Min ya llevaba una hora esperando en su sala, él realmente quería llamar y cancelar su cita, pero siendo el hombre paciente y educado que era, respiró profundo antes de cruzarse de brazos y leer una de sus revistas sobre cocina porque ama la gastronomía en general, pero su gran pasión erradicaba en la repostería, recién había empezado con su negocio el cual parecía funcionar bien, por lo tanto, estaba feliz ya que aquello sería su boleto hacia su camino al éxito.
Ding, Dong, Ding.
-Por fin.- se arregló el corbatín e hizo muchas muecas frente al espejo para lograr obtener una sonrisa perfecta.- Le dije a Kyung Soo que no tenía problemas con ser yo quién recogiera al amigo de Jon gin a su casa pero claro, como es tan terco insistió en que me recogieran.- renegó antes de abrir la puerta con la sonrisa más amable que podía esbozar en aquel momento ya que moría de hambre.-Hola, Han, ¿Verdad?
-Lujan, ya sabes, Lu es igual a ciervo, soy un ciervo, el ciervo Han y creo que ya hablé demás.- Min levantó las cejas ya que había recibido una información extra, además, no esperaba que el amigo de Jon Gin se vistiera tan...particularmente, claro, si a eso le añadimos unos jeans rasgados, una camisa de granjero y una gorra pues inmediatamente se convertiría en un vagabundo cibernético pero bueno, algo de interesante debe tener aquel hombre como para que su amigo le haya arreglado una cita.
-¿Nos vamos?- sugirió sin perder la sonrisa de los labios.
-Claro, Kyung le dijo a Jon gin que eras muy apegado a los horarios por eso me disculpo por haber llegado tarde.- Mencionó mientras Min aseguraba la puerta de su apartamento.
-Oh no, descuida, tan solo esperé una hora, no es nada.- "Salvo que aún no como y mis intestinos están tratando de comerse entre sí." Omitió decir ya que era la primer vez que se conocían y el hombre probablemente tuvo algún contratiempo importante.
-Es que justo hoy fue la final dónde jugaría el Real Madrid y pues era inevitable perdérmela.- Min Seok lo escuchó y parpadeó varias veces ya que no entendía a lo que se refería.
-¿Quieres decir que llegaste tarde por ver una final de fútbol?- como sea trató de que su voz no sonara furiosa y realmente espera haberlo logrado.
-Sí... pero todo bien, ¿Cierto?- chasqueó la lengua antes de usar sus dedos de Elvis para poner aquella situación en el extremo más fresco que pueda existir en su cabeza.
Min agradecía que ambos estuvieran hombro con hombro caminando hacia la salida porque o sino Luhan viera perfectamente su ceño fruncido, él respiró profundo y una vez más, sonrió.- No hay problema.- dijo un tanto incómodo pero al salir hacia afuera, el aire chocó contra su rostro por lo que logró dispersar el medio enojo que sentía en estos momentos.- Kyung dijo que eras el director de cámaras en la KBS mediante los partidos de Basketball, suena interesante.
-Lo es, en realidad, todavía soy un aprendiz pero de vez en cuando me dejan tomar el mando, no me quejo, aquellas oportunidades no pasan todos los días por ello no debo de desaprovecharlas cuando se presenta.- "Bueno al menos tiene ambiciones" Min pensó para sí mismo.- ¿Y tú?
-En realidad, hace poco abrí mi propia pequeña empresa, no es grande pero me va bien, soy un Chef Patissier and Chocolatier...
-¿Es sobre pastelería?- A Min realmente le sorprendió que Luhan supiera sobre aquella rama de la gastronomía.
-Sí, no creí que conocieras sobre aquello, normalmente las personas no entienden de lo que hablo cuando menciono mi especialidad.- Al más bajo se le iluminaron los ojos ya que puede que su amigo haya tenido razón sobre salir a esta cita con el amigo de su novio Jon gin.
-En la vida toca aprender todo y, la madre de mi ultimo novio también se dedicaba a eso y comprenderás que él no dejaba de mencionar los buenos postres que hacía la señora.- Min Seok se paró de golpe y parpadeó varias veces ya que no entendía el grado de idiota que puede llegar a ser el hombre frente a él.
-¿Perdón?- Porque, es decir, están en una cita y la primera regla es no hablar sobre "ex's".
-Auch, creo que de nuevo hablé de más.
