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Un legado de desamor

Un legado de desamor

Autor: : PH. MUÑOZ
Género: Cuentos
Antes de nuestros Adam y Aston Scott... Laurent Scott es un joven estudiante de derecho de la ciudad de Chicago, ha tenido la suerte de nacer en cuna de oro y con unos padres que lo aman, a su manera. Siendo el primogénito de los Scott. Su abuelo le cederá los derechos en el estudio jurídico y todos los bienes de la familia, pero sólo debe cumplí con una condición...Esa que han debido cumplir todos los primogénitos varones de la familia desde que su tatarabuelo lo dejó estipulado. Darle un heredero varón, para seguir el linaje de los Scott.Laurent, a pesar de todo lo que tiene no lo demuestra frente a los demás. Es un chico honesto, estudioso y trabajador que no se amilana con trabajar y estudiar para demostrar que puede ser el mejor. Y, así es como conoce a Natalie, una chica que trabaja en la cafetería que está frente de la universidad. El suyo fue un flechazo instantáneo, de esos amores a primera vista que sólo se ve en las novelas; desde que se vieron supieron que eran el uno para el otro.Así fue que, una noche de agosto ambos se entregaron el uno al otro. Esta historia está inspirada en nuestras locuras con Yorelys, mi tóxica favorita... Portada: Irma Pérez (@mis70libros) ------------------------------

Capítulo 1 Prólogo

Antes de nuestros queridos Adam y Aston Scott...

Laurent Scott es un joven estudiante de derecho de la ciudad de Chicago, ha tenido la suerte de nacer en cuna de oro y con unos padres que lo aman, a su manera. Siendo el primogénito de los Scott. Su abuelo le cederá los derechos en el estudio jurídico y todos los bienes de la familia, pero sólo debe cumplí con una condición...

Esa que han debido cumplir todos los primogénitos varones de la familia desde que su tatarabuelo lo dejó estipulado. Darle un heredero varón, para seguir el linaje de los Scott.

Laurent, a pesar de todo lo que tiene no lo demuestra frente a los demás. Es un chico honesto, estudioso y trabajador que no se amilana con trabajar y estudiar para demostrar que puede ser el mejor. Y, así es como conoce a Natalie, una chica que trabaja en la cafetería que está frente de la universidad. El suyo fue un flechazo instantáneo, de esos amores a primera vista que sólo se ve en las novelas; desde que se vieron supieron que eran el uno para el otro.

Así fue que, una noche de agosto ambos se entregaron el uno al otro.

Pocos semanas después, Natalie se entera de dos grandes noticias. Está esperando un hijo de Laurent y este se ha comprometido en matrimonio con otra.

La chica casi pierde a su bebé de la impresión y decide ver al padre de su hij@ y pedir explicaciones, las que llegan al ver el vientre abultado de la "novia".

Laurent, la echa de su lado y le dice que ella fue sólo un desliz y que capaz que ese bastardo que lleva en su vientre ni siquiera sea su hij@, que mejor se busque a otro para calzarle el bebé.

Natalie, con todo el dolor del mundo se va de esa enorme mansión donde llegó a buscar respuestas, pero en el camino se encuentra con un chico que al verla, queda completamente enamorado de ella, él la ayuda en este momento de debilidad y se aprovecha de esa situación, pues es el peor enemigo de Laurent.

Natalie ha caído en las redes del Pakhan de la Bratva de Chicago y se casa con él, aunque al principio con mentiras ambos terminan amándose y criando a su hermosa hija Gala.

Pero la vida tendría otra gran desgracia para ella y su familia, un cáncer le tiene los días contados.

Con eso a cuestas Natalie decide contarle a su hija la verdad de su nacimiento y quién fue el desgraciado que la negó.

¿Qué sucederá con esta joven después de saber la verdad?

¿Buscará a su padre biológico?

¿Querrá vengar a su madre?

Conozcamos la historia no dicha del patriarca de los Scott.

Capítulo 2 La despedida...

Capitulo 1

La despedida...

Dicen que nacer en cuna de oro es lo mejor que le puede pasar a una persona, pues por desgracia, esa no es mi historia. Soy el mayor de cuatro hermanos y el único varón. Ya imaginan para donde va mi triste realidad ¿no? Pues bien aquí les cuento como llegué donde estoy...

Eran las 4 am de un sábado cualquiera, me estaba desesperanzando en mi cama después de una semana de pruebas que me habían secado el cerebro. En eso se abre mi puerta.

-Laurent. Lau, despierta hijo.

Mi hermosa madre me despertaba de uno de mis tantos sueños eróticos con aquella chica que trabaja en el café la universidad y espero que no haya notado la carpa de circo que se había levantado entre mis piernas.

-¿Qué pasa madre?

