogénito su sonrisa se borra de su rostro por un momento.
Tomando al recién nacido le observa, de piel y cabello blanco, el niño se remueve entre las mantas mientras llora. Faltan 30 minutos para el amanecer y Dika, en contra de las protestas de la partera, sale con el bebé en brazos, dejando que la luz de la luna lo cubra. Como resultado, el pequeño bebé cesa su llanto.
Al amanecer Sullivan vuelve, al ver al niño toma sus herramientas y se va de caza.
3 semanas después mientras Dika pasea con el bebé por la ciudad, se mete a un callejón.
D- Gran dios Apolo. ¿Es usted?
Viendo sombras apresura su paso, mientras risas burlonas suenan a su alrededor.
Esa noche, mientras Dika cocina la cena, Sullivan entra en la casa con su mal humor brotando por cada uno de sus poros. Pocas veces este le dirigía la palabra a Dika, así que ella no esperó palabra de él esa noche.
D- Bienvenido, la cena cas... ¡!
Interrumpiéndola, se acerca a ella con un gran cuchillo. Su rostro no muestra más que ira.
S- ¡¿De quién es el bastardo?! ¡Tú, maldita mujer! ¡¿Cómo te atreves a engañarme?! ¡Seguro es de payo! ¡¿Cómo te atreves a deshonrarme?!
Horrorizada, la mujer intenta tranquilizar al hombre, temiendo por el hijo del dios.
D- ¡¿De qué hablas?! ¡Yo jamás te ....!
Antes de que la mujer pueda dejar de hablar, Sullivan le incrusta el cuchillo en el estómago. Dika cae al piso, desangrándose lentamente mientras Sullivan la observa.
Tomando al bebé en brazos, Sullivan sale al bosque.
En cuanto el esposo de Dika salió de la habitación, un joven de ojos rasgados azul capri y tonos azul acero entra, acuclillandose observa a la mujer en el piso, la cual le observa en silencio.
?- Inmolar un hijo para no estar sola, nunca es buena idea~.
Risueño el hermoso joven observa como la cena que Dika preparaba poco a poco comienza a prender fuego a la casa.
Sullivan se dirigió a lo más profundo del bosque, encontrando un claro escucha a los lobos aullar, con temor por su propia vida deja rápidamente al pequeño niño en el monte, corriendo de vuelta a la taberna del pueblo.
Luego de eso Sullivan vivió tranquilamente en el pueblo, encontró otra mujer la cual le amó con el corazón y le dio 2 hijos, pero este al igual que con Dika nunca amó a la mujer, murió de viejo tranquilamente en su cama mientras su familia le cuidaba.
Aysel, así fue nombrado el niño. Segundos después de que Sullivan le dejara en el monte, una brisa sopla suavemente entre los árboles trayendo consigo flores de robinia pseudoacacia. Tomándole en brazos un hombre con ojos rojos carmesí le observa detenidamente, acunandole entre sus brazos.
Así fue llevado al olimpo, criado entre dioses a pesar de estar al cuidado de su padre Loki, Aysel creció en soledad. Al tener 1/8 parte humana, creció como un niño normal, dejando de cambiar a los 25 años. A la edad de 15 años se le empezó a permitir pequeñas visitas a lo que los dioses llaman "mundo terrenal".
A sus 30 años de edad, Aysel pasea tranquilamente entre sus montañas favoritas, viendo un pequeño niño de una familia rica acercarse al río de manera peligrosa. Segundos después el niño cae por la orilla, siendo llevado rápidamente por la corriente. Aysel, al igual que su madre, puede empatizar con los demás, sintiendo el remolino de emociones del pequeño niño como suyas, no puede más que correr y ayudarle. Sumergiéndose con rapidez en el agua, toma de la cintura al pequeño sacándole a la orilla. En cuanto toca la cara del niño, los recuerdos de este fluyeron a él inevitablemente, ya que se distrajo al rescatar al pequeño y por ello perdió levemente el control de su habilidad.
Altramuz, de tan sólo 8 años de edad vivía rodeado de lujos y al igual que Aysel su alma se encontraba rodeada de soledad. Su familia le proporcionaba todo para sus estudios, sin embargo Altramuz no tenía nadie en el mundo que se preocupara por él. ¿Cuántas veces tuvo que escuchar a las sirvientas susurrar por los corredores de la casa cuán afortunadas serían si el pequeño niño les prestara atención? Ya que así lograrían un ascenso. ¿Cuántos hijos de los sirvientes le fueron presentados? Para así ganar su favor.
Lágrimas corren por las mejillas de Aysel, mientras le dedica una hermosa sonrisa a Altramuz. El niño se sorprende al ver a su salvador llorar, más se alegra de corazón por la sonrisa tan cálida que le es ofrecida, devolviendo la sonrisa de manera encantadora.
Esa sonrisa hace que Aysel tome una decisión. Proteger a Altramuz por lo que le resta de vida.
Lágrimas corren por las mejillas de Aysel, mientras le dedica una hermosa sonrisa a Altramuz. El niño se sorprende al ver a su salvador llorar, más se alegra de corazón por la sonrisa tan cálida que le es ofrecida, devolviendo la sonrisa de manera encantadora.
Esa sonrisa hace que Aysel tome una decisión. Proteger a Altramuz por lo que le resta de vida.
Parte 02.
Todos los días, Aysel se levanta antes del amanecer, vigilando a Altramuz desde que este despierta hasta que duerme. Poco o nada ha cambiado la vida del niño, el cual adoptó cierta fobia por el agua. Así llegó hasta los 14 años. En cuanto conoció a cierta pequeña niña, su respiración se aceleró, su mente se puso en blanco y sus mejillas enrojecieron. Con gran pesar, además de alegría, Aysel deseó gran felicidad para aquel niño, del cual se enamoró conforme pasó el tiempo mientras le cuidaba.
