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*Fútbol
(Narra Adele)
Colombia 🇨🇴
Estaba bastante nerviosa por lo que había pasado con Felipe en el pasillo, entré al salón de clase bastante agitada, Cristina lo notó así que empezó a hacer comentarios.
-Oye nerd, ¿vienes a clase de Matemáticas? o ¿a un maratón de carreras?
Todos en el salón empezaron a reír, yo solo los ignoré y tomé mi lugar.
-Buenos días alumnos -dijo el profesor.
-Buenos días -contestamos todos, llamó a lista, al terminar se levantó y dio un paso adelante.
-Es increíble que en un examen solo una alumna haya sacado diez -se escuchaba bastante enojado.
-Es porque usted no explica bien -dijo Cristina.
-¿Perdón?, está usted cuestionando mi trabajo señorita Castaño -ahora el profesor estaba mucho más enojado -sí usted dejará de jugar a las porristas o detrás de su novio el señor Santana, sacaría mejores notas.
Todos empezaron a murmurar.
-Silencio jóvenes, señorita Méndez, felicitaciones, como siempre la mejor de mi clase -me dijo el profesor.
-Muchas gracias -contesté en susurro, en esos momentos quería que la tierra me tragara.
-Aprendan de su compañera, que siempre saca buenas notas.
-Pues sí no tiene nada más que hacer, solo los libros le prestan atención -dijo Cristina, ahora los murmuros del salón eran por mí.
-Silencio jóvenes, pues sabe que señorita Castaño gracias a su comentario, todos tienen veinte ejercicios de más para hacer y habrá examen la próxima clase, claro que usted señorita Méndez queda exonerada.
Todos miraron a Cristina, querían matarla, el profesor se vengó por mí, ahora me cae el doble de bien, lo que quedaba de clase él nos explico un tema nuevo, pero llegó un momento en el que me desvíe del tema por ponerme a pensar en el momento que me choqué con Felipe, vi sus hermosos ojos azules, estaba enamorada de él desde primero de secundaria, pero él es alguien prohibido, porque es el novio de Cristina, «mi amiga» además es el típico chico guapo, del que todas están enamo...
Tocaron la campana que indicaba que la clase de Matemáticas se había acabado, todos salimos.
(Narra Felipe)
En la clase de Biología me había ido muy mal, había perdido un experimento, y lo peor es que he estado perdiendo todos los exámenes, solo espero no perder la materia sino adiós auto nuevo, ahora estaba en la cafetería con mi mejor amigo.
-¿Qué te pasa Felipe?
-Nada Jero, está todo bien -contesté sin importancia.
-Es por Biología, ¿cierto?
-No puedo perder esa materia, mi papá no me daría el auto nuevo que tanto he querido.
-Puedes decirle a alguien que te ayude -me propuso Jerónimo.
-¿A quién?
En ese momento paso Camilo, llevaba dos bandejas de comida.
-Puede ser a Camilo, él es muy bueno en Biología, o le puedes pedir a ayuda a Adele -al escuchar ese nombre me acordé de lo que paso esta mañana, cuando se chocó conmigo y su reacción de como salió corriendo -¡hey brother!, estoy aquí.
-¿Qué me decías?
-Que le puedes pedir ayuda a Adele, ella es muy buena en todas las materias, además así me puedes ayudar a mí -cuando dijo lo último se sonrojó.
-¿Ayudarte?, ¿en qué?, pues no te va tan mal en esa materia.
-No hablo de eso, hablo pues en saber cosas sobre ella, pues si me entiendes.
La verdad no entendía nada, parecía que me estuviera hablando en otro idioma.
-La verdad no sé, ¿de qué me hablas?
-Desde hace años me gusta Adele -al decir eso se puso demasiado nervioso y se sonrojó, yo no lo podía creer, a mi mejor amigo le gustaba la chica nerd -dime algo.
-¿Qué quieres qué te diga? -la verdad estaba en shock, no sabía que decirle.
-Pues no sé, dime que es una locura, no sé lo que sea -estaba a punto de decirle algo cuando aparecieron, mi novia y mi hermana.
-Hola chicas -dije abrazando a Cristina.
-Hola mi amor -me dijo dándome un beso,
-Hermanito, Jero -dijo Salomé
-Estás hermosa -le dije a Cristina, ella es mi novia de hace años.
-Tú eres hermoso -me dijo ella.
-Oigan ustedes dos, dejen su romance para después -dijo Jerónimo.
-Apoyo a Jero, por favor dejen de comer pan delante de los pobres -agregó mi hermana.
-Bueno, bueno -dije sentándome.
-Ustedes dos deberían conseguir pareja, o sean ustedes pareja -les dijo Cristina, los volteé a mirar, ambos se miraron y empezaron a reír.
