Género Ranking
Instalar APP HOT
El mafioso y sus mellizos VENGANZA DELIBERADA
img img El mafioso y sus mellizos VENGANZA DELIBERADA img Capítulo 4
4 Capítulo
Capítulo 7 img
Capítulo 8 img
Capítulo 9 img
Capítulo 10 img
Capítulo 11 img
Capítulo 12 img
Capítulo 13 img
Capítulo 14 img
Capítulo 15 img
Capítulo 16 img
Capítulo 17 img
Capítulo 18 img
Capítulo 19 img
Capítulo 20 img
Capítulo 21 img
Capítulo 22 img
Capítulo 23 img
Capítulo 24 img
Capítulo 25 img
Capítulo 26 img
Capítulo 27 img
Capítulo 28 img
Capítulo 29 img
Capítulo 30 img
Capítulo 31 img
Capítulo 32 img
Capítulo 33 img
Capítulo 34 img
Capítulo 35 img
Capítulo 36 img
Capítulo 37 img
Capítulo 38 img
Capítulo 39 img
Capítulo 40 img
Capítulo 41 img
Capítulo 42 img
Capítulo 43 img
Capítulo 44 img
Capítulo 45 img
Capítulo 46 img
Capítulo 47 img
Capítulo 48 img
Capítulo 49 img
Capítulo 50 img
Capítulo 51 img
Capítulo 52 img
Capítulo 53 img
Capítulo 54 img
Capítulo 55 img
Capítulo 56 img
Capítulo 57 img
Capítulo 58 img
Capítulo 59 img
Capítulo 60 img
Capítulo 61 img
Capítulo 62 img
Capítulo 63 img
Capítulo 64 img
Capítulo 65 img
Capítulo 66 img
Capítulo 67 img
Capítulo 68 img
Capítulo 69 img
Capítulo 70 img
Capítulo 71 img
Capítulo 72 img
Capítulo 73 img
Capítulo 74 img
Capítulo 75 img
Capítulo 76 img
Capítulo 77 img
Capítulo 78 img
Capítulo 79 img
Capítulo 80 img
Capítulo 81 img
Capítulo 82 img
Capítulo 83 img
Capítulo 84 img
Capítulo 85 img
Capítulo 86 img
Capítulo 87 img
Capítulo 88 img
Capítulo 89 img
Capítulo 90 img
Capítulo 91 img
Capítulo 92 img
Capítulo 93 img
Capítulo 94 img
Capítulo 95 img
Capítulo 96 img
Capítulo 97 img
Capítulo 98 img
Capítulo 99 img
Capítulo 100 img
img
  /  2
img

Capítulo 4

-¿A dónde vas?- pregunta Lucifero, quien está en la sala principal mientras los gemelos están reunidos con su nueva niñera.

-¡Quiero estar solo!- Responde indiferente.

-Siento que tu madre hizo una buena elección, amigo. Esa chica se ve corriente, nada con querer seducirte, solo baja la guardia por el bien de tus hijos.

-¡Por ellos es que estoy haciendo esta mierda! Hubiera preferido decir que su madre está muerta, pero no... Minerva y sus locas ideas-. Espeta y saca un cigarrillo de su blazer, luego su encendedor de plata con incrustaciones de diamante. -¡Joder, esto me tiene al colmo de la paciencia! no me agreda que mis hijos tengan una niñera, no lo soporto

-Confiemos en que la chica lo hará bien-. Lucifero intenta calmarlo.

-¿Acaso no sabes quién es esa chica?-. Ve a su amigo negar con la cabeza. -¡Es la novia del imbécil de Antonio!-. Le da una calada profunda a su cigarrillo.

-¡Eso no lo sabía!-. Se pone de pie preocupado. -¿Piensas que él la envió para que sea una infiltrada?

-¡Investiga a esa chica! Debo deshacerme de ella, no soporto su presencia-. Tensa su mandíbula al recordar, al verla prácticamente huyendo y luego su torpeza por no fijar su mirada al frente y tropezar con él.

-Si deseas, la puedo mandar tres metros bajo tierra ya mismo, y a la amiga fastidiosa también.

-¿Acaso te he dicho que la mates?-. Lucifero baja su mirada como gesto de respeto. -Investiga a esa mujer, y si es enviada por Rozzi, yo mismo la mataré por impostora-. dejan a Lucifero sin palabras, percibe que algo no está bien con su jefe.

-No...- Respondo atemorizada, y luego observo a la niña como su rostro se entristece lentamente

-¿Acaso nuestra madre no nos quiere?-. Su pregunta destrozó mi corazón, y al verla derramar lágrimas, sentía una enorme necesidad de abrazarla así como hacia mi amada madre cada vez que me veía triste

-Yo lo lamento-. Es lo único que pude decir ante aquel dolor de la pequeña que me mostró con sus lágrimas y su voz.