-¿Lo crees?- "Mantén la calma Min Seok, tan solo es una cena y más nunca volverán a verse" pensó antes de desechar lo que había dicho minutos antes sobre que su amigo tenía razón, el tipo eran un idiota, dio una profunda inhalada agradeciendo que finalmente ya habían llegado hasta la salida.
-Lo siento.
-Descuida, suele pasar cuando aún no superas a tu ex.- dijo a la ligera pero Luhan miró a ambos lados como preguntándose si fue a él a quién se lo dijo, iba a replicar pero no echaría a perder esta cita antes de la cena, Jon Gin le daría un sermón y... tenía hambre.- Bien y ¿Cuál es tu auto?
- Esa preciosura.- Min miró hacia el frente y abrió enormemente los ojos al ver un Ferrari azul, supuso que ese era ya que era el único auto aparte de una muy insegura motocicleta a la cual nunca se subiría ya que aquel transporte era de rebeldes.
-Debió costarte un ojo de la cara.- dijo impresionado.
-Considerando mi sueldo es como si hubiera sido un ojo de la cara, vamos, sube.- el más bajo sujetó el mango de la puerta de aquel Ferrari listo para abrirla pero de inmediato la alarma del auto empezó a sonar asustándolos a ambos.
-Lo siento, no sabía que tenía alarma.- se disculpó esperando que Lujan desactivara la alarma pero eso nunca pasó.-¿Qué sucede? Apágala.
-Lo haría si ese auto fuera mío pero no lo es.
-¿Qué?- Min abrió enormemente los ojos porque simplemente no se creía lo que el más alto le decía.-¿Este auto no es tuyo? Pero tú dijiste...
-La moto es mía, uff, si tuviera un Ferrari no estaría aquí en estos momentos.- ¿En verdad, él dijo eso? Él más bajo no se explicaba la falta de caballerosidad de aquel hombre.
-¿Qué?- Min no se lo creía y él realmente quería matarlo pero no era del todo su culpa, ya que él ni siquiera se tomó la molestia de preguntar.
El dueño del auto llegó un tanto furioso pero las habilidades vocales de Lujan lo calmaron logrando que se vaya tras dejar una ligera advertencia.
-Gracias.
-No es nada.- de pronto el celular del más alto empezó a sonar.
-Contesta, no te preocupes.
-No, para eso existe el buzón de voz.- para Min era como un sube y baja, Lujan tenía puntos a su favor como también en contra.
Iban a empezar otra plática pero el celular del más alto no dejaba de sonar.- Contesta.- el de mejillas un tanto regordetas estaba seguro de que debía tratarse de una muy importante llamada por la insistencia en ella.
-¿Seguro?- Lujan preguntó para asegurarse de que estaba bien.
-Sí.
Lujan lo miró en un dilema pero de todas maneras lo hizo.- Hola tú, persona que conozco.-"¿Eh? ¿Qué clase de saludo es ese?" Pensó pero no cuestionaría ya que cada quién con sus cosas.- ¿Así? Tienes un minuto para convencerme, jajaja, no...- Lujan miró por el rabillo del ojo a Min quién no pasó aquella acción desapercibida.- Solo dame dos horas, no, una hora y voy para allá, jajaja, no, ya sabes, caprichos de Jon gin.- Min abrió la boca enormemente ya que eso acaba de rebalsar su paciencia, ha soportado mucho del pedazo de hombre ese, que Min desde yá estaba dando por finalizado este intento de cita.
Lujan cortó la llamada y miró a Min.- ¿Nos vamos?
El más bajo puso una mano en su cintura.- Primero, sé que no quieres esto, yo tampoco, solo hemos sido obligados así que ya deja de fingir y listo, no saldré con alguien que no quiere hacerlo, segundo, nunca saldría con quién anda en una cosa tan peligrosa como lo es esa moto y tercero, lo creas o no, muchos hombres a diario andan rogándome con que salga con ellos.
-Wao, en todo este tiempo me estaba preguntando desde hace cuando no habías tenido sexo, ya sabes, con todo tu Patissier y Chocolatier era difícil calcularlo pero ahora puedo asegurar que hace más de cinco años, ¿Estoy en lo cierto?.- Luhan sonrió al ver el rostro rojo de la rabia de Min quién tan solo se dio la vuelta listo para caminar hacia dentro.
-¡Eres un idiota!- gritó sin mirar atrás en dirección al joven de sonrisa divertida.
