Hola, querida o querido lector.
Tal vez me recuerdes de la saga Cazador o la bilogía Cupido, o cualquier otra novela mía, o incluso ninguna y eres nueva/nuevo. Da igual, me presentaré; soy Agares, un placer. Escribo enteramente por diversión, y NO SOY profesional. Como "escritor", siempre intento mejorar y dar lo mejor de mí. Tenganle paciencia a éste ser...
Mis historias son en su mayoría de fantasía, misterio o suspenso, pero esta nueva novela no tiene nada de fantasía, solo misterio/suspenso.
Si eres sensible a ciertos temas (suicidio o canibalismo) te recomiendo pasar de largo e ir a mis otras historias, aunque igual siempre le pongo algo de humor sarcástico o oscuro.
Si estás pasando por lo mismo, o si te sientes solo/sola, busca ayuda profesional, no estas sola/o. Y si necesitas hablar con alguien de cualquier cosa, háblame, no tengas miedo de hacerlo, yo con gusto te recibo. ¡Seamos amix! (puedes hacerlo por mi Instagram:@shit_agares). ¡Eres bienvenido/a! UwU. Éste es un lugar seguro para ti, personita de luz. Y por favor, no seas Dash, Jaeden (mucho menos él), o Allen...
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❝La internet profunda❞
Nunca fui muy inteligente⏤y sociable⏤, pero me esforzaba⏤obligatoriamente⏤en serlo, para convertirme en mi padre, o hermanos...
Así que ahí estaba yo, intentando prestarle atención a la maestra, desde el fondo del salón, recargando mi mentón sobre mi mano. Tenía puesto una sudadera negra con capucha, la cual tenía sobre mi cabello negro azabache, y el cual también odiaba, y es que se me era un color demasiado común y aburrido. Amaría tenerlo de un rojizo, como el de mi personaje literario favorita. Amaría tener casi todo de ella, pero desgraciadamente no pertenezco a ese libro, solo soy otra persona humana e inservible.
Gracias, universo, gracias. Siempre tan generoso...
En algún momento desvíe mi mirada hacia la ventana a mi lado, la cual tenía vista al estacionamiento. Un cuervo estaba sobre un auto, comiendo quién sabía qué. Me pregunté si en mi siguiente vida sería un animal. Porque, sinceramente, odiaba la vida humana. Siempre eran tan crueles, y actuaban como si tú le hubieses hecho algo cuando en realidad fueron ellos a ti. Solo te buscaban cuando necesitaban algo de ti y cuando tú ibas a pedirle ayuda, o simplemente porque te sentías solo, te miraban como si hablaras en otro idioma que ellos no entendían.
De repente un chico, de nombre Allen, sentado en la siguiente fila a mi lado, me miró y me entregó una notita, cuidando que la profesora no lo viera. Lo miré como si estuviera loco, ya que le había dejado en claro que nadie podía saber que éramos...¿amigos? Mi familia tenía una reputación que mantener, y me matarían si supieran que soy amigo del rarito y rebelde del salón.
¿Lo irónico? Es que me estaba acercando a ser alguien como Allen, o peor...
«Encontré algo muy interesante, que te cagaras encima cuando lo veas. ¿Vienes a mi casa hoy?» decía el pedazo de hoja.
Tomé un bolígrafo, arranqué una hoja, cuidando de no hacer ruido, y le respondí.
«Bien, pero deja de darme notas en clase, que se ve raro»
Le entregué el pedazo de hoja, asegurándome de que nadie me viera. La leyó y luego volvió a mirar al frente, aunque advertí ver su mandíbula tensa un segundo.
Allen era más delgado que yo, y un poco más bajo. Usaba lentes por su miopía, y tenía algunos granos en el rostro, en cambio yo, por suerte y genética, no, pero lo compensaba con mi inutilidad. Él tenía el cabello castaño claro, muy espeso, ojos cafés, piel blanca y con algunas pecas. Bajo sus ojos lo rodeaban unas ojeras casi moradas, causadas por su insomnio, al igual que yo.
Al terminar las clases, mis hermanas y yo entramos en el auto de nuestra nana Nancy. Tenía tres hermanos mayores: uno⏤Magnus⏤en Chicago siendo detective, otro⏤Blake⏤aún en casa, y el segundo⏤Alexander⏤en nuestra ciudad pero viviendo con su esposa. Luego estábamos los menores⏤aunque yo y mi hermana teníamos casi la misma edad⏤. Audrey: dieciséis años. Sandy: quince años, casi dieciséis. Ashton: diez años. Y yo, Dash: diecisiete.
Al llegar a casa no encontramos a nuestros padres, cosa que ya era común. Siempre estaban viajando, y cuando se encontraban en casa lo único que hacían era hablar por teléfono.
⏤¡Nancy! ⏤le gritó la cocinera desde el marco de la cocina⏤. ¡Tienes una llamada!
⏤¿Le puedes pedir que nos prepare algo rico para cenar? Por favor ⏤le pidió Sandy a Nancy.
Ella asintió y corrió hacia la cocina.
Nana Nancy era como una madre para nosotros, ya que había sido lo más cercana a una madre.
Subí a mi habitación, me cambié de ropa y luego cogí mi otra mochila para después bajar.
⏤Tengo que salir ⏤le comenté a Nancy al estar bajo el marco.
⏤Espere un momento por favor ⏤le pidió a la persona con la que hablaba, para luego verme con una sonrisa amigable⏤. ¿A dónde irás? ¿Llegarás muy tarde?
⏤Estaré en casa de un compañero. Tenemos trabajo en equipo ⏤dije con simpleza.
A Nana Nancy le emocionaba más de lo normal cuando socializaba con otras personas además de mis hermanos. Así que al oír eso sus ojos se iluminaron, y no dudaron en aceptarlo.
⏤De acuerdo, pero no llegues muy noche ⏤intentó no sonar demasiado feliz.
Asenti y fingi irme. Me quedé un momento cerca para oírla.
⏤Creo que esta mejorando ⏤le dijo Nancy a la cocinera. Detecte esperanza en su voz.
⏤¿De verdad? ⏤resoplo ella, como si eso fuese imposible⏤. Yo lo sigo viendo igual. Parece un fantasma.
⏤No digas eso, Katherine ⏤le regaño⏤. Dash es solo un niño. Él necesita salir más, conocer la vida. Necesita conocerse a sí mismo, y saber que no es el único así.
