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Try Honesty

Try Honesty

Autor: : AuroraCriatura
Género: LGBT+
"-¿Has tenido novia? -Nunca. -¿Y qué te parecería tener un novio? -¿Me lo estás proponiendo? -Solo si aceptas." Un chico de personalidad ardiente y otro tranquilo como el hielo tendrán que aprender a aceptar sus sentimientos y lidiar con las reacciones de la gente que los rodea mientras siguen luchando por ser héroes.

Capítulo 1 I

Una extraña columna de humo se ve a lo lejos. La alarma comienza a sonar. Necesitan lo más rápido posible a todos los héroes disponibles en las cercanías.

-¿No deberíamos ir nosotros también? -pregunta Calei Bonnet, un joven de cabello despeinado y negro y grandes ojos del mismo color.

-No. A menos que sea algo realmente grave, pero estoy seguro de que podrán controlarlo sin nosotros -dice Jukai Hitsune, uno de los superhéroes más reconocidos del país.

-¿Entonces estaremos esperando a que llegue el puto fin del mundo o qué? ¿Cuándo volveremos a salir a hacer mierdas de héroes? -comenta Aidan Woods, un chico de pelo rubio y ojos rubíes, en voz baja, con el ceño fruncido, de manera que solo lo pudiera escuchar el chico que estaba a su lado.

-No sé qué está esperando el viejo -le responde, también en voz baja, Hikori Hitsune, cuyo cabello se divide exactamente a la mitad, siendo el lado derecho blanco y el lado izquierdo celeste, a la vez que tiene un ojo gris y el otro negro.

Los tres jóvenes y el héroe mayor están en la agencia de Jukai, esperando algún llamado para ir en la ayuda de alguien o poder proteger la ciudad y sus habitantes de alguna u otra forma. Pero, últimamente, todos los problemas eran más bien pequeños y aislados, y no era necesario que héroes de alta categoría se encargaran de ellos.

Desde que el Gran Poder, una asociación de villanos, fue derrotado, estar en la mejor agencia de héroes del país era casi una pérdida de tiempo para los tres aprendices de héroe. Calei, Hikori y Aidan habían participado activamente en aquella batalla para desmantelar esa temible asociación. Junto a una gran cantidad de héroes y un plan que estuvieron meses creando, al fin lo habían logrado, aunque un par de villanos había logrado escapar, pero ya había pasado más de medio año desde eso y nada se sabía de los dos fugitivos.

-Creo que volveré a entrenar -anuncia Woods dando media vuelta para dirigirse al gimnasio del lugar.

-Voy contigo -dice Hitsune siguiéndolo hasta llegar a su lado.

-¡NO TE ATREVAS A IR DELANTE DE MÍ! -grita el rubio cuando su compañero se le adelanta.

-Está bien -responde el otro chico ralentizando el paso para colocarse junto a Aidan.

Hitsune roza la mano de Woods, provocando que el semblante enojado del chico se suavice un poco, dejando entrever una discreta sonrisa que borra de inmediato para que nadie más que Hikori la vea. No le gusta demostrar más sentimientos que el enojo y la superioridad, pero su compañero logra sacar con facilidad un abanico de emociones que lo hacían sentir vulnerable. Eso era algo que odiaba de Hitsune. Pero también era algo que amaba compartir solo con él, al mismo tiempo que sabía que el bicolor, quien solía tener todas las emociones de una piedra, podía abrir su corazón cuando estaban juntos. Lo vio enojado, llorando y riendo de una forma que sabía que nadie más había visto. Era algo que solo podían compartir entre ellos. Uno de sus tantos secretos.

Capítulo 2 II

-El siguiente enfrentamiento. Woods, Hitsune, prepárense.

Estaban en la arena de entrenamiento. Durante todo ese día, Dylan, mentor y héroe profesional, los había hecho crear nuevas formas de ataques y defensas. Cuando ya habían entrenado cerca de una hora, los separó en parejas para que probaran sus nuevos movimientos.