Es decir, a lo largo de toda su vida había conocido a hombres muy idiotas e imbéciles que de por sí y por su mera presencia no encajaban con él, ni un poco pero realmente su experiencia con el patán de Luhan sobrepasó sus límites, el hombre es pequeño y podría parecer indefenso pero no, todos están equivocados porque Min tiene un carácter de los mil demonios que cuando se enoja, no hay quién lo pare porque explota de sobremanera y su amigo, sí, su pequeño mejor amigo lo escuchará por haberlo enviado a una cita que siempre se perfiló por ser desastrosa por el simple hecho de ser con Luhan, y ahora que lo piensa, Min sabe que habían mucha banderas rojas desde el primer momento en que aquel llegó tarde.
Porque ojo de loca no se equivoca y mucho menos él, cuya vida es un de las más íntegras de toda la ciudad, siempre ha tratado de ser un modelo a seguir, desde que era un niño ha tratado de hacerlo para tener orgullosos a sus padres.
-¡Dile a Jon Gin que fui un caballero!- le pidió burlón sabiendo que aquello molestaría aún más al más bajo quién no dudó en sacarle el dedo del medio porque aunque haya sido un hijo modelo, él también podía ser grosero con adefecios como aquel sujeto que sólo le ha hecho perder su tiempo.
-Kyung, por favor, ¿Enserio, creías que ese idiota era mi tipo?- Min llamó de inmediato a su amigo para reclamarle escuchando desde lejos el motor de la moto de Lujan encenderse para después partir.- La única forma en la que podrás recompensármelo será pagándome una sesión completa en el sauna.- Kyung aceptó y el mayor tan solo cortó la llamada para darse un relajante baño de burbujas.
Dos años después...
Aquel día era uno muy especial, Kyung aquel día se comprometería con su novio Jon gin luego de dos años y medio de noviazgo, Min al ser el caballero de honor, era el encargado de las palabras correspondientes, estaba nervioso pero la felicidad que sentía por su mejor amigo era incluso más grande.
-Kyung eres una de las personas más importantes en mi vida...- empezó pero fue inevitable para él que su voz no se entrecortara ya que no podía controlar sus lágrimas, porque sí, Min es muy sentimental o como diría su madre una "niña" hormonal cuando se trataba de las personas a las cuales quería de verdad.- Eres como el hermano que nunca tuve.- limpió una rebelde lágrima que bajó por su mejilla y continuó tras mirar hacia los novios que le sonrieron agradecidos.- Te quiero mucho y estoy muy agradecido contigo por todos estos años que me has apoyado, eres grandioso y Jon gin...
-Jajaja.- el mencionado empezó a reír ganándose una mirada furiosa proveniente de su futuro esposo.- jajaja.
-Ya basta.- Kyung quería golpearlo pero su novio no paraba de reír.
-Lo siento jajaja pero mira a Lujan jajaja Oye, ya basta.- le dijo a su amigo y todos voltearon a mirar al mencionado quién estaba en la esquina besándose con una de las camareras pero no sólo eso, claro que no, Lujan tenía que dar el show completo por ello no solo la estaba besando sino que también estaba apretando las nalgas de la jovencita quién al darse cuenta de la atención sobre ellos se rio junto a Lujan antes de desaparecer, el ciervo se rió ganándose sorprendentemente los aplausos de los varones dentro del salón.
-Eres un asno.- Min mencionó tras negar ya que el muy idiota arruinó su tan emotivo discurso.
-Gracias, gracias, doy clases los fines de semana.- Min rodó los ojos dispuesto a continuar con lo que le quedaba de discurso.
-En fin, solo quería decirles lo feliz que estoy por su próximo matri...
-¡Los quiero, Kyung y Jon gin son grandiosos!- Lujan le arranchó el micrófono al más bajo para decir aquellas palabras.
-Oye, es mi turno.- Min le dio un codazo en el pecho.- Ya pasó tu turno.- aquello le dejó en claro a un Lujan que no paraba de reírse sacando de quicio al más bajo.
Dos meses después...
La ceremonia de matrimonio había sido mágica, lleno de votos conmovedores que prometían cumplirse hasta que la muerte los separara.
Luego de aquello, luego de los saludos y felicitaciones, Kyung antes de partir a su Luna de Miel, le pidió al fotógrafo que les sacara una foto con todos sus caballeros y damas de honor.
-¿Tú eres el caballero de honor principal?- Le preguntó el fotógrafo a Min quién se encontraba en un extremo.