Ay, Nancy, si supieras.
Pedí un Uber para que nadie supiera dónde estaba. Cuando llegue me dirigí a la parte trasera de la casa, esa donde entrabas a la pequeña cocina. Toque la puerta y espere a que alguien abriera.
⏤¡Dash! ⏤la puerta fue abierta por su hermanita de ocho años, quien no dudó en abrazarme.
⏤Hola, pequeña ⏤le acaricie el cabello, tironeándoselo con afecto⏤. ¿Allen está en su habitación?
⏤Síp ⏤respondió con una sonrisa.
Entré y cerré la puerta detrás de mí.
⏤¿Por qué siempre entras por la puerta trasera? ⏤me preguntó Scarlett detrás de mí, mientras me encaminaba hacia las escaleras.
No supe qué decir, así que mentí con rapidez.
⏤Porque Allen me lo pidió.
⏤¿Por qué?
Me encogi de hombros mientras subía las escaleras. Ella se quedó abajo, aún confundida.
Al entrar Allen veía algo en su teléfono con los auriculares puestos, recostado en su cama con un pie sobre el otro, en modo relajado. Envidie su despreocupación por todo.
⏤¿Qué querías mostrarme? ⏤le pregunté luego de quitarle un auricular.
La comisura derecha de su labio se elevó con malicia.
⏤Ven ⏤se puso de pie y se sentó frente a su portátil⏤. ¿Recuerdas cuando te conté sobre algo llamado «La Deep web», o «La internet profunda»?
⏤Sí ⏤respondí, aún sin entender nada.
Me miró, sonriendo como si hubiese hecho una travesura.
⏤Pues logré entrar ⏤dice con orgullo.
Abrí más los ojos.
⏤Pero creí que habías dicho que era imposible ingresar sin correr riesgo.
⏤Lo era, para nosotros dos, siendo muy inútiles, pero para Ray nada es imposible ⏤resoplo con diversión⏤. Él no hackea el mundo porque no quiere.
Ray era otro cerebrito del club de computación, y primo de Allen.
Me acerque más a él, ahora muy interesado.
⏤No he entrado ya que te estaba esperando ⏤comentó mientras movía el ratón⏤. ¿Qué quieres que busque?
⏤No lo sé ⏤me encogi de hombros, un poco nervioso⏤. Cualquier lugar turbio.
⏤«Tráfico de personas», entendido ⏤dijo, para luego teclear y mover el ratón.
⏤¿Eh?...¡No! ⏤moví el ratón con brusquedad para evitar que hiciera eso⏤. No seas tan perverso...
⏤Sabes que es por lo único que respiro ⏤dijo con evidente sarcasmo.
De repente, la voz de su madre resonó por toda la casa.
⏤¡Allen, ven aquí! ⏤lo llamó desde abajo.
El castaño suspiro y se levantó.
⏤Ahora vuelvo. No hables con nadie mientras no esté, Ray dice que es peligroso.
⏤Entiendo ⏤asenti y me senté en su silla.
Luego de un rato navegando⏤cosa que me costará olvidar, porque había encontrado cosas horribles tanto como estúpidas⏤me apareció un anuncio sobre alguien que pagaba dinero si te dejabas comer, sí. Ya hacia falta algo de canibalismo para que supieras que estabas navegando por La Deep web.
Curioso, le di click.
⏤¿Qué haces? ⏤me preguntó Scarlett, sobresaltandome.
Con rapidez me salí de ahí, sin eliminar la ventana, solo mostrando el fondo de pantalla. Black widow se veía bien en ese fanart.
⏤Ah..nada... ⏤me puse de pie y la miré, aún con el corazón latiendo a mil ya que temía que hubiese visto algo turbio.
La pequeña tenía en brazos a su osito de peluche, mientras me veía con curiosa inocencia.
⏤¿Estabas viendo esas páginas para adultos?
No, pero se sentía así...
Piensa, Dash, piensa.
⏤Nop ⏤fue lo primero que logró salir de mi estúpida boca⏤. ¿Dónde está Allen?
⏤Abajo, siendo regañado por mamá ⏤advertí ver cierta satisfacción por eso en su voz y rostro.
No me sorprendió.
⏤¿Qué hizo ahora?
⏤Rayo el auto, y un profesor lo encontró fumando atrás del instituto.
Ahora tenía sentido del por qué tardaba tanto.
⏤Ya me voy ⏤anunció la niña⏤ , tengo que ver cómo mi madre castiga a Allen.
Bueno, sí se parecían.
Cuando se fue, cerré la puerta y volví a a abrir la ventana. La página del caníbal decía que pagaba lo que quisieras, con tal de que aceptaras ser su comida. Claramente el dinero no lo podría disfrutar un muerto, eso tendría que llegar a las manos de tus seres queridos. Por eso aceptabas tal cosa, a menos que fueses un suicida desesperado.
Saqué mi cuaderno y un bolígrafo para anotar el correo electrónico del tipo, según su breve descripción. Luego salí de la habitación de Allen para irme a mi casa.
No me juzguen. Situaciones desesperadas, medidas desesperadas, ¿no?
Yacía un año desde mi primer intento de suicidio. Una noche mi familia salió a un evento, pero yo fingi estar enfermo así que me quedé en casa. Me preparé para hacerlo, ya tenía la soga lista, pero no contaba con que nana Nancy se quedaría para cuidarme, y me encontró. Y me interrumpió de hacer eso. Desde entonces me obliga a ver a un psicólogo y a tomar pastillas. Nadie sabe de eso, a excepción de Katherine, su mejor amiga y nuestra cocinera, y ustedes, lectores...
Luego de salir de casa de Allen intenté comunicarme con el caníbal pero mi familia me había interrumpido, así que ya no pude hacerlo. Ahora, dos días después, aún sin enviarle un correo, me encontraba luchando conmigo mismo en si debía hacerlo o no.
⏤¿Dash? ⏤me llamó la psicóloga frente a mí.
Alcé la vista, indiferente.
⏤¿Mmm?
⏤¿Me oíste? ⏤usaba un tono suave.
⏤No... ⏤admiti.
Ella suspiró, y se quitó los lentes de pasta.
⏤Te decía que debíamos hablar sobre tus sueños, en especial sobre ese en donde te tiras del puente de California.
