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Oportunidad

Oportunidad

Autor: : Fernanda Aparicio
Género: LGBT+
Viajar en avión puede ser el sueño de muchas personas, estar sobre las nubes y ver el mundo tan pequeño, viajar sobre el inmenso océano y conocer muchos lugares; pero así de maravilloso como suena puede convertirse en una tragedia que podría ser recordada a través de los años. Así sucede con el vuelo 0-28, que sale de Londres con rumbo a Los Ángeles. Una tormenta y el agotamiento del combustible convierte este viaje en una tragedia para las cien personas que van en él, la caída es tan fuerte que solo hay siete sobrevivientes. Esta historia comienza como una tragedia, como un accidente de avión y poco a poco se convierte una historia con siete personas, quienes ven una oportunidad incluso en la peor de las situaciones.

Capítulo 1 01

Oliver Ferguson

Oliver Ferguson es un chico que nació en un lugar llamado Cheshire, y actualmente vive en Los Ángeles, se mudó allí dejando a toda su familia, ya que en este lugar le ofrecieron muy buenas oportunidades, entre ellas el modelaje y la música, a lo que se dedica, siendo uno de los modelos y cantantes más cotizados y solicitados de muchas partes del mundo. Tiene veintiséis años y aun así es uno de los jóvenes más famosos y con más dinero del mundo, soltero y con cientos de amigos, ya que su sencillez, su nobleza y su alegría permanecen a pesar de la fama.

Se encontraba teniendo sesiones de fotos en muchas ciudades como promoción del próximo álbum que estaba próximo a lanzar, ya había estado en veinte ciudades en menos de tres meses, era hora de finalizar en su ciudad, en Los Ángeles, se encontraba en Londres y era hora de regresar.

Subió al avión y se sentó en la silla que le correspondía, generalmente viajaba en un jet privado o en las zonas de primera clase, pero justo, justo ese día hubo un problema con sus boletos y le tocó viajar con el resto de personas "normales".

A su lado había un chico que parecía más o menos de su edad, y no pudo evitar pensar en lo guapísimo que era. El chico a su lado tenía su cabello castaño desordenado y se le veía muy bien, tenía unos hermosos ojos azules y una boca rosada que le hizo desear besarla, pocas veces, por no decir nunca, se había sentido así solo por ver a una persona.

Era abiertamente bisexual y eso no había significado grandes problemas, solo atosigantes preguntas y acosos de la prensa y comentarios de personas de mentes cerradas, nada fuera de lo común.

El chico llevaba unos audífonos en sus oídos y miraba fijamente por la ventana mientras cantaba en medio de susurros, ¿Hablarle o no hablarle?

Famoso, modelo, cantante, multimillonario, conocía cientos de famosos, pero aun así su timidez estaba allí, no se iba a ninguna parte cuando deseaba socializar con alguien atractivo.

Paulo Gallaguer

Paulo Gallaguer es un chico que nació y vive en Doncaster, vive en un pequeño apartamento cerca de la casa en donde viven sus hermanas y su madre, siempre le ha gustado el fútbol, así que creó una escuela para niños y jóvenes y dicha escuela ha recibido tanto apoyo de muchas personas, que con los chicos ha viajado a muchos lugares y muchos han salido directo a grandes equipos de fútbol.

Tiene veintiocho años, se casó con una chica que fue su novia durante cinco años, pero se divorciaron al año de estar casados ya que no funcionó de esa manera.

Un importante técnico había enviado un correo invitándolos a jugar junto a un reconocido equipo de EEUU, el partido sería en cuatro meses más, pero Paulo tenía que realizar un viaje en donde terminara de coordinar asuntos de hospedaje, alimentación y todo lo que los chicos necesitarían en su tiempo de estadía en Los Ángeles.

Estaba sentado en su correspondiente silla del avión, concentrado en la melodía de Sam Smith que estaba sonando en sus audífonos, y no notó al chico que se sentó junto a él hasta que olió su perfume, suena un poco perturbador, pero cerró sus ojos y olió, no era tan fuerte ni tan dulce, era como vainilla leve.

Giró y sus ojos chocaron con unos ojos verdes bastante bonitos, se sonrojó sin razón y volvió a voltear a la ventana ignorando las mariposas en su estómago.

Theo Halliwell

Theo Halliwell es un chico irlandés, que terminó viviendo en Londres junto a sus mejores amigos y junto a su novio, es cantante de una pequeña banda que apenas está floreciendo y dándose a conocer, tiene veintiséis años y está comprometido con el baterista de su banda, Uriel Keegan.

Era una tarde de un martes del mes de junio, cuando Theo recibió la llamada, una llamada que puso a todos los integrantes de su banda muy, muy felices, un importante dueño de una discográfica los llamó para grabar un disco en Los Ángeles. Ellos no tenían el dinero suficiente como para ir todos en un avión privado, así que fueron todos en un vuelo público, dichosos por la idea de cumplir sus sueños.

Uriel Keegan

Uriel Keegan es un chico nacido en Bournemouth, que ahora vive en Londres junto a su novio, es baterista en la banda que Theo, su novio de prácticamente toda la vida, creó, One Wish. Tiene veintiocho años y está comprometido con Theo desde hace seis meses, lo adora y daría hasta su vida por ese chico rubio revoltoso y soñador.

