Loba Hechizera
img img Loba Hechizera img Capítulo 4 Capitulo 4
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Capítulo 17 Capitulo 17 img
Capítulo 18 Capitulo 18 img
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Capítulo 20 Capitulo 20 img
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Capítulo 33 Capitulo 33 img
Capítulo 34 Capitulo 34 img
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Capítulo 4 Capitulo 4

Shadai salía de aquel hospedaje dispuesta a seguir con su viaje, cubrió su abundante cabellera roja con la capucha de su campera.

Flashback

Era de madrugada cuando Shadai se encontraba durmiendo y comenzó a tener una nueva revelación, una nueva visión donde la diosa seguiría guiandola.

Un aire tibio acaricio su delicado rostro, cuando una majestuosa presencia se percibía, el aura de poder máximo era palpable en aquella habitación.

-¡Shadai!- susurro la voz majestuosa de la diosa Luna -¡Shadai, abre tus ojos!- la diosa volvió a dar un soplo sobre el rostro de la pelirroja.

Shadai al sentir aquel toque, abrió lentamente los ojos y los volvió a cerrar con fuerza ante el resplandor que irradiaba aquella mujer.

-¡Diosa!- susurro, mientras elevaba su rostro, acostumbrando su vista a tal brillo. Cuando la pudo ver, ella quedó maravillada ante aquellos ojos color lilas con un toque de azul, era increíblemente sobrenatural.

-Debes seguir el camino, si sigues en este lugar. Te encontraran y te encerraran donde jamás podrás salir - confesó la diosa - ¡No quieren que llegues a tu compañero, porque juntos serán los liberadores!- la loba, se puso de pie dispuesta a seguir cada una de las instrucciones de la diosa, no sabía que era aquello que le mencionaba sobre liberar, ella solo sentía el impulso de obedecer y también guiada por el deseo de encontrar a su anhelante compañero.

-¿Dónde debo ir diosa? ¿En qué dirección?- pregunto acelerada, mientras se colocaba una campera.

-¡Nos dirigimos al sur, busca el bosque y sube al cerro más alto!- Shadai la miro, sin entender el porque de aquellas instrucciones. -¡Ve que el tiempo se agota!- y la diosa desapareció en un instante.

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N̳a̳r̳r̳a̳ ̳S̳h̳a̳d̳a̳i̳:̳

Me encuentro en la frontera, en el límite dónde terminan las tierras que gobierna mi familia y comienzan las tierras donde viven todos aquellos que por alguna razón han sido desterrados de sus manadas o ellos mismos decidieron desprenderse de ellas. Se que en este pequeño pueblo que ellos han formado no estoy segura, debía moverme sigilosamente, un paso en falso y puedo ser atacada o devuelta a casa.

Camino entre el gentío, sin elevar el rostro, mi cabello aún oculto debajo de la capucha, el que deje ver mi cabello será llamar demasiado la atención. Me dirijo a la zona boscosa del lugar, casi llegando al límite y así seguir en dirección hasta el siguiente pueblo, dónde debo subir al cerro más alto.

Estoy a un paso de cruzar el territorio, cuando alguien se cruza ante mi, cierro mis ojos con fuerza, conteniendo el aire.

-¿Señorita quiere comprar una artesanía?- escucho la voz de un niño, con algo de temor abro mis ojos, encontrándome a un niño de ojos cafés y su piel blanca como la nieve.

-¿Qué vendes?- me muestra todas las artesanías y veo una cadena con un dije en forma de luna rosa, saco el dinero y se lo extiendo. Cuando coloco la cadena sobre mi cuello y dejo caer mis brazos a los costados de mi cuerpo, siento la pequeña mano del niño sobre la mía. Lo miro y ahora sus ojos son del color oro.

-¡Shadai vete de aquí ahora!- noto autoridad en sus palabras y por más que causó algo de temor, corro sin parar de aquel lugar. Eso fue una advertencia de la misma diosa.

Siento que he corrido por días, entre los árboles pomposos del bosque, dejo guiarme por mi instinto. Me detengo frente a un lago, me quito la campera y toda mi ropa. Para luego lanzarme al agua, disfrutando del agua tibia, el sol está en lo alto y puedo sentir los rayos del solo traspasar mi piel.

Me salgo del agua y me recuesto sobre el verde césped, secando mi cuerpo con el aire y el sol. Abro mis ojos para mirar el cielo, está misma noche debo estar en aquel cerro y siento mi sangre correr por mis venas eufóricamente. ¡Hoy lo veré!

            
            

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