⏤Hace tiempo que no hablamos de eso... ⏤me removí en el sofá.
⏤Bueno, dijiste que no, pero debemos hacerlo.
Exhale, resignado.
⏤Hace cuatro meses fuimos a California ⏤empecé a decir, mirando el suelo⏤. Nos detuvimos en aquel puente por un problema en el auto, y no pude evitar recordar ese sueño. Salí del auto y me acerque para ver el agua, pero algo dentro de mí quiso saltar, dejar todo y a todos atrás.
⏤¿Por qué no lo hiciste?
⏤Porque mis hermanos estaban cerca. Cualquiera podía detenerme, y con ello todos sabrían la verdad..Además no quería traumar a las menores.
⏤Te sentirías mejor si les di...
⏤No ⏤la interrumpi de golpe.
Esbozó una sonrisa amigable, y asintió.
⏤¿Hiciste algún amigo ya? ⏤decidió preguntar.
Me crucé de brazos.
⏤No, pero Allen sigue hablándome.
⏤Eso suena genial. ¿Y qué...?
⏤No puedo ser amigo de él ⏤la interrumpi de nuevo, serio⏤. Mi familia tiene una reputación que cuidar, y eso solo lo jodería.
⏤Dash, hay veces en las que uno debe pensar solo en su felicidad, al menos una vez.
⏤Entonces moriré solo ⏤espeté.
O siendo comida para un caníbal. Lo que pasé primero.
⏤¿Tan malo sería si eres amigo de ese chico? Es solo otro humano, no una bestia horrible y salvaje.
⏤Sí, sería malo.
⏤¿Para quién? ⏤inquirió con seriedad.
No respondí.
Touché.
Salí del consultorio y entré al auto de Nancy. Me senté en el asiento del copiloto sin decir nada.
⏤¿Todo bien, cielo? ⏤me preguntó mientras me ponía el cinturón.
⏤Sí ⏤respondí viendo por la ventana.
⏤Hoy llevaremos a tus hermanas de compras ⏤comentó mientras conducía.
Fruncí el ceño y la miré.
⏤¿Llevaremos? ¿Y por qué necesitan más ropa? Tienen hasta de sobra.
⏤Necesitas aire fresco, y no van a comprar ropa.
⏤¿Entonces?
⏤Buscarán un regalo para tu padre, ¿recuerdas? ⏤me miró por un segundo⏤. Su cumpleaños es en unas semanas.
Solo en fiestas, o ocasiones especiales, era la única forma en que todos nos reuníamos. En que fingiamos ser una familia unida más que solo por la sangre.
⏤Nada que compremos logrará satisfacerlo ⏤dije entre dientes, más para mí que para ella.
⏤¡Ashton, no! ⏤le gritó Nancy a mi hermano cuando él quiso entrar a una Sex shop, creyendo que era lo mismo que una tienda de juguetes para niños.
Ella lo detuvo antes de que entrara.
⏤Esa no es para niños.
⏤Lo sé, ahí dice «adultos» ⏤señaló el letrero⏤. Tal vez encontremos algo para papá ahí.
Audrey y Sandy reprimieron las risas.
No quise preguntar del por qué sabían qué significaba, ya que era demasiado obvio: internet. Cualquiera podía dar un simple click y te enseñaba hasta el bodage.
⏤No, Ashton... ⏤exhalo, y volvió a sonreír⏤. Vayamos a comer algo.
⏤¿Puedo pedir papas fritas? ⏤preguntó mientras tomaba la mano de Nancy.
⏤No veo por qué no.
⏤Me gustan las papas fritas con queso derretido ⏤decía mientras caminábamos hacia algún local de comida que estaba dentro del centro comercial.
Ashton jugaba con sus juguetes sobre la mesa y nosotros esperábamos nuestra comida. En algún momento miré hacia la mesa siguiente, aquella donde estaba una madre y su hijo como de mi edad. El chico tenía el cabello azabache, piel bronceada y reluciente, una franela color azul, un chaleco gris y unos vaqueros azules. Era atractivo, lo admito.
Alguien de pronto me golpeó detrás de la cabeza.
⏤¡Hey! ⏤me quejé, sí me había dolido.
⏤Despierta, tonto ⏤me dijo Sandy⏤. La comida ya llegó.
Nancy miró hacia atrás y luego me miró, entrecerrando los ojos color ámbar. Yo solo me dispuse a tragar, algo sonrojado.
Ya en casa, de noche y en mi habitación, recibí un mensaje.
Allen: Hola, ¿qué haces?
Él sabía que estaba conectado, así que le respondí.
Dash: Tarea, ¿y tú?
Allen: Que aburrido. Yo estoy luchando entre comer un sándwich de mantequilla de maní y mermelada, o jamón y queso.
Sonreí sin mostrar los dientes.
Dash: Que dilema...
Allen: Que injusta vida, ¿no?
Dash: Ni que lo digas.
Dash: ¿Qué castigo te pusieron? ¿Será muy largo como para que no te dejen ir a la feria?
Tardó en responder. Solo veía la cosita esa que significaba que estaba escribiendo, pero luego se quitaba, hasta que...
Allen: ¿Te agrado, Dash?
La pregunta me desconcertó.
Dash: ¿A qué viene eso?
Allen: ¿Sí o no?
¿Me agradaba Allen en realidad? ¿Ese chico gracioso, algo raro, rebelde y raro? Era una excelente pregunta. La respuesta es:
Dash: Sí.
Allen: ¿Entonces por qué te daba vergüenza que nos vieran juntos? No es como si estuviéramos saliendo, cosa que tampoco debería ser un problema.
Dash: Sabes que mi familia no lo permitiría.
Allen: Ajá, siempre tu familia...
Pude imaginarlo rodando los ojos.
Dash: Estoy cansado, y aún tengo que terminar la tarea, la cual espero que estés haciendo.
Allen: Entiendo. Dash, por favor, cuídate. Me agradas, en serio, sin importar que yo te dé vergüenza...
Dash: Allen, por favor. No digas esas cosas.
El mensaje no lo vio, ya que se había desconectado.