Cuando recibieron la noticia de la discográfica, se puso feliz al igual que los demás, abrazó con fuerza a Theo dándole vueltas en el aire.

Theo y Uriel no eran los únicos de la banda en el avión, iban todos sus amigos e integrantes de la banda, tres chicos aparte de ellos, dos personas encargadas de los equipos de sonido, y su mánager.

Valentino Lamont

Valentino Lamont es un chico que nació y vivió durante dieciocho años en Bradford, pero lleva nueve años viviendo en Los Ángeles, es un cantante y modelo británico famoso, vive con su prometida, Emma Novak, una reconocida modelo. La idea de la fama no es de sus cosas favoritas en el mundo, pero fue su extremadamente bellísimo físico y fue su hermosa voz que lo llevaron a que muchas personas comenzaran a seguirlo en las redes sociales, que las discográficas comenzaran a llamarlo y que las revistas lo solicitaran y pagaran millones por él sabiendo que ganarían mucho más.

Estaba terminando su tour siendo su penúltimo concierto en Londres, unas cuantas entrevistas y tendría que estar de vuelta en Los Ángeles para dar su último concierto. El jet en el que solía viajar con sus músicos, mánager y demás personas, se había averiado y tendría que viajar en la zona de primera clase de un avión público.

Jayden Perkins

Jayden Perkins es un chico nacido en una ciudad llamada Wolverhampton, a los dieciocho años viajó a Oxford para estudiar su carrera de medicina, y a sus veintisiete años ya es un médico graduado, gracias a su dedicación, talento e inteligencia, y estaba a punto de comenzar su especialización en neurocirugía.

Cuando tenía veinte años tuvo una relación con una mujer, parecía que era muy enserio, años después Sophia quedó embarazada y al no querer hacerse cargo del niño, estuvo con él durante el embarazo, pero al otro día de que el bebé naciera, ella se había ido del hospital sin dejar ni rastro.

Jayden tuvo que hacerse cargo de su hijo, Kai era su adoración, no podía pasar tanto tiempo como quisiera con él a causa de sus turnos en el hospital, pero las pocas horas que pasaba con él eran las mejores del día, era muy feliz junto a su hijo.

Tuvo que viajar a Londres para comprar y recibir un equipamiento médico, para luego ir a Los Ángeles a revisar y poder comprar otros aparatos de alta tecnología para su clínica privada, porque acababa de abrirla y quería los mejores equipos para poder dar la mejor atención.

02 DE FEBRERO DE 2020

- Hola- Dijo Oliver en voz baja.

Listo, se había decidido a hablarle con la mala suerte de que el chico no lo había escuchado a causa de la música en sus audífonos, pero no se iba a rendir. Puso la mano en el muslo del chico y este lo miró y se quitó los audífonos de sus oídos.

- Hola- Repitió Oliver esta vez más alto y seguro.

- Hola- respondió Paulo sonriendo amablemente.

- ¿Cómo estás? Me llamo Oliver.

- Paulo, me llamo Paulo, mucho gusto, Oliver.

Oliver frunció los labios pensando en qué más podría decirle al atractivo chico.

- ¿Ya habías viajado en avión anteriormente?

- Sí, varias veces, pero los nervios siempre están. ¿Y hoy? No sé qué me pasa, estoy temblando.

- Todo va a estar bien, yo he viajado mil veces en avión, ya me he ido acostumbrando a ello. Creo que he estado más en aviones que en el suelo.

Paulo soltó una adorable risa, Oliver miró con ternura las arruguitas que se le hacían a los lados de los ojos; simplemente hermoso.

- Exageras- Dijo Paulo sonriendo.

- No, es enserio, estoy siempre de un lado para otro.

Paulo frunció el ceño.

- ¿Te gusta viajar?

- ¿No me reconoces de alguna parte?

- No, creo que no, ¿Debería hacerlo?

- Bueno, no estoy acostumbrado a que las personas no sepan quién soy.

- El ego, querido Oliver.

- No, no es eso, soy Oliver Ferguson, soy modelo y cantante.

- Bueno, no me extraña, eres guapísimo.

Paulo abrió sus ojos como plato al haberse dado cuenta de lo que dijo.

- Perdón, yo y mi boca imprudente.

- No, no importa, como te decía, soy modelo y cantante, y estoy de un lado para otro en sesiones de fotos, pasarelas, conciertos y ese tipo de cosas, es mi trabajo. Justo estoy terminando sesiones de fotos para la promoción de mi álbum.

- ¿No es raro que estés viajando en un vuelo público, y no precisamente en la zona de primera clase?

- Sí, lo es, hubo un problema de último momento con mis boletos, y no puedo aplazar el viaje.

- Oh, entiendo. Quizás te he visto pero no me he detenido a mirarte.

- ¿Tan poco llamativo soy?

Oliver hizo un puchero y Paulo no pudo evitar pensar en lo adorable que se veía.

- No, no es eso, vivo muy ocupado y no soy de usar redes sociales o algo así.

- ¿Y tú? ¿Por qué estás viajando a Los Ángeles?

- Tengo una escuela de fútbol y un técnico me contactó para que mis chicos jueguen con un importante equipo famoso, así que voy a terminar de coordinar algunos detalles.

- Eso es genial, Pau.

