Género Ranking
Instalar APP HOT
La oscuridad de tu mirada
img img La oscuridad de tu mirada img Capítulo 5 Turbelencia
5 Capítulo
Capítulo 6 Dentro de lo oscuro hay algo bueno img
Capítulo 7 En la oscuridad img
Capítulo 8 ¿Casualidad o no img
Capítulo 9 Curiosidad img
Capítulo 10 Conociéndola img
Capítulo 11 Nuevos enemigos img
Capítulo 12 Reunion img
Capítulo 13 Sombras Escondidas img
Capítulo 14 En la oscuridad img
Capítulo 15 Peligro img
Capítulo 16 Mi salvador img
Capítulo 17 Confusión img
Capítulo 18 ¿Crees en el amor img
Capítulo 19 Mi dolor de cabeza img
Capítulo 20 Aceptación img
Capítulo 21 Tu peligroso lobo feroz img
Capítulo 22 Nuestra img
Capítulo 23 Climax img
Capítulo 24 ¿Protectores img
Capítulo 25 Un día largo img
Capítulo 26 Amanecer sin ti img
Capítulo 27 Contigo img
Capítulo 28 Peligro eminente img
Capítulo 29 En la oscuridad img
Capítulo 30 Furias Malditas img
Capítulo 31 Los cachorros img
Capítulo 32 Vidas en historias img
Capítulo 33 Sorpresa img
Capítulo 34 Pacto de Sangre img
Capítulo 35 Secuestro img
Capítulo 36 Malas Noticias img
Capítulo 37 Dyne y Roach img
Capítulo 38 Confusión 2 img
Capítulo 39 Mi luna es humana,¿O no img
img
  /  1
img

Capítulo 5 Turbelencia

P.o.v Celin

Ya son las once de la noche. Llevamos varias horas de viaje donde realmente no se ha calmado para nada mi nerviosismo, mi corazón va a cien mientras atravesamos un amplio bosque que me da muy mala espina.

No consigo tranquilizarme hasta que el carro para frente a una fortaleza que podría ser la cárcel, aunque en la puerta no hay nadie, y eso me parece raro, ¿una cárcel no debería tener más seguridad?

El auto se detiene y a los pocos segundos se abre la puerta; dos tipos altos y musculosos salen de ella. Uno rubio y otro moreno. "Wow, llevan tatuajes fascinantes de animales". Uno de un águila y el otro de un lobo.

-Bájese, señorita, ya hemos llegado. -me dijo mi "amable" conductor, ese que me había servido de mucho durante el viaje, sobre todo por sus charlas informativas y muy positivas (nótese el sarcasmo de nuevo en mis palabras).

Bajo del auto, voy directa al maletero.

–No se preocupe que se lo llevo directamente a su dormitorio, usted debe acompañar a esos dos hombres –dice el chófer.

"Oh, Dios, ¿cómo se supone que sobreviva si cada vez que pienso que todo va bien ocurre algo?, y yo aquí, muy valiente y segura, si señor... me van a comer viva en este lugar".

Y así, con la convicción de los cobardes, esa que dice que de ellos no se ha escrito nada, camino hacia los guardias. Que me miran de abajo hacia arriba.

–Si quieren me miran de arriba abajo también, no vaya a ser que se les pierda un lugar –les digo y recibo otra mirada de los dos, para luego acabar mirándose entre ellos. Yo dejo de prestarles atención y me maldigo por mi enorme bocaza, pero ¿qué le vamos a hacer? no me gusta que me miren como si fuera comida.

–Pase, la están esperando –me dice una voz que provoca un escalofrío en mí. Y de momento aparece un tercer hombre detrás de la puerta. Es un señor mayor, pero se ve que está en muy buenas condiciones– Sígueme – diciendo esto echa a andar, conmigo siguiéndole el paso.

Y mientras segó al señor, aprovecho y voy estudiando mi entorno.

"¿De dónde carajo salió este lugar, parece que sus guardias salieron todos de una revista de Calvin Klein?"

Me llevan en un recorrido por las instalaciones, que para ser medianoche hay demasiada gente en el patio, ¿están seguros de que esto es una cárcel?

Hay muchas personas, la mayoría están heridas, incluso hay niños y mujeres, un sitio de lo más extraño.

Llegamos a una habitación que parecía una sala de juntas, el señor que me ha guiado hasta ahora me señala una mesa, donde me pide que tome asiento.

Unos minutos de espera después llega una mujer muy hermosa, esta se sienta a mi lado y me entrega un documento.

–Por favor lea –me dice con calma mientras se reclinaba cómodamente en su silla.

Al leer el documento, siento que algo no está bien.

–Creo haber leído mal, ¿verdad?, ¿esto es un acuerdo de confidencialidad? No entiendo para qué necesito eso cuando solo vine aquí a hacer de doctora. –Después de que hablo, los miro y no lucen para nada contentos.

