Género Ranking
Instalar APP HOT
Contrato de mi vida
img img Contrato de mi vida img Capítulo 5 Casualidad
5 Capítulo
Capítulo 7 Momentos incómodos img
Capítulo 8 Pensamientos img
Capítulo 9 De agarradas y disculpas img
Capítulo 10 Pequeñas amigas img
img
  /  1
img

Capítulo 5 Casualidad

Audrey Johnson

¡es difícil! No lo negaré, comenzar de nuevo en un lugar, es jodidamente difícil, porque tienes nuevos jefes y la rutina de trabajo es diferente, pero de algo estoy segura y es que daré la talla, lo se porque siempre me he considerado una mujer capaz, y ahora no será la excepción.

Lo único que me desconcierta en cierto modo es el padre de mi jefe, ese hombre tiene una mirada que parece que te clavará dagas, pero por suerte no será uno de los que me mandará, y gracias al cielo se fue.

He pasado lo que quedó de la mañana trabajando, y aunque es bastante lo que he hecho, me siento feliz. Me encanta redactar artículos, y por eso también tengo un blog fuera de este lugar, por eso escribo en mis momentos libres. Hasta ahora he hecho dos artículos de famosos con unas historias que llegaron hace poco, saldrá mañana en el diario físico. También realice unas redacciones de deportes y en una sección describí unos tips de cambio.

Llegó la hora del almuerzo y me tocará recorrer sola el lugar hasta encontrar la cafetería, espero hacer pronto amigos para no sentirme sola.

Dejo todo ordenado en mi escritorio y tomo mi cartera junto con mi móvil, al dirigirme ao ascensor suena y noto que es un mensaje de mi mejor amiga, preguntándome cómo me ha ido, cuando estoy por responder, choco con alguien, al levantar mi vista, veo un hombre muy alto, de piel morena, con ojos negros y donde vaya puedo reconocer que tiene facciones latinas.

-¡Disculpame!

-tranquila- me sonríe y se le manrcan unos hoyuelos preciosos -también soy algo despistado.

Creo que le puedo pedir ayuda para que me indique donde puedo encontrar la cafetería.

-soy nueva aquí, comencé hoy apenas, mi nombre es Audrey

Estiro mi mano para presentarme de manera formal y él no duda en estrecharla.

-Soy Hugo, del departamento de contabilidad.

-¡Un placer Hugo! Oye, ¿podrías indicarme donde queda la cafetería? No se como llegar

-Justo iba hacia allá, ¡Vamos!

La cafetería queda en la terraza, ¡es gigante! Abarca todo el edificio y tiene grandes ventanales de cristal para tener una perfecta vista de New York. Imagino que de noche esto debe ser todo un espectáculo, se deben ver las luces de la ciudad, pero eso solo lo lograran ver a los que les toca el turno nocturno, como los vigilantes o los de mayor rango como mi jefe.

Hay mesas redondas con manteles rojos, tienen de centro un pequeño florero de cerámica con dos rosas rojas artificiales, pero que no lo parecen. Sillas tipo Tiffany, parece un restaurante, imagino que es porque es una de las mejores empresas de la ciudad, aunque en mi antiguo trabajo no se viera algo así, era algo mas sencillo.

Hugo me invita a sentarme con él y así tomar el almuerzo juntos, y como me encanta hablar, inicio temas de conversaciones triviales por lo que no hay momentos de silencios que se me hacen insoportables. Él pide solo un sándwich de carne de solomo con papas francesas y soda y como todo se ve apetitoso, pido lo mismo.

-¿y cuanto llevas aquí?

-un par de años, apenas me gradué metí la solicitud, me aceptaron después de un par de entrevistas y heme aquí.

-espero poder encajar en todo esto.

-ya veras que si.

Luego de terminar todo regresamos a nuestros puestos de trabajo, me sorprendo al ver una montaña de hojas en mi escritorio

-Uuff, creo que alguien se ira tarde- bromea Hugo -si ves que te pueda ayudar en algo, me dices.