Oliver sonrió y Paulo se deleitó con los hoyuelos en sus mejillas, justo cuando avisaron que estaban a punto de comenzar el vuelo.

--

- Estoy muy, muy emocionado- Dijo Theo sonriendo.

Theo puso su cabeza sobre el hombro de Uriel, que dejó un beso sobre su cabello.

- Lo sé, Theo, yo también lo estoy.

Theo alzó su rostro buscando los labios de Uriel, el mayor sonrió y dejó un beso sobre los rosados labios de su novio.

- Ya empezaron con su melosería y muestras de amor- Dijo Kael, el bajista de la banda.

- Y tú celoso- Dice otro de los integrantes de la banda.

- ¿Yo? Puf, por favor, ¿De qué exactamente?

Todos rieron haciéndole burla a Kael hasta que avisaron que el vuelo estaba por comenzar.

--

El avión ya estaba por los aires, había comenzado a llover y había vientos que generaban turbulencia, Oliver y Paulo seguían hablando y riendo entre ellos, Valentino estaba escuchando música, Jayden leyendo un libro y Theo había quedado dormido en brazos de Uriel. Una de las azafatas apareció y habló por el pequeño parlante.

- ¿Hay algún médico entre los tripulantes? – Preguntó- Necesitamos uno, tenemos una señora con un ataque de pánico en la zona de primera clase, por favor, ¿Hay algún médico entre los tripulantes?

Jayden levantó su mano ignorando el hecho de que primeros auxilios era algo que el personal de un avión debería saber.

- Yo, yo soy médico.

- Sígame, por favor.

Jayden se puso de pie y caminó detrás de la azafata, entraron a la zona de primera clase y el castaño se sorprendió al ver la comodidad de esa zona en comparación a la de atrás.

- Por aquí.

Jayden llegó hasta una señora de avanzada edad que respiraba con dificultad, tenía lágrimas en sus ojos y estaba muy pálida.

- Señora, yo soy Jayden Perkins y soy médico. Voy a pedirle que respire igual que yo, ¿Sí? De manera lenta y profunda.

Jayden comenzó a respirar de esa manera para que la señora lo imitara, y así lo hizo.

- Vale, siga respirando, ¿Tienen algún equipo de primeros auxilios?

La azafata asintió y se fue, Jayden comprobó el pulso de la señora, luego de que le trajeran el equipo comenzó a revisarla hasta que la señora estuvo bien.

- Ya está, ¿Se siente mejor?

La señora asintió.

- Muchas gracias.

Jayden le sonrió y recogió todo para dárselo a la azafata, se puso de pie y caminó de vuelta a su zona, chocando en el pasillo con un chico.

¿Atractivo?

Eso se quedaba corto, no existía aún la palabra que pudiera describirlo, no la habían inventado aún.

Guapo, era muy poco.

Atractivo, era nada.

- Me das... ¿Permiso? Por favor – Dijo Valentino sonriendo ante Jayden, quien se había quedado estático a medio pasillo.

- S-sí, sí, lo siento.

Jayden se hizo a un lado y caminó hacia su silla aún conmocionado por el latir de su corazón al ver a ese desconocido chico, tomó su libro y acomodó sus gafas para continuar con la lectura de su libro.

Capítulo 2 02

Llevaban varias horas de vuelo, casi todos estaban dormidos, Paulo había quedado dormido con su cabeza en el hombro de Oliver, cuando el avión comenzó a temblar, a moverse más de lo común, despertando y alertando a todo el mundo.

-No hay nada de qué preocuparse, es una turbulencia normal, por favor mantener la calma y abrochar sus cinturones.

Decir en un avión que mantuvieran la calma mientras este temblaba de esa manera era como decir: "Corran por sus vidas, vamos a morir", o algo así lo habían pensado los tripulantes.

- ¿Qué sucede? - Preguntó Paulo asustado al sentir los temblores del avión.

- No lo sé- Respondió Oliver tratando de mantener la calma.

Paulo comenzó a temblar y a respirar con más fuerza, entrando en un ataque de pánico.

- No, no, no. De verdad todo va a estar bien, Pau, ven aquí.

Paulo se refugió en el pecho de Oliver sintiéndose más seguro, pero nada estaría bien, el avión comenzó a caer y los nervios, ansiedad, gritos y llantos hacían todo mucho peor.

03 DE FEBRERO DE 2020

Oliver abrió sus ojos, un dolor en su cabeza le hizo fruncir el ceño, llevó su mano a su sien y luego la miró, estaba sangrando y mucho, miró a su alrededor. El avión estaba hecho trizas, todo el mundo estaba inconsciente, había personas muertas por todas partes, algunas personas heridas, pero aún sin despertar, sangre por todas partes, cosas rotas, estaba anocheciendo ya que la luz era muy tenue y casi no se veía nada y agradeció eso porque ese desastre no era algo que quisiera ver en todo su esplendor.

- Dios mío- Exclamó con sorpresa y dolor.

Miró a su lado y Paulo estaba inconsciente también.

- Paulo, Pau- Lo llamó Oliver desesperado.

Oliver miró qué tan herido estaba Paulo, su pierna estaba siendo aprisionada por la silla de en frente, además de eso parecía estar bien.

- Paulo, despierta, por favor- Habló entre lágrimas.

Oliver se puso de pie y salió del avión queriendo saber si había alguien que estuviera despierto también, y no, al parecer era el primero en despertar.