-Sí.- sonrió.
-Ponte al lado de tu amigo.- Min asintió de inmediato ubicándose dónde le habían dicho.
-Listo, aquí estoy.- Kyung le sonrió feliz.
-Muy bien, todos miren hacia aquí.- el camarógrafo dijo pero justo en el momento en que el flash se disparó, Lujan le cogió una nalga a Min provocando que éste saltara y pusiera una cara realmente graciosa.
-¡No me toques!- volteó y le dio un golpe al ciervo quién reía a carcajadas junto a los demás, Min se arregló el cabello y volteó para tomarse otra foto.- Sabía que harías eso pero no lograrás ponerme de mal humor.
-¿Seguro?- El ciervo estuvo quieto pero cuando el flash una vez más salió disparado volvió a hacer lo mismo provocando que Min lo correteara cuál niños de jardín.
-¡Ven para acá pedazo de animal!- Min se tapó la boca ya que debía guardar la compostura pero simplemente no podía.
-¡Dijiste que no te enojarías!- Lujan disfrutaba mucho molestar al más bajo, era algo así como su entretenimiento personal pero lo mejor es que era gratis.
Seis meses después...
-Min hyung saluda a la cámara.- Jon gin le pidió ya que era la primera navidad que él pasaría junto a su esposo en su nueva casa y quería registrar cada rostro y acción de sus invitados.- Minho, tú también.- el mencionado abrazó a Min quién con una sonrisa fingida apartó su tacto de él ya que el hombre realmente era molestoso y únicamente aceptó que sea su cita de Navidad por insistencia de su mejor amigo quién no para de buscar pretendientes y potenciales esposos para él ya que estar cerca de los treinta era de alguna u otra forma preocupante para el pequeño Kyung.-¿Y qué tal va su primera cita?
Min miró a la cámara y le susurró un "Ayúdame" a Jon gin quién le dijo que mandaría a Lujan igualmente en voz baja pero el más bajo de inmediato negó susurrándole un "Olvídalo"
Jon gin caminó hacia Lujan el cual estaba de lo más entretenido admirando las "cualidades" delanteras y traseras de una jovencita vestida de duende.- Hey, Lujan.- él los enfocó con la cámara justo cuando el ciervo se estaba acercando peligrosamente a la jovencita.- Por favor, sostén la cámara y ven para acá.- el ciervo lo hizo y siguió a su amigo sin dejar de grabar.- Mi amor.- él llegó hasta su esposo y besó su frente antes de indicarle que mire hacia la cámara, Kyung lo hizo y Jon gin de inmediato se arrodilló hasta la altura del abultado vientre de su esposo para dejar un pequeño besito sobre él y sonreír feliz.
-Vaya, vaya, vaya, miren eso.- Lujan dijo tras ver el acto de su mejor amigo.
-Lujan mira, esta preciosura es mi hijo.- Kyung y Jon gin no dejaban de sonreír felices ya que su pequeño corazoncito pronto estaría con ellos.- Te amo, bebé.- Jon gin se paró y besó a su esposo provocando que Lujan volteara el enfoque de la cámara hacia un lugar con más... vida.
-Hola Min.- el mencionado estaba de lo más aburrido conversando con su cita quién no dejaba de hablar de sus músculos.- Oh, mira, ¿Qué es esto?-El ciervo no esperó y tocó la campana que estaba sobre el más bajo y su acompañante, campana que se encontraba envuelta entre muérdagos lo cual, siendo una costumbre navideña sólo significaba una cosa.- Min estás de suerte, ahora tendrás que besar a Minho para que el amor florezca.- Porque sí, Lujan no desaprovecharía ninguna oportunidad para molestarlo.
Min abrió enormemente los ojos y apretó los labios tratando de contenerse para no maldecir a Lujan, Minho sujetó su cintura listo para besarlo pero el más bajo tan solo le permitió un beso en la mejilla antes de apartarse y caminar hacia Lujan para quitarle la cámara e "invitarle" una bebida en la cocina.
Cuatro meses después...
-Hola, bebé.- Kyung pasó con cuidado a su pequeño hacia los brazos de Min quién lo miró con mucha ternura.- Eres hermoso, soy tu tío Seok.- dijo mientras sonreía y posaba junto al bebé para la cámara con la cual grababa Jon gin.
-Ya dámelo.- Lujan se lo pidió de inmediato ya que él también quería verlo de cerca.
