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Tal vez no sea tan malo estar contigo

Tal vez no sea tan malo estar contigo

Autor: : Pep_cake
Género: LGBT+
Andrew Mitchell es un chico al que le encanta sonreír, ser amable y siempre ayudar a los demás. Pero, ¿Qué hay detrás de Andrew, el joven sonriente? A pesar de que es un buen chico, viene de un lugar totalmente oscuro. Sus padres son demasiado codiciosos y tienen un gran vicio con el dinero (y eso es de lo que más carecen) convirtiendo la vida de Andrew en un infierno total. Desde muy chiquito, él comenzó a criarse solo y, a pesar de ello, le fue muy bien, entrando en una buena universidad de California totalmente gratis. Pero no todo es color de rosas en la vida de Andrew. -A pesar de que mis padres no me tengan en sus mentes, yo sé que ellos me quieren... Pero estaba equivocado, nunca se imaginó que las personas que menos pensaba lo traicionaron cruelmente..

Capítulo 1 No todo es color de rosas

Mi vida no es tan buena, o mejor dicho, no es para nada buena. Mis padres me tuvieron por error, nunca me quisieron ni me aceptaron y todo lo que sé lo aprendí por mí mismo; aprendí a leer y escribir por mi cuenta, y aunque mi primera palabra fue "mamá", realmente nunca he experimentado una...

Hoy me preparé como todas las mañanas para ir a la universidad. Hace un año me aceptaron en la Universidad de California y aunque fue un gran logro, lo celebré solo. Me desanimó un poco, pero al mismo tiempo me hizo apreciar el valor de la soledad.

Terminé de arreglarme y salí del pequeño departamento donde vivo con mis padres, quienes trabajan casi todo el día. Caminé hacia la parada del autobús y me coloqué un abrigo, ya que estaba haciendo mucho frío.

Estoy contento, ya que es Diciembre y estoy por terminar la universidad. He estado reuniendo para (por fin) tener una cena navideña perfecta. Llegué a clases y fui directo al aula. Los chicos comenzaron a entrar y les sonreí a cada uno. La gente dice que formé un mal hábito al sonreír todo el tiempo, pero yo no creo que sea así... o ¿sí?... Realmente no lo sé... Es confuso, ya que a veces me siento tan mal por dentro, que solo puedo sonreír para aliviar un poco la pesadez que tengo.

"Esto no es vida y nunca lo va hacer..."

+

Al terminar la clase, salí del aula y fui a la cafetería, compré algo de comer y me senté junto a mis dos mejores amigos: Carla y Cameron. Carla es una chica que vino desde Francia para convertirse en una gran estrella en EE.UU., pero lo único que consigue son pequeños papeles de muerta en programas de policía. Por otro lado, Cameron es un viejo y querido amigo de la infancia al que considero mi hermano.

- ¿Qué hay, Andrew? -Ambos me saludaron muy animados.

-¿Por qué tan alegres? -Les pregunté sorprendido, ya que a esta hora de la mañana, Carla debería estar quejándose por tener otro papel de muerta.

-A Carla le dieron un papel, ¡pero esta vez no está muerta!

-¡Oh! ¡Eso es grandioso! ¡Te felicito! -Le dije, regalándole una sonrisa sincera.

-Gracias... y... gracias también por apoyarme siempre y por estar ahí, cuando de verdad los necesito. - Los cachetes de Carla se tiñeron de rojo, agacho la cabeza algo apenada.

-No hay de qué, para eso están los amigos... -Le dijimos Cameron y yo, al unísono.

Nosotros somos como los tres mosqueteros, pero sin el lema "todos para uno y uno para todos", ya que si tenemos que huir, lo haremos fácilmente.

Charlamos un poco más y el tiempo pasó volando, como todas las mañanas. Miré a Cameron y le sonreí.

-Es hora de ir a clases -dijo Cameron mientras se levantaba y sonreía. -Nos vemos Carla, te escribo más tarde para ver cómo salió tu papel de no muerta

Al rato, yo también me despedí de Carla, ya que su clase está por comenzar, al igual que la mía. Agarré mis cosas de la mesa, las coloqué en el bolso y salí corriendo.