-¿Perdón? -dijeron los dos al mismo tiempo, yo me puse serio, no podía imaginar a mi mejor amigo con mi hermana, aunque hace algunos minutos él me dijo que le gustaba Adele y eso me disgustaba aún más, no sabía ¿por qué?
-Cristina, yo no sería pareja de Salomé, no es que sea fea, pues ella es hermosa, solamente es que mi corazón pertenece a otra persona -Cristina se quedó asimilando lo que acaba de decir Jerónimo, Salomé sonrió y pues yo seguía con la misma expresión.
-¿De quién? -preguntó Cristina.
-De la niña más hermosa del instituto, es tan perfecta, tan inteligente, tan amable -los tres nos quedamos mirándolo.
-¿De quién? -volvió a preguntar Cristina.
-De Adele -dijimos Jerónimo, Salomé y yo al mismo tiempo, Cristina se quedó pasmada.
-No lo puedo creer Jerónimo, ¿cómo te va a gustar esa niña nerd?, es demasiado rara, fuera de eso nos hace poner trabajo de más -ni Jerónimo ni yo entendimos lo último que dijo Cristina.
-¿A qué te refieres? -preguntó Jerónimo.
-Por culpa de Adele, nos pusieron veinte ejercicios de Matemáticas de más y además hay examen la próxima clase.
-Eso no es cierto, no fue por su culpa, fue por la tu culpa ya que te burlaste de ella.
Salomé estaba bastante molesta siempre que Cristina decía algo de Adele, mi hermana se disgustaba pues a ella le agrada mucho Adele, así que se levantó y se fue, Jerónimo se fue detrás de ella, sentí una mirada encima de mío, me volteé y me encontré con los ojos azules de Adele, pero rápidamente me desvío la mirada, me quedé hablando con Cristina, solo nosotros dos y pues hace mucho tiempo no teníamos un momento a solas.
(Narra Adele)
Llegué a la cafetería, estaba buscando a mi mejor amigo, pero vi que, en la mesa de Felipe y su grupito, estaban discutiendo, porque Salomé se levantó molesta, Jerónimo salió detrás de ella, finalmente me encontré con la mirada de Felipe, sus ojos azules me estaban viendo, desvíe mi mirada, nuevamente busqué a Camilo, así que al encontrarlo corrí donde él.
-Vaya, al fin llegas, pensé que te había pasado algo, estaba a punto de ir a la mesa de Santana a preguntar por ti -lo único que hice fue reírme.
-Yo también estoy muy feliz de verte amiguito -me senté a su lado -ahora que lo mencionas, ¿qué habrá pasado?, Salomé salió muy molesta -él me miro divertido.
-Pregúntale a tu amor -me dijo señalando a Felipe.
-Cállate, te puede escuchar.
-Adele Méndez, tu gusto por Santana es algo que todo el mundo sabe, eso no tiene nada de secreto -empezó a reírse.
-Como tu gusto por mi hermana, eso es algo que todo el mundo también sabe -se puso serio y ahora empecé a reírme.
-Sabes, estaba pensado que mi amor por tu hermana es un amor demasiado imposible, hoy me di cuenta que le soy muy indiferente, yo quisiera algo más, pero ella es muy...,
Deje de escucharlo, porque me puse a pensar en los ojos azules de Felipe, además hoy me lo había encontrado por todo lado, pero él solo tienes ojos para el fútbol y para su egocéntrica novia, desvíe mi mirada a su mesa, ahí estaba él besándose con Cristina, cuando volví la mirada a mi amigo, tenía cara de enojado.
-¿Qué pasa? -le pregunté.
-Estoy seguro que no escuchaste nada de lo que te dije.
-¡Ay Camilo! como si no dijeras eso todos los días, en los últimos tres meses has dicho lo mismo, que quieres olvidar a mi hermana.
Camilo puso una cara triste para después reírse.
-Es algo real, me quiero olvidar de Camila, Adele ¿qué pasó con Ximena?, ¿por qué Camila se vino con nosotros?
-Lo mismo de siempre que me trata con indiferencia, parece que no fuera su hermana -contesté triste.
-¿Qué dice tu mamá al respecto?
-Pues mi mamá vive triste, dime ¿a qué mamá le gusta qué sus hijas se traten mal?
-¿Será qué Ximena no es hija de Marta?, eso podría ser una posibilidad-comencé a reírme.
-Como crees mi mamá, Camila y Ximena, son la misma persona, esas tres son como gotas de agua, ahí la que no encaja soy yo, mi mamá dice que es porque me parezco más a mi papá.
-Pues sí tienes razón, tienen mucho parecido, pero entonces, ¿por qué te trata con indiferencia?
-No lo sé, pero me gustaría llevarme mejor con ella, es mi hermana.
-Pero sí ella no pone de su parte, sé que tu tratas de hablar con ella, pero Ximena es la indiferente.