Solté un gran suspiro, y tiré el teléfono a mi lado con frustración⏤estaba en mi cama, calma⏤, pero rebotó y cayó al suelo. Me estire para recogerlo y mi mano tocó algo duro bajo la cama. Cuando lo cogí noté que era el álbum de recuerdos, en ella habían fotografías de nosotros. Ni idea de por qué estaba bajo mi cama, pero con nostalgia comencé a revisarla.
Me topé con una fotografía de mis padres: mamá tenía el cabello castaño oscuro⏤como Sandy, aunque ella lo tenía más claro, Blake y Alexander⏤, ojos color verdes y algunas pecas. Papá el cabello negro azabache⏤como el de Audrey, Magnus, Ashton y yo⏤, ojos marrones, y un poco de barba. Ahí mamá estaba embarazada de Magnus, luego otra donde estaba un Magnus de ocho meses de nacido⏤según decía en el pie de la foto⏤. En las primeras fotografías mamá estaba embarazada de alguno de nosotros, luego fotos de nosotros siendo bebés llorones.
Me detuve cuando encontré una fotografía mía de hace un año, donde mi depresión aumentó y había comenzado a cortarme las muñecas. Suspirando, dejé el álbum sobre la mesita de noche, para luego disponerme a dormir.
Ya un lunes, en hora de clase, noté que Allen había faltado. Nada raro. Pero luego fue raro cuando también faltó el martes, miércoles y jueves. No contestaba mis mensajes y llamadas, así que fui a su casa al salir de clases. Cuando llegué había un auto negro, con luces de policía sobre el techo, estacionada en la acera frente a su casa. Fruncí el ceño, y toque dos veces la puerta delantera, no la trasera.
Una mujer de cabello castaño me abrió la puerta. Parecía haber estado llorando, y que no había dormido lo suficiente.
De pronto, una preocupación me abordó y sentí una extraña necesidad por entrar a la habitación de Allen.
⏤¿Puedo ayudarte? ⏤me preguntó luego de sorber su nariz.
⏤Ah..sí. Soy Dash, ¿está Allen? Ha faltado a clases y no me contesta, cosa que es muy rara en él.
La madre miró hacia atrás suyo, y luego volvió a mirarme con pesar.
⏤¿Eras buen amigo de él?
¿«Eras»?
⏤S-sí ⏤asenti, aún confundido⏤. ¿Qué quiere decir con que «era»? ¿Allen está bien?
De repente, un hombre apareció: el padre de Allen. Lo sabía porque lo había visto una vez ir por él al instituto.
⏤¿No has visto las noticias o el periódico? ⏤Preguntó el hombre.
Quise decirle que nadie lee el periódico o ve las noticias, pero era algo serio.
Negué con la cabeza, comenzando a sudar frío. Imaginando lo peor.
⏤Allen desapareció.
«Allen desapareció» sus palabras resonaron en mi cabeza, como un mal chiste. Como un golpe demasiado fuerte, al estilo Jessica Jones.
⏤¿Qué? ⏤logré preguntar luego de unos segundos⏤. ¿Cómo qué desapareció? ¿A dónde fue?
⏤No lo sabemos.
⏤Nadie lo sabe ⏤dijo la mujer triste.
⏤Hablé con él el domingo en la noche... ⏤murmure, mirando al suelo con las manos hecha puños.
⏤¿Qué dijiste? ⏤me preguntó el padre.
Alcé la vista.
⏤¿Eh? Que hablé con él la noche del domingo.
⏤Pero él desapareció la tarde del sábado... ⏤me dijo, desconcertado.
⏤¿Lo viste en persona? ⏤me preguntó la madre.
⏤No, fue por mensaje de texto.
Un hombre desconocido, posiblemente un detective, se unió a la conversación:
⏤¿Te dijo dónde estaba o si se encontraba bien?
⏤No, parecía tranquilo.
⏤¿Me puedes enseñar los mensajes?
Tragué saliva.
Mierda. Vería lo mierda que fui con él.
⏤Dejé mi teléfono en casa ⏤me apresure a mentir.
⏤Bueno, puedes ir a la comisaría mañana ⏤me extendió una mano para que la estrechara. Nervioso, la acepté⏤. Pregunta por el detective Kurata.
El hombre tenía los ojos rasgados. Era coreano.
⏤De acuerdo ⏤asenti.
Luego de eso, me fui a paso apresurado.
⏤Mierda, Allen, ¿dónde demonios estás?
¿Y por qué no me dices?...
Al llegar a casa cerré la puerta y me encamine, casi corriendo, hacia las escaleras. Mis pensamientos me tenían absorto de lo que pasaba a mi alrededor, así que no vi cuando mi hermano mayor iba pasando, provocando que tropezara con su pecho. Él era más alto y fuerte que yo.
Cualquiera lo era al lado de un fideito como yo...
⏤Cuidado, enano ⏤me desordeno el cabello, divertido.
⏤¿Magnus? ⏤fruncí el ceño⏤. ¿Qué haces aquí? ¿Te despidieron?
⏤No, estoy aquí porque se acerca el cumpleaños de papá.
⏤Ah, claro...
⏤¿Por qué ibas arriba con tanta urgencia? ⏤me preguntó, justo antes de que siquiera intentara irme.
Me crucé de brazos.
⏤¿Lo preguntas como mi hermano o como detective? ⏤inquirí como respuesta.
También se cruzó de brazos. Parecíamos idiotas.
⏤Depende.
Exhale. No tenía tiempo para eso, y tampoco quería que supiera.
⏤No tienes que saberlo todo, Magnus ⏤me dirigí a las escaleras, y mientras subía el me gritó:
⏤¡Y tú no tienes que ocultarlo todo siempre!
Él sabía algo, al menos lo sospechaba. Era buen detective, y sabía que en algún momento descubriría mi, como lo llamaba Nancy, condición, o incluso que conocía a Allen.
Entré a mi habitación, y lo primero que hice fue encender mi teléfono para eliminar ciertos mensajes. Eliminé la parte siguiente después de que le dijera que sí me agradaba y la dejé donde le decía que estaba cansado, aunque dejé el último mensaje que me envió, y los que yo envié después de eso.
A la mañana siguiente fui a la comisaría a primera hora, antes de ir al instituto. La cocinera me miró raro mientras salía, ya que nunca me levantaba tan temprano, pero fingi estar tranquilo, como si nada hubiera pasado.
Como si Allen no hubiera desaparecido por mi culpa...
Me acerque a la recepcionista, nervioso, y le pregunté por el detective Kurata.