+

La tarde cayó súper rápido. Yo aproveché que era mi día libre y fui a comprar carne y otras cosas. Al llegar a casa, nadie había llegado aún y eso me gustó un poco, ya que soy amante del silencio. Comencé a cortar algunas verduras para preparar una deliciosa cena. De repente sentí como si algo malo estuviera a punto de explotar en mi cara y me puse ansioso, ya desde muy chiquito siempre he tenido presentimientos raros, como cuando de repente te sientes enfermo y no sabes de qué es... Supongo que no es tan raro, teniendo una familia como la mía.

Terminé de preparar todo y comencé a hacer un trabajo para la universidad. Me toqué la barriga, ya que todavía tenía ese malestar y ansiedad enorme... "No pienses en nada malo", me dije a mí mismo. De mi mochila saqué urgentemente un chicle y comencé a masticarlo con desesperación, cuando la puerta de la casa se abrió y mis padres entraron riendo. Al verme, sus miradas se tornaron muy serias.

-Hola, ¿cómo les ha ido?-Les pregunté con una sonrisa en mi cara.

-Bien -me dijeron los dos en tono muy cortante.

-Compré algo para cenar, ¿Les sirvo?

Me levanté de la mesa con un nudo en la garganta, fui a la cocina y empecé a servir sus platos. Los nervios me estaban atacando, mis manos comenzaron a temblar y sudar como si estuviera esperando el estallido. Nos sentamos a comer, ellos me miraban de manera extraña y eso me puso demasiado nervioso, les sonreí a ambos algo angustiado. Papá dejó el cubierto encima de la mesa y me miró con esos penetrantes ojos grises.

-Me dieron dinero por ti -no sé qué decir, estoy en blanco.

- ¿Cómo?...-trate de procesar sus palabras, pero se me hace difícil.

-Te irás mañana con un hombre que te llevará a otro país -me dijo parpadeando repetidas veces.

Tenía toda mi atención en comprender qué estaba sucediendo, que se me escapó el cubierto de las manos.

- ¿Es una broma verdad? -les pregunté, con la esperanza de que así fuera.

-No.

Ahora me siento como el peor ser humano del mundo, como una basura, como alguien que no vale nada. Porque para mis padres, eso soy y aunque me pregunte mil veces ¿Que hago mal? nunca tendré una respuesta, porque para ellos... yo valgo menos que nada.

- ¿Tanto aman el dinero, que me han vendido?-Los mire a los dos.

-No es así. -Me dijo mi madre- Esta será una gran oportunidad y tú...

La interrumpí:

- ¿Una oportunidad? ¡YO NO ME VOY A IR! ¡No me alejarás de mis amigos! ¡Están locos!-Les grité

Mi padre se levantó y me dio una fuerte bofetada.

- ¡No me vuelvas a gritar así! -Me agarró del brazo, me llevó al cuarto y me lanzó dentro. - Prepara tus cosas, mañana te vas temprano-cerró la puerta y me dejó adentro, sin posibilidad de escape, ya que vivimos en un quinto piso.

De verdad odio a mi familia, que por desgracia no pude elegir. Me levanté y saqué la maleta del clóset con resignación. Tenía casi 19 años tratando de ser alguien.

Comencé a empacar toda mi ropa, ya que si las cosas van hacer así que sean así, yo no quiero vivir en esta situación es tormentoso y es al mismo tiempo frustrante, quiero llorar. Pero no quiero "¿Tan poca cosa soy, que ya no me quieren?" Sentí mis ojos humedecerse" ¿Qué hice tan mal para merecer todo esto...?"

+

-Es mejor que estés listo -mi padre hizo una odiosa pausa. -Ya vienen por ti.

Lo ignoré, me terminé de lavar la cara y me miré al espejo, vi mis ojos azules "Qué mirada tan lamentable" Salí del baño y cogí mi mochila y mi maleta. El timbre del departamento sonó.