- Mierda, ¿Qué hago?

Oliver comenzó a escuchar ruidos dentro del avión, así que volvió a entrar buscando la fuente del sonido.

- ¿Hola? ¿Alguien? - Preguntó viendo para todos lados tratando de ver algún movimiento.

- Aquí, ¿puedes ayudarme, por favor? - Habló una voz adolorida.

Oliver caminó hacia el lugar de donde provenía la voz, un hombre castaño estaba debajo de dos sillas, el rizado empujó las sillas lejos de él, el castaño se puso de pie con dificultad, cojeaba un poco.

- ¿Estás bien? - Preguntó preocupado

- Sí- respondió Jayden- No es nada, ¿Tú estás bien?

- Creo que tengo abierto aquí- Dijo tocando la herida de su cabeza- No deja de sangrar.

- Ven, déjame ver.

Jayden se acercó a ver la herida de Oliver, este hizo una mueca por el dolor.

- Sí, está abierta, ayúdame a buscar el botiquín.

- ¿Eres médico?

- Sí, me llamo Jayden- Dijo extendiendo su mano hacia Oliver.

- Yo soy Oliver- Dijo estrechando la mano de Jayden.

Oliver y Jayden comenzaron a buscar el botiquín.

- En la zona de primera clase- Habló Jayden recordando el botiquín que le llevaron cuando atendió a la señora hace unas horas.

Jayden y Oliver caminaron hacia allí y comenzaron a buscar el botiquín, estaban en eso cuando el rizado escuchó detrás de él un quejido, giró y vio a un chico removiéndose debajo de unos escombros.

- ¡Jayden! - Gritó Oliver y entre él y Jayden ayudaron al chico a ponerse de pie.

- ¿Estás bien? - Preguntó Jayden preocupado al ver que era el guapo chico con el que había chocado antes.

- Creo que me golpeé la columna.

- ¿Puedes ponerte de pie?

Valentino extendió sus manos para que Oliver y Jayden lo ayudaran a ponerse de pie, con dificultad y dolor logró hacerlo.

- Si quieres podemos buscar un lugar en donde puedas descansar mientras Oliver y yo buscamos el botiquín ¿Te parece?

- No, yo quiero ayudar.

- Si te duele es mejor que no te esfuerces- dijo Oliver viendo la cara de dolor que ponía Valentino con cualquier movimiento.

- Estoy bien.

Entre los tres chicos encontraron varios botiquines en el avión y así Jayden pudo curar la herida de Oliver.

- Oliver ve a buscar si hay personas vivas en la otra zona, Valentino ve a mirar en la cabina y yo miro acá.

Cada uno fue hacia donde Jayden había dicho, Oliver comenzó a mirar mientras temblaba de los nervios, ver personas muertas y ensangrentadas con cosas incrustadas en su cuerpo lo estaba poniendo al borde del desmayo. Todas las personas que había visto y tocado sus muñecas estaban sin pulso, hasta que llegó a donde Paulo que seguía inconsciente, cogió su muñeca con miedo, pero su pulso era constante.

- Bonito, por favor, necesito que despiertes.

Oliver retiró el cabello del rostro de Paulo, miró su pierna y quiso mover la silla para liberar la pierna del castaño, pero estaba demasiado pesada y no quería lastimar aún más al inconsciente castaño.

- ¡Jayden!

Jayden no tardó en llegar a donde él estaba.

- Ayúdame a levantarla, por favor, está muy pesada.

Entre Jayden y Oliver quitaron la silla de encima de la pierna de Paulo, el rizado cerró sus ojos al ver la pierna sangrante del castaño.

- Alcánzame la venda del botiquín- Dijo Jayden agachándose para ver mejor la herida sangrante de la pierna de Paulo.

Oliver sacó la venda del botiquín y se la dio a Jayden, este vendó la pierna de Paulo con fuerza para detener la hemorragia, el castaño despertó a causa del dolor así que el rizado rápidamente se acercó a él.

- Shh, tranquilo, Paulo- Dijo Oliver acariciando el cabello de Paulo.

- Necesito que te quedes quieto, Paulo, no muevas la pierna, luego la revisaré mejor. Creo que Valentino me está llamando, Oliver, necesito que sigas mirando si hay más personas vivas.

Jayden se fue cojeando aún y Oliver se puso de pie.

- ¿A dónde vas? - Preguntó Paulo asustado con la idea de quedarse solo.

- Tengo que ver si hay más personas vivas.

- No me dejes solo, por favor.

- Voy a estar yendo y viniendo, ¿Sí? Pero tengo que ir.

- De acuerdo, solo no tardes.

Oliver siguió caminando por el avión, muertos, muertos y más muertos. Le sería muy difícil superar esto.

Vio a una pareja y su corazón se removió, ¿Y si uno sobrevivía y el otro no? El castaño estaba abrazando al chico rubio tratando de protegerlo, se agachó y primero comprobó el pulso del chico rubio, estaba vivo. Luego el del chico castaño, ambos estaban vivos, miró si había algo lastimándolos o si tenían heridas graves. El chico rubio tenía sangre en su cabello por lo que quizás tenía una herida en su cabeza, y el chico castaño tenía una herida a un costado, fue a buscar a Jayden ya que estaban casi al final del avión y quizás no lo escuchaba.