⏤Me pidió que viniera ⏤le expliqué.
⏤Está arriba ⏤señaló las escaleras⏤. Cruza el pasillo izquierdo y llegarás a donde está.
Le agradecí y subí, luego de correr la cerca. Me encontré una encrucijada, cruce el pasillo izquierdo y llegué a una habitación con escritorios, cosas de detectives, incluyéndolos a ellos.
⏤Detective Kurata ⏤lo salude cuando estuve frente a él, quien hablaba con una mujer y un hombre, seguramente detectives.
⏤Oh, Dash. Vamos ⏤me señaló una silla frente a un escritorio cerca del primer ventanal, el cual estaba al lado de la entrada.
Le entregué mi teléfono cuando nos sentamos.
⏤Sigue sin responderme ⏤le comenté mientras él miraba los mensajes.
En algún momento me miró, y supe que había llegado a la parte donde Allen dice que me da vergüenza. Me devolvió el teléfono, y me miró fijamente.
⏤¿Qué decían? ⏤me preguntó, juntando sus manos sobre el escritorio.
⏤¿Qué? ⏤no entendí.
⏤Los mensajes que borraste.
¿Cómo lo supo?
⏤No borré nada.
Eso Dash, miente más, hasta que el pozo se desborde.
Cállate.
Uy, que genio.
⏤Dash, sé cuando mienten, y la hora de los mensajes no coinciden. Así que dime, ¿sabes dónde está Allen Martín?
⏤No, si lo supiera ya lo habría dicho.
⏤¿Qué decían los mensajes? ¿Y por qué Allen creía que te daba vergüenza estar con él?
Suspire, rendido.
⏤Porque le dije que nadie podía saber que éramos amigos ⏤admiti.
⏤¿Por qué?
⏤¿Sabe quiénes son Amanda Holland y Archie Holland?
⏤¿El empresario y la diseñadora de modas?
Asenti.
⏤Pues son mis padres, y a ellos les importa mucho la forma en la que se ven socialmente. Ya se imaginará cómo es la cosa...
⏤¿Te agradaba Allen?
⏤Sí, es un buen chico. No se merece nada malo.
⏤¿Sabes algo sobre el dinero que le fue enviado a los padres de Allen un día después de su desaparición?
Abrí más los ojos.
¿Será posible...?
⏤¿Dinero? No.
No pareció convencido con mi respuesta.
Cuando terminamos, el detective me acompañó a la salida.
⏤Llámame si sabes algo, lo que sea ⏤me dio una tarjetita.
⏤De acuerdo.
⏤Ah, y mándale mis saludos a Magnus.
⏤¿Conoce a mi hermano?
⏤Sí, trabajé en el mismo distrito, en Chicago, pero me transfirieron aquí.
Se dio la vuelta para irse, pero lo detuve cuando me di cuenta de algo.
⏤Detective.
Se giró a verme.
⏤¿Sí, Dash?
⏤En los mensajes, Allen decía que estaba comiendo, ¿será posible que esté en casa de alguien y en realidad nadie lo secuestró?
Aún tenía esperanza de que solo estaba haciéndome una broma cruel.
El detective enarcó una ceja, incrédulo.
⏤¿Sin hablar con sus padres más de dos días?
⏤Tal vez solo está haciéndonos una broma muy, muy cruel.
Se acercó y colocó sus manos en mis hombros, una forma de tranquilizarme.
⏤Dash, sé que seguramente te sientes culpable, pero no es tu culpa ni lo será. No te mentire, es probable que ese ni siquiera haya sido Allen, tal vez fue su secuestrador intentando buscar información útil para extorsionarte a ti y a sus padres, o tal vez sí fue él... ⏤iba a decir algo más, pero se detuvo.
⏤Y ahora está muerto ⏤terminé por él.
Sus labios fueron una fina línea. Sí iba a decir eso.
Vaya, eso sonó insensible hasta para mí.
Mientras caminaba hacia la escuela, comencé a notar por primera vez los carteles de «Se busca». Uno de ellos era de Allen. Me detuve para verlo, y quise golpear mi cabeza contra el poste por ser un idiota.
⏤Lo siento, Allen ⏤le susurre al papel con una mano sobre él⏤. Soy un completo idiota.
Cuando llegue a la escuela también noté que la foto de Allen estaba pegada en los pasillos, y que uno estaba partido a la mitad, y que Douglas se burlaba con sus amigos con el pedazo de ese volante.
⏤Sabía que eras un idiota insensible, pero no creí que lo fueras tanto ⏤dije, alzando más la voz para que todos, en especial él, me oyeran.
El bravucón se giró a verme, al igual que todos.
Estaba muy molesto, así que nada me importaba, ni siquiera recibir una paliza de ese imbécil, el cual me doblaba en altura y fuerza. En serio, era tres edificios juntos.
⏤¿Qué dijiste, imbécil?
Resople.
⏤¿Yo imbécil? Creo que te confundes ─alcé el mentón⏤. El único imbécil aquí eres tú. Dame ese pedazo de papel que arrancaste ⏤le ordené.
Mierda, ¿de dónde salió esa valentía?
Nadie se lo había esperado de mí, ni siquiera yo.
Douglas se río, junto con sus simios, digo amigos.
⏤¿Por qué te importa? ¿Acaso era tu novio?
Sus amigos hicieron un ruido molesto, como si estuvieran besando a alguien.
⏤No te incumbe, pero era mi mejor amigo, ¡así que me importa si tú, pedazo de mierda, vienes y arrancas los volantes como si fueran nada! ⏤explote, importandome un comino que mis hermanas estuvieran viéndome.
Douglas se enfureció y se acercó a mí, listo para darme una paliza, pero Audrey y Sandy se pusieron frente a mí.
⏤¿Qué...? ⏤intenté decir.
⏤¡Aléjate de nuestro hermano, simio!
⏤Aww, tus hermanitas van a defenderte ⏤se burló⏤, que tierno... ⏤su rostro se endureció de pronto, y las empujó⏤. ¡Quitense, mocosas! esto es entre su idiota hermano y yo
⏤¡Ay! ⏤se quejó Sandy.
⏤¡Déjalo!
Sus amigos las sujetaron, y eso me enfureció más.
De repente, me encontré esquivando los golpes de Douglas, e intentando darle algunos. Lo golpeé en las partes bajas⏤ya saben⏤, para luego correr.