-Apúrate, ya sal-me gritó mi padre, tragué saliva y pasé mi mano por mi pecho para tratar de calmarme.

-Todo va a estar bien, solo relájate- las palabras que me está diciendo mi madre no me están ayudando salí del cuarto y me encontré en la entrada, a un hombre alto, con traje negro, corbata azul oscura, lentes oscuros y de piel muy, muy pálida.

Miré a mis padres. Mi papá se acercó a ese hombre y él, le entregó un maletín y padre solo se dio la vuelta y paso hacia el lado mío sin nisiquiera mirarme (Como si yo le importara algo) en cambio mi madre ella me sonrió y me dio un abrazo.

-Pórtate bien-me susurro al oído y se separó de mí, sin ni siquiera dejarme corresponderle.

-Este... Ok, está bien-me di la vuelta para mirar a ese hombre, él se quitó los lentes y me sorprendí al notar que es un hombre asiático.

Él agarró mi maleta y bajó conmigo, mi corazón comenzó a doler demasiado y latía a un ritmo desenfrenado. Al bajar me monte en un auto negro, totalmente negro directo hacia el aeropuerto. Mire todo el lugar donde nací, me crié como pude, estudie con mucho esfuerzo y donde crecí que saldría con la frente en alto (Pero me equivoque) y ahora es momento de decirle adiós y esperar a ver qué me pasa, porque ahora, mi vida ya no es mía....

Continuará....

Capítulo 2 Tal vez no era lo que esperaba.

Nunca me espere que al llegar al aeropuerto, el boleto dijera: "Directo a Seúl Corea" eso de verdad me pareció sorprendente. Pero más lo hizo, el hecho de que me monté en un avión y que viajaré 11 horas a un lugar desconocido, con una persona desconocida, a una cultura que ya he explorado como doramero y kpoper, pero que en sí nunca he estado allí.

Salimos del avión y el agarro mi equipaje, lo seguí hasta la entrada del aeropuerto de Incheon, un auto negro se estacionó delante de nosotros, él se acercó y abrió la puerta, me miró y sentí un gran nerviosismo.

-Súbete-no me pidió, me ordenó.

Mire hacia ambos lados y sin decir nada, me monte en el auto, me acomode bien en el lado derecho del auto, junto a la ventana y ese hombre, que todavía no me ha dicho su nombre, guardo mi equipaje en el maletero. Se montó y el auto arrancó, hacia no sé dónde. El miedo que siento, me hace querer vomitar en el piso de este carro, pero me aguanto, para que después si se vuelve loco no me dé una paliza.

+

No sé en realidad en donde estoy, ni a donde me están llevando, pero lo único que sé, es que este lugar es totalmente hermoso. Al llegar a la "Casa" (si es que se le puede decir así), el enorme portón se abrió de inmediato y estuvimos conduciendo, por unos 10 minutos, mire la ventana y el auto pasó, por un hermoso campo lleno de muchos árboles y plantas, el auto pasó por un puente, que está cruzando un lindo lago, hasta llegar a una enorme mansión, estilo Beverly Hills o Bel Air... totalmente hermoso.

Nos bajamos y el hombre de negro, bajo las maletas; le intente ayudar pero no me dejo, se acercó a la puerta y colocó un código y después se abrió, los dos pasamos y nos recibieron unas mujeres de limpieza, ya que la palabra "Sirvienta" me es muy denigrante, ella al verme hicieron una reverencia y dijeron todas al unísono:

-Sean bienvenidos-les iba a devolver el gesto, pero el tipo este me miró, se acercó a mí y me dijo:

-Sígueme-asentí todo aterrado.

Los dos nos fuimos por un pasillo enorme, con las paredes de vidrio, donde se pueden ver el interior de la cocina y del otro lado, una enorme biblioteca llena de cientos de libros. Seguimos caminando y al final, nos fuimos por el lado derecho, llegamos a una puerta y al abrirla él me indico que pasara, yo así lo hice y al entrar, un chico, estaba sentado en una cama, mi cuerpo se contrajo completamente al verlo, ya que parece un idol. Mire al tipo de negro y él se quitó las gafas y pude ver sus ojos, algo grandes y alargados; sus iris son completamente negras y eso me da un escalofrío, volteé a ver al otro chico, que es un poco más alto que el hombre de negro y con un cuerpo un poco más ancho, el hombre de negro, hizo una pequeña reverencia y dejó la maleta a un lado de la puerta, para después salir.