En la zona de primera clase Valentino estaba en medio de un ataque de pánico y Jayden trataba de tranquilizarlo sin resultado alguno.

- Jayden, solo hay dos más.

- ¿Solo dos?

Oliver asintió, Jayden se concentró en Valentino.

- Vamos, necesito que salgas de aquí y tomes aire, ya es de noche y tenemos que encontrar un lugar para que los que están heridos descansen.

Jayden guio a Valentino hacia la salida del avión para que se sentara recargado en un árbol.

- Espéranos aquí.

No es como si pudiera ir a alguna parte.

Jayden y Oliver entraron al avión, el rizado guio al joven médico hasta la pareja y el ojimiel comenzó a revisarlos y puso una venda en la herida del abdomen castaño para detener un poco el sangrado.

- ¿Tienes fuerza, Oliver?

- ¿Para cargarlos?

- Carga al rubio, es menos pesado, yo llevaré al otro.

Oliver cargó al chico rubio y lo sacó del avión, lo acostó al lado de Valentino, al igual que Jayden con el otro chico.

- Voy por Paulo.

Oliver entró al avión y caminó hacia la silla en donde estaba Paulo.

- Voy a sacarte, ¿Sí?

- Me duele mucho, Oliver.

- Tendré cuidado, sostente de mí.

Oliver tomó en brazos a Paulo y este se sostuvo de su cuello.

- Mierda.

- Está bien, ya podremos descansar.

Oliver salió del avión con Paulo en brazos.

- ¿Jayden, no hay algo en donde Paulo pueda poner la pierna que no sea en el suelo?

- No lo dejes en el suelo aún, espérame.

Jayden entró al avión, Oliver esperó hasta que este volvió, el ojimiel dejó unas ropas dobladas en el suelo para que a Paulo no le doliera poner la pierna al ponerla directamente en el suelo.

- Listo.

Mientras Oliver dejaba a Paulo en el suelo, Jayden se encargó de que la pierna quedara sobre las ropas, el chico rubio despertó y se sentó con dificultad.

- Outsh- Dijo poniendo la mano en su cabeza.

- Espera, voy a mirarte, no te muevas mucho- Aconsejó Jayden.

Theo observó a su alrededor, había chicos que no conocía, el avión estaba hecho trizas a unos metros de ellos, miró a su lado y vio que Uriel estaba inconsciente y rodeado por una venda.

- ¡Uriel!

Theo gateó hasta llegar a Uriel.

- ¿Uriel?

- Está vivo, no te preocupes, ya vendé su herida y no tardará en despertar. Déjame ver tu herida, ¿Sí?

Theo dejó que Jayden revisara su herida.

- Es algo superficial, voy a aplicarte alcohol para que no se infecte.

- ¿Alcohol?

- Será breve.

Mientras Jayden ponía alcohol en la herida de Theo, Uriel comenzó a despertar y su mano fue a dar a la venda.

- No, ten cuidado, es una herida abierta.

- Theo- Dijo Uriel preocupado al ver a Jayden curando a Theo.

- Aquí estoy, estoy bien.

Valentino ayudó a que Uriel pudiera sentarse y recargarse en el árbol.

- Tenemos que buscar un lugar lejos de aquí, huele terrible y ustedes necesitan descansar- Dijo Jayden con voz seria.

- Sí, por favor, vámonos de aquí- Dijo Oliver a punto de llorar.

- ¿En dónde estamos? - Preguntó Uriel mirando todo.

Todos miraron a su alrededor, parecía que estaban en una isla y estuvieron a unos pocos metros de caer en el mar.

- No tengo idea y no sé cuánto tiempo llevamos aquí- Dijo Jayden preocupado.

- ¿No podemos quedarnos aquí por esta noche? – Dijo Paulo- De verdad me duele mucho la pierna y no quiero moverla.

- No, Pau, no es sano- Dijo Jayden- No te preocupes, encontraremos un buen lugar.

- Yo te llevo, Pau- Dijo Oliver- No te preocupes por eso.

Theo se quedó inmóvil y miró hacia el avión.

- ¿Escucharon eso?

- ¿Qué cosa, mi amor?

- Ya vuelvo.

Theo se puso de pie y caminó hacia el avión.

- ¿A dónde vas?

- ¿No hay una linterna o algo? - Preguntó Theo.

- Sí, yo encontré una- Dijo Jayden sacándola de su bolsillo.

Jayden se la dio a Theo y lo acompañó hasta el interior de los restos del avión.

- ¿Qué escuchaste? - Preguntó Jayden sin escuchar nada raro.

- No lo sé, espera un minuto.

Caminaron por el avión y el ruido se intensificó, llanto de un bebé.

- Oh Dios mío- Exclamó Jayden escuchando el llanto.

- ¿De dónde es?

Los dos comenzaron a buscar, pero no daban con el sitio de dónde provenía exactamente el sonido.

- Creo que es por aquí- Dijo Theo comenzando a caminar.

Theo comenzó a levantar cosas, quitó una silla que estaba volteada y con su linterna alumbró al pequeño que no dejaba de llorar, el bebé no tendría más de dos meses, su cabello era rubio y aparentemente no estaba herido. Theo le entregó la linterna a Jayden y con mucho cuidado cargó al niño observando si tenía alguna herida.