-Es muy cierto, yo quiero que todo con ella sea diferente.
La campana del receso sonó ya se había acabado la hora del receso, Camilo se fue a clase, yo me fui a una zona a leer, tenía una hora libre porque el profesor de Química estaba incapacitado.
-Hola Adele -alcé la vista y me encontré con Salomé.
-Hola Salomé.
-¿Puedo acompañarte?
-Claro.
Salomé se sentó a mi lado y empezamos a conversar.
-Adele, ¿a ti te gusta mi hermano, cierto?
Me quedé atónita, no pensé que me fuera a salir con esa pregunta, me quede sin habla, hasta siento que deje de respirar.
-¿Adele? -Salomé me paso la mano por el frente, para que reaccionará.
-¿Qué dijiste? -lo dije tartamudeando, ella empezó a reírse.
-Ese tartamudeo tuyo, estás temblando y hasta sudando, te digo no necesitas responderme, ya me di cuenta, que es cierto.
La miré fijamente.
Ahora, ¿qué le digo?... mejor le digo la verdad.
Me decía a mí misma.
No mejor no, ella se lo diría, además él tiene su novia, que es una oxigenada y plástica, pero es su novia.
-No es cierto Salomé, claro que no me gusta tu hermano, es más casi ni lo conozco.
Espero que me haya creído.
-Pues yo no te creo de a mucho, te pusiste muy nerviosa -me dijo mirándome fijamente.
-Te digo la verdad, no me gusta tu hermano, además sería un amor imposible.
-Los amores imposibles son bastantes difíciles, yo tengo uno desde hace mucho tiempo.
-¿Tú?, un amor imposible, estarás enamorado de un ciego.
Ella comenzó a reírse a carcajadas, yo me le uní, las dos empezamos a reírnos como locas.
-Te lo diré, pero espero que no le digas nada, ya que lo conoces muy bien -ella se puso bastante nerviosa.
¿Me estará hablando de Camilo? pues es al único que conozco, aunque también puede ser de Jerónimo.
-Dime, prometo no decir nada -le dije finalmente.
-Me gusta o bueno mejor dicho estoy enamorada de..., -se detuvo, ya que estaba bastante nerviosa, pero finalmente me dijo -Camilo -al decir eso se puso bastante sonrojada, finalmente continuo -sé que es un imposible, ya que un día que tu no viniste a clase, él en el receso se sentó con nosotros y nos dijo que está enamorado de tu hermana.
-Lo sé, él está enamorado de Camila, a pesar de que ella no le da ni la hora.
-Por eso te digo que tener un amor imposible es bastante difícil.
Ahora siento que le puedo decir lo que siento por Felipe, ya que me podría entender, ella sabe lo que es un amor imposible, estaba dispuesta a decirle, pero alguien nos interrumpió.
-Salomé -ambas miramos y era Cristina.
-Dime Cristina -dijo indiferente.
-Vamos, debemos hablar, pero sin la peste.
-No te preocupes, Cristina yo ya me voy, Salomé hablamos luego -me levanté y me dirigí al salón, ya que tenía Física, fui y me acomodé, me puse a leer ya que no tenía nada más que hacer, pero lo extraño es que entraron unos del salón de Camilo, cuándo lo vi, le hice señas para que se sentará conmigo.
-Adele ¿qué haces acá? -me preguntó sigilosamente.
-Tengo clase de Física, mejor dicho ¿qué haces tú aquí?
-Adele esté es el salón de Filosofía, el de Física queda al lado.
Me levanté bastante avergonzada.
-Espérame a la salida.
En la puerta me encontré con Jerónimo venía hablando con Felipe.
-¿Adele? -me preguntó Jerónimo.
-Me equivoqué de salón -seguí mi camino, me volteé y Felipe me estaba mirando.
...
Hoy no ha sido mi día, la verdad ya quiero que se acabé, además me siento cansada, pero solo faltaba una clase así que fui al verdadero salón de Física, aún no había nadie, me puse mis audífonos y empecé a recordar como hoy solo me han pasado cosas y en todas ha tenido que ver Felipe, me levante y ahí estaba él sonriéndome, sentí un ruido, me di cuenta que solo fue un sueño, Salomé se sentó a mi lado.
-¿Dónde está Cristina? -le dije.
-Se fue, no quiso quedarse en clase, dice que le dio flojera -me dijo sin importancia.
-Entiendo.
-¿Te gusta alguien Adele?
La mire fijamente.
-Ya te dije que no.
-Me dijiste que no te gustaba mi hermano, mas no que nadie.
-Está bien te diré la ver...
-Buenos días alumnos -dijo entrando el profesor, otra vez me interrumpieron, la verdad ya no le diré nada a Salomé, la clase fue eterna, quería que todo se acabara, mi celular empezó a sonar.