Altramuz poseía inocencia, un carácter gentil y un corazón bondadoso; el cual fue quebrantado rápidamente. Su familia vio su interés por la niña en cuanto se presentó, comprometiéndoles rápidamente. Se casaron a sus 18 años de edad y a sus 20 años, mientras la ahora mujer daba un paseo por los jardines mientras acariciaba su abultado estómago. Un hombre robusto cayó sobre ella, al ver que la mujer no hacía silencio por más que tapaba su boca vio hacia el abultado vientre de la embarazada, sabiendo que si le capturaban le matarían no sólo por robar, si no también por matar a la esposa e hijo del joven amo de la residencia. Cortando el cuello de la mujer.
Pocas horas después, mientras buscaban al ladrón la mujer fue encontrada. Altramuz no se volvió a casar, no volvió a salir; encerrándose en su mansión por lo que le restó de vida.
Aysel pensó tantas veces en la posibilidad de ir hasta él, consolarle, decirle que él le ama. Pero sabía que sería inútil, podía sentir las fuertes emociones que este llevaba consigo. Más no esperó que este muriera a los 40 años por la depresión, la cual consumió a Altramuz lentamente.
Aysel viaja por el mundo durante años, algunas veces en compañía de sus tíos. Sabe que no debe romper las leyes naturales y ha seguido esta regla al pie de la letra. Hasta que un día choca de frente con un adolescente.
El joven de 16 años estaba distraído con su celular, no escuchó las voces de sus amigos alertandole. Por otro lado, Aysel estaba muy concentrado intentando que sus emociones no fueran afectadas por los que le rodeaban.
El joven cayó al piso, quedando sentado sobre el suelo. Ambos se observan mutuamente durante un par de minutos, Aysel no se movió ni un centímetro por el impacto, quedando de pie elegantemente, pero lo que más llamaba la atención del joven era la apariencia de Aysel; el cabello blanco hasta su cintura y sus ojos carmesí, estaba seguro no le olvidaría nunca, esa expresión gentil tan atractiva en tan delicadas facciones. Sin duda un joven muy apuesto, digno de sacar sus fotos en una revista.
Ofreciendo su mano al joven para ayudarle, Aysel sonríe dulcemente. Con un sentimiento de familiaridad al ver al joven de piel blanca, ojos miel y cabello negro, espera ser invadido por los recuerdos de este.
Algo aturdido, el joven extiende su mano, tomando la del contrario.
En el instante que ve los recuerdos, Aysel se confunde. No era lo que esperaba, no era el mejor, pero. ¿A qué se debía el sentimiento de familiaridad entonces?
Badir, un joven amable y servicial, vive con una familia que lo golpea continuamente. Sus padres le obligan a hacer todo en su casa, su madre trabaja todo el día, mientras su padre espera en casa a que le lleven cervezas hasta su sillón. Por suerte, Badir no posee hermanos.
Con sentimientos mezclados ambos se reverencian despidiéndose. En cuanto Aysel se despide del joven espera hasta no tenerle a la vista. Llamando a sus tíos vigila al joven durante días, hasta que estos arriban.
Amón- ¿Ese es el niño?
Artemisa- ¡Es tan lindo~!
Genesha- ¿Soy el único que piensa que es muy joven?
Baldr- Pero lo conoce desde su vida pasada.
Aysel- Entonces... ¿Si es él?
Baldr- Lo es.
Artemisa- Es poco usual la reencarnación.
Genesha- Era obvio, su vida llegó a su fin por perder un ser amado, probablemente reencarnó al sentir el alma de su amada. Pero más importante.. ¡Su edad, es muy joven les digo!
Amón- La edad no importa, lo importante es su apariencia. ¡Nuestro sobrino merece un niño mejor!
Aysel- Yo lo quiero a él.
Baldr- Haz como gustes, sólo sigue las reglas.
Aysel- Lo sé, gracias.
Artemisa- ¿Ya nos vamos? Yo quiero ver como se enamoran~.
Amón- No seas ridícula, Aysel ni se le acercará~.
Baldr- Exacto. Es muy sensible.
Genesha- Lo desheredo si no lo hace, fueron años de escucharlo hablar de ese mocoso.
Aysel se sonroja cada vez más ante los comentarios de sus tíos, los cuales se divierten ante sus expresiones.
Aysel- Basta por favor.
Aunque los dioses pocas veces se reúnen entre los humanos, ante el llamado de Aysel los 4 dioses principales acuden a su llamado, reuniéndose con él en un café mientras espían al joven Badir. Poco o nada disimulan, ya que sus apariencias destacan sobre la multitud a pesar de vestir como los humanos a su alrededor. ¿Quién no se vería atraído por los ojos azules de Genesha? ¿Cómo ignorar los hermosos ojos rojos de Artemisa? ¿Podrías tú resistir los ojos amarillo indio de Amón? ¿Has visto ojos verde pistacho como los de Baldr?
Sus naturaleza atrayente hace a los humanos acercarse, pero sus auras poderosas los mantienen a raya.
Con un abrazo los dioses se despiden de Aysel.
Genesha- Si nos necesitas..
Aysel- Lo sé, gracias.
Amon- Recuerda, cuidado con los humanos.
Aysel- Si.
Baldr- Si necesitas consejos..
Aysel- Lo tendré en mente.
Artemisa- ....
Aysel- ...
Arrojándose a los brazos de Aysel, Artemisa besa sus mejillas.
Artemisa- Recuerda hablarme si necesitas algo, si quieres volver al olympo, ...
Aysel- Mamá, por favor...
Artemisa- Siento tu vergüenza Aysel, permíteme por favor, no quiero verte como la última vez...
Aysel- No debí dejarlo solo, sé que esta vez puedo hacerlo mejor, me sumergiré en sus emociones si hace falta, yo ...
