Género Ranking
Instalar APP HOT
Corazón Prohibido
img img Corazón Prohibido img Capítulo 2 Tentaciones
2 Capítulo
Capítulo 8 Es mi adicción img
Capítulo 9 Mis acciones y debilidades img
Capítulo 10 Amante img
Capítulo 11 Mi bestia img
Capítulo 12 En las nubes img
Capítulo 13 A oscuras img
Capítulo 14 En mi habitación img
Capítulo 15 Celos img
Capítulo 16 Acto sensual img
Capítulo 17 Travesuras img
Capítulo 18 Mensajes img
Capítulo 19 Caricias img
Capítulo 20 Baby doll img
Capítulo 21 La amante y la futura prometida img
Capítulo 22 Provocadora img
Capítulo 23 Dominada img
Capítulo 24 Deseada img
Capítulo 25 No quiero que intervengas img
Capítulo 26 Regalo img
Capítulo 27 ¿Annia img
Capítulo 28 Nuestro nido de pasión img
Capítulo 29 Quiero que seas solo mía img
Capítulo 30 No te dejaré sola img
Capítulo 31 El desconocido img
Capítulo 32 Te protegeré img
Capítulo 33 Sola img
Capítulo 34 ¿Perdiste el tesoro img
Capítulo 35 Cafetería img
Capítulo 36 Un beso img
Capítulo 37 No soy tu amigo img
Capítulo 38 La amistad se ha quebrado img
Capítulo 39 Tristeza img
Capítulo 40 Te extrañé img
Capítulo 41 Mi protector img
Capítulo 42 ¡Mis padres! img
Capítulo 43 Miedos img
Capítulo 44 Venganza img
Capítulo 45 No eres la indicada img
Capítulo 46 La oficina img
Capítulo 47 Amor img
Capítulo 48 Castigo divino img
Capítulo 49 Una ducha img
Capítulo 50 Casa de campo img
Capítulo 51 Malestares img
Capítulo 52 Cásate conmigo img
Capítulo 53 Continúa la propuesta img
Capítulo 54 El odio crece img
Capítulo 55 Acepto img
img
  /  1
img

Capítulo 2 Tentaciones

Estoy segura de que debe ser un hombre de mantenimiento o ejecutivo de ventas, no importa.

-Al parecer tienes mucho humor y no hay problema, si no lo has probado, deberías de hacerlo -mi tono de voz y la relajación en mis músculos hacen que él no sospeche de lo que provoca en mí.

Considero que es raro porque durante meses no ha existido un hombre que me llame la atención.

-No es siempre y te lo puedo jurar -contestó tras darle un pequeño movimiento a sus labios-, espero no molestarte si le doy un pequeño sorbo a tu whisky-de dos pasos hacia delante llega hasta mí, su voz varonil hace que mi cuerpo se descontrole.

No sé quién es este hombre, pero una cosa diré es que no lo conozco y esa voz... Ah, espero que no haya tomado nada para entrar a conquistar a la primera necesitada que se le presenta ante él.

-Tanto te urge -dejo salir un suspiro tras escuchar su voz-, está bien, puedes tomarte mi bebida, yo puedo esperar la otra.

-No, yo no quiero que esperes, deseo que tomes de la misma copa en la que mis labios tocarán -y su insinuación me deja con la boca seca-, te puedo jurar que soy una persona sana, solo cúlpame de que me haya desviado del camino-susurra mientras pasea su boca por mi oreja-, también podemos culpar a mis ojos.

Me quedo boquiabierta, pasmada, alucinada. Sin dejar de provocarme, saca su lengua húmeda, la pasa por el lóbulo de mi oreja y, finalmente, me da un leve dulce mordisco...

No me muevo. ¡No puedo respirar! Al ver que mi respiración se agita, vuelve a sacar la lengua.

Deseo gritar...

No puedo más... No puedo más, ¡me he venido!

-¡Listo! -al escuchar al bar tender me alejo del desconocido.

-Muchas gracias -agarro el coctel, "piña colada", para luego extender la copa de whisky a él-. Puedes tomarla, no hay ningún problema, luego vendré por otra-él acepta la copa y de un solo trago se lo termina.

-No, espera -me detiene, capturando mi mano-, ¿puedes ser mi pareja esta noche?

¿Pareja?

-Eh.

-Te puedo esperar, no creo quién sea que te espere, se moleste a que tengas un acompañante -dice tras esbozar una sonrisa, dejando ver sus profundos hoyuelos en sus mejillas.

Waooo, es tan sexi.

Él me observa detenidamente, camina hacia mí. Soy consciente de lo atractivo que es el hombre. Sin decir ni una sola palabra, él se abalanzó a mis labios. Saboreo y disfruto aquellos tentadores labios, sonrío al escuchar como nuestros dientes chocan y la intensidad del beso incrementa.

Y como si el universo estuviese a nuestro favor, las luces de nuestro alrededor se apagaron para luego ser la bola de disco, ser la única que se encargará de dar la poca iluminación que necesitamos. La música se hace presente y en milisegundos todo se descontrola entre el desconocido y mi persona.