Conversación WhatsApp
Cami ❤: Sabes que hoy tengo entrenamiento, me esperas y después vamos por un helado para que no te vayas sola para tu casa.
Yo: La verdad me quiero ir rápido para mi casa.
Cami ❤: ¿En qué te irás?
Yo: Tomaré un bus, si quieres vas a mi casa después del entrenamiento y hacemos maratón de películas.
Cami ❤: Vale, me parece perfecto.
Ya se habían terminado las clases, así que me puse a organizar mis cosas, sentí una presencia detrás de mí, me volteé y estaba Salomé sonriéndome.
-¿Pasa algo? -le pregunté mirándola fijamente.
-Mi hermano y el equipo tienen entrenamiento, Cristina no estará así que no quiero ir sola, ¿quieres ir conmigo?
-Pues ya le había dicho a Camilo que no iría -le dije sin ánimo.
-Ven, vamos juntas, igual yo también tengo entrenamiento de animadoras -me hizo señas de súplica -Adele, por favor, ven conmigo, te vas a divertir.
-Está bien, vamos -le dije finalmente, Salomé empezó a dar saltos, parecía una niña pequeña, salimos las dos juntas para la cancha de fútbol, que a propósito es tan grande, son como cuatrocientos metros, no entiendo como hacen para correr todo eso, en la antigua clase de deportes casi me muero, terminaba siempre como paciente de oxígeno, al llegar a la cancha, Camilo me vio y salió corriendo a abrazarme.
-¿Qué haces acá? -me preguntó bastante sorprendido.
-Alguien me convenció -dije mirando de reojo a Salomé, la cual estaba bastante concentrada en Camilo.
-Gracias Salomé, haz logrado lo que no pude hacer en varios meses -los tres empezamos a reír.
-Es que Adele me quiere más a mí que a ti -dijo entre risas.
-Eso no es cierto, solo es que se está ganando a la futura cuñada -cuándo dijo eso le di un leve pellizco, menos mal Salomé no se dio cuenta.
-Que cosas dices Camilo -traté de disimular.
-Estoy de acuerdo con Adele -agregó Salomé -Adele siéntate allá -me señaló una banca cerca de donde están las animadoras, asentí, el entrenador ya había llegado y la profesora de las animadoras también, la mayoría son muy lindas y muy chéveres, lástima por la líder postiza que tienen, de vez en cuando sentía una mirada encima y al darme cuenta me encontré con los ojos azules de Felipe, lo extraño es que Jerónimo también me veía mucho y las veces que lo hacía me sonreía, hubo un momento en el que tuve un contacto visual con Felipe, me sentía tan bien, Salomé se dio cuenta de eso, así que se me paro en frente y me dijo.
-Vas a seguir negando que te gusta mi hermano, cuando ambos lo único que han hecho es mirarse -se veía seria.
No supe que decirle, así que en ese momento paso Jerónimo así que le dije a Salomé.
-Yo solo lo veo como una ayuda -ella me miro confundida.
-¿Ayuda?, explícame mejor.
-A mí el que me gusta es... -me quedé callada, no supe lo que estaba haciendo mejor dicho diciendo -Jerónimo -al decir eso me sentí mal, estaba mintiendo, Salomé me miro sorprendida, empezó a gritar y a brincar, de verdad está chica no es normal, adorable sí, normal no.
-Que bien, eso me parece genial -dijo sonriente, me abrazo y salió corriendo, Dios ¿qué hice?, me di varios golpes en la frente.
-¿Qué haces?, ¿qué pasó? -me pregunto preocupado Camilo.
-La cagué, Camilo la cagué, le dije a Salomé, que me gusta Jerónimo, ¿cómo es que le dije eso? -me di cuenta que estaba yendo de un lado a otro.
-Adele cálmate, no es tan grave.
-¿No te parece grave?, mentí Camilo, le mentí a Salomé, cuando pude haberle dicho la verdad, decirle que me muero por su hermano, desde que estábamos en primero de secundaria, Camilo ¿qué voy hacer? -él solo me miraba fijamente.
-Vayamos por un helado, sé que eso te calmará -me dijo finalmente.
-Primero hablaré con Salomé.
La busqué y cuando la encontré le pedí que no dijera nada, así como yo no diré nada de sus sentimientos por Camilo, ella me dijo que no diría nada, pero que se alegraba mucho por eso, entonces ya me tranquilice un poco, Camilo y yo salimos del instituto.
-Vámonos -le dije a Camilo, claro que eso sonó como una orden.
-Claro, vámonos -me dijo sonriente.
En todo el camino no pude dejar de pensar en que este día había mentido, a mí no me gusta mentir, ya que las mentiras son malas, destruyen, estaba bastante triste, pero es que me aterraba hablar con la verdad, por eso decidí mentirle a Salomé, pero de algo estoy completamente segura, yo estoy enamorada es de Felipe Santana Marín...