–Sí, leíste bien, esto es para que no hables de lo que puedas ver u oír entre estas paredes. Si piensas trabajar aquí, deberás firmar –me dice fríamente.

"¡Dios sabrá lo que tendrán aquí para que necesite un contrato de estos!"

Algo definitivamente está mal en este lugar.

–¿Qué es lo que quieren proteger para hacerme firmar esto?

–Solo firme y le digo que el precio es alto, si algún día dice algo.

–Entonces... ¿me está amenazando cuando aún no he visto nada? -la miro mientras entrecierro los ojos–. ¿Con qué pagaría si lo llego a incumplir?, aunque no creo que lo haga -"Aquí no es que haya nada tan especial, solo unos cuantos guardias tios buenos y ya"

–Su vida, y no es una amenaza, sino una promesa. Por otro lado si no firma, la mataremos igual, ya sabe bastante de este lugar y eso tampoco es una amenaza.

–En realidad no me está dando a escoger. ¿Qué pasa si firmo y me voy?

–Escúcheme bien, deje las preguntas estúpidas ya, la cosa es así; si firma se queda y si mantiene un buen comportamiento, se puede ir, ahora si decide no firmar.... bueno, solo tiene que saber que ya estamos cavando su tumba.

Después de haberme mantenido lo más serena posible y haber tratado de negociar mi libertad y fallado, firmo sin necesidad de escuchar más nada. Mi vida está en riesgo, y seguro que no voy a seguir arriesgándola.

Ahora sí que mataría al hijo de puta de mi profesor, gracias a él, me había metido en una buena. El sí que no sabe de qué estaba hablando, ¿que este era el mejor lugar?, ja.... Mejor lugar, mi culo.

–Bueno, ahora que ya nos entendemos y ha firmado, le explicaré debidamente en qué está metida, después de todo va a estar un buen tiempo aquí.

La mujer cambia su manera de tratarme, de peligrosa y amenazante a amable y cortés, y me hace seguirla.

Salimos directo al patio, con cada paso que doy me paree ser observada por todos. Las personas que se concentran en el lugar son muchas, pero ninguna parece presidiario.

–Señorita Celin...

–Dígame solo Celin, por favor -logro decir en medio de toda la confusión y el miedo que persiste todavía en mi cabeza.

–Bueno, Celin – dice, y empieza a contarme el objetivo del local– Como puedes ver, esto no es en realidad una cárcel, este lugar es una de las pocas instituciones secretas de la Sociedad de Cambiantes que quedan en el mundo. –Sin darme tiempo a digerir la bomba que acababa de soltar continúa explicando– Esta en especial es un centro médico, aquí se curan las heridas y se le da asilo a cualquier cambiante necesitado. Para poder escondernos del mundo la llamamos Cárcel los Arcángeles y para el mundo exterior funciona como una. Es parte de la razón también por la que debemos establecer un acuerdo de confidencialidad con cualquier ser humano que cruce nuestras puertas.

"Atónita" es definitivamente la mejor palabra que me describe en estos instantes.

–Obviando el resto, porque realmente no lo logro procesarlo, ¿usted acaba de decir Cambiantes?... usted está bromeando, ¿no? Es que eso no puede existir, estamos en el mundo real y aquí eso no existe... ah, ¡ya sé!, ¿esto es una cámara oculta?, jajá.... Muy gracioso –digo mientras lucho por poner en orden mi confundida mente.

–Jajajajaj jajajaj. –Después de una gran carcajada que duró más de treinta segundos, y a pesar de mi mirada desconcertada, continúa un poco falta de aire y en medio de ocasionales risas–Hace tiempo que no me reía así, con eso de que no existimos, ¿eh?... qué chiste tan bueno, y tu cara, ¡Dios!... No, no es una broma. Sí existimos, lo que pasa es que para nuestra propia protección lo convertimos en una leyenda. Vaya, puedo ver que todavía no me crees, así que te lo enseñaré, mira hacia allá.

Le hace una seña a un muchacho que lleva un inmenso tatuaje de un águila.

El chico no parece muy viejo, más bien ronda los veinte y pico largos, casi treinta. Me fijo en que tiene una pequeña herida en el tobillo, que a pesar de ser superficial sangra bastante.

Tengo ganas de ir a revisarlo y ponerle un vendaje, pero me quedo quieta donde estoy en lugar de ir y hacer lo que mi instinto me pide.

Voy a esperar, tengo curiosidad por ver lo que me quieren mostrar.

Todavía no estoy segura de que esto no sea una broma pesada, pero les voy a dar la oportunidad de demostrarme lo contrario, aunque en verdad no me creo nada de esto.

Anterior
                         
Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022