En lo más profundo del bosque, se cuenta que existen humanos con sangre de bestias, las cuales les gusta la sangre y carne humana, cualquiera diría que son demonios salidos del mismísimo infierno, pero no, son vampiros amantes a la sangre.
Estos seres tienden a tener una apariencia humana, salen en el día y conviven con su alimento, se ganan la confianza de la gente para luego en la noche, escabullirse y atacar.
Una noche, una pequeña familia de tres integrantes estaban cenando muy feliz mente, entre risas y el buen ambiente parecía que nada malo pasaría. En la madrugada a la 1:00 a. m. se escucharon ruidos fuertes provenientes de la cocina.
La pareja reacciono rápido y se despertaron, se miraron el uno al otro y se levantaron.
-Ve por nuestro hijo -Susurro el padre de aquella familia
La mujer asintió con la cabeza y fue en busca de su hijo, el hombre de aquella familia ya estaba preparado por si algo como eso pasaba por lo que busco en uno de sus cajones un cuchillo el cual en la punta tenía un veneno letal para vampiros.
Cuando estaba en la cocina no vio nada fuera de lo normal, lo que era preocupante.
-¡AAAAAAA! -Un grito provino de la habitación del niño
El hombre se alarmó y correo en dirección a la habitación de su hijo y lo que vio lo dejó en shock. El cuerpo de su hijo tenía mordidas las cuales dejaban visible la carne y un gran charco de sangre debajo de él.
Su esposa estaba tirada en el piso con una herida en el estómago y en la mitad de los dos cuerpos una vampiresa se chupaba los dedos ensangrentados para limpiarlos.
-Oh hola, mi amor -La vampiresa lo miro con una sonrisa malévola -Parece que tu mujer no será un inconveniente para que nos veamos, pero ahora lo que quiero es comerte, pero no en el ámbito sexual.
El hombre no lo podía creer, su amante era una vampiresa la cual había asesinado a su hijo y mujer, se sentía asqueado y enojado.
-Maldita zorra- El padre estaba tan enojado, que sin pensarlo dos veces se abalanzó contra la vampiresa y lo único que hiso esta fue sonreír.
578 años después
Luego de los muchos problemas que tuvieron los humanos con los vampiros, los humanos decidieron tomar medidas drásticas y crearon un grupo de cazadores, personas dispuestas a dar sus vidas para salvar las de otros, trabajan en la noche en los pueblos donde más habitan estos seres.
Los cazadores de vampiros están en grupos de tres integrantes, cada uno para ayudarse durante la caza, pero había un cazador el cual no tenía grupo ese era Connor, un cazador excepcional el cual prefería la soledad que la compañía, matar antes de perdonar y odiar antes que amar, no le caía muy bien a algunos por su temperamento, pero poco a poco se va ganando la confianza del pueblo.
En la tarde un pequeño grupo de tres personas llegaron a la "hacienda de asesinos de vampiros" asustados, preocupados y un poco agitados, pidieron hablar con el jefe de aquel grupo, les permitieron el paso y los guiaron a la oficina del jefe.
Una vez estando allí, vieron al jefe de aquella organización sentado con unos papeles en su escritorio y con el rostro serio, unas sillas estaban acomodadas frente de él.
-Tomen asiento -Les señaló las sillas -Bien dígame cuál es el problema.
La primera fue una mujer que estaba tratando de frenar sus lágrimas y calmarse un poco.
-Señor por favor ayúdenos, un dúo de vampiros esta atormentado nuestro pueblo, se comen y matan a los niños y mujeres de nuestra comunidad -Dijo la mujer agitada y con lágrimas en los ojos tratando de contenerlas -Ya se comieron a mi hermana pequeña y.... intentaron comerme a mí.
-Eso cierto, esos malditos monstruos están acabando con la tranquilidad de nuestra tierra, hemos perdido muchos ciudadanos por ellos -Mencionó un anciano enojado y con una expresión de preocupación.
-Si, una de esas bestias intento morderme el cuello, pero dijo que la carne y sangre de los hombres de mediana edad ya no es tan rica para comer -Dijo el último hombre que tenía una cara de disgusto
-Entiendo -Suspiro -Uno de nuestros cazadores los acompañará de regreso a pueblo -Respondió el jefe mientras miraba una lista de los cazadores que iría con los recién llegados -Podrían decirme la cantidad de víctimas que lleva ese par.
-Llevan unas 19 o 20 personas -Respondió el anciano.
19 o 20 personas... una cantidad muy alta y peligrosa, pues entre más comen más fuertes se vuelven.
-Por favor vayan al patio, llamare al cazador que los acompañará -El jefe se levantó de su silla y fue en busca del cazador.
Camino por algunos pasillos y cuartos, hasta llegar al cuarto de Connor. Tocó la puerta y después entró, vio a Connor golpeando un sacó de arena con puño y pierna, lanzaba puños y patadas como si lo que estuviera golpeando fuese la cara de su enemigo.