El rubio y el bicolor se colocaron frente a frente, a un par de metros de distancia.

-¡Empiecen! -exclamó Dylan.

Woods y Hitsune saltaron al mismo tiempo. En el aire, Woods apuntó con su mano al pecho de su oponente y disparó bolas de fuego rápidamente. Pero Hitsune era rápido y las detuvo con trozos de hielo que salían de su mano derecha. A pesar de haber luchado uno contra el otro solo una vez, ambos habían estado presentes en varias peleas contra los villanos desde que estaban juntos en la agencia de Jukai. Y, si bien solían cooperar para derrotar a sus oponentes, ya habían visto el estilo de ataque y defensa el uno del otro.

Al volver al suelo, Hitsune creó una pared de hielo frente a él que Woods no tardó en atravesar con su poder de explosiones, pero cuál fue su sorpresa al no encontrar a su oponente al otro lado.

-Tienes buen ataque -escuchó la voz de Hitsune tras él, cerca de su oído derecho- pero tu defensa aún flaquea.

Hikori estaba a su espalda, prácticamente pegado a él y le tomó el brazo derecho, congelándolo e impidiendo que pudiera atacarlo.

-¡MUERE! -le gritó Woods dándose vuelta para atacarlo con el brazo que le quedaba libre, apuntando directo a la cara, mientras Hitsune hacía lo propio empuñando su mano izquierda para provocar un golpe de aire comprimido, pero el ataque final solo fueron un par de golpes fuertes en la cara que provocó que ambos cayeran de espalda. Dylan había usado su poder para desactivar el de sus alumnos.

-Suficiente -dijo el mentor.

-¡PERO QUÉ MIERDA! ¡AÚN NO TERMINA...! -empezó a rezongar Woods, pero Dylan lo silenció con la mirada.

-Dije suficiente.

Woods lo miró con el ceño fruncido y apretó los dientes. Entonces sintió la presencia de su compañero que estaba junto a él, derritiendo el hielo que había creado en su brazo.

-¿Qué haces, bastardo?

-Te estoy ayudando -respondió el bicolor.

-Yo no te pedí ayuda -dijo Woods dándole un empujón y poniéndose de pie, yéndose de la arena hacia el lugar donde se encontraba la enfermera.

Hitsune lo miró sin ninguna expresión en particular y también salió de la arena para permitir el siguiente combate.

Si bien ambos llevaban varios meses trabajando junto a Bonnet al alero de Jukai, era Hitsune quien más se fijaba en los movimientos y ataques de sus compañeros, sobre todo los de Woods, por eso se le hizo más fácil encontrar su punto débil. A veces trabajar con Woods era un dolor de cabeza, siempre gritando, enojado y quejándose de todo. Aun así, no podía negar que era un chico fuerte y, aunque muchos decían que tenía un temperamento digno de un villano, Hikori se había dado cuenta de que su rubio compañero haría lo que fuera para salvarlos a todos y ganarle a su oponente, y que tenía sus valores y convicciones tan arraigados que ni siquiera en peligro de muerte elegiría irse con el bando enemigo.

Hikori se dirigió hacia la enfermera, más que nada para ver cómo estaba Woods, ya que él apenas sufrió rasguños.

-Piérdete, mitad y mitad -dijo Woods secamente al verlo acercarse.

-Está bien -respondió Hitsune y dio media vuelta para ver el enfrentamiento de sus otros compañeros.

A los pocos segundos, vio de reojo que Woods se había puesto junto a él.

-Mira, maldito bastardo, tú no eres más fuerte que yo y si hubiésemos seguido yo habría ganado- le dijo Woods sin mirarlo y con una expresión de furia.

-Eso no lo sabremos -respondió Hitsune tranquilamente.

-No te creas mejor que yo, imbécil.

Hitsune solo levantó los hombros.

