Capítulo 4 III

*Comienzos

(Narrador Omnisciente)

Quince años después

España 🇪🇸

Ya habían pasado quince años desde que la princesa Kenia había desaparecido, pero el reino aún no perdía la esperanza de ver a su princesa, sus padres aún estaban muy tristes, pero tenían que sacar fuerzas por su hijo y por el reino, hoy la reina Alondra estaba más triste que nunca, Margarita subió a llevarle el té que siempre se tomaba en las mañanas.

-Buenos días, majestad -le dijo una sonriente Margarita.

-Buenos días Margarita.

-Le traigo su té.

-Déjalo ahí por favor, muchas gracias.

-De nada majestad, es con mucho gusto -se fue haciendo una reverencia, Alondra se levantó a tomarse el té, cuando entro Alessandro.

-Buenos días amor, veo que ya te levantaste, ¿cómo amaneciste? -le preguntó dándole un beso en la frente.

-Buenos días Alessandro, es que Margarita me trajo mi té, por eso me levanté y además hoy amanecí más triste que nunca -dijo con la voz entre cortada.

-Lo sé, yo también amanecí así, ya son quince años sin Kenia y ni rastro de ella -ambos se abrazaron, tocaron la puerta.

-Adelante -dijo Alessandro, entro Alexander, su hijo mayor, él se había puesto bastante guapo, tenía los cabellos rubios y los ojos azules, además tenía su toque de sexi y malo, pero era bastante serio, todas las chicas del reino querían ser su esposa, pero él todavía no quería tener novia mucho menos una esposa.

-Buenos días queridos padres -dijo, dándole un beso a cada uno.

-Buenos días mi amor -dijo Alondra, dándole un abrazo -pero hijo te echaste toda la loción -agregó divertida.

-Solo fue un poco, es el primer día de clases, tengo que dar una buena impresión, seré el rey.

-Así es, mi muchacho es el futuro rey de España -le dijo Alessandro dándole un leve golpe en el hombro.

-Me gustaría que Kenia estuviera aquí -dijo Alondra, su esposo e hijo la miraron, tenía una cara triste.

-Ya mi hermana aparecerá, hay que tener fe -añadió Alexander, los tres empezaron a conversar.

-Majestades -dijo entrando Margarita a la habitación e hizo una reverencia.

-Margarita -dijeron los tres al mismo tiempo, ella se sonrojó.

-Príncipe, su primo José Miguel acaba de llamar dijo que no le da tiempo de pasar por usted.

-Gracias Margarita, siendo así le diré a Carlos que me lleve -les dio un beso a sus padres y se fue.

-El desayuno está listo, majestades -agregó Margarita.

-Gracias Margarita, en un rato bajamos -hizo una reverencia y salió de la habitación.

-¿Crees, qué Kenia aparezca algún día? -pregunto Alondra, él la miró y sonrió un poco.

-Así será mi amor, solo hay que tener paciencia y nunca perder la fe -le dijo para finalmente tomarla de la mano e ir a desayunar, hoy tendría un día bastante agitado, pues se iban a reunir con el presidente de España.

...

Colombia 🇨🇴

Marta estaba preparando el desayuno para sus tres hijas, Ximena comenzaba cuarto semestre de arquitectura, Camila iniciaba la universidad en la carrera de medicina y Adele estaba en décimo grado.

-Hijas el desayuno está listo -dijo desde el comedor, la primera en aparecer fue Ximena.

-Gracias mamá -dijo, sentándose a desayunar.

-Hija ¿llevarás a tus hermanas a clase? -le preguntó Marta.

-¿Hermanas?, hasta donde sé solo tengo una, la otra es una intrusa que en cualquier momento te llevará a la cárcel.

-Ximena no digas eso, Adele ha sido muy buena contigo.

-No me importa, para mí no es mi hermana y punto, ahora déjame desayunar.