Hubo un silencio entre los dos, el hombre ese se acercó a mí con una peculiar sonrisa, que no supe interpretar, extendió su mano hacia mí y con una sonrisa me dijo:

-Es un placer, Me llamo Song Hyun Joon-estreché su mano con algo de tomar y con los nervios aun de punta, le dije.

-Igualmente... Me llamo Andrew...

+

3 semanas después.

+

Pasaron 3 largas semanas, donde ni por un momento había salido de esta habitación, ya que me lo tiene completamente prohibido hasta "No ser de confianza" según ellos y eso me da un enorme escalofrío.

El tiempo en el que he estado aquí, me siento completamente inestable, al ser la habitación enorme y cuando digo enorme es muy grande; imagínense que tengo una cama matrimonial para mí solo, aparte, de que pegado a la cama, en la parte de adelante hay un mueble, una mesita y en la pared hay un gran estante y un enorme televisión , al lado de la puerta hay un librero y del otro lado, una enorme ventana donde entra el aire fresco, pero tiene barrotes, también hay un escritorio, pero en la pared donde se encuentra en el televisor, que es la pared sur, al lado está un enorme baño y del otro lado un enorme armario, con ropa que no voy a usar porque estoy aquí "Mi realidad, de verdad es triste".

Me levanté de la cama y fui al baño a hacer pis, al terminar me senté un rato en el mueble y encendí el televisor, para ver Netflix, (que por lo menos tengo que agradecer que lo tiene).Aunque es raro, llevo tres semanas aquí, me perdí, la navidad y la noche buena, donde él vino solo un instante y se fue, también en año nuevo y desde ahí no lo he visto más y eso... Me parece algo extraño. Mire en dirección a la puerta y sonreí al ver que no puedo escapar de aquí, 1: Porque no tengo a ningún lado a donde ir y 2: Porque las empleadas aparte de hablar varios ideamos, parecen estar entrenadas en artes marciales...

Suspire muy agotado y cansado de esta situación, pero por lo menos tengo Tv, que es lo único que me dejan ver me levante a la puerta y toque el pomo con algo de recelo, "Espero que esté abierta" pensé y le di la vuelta al pomo de la puerta con mucho cuidado, hasta descubrir que la puerta está abierta.

- ¡Perfecto!-Exclamé por lo más bajito.

Salí del cuarto, mi corazón aceleró a tal punto de que siento que se va a salir por mi pecho, aparte de que una gran corriente de adrenalina azoto mi cuerpo. Comencé a caminar y di la vuelta por al pasillo en el cual caminé hace semanas, mire los hermosos vitrales, la biblioteca, que es completamente enorme, miré la cocina, toda sofisticada y con cosas de última tecnología. Caminé a la cocina y al llegar, me quedé congelado por un momento.

-¿Deseas algo? -me preguntó, la mujer que siempre lleva mi comida al cuarto.

Trague saliva y camine con cuidado a el mesón (O isla, como sea que le digan en su país) mire el acabado del mesón y está ella con cuarzo. De abajo saque un banquito y me senté en él, la mire y le dije algo nervioso:

-M-me... ¿Puedes preparar un sándwich?-ella me sonrió.

-Claro. Espera un momento corazón--sonreí algo contento, ya que desde que estoy aquí, ella es la única persona que me lleva comida y se queda conmigo, hasta que termine de acabar todo.

Esperé un rato, mientras ella me preparaba el dichoso sándwich, cuando escuché un ruido extraño, como si una puerta se abriera y después se cerrará.

Me quede quieto por un momento y escuche pisadas viniendo hacia mí, hasta quedar alguien detrás de mí, con precaución, me di la vuelta y me encontré, con los ojos color miel de Hyun Joon, me sonrió con gusto y se acercó a mí, me tomó de las manos y me dijo:

-Por fin te animas a salir, eso me alegra mucho-sentí un cosquilleo en la barriga al verlo aquí.