Baldr- El problema es que es humano.
Amón- ¡Baldr!
Baldr- Soy su tío, es mi deber aconsejarlo.
Amón- ¿Pero por qué ser frío?
Genesha- Ustedes 2, basta. Aysel tuvo que experimentarlo anteriormente.
Aysel- .. Son efímeros.
Baldr- Tanto que no podrás dormir una siesta sin perderte de su existencia.
Amón- ..
Genesha- Somos inmortales, y tú, Aysel.. Eres único, casi también como nuestro hijo, por ello no queremos verte sufrir.
Artemisa- Son existencias frágiles, se gentil, recuerda que sólo podrás estar un tiempo con él. Si el encuentra a su amada no volverá a renacer, cuando llegue su hora lo verás morir por última vez.. Pero si no la encuentra, estoy segura lo buscarás cada una de sus vidas.. Yo..
Aysel- Madre..
Genesha- No queremos verte así por la eternidad..
Aysel- Lo entiendo..
Baldr- Bien. Haz lo que necesites y una vez pierda esta vida, déjalo ser.
Amón- Sería lo mejor.. Sólo no lo perviertas demasiado.
Aysel- ¡Tío Amón! .. Lo entiendo.
Artemisa- Lamento tu dolor, tu tristeza.. Pero me preocupa más tu vida.
Aysel- Gracias.
Con una sonrisa, Aysel les agradece, él sabe lo delicado del tema para los dioses, por lo cual les escucha y les obedece, o al menos eso planea.
Aysel queda sólo en la mesa de la cafetería, bebiendo su café pasea sus pensamientos en los sentimientos que recibió de los presentes al entrar en la cafetería. Siendo rodeado rápidamente por jóvenes de la cafetería.
- ¿Son modelos?
-¿Ellos son modelos?
-¿Tu también verdad?
Aysel- ¿?
Jovenes de todas las edades, sexo y cultura se acercan a él para preguntarle por sus tios y por él. Aysel toda su vida estuvo muy consciente de su apariencia, ya que en el olympo se le repitió en más de una ocasión lo especial que era su apariencia, además de lo fácilmente influenciados que se pueden ver los humanos ante los encantos de su naturaleza. No podría contar con todos los dedos de sus manos, incluso incluyendo los de sus pies, la cantidad de humanos que ha visto a su tío menos interesado en relaciones, seducir a 'simples humanos' . La cantidad de conquistas de sus tíos es abismal.
Por suerte para Aysel, entre la multitud están 3 de los 5 amigos de Badir. Si algo aprendió a lo largo de los años Aysel, el cual ha sido llamado hijo de la luna por cuanto humano se ha cruzado en sus viajes, es a no desperdiciar las oportunidades.
Sonriendo gentil con un ligero sonrojo en sus mejillas causado por la vergüenza de algunos jóvenes que le rodean, Aysel saluda a los 20 humanos que le rodean en el juego de sillones que se encontraba sentado junto a sus tíos y padre, o, en esta ocasión, madre. Tomando con movimientos delicados su té de la mesa de centro colocada en medio del juego de sillones para 5, toma de un trago lo último de su té de jazmín.
Aysel- Hola.
-¡Ah~!
-¡Tan~ lindo!
Con los eufóricos sentimientos de los jóvenes en su cuerpo, Aysel ríe de manera suave, con un eyesmile que hace revolotear los corazones de los presentes, lo embelezador de su pequeña risa deja a más de uno sin habla. Ciertamente la influencia que tiene para con los humanos algunas veces llegaba a desconcertarle.
Seth- Tu influencia en los humanos no solo es por lo puro de la esencia usada para crearte, también se debe a las circunstancias en que se dio.
Aysel con 12 años de edad había rogado tanto por respuestas, que todos acordaron decirle, pero al no llegar a un acuerdo del momento, su tío tomó la iniciativa de hacerlo justo un día de luna llena, justo cuando sus poderes se ven incrementados.
Aysel- ¿Cómo fuí concebido? Tío Seth.
Seth- .. ¡Ya qué! Tu padre te dijo que usó su esencia pura. ¿No?
Asintiendo, el niño guarda silencio.
Seth- Bien, aunque crearte desde cero era buena opción, tu padre sabía que hay ciertos riesgos.
Aysel- ¿Por el orden natural?
Asintiendo, el joven dios prosigue.
Seth- Un día una humana hizo un rito de magia antigua, de invocación. Verás, el cambio de estaciones, los ciclos lunares, eclipses, asteroides. Fenómenos que suelen alterar la naturaleza del mundo terrenal, el mundo impuro, afectandoles, en realidad nos fortalecen. Por ello, tu naturaleza es especial en el mundo. No solo eres prácticamente un dios más, también has sido creado en el momento adecuado.
Aysel- .. Tengo recuerdos de un hombre.. Cubierto de sangre, llevándome por el bosque.
Seth- No fue tu tío Raavan.. ¿O si?
Riendo, el niño se abalanza a abrazar a su tío.
Aysel- Jaja ¡No!
Seth- Fuiste, eres y serás por la luna, mi pequeño. Recuerda que puedes escoger tu camino, pero por favor no te alejes, los humanos no erran en llamarte hijo de la luna y por ello debes alejarte de ellos. Son criaturas tontas, temerosas de su propia sombra, pueden amarte en un segundo y odiarte al siguiente. Al ser susceptible a sus emociones tendrás la difícil tarea de no dejarte llevar por tan manipuladores seres.
Asintiendo con sus cabezas, ambos varones se aventuran al bosque, para supervisar algunas criaturas, dando inicio a una noche llena de diversión familiar para Aysel y Seth.
Una orden de cupcakes de red velvet recién entregados por la mesera saca a Aysel de su intento por ser repelente con los humanos.
Aysel- Yo no los ordené.
Mesera- Se los envían.