-Es tu abuelo... lo siento tanto cariño.-solloza y he entendido a la perfección. Mi abuelo Adam Scott ha dejado este plano.

Me incorporo en la cama y abrazo a mi madre que suelta el llanto que debía tener acumulado.

-El pobre viejo ya no pudo más.

-Tranquila mamá, el abuelo ya tenía sus años y era probable esto, pero no pensé que fuera tan pronto.

-Prepárate, cariño. Debemos ir al hospital, ya tu padre me ha informado que llegará de Nueva York en unas horas. Lo siento, deberás ser tú quién autorice todo.

-Está bien, dame diez minutos y estaré listo.

Con mi promesa hecha, mi madre se levanta y sale de la habitación, me meso el pelo pensando en las consecuencias de la muerte de mi abuelo y me levanto.

Tomo una ducha rápida y salgo del baño para vestirme de negro impoluto, con una corbata gris y un pañuelo a juego, tal como al viejo le gustaba.

Salgo de mi habitación y me encuentro a Sofía y Lucía, las mellizas, son mis hermanas menores y son mi perdición.

-Hermano- Lucia se abalanza a mis brazos y la sostengo- ¿Por qué?

-Es la ley de la vida, hermanita. ¿Estás bien Sofi?

-Tranquilo, lo estoy-se encoge de hombros y pasa por nuestro lado, dándome una palmadita en mi hombro. De todos ella siempre ha sido la más que se parece a papá, una mujer fría y calculadora, pero que tiene un corazón enorme, sólo es que no le gusta decirlo.

Bajamos los tres y en la sala nos espera mi madre con Alondra, la más pequeña de los cuatro.

-Es hora, vamos.

Le ofrezco mi mano y salimos de nuestra casa, nos subimos a los autos que están preparados y vamos rumbo al hospital.

Al llegar al lugar, pido la información necesaria, les comunico que soy el nieto de Adam Scott Lewis y que vengo con los funcionarios de las pompas fúnebres para que preparen el cuerpo de mi abuelo. El doctor que me atiende, nos informa que el abuelo murió mientras dormía, que no sintió dolor y que todo estaba listo para cumplir con sus últimas palabras.

La verdad, es que no tenía idea de lo que quería para su funeral, eso lo debería saber mi padre, pero aún venía en vuelo hasta acá. Solamente asentí y le indiqué a los de la funeraria que siguieran al doctor a la morgue del hospital.

Ya habían pasado cinco horas del fallecimiento de mi abuelo y nos encontrábamos en el cinerario del Graceland Cemetery, dónde se realizará las exequias de mi abuelo, mi padre llegó hace unos 20 minutos y ha comenzado a recibir a los amigos y conocidos de mi abuelo, entre ellos aparecen los Cohen, una de las familias más adineradas de la ciudad, junto a la nuestra. Arthur Cohen es el mejor amigo de mi padre y Anna, su hija, es compañera mía en la universidad, ambos estamos terminando la carrera de derecho y como buenos amigos que somos, ella se ha acercado a mí para darme el pésame y acompañarme.

-¿Estás bien? Se que la pérdida de tu abuelo es algo fuerte para ti .

-Lo es, pero no es menor el hecho que lo esperaba, creo que el viejo ya merecía descansar.

-¿Sabes que cuentas conmigo?

-Gracias, Anny.

Ella se sonroja y me da una leve sonrisa, para después ir donde mis hermanas y sentarse con ellas a charlar.

Comienza la ceremonia y el pastor habla de lo buen hombre que fue en su vida el abuelo, de sus trabajo como fiscal de distrito y luego como juez de la suprema corte de justicia, de su vida como filántropo y del amor a su única mujer y a su hijo y sus nietos.

Luego, mi padre dirige unas pequeñas palabras en nombre de la familia y para terminar me pongo de pie, para hablar.

"Adam, viejo lindo. Fuiste el mejor amigo que pude tener, el que me enseñó a andar en bici y que me guió por el camino de la justicia, sé que es tu cuerpo el que está en ese cajón, tu alma vuela libre y sin dolor, lo mas probable es que estés con tu bella Lorena mirándonos desde algún lugar en el oriente eterno.

Te amé, te amo y te seguiré amando después de tu partida y sé que en un futuro no muy lejano nos volveremos a encontrar "

Seco mis lágrimas y bajo del pequeño púlpito, toco el cajón dónde yace el cuerpo de mi viejito y veo a mi padre que está con la cara tensa y hasta un poco molesta, pero ¿qué quería que dijera? Si mi abuelo fue un verdadero padre para mí y que conste que no lo dije, sólo para llevar la fiesta en paz, pero mi padre no es el mejor ejemplo de amor paterno que conozca.

Terminada la ceremonia nos dirigimos a la entrada del cinerario, ahí entregamos el cuerpo de mi abuelo y nos retiramos.