Al rato bajo Camila, Ximena tenía una cara de pocos amigos.

-Buenos días mamá, y tú ¿amaneciste de mal genio? -preguntó Camila.

-Buenos días hija -se escuchó a Marta desde la cocina.

-¿Qué te pasa? -volvió a preguntarle a su hermana.

-Mamá, que es feliz sacándome el mal genio -contestó Ximena sin importancia.

-¿Qué pasó ahora?, aunque en realidad ustedes se la pasan peleando -exclamó Camila.

-Es esa niña, mamá quiere que la traté como una hermana, cuando ni siquiera lo es, es una intrusa que podrá llevar a mamá a la cárcel.

-No digas eso, mamá nos contó aquella historia para que la ayudemos, no para que la tomáramos contra Adele, porque sabes que no tiene la culpa además ella es buena persona, yo sí la quiero mucho, para mí sí es mi hermana.

-Pero no lo es, sí a ella no la quisieron sus padres, menos la voy a querer yo, no es mi...

-Buenos días -dijo una sonriente Adele, ella se había convertido en una hermosa chica, tiene sus ojos azul cielo y un cabello tan rubio como el sol, se dirigió y se sentó al lado de Camila.

-Buenos días hermanita -le dijo Camila, Ximena no le contestó, Adele estaba acostumbrada al rechazo de Ximena.

-¿Nos llevarás? -preguntó Camila.

-A ti sí -le dijo Ximena mirándola fijamente, luego se levantó -gracias por el desayuno mamá -y se fue a terminar de arreglarse, Camila ahí mismo miro a Adele.

-Por mí no te preocupes, le puedo decir a Camilo que pase por mí.

-No sé lo que la pasa a Ximena.

-Relájate, no hay problema, mejor terminemos de desayunar -dijo Adele, en el fondo sí se sentía triste quería tener una buena relación con sus hermanas, pero Ximena no ponía de su parte, al rato bajo ella, ya con todo listo.

-¿Nos vamos? -le preguntó a Camila.

-No es necesario, Camilo el amigo de Adele, nos llevará -contestó Camila sin prestar importancia.

-Cómo quieras, mamá adiós -Marta salió de la cocina.

-Adiós hija, Dios te bendiga -le dio un beso, Ximena se dirigió a la puerta -¿no llevarás a tus hermanas?

-No, nos vemos en la noche -dijo para finalmente salir.

-Entonces ustedes ¿qué? -preguntó Marta.

-Camilo nos llevará, subiré para terminar de arreglarme -dijo Camila.

-Yo iré a llamarlo, muchas gracias por el desayuno mamá -Adele le dio un beso y subió a su habitación.

-Es una gran niña, lástima que Ximena no opine lo mismo ni la quiera -dijo Marta.

(Narra Adele)

Me encontraba triste quería que todo con mi hermana fuera mejor, ya que mi relación con Ximena es pésima, siempre peleamos o me hace el feo, como ahora que no me quiso llevar, así que me dispuse a escribirle a Camilo, mi mejor amigo de toda la vida, tomé mí celular y busqué su contacto.

Conversación WhatsApp

Yo: Hola Cami, ¿puedes pasar por mí?

Recibí una respuesta inmediata.

Cami ❤: Claro que sí, en diez minutos paso por ti.

Yo: Y por Camila 🙈😂

Cami ❤: Sabes mejor ya voy por ustedes, para no hacer esperar a Camila. 😂❤

Yo: Claro porque se trata de Camila.

Cami ❤: Obvio, ya tu sabes, ya pasaré por ustedes. 😚

Yo: Okay. 😚❤

Bloqueé mi celular y tomé mi maletín, salí de mi habitación en busca de mi hermana, ella estaba en la sala con mi mamá.

-Que Camilo ya pasa por nosotras -le dije a mi hermana.

-Dale, pero igual yo desde el instituto de ustedes, puedo tomar un bus que me lleve a la universidad -dijo Camila.