Sonriendo, la joven se retira. Aysel observa el lugar buscando al responsable de su próxima golosina para devorar mientras acecha a Badir. Notando a un joven doctor que alza su cupcake, también de red velvet, en el aire. Al revisar entre los cupcakes, Aysel encuentra una tarjeta de presentación del doctor, con un pequeño añadido a lapicero deseándole que disfrute de los cupcakes.
Sonrojándose esta vez por sus propias emociones, Aysel hace una pequeña reverencia dirigiéndola al doctor. Hasta que las 2 señoritas y el joven, amigos de Badir, a quienes observó todo el tiempo, le hablan.
M- Les tienes haciendo fila. ¿No?
S1- ¿Tú no harías fila por él?
Aysel- ¿Cree usted prudente tal comentario?
S2- ¡Les dije que es un niño fino!
M- No importa, yo le enseño~ lo que él quiera. ¡Y hasta hago fila!
S1- No puedo juzgarte.
Aysel- .. ¿Disculpen?
-Tan~ lindo.
-¡Oye! Lindo. ¿No quieres ir a mi casa?
-Nadie irá a tu casa. ¡Bombón! Yo me conformo con llevarte al baño~.
S2- ¿Por qué mejor no vienes a nuestra mesa con nosotros?
M- ¡Excelente idea!
S2- .. Basta ya, no va a querer venir, contigo como si estuvieras en celo nadie se arriesgaría.
M- ¡¿Cómo que ´celo´?! No soy un animal.
Riendo, Aysel llama la atención de los jóvenes, los cuales suspiran ante esto. Asintiendo ante la invitación deja boquiabiertos a los que le rodean, fingiendo timidez, les observa a los ojos hablando en voz baja.
Aysel- Sus amigos... ¿No se molestarán? No quisiera incomodarles.
M- Claro que no, además... Si te incomodan ellos a ti, yo mismo les pateo fuera de la mesa.
S1- Salvaje..
S2- No puedo juzgarlo..
Riendo, los 3 jóvenes se abren paso entre los demás hasta Aysel. Si bien le tienen rodeado, Aysel desprende un aura solitaria y fría, por lo cual nadie se había atrevido a pegarse a éste, a pesar de que se encuentra en un sillón de 3 lugares.
Sin intenciones de conocer la vida entera de la joven que extiende la mano para ayudarle a ponerse de pie, Aysel no toma su mano, ya le basta con los recuerdos que obtuvo con su mera presencia. Levantándose con sus cupcakes en una mano y un libro en la otra, hace un ademán con su mano para hacer que los jóvenes se encaminen de rápida manera.
Los jóvenes apresuradamente se dirigen a su mesa, sentándose junto a Badir, por suerte para Aysel, el lugar que le es dejado, es el lugar frente a Badir. Acercándose con un porte altivo se sienta, ofreciendo una reverencia como saludo.
Aysel- Hola.
M- Deberías olvidar esa silla y sentarte en mis piernas~... ¡Oh! Mejor aún, déjame sentarme en tus piernas~.
Aysel- Estoy bien sentándome en una silla, aprecio la oferta joven...
M- Michael. ¡Llámame!
Riendo, los amigos de Badir molestan a Michael, a excepción de uno de los varones que permaneció con Badir y, el propio Badir, quien observa a Aysel desde que entró. Claro que lo intentó disimular, pero Aysel pudo sentir sus miradas y nervios, estos por la adrenalina de ser atrapado observando a Aysel y sus tíos, a pesar de que todos en el café les observaban. Badir se encuentra más que curioso por Aysel, por lo cual, apenas si dio un vistazo a los tíos de Aysel, observando todo el tiempo solo a Aysel.
Viéndole con un rostro inexpresivo, Aysel guarda silencio ante la mirada de Badir, esperando éste le dé una pista de sus pensamientos. Notando la extraña atmósfera, los amigos de Badir intentan hacer conversación.
S1- Bien Michael, basta de bromas, o sabes que alguien se enojará.
M- Lo sé.
Haciendo contacto visual con Badir, Aysel y el joven se aventuran en una guerra de miradas.
Badir- ..
Aysel- Ah. ¿Si? El joven Michael tiene alguien en su vida que se moleste por bromas de esta índole ¿Bajo qué circunstancias?
Dirigiéndose a los demás jóvenes, Aysel habla sin apartar la vista del joven Badir. Con una sonrisa aparentemente inocente intenta pensar en una manera de entablar una conversación con Badir.
Casi levantándose de su asiento, uno de los jóvenes que permaneció con el joven Badir, intenta llamar la atención de Aysel.
?- Yo me molestaré, ya que soy su novio.
Aysel no aparta ni por un segundo la vista de Badir, más no lo necesita, sabe exactamente lo que sucede alrededor, además, gracias a los recuerdos de Badir, tiene la misma cantidad de conocimiento acerca de ellos que el propio Badir. Se puede decir que el joven Aysel cuenta con las reacciones típicas de los jóvenes para hacer funcionar su interacción con el joven Badir.
M- Josh, basta. ¿Estás demente? Quiero que sea nuestro amigo y contigo así no funcionará.
J- ¿Yo?
S1- ¡Si, tú!
Aunque los jóvenes se encuentran confundidos por la actitud de Badir, asumen esta se debe a la belleza de Aysel, ya que siempre le han conocido como un joven hetero y por lo visto, a sus ojos, el joven Aysel se concidera lo que llamarían un 'sarten´, volteando varones heteros con su mera presencia. Lo que en palabras burdas significa que le consideran un imán no solo de mujeres, si no también de varones, independientemente de sus preferencias.
Guardando silencio un momento observan a Aysel y Badir en su ininterrumpida e extraña interacción.
S2- ..
J- ..
M- ..
-....
S1- ¿Badir..?
Sin responder al llamado, el joven Badir continúa observando al joven Aysel, ensimismado en sus pensamientos.