- ¿Está herido? - Preguntó Jayden preocupado.

- Creo que no, hay que sacarlo, está muy sucio.

Theo buscó alguna pañalera o algo, seguramente el bebé tenía mucha hambre y su pañal estaba demasiado sucio, cuando la encontró, la tomó y salieron del avión.

- ¿Es un bebé? - Preguntó Oliver.

- Oh dios mío, ¿Está bien? - Preguntó Paulo.

- Sí, voy a mirarlo mejor- Dijo Theo acostando al bebé en sus piernas.

Theo lo revisó, estaba bien aparentemente, sacó de la pañalera un biberón y se lo dio al pequeño que dejó de llorar y comenzó a comer, notó que la mayoría de las cosas tenían el nombre de Karim.

Capítulo 3 03

- Jayden, quizás la venda está muy apretada- Dijo Paulo sintiendo el dolor en su pierna- ¿Puedes soltarla, por favor?

Jayden se acercó y le pidió a Oliver que sostuviera la linterna mientras revisaba la pierna de Paulo, soltó la venda por completo y pudo ver mucho mejor la herida.

- Voy a curarla y seguramente va a doler, Oliver distráelo.

- Hum, ¿Ok?

Jayden comenzó a aplicar alcohol alrededor de la herida de Paulo limpiándola y el castaño dio un gemido de dolor, Oliver pensó en maneras de distraer a Paulo, pero tenía que ser rápido y no tenía muchas opciones, así que puso su mano en la nuca del castaño y unió sus labios, los chicos lo miraron sorprendido y Paulo dio un gemido sorprendido al sentir los labios ajenos sobre los suyos.

Oliver comenzó a mover sus labios contra los de Paulo, el castaño soltó una risa antes de corresponder al beso y llevar sus manos hasta la camisa del rizado para apretarla cuando el dolor y ardor era demasiado.

- Listo- Dijo Jayden quitando sus manos y metiendo en una bolsa los algodones manchados de sangre – Listo- Repitió al ver que Oliver y Paulo no dejaban de besarse- ¡Listo!

Oliver y Paulo se separaron.

- Buena manera de distraer, Oliver- Dijo Jayden riendo.

- No se me ocurrió nada más, lo siento.

- Duele mucho menos, gracias, Jayden, gracias, Oliver.

Todos estaban cansados, todos tenían sueño, todos tenían hambre, todos estaban adoloridos, todos querían salir de allí y no sabían cuánto tiempo pasaría hasta que los encontraran.

- Voy a buscar mantas y cosas que nos sirvan para esta noche, Valentino, ¿Me acompañas? - Preguntó Jayden al ver que Oliver estaba ocupado hablando con Paulo, Paulo estaba adolorido, Theo estaba alimentando a Karim y Uriel estaba quedándose dormido en el hombro del rubio.

Valentino pasó saliva en seco, ¿Volver a entrar?

- Perdón no, no, mejor no- Dijo recordando lo sensible que estaba Valentino- ¿Oliver?

- No, no, yo voy- Dijo Valentino poniéndose de pie con ayuda de Jayden- Está bien.

- Valentino no, deja yo...- Comenzó Oliver.

- Está bien, quédate con Paulo, yo puedo ir.

Valentino y Jayden caminaron hacia el avión, cada uno con una linterna en su mano.

- Toma todo lo que pueda servirnos para hoy, mañana vendré a buscar más cosas- Dijo Jayden.

- V-Vale- Respondió Valentino tartamudeando un poco.

Cada uno se fue por su lado, agarrando mantas, comida en lata o en paquete, cosas de aseo y demás, volvieron a salir con todo lo que encontraron.

- Voy a buscar algún buen lugar, y vuelvo- Dijo Jayden alejándose.

Valentino lo acompañó, caminaron buscando un lugar alejado de las olas del mar, plano y sin ramas.

- Aquí está bien, ¿No? - Dijo Valentino observando el lugar.

- Sí, ve y tráelos a todos mientras yo acomodo las cosas.

- Está bien.

Valentino caminó de vuelta a donde estaban el resto de los chicos.

- Encontramos un buen lugar, ¿Vamos?

Oliver cargó a Paulo y todos caminaron guiados por Valentino, cuando llegaron, Jayden había puesto varias mantas en el suelo en donde cupieran todos, había más mantas para arroparse y la comida y cosas de aseo a un lado, el rizado acostó a Paulo con cuidado y se sentó junto a él, a su lado se sentaron Theo y Uriel con el bebé en medio y en la otra orilla Valentino y Jayden.

- Hay una lata de atún y papas en paquete para todos- Dijo Jayden.

Jayden les entregó a todos una lata y un paquete, comenzaron a comer rápidamente a causa del hambre que tenían todos, luego se acostaron tapándose bien con las mantas.

- Espero que podamos descansar, ya mañana será otro día- Dijo Uriel acariciando el cabello de Theo.

Todos se desearon buenas noches, y se dispusieron a dormir.

- ¿Oliver? - habló Paulo en voz baja.

- Dime.

- ¿Puedes abrazarme? Es que tengo mucho frío.

- Claro, Pau.

Oliver pasó el brazo por la cintura de Paulo y se acercó más a él.

- ¿Mejor?

- Mucho mejor.