-Dile a Camilo, porque créeme por él no habría problema -le dije divertida -Camila, ¿por qué no te fuiste con Ximena?, finalmente ella dijo que sí te llevaba.

-Porque ella es hermana de las dos no solo mía, además no me gusta su actitud -dijo sin importancia, estaba a punto de contestarle, pero el sonido del auto de Camilo me lo impidió, ambas nos despedimos de mi mamá y salimos, de un hermoso Audi rojo se bajó Camilo, tenía unas gafas de sol, su uniforme un poco desorganizado, además tenía su cabello despeinado, parecía un chico malo, sé que estaba así porque el amor de toda su vida ha sido mi querida hermana.

-Buenos días chicas -nos dio un beso en la mejilla a cada una.

-Buenos días Camilo -dijo mi hermana y se acercó a la puerta trasera.

-Buenos días cariño, ven hermanita hazte adelante -le guiñé un ojo a Camilo, y me senté en la parte de atrás del auto.

-Okay -dijo mi hermana sin importancia, Camilo se subió y arrancó, el viaje fue de mucho silencio, pero sé que mi amigo va muy feliz, después de todo tiene a su chica a unos pocos centímetros, llegamos al instituto.

-Muchas gracias Camilo, de aquí yo tomo un bus que me llevé a la universidad, hermanita nos vemos en la tarde -se despidió y se fue, Camilo y yo nos miramos, yo empecé a reírme.

-¿Qué te causa tanta gracia? -me preguntó Camilo.

-Pues mírate, estás como «un chico malo», aunque sé que lo hiciste para impresionar a mi hermana.

-Pero ya viste que ni una mirada, además me dice Camilo, que romántico no.

-Demasiado romántico cuñadito -los dos empezamos a reírnos y entramos al instituto -acompáñame al locker.

-Vamos, aunque tú no me das órdenes -exclamó Camilo, yo me reí.

-Podrás conquistar a mi hermana -Camilo empezó a reír.

-Eso es tan posible como que tú te le confieses a Santana.

Me quedé callada, pues tenía razón, no sería capaz de hacerlo.

-Hablando del rey de Roma y él se asoma.

Miré a la entrada y efectivamente, estaba entrando junto a su hermana y a su mejor amigo, pero lo extraño es que venían hacía nuestra dirección, así que me volteé rápidamente, cuando sentí su presencia, me puse súper nerviosa.

-Camilo, hoy tenemos entrenamiento después de clases, por favor no faltes -le dijo fríamente a mi mejor amigo.

-Dale Felipe, ahí estaré -asintió y se fue, no me atrevía a mirar a mi mejor amigo, pues estaba bastante nerviosa y sonrojada.

-Hola Camilo, Adele, ¿cómo están? -volteé a mirar y era Salomé, la hermana de Felipe.

-Hola Salomé -la saludé de beso en la mejilla, ella me caía muy bien.

-Hola -dijo Camilo, ella se disponía a hablar, pero llegó una personita que me caía «muy bien».

-Hola amiguis, ¿qué haces con la peste?

Sabía muy bien que se refería a nosotros, así que Camilo y yo nos fuimos, no queríamos incomodar a «la princesita», como le decíamos, a lo lejos escuché a Salomé decir.

-Cristina, respeta.

Llegamos al final del pasillo.

-¿Qué clase tienes? -le pregunté a Camilo.

-Tengo Biología y tú?

-Matemáticas, así que nos vemos en receso.

-Dale, sino estoy en el salón, estoy en la cafetería -me dijo finalmente.

-Vale -nos dimos un abrazo y Camilo se fue, al voltear para tomar mi camino al salón de Matemáticas, me choqué con alguien, nada más y nada menos que con Felipe.

-Lo siento -fue lo único que le dije y salí corriendo, estaba bastante apenada, nerviosa y sonrojada, ¿por qué mi vida es así?

            
            

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