Badir- ..
Aysel- ....
M- .. Cierto, ya que todo pasó tan rápido no tuvimos tiempo de presentarlos.
Aysel sonríe de manera amable, asintiendo con su cabeza.
Aysel- Eso es cierto, por ahora solo sé tu nombre joven Michael, además de el del joven Josh, ya que tú lo mencionaste hace un minuto.
J- Bien, soy Josh, novio de Michael, ellas son Beatriz y Miranda.
Señalando a las jóvenes, Josh hace una mueca.
S2- Me puedes decir Mira.
Aysel- Gracias.
S1- A mí llámame como gustes. ¡Ah! Él es Timothy, pero lo llamamos Tim.
Aysel- Un placer Joven Timothy.
T- Gracias, igualmente.. ¿Nos va a decir su nombre?
Riendo suavemente, Aysel se pone de pie, haciendo una ligera reverencia que le permite continuar el contacto visual con Badir, dando la sensación de que aquel saludo es dirigido a él. A lo que el joven Badir reacciona de manera ligeramente sorprendida.
Aysel- Soy Aysel, no soy de aquí, pero espero nos llevemos bien, estaré a su cuidado.
Badir- ¡!
M- ¡Wow! Incluso tu nombre suena hermoso.
Volviendo a sentarse, Aysel sonríe ligeramente, provocando que Badir arruge ligeramente el entrecejo.
J- ¿De dónde proviene ese nombre?
Aysel- Eso es..
Volviendo a sentarse, Aysel sonríe ligeramente, provocando que Badir arruge ligeramente el entrecejo.
J- ¿De dónde proviene ese nombre?
Aysel- Eso es un se~cre~to~.
Diciendo esto con una sonrisa ladina desbordante de picardía, Aysel hace una seña de silencio colocando su índice en sus labios. Badir reacciona ante esto entrecerrando sus ojos en adición a su entrecejo arrugado, fortaleciendo ligeramente la sonrisa de Aysel y confundiendo a sus amigos.
Badir- Eres el que chocó conmigo el otro día.
Aysel- ¿Es ese el caso?
Badir- .. Lo es.
Aysel- Le pido disculpas joven .. ¿?
Badir- .... Tengo la sensación de haberte visto antes. ¿Me estás siguiendo?
Aysel- ¿Disculpa?
Los amigos de Badir se sorprenden grandemente, si hay algo que no les deja de asombrar es el hecho de que Badir, si bien es cortés y educado, fácilmente se mete en problemas. Esto se debe a lo malinterpretable del joven a la hora de hablar, si bien saben probablemente no quería ofender al joven de ojos rojos, están al tanto pareció que su amigo le llamó 'acosador´ al joven Aysel, también están conscientes de lo mal que suenan las palabras de su amigo.
Con una sonrisa socarrona Aysel se inclina sobre la mesa acercando su rostro al del joven Badir.
Aysel- Jo~.. Eres un hum.. Niño.. Muy seguro de sí mismo. ¿Crees que tengo la necesidad de seguir a un joven con el cual choqué?
M- ¡Badir!
Los nervios del joven Badir se hacen presentes en Aysel, aturdiéndole ligeramente, por lo cual este borra su sonrisa de su cara, dando un aspecto serio que hace recorrer un escalofrío en los presentes, incitando nervios en los jóvenes. Sentimientos que irritan a Aysel al sentirlos, provocando un aura de molestia en Aysel. Por lo cual los jóvenes se quedan sin aire un momento.
Notando esto, Aysel respira profundo un par de veces de manera disimulada, calmandose, ya que sabe se produce un círculo vicioso sin fin de emociones negativas. Enderezandose en su lugar rompe el contacto visual con Badir, riendo suavemente con un aire divertido.
T- Disculpe a Badir por favor, estoy seguro no se refería a eso.
Badir- ¿En verdad no te conozco?
Aysel- ..
Sonriendo de manera alegre, Aysel muerde uno de sus cupcakes.
Aysel- En otra vida, estoy seguro.
Badir- ¿Cree en las otras vidas? Considero absurdas todas esas teorías de la reencarnación.
Aysel ríe un momento con sorna ante el comentario, encontrándolo irónico, sin embargo debe admitir, a pesar de haber encontrado el alma de la única vida humana que le ha importado, la personalidad es muy diferente, además de la apariencia física. Badir está seguro de conocer a Aysel, más no al punto de considerar una opción el conocerle desde su vida pasada.
Aysel- Le aseguro muchas teorías son erróneas, sin embargo también le puedo afirmar, la reencarnación existe.
S1- Se escucha muy seguro. ¿Usted cree que usted es una reencarnación?
M- Admito es un concepto romántico.
Chasqueando la lengua ante el comentario de Michael, Aysel recuerda la razón del por qué su amado Altramuz ha reencarnado en Badir, sintiendo una pequeña pesadez en su pecho.
Aysel- Bien, estoy seguro no soy una reencarnación, no es algo fácil de lograr ni de explicar. Además, a muchos les puede parecer 'romántico', pero en mi caso me resulta un tema amargo.
S2- ¿Y eso? Dime~, así yo me encargo de hacerte cambiar de opinión, o de apoyarte~.
Riendo ante el comentario de la señorita, los jóvenes se relajan del anterior susto, excepto Badir, tensandose, por lo que llama la atención de Aysel.
J- Bien, creo es suficiente de este pequeño experimento social, nos perderemos la película.
M- Cierto.. ¡Pero no me quiero ir~!
Badir- Ven con nosotros.
Sorprendido, Aysel, quien miraba de reojo a Badir le observa de frente. Mientras que Josh le mira con enfado.
Aysel- .. Creí que me considerabas un acosador y no te agradaba.