Woods lo miró con odio, apretó los dientes y salió del lugar. No podía aceptar que el estúpido de Hitsune fuera mejor que él. Y, aún peor, no podía aceptar que haberlo escuchado y sentido tan cerca había sido lo que lo distrajo por ese crucial segundo antes de que su brazo fuera congelado. Si se hubiera girado un poco para verlo así de cerca... ¡No! ¡¿Pero qué estaba pensando?! El maldito mitad y mitad no tardaría en saber quién de los dos era el mejor.

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Durante la hora de almuerzo, Bonnet y Hitsune estaban juntos en la misma mesa junto a Aspen, otro de sus compañeros, de cabello azul eléctrico, quien también era el encargado de su grupo en la academia a la que asistían. Calei hablaba con alegría, contando alguna anécdota que Hikori apenas seguía. Su pensamiento continuaba pegado en su compañero rubio. No sabía por qué, pero desde hacía un tiempo que en momentos totalmente random, el chico se le venía a la mente, lo que le hacía sentir una especie de peso en el pecho. Y hoy, después del enfrentamiento, no dejaba de pensar en lo cerca que estuvo de su cuerpo y de su rostro. Nunca habían estado tan cerca.

-...recuerdas, Hitsune? -dijo el pelinegro sacándolo bruscamente de sus pensamientos.

-Oh, perdona, ¿Qué cosa, Bonnet?

-Jaja, no importa. Desde hace un rato supe que ya no estabas en la conversación -sonrió su amigo.

En ese momento, una chica de pelo negro y muy bonita se acercó a la mesa, diciendo algo a Aspen.

-Por supuesto, Minamoto -dijo el peliazul, para luego dirigirse a sus dos amigos- Disculpen, Bonnet, Hitsune, pero debo ir a revisar unas cosas de la clase.

Aspen se puso de pie y se alejó junto a su compañera.

-Bueno, ahora que estamos solos -comentó Bonnet bajando la voz- ¿qué o quién te tiene tan distraído?

Los grandes ojos de Calei lo miraron inquisitivamente, a tal punto de ponerlo nervioso. ¿Acaso su amigo sabía algo? El chico era muy perspicaz y siempre lo había ayudado. Quizás podía confiarle este secreto... o, al menos, una parte.

-La verdad es que... desde hace un tiempo hay... una persona en la que no dejo de pensar. Y cada vez que me acuerdo, siento una extraña presión en el pecho.

-Mmmmhhhh. ¿Y esa sensación te hace sentir feliz, triste?

-No lo sé -respondió Hikori sinceramente- quizás un poco de ambos.

-¿Podría ser que esa persona te guste? -sugirió Calei con una pequeña sonrisa.

Hitsune lo miró dubitativo. ¿Podría ser eso? Nunca había sentido ni pensado así en nadie, pero ¿por qué Woods? Ni siquiera era bueno con él. Aunque ahora que pasaban más tiempo juntos en la agencia, podía ver que no siempre era tan desagradable.

-No lo sé. Quizás. No estoy seguro. ¿Qué debería hacer?

Bonnet pensó unos instantes. La verdad es que las cosas del corazón no se le daban bien ni mal. Era más bien pasivo frente a sus sentimientos, sobre todo porque prefería enfocarse en ser el mejor héroe y probablemente una novia lo distraería.

-Tienes tres opciones -dijo de pronto el pelinegro- puedes seguir con ese sentimiento indefinidamente hasta que, por fuerza del tiempo, se acabe. O puedes forzarte a dejar de sentirlo, aunque creo que eso es más difícil. O puedes decirle a la persona y así salir de toda duda. Si no le gustas, pues te será más fácil olvidarla y asunto arreglado.

-Pero, ¿y si yo le gusto también?

-Tendrás que improvisar sobre la marcha -dijo Bonnet sonriendo.

Hitsune se mordió el labio ¿había alguna posibilidad de que Aidan sintiera lo mismo?