-Señor Scott-dice uno de los abogados del bufete de la familia -. Ya a está todo preparado.

-Perfecto, Laurent. Acompáñame.

-Papá, aún debemos ver a los que vinieron a despedir a mi abuelo.

-Para eso están las mujeres, ahora hay cosas más importantes que hacer.

-¿Qué puede ser más importante que eso?

-La última voluntad del viejo...

Capítulo 3 Un legado

Capítulo 2

Un legado

Estamos todos sentados en la mesa de la sala de reuniones del estudió jurídico de mi abuelo. Ubicado en el emblemático Jewelers Building, en el 35 de East Wacker Dr. Suite 1980. Mi padre ha tomado por primera vez la cabecera en su vida, pero su cara sombría demuestra que no es un momento para triunfos.

Han llegado, con mi padre, desde Nueva York mis tías Helena y Vanessa, las cuales al igual que mamá, lloran desconsoladas la partida de mi viejo.

Por su parte, mis hermanas ya están más tranquilas y las veo conversando animadamente con Anna, pero la cuestión que me tiene intrigado es qué hacen aquí, tanto ella como su padre. Además, ahora están todos y se suponía que era cosa de hombres, no entiendo por que están mamá, mis hermanas y mis tías si podíamos solucionarlo solos.

-Buena tarde a todos. Para los que no me conocen soy Blake Samuelson, abogado del señor Scott, su asistente y quien tiene por mandato de este, la lectura y posterior cumplimiento de las disposiciones que se establecen en su testamento y última voluntad.

-Vamos, comienza de una vez Blake y deja tu cháchara para otros-espeta molesto mi padre y de verdad que no lo entiendo. Su padre lleva menos de 24 horas de fallecido y ni siquiera una lágrima ha salido de sus ojos. Es como si pudiera ver un atisbo de felicidad por la muerte del viejo.

-Está bien Elliot. Comencemos.- El albacea y abogado de mi abuelo, saca un sobre sellado con lacre, toma su abre cartas y lo rasga, saca un fajo de hojas y las ordena en la mesa. Se sienta derecho y comienza a hablar...

En la ciudad de Chicago, a doce de enero de 1976, en mi calidad de albacea y abogado, acompañado por el señor notario Leonard Sawyer, quien autentifica la veracidad de los documentos señalados doy por iniciada la apertura del testamento de Adam Scott Lewis...

PRIMERO: El testador, Quién, a la fecha de testar se encuentra viudo y de su unión con su única esposa sólo tuvieron un hijo. Elliot Scott Roland.

ha dispuesto una serie de legados en favor de éste y su familia.

El abogado hace una pequeña pausa, para beber agua y luego continúa...

SEGUNDO: En pleno uso de mis facultades mentales Yo, Adam Scott Lewis señalo lo siguiente como mi última voluntad:

» Para mí querido hijo Elliot, le dejo la propiedad de los Hamptons en Nueva York, la propiedad de Waco en Texas y las propiedades que se encuentran en París y Londres. Más una suma vitalicia de doscientos mil dólares al mes para sus gastos y necesidades.Las que serán reajustadas una vez al año.

-¡¿Qué?!-brama mi padre furioso- y ¿el estudio jurídico y las empresas?

-Por favor, señor Scott. Déjeme terminar.

-Papá, ¿qué te cuesta?

-Vamos cariño, esto sólo es el comienzo...- dice mi madre y de verdad ¿qué más quieren? demasiado alargaron la teta que les daba de comer, mientras mi abuelo se consumía en un asilo de ancianos, al cual ninguno de los presentes, excepto el abogado, mi madre y yo, había pisado un día. Me molestaba, sí, y muchisimo por que si no hubiera ido ese día, habría muerto unas semanas antes, de solo recordar que lo encotré tirado en su habitación botando espuma por la boca, el estómago se me retuerce y me dan ganas de vomitar

-¿Prosigo?- repite el abogado de mi abuelo y esta vez hablo yo.

-Por favor, señor Samuelson- digo casi como una plegaria, mientras veo que todos se miran entre sí y luego a mi padre.

» A mis queridas alcahuetas Helena y Vanessa les dejo las propiedades de South Hampton y de Tribeca, más una pensión vitalicia de cincuenta mil dólares, reajustadas al año. Se que con eso ellas serán felices mientras no tengan un pene entre sus piernas-ambas mujeres se miran entre sí, totalmente ruborizadas, pero no dicen nada. Pff, que van a decir si las van a mantener de por vida, sin mover ni siquera el culo.

» Para mí querida nuera Lucía cedo las propiedades en España, México y la textilera que ella ha sabido administrar de forma impecable.-escucho el rechinar de los dientes de mi padre y como mi madre se ruboriza y solo da un asentimiento al abogado. Diablos, mi mamá recibió más que mi padre, ahí ven lo claro que tenía mi abuelo quiénes le eran leales y quiénes no.