Una latente tristeza invade a Aysel de parte de Badir, además de una ligera incomodidad y preocupación por parte de los amigos de este. Luego de la sorpresa inicial por tales emociones, Aysel sonríe enternecido para Badir, acercándose rápidamente a él acaricia su cabeza.
Con desconcierto ante tales acciones, Badir le observa con un casi imperceptible sonrojo.
Badir- ¡¡!!
Aysel- Iré, no debes sentirte mal por nada, me alegra saber no te desagrado, es más que suficiente para mí si tú estás aq...
Badir- ¿?
Curiosidad. Es el sentimiento que invade a Aysel por los jóvenes presentes en general. Al no interactuar con humanos, nunca se preparó para la situación en la que se encuentra actualmente. O sea, interactuando con un ser tan especial para él, mientras intenta no espantarle con la euforia que le sobrecoge llenándole de impulsos que sabe, el joven no verá más que como un abuso a su persona.
Aysel desea poder tomarle en brazos, explicarle cuánto sufre por su anterior partida mientras llora aún más intensamente que en sus años de juventud, sumergirse en su propia dicha al encontrar al joven y poder interactuar con este. Pero.. ¿Cómo explicar semejante acto a un humano sin recuerdos de su vida pasada? La cual, de hecho, no contiene recuerdos de Aysel más que el del infortunado día en que el pequeño Altramuz por poco se ahoga.
Un torbellino de emociones corroe a Aysel. Si normalmente las emociones ajenas le dejan desubicado, en este momento, mientras acaricia el suave cabello del joven que ha reinado en su pensamiento toda su vida, las emociones propias quieren dejarle sin aliento.
Aclarando su garganta, Badir, toma la mano de Aysel que acaricia su cabello, quitándola de su cabeza.
Badir- ¿Vendrás?
Con ojos brillosos y un ligero sonrojo, Badir dirige su mirada a Aysel, quien le mira sorprendido.
Con cada respiración del joven Badir, Aysel siente una gran dicha, pero el contacto de sus manos, la manera en que le persuade, sin duda podría irse con su tío Rávana en ese mismo momento y estaría satisfecho con ello. Riendo ligeramente Aysel asiente con su cabeza, lamiendo el dulce que quedó en sus labios de los cupcakes.
Aysel- Será un honor, joven Badir.
Arrugando el entrecejo nuevamente al ver las maneras de Aysel, Badir suelta la mano de Aysel, dirigiéndose a la salida.
Todos le siguen inmediatamente.
1 mes después, los amigos de Badir se encuentran desconcertados. Desde el momento que los jóvenes se tuvieron que separar de Aysel, Michael le insistió incansablemente para que el joven le diera su número de teléfono móvil, lo cual no tardó mucho en lograr. Por lo tanto Aysel fue invitado cada día a cada actividad de los jóvenes.
Lo que preocupa a los jóvenes es la actitud de Badir.
Ese día en el cine Josh cedió su lugar para que Aysel se sentara junto a Badir, a lo cual ninguno objetó más que Michael, quién lo hizo más como una broma. Badir y Aysel se miraron de reojo gran parte de la película, también, compartieron bocadillos, lo cual sus amigos pensaron era una excelente señal. Pero, en cuanto cualquier persona se acerca a Aysel y este le presta un poco de su atención, Badir arruga el entrecejo. Llegando a los extremos en que se le acercó un cachorro a Aysel junto a una hermosa joven, causando que Badir arrugara nuevamente el entrecejo.
Al principio los jóvenes pensaron sucedía solamente cuando ellos se acercaban a Aysel, creyendo se trataba de su amigo celandoles con el nuevo joven al que le prestan su atención. Cosa que no podían evitar, aún Josh no podía evitar esa atracción hacia el joven Aysel. Sin embargo, al ver que no se limita a ellos, sus mejores amigos, tienen la pequeña teoría de que Badir batalla contra Aysel de una manera territorial, por puro instinto masculino.
3 meses después. Los jóvenes se encaminan a encontrarse con Badir, por alguna razón el joven no se presentó a clase, pero sus amigos saben el joven Badir no se perdería un encuentro con ellos.
Entrando por una arboleda se dirigen a las mesas de un pequeño parque, el cual se ve hermoso para esas fechas, las hojas en tonos cálidos cayendo de los árboles, el olor que impregna el aire a césped húmedo, el otoño sin duda es una época en la que vale la pena ir a un parque en el cual sólo hay árboles. A unos metros de los jóvenes, Badir, quien se encontraba distraído e ensimismado, nota la presencia de sus amigos, levantándose de su lugar de manera lenta les observa con una sonrisa alegre y cansina.
Con dolor en sus corazones, los jóvenes se acercan a él, ahora saben a qué debe la actitud, además de la ausencia de su amigo. Si bien no todos se llevan bien, hay una razón por la que el grupo de amigos es inseparable, Badir.
Todos se conocen desde la guardería, pero en ese entonces, aunque sentían curiosidad por Badir, era más su temor hacia este. Michael fue el primero en acercarse, a los 8 años se hicieron mejores amigos, nadie tenía un mejor conocimiento de Badir que este, son inseparables, a los 9 y 10 años formaron su actual grupo de amigos. Claro que el grupo llegó a ser más grande hace un par de años, pero las 3 chicas y 2 chicos que se habían unido, se habían burlado de Badir, cosa que Josh, Timothy y Mira les cobraron a golpes, siendo sancionados en su momento.
Badir les confiaba poco de su vida familiar, rara vez hablaba de esta, además siempre que lo hacía era en privado, pero su grupo es tan cerrado, que entre ellos se mantienen al tanto de lo que creen puede afectar a Badir.
La primera vez que sospecharon algo fue a sus 7 años, aunque no eran unidos, mientras se cambiaban para la clase de educación física, pudieron ver un gran moretón el la espalda del joven Badir, el cual actuaba de manera normal, o eso pensaron ya que realmente el joven no poseía amigos.