⏤¡No huyas, cobarde! ⏤me gritó mientras me seguía.
En algún momento llegamos a la cafetería, y ahí me alcanzó. Saltó y cayó encima de mí, para luego comenzar a golpearme. Le di otra patada en los bajos con mi rodilla, y me levanté para coger una bandeja y golpearlo con ella.
En ese momento el director apareció.
⏤Mierda ⏤susurre con el labio partido.
Y nos arrastró a su oficina.
Esperamos a nuestros padres⏤en mi caso, solo a Nancy⏤en su oficina, ahora en silencio, luego de sus regaños y palabras tontas para convencernos de que la violencia no arregla nada.
Los padres de Douglas aparecieron unos segundos después de que Nancy llegara.
⏤¿Estás bien, Dash? ⏤me examinó, angustiada y sorprendida.
Asentí, no queriendo hablar.
⏤Debo admitir que me sorprende que Dash haya iniciado la pelea ⏤comenzó a decir el director, pero tuve que interrumpirlo:
⏤Pero yo no fui quien dio el primer golpe, ese fue Douglas. Yo solo le dije que no debía de ser tan insensible con la desaparición de Allen.
Sentí la mirada de Nancy en mí.
⏤Arrancó un volante y se burló con sus amigos de él... ⏤agregué.
⏤¡No es cierto!
Su madre puso una mano en su hombro para tranquilizarlo.
⏤Todos te vieron, deja de mentir.
⏤Bien, primero hay que calmarnos ⏤nos miró a ambos⏤. Como castigo por causar un desastre, tendrán que servir en la cafetería.
⏤¿Qué? ¿Por qué yo? ⏤pregunté.
Nancy puso sus manos en mis hombros.
⏤Lo hará ⏤aseguró ella.
⏤Bien. Será mejor que vayan a casa.
En todo el trayecto a casa no pronunciamos palabra alguna. Hasta que yo rompí el silencio.
⏤Dilo ⏤le dije sin mirarla⏤. Sé que quieres decir algo.
⏤Ese chico que desapareció, ¿era amigo tuyo?
⏤Sí ⏤admiti en un suspiro.
⏤¿Por qué no me lo dijiste?
⏤Porque soy un idiota y seguramente por eso se fue.
⏤Dash, no eres un idiota, ¿por qué dices eso?
La miré.
⏤¿Qué no es obvio? Mamá y papá jamás hubieran aceptado que fuese amigo de alguien como él. Ellos quieren que sea amigo de alguien como los Kennedy, las Kardashian o qué sé yo.
⏤Pero debiste decirme, yo jamás te lo hubiera prohibido.
Mire de nuevo a la ventana.
⏤Lo sé... ⏤dije en un suspiro.
⏤Lo siento ⏤dijo de pronto.
⏤¿Por qué? Tú no lo secuestraste.
⏤No, pero era tu primer amigo. ¿La policía te ha llamado?
⏤Hoy hablé con el detective a cargo del caso ⏤asenti⏤. Tampoco saben nada.
De repente, recordé al primo de Allen: Ray. Debía hablar con él, tal vez sabía algo que los policías y sus padres no. Debía encontrar a Allen, y debía disculparme con él.
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*inserte imagen de rata gritando*
Esta historia me tiene tan emocionadx y nerviosx...
Al día siguiente me dirigí al salón de computación, y no me esperé lo que vendría al poner un pie ahí.
⏤Ray, hola ⏤lo salude al estar dentro, inquieto⏤, quería hablar...
De pronto, interrumpiendome y tomándome de sorpresa, Ray me sujetó del cuello de la camiseta y me pegó contra la pared, claramente molesto.
⏤¡¿Qué le hiciste?! ⏤me preguntó.
Solo habían dos chicos además de Ray, ya que era hora de receso, y ellos no tardaron en identificarme, lo supe por sus expresiones. Estaban molestos conmigo.
⏤¿Qué?
⏤A Allen lo secuestraron, y sospechoso que es tu culpa ⏤gruñó, y su voz tembló⏤. Él era como un hermano para mí...
Ray también tenía el cabello castaño, solo que más oscuro y corto, ojos marrones y piel color caramelo.
⏤Yo jamás lo lastimaria.
Me pegó con más fuerza.
⏤¿De verdad? Porque recuerdo que lo ignorabas hasta asegurarte de que nadie los veía.
⏤Sí, y soy una mierda y me odio por eso, pero también quiero que vuelva, como tú, para disculparme... Si te hace sentir mejor, puedes golpearme. Me da igual. Me lo merezco.
Me soltó con brusquedad.
⏤No tiene gracia si lo quieres ⏤se dio la vuelta y colocó sus palmas sobre el escritorio con frustración.
⏤Entonces, ¿no sabes dónde está?
⏤No.
⏤Sus padres dicen que desapareció el Sábado en la tarde, pero él me envió un mensaje la noche del Domingo, como si nada.
Me miró, interesado.
⏤Muéstrame.
Saqué mi teléfono y se lo di.
⏤No estaba en su casa ⏤dijo sin mirarme.
⏤¿Cómo lo sabes?
Me miró.
⏤Esa mañana del Sábado pasé a su casa, me dio hambre y quise prepararme un sándwich de mantequilla de maní y mermelada pero no tenían.
⏤¿Y? Tal vez fueron al supermercado a comprar luego de que te fueras.
⏤Pero ellos ya habían ido el día anterior.
Abrí más los ojos.
Entonces es cierto, Allen está con alguien. La pregunta ahora es: ¿con quién?
⏤Quería revisar su portátil, pero la policía ya lo tiene.
⏤Y Allen suele borrar sus mensajes, historial de navegación, etcétera ⏤agregué.
Ray asintió de acuerdo conmigo.
⏤¿Notaste algo raro en él cuando lo viste por última vez? ⏤pregunté de pronto.
⏤Ahora que lo pienso, sí. Parecía nervioso, y no quería que usara su portátil. Decía que tenía un virus y que lo mandaría a arreglar, cosa imposible ya que sus padres tienen algunos problemas de dinero y arreglarla costaría mucho.
¿Será posible?...
No, Allen no es tan idiota.
⏤Si pudiera traerte su portátil, ¿lograrías entrar a su cuenta y recuperar sus mensajes e historial?