» A mis queridas Sofía y Lucía, cada una será dueña, al cumplir la mayoría de edad, de los penthouses de la torre Sky de Chicago, más una pensión vitalicia de cincuenta mil dólares al mes, reajustadas todos los años, hasta el día de su matrimonio. Una vez casadas, la pensión pasará a formar parte de la masa total de activos de Scott y asociados.

» POR ÚLTIMO: A ti, mi querido nieto y mi mayor tesoro. Laurent. Te dejo el Estudio Jurídico Scott y asociados, las plantas de petróleo en Texas, las acciones en la bolsa y todos los demás bienes, que existan a la fecha de mi fallecimiento, sé que serás un hombre de bien y dedicarás tu vida a proteger el legado familiar.

-¿Esto es una broma?- Brama mi padre y yo sigo escondiendo mi sonrisa sardónica y hago una nota mental.

Primer objetivo Check

-Elliot...-lo tratan de calmar mi madre y mi tía Vanessa.

-¿Qué puñeteras es esto? ¿Cómo le deja el estudio jurídico y la petrolera a un niño?

-¡Basta, padre!-elevo la voz frente a él, la verdad es que también estoy impresionado con lo que ha hecho mi abuelo, no pensé que cambiara tan drásticamente las disposiciones de su testamento.

-Perdonen, pero no he terminado- nos señala Samuelson.

-¿Queda alguna estupidez más por decir?-espeta mi padre.

-¡Padre!-Exclamamos con las chicas.

-Pues existe una condición para la entrega de todo esto y usted la sabe señor Scott.

¿Qué pasó aquí?

¿A qué condición se refiere?

Urdí perfectamente mi plan, no podía haber fallas. Y lo no menor es ¿cómo lo sabe mi padre?

Veo como mi padre se retuerce en su silla y cambia de rojo furioso a blanco albo, en menos de un segundo. Esto no me está gustando para nada, es que todo iba perfecto como lo había calculado, el viejo moría y me heredaba todo, era simple ¿no? Necesito saber cual es la bendita cláusula, es justo y necesario.

-A ¿qué se refiere con condición?- pregunto, casi atragantado.

-A eso iba ahora, señor Scott, es la siguiente:

» Mi querido Laurent, siento tener que colocarte entre la espada y la pared, pero para que todas estas disposiciones, antes dichas, se cumplan a cabalidad para tí y para todos debes, en el plazo de dos años, casarte con Anna Cohen y engendrar a un hijo varón. Con esto cumplo con lo que está estipulado en el linaje de los Scott que no es nada más y nada menos que para mantener la herencia y todos los beneficios que de ella se produzcan, quién asume la cabeza de la familia Scott debe cumplirlos a cabalidad.

Perdóname Laurent, perdona a este viejo en las últimas y dale la satisfacción de proteger a la familia.

-¿Qué?- exclamamos con Anna y la cara de su padre lo dice todo, él lo sabía. Este viejo lo tenía todo planeado...

Segundo objetivo: A la mierda.

-Les pido por favor que no me interrumpan hasta terminar. Aún falta algo.- nos calla Samuelson.

-Prosiga Abogado, ya es demasiado y necesitamos terminar con esto.-dice mi madre, sosteniendo con fuerza la mano de mi padre.

-La cláusula le deja la siguiente vía de escape al joven Laurent- eso me gustó, capaz y el viejo haya recapacitado, no me quiero amarrar a Anna para mantener mis gustos y beneficios.

» Laurent, si no deseas seguir con esto estás en plena libertad de hacerlo-todos soltamos un respiro liberador y hasta creo que sonrío al ver que esto parecía ser una broma de mi viejo-, pero de ser así, todas mis posesiones irán a la caridad y obras benéficas que están estipuladas en este testamento...

-¡No!- mi tía Vanessa se desploma en el suelo y la cara de mis padres es un poema. Mis hermanas no entienden Nada, el viejo Cohen se soba las manos y yo estoy en shock. Mi viejo los ha y me ha jodido hasta las narices y debo decidir qué quiero hacer.

-Se casarán de inmediato.-grita mi padre.

-Papá, por favor. Abogado ¿Cuánto tiempo para decidir tengo?- Pregunto antes de tomar mi decisión.

-Un mes desde la lectura de este testamento, joven Scott.

-Perfecto.

-¿Qué mierdas piensas hacer? ¡Decide ya!

-Familia, nos vemos en un mes más.

Tomo mis cosas y salgo de ahí, viendo directamente a Anna que me musita un lo siento y no le creo ni mierda.

Este mes será para decidir si sigo con el legado familiar o mando todo a la mierda.

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