Al crecer algunas veces Badir falta a clases, lo cual se puede deber a diferentes razones. Algunas veces el joven no se encuentra de humor para clases, lo cual los profesores no le reprochan por sus excelentes notas. También en ciertas ocasiones sus padres no le permiten asistir al colegio, ya que según estos, Badir debe atender la casa y a su desempleado padre. En las peores circunstancias, los padres de Badir le propinan un golpe el cual le deja fuera de combate y le agreden de manera verbal, haciendo mella en la salud psicológica del joven al punto en que este no se recupera en un par de días.
Si bien el joven muchas veces asiste a clases a pesar de los golpes, solo cuando sus padres le agreden de manera verbal hasta dejarle mareado se ve afectado al punto de no salir. Aunque el afecto hacia sus padres no es grande, se considera a sí mismo un buen hijo, el cual no merece un trato de ese calibre, por lo cual se deprime.
Aunque todos los jóvenes han buscado opciones para ayudarle, Badir se niega a tomar medidas legales o dejar su casa, ya que para él, aunque sus padres no se preocupan por él, él no es como ellos.
Sentándose en la mesa con Badir, los jóvenes se disponen a evacuar sus dudas, ahora no sólo sobre la actitud de Badir por Aysel, si no, también del actual estado de su amigo.
Badir- Deja este lugar.
T- ¿Qué? ¿Por qué?
Badir- Sólo.. Déjalo..
M- Bien.. ¿?
Ya que cada asiento en la mesa es para 2 personas, aunque extrañados, todos se sientan a su alrededor.
S1- Badir.. ¿Estás bien?
T- ¿Quieres algo?
Badir- No, estoy bien.
J- Bien..
S2- Badir.. Nosotros queremos preguntarte por.. Tú sabes..
Con una actitud nerviosa, la chica titubea.
Badir- .. ¿Qué?
Aún disperso, Badir hace una expresión confundida. Situación que desespera ligeramente a los presentes.
M- Lo que ella intenta preguntar es: ¿Qué te sucede con el bombón de Aysel?
J- ¡Michael!
M- ¡Calla! Esto es más importante.
Badir- .. No sé a qué te refieres.
Desviando su mirada, Badir se sonroja ligeramente, para luego estornudar. Los jóvenes no habían notado la actual vestimenta de Badir. La cual debería ser abrigada, sin embargo el joven solo lleva un suéter sobre su camisa, además de un pantalón de pijama, no lleva ni gorro, abrigo o guantes. Lo cual se debe a que prácticamente escapó de su casa para encontrarse con sus amigos, por lo cual no pudo tomar su ropa abrigada del perchero de la puerta principal.
T- Ten.
Ofreciendo su gorro, Timothy sonríe suavemente. Recibiendo como respuesta una negación con la cabeza de Badir.
M- Badir.. No te digo que te hagas el mejor amigo de Aysel, pero me gustaría al menos te unas a las conversaciones cuando te habla.
Ante esto, todos reflexionan un momento, y es que Michael tiene razón, durante las conversaciones grupales, Badir observa a Aysel con el ceño ligeramente fruncido todo el rato.
Badir- ..
J- Déjalo, a él no le agrada y tampoco a mí.
Badir- ¡Si me agrada!
Ante el repetido brusco tono de voz, todos observan a Badir, quien tapa su rostro de manera avergonzada.
M- ¡¿Me crees idiota?! Josh. Te agrada, lo sé, no lo niegues, si a Badir enserio le agrada, a todos nos agrada, no hay necesidad de..
Aysel- Buenas tardes.
Llegando de manera aparentemente apresurada, Aysel les interrumpe, saludándolos cortésmente. Observando a los presentes, se sienta junto a Badir, quien le sonríe satisfecho durante un segundo para luego desviar su mirada. A lo que Aysel responde con una ligera risita que deja atónitos a todos.
Aysel- Badir, hace frío. ¿No? Permíteme por favor.
Quitándose su chaqueta de cuero, guantes de cuero y gorro tejido, Aysel abriga a Badir, conservando solamente un suéter azul rey que traía por debajo, el cual es tan ligero que deja a la vista la camisa blanca que porta bajo este.
Badir, quien se resiste a duras penas con un sonrojo más evidente balbucea.
Badir- Ayse.. No es.. ¡Oye!
Aysel- Quieto pequeño, mi ropa se te ve bien, te ves lindo, no debes pasar frío.
Badir- ¡No soy lindo!
Riendo, Aysel acaricia la cabeza de Badir sobre el gorro tejido azul rey que le puso, moviendo el gran pompón de hilo de algodón del gorro.
Haciendo un puchero, Badir se cruza de brazos con el gran abrigo de cuero negro de Aysel mientras suspira.
Ver la interacción de ambos, hace que un click se escuche en la cabeza de los jóvenes, como si todo tuviera sentido para ellos ahora.
Aysel ese día como siempre estuvo vigilando a Badir, pero se mantuvo lo suficientemente al margen para no ser notado, aún así, pudo percibir las emociones de los jóvenes y también presenció los acontecimientos del día anterior en la casa de Badir. Sin embargo no pudo irrumpir en ella, ya que intenta construir al menos una amistad con el joven.
Aysel- El ambiente está tenso. ¿Sucede algo?
J- ¡¿Desde cuándo te dimos permiso para tocar a Badir?!
S2- ¡Oye!
Badir- Callen.
S1- ..
T- Verás Aysel.. La verdad es que..
Badir- ¡Te digo que calles!
Aysel- ..
Con un rostro triste y preocupado, Aysel observa a Badir, intentando detenga su mal humor, ya que no es su intención hacer pelear a los jóvenes amigos.
Suspirando nuevamente ante la mirada de Aysel, Badir niega con su cabeza, dando a entender a los presentes que realmente no quiere hablar del tema.