Enarcó una ceja.
⏤No me llaman hacker por nada.
⏤Entonces, nos vemos aquí mañana a las siete de la noche.
Me extendió una mano. Sin dudarlo, la acepté.
⏤Pero esto debe quedar entre nosotros, porque seguramente lo que haremos es ilegal ⏤le indiqué.
⏤Todo lo que sea para recuperar a mi hermano ⏤asintió.
Al llegar a casa, subí las escaleras y mientras caminaba por el largo pasillo Magnus me interceptó.
⏤¡¿Qué haces?! ⏤le grité cuando me empujó a mi habitación.
Cerró la puerta y me miró con los brazos cruzados.
⏤Ya lo sé.
Tragué saliva.
⏤¿Qué cosa?
⏤Sobre la desaparición de aquel chico.
Suspire. De igual forma debía decirle.
⏤¿Nancy te dijo? ⏤sonó más a una afirmación.
Arqueó las cejas.
⏤¿Ella lo sabía? ⏤inquirió como respuesta.
⏤Sí. ¿Cómo te enteraste de que Allen y yo somos amigos?
Abrió más los ojos.
⏤¿Eran amigos? ⏤sonó sorprendido.
Fruncí el ceño.
Mi detective...
⏤Creí que lo sabías... ¿Por qué viniste entonces?
⏤Te seguí ⏤confesó⏤. Vi cuando fuiste a la comisaría y luego te quedaste viendo aquel poste.
Genial, vio cuando pegué mi frente en la foto de Allen como un dramático...
⏤No lo entendí hasta ahora.. Lo lamento, no lo sabía.
⏤No lo hagas. Tiene sentido que no lo sepan, después de todo, nunca me escuchan ⏤caminé hacia mi escritorio, queriendome ver más dolido de lo que ya estaba.
Necesitaba la ayuda de Magnus, pero primero debía hacerlo arrepentirse.
⏤Dash... ⏤me hizo verlo, apenado⏤. Te queremos, de verdad, pero cuando creces tienes que tener prioridades.
Vaaale, eso sí me molesto.
Lo empujé.
⏤Ah, mira tú, ¿entonces es más importante cualquier otra COSA que tu familia?
⏤No, Dash, no quise decir eso...
⏤¿Entonces qué querías decir?
Exhale. Bueno, ya, al grano. Los problemas familiares los dejaremos para después.
⏤Magnus, si en verdad te sientes mal por ser un pésimo hermano mayor, entonces ayuda. Te necesito ahora más que nunca ⏤hice un movimiento con la cabeza, dudando de eso⏤. Bueno, a tu reputación como detective.
⏤De acuerdo. ¿Qué quieres que haga?
Le conté el plan, y me soltó un:
⏤No.
⏤¿Qué? Creí que querías arreglar las cosas.
⏤Sí, quiero hacerlo, ¿pero qué pasa si Kurata se llegará a enterar de lo que hice? ¿o te pasa algo malo por hacer eso?
⏤¿Qué me podría pasar?
Se encogió de hombros.
Me pasé una mano por el rostro con frustración.
⏤Deja que ellos se encarguen, solo dires lo que sabes ⏤me dijo Magnus.
Solo le conté mi plan, no del por qué lo hacía, o lo que yo sospechaba.
Al menos no la verdad.
⏤Magnus, por favor, se lo debo, fui un idiota con él. Déjame hacer algo.
Suspiró.
⏤Solo si prometes tener cuidado, y decirme si ocurre algo extraño.
⏤Lo prometo ⏤crucé mis dos dedos detrás de mi espalda.
⏤Bien, pero no podemos hacerlo solos.
Fuimos a la comisaría, y se estacionó en la acera, cerca de la entrada.
⏤¿Recuerdan el plan? ⏤les pregunté.
⏤Yo distraigo a Kurata ⏤respondió Magnus⏤. Tu amigo el hacker apaga las cámaras de vigilancia con su poder de hacker.
⏤Yo distraigo a los guardias cerca del cuarto de evidencias ⏤asintió Ashton.
⏤Y yo entró ⏤agregué.
⏤Bien, ¿listos? ⏤nos preguntó Magnus.
Asentimos. Primero sería Ray, luego Magnus y Ashton, después Magnus me enviaría un mensaje para que entrara.
Me sentí en un capítulo de El monstruo de Washington. Si fueran en otras circunstancias estaría emocionado por esa travesura, pero solo estaba preocupado, angustiado y enojado conmigo mismo.
⏤Ojalá siga vivo ⏤dijo mi hermanito antes de salir.
⏤Lo está ⏤aseguré, aunque nadie me escuchó ya que estaban afuera.
Todos, luego de hablar con Magnus ese día, se enteraron de mi amistad con ese chico desaparecido. Me tuvieron lástima, lo vi en sus ojos. Era lo último que quería ahora, lástima.
Iba a encontrar a mi amigo, aunque eso me llevara a contactar al caníbal, donde creía que estaba. Aunque eso me llevara a ser la comida de ese hombre a cambio de su vida.
Dos pájaros de un tiro, ¿no, Dash?
Luego de unos minutos Magnus me envió el mensaje «Tu turno, enano». Cogí mi mochila, me puse la gorra y salí del auto como Stephen Fox cuando supo que su padre había sido asesinado: decidido a hacer algo. Decidido a encontrar al asesino.
Entré a la comisaría actuando con normalidad, pero me detuve un momento cuando mi a Ashton actuando como un animal, mientras tiraba todo. Me miró por un milisegundo, como diciendo «¿Qué haces ahí parado, idiota? ¡Vete!». Asentí y con cuidado de que nadie me viera, me metí en el cuarto de evidencias.
Era grande el cuarto. Unas lámparas colgaban del techo, la luz era blanca, y estaba repleta de cajas con etiquetas sobre los estantes⏤los cuales los protegía una reja grande que dejaba solo una pequeña parte del cuarto descubierta, y además, tenía un panel para pasarle una tarjeta⏤, ropa, cosas que ni siquiera recordaba su nombre. Me mantuve concentrado y busque la caja con el portátil de Allen, aunque para eso necesitaba una tarjeta, pero como si el destino estuviese de mi lado: la puerta estaba abierta.
⏤Gracias... ⏤le agradecí a todos los dioses.