-Connor -Lo llamo
Connor no le puso atención al llamado porque pensó que era uno de sus compañeros, ya que esos tipos se la pasaban llamándolo para entrenar y para hacerle perder el tiempo.
-OYE CONNOR YA DEJA DE ENTRENAR TENGO UN TRABAJO QUE TE ESPERA -Tuvo que gritarle esta vez para que el chico que pusiera atención
Cuando Connor se dio la vuelta vio a su jefe un poco impaciente y con el ceño fruncido, se paró derecho y asintió con la cabeza.
-Disculpe jefe no tenía idea de que era usted el que me llamó -Su rostro era serio con gotas de sudor en su frente, en su nariz, encima de su labio superior, en su abdomen marcado y su musculosa espalda.
No era mentira de que Connor tuviera buen cuerpo, sus brazos musculosos, abdomen marcado, su rostro, eran las cosas por las cuales algunos de sus compañeros le tenían envidia.
-No te preocupes por eso, aséate y ven al patio. Nos están esperando -El jefe se retiró de la habitación y decidió esperarlo afuera.
Los minutos pasaron y Connor estaba casi listo, solo le faltaba su armamento, salió de su habitación y vio a su jefe a un lado de la puerta.
-Vamos -El tono de voz del jefe fue grave
Connor asintió con la cabeza y caminaron hasta el patio donde las personas los esperaban, una vez lo vieron la única mujer del grupo se sonrojó, a primera vista se sintió atraída a Connor, los dos hombres tenían un rostro serio.
-Les presento a Connor uno de nuestros mejores cazadores, el los acompañará en su viaje de regreso -El jefe le dirigió la palabra a Connor para presentarse con una pequeña señal
-Mucho gusto, me llamo Connor espero nos llevemos bien -Dijo el chico
Se quedaron unos segundos callados mientras la suave brisa pasaba sobre ellos moviendo sus cabellos y haciéndolos sentir frescos.
-Será mejor que nos vallamos, el viaje será largo y si tenemos suerte llegaremos al anochecer -Mencionó el hombre de mediana edad
El jefe asintió con la cabeza y los acompaño a la puerta, antes de irse Connor se puso su armamento el cual era una daga y otras armas, un frasco de veneno y un pequeño escudo el cual su única función era proteger su corazón.
Una vez listos partieron al pueblo, pero antes de salir el jefe le dio un papel con un escrito a Connor.
-Ten mucho cuidado dudo que se trate de solo dos vampiros, si tienes problemas avísame y enviare otro grupo-Eso estaba escrito en el papel con una letra un poco cursiva.
al leerlo Connor vio a su jefe y asintió con la cabeza, para esta vez si irse. Caminaron hasta llegar a un río, donde tomaron un pequeño bote y estando en tierra firme, se subieron a un viejo carro que los llevaría hasta su destino.
Eran las 7:00 p. m. Se tomaron seis horas de viaje, estaban cansados, hambrientos y con sueño.
-Bueno llegamos -Dijo el anciano
-Que cansancio -La mujer se estiro un poco y su mirada se perdía en Connor
-Bueno me voy -bostezo el hombre de mediana edad mientras caminaba en dirección a su casa
-Yo también debo irme -El anciano se acercó a Connor y lo tomó por el hombro -Confiamos en ti cazador.
El anciano se despidió de aquella mujer y camino hacia su casa donde lo esperaba su esposa dejando a Connor solo con la mujer.
-Será mejor que me vaya, tenga mucho cuidado de regreso a su casa -Dijo Connor con voz grave
-Es... es... espere -La mujer hablo antes de que Connor se fuera -No le gustaría comer primero, pelear con el estómago vacío no es bueno.
-Es muy amable pero no es la primera vez que peleo sin comer -Respondió y luego se fue
El corazón de la mujer latió fuertemente, sus mejillas estaban rosadas y sus manos sudaban, el sentimiento que sentía por Connor fue uno el cual nunca había sentido por nadie
(Advertencia este capítulo puede contener escenas de violencia física se recomienda la discreción del lector)
Connor camino por las calles del pueblo, las cuales estaban llenas de gente, visitantes, ciudadanos y uno que otro vampiro suelto. Salto al techo de una casa y busco la casa o establecimiento más alto; de esa manera tendría mejor vista, miro a su alrededor y vio una gran casa la cual la cubría un poco la oscuridad, sería una buena opción para investigar, el único problema era que estaba muy lejos de su ubicación, no sería bueno ir a un lugar así.
Por lo que descarto su posibilidad, salto y siguió corriendo por los techos, pasando de barrio en barrio, mientras corría escucho un grito femenino no sabía de donde provenía por lo que se detuvo por unos segundos y se concentró para estar seguro de donde provino el grito.
Cerro sus ojos, relajo su respiración e ignoro los ruidos que había en la calle, cuando escucho el grito de nuevo corrió inmediatamente a donde lo guiaba el grito, aceleró su velocidad no dejaría que la persona que estaban atacando muriera, cuando llego al lugar vio un vampiro arrodillado comiendo el brazo izquierdo de una mujer la cual estaba tirada a unos metros del vampiro.