Mi estómago comenzó a doler un poco.

-Tú sándwich está listo-me giré y ella dejó el emparedado frente de mí, con un vaso de chocolate...

-Gracias...- le dije muy amable, ella hizo una pequeña reverencia y se fue.

Comencé a comer mi sándwich, pero de verdad me siento completamente incómodo con él cerca, mirando cada bocado que le doy a la comida y su intensa mirada, observando lo que hago. Me hace tenerle miedo. Termine de comer y de beber mi chocolate, me levanté dispuesto a lavar el plato, pero él me detuvo.

-Eso lo puede lavar una de las muchachas-me dijo, con algo de dificultad.

--Está bien-él me agarró del brazo y me jalo para que lo siguiera.

Comenzamos a caminar directo a mi habitación. Él me agarró del brazo y me llevó directo a mi cuarto, me quedé completamente en silencio, hasta llegar a mi habitación.

Él abrió la puerta con cuidado y me empujó hacia adentro, yo entre al cuarto y casi me caigo, pero logre equilibrar bien, antes de caer al suelo, por su empujón. Al entrar, él cerró la puerta tras de él y me giró para verlo.

-Tardaste mucho-logró decirme.

Aunque su español, no es muy bueno, puedo entenderlo claramente, ya que me habla también en inglés y ese es un idioma que yo domino bastante bien, por vivir en U.S.A...

-¿De qué hablas? -Le pregunté nervioso y con la voz algo cortada.

-La puerta se mantuvo con llave 1 semana-al decirme eso, se me heló la piel por completo. -Tanto miedo tienes de este lugar, que cuando el sonido de la puerta cerrándose y la llave entrando en la cerradura y dejándome encerrado se fue... Tu seguiste imaginando ese sonido, ¿Por qué decidiste salir?-Me pregunto.

Lo miré asustado, ya que sencillamente este hombre está completamente loco...

-Pues...yo...no-no sé qué decirle-Él arquea una de sus cejas esperando a que yo le dé la respuesta... pero nada, de mi boca no puedo salir nada-te...te tengo miedo....

Continuará....

Capítulo 3 Todo en esta vida tiene su porqué.

Ese hombre y yo nos estuvimos viendo por unos minutos, en completo silencio y él esperando una respuesta de mí, la cual no sé responder.

-Hyun Joon... ¿Por qué me tienes aquí?-Cambie un poco el juego.

Joon me sonrió, sentí al ver su perfecto rostro coreano, como lo de los dramas, su sonrisa de galán de telenovela, provocaron que mis mejillas se encendieran, poniéndose completamente rojas y provocando que la cara me ardía, como si me hubieran echado mucho fuego.

-Buena pregunta-se dirigió hacia mí y se sentó en la cama.-Soy gay...

-¿Qué?...

No supe qué responder a eso, me tomó por sorpresa, ya que ser gay en Corea, todavía no es bien visto y sé que tienen su día del orgullo. Pero mirando cómo este hombre vive, cualquiera cree que es un poderoso Ceo, un hombre asquerosamente rico..."Pero es gay" y eso provoca que mis miedos suban, se eleven por los cielos y me hagan imaginar muchas cosas, malas.

-Como lo oíste. Soy el primer, heredero rico, en declarar su homosexualidad a los cuatro vientos: el primero, en incrementar los derechos de los homosexuales y sus derivados. -Se levantó y se acercó a mí. -Me enamore de ti, cuando estaba en estados unidos.

Mi mente está en un limbo el cual no creo que salga así como así. Lo miré y lo primero que se me pasó por la mente fue: "¿Nos conocimos?, ¿Dónde?, ¿Cuándo?, ¿Cómo?, ¿En qué momento? Y ¿Por qué no lo recuerdo?" me sumergí en mis propios pensamientos, ignorándolo por completo, no sé qué hacer, no sé cómo pensar bien y que puedo hacer para que esto se acabe de una vez, (Aunque dude, que esto se acabe). Joon chasqueo sus dedos repetidas veces en mi cara, hasta por fin poder, entrar en razón y comprender lo que está pasando y lo que va a pasar.