04 DE FEBRERO DE 2020

El llanto del niño los despertó a todos varias veces en la noche y madrugada, Theo fue quien se encargó de alimentarlo, cambiarle el pañal y arrullarlo para que dejara de llorar. A las siete de la mañana ya todos despertaron con hambre, dolor de espalda y ganas de ir al baño.

- ¿Te ayudo a caminar hasta un árbol o algo? - Le preguntó tímidamente Oliver a Paulo.

- Sí, gracias.

Oliver ayudó a Paulo a ponerse de pie y lo sostuvo de la cintura hasta llegar a un árbol alejado, el castaño se sostuvo de este y el rizado se alejó.

- ¿Dormiste bien? - Preguntó Oliver.

- ¿Tú qué crees? No es mi cama, era el duro suelo, con un dolor de pierna de mil demonios y casi congelándome.

- Solo preguntaba- Dijo Oliver sintiéndose mal ante el tono agresivo de Paulo- Por lo menos estamos vivos, Pau.

- Lo siento, no quise sonar así- Se disculpó.

Oliver se quedó en silencio, cuando Paulo terminó, lo ayudó de nuevo a caminar hasta las mantas y luego a sentarse.

- Tengo que ir al avión a traer más cosas – Dijo Jayden- ¿Alguien me acompaña?

- Yo- Respondió Oliver queriendo ayudar.

Oliver se puso de pie y junto a Jayden se dirigieron al avión, a la luz del día todo era mucho peor; comenzaron a buscar cosas que les sirvieran, en el equipo de emergencia había más botiquines, comida, ropa, mantas, agua, y de la parte de adentro también tomaron varias cosas.

- Tendremos que venir varias veces para poder llevar todo, no sabemos por cuánto tiempo estaremos aquí, ya no quiero volver.

- Mira, estas son las cosas del bebé- Dijo Oliver con unas cobijas de bebé en sus manos.

- Llevémoslas también.

Cogieron lo que pudieron y salieron del avión para poder llevarlas a donde estaban los demás, cuando llegaron los chicos estaban sentados sobre la arena hablando sobre sus vidas, quiénes eran y en qué trabajaban.

- Vamos a traer más cosas, coman algo, pero igual tenemos que tener reservas, no sabemos cuándo vendrán por nosotros- Dijo Jayden

- Ya era hora de que hubieran venido- Dijo Valentino.

- ¿Eso es del bebé? - Preguntó Theo viendo las cosas que Oliver tenía en sus manos.

- Sí- Oliver le entregó las cosas a Theo.

Jayden y Oliver volvieron para poder llevar el resto de cosas, al asegurarse de que no hacía falta nada más se sentaron junto a los demás.

- Estábamos hablando y les decía que yo tengo una escuela de fútbol, vivo en Doncaster, tengo veintiocho años y soy divorciado- Habló Paulo.

- ¿Divorciado? ¿De verdad? - Preguntó Oliver bastante interesado.

- Sí, tenía una relación con una chica y ya llevábamos varios años, ya era hora, nos casamos, pero no funcionó y todo se fue a la mierda, ahora somos amigos.

- ¿Y ahora no estás con nadie? - Preguntó Jayden.

- No, y bueno- Respondió el castaño- Estaba viajando a Los Ángeles porque con el equipo de la escuela siempre hacemos viajes, para que los chicos puedan ingresar a equipos profesionales, y un técnico nos había contactado para un partido, iba a terminar de coordinar un par de cosas.

- Es bueno que no ibas con los chicos- Dijo Oliver.

- Gracias a Dios- Respondió Paulo.

- Bueno, yo soy Oliver Ferguson, soy modelo y cantante.

- ¿Modelo y cantante? - Preguntó Jayden sorprendido.

- Sí- Respondió- Desde que tengo dieciséis, hago fotos y a veces salgo a pasarela, las marcas de ropa me llaman para que yo la promocione, también hago música, tengo veintiséis años y estoy soltero. Iba a Los Ángeles porque vivo allá, y estaba terminando algunas sesiones de fotos para promoción de un álbum que estoy pronto a lanzar.

- Yo soy Theo Halliwell- Habló Theo- Vivo en Londres, canto en una banda, tengo veintiséis años, estoy comprometido con Uriel. Íbamos a Los Ángeles con todos los chicos de la banda, porque...

La voz de Theo tembló, Uriel lo abrazó y besó su cabeza.

- Una discográfica nos llamó para grabar un álbum.

- Lo siento mucho, chicos- Habló Jayden- De verdad.

Theo limpió sus lágrimas y le sonrió a Jayden.

- Gracias- respondió Theo.

- Yo soy Uriel Keegan, soy baterista, estaba en la banda en la que Theo canta. Tengo veintiocho años, y como dijo Theo, nos vamos a casar.

- Yo soy Valentino Lamont, soy cantante y modelo.

- Así que tenemos dos cantantes y modelos entonces- Dijo Jayden sonriendo- ¿Y qué cantas?

- R&B Contemporáneo, R&B alternativo y un poco de pop.

- Eso es genial- Dijo Paulo- ¿Y eres muy famoso? Porque nunca te había visto ni escuchado de ti, lo siento mucho.

- Bueno, es que siempre evito las entrevistas y eso. Odio las entrevistas, pero sí, creo que soy "famoso" aunque odio esa palabra.

- Yo también la odio- Dijo Oliver.