-Espérate, recién lo acabo de cargar, después te toca a ti.- Min dijo ya que no se explica el grado de insistencia del ciervo.
-Lujan, él lo está cargando.- Jon gin le dijo a su amigo quién gruñó pero decidió esperar.
-Ten Lujan, cárgalo con cuidado, es un bebé.- Min se lo entregó preocupado ya que Lujan no es capaz de cuidar ni de un huevo.
Lujan lo sostuvo para luego fingir que el bebé se le caía de broma provocando que Kyung y Min saltaran del susto.
-Corazón...- Kyung miró a su esposo para que le pusiera un parche a su amigo ya que él no quería ser grosero.
-Solo fue una broma.- Lujan dijo de inmediato riendo.- Mira, tiene el tamaño perfecto de un balón de fútbol americano.- él puso al bebé en su brazo fingiendo que en vez de un bebé, lo que sostenía era un balón.
-¡Basta, Lujan, ya basta!- Min gritó al ver las múltiples poses que Lujan hacía con el bebé frente a la cámara.-Eres un inmaduro.
-Sólo es una broma, ¿Verdad, Soo?- el más bajo solo rodó los ojos y le pidió a su bebé sin decir nada.
Un año después...
Era el primer cumpleaños del pequeño Jung y por lo tanto la familia Kim-Do estaba en medio de todos los preparativos para aquel evento.
Jon gin y Lujan se encontraban en el jardín con el pequeño Jung quién no dejaba de elevarse por los aires cortesía de su tío Han el cual no paraba de llenarlo de besos.
-Amigo, si sigues así, Jung vomitará toda la leche que tomó en tu encima.
-No, a Jung te encanta, ¿Verdad bebé?, eres el único por quién cancelo mis citas.- le dijo al bebé quién mostró su único dientecito.
-Por cierto, ¿Por qué no trajiste a Tae? Creí que lo suyo ya iba en serio.
-Rompimos hace una semana, se le metió a la cabeza que teníamos que casarnos pronto.- Lujan hizo a Jung sujetar un globo.- Y sabes que no estoy listo para las ataduras.
-Creí que te gustaba...
-Mi amor, dale propina a los muchachos que vinieron a armar el Castillo para la fiesta.- Kyung se asomó para recordarle a su esposo aquello.
-Yo tuve que hacer todo el trabajo y todavía tengo que darles propina.- Jon gin se lo dijo a Lujan. Ambos caminaron hacia los jóvenes que parecían estar en otro mundo ya que no se fijaron en su presencia.-Hey...- esos dos voltearon a ver a Jon gin quién frunció el ceño al verlos con los ojos rojos.- ¿Han estado fumando marihuana?- preguntó comportándose como el hombre de familia que era.
-No, bro.- dijo uno de ellos tratando de verse normal pero no lo logró ya que rápidamente su mente empezó a volar en la ensoñación.
-Tienen un segundo para darme lo que sea que hayan estado fumando sino quieren que llame a la policía.
Los dos jovencitos en medio de su ensoñación lo sacaron de inmediato ya que el sólo hecho de haber escuchado policía les hizo desembolsar, Jon gin sujetó la droga y los miró duramente.
-¡Ahora largo!- los dos salieron corriendo sin rechistar nada porque sabían de que si u jefe se enteraba perderían sus empleos por lo que, mejor decidieron irse sin rumbo aparente.
-¿Qué harás con eso, se lo darás a la policía?- Jon gin le sonrió a su amigo y ambos se rieron cómplices ya que a pesar de ser un hombre de familia, Jon gin aún conservaba su chispa de soltero.
-¿Sabes amigo? A veces, a Kyung y a mí nos gusta tomarnos una noche para recordar viejos tiempos.
-¿Sólo una noche?- Lujan lo conocía.- ¿No se supone que deberías de ser respetable en estos momentos?
-Bueno, dos máximo pero eso no tiene nada de ver, solo es para recordar los días de locura que pasábamos mi pequeño esposo y yo.- Lujan negó y caminó hacia el Castillo inflable dónde se puso a saltar junto al bebé ignorando las advertencias de su amigo ya que el pequeño Jung podría vomitarle encima, Lujan lo pasó por alto y siguió saltando hasta que pasó lo inevitable, Jung vomitó encima de Lujan quien se ganó un "Te lo dije" por parte de su amigo, ambos eran muy bueno e inseparables amigos, desde muy chicos han estado el uno para el otro, y claro que ambos lo seguirían estando en su vida.