Estiro mi cuello, dejándome llevar del momento, sus labios recorren como un camino de besos, toma las riendas de la pasión.

Sus besos ardientes, sus caricias apasionadas me están volviendo completamente loca. Mi vestido es lo que estorba para que él prosiga con lo que quiero. Gimo, lo que le permite aprovechar la ocasión en meter su lengua y recorrerme la boca con experta habilidad.

Me hacía falta.

Mi lengua invade nuevos horizontes, uniendo una con la otra, rozando, provocando miles de sensaciones de placer.

Sus manos recorren mis muslos posesivamente y con desespero. Mi respiración se acelera, mi cuerpo se enciende y, cuando siento como esas manos se desplazan hacia la cara interna de mis piernas, cierro los ojos y jadeó como una loca.

Este juego es morboso, caliente y apasionado, puesto que estamos en un lugar del cual todos nos ven, pero no nos reconocen por el simple y sencillo hecho de que llevamos antifaces.

¡Para todos somos un par de pervertidos!

Por falta de respiración nos separamos, y aprovechando de que su cuerpo colosal no está sobre el mío, desvío la mirada de un lado hacia el otro, buscando desesperadamente a mi amiga, esa mujer a la que le dije que me esperara.

A los pocos minutos de recuperar el aire a mis pulmones vuelvo a llevar la mirada hacia él para tomarme el valor de decirle que debo irme y que fue un placer conocerlo, pero no... La lengua se me ha atorado, no tengo palabras para decirle que no podemos llegar al otro nivel, aunque quisiese.

La música sigue resonando dentro de nuestros oídos e impulsándonos a que nuestros cuerpos reacciones, "alejándonos de todos".

-Ella puede esperarme un poco más, no creo que se moleste -y mi lado ardiente sale relucir dejando a un lado la persona que en verdad me interesa, a pesar de que ella siempre me tendrá las veces que quiera-, voy a pedir otro trago, es que soy poca para estar compartiendo de la misma copa.

Me dirijo hacia la barra y en eso siento que él sigue cada movimiento que hago; se colocó detrás de mí al mismo tiempo, llevando su mano derecha hacia mi cadera con el objetivo de capturarme y atráeme más a su cuerpo

.

Esa acción me ha excitado, apuntando que estoy en una etapa en la que tengo muchas ganas y que la oportunidad que el destino me ha presentado no debería desaprovecharla. ¡Qué importa si aparento ser la chica fácil y urgida! Hoy tengo ganas y no pienso irme sin divertirme, quiero pepino y este hombre ha llenado todas mis expectativas.

-Ya no importa si mi juicio se ha ido al precipicio, pero te voy a decir que desde que te vi me has hipnotizado, no es que te pida matrimonio, quiero ser sincero y me atraes, todo fluirá siempre y cuando tú lo desees, no soy un abusador, violador, maltratador, na-ah, eso no está en mi hoja de vida, menos en mi diccionario -murmuró cerca de mi oreja, dejándome helada y paralizada.

Cierro mis ojos, por unos segundos me dejo llevar, ya que mis intenciones no es hacerme la difícil, no cuando él me ha atraído.

-Eres un poco gracioso, tanto como tu orgullo y el mío se han perdido, porque no llevamos ni diez minutos y ya no estamos besando, eh, y sin contar que quieres llegar a ese nivel... No es que sea monja, menos que quiera serlo, solo que la vida me ha enseñado, que es mala idea entrar a caminos desconocidos.

-Acompáñame, no te preocupes, te juro que...

-Shhh -doy media vuelta y lo hago callar llevando mis labios directo a los suyos-, vamos antes de que me arrepienta.

Él asintió tras agarrarme de la mano y jalarme directo a la pista de baile.

¿Qué? Pensé que me llevaría al tocador, a una oficina o a una habitación.

-Podemos bailar y dejar que nuestros cuerpos fluyan, dejándose llevar del ambiente...

No sé si quejarme o esperar que la expectativa se vaya al diablo dándole un golpe bajo directo a la realidad.

Dejo que la bachata de Romeo Santos hiciera la magia de que la noche termine como debería. ¡Teniendo mi pepino!

-Ja, ja, ja, nuevamente me sorprendes, buena elección -sonrío, como toda una adolescente, no sé si todo lo que estoy sintiendo es efecto al alcohol o porque me gusta.

-Me encanta, tienes el toque que no cualquiera puede tener -susurró tan cerca que provocó que mis caderas se aflojaran más-, ¿quieres tomar otra cosa? Bueno, también podemos seguir tomando...

-Si sigo tomando te juro que preferiré el alcohol, que seguir bailando contigo -el sonido ensordecedor es el de nuestras respiraciones agitadas. Permanecemos así por unos minutos. Me estremezco al sentir que me recoge el cabello suelto y lo deja caer sobre mi rostro.

La sensación es maravillosa.

-¿Podemos ir a otro sitio? -la presión aumenta y me deleito en los deliciosos movimientos de sus manos al mismo tiempo que siento como su aliento fresco se aproxima a mi oído. Me estremezco al sentir como se acerca su rostro al mío. Ay, sé que me está provocando y eso me gusta.

-Acepto...

Anterior
            
Siguiente
            
Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022