-Pequeños, ya les dije que su madre está salvando a los animales de África. Ven, Michelle, saluda a la niñera-. Minerva está con sus nervios a flor de piel, sabía que esto no era fácil, sin embargo percibe que Sofía puede romper esas barreras que tienen sus nietos tras la ausencia de su madre y el desprecio de su padre

Michelle no pudo permanecer más de pie mirando a Sofía, y se marchó para encerrarse en su habitación. -Iré a hablar con Michelle, le ha afectado mucho la ausencia de su madre -. Minerva va a buscarlo.

-¡No queremos una niñera, queremos a nuestra madre!

-Cierto... no soy tu madre, pero puedo ser tu amiga y ayudarte, podemos hacer muchas cosas de chicas- Sofía intenta convencerla

-¡Nuestros padres no nos quieren!- La niña sale corriendo. Esta decepcionada, anhelaba que fuera su madre quien los visitaba

-¡Espera no te vayas!- Sofía siente una punzada en su pecho y sale corriendo tras la niña para alcanzarla

Sofía sale de esa fría y oscura habitación hacia la sala principal, donde todo es diferente, elegante, amplio, fresco, definitivamente un sueño. -¡Papito!-. la niña busca refugio en él, quien mantiene su fría mirada sobre Sofía, la cual no pudo evitar mirarlo fijamente, atónita por semejante hombre tan guapo, mucho más guapo que en las revistas donde aparece. -Papito, ¿Dónde está mi mami?- pregunta sollozando, pero Leonardo, por más que trata de darle amor a sus hijos, se siente estancado. No estaba preparado para ser padre cuando fue sorprendido por la madre de sus hijos. No quiere hacerle daño a su descendencia y mucho menos que estén sufriendo por no tener una madre, por esto aceptó la loca propuesta de Minerva de una niñera para llenar esos vacíos que tienen los niños en su corazón.

-Yo... lo mejor sera que me vaya- dice Sofia sintiendo un nudo en su garganta

-¡No vas a ningun lado!- ordena Leonardo

-necesito un poco de aire fresco, mi amiga esta afuera, las cosas no han salido bien- explica tratando de que la dejen salir, pero al parecer esta presa a tu destino

-Encárgate de la amiga de la señorita Mangano, Lucifero. Dile que ella está laborando -. Ordena Leonardo, con esa potente voz tan varonil que detuvo las intenciones de Sofía.

-Sí, señor-. Se marcha Lucifero.

-Hija, ve a tu habitación-. Le ordena.

-Pero... quiero estar contigo, por favor, papito-. Le suplica.

-Obedece, Chiara-. La niña mira a Sofía con tristeza. Se va cabizbaja, y solo quedan ellos dos solos.

No entiendo por qué este hombre me mira como si fuera su enemiga y mucho menos por qué su presencia me pone nerviosa. Joder, no estoy para pensar en otro hombre. Además, este es mi trabajo. Debo ser profesional, no mezclar mis sentimientos y mucho menos mostrar debilidad luego de la traición de Antonio-. Sofía en sus pensamientos, y no pudo sostenerle más la mirada.

-Sofía Mangano-. La menciona con firmeza, acercándose a ella para no hablar tan alto y no ser escuchada. Al estar a un paso de ella, la hace estremecer.

Ese perfume... lo he olido antes-. Dice Sofía mentalmente, y toda su piel se eriza.

-¿Acaso eres tan cobarde que no eres capaz de mirarme a los ojos?-. Pregunta con desdén, y ella alza su mirada, quedando atrapada en la de él. Es como un embrujo, y ella no lo comprende.

-No lo soy, señor Di Napoli-. Responde, bajando su mirada hacia aquellos labios atractivos, haciendo que ella se ponga más nerviosa.

-¿Qué quieres? ¿A qué has venido realmente? Siendo sincero, si fuera mi elección, elegiría a cualquier mujer que no seas tú-. Sofía frunce el ceño, no entiende por qué él es tan arrogante con ella.

-Para su desgracia, ya firmé el contrato, señor Di Napoli. Pero para mi mayor desgracia, no sabía que venía a trabajar para usted, porque le aseguro que aquí no estaría-. Le responde con firmeza, haciéndolo enojar. Ella no piensa permanecer más cerca de este hombre y quiere marcharse, pero él no la deja porque la toma del brazo.

-Esto no ha terminado. No te pases de lista. El rey aquí soy yo, y me debes respeto. Cambia tu actitud y deja de ser respondona

-No eres el rey de mi vida, señor Di Napoli-. Le mira los labios. No puede aguantar más, es demasiado atractivo.

-¿Qué tanto miras, Sofía Mangano?-. Pregunta, mientras su mirada se clava en la de ella, haciendo que Sofía se sienta incómoda.

Anterior
            
Siguiente
            
Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022