Por otro lado...
- La semana pasada llevé a Jung a su nuevo pediatra, un hombre encantador por cierto y adivina qué...- Soo chilló mientras Min lo escuchaba sin despegar la mirada del pastel que estaba haciendo para su sobrino.
-¿Qué?-rodó lo ojos porque sinceramente ya sabía con qué saldría su amigo, el pequeño seguramente intentaría agendarle una cita y considerando su experiencia anterior, él nunca accedería nuevamente.
-No tenía anillo y era muy guapo, logré sacarle un par de cosillas y solo con eso me di cuenta que él, es perfecto para ti, encajan a la perfección y mira que nunca me equivoco.- Min terminó el pastel y miró a su amigo.
-¿Quieres que te recuerde la cantidad de citas desastrosas que me has arreglado? Así que no gracias y, por si no te acuerdas, empezaré por la de Lujan...
-Oh, vamos, todo fue culpa de Jon gin, yo en aquel tiempo no lo conocía como ahora.-trató de defenderse aunque no lo haya logrado porque es consciente de que su amigo salió traumatizado por su cita con aquel mejor amigo de su esposo.
-De todas maneras, estoy bien así por eso tú sólo sigue haciendo lindos bebés para yo seguir consintiéndolos.- Kyung se quejó porque le gustaba hacer de cupido pero su amigo ya le estaba quitando aquel privilegio, sabe que los galanes que le consigue no son de su tipo pero al menos de esa manera logra que su amigo tenga un poco de diversión al salir a citas con puro sapos sin poder encontrar aún a su príncipe azul.
Lujan entró a la cocina corriendo para limpiarse el vómito.- Ag, hueles asqueroso.- Min renegó antes de sujetar al bebé de los brazos de Lujan quién se le acercó tratando de embarrarlo sin éxito.
-La niñera ya está aquí.- Kyung dijo antes de caminar hacia la entrada para abrir la puerta.
-¿Niñera? Pero nosotros podemos cuidarlo.- Min miró a Jung y le hizo caras graciosas.
-¿Es sexy?- Lujan le preguntó a Jon gin quién rió asistiendo.
-Muy sexy.
-Son unos cerdos.- el más bajo rodó los ojos.
Kyung ingresó junto a una niña quién provocó que Lujan se comiera sus palabras y le arrojara un tenedor a su amigo por haberle mentido de aquella manera tan descarada y jugar con sus sentimientos de seductor debido a que la niñera no era precisamente una persona para él, nunca en la vida lo sería.
-No te lo lleves.- Min dijo pero la niña de unos doce años se llevó a Jung para jugar.
Las horas pasaron y la casa se llenó en un dos por tres de personas, la hora del pastel llegó y como siempre Lujan no dudó en molestar a Min, Kyung cogió la cámara y les pidió a ambos que posaran junto a Jung para tomarle una fotografía al bebé junto a sus dos personas favoritas.
Ambos lo hicieron y sonrieron ampliamente para que su sobrino los recordara de aquella manera, hasta que sea grande, porque ambos como padrinos estarían presentes en cada momento de la vida del pequeño, porque siempre estarían conectados por la presencia de Jung, quieran o no quieran.
La primavera había llegado y con ella, muy aparte de la colorida estación que los deleitaba de hermosos colores, a la vida de Min llegó la oportunidad de agrandar su negocio, de expandirse y aquello lo tenía muy feliz, nada destruiría su alegría de ver buenos frutos luego de tantos años de persistencia para convertir su pastelería, en una reconocida y confiable para los habitantes de la ciudad.
-¡Esto está delicioso!- Min deleitó sus papilas con el dulce sabor de un mousse de chocolate, tal vez un postre sencillo para muchos pero si era preparado por las manos de Junmyeon se convertía en un postre hecho por los mismísimos dioses.
-¿Lo crees? No lo sé, pienso que le falta un par de fresas para que no sea muy empalagoso y resalte.
-¿Bromeas?- Min dio otra probadita y casi se desmaya por el delicioso sabor.- Eres un genio, ni siquiera yo, podría igualarte, ¡Aaa, eres genial!- saltó y abrazó a su amigo quién a pesar de sus palabras no estaba del todo convencido de sus habilidades.
-Gracias pero un par de fre...