-Yo no soy gay-le respondí.

Él se colocó frente de mí y la diferencia de nuestra estatura, es algo abismal, ya que él es por lo menos 20 centímetros más alto que yo y más imponente. Lo mire a los ojos y él hizo lo mismo conmigo, pasó su dedo índice, por el lado izquierdo de mi cara, con mucho cuidado, como si fuera una persona de cristal que él puede romper en cualquier momento (Pero por pura curiosidad de la vida, él es mucho más blanco que yo), sentí esa sensación, pensé: "¡Está loco! ¿Qué quiere de mí?".

-No me importa.

-¿Eh?

Le dije confundido.

-No me importa si lo eres o no. Te quiero solamente a ti-se acercó un poco más a mí.

Mire sus oscuras intenciones a través de esos aterradores (Pero lindos) ojos rasgados. Aparté mi rostro antes de que él pegara sus carnosos labios con los míos. Me aleje unos pocos centímetros, algo aterrado.

- ¿Pu... puedes irte? -Le pregunté muy asustado.

-Está bien.

Él se apartó de mí con algo de lentitud, me miró por unos pequeños segundos y camino directo a la puerta. Al llegar la abrió y antes de salir del cuarto, se volteó a verme.

-Nos veremos, después... Andrew-cerró la puerta y no escuche ningún ¡Clic! O algo que me indicara de que la puerta la había cerrado.

Con mucho temor y mis piernas y manos temblando, como si me fuera a derrumbar, me acerqué a la puerta y gire un poco el pomo de la puerta (Sin abrir la puerta) para comprobar que no la ha cerrado. Me recosté de la puerta y fui cayendo al suelo lentamente, mientras mis lágrimas resbalaban por mis mejillas y caían al suelo al igual que yo: "No te desmorones ahora, no es el momento", pero decirlo no es fácil. "Por culpa de ese maldito hombro y su maldito capricho de niño rico, estoy así. Pero esta me las va a pagar..."

+

Pasaron dos largos días desde que volví a ver a Joon, no sé a parecido y agradezco que no lo haga, ya que su presencia me pone nervioso a un nivel fuera de este mundo, me hace sentirme muy mal; le tengo miedo, estoy asustado y no lo puedo controlar más. Siento que algo malo va a pasar en cualquier momento y no lo voy a poder parar.

Me levanté con mucho cuidado de la cama, encendí la tv y comencé a ver una de mis series favoritas y a la cual sigo desde que comenzó, ya que me llamó demasiado la tensión "Steven Universe" (sé que es infantil, pero me gusta) comencé a ver mi serie, cuando escuché unos pasos venir hacia el cuarto, mi cuerpo se tensó. Seguí como si nada, pero la puerta se abrió y pude verlo, su cara luce algo roja y su respiración está algo agitada. No le doy mucha importancia y sigo viendo la tv, pretendiendo que él no está aquí, jodiéndome la vida como suele hacerlo.

Se sentó al lado mío; apesta demasiado a alcohol, como si hubiera bebido en exceso o mucho peor, como si se hubieran echado todas las botellas de alcohol encima. Se arrimó muy cerca de mí, tan cerca, que se situó a mi lado, apoyó su cabeza en mi hombro y subió su pierna izquierda en mi pierna derecha, acortando el poco espacio que hay entre nosotros.

- ¿Por qué haces esto?-Le pregunté, mientras observaba la tv y sin darle ni un poquito de interés a sus actos.

-No lo sé...-me respondió.

-Quiero ir a casa-él se río de mí.

- ¿Cuál casa?, si tus padres te vendieron a mí: no tienes un hogar ni un lugar donde llegar. Ahora eres huérfano, ¿Adónde piensas llegar cuando estés allá? ¿Dónde vas a vivir?, ¿Cómo vas a vivir? ¿Acaso morirte de hambre y fracasar en la vida? ¡¿EH!?