Como si lo hubiera invocado, Woods apareció junto a dos compañeros, Hoshi, pelirrojo y muy alegre y Nahir, de pelo rubio oscuro y una gran sonrisa, en el comedor. Hitsune volteó hacia él y, por un segundo, cruzaron la mirada, pero Woods la retiró de inmediato con su eterna expresión de desprecio, sentándose de espaldas a él.

-No, es imposible que esa persona guste de mí -dijo Hitsune con voz monocorde- mejor será que olvide esta extraña sensación.

Capítulo 3 III

En el gimnasio de la agencia hay toda clase de máquinas para entrenar, además de pesas, cuerdas y un sinfín de artefactos.

Woods y Hitsune acaban de terminar una rutina de ejercicios de una hora y se dirigen juntos a los vestidores. Allí, cada uno toma toalla y entran a las duchas. El rubio cenizo entra al primer cubículo, mientras su compañero entra en el segundo. La ducha no les toma más de quince minutos. El primero en salir cubierto solo con una toalla en la cintura es Hitsune. Va hacia su locker y saca su traje de héroe, ya que es el que deben llevar puesto mientras están en la agencia. Se coloca la ropa interior y se saca la toalla para secarse el cabello.

Woods sale de la ducha, también solo con una toalla cubriéndole de la cintura hacia abajo y, al ir a su locker, se encuentra con Hitsune semi vestido y se sonroja.

-Oye, maldito exhibicionista, ponte algo de ropa -le dice, apartando la mirada.

Hitsune se termina de subir los pantalones y le sonríe pícaramente.

-¿Qué me dices de ti? Vienes prácticamente desnudo. Exhibicionista -lo molesta de vuelta.

-¡C-CÁLLATE! ¡Y ALÉJATE DE MÍ, HIKORI! -grita Aidan al ver que su compañero se acercaba lentamente.

Hitsune se detiene con una pequeña risa y vuelve a su locker para terminar de vestirse.

-¡Y NO SE TE OCURRA VOLTEARTE MIENTRAS ME VISTO! ¿ME OÍSTE? ¡O TE VA A IR MUY MAL!

Hitsune asiente y hace caso a la amenaza. Woods se viste rápidamente de espaldas a su compañero, evitando que Hikori viera su ruborizado rostro.

-No sé por qué te da tanta vergüenza -comenta Hitsune mirando a Woods cuando ambos ya están completamente vestidos- no es como si nunca...

-No lo digas, idiota -lo interrumpe Woods lanzándole una mirada asesina. Hitsune levanta ambas manos en señal de paz- además, este no es el momento ni el lugar.

-Muy sensato de tu parte, Aidan -responde Hitsune- pero no hay nadie aquí.

El bicolor se acerca hasta llegar frente al rubio. Le encantaba tener que inclinar un poco la cabeza hacia abajo para poder mirarlo a los ojos. La mirada furiosa y amenazante de Woods no cambia, haciéndolo ver tan... sensual.

-¿Y qué piensas hacer al respecto, Paliducho? -lo desafía Woods, sin apartar la mirada.

Sin decir una palabra, Hitsune toma suavemente la barbilla de Aidan y le levanta el rostro, para poder juntar sus labios con los de él. Ambos cierran los ojos, disfrutando de ese roce, de la cercanía del otro.

-Ah, por Dios ¿ya están haciendo sus cochinadas? -los interrumpe la voz de Bonnet.

-¡Bonnet! -exclama Hitsune sobresaltado, separándose inmediatamente de Woods.

-¡MOBU! -grita el rubio lanzándose sobre el chico pelinegro, quien se escapa riendo.

-¡Ya saben que no deben andar besuqueándose en este lugar! -ríe Bonnet, mientras corre por todo el vestidor para escapar de las manos de su compañero que lo persigue.

-¡TE VOY A MATAR! -grita Woods, mientras Hitsune se queda de pie, riendo de ambos.

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