-Oh, Dios, ¡Oh, Dios, allí está!- Min chilló tras ver ingresar por la puerta al cliente más apuesto que sus ojos hayan visto.-¡Junmyeon, cómo me veo!
-Guapo pero a lo que te decía, qué te parece si...
-Gracias, ten mi delantal.- se lo sacó rápidamente y se puso detrás de la caja listo para tomar la orden de aquel tan apuesto cliente que ya ha venido a comprar cuarenta veces, error, cuarenta y un veces con hoy día, su tan rutinario tiramisú.
-Hola.- aquel cliente le saludó con una sonrisa amable la cual Min correspondió.
-Un tiramisú, ¿Verdad?- trató de sonar lo más natural posible pero es que querer un acercamiento más amistoso con el contrario le estaba agobiando.
-Parece que soy un tanto predecible.- él no dejaba de sonreír y más cuando su sonrisa se extendió hasta sus ojos.
-Yo diría que eres confiable, has pedido el mismo tiramisú por cuarenta veces desde la primera vez que viniste a nuestra pastelería.
-¿Los cuentas?- preguntó curioso ya que no todos los días se encontraba con una persona tan singular como Min quién mencionó las veces que había ido a su local.
-Emm...así parece.- sonrió nervioso ya que él solito se había delatado.-¿Sabes? Tenemos una amplia variedad en el menú que estoy seguro te gustará.- trató de cambiar de tema para borrar el sonrojo que tenía en las mejillas.
-En ese caso, sorpréndeme.- el joven dijo mientras no dejaba de mirar al más bajo, le parecía tierno.
Min miró entre los múltiples postres, estaba concentrado y aquello se notaba en su ligero ceño fruncido, tenía que acertar ya que quería impresionar al hombre que tenía frente a él.
-¡Éste!- se emocionó al encontrar el adecuado.- ¿Has probado la Panacota?
-No pero podría convertirse en mi postre favorito si eres tú quién me lo recomienda.- es oficial, Min estaba a punto de desmayarse, él sentía sus mejillas arder pero ahora no podía hacer nada para ocultarlo, entonces se dio la vuelta para servir la Panacota.- ¿Cómo es que no tienes uno de esos trajes blancos dónde pones tu nombre para saber el tuyo?
- Soy Min.- sonrió poniendo el postre en su recipiente respectivo antes de ponerlo en una bolsa.
-Yo, Se hun.- ambos se sonrieron aunque nunca borraron la sonrisa de sus labios antes de estrechar sus manos.
-Este postre es delicioso, te va a encantar.
-Estoy seguro que superará al tiramisú.- ambos rieron.- Tengo que irme pero...- Se hun sacó una tarjeta de su saco para entregárselo.- Sería grandioso si un día de éstos salimos a dar una vuelta y platicar un poco.
-Eso estaría bien.- Min quería gritar, revolcarse de la emoción pero se contuvo ya que eso sería extraño.
-Entonces, estamos hablando.- se despidió con calidez antes de salir.
Min se dio la vuelta hacia su amigo Junmyeon quién llegó justo a tiempo para presenciar el momento de su amigo.-¿Ya se fue?-preguntó.
-Espera un momento, está subiendo a su auto.- Min se mordió el labio.- Listo, se fue.
-¡Aaaaa! ¡Lo viste, él me dio su tarjeta y tiene un auto, aaaaaaa!- abrazó a su amigo y se puso a gritar sin darse cuenta de las miradas sorprendidas de sus clientes a los cuales les pidió disculpas avergonzado.
Por otro lado...
-Atentos señores que el partido está por finalizar y quiero que las personas no se pierdan de nada.- el director de cámaras dijo efusivo.-Listo la cámara 7, a mi señal.- esperó un momento viendo la pantalla tratando de encontrar el momento adecuado.- ¡Ahora!- la cámara 7 enfocó justo cuando el jugador dio el pase respectivo.- Quiero que pongan los porcentajes en la pantalla y ¡Cámara ocho acércate!... entra la dos, número seis atento.- esperó para dar la señal.-¡Ahora!- Lujan no le hizo caso.-¡¿Qué pasó con el seis?!- el jefe de Lujan lo miró estresado dentro de la sala de control.
-Espera, Kang logrará esquivar a Lee y...-presionó el botón que da la orden a los camarógrafos para enfocar justo el momento en el que se anotó la canasta ganadora.