Los jóvenes suspiran al unísono.
Aysel- Bien, si es algo que te incomoda, no es necesario que hables de ello, no es mi intención hacerte sentir mal.
M- Hablando de incómodo. ¿No tienes frío?
Riendo suavemente, Aysel niega con su cabeza. No es que nunca padezca frío, solamente es bajo circunstancias extremas, escenarios donde cualquier criatura se congelaría en el momento. Lo mismo le sucede con el calor, Aysel agradece esto a la sangre que corre por sus venas, ser descendiente directo de un dios le ha traído mucho por lo que agradecer. Cambia su vestuario según la moda humana, sin embargo en el olympo su armario es sumamente variado. Por lo cual le basta con los jeans color antracita al cuerpo, los zapatos desert color cámel claro, además de la camisa y suéter que viste justo en este momento.
Aysel- Me encuentro perfecto, gracias por preguntar.
Sonriendo, Aysel hace una ligera reverencia, sacando un suspiro de las chicas y de Michael, a lo que Badir sólo responde con un chasquido de lengua junto a Josh.
T- Bien, yo tengo sed. ¿Alguno quiere algo de tomar?
M- ¡Yo!
S1- Por favor.
S2- También yo.
Aysel- Te acompaño. Badir, te traeré algo, volvemos en un minuto.
J- .. Tim, te lo encargo.
T- Claro.
Badir- No tardes, cuidense.
Poniéndose de pie, Aysel acaricia nuevamente la cabeza de Badir sobre el gorro, para luego observar a Timothy en señal de que pueden partir. Ambos varones salen rápidamente del parque.
Una vez a solas, los amigos de Badir le observan mientras este ve el lugar por el que se fueron Aysel y Timothy. Las chicas y Michael sonríen de manera pícara, en tanto Josh hace una expresión molesta.
El sentir la mirada de sus amigos sobre él, hace que un ligero calosfrío recorra la espalda de Badir, quien dirige su mirada hacia ellos de manera lenta, arrugando el entrecejo al ver sus expresiones.
Badir- ¿Qué?
S2- Tienes muy buenos gustos, no lo niego.
Badir- ..
S1- No lo culpo, nadie puede. Uff.
M- ¿Cuándo nos ibas a decir~?
Confundido, Badir les mira detenidamente.
Badir- .. ¿Decir qué? ..
J- ¡¿Cómo qué 'decir qué'?! Lo tuyo con Aysel.
Badir- .. ¿Lo mío 'con Aysel'?
M- ¿Bromeas? No sé cómo no me di cuenta antes. ¡Es tan obvio!
S1- Yo tampoco lo noté y fuí yo quien descubrí lo tuyo con Josh.
Badir- ¡¿De qué hablan?!
M- Okay, okay. ¡No te molestes! .. ¿Desde cuando hablas tanto con Aysel?
Badir- .. Bueno.. Es una buena persona y..
Aclarando su garganta, Badir evade la mirada de sus amigos ligeramente avergonzado.
La realidad es que, durante la primera salida con Aysel, luego de salir del cine, después de que Michael le pidió el número a Aysel, todos se terminan juntando cada día con él, en cada plan grupal. Pero como todos se separaron hacia sus casas luego de la película, Aysel acompañó a Badir durante 2 calles, hasta que Badir dejó su timidez.
Badir- ¿En serio no te conozco?
Riendo ligeramente, Aysel le sonrió de manera dulce a Badir.
Aysel- En otra vida, te lo aseguro, Badir~.
Sonrojado ligeramente, Badir guardó silencio un momento.
Badir- .. Oye.. No tienes que acompañarme, no soy una chica, pudiste acompañar a Mir..
Interrumpiéndole, Aysel sonrió.
Aysel- Joven Badir, no quiero ser descortés, pero.. Sus amigas no me interesan de esa manera, además le acompaño por que quiero.. Si me lo permite, claro. ¿Me haría el honor?
Sorprendido, Badir detuvo sus pasos un momento, para luego continuar su camino, apresurando su paso durante un momento debido a la vergüenza que le invadía en el momento, mientras le respondía en un susurro.
Badir- .. No es necesario que preguntes.. Debiste solo inventar una excusa..
Con una sonrisa en su rostro, a Aysel le invade un sentimiento de satisfacción debido a las emociones y respuestas de Badir.
Aysel- Disculpe.. ¿Puedo preguntar 'por qué no quiere volver a casa'?
Volviendo a un ritmo constante, Badir asiente con su cabeza, mordiendo su labio inferior en busca de una respuesta apropiada. Luego de guardar silencio un momento, Badir observa los ojos de Aysel un segundo antes de sentir alteradas sus emociones y su pulso acelerado, evadiendo la mirada de Aysel.
Badir- Sólo.. No me siento de humor para volver a casa aún.
Y de hecho, Aysel pensó que aún era temprano para que unos adolescentes humanos regresaran a su casa. Asintiendo con su cabeza, sonrió.
Aysel- Estamos igual jov..
Interrumpiéndole, Badir detuvo sus propios pasos, esperando que Aysel le escuchara y se detuviera también de su camino.
Badir- ¡¿Me darías tu número?!
Con la cara roja de la vergüenza, Badir cerró fuerte sus ojos esperando una respuesta de Aysel.
Aysel se acercó lentamente a Badir, a quien se había adelantado un par de metros debido a su abrupto detenimiento. Aysel se encontraba sumamente agradecido de que este tuviera sus ojos cerrados, ya que sentía que podría llorar de la felicidad con tan simple pregunta de parte del joven, el que Badir se sintiera avergonzado de pedirle su número simplemente era la cereza del pastel, lograr que sintiera tal sentimiento por él, ante esas circunstancias. Aysel se sentía tan afortunado.
Aysel- Será un placer para mí. ¿Me daría usted el suyo?