Le sonrió de labios apretados por agradecimiento, aunque se que no podrá ayudarme, nunca me ha gustado delegarle mi trabajo a otro porque si algo sale mal, la culpa recaerá en mi. Me despido de él y pongo manos a la obra.

***

Los días transcurren y diario ha sido lo mismo, trabajo y trabajo, al almuerzo me veo con Hugo, quien he llegado a conocer bastante bien, me ha dicho que el llegó de Venezuela, exactamente de Mérida, me contó como es la rica cultura del lugar, y hasta me invitó a conocer a su familia cuando nos dieran las vacaciones.

Acepté, porque siempre me ha gustado conocer lugares y por eso tengo muchos conocidos de otros sitios y mi mejor amiga latina.

Hoy viernes, hemos quedado en salir a bailar con mis amigos, después del trabajo, por lo que espero ansiosa, siento que todo el estrés del trabajo, lo descargaré en mis movimientos y con un tekila.

Al llegar la tarde, no dudo en salir y tomar un taxi para alistarme y ser puntual, la verdad es que estoy emocionada, tenia algunas semanas sin salir.

Me ducho apenas llego, y seco mi cabello para hacerme algunas ondas en las puntas, sé que sudaré en el sabor caribeño, porque bailaré hasta dejar de sentir mis pies, pero no me importa, igual me arreglaré.

Tomo una falda con vuelo color negra que me llega un poco mas arriba de las rodillas y unas sandalias bajas del mismo color, selecciono mi top de manga larga color crema y aplico maquillaje. Al verme en el espejo, me gusta el resultado, así que bajo para salir. Al abrir la puerta me encuentro de frente con Nick que parece no tiene nada mas importante que hacer que estar detrás como un sabueso en busca del dueño.

-¿Dónde vas?

¿es en serio? ¿me pide explicaciones?

-no es tú problema

Lo dejo con la palabra en la boca y me voy antes de que se ponga intenso. ‹‹no me arruinará la noche››

Al llegar, veo a Hugo en la entrada, tuve que darle la dirección temprano y me alegro que haya sabido llegar

-¡te ves muy bien!- me dice dándome un repaso muy disimulado

-Gracias, igual tú.

Lo guío adentro en busca de Sara que esta en el mismo lugar de siempre con un vaso de vodka y gritando como loca mientras mueve las caderas. Al verme corre en mi dirección lanzándose a abrazarme casi cayéndonos y riendo a carcajadas ‹‹definitivamente bebió demás››

-¿Cuántos has bebido?- le pregunto, pero solo me ignora bailando y llevándome a la pista.

Sara siempre ha sido una persona espontánea y para nada tímida, por lo que a pesar de que no conoce a Hugo, también lo jala y para restregarle su trasero sin el menor pudor, inclinándole su trago para embriagarlo también, y por lo que veo, yo seré la responsable aquí y no beberé hoy, sin embargo, eso no arruinará del todo la noche.

Por los altavoces comienza a sonar Demi Lovato, y me encantan todas sus canciones, así que como si mi cuerpo fuera independiente de mi, se mueve de manera sensual como lo he aprendido todo este tiempo con mi mejor amiga.

Mis manos recorren mi cuerpo y Sara se me une con movimientos sexys, no nos importa nada porque todos están en lo suyo. Hugo se incorpora, aunque su atención está en mi amiga, creo que le gustó.

Siento una mirada sobre mi, pero no le presto mucha atención, estamos en un lugar lleno de personas.

Para cuando termina la canción, ya estoy sudada y con la camisa pegándose a mi cuerpo, vuelvo a sentir que me miran, y observo a mi alrededor hasta hallar de quien se trata. Mi cuerpo se paraliza y mi respiración se va ¡Dios mio! ¿desde cuando esta aquí? ¿y desde cuando me observa? Y sobretodo ¿Qué hace aquí?

¡Mi jefe!

Anterior
            
Siguiente
            
Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022