-Buena decisión, Han.- el ciervo chocó las palmas con sus compañeros ya que si su jefe estaba feliz pues él también lo estaría ya que aquello significaba un paso más cerca para quitarle el puesto.
:::¥:::
-Hola...-Min se encontraba en la bañera relajándose luego de un largo día de trabajo por lo que decidió llamar al apuesto hombre de nombre Se hun.
-Hola, soy el Doctor Oh Se hun, en estos momento no puedo contestar pero con gusto responderé a su mensaje.- Min dejó caer los hombros ya que creía que el hombre había contestado pero no fue así, sin embargo, escuchar su voz grabada le animó a dejarle un mensaje.
-Hola Se hun, soy Min el de la pastelería, sé que es muy pronto y no es que esté desesperado, no, nada de eso pero quería...-justo en ese momento ingresó una llamada al teléfono de Min.-Upss, una llamada entrante.- dijo para contestar un tanto a regañadientes la llamada reciente.-¿Bueno?
-¿Habla, Kim Min?- la voz de un hombre se escuchó del otro lado de la línea.
-Sí.- Min se sentó ya que aquello era inusual.
-Ha ocurrido un accidente.- Min abrió los ojos enormemente sintiendo su corazón acelerarse, estaba por responder cuando una loca idea cruzó por su cabeza.
-¡Lujan eso no es gracioso!- gritó furioso porque estaba seguro de que era ese ciervo que le estaba jugando una broma.
-Soy el oficial Woo, por favor acérquese a la estación de policías del distrito de Jongno-gu.- Min empezó a temblar ya que si le llamaban a él, sólo significaba que algún miembro de su familia o sus amigos habían sufrido algún accidente.
Él no dijo nada y de inmediato salió de la bañera, se vistió veloz y condujo hacia aquella estación rogando para que todo sea un malentendido o nada grave, él corrió y preguntó a la de informaciones sobre el oficial Woo, ella lo llevó hacia el mencionado y para ese entonces Min ya tenía los ojos cristalinos, llenos de lágrimas.-¿Qué sucedió?- preguntó angustiado.
El hombre lo miró y suspiró antes de llevarlo hacia un lugar más apartado dentro del pasillo.-Los policías que llegaron al lugar encontraron su nombre como el número uno en la marcación rápida de uno de los celulares que no sufrió daño, ¿Es usted algún familiar de la pareja Kim?
-¿K-Kim?- sus lágrimas bajaban a montones, eran incontrolables.
-Kim Jon gin y por lo que supimos su esposo Do Kyung.
-¡Oh, mi dios!- él dio un grito de dolor, no podía creerlo, su pecho le dolía.- ¡¿Cómo están ellos?! ¡¿Dónde están?!
-Ellos... lamentablemente fallecieron al instante, los médicos no pudieron hacer nada, el auto en el que iban se volcó desde un precipicio tras tratar de esquivar un auto, lo lamento.-
-¡Nooo!- él no podía controlarse, el dolor que sentía era enorme, lloraba a más no poder, el oficial trató de tranquilizarlo pero Min tan sólo seguía sujetando su pecho, era muy doloroso, sus amigos ya no volverían, sus amigos se habían ido para siempre, ellos se habían ido, Min no encontraba consuelo pero en medio del llanto se acordó de Jung.- E-ellos tenían un bebé, ¿Él también iba en el auto?
-No, él estaba en casa con una niña y los oficiales lo han llevado al S.P.I por ahora, él está bien.
-¿S.P.I?- Min poco a poco se fue tranquilizando al pensar en el bebé.
-Servicio de protección infantil, ellos se encargan de casos como éste, sobre niños... huérfanos.- el oficial se sintió mal diciéndolo pero tenía que seguir con el procedimiento.
Min una vez más se puso a llorar, todo era muy injusto, absolutamente todo lo era.
Lujan ingresó a la estación tan rápido como pudo tras recibir la llamada de Min quién le dijo que sus amigos habían tenido un accidente, desde lejos visualizó a Min quién estaba secando sus lágrimas, fue allí cuando Lujan se dio cuenta que nada había sido un simple accidente, caminó hacia el más bajo con un pesar en el pecho.
-Min.- llamó y éste ni bien lo vio caminó hacia él para abrazarlo tratando de hallar en sus brazos consuelo.
-Ellos ya no están con nosotros, Lujan, se han ido para siempre.- el más alto escuchó lo que temía, él derramó una lágrima antes de rodear a Min con sus brazos.