Connor no perdió el tiempo y se acercó a él a una velocidad sobre humana, se paró en frente de este y le golpeo el rostro dejándolo a unos metros de él, sacó su daga y corrió a donde estaba el vampiro cuando Connor estaba a punto de apuñalarlo, el vampiro se alejó de él como si se hubiera teletransportado.
-Oye no le quites el pan al pobre -Dijo el vampiro enojado y limpiándose la barbilla
El vampiro se acercó a él y le dio un fuerte golpe en el estómago sacándole el aire y dejándolo en el suelo, Connor no se movió parecía que el golpe si le había afectado.
-Pareces más débil de lo que pensé -Se burlo el vampiro -Sabes haré que tu muerte sea rápida y sin dolor.
-Ja, vamos a ver quién muere primero.
Cuando el vampiro estaba a punto de atacarlo Connor se movió rápido para esquivarlo, se levantó y volvió a golpearlo en el rostro provocando que la nariz del vampiro sangrara, agarro de una mejor forma su daga y estaba listo para apuñalarlo, el vampiro pensó que ese era su fin, pero no moriría tan fácil sin antes dar pelea, intento patearle el rostro, pero Connor detuvo el golpe con su brazo.
El vampiro estaba enojado, quería acabar con la vida de Connor lo antes posible para seguir comiendo.
-Maldito estas arruinado mi cena -Bajo la pierna y cerro su mano formando su puño.
Puño el cual iba en dirección a la cara de Connor, pero él detuvo el golpe y con una mirada fría atrajo al vampiro a él y lo degolló; el vampiro se tiro al suelo y tapo su garganta con sus manos.
Connor estaba preparado para apuñalarlo, pero antes de hacerlo su muñeca fue agarrada con fuerza por otro vampiro el cual su apariencia lo hacía ver bastante débil, pero por la forma en la que lo apretaba debía ser fuerte.
Connor frunció el ceño y antes de golpear a su enemigo, el vampiro lo golpeo a él en el estómago levantándolo y luego lo golpeo en la cara, el impacto fue tal que dio varias vueltas hasta casi llegar al bosque que estaba a unos pocos metros de ellos.
-Que lástima que mueras así de fácil en las manos de un humano -Miro al vampiro ensangrentado tratando de regenerarse.
Pero debido a los pocos humanos que había comido y al veneno que tenía la daga le era imposible que se salvará.
-Haré que no sufras más -El vampiro termino asesinando alguien de su raza -No me gusta asesinar a mi raza, pero a ti si debía asesinarte.
El chico dirigió su mirada a Connor y camino a donde él estaba , pero una fuerte briza los envolvió a ambos, la tierra le fastidiaba la vista al vampiro, entrecerró los ojos y vio dos círculos pequeños color verde los cuales brillaban bastante, el vampiro empezó a sudar frío y se asustó, pero mantuvo la compostura.
-Tú no eres humano ¿cierto? -El vampiro empezó a dudar
-¿Crees que un humano seguiría de pie después de un golpe como ese? -Connor se acercó a él poco a poco
El vampiro tenía miedo, la mirada que tenía Connor le recordaba a alguien ¿pero a quién? No le dio importancia a sus sospechas, lo mejor que podía hacer era alejarse de Connor, pero no lo hizo y varias preguntas se empezaron a formar en su cabeza.
-¿Cómo te llamas? ¿Qué eres? ¡¿quién eres?! -Pregunto desesperado por obtener respuesta
-Mi nombre no debe ser un tema el cual debemos tocar -Respondió
-Bueno si tu no me quieres dar respuestas, yo no seré tan grosero contigo -Sonrío -Me llamó Demon y... ¡Te reto a una pelea a muerte! -Lo último que dijo lo dijo sin pensar
El viento paro y el silencio siguió, no hubo respuesta de Parte de Connor, pero Demon esperaba que no lo rechazara, estaba ansioso por saber que tan fuerte era Connor y si su pelea le daría respuestas de que tan débil era.
-Acepto tu reto... Demon -Dijo Connor con una sonrisa que dejaba visible sus colmillos
-¡! -Demon se sorprendió por ver que Connor tenía colmillos así que ese cazador no era un humano.
-Oye cazador ¿está bien si peleamos en el bosque? Porque si peleamos en un lugar como este atraeremos a varias personas y lo más probable es que mueran -Exclamó el chico alzando los hombros
-Como tú quieras -Connor se movió rápido y estando cara a cara con Demon lo pateo logrando que este se entrará al bosque.
Lo siguió corriendo para no perderle el rastro y cuando lo vio tirado en el suelo formó su puño y estaba a punto de golpearlo en el estómago, pero Demon fue rápido y se levantó dando piruetas para evitar el golpe de Connor.
Pero de nada le sirvió esquivarlo ya que Connor partió la tierra y varias grietas se hicieron en el suelo en forma de círculo. Demon tenía el ceño fruncido parece que su pelea con Connor sería una larga