Sus palabras me dolieron, me dolieron demasiado. Quité su pierna de encima de mí y aparte su cabeza de mi hombro. Me levanté disgustado por sus palabras tan brutales las cuales no tengo que escuchar para nada del mundo. Me levanté para ir al baño y después acostarme, me encaminé para el baño, pero antes de poner la mano en el pomo de la puerta para abrirla, el me agarro con mucha fuerza de la muñeca, me jalo hacia él, pero después me lanzo al suelo, provocando que cayera en mi trasero y que sintiera un dolor muy horrible.

- ¿¡Qué te pasa!?-Le vociferé molesto, por su acto de agresión repentina.

-Solo una noche-me susurro al odio.

-¿De qué hablas? -Le pregunté confundido.

-Solo te voy a pedir que te calles, que no grites ni te comportes de un modo agresivo que me haga lastimarte-no entendí para nada sus palabras incoherentes y el tono en que me habla es realmente raro, no sé si es su borrachera, o es que ya ha perdido la cabeza.

-De verdad ya has perdido la cabeza-me levanté dispuesto a ir al baño. Pero antes de hacerlo él me volvió a lanzar al suelo se posiciono arriba de mí- ¿¡Qué haces!? ¡Quítate!-Trate de alejarlo pero es completamente inútil.

Joon, me inmovilizo en el suelo, colocó su trasero en aquella parte muy sensible de mi cuerpo, agarró mis dos manos y las apretó con mucha fuerza con una de las suyas y las colocó encima de mi cabeza, mientras que con su otra mano, subió un poco mi camisa, dejando expuesto un poco de mi abdomen y pecho. Lo mire por un segundo a los ojos; lujuria, pasión y deseo, con esas tres características me miraba, mi cuerpo nadie lo puede culpar de temblar un poco, debajo de él. El miedo se subió a mi cabeza y no quería dejarme ir, "¿Me va a violar?" me pregunté con el corazón a mil y a punto de salirse de mí pecho y escapar a un lugar muy lejos de aquí, donde nadie lo pueda encontrar.

Intenté apartarme de él, lo quise patear pero no pude, en la posición en la que esta no puedo hacer eso y su fuerza es un poco más grande que la mía y no me deja moverme. Yo lo volví a mirar y esta vez, el agarro y me beso, abrí de inmediato los ojos y lo quedé viendo. Por un momento me paralice por aquel acto en contra de mi voluntad y al cual no me puedo resistir. Sus labios aprisionaron los míos algo brusco y de una manera muy frenética. Me dejé llevar hasta que él se cansó de besarme, se separó de mí y al hacerlo inconscientemente me puse a llorar, las lágrimas descendían por mis mejillas hasta caer al suelo. Lo mire por unos segundos, él comenzó a besar mi cuello, sin importarle si a mí me gusta o no me gusta, se separó un poco de mí y hay mire la única oportunidad que tengo para salir de aquí.

Me miró de nuevo y se acercó para besarme, pero fui más rápido y le di un fuerte cabeza. Él de inmediato me soltó y me levanté, salí corriendo hasta el gran armario, pero me agarró del cuello de la camisa y me la estiro, me di la vuelta y su expresión es muy fría y distante, yo me lo quite de encima, empujándolo lejos de mí y entre al armario, le pase seguro a la puerta y me deje caer al suelo.

- ¡Abre!-Le dio un fuerte golpe a la puerta.

- ¡No!.. ¡Vete, maldito violador!-Le grite furioso.

Joon pateó la puerta varias veces, hasta cansarse, escuche como salió de mí cuerpo, pero el miedo no me dejó salir del armario. Me abracé a mis piernas y las lágrimas ya no salían a pesar de estar por dentro hecho un mar de lágrimas.

-Ya no puedo seguir así. Yo no... no permitiré que esto vuelva a pasar-me limpie los ojos-me canse de ser muy bueno, de llorar y de que hagan lo que quieran conmigo. Ya no dejaré, ni que él ni nadie juegue conmigo.

Continuará....

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