- Vivo en Los Ángeles también- Continuó Valentino- Tengo veintisiete años, estoy comprometido.

- ¿Oliver y tú ya se conocían? - Preguntó Uriel- Porque ambos están como en ese mundo de la farándula y viven en la misma ciudad.

- Lo conocía- Dijo Oliver- Coincidíamos en eventos, pero tanto como ser amigos o algo así, no.

- Viajaba a Los Ángeles porque estaba terminando un tour- Finalizó el pelinegro.

- De acuerdo, yo soy Jayden Perkins, tengo veintisiete años, estoy soltero, pero tengo un hermoso hijo de un año.

- ¿Cómo se llama? - Preguntó Theo.

- Kai- Respondió Jayden sonriendo- Es mi razón de vivir. Soy médico como creo que ya lo notaron, estaba viajando porque en Londres y en Los Ángeles compré una instrumentación médica porque recién abrí una clínica privada.

Todos siguieron hablando, conociéndose más.

- ¿Será que van a venir? - Preguntó Jayden.

- Tienen que hacerlo- Respondió Valentino.

- ¿Y si hacemos unas chozas o algo por si no vienen hoy? - Dijo Uriel- El frío de ayer estuvo tétrico.

- ¿Tú sabes hacerlas? - Preguntó el pelinegro.

- Sí- Respondió Uriel- Entonces... ¿Qué dicen?

- Me apunto- Habló Theo.

- El lugar no nos da como para hacer cinco o seis chozas, ¿Y si hacemos solo tres? Y las compartimos de a dos personas- Propuso Jayden.

- Me parece buena idea- Dijo Uriel.

- Entonces manos a la obra- Dijo Valentino poniéndose de pie.

- Me voy a sentir como un inútil – Paulo hizo un puchero- ¿En qué puedo ayudarles?

- Yo tampoco puedo hacer mucho- Dijo Uriel- Cuando traigan lo que necesitamos puedes ayudarme a amarrarlas y a tejer unas cortinas de hojas, yo te enseño cómo hacerlas.

- Vale- Paulo respondió sonriendo.

Todos comenzaron a llevar lo que Uriel les pidió, mientras recolectaban cosas Uriel le enseñaba a Paulo como tejer unas hojas con ramas.

- No quedarán muy altas porque pueden caerse- Dijo Uriel- pero tenemos que clavar los palos en el suelo para que se sostengan, les ponemos las cortinas que Paulo está haciendo, las amarramos y ya está.

Todos comenzaron a clavar los palos, a ponerles el techo que también eran palos y ramas amarradas con cuerdas que había en el avión, pusieron las cortinas en el techo y alrededor amarradas, pusieron unas mantas para que no se filtrara el frío y una puerta en palos y hojas. Cada choza alejada de las otras dándole un poco de privacidad. Ya estaba anocheciendo cuando terminaron, repartieron la misma cantidad de mantas, comida, cosas de aseo, botiquín y agua en cada choza.

- Entonces, Uriel y Theo obvio van juntos- Dijo Jayden- ¿Oliver y Paulo?

- Sí, yo no tengo problema- Dijo Oliver.

- Yo tampoco- Dijo Paulo sonriendo.

- Y Valentino conmigo- propuso Jayden- ¿Te parece?

- Sí, está bien- Respondió Valentino.

- Quedaron muy bien- Dijo Theo- Y no les entra frío

- Hasta bonitas se ven- Continuó Oliver.

- Por favor, no se coman todo rápido- Dijo Jayden- No sabemos por cuánto tiempo tendremos que estar aquí, aunque no nos guste la idea.

- Eso es cierto- Apoyó Valentino.

- ¿Están cansados? - Preguntó Paulo.

- ¿Por qué? - Preguntó Uriel.

- ¿Y si hacemos una fogata y seguimos charlando? - Propuso Paulo.

- Me parece- Apoyó Valentino.

Jayden llevó una de las cajas de fósforos, juntaron ramas y hojas secas y prendieron la fogata, Theo tenía a Karim en sus brazos, el bebé con un chupón en su boca.

- ¿Y quiénes los están esperando en casa? - Preguntó Oliver mirándolos a todos.

- A mí, mi mamá y mis hermanos- Respondió Paulo- No vivo con ellos, pero sí cerca.

- Mi familia vive en Irlanda- Continuó Theo- Yo nací allá, y en Londres vivo con Uriel.

- Mi familia está en Bradford- Respondió Valentino- Y en Los Ángeles está mi prometida.

- Mi mamá, mi papá y mis hermanas están en Wolverhampton- Prosiguió Jayden- en Londres vivo solo con mi hijo. Lo cuida una niñera, no sé si tal vez mi mamá o alguien vaya por él y no esté solo.

- A mí me espera mi perro, Félix, mi mamá y mi hermana viven en Cheshire- Dijo Oliver haciendo un tierno puchero.

- Yo vivo con Theo- Finalizó Uriel- Como él dijo, y el resto de mi familia vive cerca de nosotros.

- ¿Y ya tienen fecha para el matrimonio? - Preguntó Oliver.

- En dos meses- Respondió Theo.

- Y están todos invitados- Dijo Uriel.

- ¿Y si cantas algo, Valentino? - Propuso Paulo.

- ¿Cuál?

- Una tuya- Dijo Theo.

- Vale...

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