Ilumine con la linterna de mi teléfono a mi alrededor, importandome un comino dejar mis huellas⏤de todos modos ya no estaría ahí nunca más⏤. Hasta que encontré una caja con el nombre de «Caso n°54: Allen Martín». La metí en mi mochila cuando me aseguré de que era la misma y salí como personaje de caricatura; en puntillas y casi pegado a la pared.
Les envié un mensaje a ambos⏤Ray y Magnus⏤, y luego de unos minutos salieron, pero Ashton tenía la mirada baja, como apenado.
⏤¿Qué sucedió? ⏤les pregunté luego de que entraran.
⏤¿Lo tienes?
Asenti.
⏤Creo qué le debes una a Ashton ⏤dijo mientras encendía el motor, algo divertido⏤, y a mí...
Miré hacia los asientos traseros, Ashton seguía con la cabeza baja. Noté que tenía la barbilla enrojecida, como si se hubiera golpeado.
Quise disculparme, pero creí que era mejor guardar silencio.
Al llegar a casa, bajé tan rápido del auto que casi me caigo, mientras Magnus me gritaba, y subí, casi volando, a mi habitación para luego cerrarla con llave. Encendí la laptop, pero no tenía batería así que la conecté. Esperé a que tuviera lo suficiente y, sin desconectarla, la revisé antes de que Ray lo hiciera. No encontré nada, así que la dejé cargarse.
⏤¡Maldita seas, Allen! ⏤tiré una botella al suelo con frustración.
Pensé en enviarle un correo al caníbal, ya que tenía su dirección de correo electrónico, pero primero debía estar seguro.
Cuando fueron las siete, metí el portátil en mi mochila y bajé. Antes de que siquiera pudiese acercarme a la puerta, alguien me agarró del hombro y me abrazó con fuerza.
⏤¿Mamá? ⏤dije cuando sentí el olor de su reconocible perfume, aún con mi cara sobre su hombro.
⏤Ay, cariño. Vinimos en cuanto pudimos ⏤puso sus manos sobre mi rostro, y noté que se había cortado el cabello. Ahora lo tenía sobre sus hombros y ondulado, al estilo Marilyn Monroe⏤. ¿Estás bien? Ya nos contaron sobre tu amigo desaparecido.
Miré atrás, y Magnus bajó la cabeza, al igual que Nancy.
Maldita sea.
Papá también me abrazó, pero de forma diferente, casi sin tocarme. Ya saben, ese "brazo" formal, como si de un desconocido se tratase.
⏤¿Por qué no nos dijiste? ⏤me preguntó mamá.
⏤¿La policía te ha buscado?
⏤Ah...ah... ⏤no supe qué decir, pero por suerte Ray me envió un mensaje.
Decía «¿Dónde estás? El conserje no me dejará estar mucho tiempo aquí. Date prisa.»
Le respondí un «Voy. Tranquilo.»
⏤Lo siento, familia, tengo que salir ⏤les dije luego de guardar mi teléfono en el bolsillo de mi sudadera.
⏤¿Qué? ¿A dónde? ⏤me preguntó mi padre.
⏤¿Te acompañamos? ⏤preguntó esta vez mi madre.
⏤No ⏤me apresure a decir⏤, no tardaré mucho. Los veo luego ⏤salí a paso apresurado, para que no pudieran seguir insistiendo.
Al llegar, Ray daba vueltas en el aula de computadora. Al verme, se detuvo.
⏤Llegue a creer que no vendrías ⏤me dijo cuando cerré la puerta.
⏤¿Y abandonar a Allen? Ni de chiste ⏤saqué el portátil y la dejé sobre una mesa de ping pong⏤. No tenía batería, así que la cargué. Ahora, has tu trabajo de hacker.
Se acercó una silla, encendió el portátil y me puse detrás de él, con los brazos cruzados.
⏤Primero revisare lo básico; imágenes, su blog de notas...
⏤¿Allen hacia notas? ¿Escribía al menos? ⏤lo interrumpi, incrédulo⏤. Lo único que hacía era hacer garabatos.
⏤Bueno, sí, pero de igual forma lo revisare.
Y encontró algo.
Y fue escalofriante.
Pero útil.
Ray encontró en su blog de notas una supuesta carta de suicidio, donde explicaba sus razones por las que desapareció⏤las cuales, claramente, eran mentiras⏤, y de dónde había sacado el dinero.
Tal vez la policía ya lo sabía, pero aún no le decían a sus padres, ni siquiera a mí.
⏤Ya sé dónde está ⏤dije al terminar de leer la carta.
El castaño me miró, con los ojos bien abiertos.
⏤¿Qué? ¡¿Dónde?!
⏤No importa, lo que importa es que lo traeré de vuelta ⏤aseguré con seriedad, comenzando a sentir la adrenalina⏤. Aunque tenga que dar mi vida a cambio de la suya...
⏤Pero debes decirle a la policía, solo eres un adolescente.
⏤No puedo hacer eso ⏤lo sujete de los hombros⏤. Ray, promete no decirle a nadie de esto, ni siquiera cuando yo desaparezca.
Hundió las cejas, entre asustado y confundido.
⏤¡¿Eh?! ¡¿Estas loco?!
⏤Sí, y si quieres que Allen vuelva déjame hacerlo... Ray, se lo debo ⏤dije cuando siguió con esa expresión⏤. ¿Me dejarás recuperar a Allen o lo dejarás morir?
Suspiró, rendido.
⏤Esta bien, ¿pero qué pasará cuando la policía me busque? ¿Qué les diré?
Lo solté.
⏤Nadie sabe que hable contigo. Solo sigue con normalidad.
Asintió, aún inquieto.
⏤Mándales la carta a sus padres. Seguramente la policía no les ha dicho nada.
⏤¿Qué harás?
⏤Enviar un correo ⏤dije con simpleza, para luego irme.
Seguramente se preguntarán del por qué Allen lo hizo, ¿tan grave era el problema de sus padres? La respuesta es sí. Los padres de Allen habían tenido un problema con ciertas personas peligrosas, y si ellos no les pagaban a esas personas tenían que darle a Scarlett como pago, y claramente Allen no iba a dejar que eso pasara.
Y ahora me tocaba ayudarlo.
Y al mismo tiempo, cumplir mi sueño: morir. Morir haciendo algo bueno. Morir ayudando a un amigo, que además lastime.